SOCIEDAD, 01/01/97, IMPORTANCIA ECONÓMICA DE LOS BOSQUES

Economía y Sociedad

País/Country: Costa Rica

Escuela de Economía Universidad Nacional

Autor/Author: Yolanda Chamberlain

Volúmen/Volume: 1

Número/Number: 3

Frecuencia/Frequency: Trimestral/Quarterly


Fecha/Date: 01/01/97

En la actualidad, la población mundial ha adquirido mayor conciencia sobre la importancia de los bosques y su relación con la calidad de vida de las personas. A pesar de lo anterior, la tala indiscriminada continúa y se siguen realizando proyectos que afectan la flora y la fauna de las selvas, sobre todo, en los países menos desarrollados que explotan estos recursos como materia prima.

En Costa Rica se ha tratado de mantener cierto control sobre los bosques. Por ejemplo, el 16 de abril de 1996 se publicó en el Diario Oficial La Gaceta, la Ley Forestal No.7575. Dicha Ley dispone una serie de medidas para la conservación de las áreas de protección y de reserva forestal. En el primer caso, se estipulan las distancias requeridas para la protección de las nacientes permanentes, las riberas de ríos, las quebradas o arroyos, las riberas de los lagos y los embalses naturales, las áreas de recarga acuífera y otros. En estas áreas, por ejemplo, no se podrá realizar ningún tipo de construcción ni autorizarse la tala de árboles.

En cuanto a las reservas forestales esta Ley dispone, en los dos primeros artículos, la prohibición de tala de árboles de los bosques en parques nacionales, reservas biológicas, manglares, zonas protectoras, refugios de vida silvestre y reservas forestales propiedad del Estado. Es importante señalar que cuando las áreas de gran riqueza forestal y de biodiversidad se encuentran en propiedad privada pasarán, en forma obligatoria, al régimen forestal. Inclusive, de verse amenazados la flora y fauna de dichos territorios, el Ministerio del Ambiente y Energía podrá llevar a cabo procedimientos de expropiación, otorgándole así a la protección del recurso forestal el carácter de interés público. También, es importante citar lo que dispone el artículo 2º de la citada ley que indica:

"Cuando... el terreno es imprescindible para conservar la biodiversidad biológica o los recursos hídricos, quedará constituida una limitación a la propiedad que impedirá cortar árboles y cambiar el uso del suelo. Esta restricción deberá inscribirse como afectación en el Registro Público. El Estado dará prioridad a la expropiación de los terrenos."

En similar sentido se establecen disposiciones de protección en la Ley de Aguas, así como en la Ley sobre Protección de Vida Silvestre y convenios internacionales debidamente suscritos y ratificados por el Gobierno de Costa Rica. Estas normas limitan, evidentemente, la disposición de terrenos de este tipo.

Asimismo, es importante tener en consideración lo dispuesto por el artículo 25 de esta Ley que señala que cuando un bosque se encuentre en propiedad privada puede servir de garantía para préstamos hipotecarios ante el Sistema Financiero Nacional. Se reconoce así el valor económico del bosque no por el valor de mercado de la madera a talar sino por los servicios ambientales que prestan al medio ambiente. En caso de que se proceda a utilizar la garantía, señala el citado artículo: "... en ningún caso, dará derecho automático de explotación forestal a los entes financieros ni a terceros ..."

Así las cosas, cualquier entidad financiera que adquiera un terreno, como garantía de préstamos hipotecarios, con riqueza forestal, anterior al remate del terreno deberá informar a los interesados sobre las limitaciones a las que se encuentra afecto dicho terreno, de no hacerlo, podía incurrirse en causa de nulidad.

De acuerdo con lo dicho anteriormente y de la importancia del tema, en esta época en especial, hay que proteger los bosques y, aún más, cuando se trata de una reserva biológica en la cual se reproducen y crecen muchas formas de flora y fauna, algunas de estas en peligro de extinción. De manera que no sólo se protege el recurso forestal sino también la biodiversidad.

La Reserva Biológica Barbilla se vio amenazada de ser vendida a particulares debido a que la finca se encontraba consignada como garantía de pago en un préstamo en el Banco Nacional de Costa Rica. Al ejecutarse la garantía por parte del Banco, surgió la posibilidad de que dicha reserva fuera explotada por madereros. En esta Reserva se han identificado cinco especies de felinos, incluyendo la pantera negra, otros mamíferos como dantas, monos, pecas y perros de agua, coexisten más de 200 especies de aves y gran variedad de mariposas y también hay varias especies de serpientes venenosas y ranas de colores rojo, negro, amarillo y verde1. Afortunadamente, las acciones que realizó el Ministerio del Ambiente y Energía fueron favorables y se logró que se decretara la expropiación, por parte del Estado, de la reserva para lograr su efectiva protección.

Además de la rica fauna que se posee, es relevante destacar la importancia de los bosques y el papel que juegan en la calidad de vida de los habitantes tanto del país como de todo el planeta.

De acuerdo con Jon Erickson2, los bosques ayudan a disminuir la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera. En tal sentido, señala que:

"si se multiplicara por dos el crecimiento anual de los bosques, los países con mayor consumo de combustibles fósiles podrían retrasar una década o más el efecto invernadero. No obstante, se tendría que detener inmediatamente la destrucción de las reservas de selvas húmedas tropicales".

También, indica Erickson, que las zonas húmedas son uno de los ecosistemas más ricos ya que producen ocho veces más materia vegetal por hectárea que un campo de trigo, además coexiste una enorme variedad de animales y plantas. De lo anterior es vivo ejemplo la Reserva Biológica Barbilla.

El autor mencionado indica, que los bosques húmedos reciben cinco mil milímetros o más de lluvia al año, además de tener un fuerte control sobre el clima. La tala de árboles aumenta el efecto invernadero ya que se incrementa el contenido de dióxido de carbono a la atmósfera, lo anterior, puede cambiar drásticamente las pautas meteorológicas mundiales. La corta extrae los nutrientes al suelo por lo que, más adelante, es abandonada, además, cuando llegan las lluvias, señala Erickson:

"... las riadas se llevan del suelo desnudado dejando a la vista la roca madre. Sin el suelo, la selva húmeda no tiene ninguna posibilidad de recuperarse. Gracias a los elevados índices de transpiración de la vegetación densa, los bosques generan alrededor de la mitad de las precipitaciones que son el sustento de vida. Las pautas de precipitación están cambiando porque grandes zonas de selvas húmedas están siendo destruidas. Un resultado posible sería que grandes zonas se convirtieran en desiertos artificiales."

Muchas de las zonas taladas se han dedicado a la agricultura pero esta actividad no produce la misma cantidad de carbono que producen los bosques y tampoco tiene la capacidad para absorber el dióxido de carbono producido, por lo que, se puede "estimular aún más el calentamiento del efecto de invernadero". La única manera de detener este fenómeno consiste en sembrar más árboles e, indica Erickson, que se necesita la siembra de aproximadamente 100 millones de árboles para eliminar de la atmósfera unos 18 millones de toneladas de dióxido de carbono cada año.

Otro elemento importante de los bosques es lo que señala el Dictamen OJ-033-95 del 20 de setiembre de 1995 de la Procuraduría General de la República cuando señala:

"Cuando existe una masa arbórea suficiente, la lluvia que cae sobre el suelo lo hace en una forma más lenta y menos fuerte, al aminorar su caída las ramas y hojas de los árboles, que retienen una gran cantidad de agua, y la liberan paulatinamente en forma de gotas o bajando por el tronco. Esto permite que las aguas no discurran y erosionen las capas edáficas. También impide que la lluvia dañe el suelo por el sinnúmero de hojas sueltas en el sotobosque. El agua que finalmente llega a la tierra de forma inofensiva, penetra a la capa de humos (capa superficial), que la absorbe como una esponja. El resto del agua, por la fuerza de la gravedad, desciende a capas inferiores del suelo, y es que la que resurge a la superficie a través de las nacientes o se almacena en los mantos acuíferos. Esta agua es limpia y fresca. Además, los árboles de zonas nubosas devuelven al suelo en forma de gotas una gran cantidad de agua condensada, aún en el verano, la que posteriormente llega a los ríos. Es incuestionable, entonces, el papel que juegan los bosques en la existencia de agua de primera calidad y en cantidad abundante durante todo el año. (Vaughan, Christopher. "La importancia de las cuencas hidrográficas en Costa Rica" en Antología Conservación del Medio. San José, EUNED, 1983. Pp.174-175." (El subrayado no pertenece al original)

De lo señalado anteriormente, se puede acreditar la importancia económica de conservar los bosques del país, aún más, cuando se trata de bosques primarios. La riqueza de la Reserva Biológica Barbilla es mucha, es necesario cuidarla, así como a las otras áreas forestales y silvestres protegidas, preservarla en beneficio de la colectividad y permitir que las generaciones futuras puedan disfrutar de las bellezas que proporcionan así como prevenir desastres naturales y contribuir al mejoramiento de la calidad de vida.

Los bosques nos proporcionan aire y agua pura y fijación de dióxido de carbono, además de incidir en el control del clima, entre otras utilidades, a un costo relativamente bajo pero que tiene que ser considerado. Dicho costo del bosque primario sería, esencialmente, el de protección, no permitir su tala ni destrucción de la biodiversidad y, a la brevedad posible, regenerar el recurso que ya ha sido eliminado para que la tierra no pierda sus nutrientes.

También se debe luchar por identificar todos aquellos bosques primarios que todavía no estén declarados como patrimonio nacional para imponer las limitaciones señaladas anteriormente y se prohiba -y controle- la tala indiscriminada. Si este recurso no se protege, a largo plazo se tendrán que realizar grandes inversiones económicas para sustituir los bienes agotados y disminuir el deterioro de la calidad d vida que ello conlleva. Así las cosas, es indispensable invertir en este importante recurso para que en unos años podamos seguir disfrutando de sus frutos, preservar la vida humana y de otras especies. 1Fuente: Reportaje de Miguel Muñoz, la Prensa Libre, 30 de setiembre, 1996, p.13. 2El Efecto Invernadero. El desastre de mañana, hoy. Jon Erickson, McGraw.Hill/Interamericana de España S.A., Madrid, 1992. 86 Economía y Sociedad 87 Yolanda Chamberlain: "Importancia económica de los bosques"