La nueva Asamblea Legislativa, que tomó posesión el 1 de mayo de 1997, tiene que legislar hasta el año 2000. En estos tres años le corresponde crear un marco jurídico de cara al nuevo milenio, además de corregir algunas de las deficiencias jurídicas que se presentan y que, independientemente de la fuerza política que gobierne, deben ser modificadas.
En el campo económico debe partir del hecho real de las limitaciones constitucionales que al respecto tiene el Órgano Legislativo, ya que las atribuciones que al respecto le corresponden son:
Tomando en cuenta la composición de la nueva Asamblea, en donde lo único significativo es que ARENA pierde el control de la mayoría simple, y que por el lado de la oposición no se vislumbra la posibilidad de articular una mayoría estable y firme que garantice un determinado control en las decisiones legislativas, éstas serán un tanto difíciles de consensuar, y por lo tanto de predecir el rumbo real que la Asamblea tendrá de aquí hasta el año 2000. En algunas ocasiones prevalecerá el bloque de derecha y en otras el bloque de oposición, y cada caso deberá ser analizado por separado; de allí que la matemática política legislativa tendrá una dinámica cambiante y fluctuante.
Por otra parte, hay que tomar en cuenta que esta Asamblea legislará, por lo menos durante dos años, con un Ejecutivo presidido por ARENA. Hay que tomar en cuenta que la agenda legislativa, según ha sido la tradición, ha venido siendo definida en su mayor parte por la iniciativa de ley que le corresponde al Ejecutivo, mientras que los diputados -que también cuentan con la facultad de tener iniciativa de ley- se han encontrado con restricciones y limitaciones, dado que los anteproyectos que ellos presentan no han sido debidamente tomados en cuenta a la hora de decidir en las respectivas comisiones. Esta situación ha obedecido a la razón siguiente: por lo general el partido que controla el Ejecutivo ha logrado la mayoría en la Asamblea. En 1985 el PDC logró 33 diputados, en 1988 ARENA logró 32 en momentos en que la Asamblea contaba con 60 diputados.
| COMPOSICION DE LA ASAMBLEA (1994-1997 y 1997-2000) |
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| Partido | 1994-1997 | 1997-2000 | ||
| Disputados | % | Disputados | % | |
| ARENA | 39 | 46.40% | 28 | 33.30% |
| PCN | 4 | 4.80% | 11 | 13.10% |
| PLD | ne | 0.00% | 2 | 2.40% |
| Suma Dere | 43 | 51.20% | 41 | 48.80% |
| PD | ne | 0.00% | 1 | 1.20% |
| PDC | 18 | 21.40% | 9 | 10.70% |
| MU | 1 | 1.20% | 1 | 1.20% |
| PRSC | ne | 0.00% | 3 | 3.60% |
| Suma Cent | 19 | 22.60% | 14 | 16.70% |
| FMLN | 21 | 25.00% | 27 | 32.10% |
| CD | 1 | 1.20% | 2 | 2.40% |
| Suma Izqui | 22 | 26.20% | 29 | 34.50% |
| TOTAL | 84 | 100.00% | 84 | 100.00% |
| ne: No Existía FUENTE: Sobre la base de datos oficiales | ||||
Pero a partir de la nueva correlación de fuerzas que se da en base a las elecciones de 1997, la situación se ha modificado sustancialmente. El Ejecutivo ya no tiene las facilidades de imponer la agenda legislativa, pero aún cuenta con un as en su manga, ya que el Presidente, de acuerdo con el artículo 137 de la Constitución, tiene la facultad de vetar un proyecto de ley que le mande la Asamblea. La Asamblea cuenta todavía con un mecanismo para sobrepasar dicho veto: si al menos dos tercios de los diputados electos ratifican lo actuado, entonces el veto presidencial deja de surtir efecto. Entonces, si el Presidente vetara alguna disposición de la Asamblea, para poder revertirlo con dos tercios de los votos, se tendría que contar con los votos de las fracciones de oposición a ARENA, lo cual deja a este mecanismo con muy pocas posibilidades de ser utilizado de forma eficaz.
Ante esta situación, lo que va a predominar en el trabajo legislativo serán los esfuerzos por buscar consensos entre las fuerzas mayoritarias -es decir ARENA y el FMLN-, o bien que ARENA se entienda con dos fracciones, la del PCN y del PDC. En todo caso, lo que está en perspectiva es un cambio en la forma en que se han venido realizando las decisiones en la Asamblea.
Ante esta nueva situación que se impone, gracias a los resultados de las elecciones, nos preguntamos: ¿Cómo se determinará la agenda en el campo económico que discutirá la actual legislatura?
La respuesta no es sencilla, dado que en todo ejercicio de gobierno existen al menos dos tipos de decisiones, aquellas que se denominan políticas de Estado y otras como políticas de Gobierno. Las primeras son aquellas que no sólo urgen, sino que son imprescindibles para que el país tome un rumbo claro e invariable, pase lo que pase. Dentro de ellas se pueden mencionar: el combate a la pobreza y a la marginación, la reforma del sector público, la autonomía municipal, la integración regional, la excelencia educativa, la eficiente seguridad pública, etc. Estos temas deben producir importantes niveles de consenso entre las diversas fuerzas políticas, y tomando en cuenta a la sociedad civil como tal, una vez logrados, debe pactarse la no introducción de variaciones en un plazo razonable. En todo caso, si algo amerita modificarse, se debe someter al debate público. Por políticas de Gobierno, se entiende aquellas que, si bien es cierto afectan ya sea positiva o negativamente a diversos sectores nacionales, no todos necesariamente van a salir afectados. Este tipo de políticas responde en buena medida a las promesas de campaña que se hacen.
Al tomar en cuenta lo anterior, el trabajo legislativo en el campo económico será difícil de ejecutar o de prever, dado que las posibilidades apuntan más hacia la implementación de políticas de Estado. Sin embargo, ARENA -al controlar el Ejecutivo- cuenta con las posibilidades que le confiere el contar con el aparato de Gobierno para impulsar políticas de Gobierno a su conveniencia. Se debe tomar en cuenta, de manera realista, que resulta difícil gobernar desde el Órgano Legislativo; de allí que los 27 diputados que logró el FMLN tienen una tarea titánica para poder impulsar sus promesas de campaña, al menos en aquellos temas que requieran decisión legislativa.
Pero no todo es imposible de realizar. Hay algunos puntos, importantes de por sí, en los que se puede avanzar; dentro de ellos se encuentran los siguientes:
Notas:
1. Hinds, Manuel Enrique, citado por Francisco Lazo en "Avances y retrocesos en la política fiscal" en Alternativas para el Desarrollo Nº 43, San Salvador, FUNDE, enero/febrero 1997.