Durante el presente año, tres han sido los principales temas vinculados al agro salvadoreño. El primero se refiere al viejo problema de la deuda agraria y bancaria, al cual el órgano ejecutivo no parece darle solución; un segundo tema ha sido el fenómeno del Niño y sus respectivos impactos en la agricultura1, y el tercero se refiere a las propuestas de política para el desarrollo agropecuario y rural, que los diversos actores del agro salvadoreño han hecho públicas. Sobre los tres puntos antes mencionados, la FUNDE ya se ha pronunciado y ha presentado reflexiones al respecto.
Para el agro salvadoreño, 1997 se presentó como un año de propuestas. Los diversos actores vinculados al desarrollo rural se han mostrado muy preocupados por la grave situación que vive el agro salvadoreño. Ante esta situación se han venido trabajando y haciendo públicas una serie de planteamientos de política agropecuaria. Algunos de éstos han profundizado más, presentando estrategias para el desarrollo rural.
Este escenario es muy positivo para el desarrollo nacional, ya que evidencia los importantes y significativos avances desde la firma de los Acuerdos de Paz; pues hoy en día los salvadoreños podemos y debemos hacer uso de estos nuevos instrumentos de nuestra democracia como es la libertad de expresión, el diálogo y el debate nacional.
No hay duda que la situación en la que se encuentra la actividad agropecuaria y los habitantes rurales ha despertado el interés de diversas instancias por proponer soluciones a la grave problemática, de manera que este interés deberá ser encausado para el bien de las presentes y futuras generaciones.
Con el objetivo de contribuir a ordenar las diversas piezas del rompecabezas del desarrollo agropecuario y rural, se iniciará este artículo con algunas reflexiones en torno a la definición del desarrollo agropecuario y rural; seguidamente se abordará el Programa Agropecuario implementado por el gobierno en 1997, y por último se describirán e interpretarán de manera preliminar las diversas propuestas que los actores del desarrollo agrario han hecho públicas en el presente año.
Algunas Anotaciones sobre el Desarrollo Agropecuario y Rural
La primera pregunta que debemos formularnos es ¿Qué es una estrategia de desarrollo agropecuario?. Para la FAO, la estrategia es:
"una propuesta síntesis que establece una dirección al desarrollo agropecuario y representa una alternativa para la articulación del pasado con el presente. Las principales características de una estrategia son: Tener una perspectiva temporal de mediano-largo plazo; no determinar las acciones, sino establecer una orientación y un marco que darían origen a las acciones del Estado; constituir una idea fuerza, y como tal, presentar un fuerte componente de creatividad; además deberá ser una propuesta concreta y realista, surgida de la realidad que pretende modificar y que se dirija hacia el logro de un conjunto de objetivos de carácter general y agregado"2.Además plantea que una estrategia de desarrollo agropecuario deberá, en algunos países, incluir objetivos de desarrollo rural. En este sentido compartimos totalmente este criterio y aún más consideramos que no es posible el desarrollo agropecuario sin el desarrollo rural, debido a diversos limitantes que impone la misma lógica del crecimiento basado en la inequidad social y en la destrucción de los recursos naturales.3
Tomando en consideración las observación anteriores, asumimos que en nuestro país es indispensable una estrategia de desarrollo rural y no solamente políticas sectoriales, debido a la interrelación existente entre crecimiento agropecuario, sustentabilidad y equidad. En tal sentido, una estrategia para el desarrollo rural deberá ser el eje articulador de las diversas políticas que se planteen para lo rural.
El enfoque de desarrollo rural exige un planteamiento amplio que atienda, fundamentalmente, a la equidad territorial y social, que armonice adecuadamente los sectores productivos y que sea sustentable de cara al futuro.4 Es necesario pues que la estrategia defina las funciones que deberán jugar los espacios rurales, sus pobladores, sus recursos, sus fuentes de ingresos y trabajo, para avanzar en la formulación de sus nuevas relaciones con el resto del territorio y de la sociedad.
La estrategia global para el desarrollo rural exige un proceso de análisis, planificación y participación popular. El proceso de análisis implica que los diferentes agentes deben socializar las interpretaciones de la realidad y las propuestas, para así trabajar por una estrategia de carácter plural y coherente, pero además deberán ir reformulando las acciones en la trayectoria de ejecución de las medidas.
La planificación que señalamos no se refiere a la centralización de funciones, de carácter vertical y descendente, sino a una planificación estratégica con amplia participación de los agentes del desarrollo nacional. A nivel nacional es importante el rol protagónico del Estado en el desarrollo, a nivel regional un mayor protagonismo de la sociedad civil y de las municipalidades en la planificación y ejecución de políticas para el desarrollo rural. En las empresas es necesaria una nueva dinámica en la gestión empresarial que les permita adaptarse a los nuevos retos del contexto nacional e internacional, y en las unidades campesinas un fortalecimiento en la gestión familiar de sus escasos recursos.
La participación popular es fundamental en la toma de decisiones, ésta se implementa desde el inicio mismo de la formulación de la estrategia y de hecho en la implementación de las medidas, pero además es básico promover la comunicación educativa a nivel horizontal entre los diversas organizaciones de productores, gremiales, sindicatos federaciones de cooperativas, productores, entidades gubernamentales y organizaciones internacionales.
Las Piezas del Rompecabezas
El programa de gobierno
La visión de futuro que expone el gobierno concibe un sector agropecuario que genere riqueza y empleo a nivel rural, como medio para elevar la calidad de vida en el campo. Ello implica alta productividad, generación de empleo, aumento de la rentabilidad del sector, fortalecimiento de la agroindustria, acceso a los grandes mercados y a los de alta capacidad adquisitiva, generación de productos con alto valor agregado, diversificación de la economía rural y empleo racional de los recursos disponibles.5
Este programa se enmarca en el Plan de Gobierno de la República de El Salvador6. En dicho Plan se indican cuales son los desafíos para el sector, entre los que se señalan: el aumento sustancial de la productividad y una mejora de su posición competitiva; lograr una sustantiva diversificación en la producción de bienes; revalorizar el ámbito rural; agregar valor a los productos primarios e incremento de la forestación a nivel nacional.
El principal objetivo del Plan de Gobierno de la administración Calderón Sol (1994-1999) para el sector agropecuario, es lograr la sostenibilidad y sustentabilidad de la producción del sector, mediante el incremento de la productividad y la competitividad de las actividades que tienen o pueden llegar a alcanzar ventajas competitivas sostenibles dentro de un ambiente comercial dinámico y de libertad económica, para beneficiar tanto a los productores como a los consumidores. Otros objetivos inherentes al plan son: diversificar la producción, mejorar de manera sostenible los recursos naturales, elevar el índice de desarrollo humano de la población rural y modernizar el entorno legal, institucional y organizacional del sector.7
Respecto con las medidas implementadas en el presente año, en el marco del Programa Agropecuario de 1997, se pretende mejorar la rentabilidad, eficiencia y competitividad, así como incentivar su producción. Sin embargo, como ya hemos señalado en otras publicaciones, la problemática agraria no sólo está vinculada al marco de la productividad y rentabilidad, sino también a problemas sociales y ecológicos, los cuales han quedado relegados.
Las medidas de corto plazo implementadas en el Programa en el presente año han sido las siguientes8:
En lo concerniente a los créditos de avío, se destinaron recursos financieros frescos, a través de una nueva línea de créditos al 13 % de interés. Esta línea crediticia ha sido muy saludable para los agricultores dedicados a granos básicos, pues la baja rentabilidad en sus cultivos no les permite adquirir créditos a tasas de interés más altas que impone el sistema financiero salvadoreño. Sin embargo las condiciones climáticas adversas ocasionadas por el fenómeno "El Niño" han provocado cuantiosas perdidas, y gran parte de estos agricultores no podrán cancelar dichos préstamos entrando en una situación de mora.
Además el MAG continuó trabajando en la elaboración de la Ley de Certificación de Semillas y Plantas. Este proceso se está haciendo en forma inconsulta con los demandantes de semillas certificadas, situación muy peligrosa si sólo participan los productores de semilla, pues se excluye a los agricultores. Sobre las facilidades que se otorgan en la importación de semillas certificadas, es necesario dar mayor supervisión a la importación y a la comercialización interna de estos productos, debido a que ya existen reclamos por la falta de información veraz a la hora de vender.
En cuanto al intercambio de semilla convencional por semilla certificada de granos básicos, esta acción busca hacer marketing a las empresas productoras de semilla certificada, debido a que la crisis de la agricultura ha hecho que muchos agricultores dejen de utilizar semilla certificada y han optado por usar semillas autóctonas, generando un cuantioso deterioro en la ventas.
El Foro Nacional para la Defensa y Recuperación del Sector Agropecuario
El Foro Nacional para la Defensa y Recuperación del Sector Agropecuario difundió un documento denominado "Propuesta Económica Social para el Rescate y Reactivación del Sector Agropecuario". El contenido de las medidas se orienta a la reactivación del sector y al desarrollo social de los habitantes rurales. Los principales componentes de la propuesta son:
Al inicio se hace un señalamiento del estado actual del sector agropecuario; los puntos giran alrededor de nueve señalamientos:
El esfuerzo del Foro Agropecuario por sistematizar una propuesta es muy sugerente, ya que integra diversas medidas que incluyen aspectos económicos, sociales y ecológicos; sin embargo, aún es una propuesta frágil, pero su importancia como una pieza más en el proceso de elaboración de una estrategia plural es vital, más aún cuando el Foro Agropecuario representa a diversas organizaciones de productores vinculados a los sectores históricamente marginados.
La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social
FUSADES y el Banco Mundial han elaborado una propuesta de desarrollo rural; este documento es uno de los más amplios y coherentes en lo concerniente a medidas propuestas. Algunos de los planteamientos son los siguientes:
La Cámara Agropecuaria y Agroindustrial de El Salvador
El 26 de septiembre, la CAMAGRO presentó al gobierno un documento denominado "El Agro no puede esperar", en el cual se identifican las causas de los principales problemas del agro y se presentan propuestas. A juicio de esta gremial, la crisis del agro se evidencia en la recesión del sector primario, la disminución de la superficie cultivada, la situación de pobreza, la enorme brecha existente entre los ingresos urbanos y rurales, la dependencia cada vez mayor de las importaciones de alimentos, y el hecho que los precios que se obtienen al vender los productos, no compensan los riesgos y las inversiones realizadas.
Las causas de la crisis del agro, según la CAMAGRO, están asociadas a:
La Fundación Nacional para el Desarrollo
A principios de 1997, FUNDE presentó un marco general para la elaboración de una estrategia para el desarrollo agropecuario. En este documento se expone un breve diagnóstico de la problemática rural, las funciones que el agro debe jugar en el desarrollo, las condiciones básicas para el desarrollo alternativo y se presentan los ejes estratégicos para emprender el desarrollo agropecuario.13 Los ejes propuestos son los siguientes:
Pero además es necesario reorganizar los sistemas rurales de salud y educación.
Por los Caminos y Veredas del Desarrollo Rural
Las diversas instancias antes mencionadas han estado trabajando en la profundización y socialización de las políticas para el desarrollo agropecuario y rural.
El gobierno está elaborando una estrategia para el desarrollo rural; se ha expresado que a principios de diciembre se anunciará un conjunto acciones de mediano plazo, que se implementaran a partir del año siguiente.
La Cámara Agropecuaria y Agroindustrial convocó en octubre 1997 a un foro "Agricultura Visión 2010", en el cual se presentaron diversas propuesta para el desarrollo rural y se establecieron mesas de trabajo entre los diversos asistentes. De esta convocatoria sólo se obtuvo una serie de lineamientos para la formulación de una estrategia; sin embargo, este proceso no cuenta con la participación de amplios sectores del agro salvadoreño.
Otra iniciativa de mucha relevancia es que como producto de la lucha por la condonación de la deuda agraria y bancaria, diversas organizaciones de productores del agro salvadoreño se han aglutinado en el Frente Agropecuario Salvadoreño16, quienes están trabajando en la formulación de una estrategia para el desarrollo agropecuario y rural de El Salvador. Esta iniciativa es muy importante para el desarrollo social y político del país, ya que por primera vez se integran a trabajar un amplio espectro de representantes de agro.
Consideramos que es necesario ir uniendo las piezas de este complicado rompecabezas del desarrollo rural, para lograr construir una estrategia de carácter pluralista en donde queden representados en forma coherente los diversos intereses, no sólo de los agentes del desarrollo rural, sino también de la sociedad civil en su conjunto. La problemática y las soluciones no deben responder a una realidad fragmentada, porque lo rural cada vez está más relacionando con lo urbano. En tal sentido, debemos participar todos y todas en la construcción de un nuevo El Salvador.
Los esfuerzos que están haciendo las diversas organizaciones e instancias sociales deberán ir cristalizándose en una propuesta común. Para ello es necesario hacer un llamado para conformar una Mesa Nacional para el Desarrollo Rural; en ella deberán estar representadas las diversas organizaciones, asociaciones de trabajadores, gremios y cámaras de productores agropecuarios. Los resultados de este esfuerzo deberán ser diseminados y discutidos con las diversas instancias de la sociedad civil, con el gobierno y con aquellos grupos de poder económico que se han opuesto al desarrollo rural, de manera que en forma colectiva se construya un Gran Acuerdo Nacional para el Desarrollo Rural de El Salvador.
1. Rivera, René y Merlos, Enrique (1997). "El impacto del fenómeno del Niño en la producción de granos básicos en El Salvador", Alternativas para el Desarrollo #49, octubre, pp. 1-10, FUNDE, San Salvador.
2. Gómez Oliver, Luis (1994). La política agrícola en el nuevo estilo de desarrollo latinoamericano, Santiago de Chile, pp. 418-419.
3. Rivera, René (1997). "El sistema agropecuario-agroindustrial y la competitividad", Alternativas para el Desarrollo #44, marzo, FUNDE, San Salvador, pág. 20.
4. Ramos, Eduardo y Romero, José (1993). "La crisis del modelo de crecimiento y las nuevas funciones del mundo rural", en resumen de Congresos y jornadas 1992/93, Córdoba, España, pp 22.
5. MAG (1997). Programa agropecuario 1997, mimeo, San Salvador, pág. 2.
6. Gobierno de El Salvador (1994). Sector agropecuario, forestal, pesquero y agroindustrial, en Plan de Gobierno de la República de El Salvador, para convertir a El Salvador en un país de oportunidades, San Salvador, pp 72-92.
7. Ibid., pp. 77-78.
8. MAG/OAP. "Matriz de Avance del Programa Agropecuario", en Informe de Coyuntura, octubre 1997, San Salvador, pág. 7-15.
9. Foro Nacional para la Defensa y Recuperación del Sector Agropecuario (1997). "Propuesta económica social para el rescate y reactivación del sector agropecuario", presentado a la nación y los partidos políticos, mimeo, San Salvador, pág. 3-4.
10. Las medidas propuestas son: Condonación de la deuda agraria y bancaria; incremento sustancial y suficiente de la inversión pública, establecimiento de mecanismos que garanticen la rentabilidad de la producción nacional y el abastecimiento interno, a través de banda de precios, aranceles para la importación de productos agrícolas que compiten con la producción doméstica y regulación a la comercialización interna de insumos agropecuarios importados; creación de la jurisdicción agraria por medio del código agrario y el establecimiento de los tribunales agrarios; cumplimiento del artículo 105 de la Constitución Política, en lo concerniente a la transferencia del excedente de las 245 hectáreas y la transferencia de las tierras del Estado.
11. Banco Mundial (1997). "El Salvador: Estudio de Desarrollo Rural", Documento del Banco Mundial, Reporte No. 16253, abril 1997, San Salvador, pág. 4.
12. Ibid., pág. 6.
13. FUNDE (1997). "Marco General para una Estrategia de Desarrollo Agropecuario de El Salvador", Documento de Trabajo #86, marzo de 1997, San Salvador.
14. Enriquez, Alberto (1997). "Hacia una delimitación conceptual del desarrollo regional-local", en FUNDE, Desarrollo regional/local en El Salvador, FUNDE/Equipo Maíz, San Salvador, pág 61.
15. Rubio, R.; Arriola, J. y Aguilar, V. (1996). Crecimiento estéril o desarrollo: Bases para la construcción de un nuevo proyecto económico en El Salvador, FUNDE/Equipo Maíz, San Salvador, mayo de 1996.
16. La organizaciones y entidades que pertenecen al Frente Agropecuario Salvadoreño son: El Foro Nacional para la Defensa y Recuperación Agropecuaria, FASPRODAMCA, Asociación de Ganaderos de El Salvador (AGES), Sector Productivo de Oriente, ADC, COACES, CONFRAS. En este esfuerzo colabora la FUNDE.