SOCIEDAD, 05/01/97, COSTA RICA: DESEMPEÑO MACROECONOMICO EN 1996

Economía y Sociedad

País/Country: Costa Rica

Escuela de Economía Universidad Nacional

Autor/Author: Edwin Ramirez

Volúmen/Volume: 1

Número/Number: 4

Frecuencia/Frequency: Trimestral/Quarterly


Fecha/Date: 05/01/97

Características Globales del Desempeño Macroeconómico

Durante 1996, la economía de Costa Rica mostró un estancamiento en su actividad productiva que finalmente devino en una contracción del 1% en el Producto Interno Bruto (PIB), después de un año previo de desaceleración en ese agregado nacional (2,5% de variación en 1995) y muy lejos del desempeño alcanzado en 1992 (7,7%) y 1993 (6,5%).

Esa contracción económica apenas si puede asociarse al cumplimiento de presuntas severas metas de estabilización macroeconómica contabilizadas en el último convenio respectivo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En efecto, el déficit fiscal excedió las expectativas del Gobierno y se situó en el 5,1% respecto del PIB, superando al indicador del año previo que fue del 4,4%; y el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos incrementó su participación respecto del PIB (1,6%).

El nivel de divisas en poder del Banco Central se contrajo ligeramente a contrapelo de la meta del programa de estabilización. Los precios, sin embargo, mostraron una desaceleración en su ritmo de crecimiento; así, la inflación disminuyó hasta ubicarse en un 13,9%, medida por la variación anual del índice de precios al consumidor (IPC) a diciembre.

Entre los elementos que configuraron el panorama descrito, caben destacar tres:

  1. el manejo de una política fiscal que, aunque con intenciones declarativas de austeridad, dejó avanzar a grados inéditos el problema de la deuda pública interna, que sólo se reconoció como "el problema número uno de la economía nacional", en el último cuatrimestre del año;
  2. en el desestímulo a la actividad productiva puede también contabilizarse la caída en el poder adquisitivo de los salarios, situación que ha sido la constante (salarios reales decrecientes) en los tres últimos años; y,
  3. los elementos de la naturaleza (Huracán César) ejercieron un impacto negativo en el desempeño económico y en la situación social de un conglomerado humano que se extiende desde el Pacífico Central hasta la zona sur del país.
En general, la evolución de la demanda global de la economía se explica por una fuerte contracción de la demanda interna (-4,4%), sólo compensada por un crecimiento del 6,0% en las exportaciones de bienes y servicios, para arrojar un resultado global de prácticamente nulo (-0,1%) crecimiento en aquel agregado macroeconómico.

Producción Sectorial y Demanda

Sólo dos sectores de actividad económica mostraron un crecimiento relativamente importante frente al desempeño global de la economía en 1996.

En efecto, tanto el sector de electricidad y agua como el de sector transporte, almacenamiento y comunicaciones, crecieron a una tasa del 2,8%.

Los dos sectores productivos fundamentales decrecieron: mientras la agricultura lo hizo a un ritmo similar al de la producción total, la industria mostró una acusada contracción del orden del 4,2%. Si bien la agricultura se vio afectada durante el año por razón de fenómenos de orden climático, la industria en cambio sufrió el impacto de la severa contracción de la demanda interna (-4,4%), donde el gasto privado de consumo final disminuyó a igual ritmo que la producción global (-0,8%), en tanto que la formación bruta de capital fijo se contrajo (-5,7%) por tercer año consecutivo y se ubicó a un nivel similar al de 1992.

Asimismo, el sector de la construcción presentó una contracción en torno al 10%, por segundo año consecutivo (-10,5% en 1995 y -9,7% en 1996).

Este pobre desempeño del aparato productivo nacional en tiempos de pax centroamericana (hasta los grupos insurgentes guatemaltecos concertaron la paz con el gobierno de su país después de 35 años de lucha armada) y de creciente globalización económica, año en que las economías de todos los demás países del área crecieron, da cuenta de la inefectividad de las políticas de reactivación que ensayó el Gobierno durante 1996.

Mercado Laboral

Si bien la fuerza laboral disminuyó en 1996, también se eliminaron 23034 puestos de trabajo (16167 en la zona urbana y 6867 en la zona rural), y la desocupación abierta afectó a 75893 personas, con un incremento de 12376 respecto de la cifra alcanzada el año previo, lo cual se asocia a la contracción de la actividad productiva en torno a un 1%.

Así, la tasa de desempleo abierto se incrementó en un punto porcentual respecto de la de 1995 y se ubicó en el 6,2%, la más alta desde que se inauguró el actual sistema de encuestas de hogares de propósitos múltiples en 1987; al tiempo que la tasa de subutilización total de la fuerza de trabajo ascendió al 13,9% desde el 11% en 1995.

Las condiciones del mercado laboral continuaron afectando de manera más dramática a las mujeres. Ciertamente, la eliminación de puestos de trabajo afectó a 13942 empleos femeninos frente a 9092 empleos masculinos; al contingente de desocupados ingresó un número similar de hombres y mujeres, pero el desempleo abierto se elevó de manera importante por encima de la tasa global (6,2%) al 8,3% para las mujeres, en tanto que para los hombres la tasa se ubicó en 5,3%. Además, la tasa de subutilización total de la fuerza de trabajo representó el 15,6% para las mujeres frente al 13,1% para los hombres.

Por otra parte, en el frente salarial, las mujeres continuaron en posición desventajosa al percibir un ingreso mensual promedio del orden del 88% del que reciben los hombres; aunque en las regiones Chorotega y Brunca, son los hombres quienes perciben un ingreso promedio mensual inferior al de las mujeres, principalmente en la última de esas regiones (91% respecto del que reciben las mujeres).

Inflación

La inflación, medida por la variación interanual del índice de precios al consumidor a diciembre, se situó en el 13,9%, muy por encima de la meta (10%) que se había propuesto alcanzar el Gobierno.

Ese resultado atestigua, sin embargo, una disminución en las presiones inflacionarias presentes en la economía durante 1996, si se le compara con el alcanzado un año antes (22,6%).

Entre los factores que contribuyeron a ese resultado podrían citarse las reducciones arancelarias que han afectado tanto a bienes de capital como a bienes de consumo final. Asimismo, la reducción del impuesto selectivo de consumo a una cantidad importante de bienes de uso masivo, y la política establecida por el Gobierno de fijar un límite del 10% en los incrementos a las tarifas de los servicios públicos, han aportado elementos para la moderación de la tasa inflacionaria.

Empero, cabría argumentar sobre la recurrencia del ciclo político de la inflación, conforme se muestra en el gráfico adjunto, en el entendido de que los resultados de las variaciones de precios tienden a arrojar tasas de inflación más altas en los primeros años de cada administración para tender a moderarse hacia el año pre-electoral.

Esa observación, que se apoya en los períodos presidenciales desde 1985, podría dar pie a esperar una tasa de inflación para 1997 que reproduzca el ciclo político en esta variable.

Finanzas Públicas

No obstante la legislación tributaria emitida en 1995, que se esperaba tendría todo su impacto favorable durante el año siguiente, el desempeño de las finanzas públicas en 1996 continuó según las características estructurales negativas para la economía nacional: aceleración de los disparadores del gasto público, y dificultades para la reducción sustancial de la evasión tributaria, lo que impide alcanzar un rendimiento óptimo en los distintos rubros impositivos.

A lo anterior se agregaron hechos imprevistos que obligaron a acciones extraordinarias del Gobierno para atender emergencias, principalmente las ocasionadas por el Huracán César, que acrecentaron el nivel del gasto y las necesidades de recursos.Pero la mayor notoriedad la alcanzó el servicio de intereses de la Deuda Pública Interna que llegó a acaparar más del 28% de los gastos corrientes del Gobierno Central.

Así, pese a que frente a un incremento de los ingresos totales del Gobierno Central del orden del 19,2%, los gastos totales aumentaron a un ritmo menor (17,6%) y se produjo un déficit del orden de los ¢95473 millones, el cual representó el 5,1% del PIB. A éste se agrega el déficit cuasifiscal del Banco Central que se ubicó en el 2,1% del PIB. En conjunto, el déficit global del Sector Público fue del 4,7%, producto de la contribución que aportó el sector descentralizado del Estado con un superávit del 2,5%.

El saldo de la Deuda Pública Interna bonificada se elevó hasta los ¢ 649 mil millones, de los cuales el componente de la deuda del Gobierno Central se situó en ¢ 596,6 mil millones a diciembre de 1996.

La Comisión ad-hoc integrada por el Gobierno para examinar el problema de la Deuda Pública Interna llegó a determinar, después de los ajustes de rigor, un saldo global de esa deuda al 31 de agosto de 1996, del orden de los ¢ 738,3 mil millones y estimó que al 31 de diciembre el saldo se situaría en los ¢ 795 mil millones. El informe de la Comisión llamó la atención sobre las medidas urgentes por adoptar para atacar un problema que, de mantenerse, llegará a ser prácticamente inmanejable acabando con las posibilidades de estabilización macroeconómica nacional y degenerando en serios problemas de orden social. Al presente, no ha sido posible para el Gobierno instrumentar medidas que signifiquen un impacto profundo en el problema diagnosticado.

Comercio Exterior

El comercio exterior de bienes tuvo un comportamiento relativamente modesto durante 1996, en particular por el bajo ritmo de crecimiento de las exportaciones (3,6%) comparativamente con el del año previo cuando su variación fue cercana al 22%.

En el contexto recesivo que caracterizó a la actividad económica en 1996, la evolución de las importaciones fue de apenas 5,5% respecto del nivel alcanzado en 1995.

Este comportamiento es típico de los períodos recesivos en Costa Rica, y se concreta en un resultado de relativa moderación en el saldo del comercio exterior de bienes: $486 millones en 1996 y $409 millones en 1995.

Por otro lado, el ingreso de divisas por turismo en 1996, superó moderadamente los ingresos de un año antes: $674 millones en 1996 frente a $661,3 millones en 1995. Ello también refleja un cierto estancamiento en el ritmo de crecimiento de la actividad turística golpeada en los últimos años por los temores que genera la inseguridad ciudadana (secuestros y asaltos), el deterioro de la red vial nacional, y la pérdida de competitividad del país frente a competidores cercanos en el área de influencia de esa actividad.

Finalmente, un indicador que también aporta elementos sobre la evolución del comercio exterior lo constituye el saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos que presentó un ligero incremento respecto del año previo al situarse en un nivel de $142 millones, el cual representó el 1,6% del PIB.

Política Monetaria

El manejo de la política monetaria estuvo orientado por las metas de abatimiento del déficit fiscal y de la inflación. Por segundo año consecutivo se redujo en términos reales el medio circulante y la liquidez en moneda nacional, lo que reflejó las preferencias del público por los ahorros en moneda extranjera. Estos mostraron un incremento importante en su saldo a diciembre por segundo año consecutivo (15,5% en 1996 y 13,09% en 1995).

El crédito bancario se expandió en términos reales, evolución que se explica por el comportamiento favorable del crédito al sector privado, no así por el crédito al sector público, aunque éste se expandió en términos nominales a una tasa del orden del 325% sólo por el hecho de incorporar la redocumentación de obligaciones del Gobierno con el BCCR a partir de diciembre de 1996.

Por otro lado, el cambio de instrumentos en las operaciones de mercado abierto por parte del BCCR se reflejó en una contracción drástica de su saldo a diciembre (-65,8%) respecto del nivel obtenido un año antes. Así, el saldo de colocaciones de bonos de estabilización pasó de ¢124,8 mil millones en 1995 a un nivel de ¢42,7 mil millones a diciembre de 1996.

La colocación de bonos fiscales que incrementaron su saldo en ¢216,4 mil millones en 1996, mantuvieron relativamente altas las tasas de interés lo que se reflejó en el comportamiento de la tasa básica pasiva que se ubicó en un rango de 27,3-21,9% durante el año cerrando al 24,6% en diciembre, aunque por debajo del rango alcanzado un año antes (33-27,8%, cerrando al 28,5% en diciembre).

Conclusiones

El desempeño macroeconómico de Costa Rica en 1996, explicado por el conjunto de variables involucradas en los temas anteriores, dio como resultados la contracción de la producción nacional, el incremento en el nivel del desempleo abierto, la persistencia de un déficit fiscal alto, un nivel de inflación de dos dígitos aunque inferior al de un año antes, y una modesta evolución en el comercio exterior y en el ámbito monetario.

Si bien es cierto que elementos exógenos adversos estuvieron presentes en la escena productiva nacional, eso no justifica plenamente el estancamiento y la contracción que ha mostrado el PIB en el último bienio. Las razones habrán de buscarse en la inexistencia de claros derroteros y de acciones concretas en materia de política económica orientada a la reactivación de la economía nacional.

La persistencia de elementos recesivos en la actividad económica nacional, se ha traducido en efectos desfavorables sobre el empleo y los ingresos de la población, y el consecuente deterioro de la calidad de vida del costarricense promedio.

Los magros resultados en el frente de las finanzas públicas y los efectos que ocasiona el elevado saldo de la Deuda Pública Interna y su servicio, son quizás los elementos de dominio de la política económica en donde más clara responsabilidad cabe a la gestión económica del Gobierno.