SOCIEDAD, 09/01/96, ¿LA COMPETITIVIDAD QUE SE PROMUEVE ES SISTÉMICA?

Economía y Sociedad

País/Country: Costa Rica

Escuela de Economía Universidad Nacional

Autor/Author: Leiner Vargas Alfaro (M.Sc.)

Volúmen/Volume: 1

Número/Number: 2

Frecuencia/Frequency: Trimestral/Quarterly


Fecha/Date: 09/01/96
Podemos empezar por definir que se entiende por competitividad, existen varias definiciones al respecto. Una definición que me parece adecuada es la que determina que la competitividad es,
¨el proceso mediante el cual la empresa genera valor agregado a través de aumentos en la productividad, y ese crecimiento en el valor agregado es sostenido, es decir se mantiene en el mediano y largo plazo¨.
Esto sería lo más deseable que sucediera, y es lo que la CEPAL ha dado a conocer como competitividad auténtica, a diferencia de los conceptos tradicionales de competitividad espúrea, basada en ventajas de muy corto plazo; como puede ser salarios baratos, sobreexplotación de los recursos naturales, aprovechamiento de subsidios por parte del estado, etc.

En Costa Rica se podría decir que hay procesos de todo tipo. Existen sectores dinámicos que han crecido, han aumentado su valor agregado, su productividad y que han logrado niveles tecnológicos relativamente altos en relación con la capacidad tecnológica de la región. Paralelamente, coexisten sectores trabajo intensivos, de escaso valor agregado y con pocas externalidades tecnológicas que subsisten amparados al sistema de subsidios a la exportación.

Cuando se estudia el tema de competitividad, se debe tener claro que no se puede tipificar la competitividad a nivel agregado de la economía, pues existen actividades que tienen distintos grados de competitividad; e inclusive se encuentran factores de competitividad auténtica mezclados con factores de competitividad espúrea al interior de una misma actividad. Por lo tanto, se podría decir que en nuestro país no ha existido una tendencia clara en el tiempo, en este campo. Si se ve la competitividad como aumento de las exportaciones, la tendencia ha sido al crecimiento; pero no se puede hablar de que se haya dado una tendencia hacia el aumento de la eficiencia y la obtención de mayores niveles de utilización de alta tecnología en todos los sectores de la economía, aunque si existen diversos esfuerzos para aumentar la calidad de algunos productos que se venden internacionalmente.

Probablemente para hablar de competitividad, como bien lo dice Porter, habría que irse a la empresa, y al sector, e identificar cuáles son los factores que determinan que las empresas generen valor agregado y que ese valor se venda en el mercado, y si realmente esos factores son sostenibles en el mediano y largo plazo.

Costa Rica tiene una estructura productiva poco diversificada, sin embargo, si se compara los años 80s con los 90s, se encuentra que se han dado cambios muy radicales. La estructura productiva ha variado sustancialmente, existen una enorme cantidad de pequeñas actividades de exportación en una serie de rubros, tanto industriales como agrícolas, de los cuales no se tenía conocimiento anteriormente, y no se daban más allá de producciones para el mercado interno poco articuladas a principios de los 80s.

Por lo tanto, se podría decir que los procesos de apertura, los procesos de integración al mercado internacional han promovido junto con el apoyo de los subsidios a la exportación, el crecimiento de nuevas actividades: Sin embargo, la existencia de nuevas actividades no asegura que se van a explotar fuentes de competitividad sistémica o competitividad estructural de largo plazo. Que existan nuevas actividades es en todo caso una condición necesaria pero insuficiente para alcanzar una competitividad sistémica.

Se tienen que valorar varios aspectos claves; todas aquellas actividades que puedan crecer en el mercado mundial, es decir, que sean dinámicas y cuyo mercado se esté expandiendo, por ejemplo, en el mercado de la OCDE. A través del programa C.A.N (Análisis Competitivo de las Naciones), que desarrolló la CEPAL, se puede ver una tendencia de algunos mercados a abrirse, a expandirse, al mismo tiempo que existen mercados que se cierran o se estrechan; por lo que una primera condición a la cual se aspiraría, sería que esas actividades puedan garantizar el crecimiento y sostenibilidad de las exportaciones pudiendo permanecer en el mercado mundial, para esto tendrían que ser actividades dinámicas, lo que la CEPAL tipifica en las categorías de estrellas nacientes o oportunidades perdidas.

Una segunda condición es que dichas actividades generen valor agregado nacional de manera sustancial. Existen experiencias interesantes en el caso de los lácteos, las frutas procesadas, las legumbres, en los procesos de exportación de flores, plantas ornamentales, etc.; que demuestran que se puede generar un proceso importante de integración vertical. Son actividades con coeficientes de inversión altos, con un uso relativamente intensivo de la tierra, que tienen niveles altos de inversión tecnológica; sobre todo lo que es biotecnología. Este tipo de actividades pueden ser interesantes en esta dirección de competitividad auténtica se enlazan con cadenas de comercialización externas.

Por lo tanto, se esperaría que este tipo de actividades dinámicas, que generan valor agregado, que generan empleo, que poseen un coeficiente de inversión tecnológica importante y que desarrollan un nivel adecuado de capacidad gerencial ( lo cual es de suma importancia para el desarrollo de un sector) exploten ventajas de mediano y largo plazo. Esto es a lo que Porter llama, crear ventajas competitivas sostenibles.

Existe otro tipo de actividades cuya particularidad es que usan de manera extensiva el entorno, el medio ambiente; por ejemplo la piña, los cítricos, el banano etc.; en donde se utiliza importante mano de obra pero con procesos más de tipo transnacional, en donde las articulaciones con el resto de la economía son escasas. Aquí las experiencias tipo enclave se han repetido a través de la historia en toda Centroamérica, por lo que no es nuevo encontrar este tipo de actividades, como lo fue en su época el banano, el cacao, el tabaco, etc. Actividades que poco dejaban a la economía nacional, porque estaban articuladas a procesos de producción transnacionales que generaban escaso valor agregado dentro del país.

Eran procesos que no estaban basados en transferencias o conocimientos tecnológicos hacia los demás sectores y aunque eran sostenibles por la estrategia transnacional en términos de aumentar sus exportaciones, aumentar su producción, etc.; no permiten a la economía explotar las ventajas de las externalidades que las actividades productivas generan hacia el resto de la economía; como son las externalidades de aprendizaje, de mejoramiento de la capacidad tecnológica, externalidades de desarrollo de pequeñas y medianas empresas que abastezcan la demanda de las grandes empresas exportadoras, etc.

En el caso costarricense se podría tipificar otras actividades, como pueden ser las manufacturas basadas en el uso de la mano de obra, aquí están los textiles, la industria de los aparatos eléctricos y una serie de actividades de ensamblaje relativamente sofisticados, a pesar de que los componentes principales son de origen importado, materias primas, bienes de capital, etc.; pueden tener externalidades importantes en el corto plazo. Todo este tipo de actividades desarrolladas en zonas francas, procesos de maquila (no solo maquila de ropa sino de productos en todo sentido), son actividades en un entorno controlado, con un ambiente tecnológico adecuado y con características que de alguna manera, de saber identificar el tipo de inversión y crear incentivos correctos, pueden resultar actividades que en el mediano y largo plazo generen un efecto aprendizaje, pueden generar un crecimiento en el empleo, un incremento en el valor agregado, por lo que en términos generales podrían ser una alternativa de competitividad auténtica.

Se tienen también las actividades tradicionales de exportación, en el caso de Costa Rica el café, el azúcar, el banano, la carne, etc. que de alguna manera, son actividades que están bien articuladas al entorno regional de cada una de las áreas en el desarrollo del país, pero que por si solas no han garantizado un crecimiento progresivo y una integración vertical progresiva de los procesos productivos, aunque sería mucho pedir que solo cuatro actividades garanticen el desarrollo de un país.

También tenemos las actividades del sector turismo, en donde se podría esperar que los procesos de explotación de los recursos naturales en los lugares turísticos, se den a través de actividades que permitan generar mayor valor agregado en los productos que se venden. En la actualidad estamos viviendo una especie de "boom" en donde alguna parte del sector esta desarrollándose con una visión de mediano y largo plazo, y alguna otra parte, con una visión meramente comercial, articulada a procesos transnacionales de hotelería, etc., que no son realmente la solución para un país pequeño como Costa Rica. En este campo estamos empezando y tenemos aún mucho potencial, en la región del pacífico sur por ejemplo, o inclusive las áreas de conservación, que son a futuro áreas de gran potencial turístico.

En su conjunto se podría decir que la economía costarricense esta cambiando rápidamente y dichos procesos serán más acelerados en el marco de la integración hemisférica, ante un entorno más competitivo y más articulado alrededor de transnacionales. En este caso, cuando se habla de ser más competitivos nos referimos al hecho de que la competencia va a ser cada vez más difícil, especialmente para la pequeña y mediana empresa; en un entorno que se torna de alguna manera muy amenazante para las empresas de capital nacional con poca articulación al mercado mundial. Yo diría que la represión financiera (tasas de interés altas y poca accesabilidad al crédito) pueden ser a la larga, el principal problema para la competitividad de dicho sector.

Vamos hacia un período de desnacionalización, se van a trasladar buena parte de nuestras estructuras productivas a manos de empresas externas. Eso, en si mismo no es malo ni bueno, pero puede de alguna manera condicionar el tipo de actividad y el tipo de desarrollo que busquemos hacia el futuro.

Definitivamente, la economía tiene grandes extremos, grandes asimetrías productivas y la mejor forma para controlar esas asimetrías, esas diferencias entre productividades y competitividad que hay entre las diversas actividades y regiones del país, pasa entre otros aspectos por un fortalecimiento de la educación, el desarrollo de la inversión en ciencia y tecnología, la creación de ventajas para lograr una verdadera diversificación de las empresas y por supuesto, la cobertura y disminución del costo en el mercado financiero.

Se sabe también que está surgiendo un ambiente mucho más amenazador para la pequeña y mediana empresa, lo cual es muy importante para el proceso de desarrollo, pues puede ser que no sean las empresas tecnológicas más avanzadas las que tengan éxito en la nueva integración de mercado ; puede ser que sean las pequeñas y medianas empresas las que puedan tener éxito en procesos de subcontratación, en venta en nichos específicos de mercado y sobre todo, en sostener el empleo, aspecto central si queremos mejorar la distribución del ingreso, o al menos, no sufrir fuertes caídas en este campo.

Además, vivimos en un entorno donde hay que proteger más de 4000 pequeñas y medianas empresas, pero se debe de tener claro que se debe protegerlas buscando que se den procesos de producción nuevos, donde éstas vayan reestructurando su producción, de tal manera que les permita ser más eficientes en sus procesos productivos y ser más competitivos en el entorno. Esto debe pasar por algunos aspectos esenciales, como es el desarrollo de una política industrial que mejore el acceso a la ciencia y la tecnología en los procesos productivos, la capacitación del trabajador en forma distinta, el fomento de la educación técnica y de la educación en general, es decir, crear las condiciones institucionales que garanticen un Estado mucho más promotor de las actividades productivas y del desarrollo económico.

Por último, se debe hablar de los recursos naturales uno de los sectores de mayor dinamismo en el futuro; que se van a ver asociados con sectores de servicios y biodiversidad, el desarrollo de áreas de protección, el sostenimiento del medio ambiente natural que permita crear condiciones para el desarrollo. Definitivamente se tiene que usar el concepto de sostenibilidad en el proceso de explotación de los recursos naturales, pero eso no significa que se pierda la perspectiva, el desarrollo de productos asociados con los servicios ambientales, el aprovechamiento de los nichos de mercado de productos orgánicos y en general la ecplotación racional, pueden favorecer el crecimiento del empleo, los ingresos y el bienestar de forma sostenida.

En Costa Rica se tiene una población creciente, un desarrollo urbano creciente, por lo tanto, necesitamos aumentar la producción por unidad de tierra, por unidad de recursos naturales, y esto debe pasar por el desarrollo de nuevas fuentes tecnológicas, por el desarrollo de la biotecnología en los procesos productivos agrícolas, la incorporación de valor agregado en las actividades que se realizan y sobre todo; por el desarrollo de un entorno institucional que propicie, la concertación social, la equidad y la protección del medio ambiente, y lo más importante aquí es garantizar un uso sostenido y sostenible en el mediano y largo plazo de los recursos.

Por último se podría decir , que en nuestro país se tienen rasgos interesantes en el desarrollo de la competitividad, es decir , se da un aumento sustancial de las exportaciones a pesar de los problemas de tipo de cambio, el deterioro de las condiciones de infraestructura, los altos costos de transporte, los problemas en los muelles, el transporte marítimo, la infraestructura vial, etc. Corregir estos problemas y desarrollar una política industrial activa pueden hacer la diferencia.

Aunque al final de cuentas lo que se va a dar es una mezcla de sectores dinámicos, sectores competitivos sistémicamente, con sectores articulados a transnacionales poco vinculados a la economía nacional, y que probablemente exploten competitividad espúrea; esto expresa nuestra realidad.

La tarea que nos corresponde es dirigir mejor los procesos que se están generando, creo que lo peor que puede hacer un país es nuestras condiciones es dejar al libre mercado la asignación completa de los recursos. Será prudente la definición de una política productiva activa, que direccione en forma adecuada el proceso de cambio.

Para terminar esta pequeña nota quiero reiterar que la competitividad más que cualquier otra cosa depende de las personas; de sus actitudes ante los retos, de sus habilidades, de sus capacidades de innovar. 98 Economía y Sociedad 5 Leiner Vargas "¿La competitividad que se promueve es sistémica?" DEBATE DEBATE