SAD, 07/01/97, INFORMACIÓN Y DESARROLLO EN EL SALVADOR: NOTAS PRELIMINARES

Serie Alternativas para el Desarrollo

País/Country: El Salvador

Fundación del Desarrollo de El Salvador

Autor/Author: Christina Courtright

Número/Number: 47

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 07/01/97


Algunas Dimensiones del Problema

En El Salvador, como en otros países de la región centroamericana, se habla mucho de información, y más aún de informática: el Internet, el World Wide Web, el comercio electrónico, el correo electrónico, incluso el nuevo "cibercafé". A juzgar por los medios de comunicación, todos debemos encaminarnos en "la supercarretera de la información", pero en un país con una alta tasa de analfabetismo, baja densidad de líneas telefónicas y relativamente pocas computadoras, la mayoría viaja en carreta.

El Banco Mundial, por su parte, señala que: "Los avances revolucionarios en la tecnología de la información refuerzan los cambios económicos y sociales que están transformando los negocios y la sociedad. A partir de esta revolución surge un nuevo tipo de economía -la economía de la información- en la cual la información representa el recurso crítico y la base de la competencia... También surge una nueva sociedad... mucho más competitiva, más democrática, menos centralizada, menos estable, más capaz de resolver las necesidades del individuo, y más respetuosa del medio ambiente." 1

Es un hecho indiscutible que la realidad salvadoreña dista mucho del ideal alentador que nos presenta el Banco Mundial. El crecimiento de la información, al igual que el crecimiento económico, no necesariamente implica desarrollo: puede existir "crecimiento sin acumulación"2, y este es el caso en El Salvador. Por otro lado, hay indicios preocupantes que a raíz de este crecimiento acelerado en términos de información (contenido) e informática (medio tecnológico que facilita la primera), combinado con las desigualdades económico-sociales ya existentes en términos de infraestructura y educación, se esté ampliando la brecha entre "informados" y "no informados", entre "conectados" y "no conectados", o sea, que se está conformando una élite de la información, y una "ciber-élite".

Entonces, ¿cómo canalizar el inmenso flujo de información y tecnología que está inundando el país -sobre todo desde afuera y en inglés- en aras de un proceso de desarrollo sustentable y equitativo? ¿Cómo hacer más efectivo los servicios de información existentes, los que no poseen una tecnología de punta, para que potencien el desarrollo? ¿Cómo acercarnos todos juntos a esa "nueva sociedad" tan atractiva?

No estamos solos. Este problema se está enfrentando en todos los países del Sur. Algunos involucrados "cuestionan la relevancia e idoneidad de los servicios [de información] ofrecidos"3, ya que tienden a reflejar contenidos y patrones foráneos y no contribuyen a resolver las necesidades apremiantes a nivel local. Muchos esfuerzos de colaboración desde el Norte se frustran: "la cultura, estructuras sociales, valores comunitarios, y ritmos de vida predominantes podrían hacer burla de la lógica aparentemente impecable de la transferencia de tecnología Norte-Sur." 4 A la vez, el efecto arrollador de la globalización de la información amenaza las culturas locales -y hasta los idiomas- si no potenciamos nuestra capacidad de interpretarla y canalizarla adecuadamente. Se distorsiona el desarrollo, muchas veces porque los usuarios con mayor acceso a este tipo de información no necesariamente saben aplicarla en aras de ampliar la base de conocimiento de sus países, sectores, comunidades u organizaciones, mucho menos convertirla en sabiduría, la última etapa en la transformación de los datos.5

La contrapartida de esta abundancia abrumadora desde el exterior es la debilidad en términos de la producción local de información: "Muchos países del Tercer Mundo no saben lo que saben. Lo que es peor, algunos países del Primer Mundo (o bien, las transnacionales) saben más sobre estos países que ellos mismos. Y peor aún, algunos países del Tercer Mundo aún no están enterados de este hecho." 6 Mucha información que se produce en los países en desarrollo "no está registrada, y muchas veces, aun cuando se encuentra registrada formal o sistemáticamente, podría estar limitada al uso local y accesible únicamente dentro de un ambiente controlado o restringido." 7 La producción existente adolece de problemas de coordinación, lo cual produce duplicaciones innecesarias así como vacíos peligrosos.8 Uno de los retos actuales consiste en pasar desde la interpretación y transformación de la información ajena hacia la producción local de modo coordinado, sistematizado y acumulativo, y de acuerdo a las necesidades e idiosincrasias locales.9

En términos de la actividad económica, la información es un recurso, al igual que los recursos naturales y humanos. Contiene valor agregado, es un factor de producción.10 Pero a diferencia de los demás recursos, puede ser explotado sin agotarse, sin perder su valor: en vez de apropiarse, se comparte. La captación y utilización de información relevante por parte de un sector no implica necesariamente que otro sector se quedará con las manos vacías. Hoy con las nuevas tecnologías, la información se puede accesar, reproducir a gran escala y retransmitir en cuestión de segundos y a relativamente bajo costo: de allí su potencial democratizante, nivelador. Además, la producción y difusión de la información se vuelven más accesibles para las mayorías, y así se aumenta el potencial de transformar las organizaciones, comunidades, relaciones humanas y, por ende, los estilos de desarrollo.

El aprovechamiento idóneo de la tecnología informática y el flujo de información puede empoderar a las mayorías populares, ayudar a democratizar la sociedad y potenciar el desarrollo sustentable y equitativo. Pero para lograrlo, se requiere un giro radical en la visión oficial; una filosofía de educación más interactiva y dinámica; nuevos estilos de formación profesional; nuevas herramientas; nuevas políticas; y, sobre todo, nuevos enfoques a nivel de comunidad, organización, sector y nación que incorporen este factor en su debida dimensión.

Este artículo pretende abrir el debate en El Salvador sobre el uso óptimo de la información como parte integral de nuestra estrategia de desarrollo, haciendo un breve recorrido de algunos enfoques del problema, seguido por un diagnóstico muy preliminar del estado de la información en El Salvador, y terminando con algunas recomendaciones para el corto plazo. Se incluyen referencias a sitios del Internet de interés para mayor exploración de la problemática.

Experiencias y Enfoques Internacionales

La presente coyuntura de aceleradas transformaciones tecnológicas ha suscitado serias inquietudes entre los profesionales tradicionales de información, así como entre los que financian y promueven servicios de información tanto como proyectos de desarrollo. Presentamos tres enfoques diferentes que cubren estos tres puntos de vista: la preocupación por el impacto real de la información, la promoción del factor información en los esfuerzos de desarrollo, y la transformación del papel del profesional de información.

El CIID: Midiendo el impacto de la información en el desarrollo

Desde hace muchos años, el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (CIID), de Canadá, ha patrocinado proyectos en gran cantidad de países y regiones en desarrollo para potenciar el trabajo informativo. En 1992, a raíz de conversaciones tanto con contrapartes como con cooperantes, abordó la tarea de evaluar el impacto de la información para justificar la continuidad de estos esfuerzos. El proyecto inició con una conferencia electrónica entre destacados profesionales en el campo, tanto del Norte como del Sur, siguió con un taller para definir una metodología de medición del impacto, y en 1995 se celebró una conferencia entre los investigadores para presentar los avances y metodologías de sus estudios; actualmente está acercándose a un punto de conclusión y propuestas. Algunos resultados de avance han sido publicados en forma de dos libros, ambos disponibles a través del Internet.11

Aunque los resultados finales aún no han sido divulgados, los estudios de avance nos dejan una riqueza de criterios y lecciones. Los estudios incluyen sistemas de información rural en Africa, el papel de la información en la formulación de políticas nacionales en el Caribe, el uso de la información para potenciar la toma de decisiones del sector educación en América Latina, y otros. Se desarrollan herramientas metodológicas para definir los insumos y productos de un proyecto de información, incluyendo un esquema para formular un análisis de costos y beneficios (ambos no siempre cuantificables) antes de emprender un proyecto. Por otro lado, se hace énfasis en la necesidad de medir la aceptación y utilidad desde el punto de vista del usuario -quien ve la información como contenido, no necesariamente como producto- insistiendo en que el valor de la información "sólo puede medirse después de que haya sido utilizada y sus resultados sean viables.12 Finalmente, los ejemplos estudiados nos ofrecen posibles modelos para evaluar y adaptar a la realidad local.

El Banco Mundial: Hacer trabajar la información para fomentar el desarrollo

En 1995, directivos y donantes del Banco Mundial se reunieron para crear InfoDev: Programa de Información para el Desarrollo, cuyo objetivo principal es ayudar a los países en desarrollo a transformarse en "economías de información" y "sociedades de información",13 mediante el desarrollo de su "infraestructura de información" conjuntamente entre los sectores público y privado, garantizando "que los países en desarrollo puedan beneficiar de las innovaciones en telecomunicaciones y participar plenamente en la economía global".14 Los objetivos específicos del proyecto son:

Las actividades financiadas por InfoDev se agrupan en cuatro tipos:

La fundamentación del proyecto está formulada detalladamente en el informe: "Harnessing Information for Development: A Proposal for a World Bank Group Strategy", disponible en el Internet.15 El informe se centra en las transformaciones aceleradas en la tecnología de la información a nivel mundial, las cuales han sido posibles sobre todo gracias al avance de las telecomunicaciones; también enumera sus beneficios para aquellos que las saben aprovechar y el peligro para los países en desarrollo si se quedan atrás, en términos de su "marginación de la economía global" y una "desventaja competitiva severa". Más allá de sus bondades para la competitividad empresarial, se destaca -con ejemplos elocuentes e indiscutibles- las múltiples formas en que la adaptación adecuada de esta tecnología puede multiplicar esfuerzos encaminados hacia el alivio de la pobreza, sobre todo en las áreas de salud y educación. Asimismo, se advierte del peligro de una mala aplicación de dichas tecnologías, en términos de la inequidad social, el despilfarro de recursos, y los trastornos sociales y culturales que podría ocasionar. Propugna por la intervención del Estado en cuanto a la formulación de políticas de información, como usuario importante de la tecnología de la información, y para amortiguar los fracasos del mercado.

Un elemento central del programa InfoDev es la necesidad de reformas profundas en las telecomunicaciones, o sea la privatización total del sector. Sin embargo, se destaca simultáneamente la necesidad imprescindible de fuertes regulaciones para evitar el abuso y garantizar el acceso universal.

Finalmente, merece la pena destacar que los proyectos presentados a InfoDev en busca de financiamiento son evaluados en términos de su impacto y factibilidad por el mismo CIID (ver arriba), antes de pasar a la última etapa de aprobación.

CEPAL/CLADES: La nueva gestión/gestor de la información

El Centro Latinoamericano de Documentación Económica y Social (CLADES), que forma parte de la CEPAL, lanzó en 1990 una serie monográfica titulada Información y Desarrollo, para potenciar la gestión de la información en situaciones de desarrollo. Los temas de la colección incluyen el papel de la información en la planificación municipal (No. 1) y en la toma de decisiones y formulación de políticas (No. 6), enfoques sobre el "nuevo gestor de la información" (No. 8), y otros. En el pasado, CEPAL/CLADES fue innovador en el diseño y divulgación de un formato estándar para el procesamiento de información documental, conocido como el "formato CEPAL", que facilita el intercambio de datos y la creación de catálogos comunes, y que se utiliza ampliamente en los centros de información de América Latina, incluyendo El Salvador. Ahora promueve activamente la redefinición del papel del profesional de información ante los cambios globales a nivel económico y tecnológico, incluyendo seminarios de reconceptualización y entrenamiento a nivel latinoamericano, uno de los cuales tuvo lugar en El Salvador en 1995 con buena asistencia por parte de profesionales de información.

En su monografía, "Los sistemas de información y el desafío de los cambios globales",16 CLADES enfoca los cambios fundamentales que han sucedido últimamente en el mundo de la información, en cuanto a los estilos de trabajo, productos, procesos, el mercado de la información, y las tecnologías. Se abordan los cambios organizacionales que exigen un nuevo tipo de profesional, el "gestor de la información" dentro de cada institución y organización, profundizando aún más en su definición en la siguiente monografía, "Tres enfoques sobre el nuevo gestor de la información".17 En breve, los autores abogan por la necesidad de pasar del simple procesamiento y diseminación de la información a su gestión en el sentido integral, desde un punto privilegiado en la jerarquía de cada organismo, e incluso el liderazgo para jugar un papel estratégico en el desarrollo.

El trabajo de CLADES representa el esfuerzo más avanzado en las ciencias de la información en América Latina, con enfoque en el potenciamiento del desarrollo económico-social; se dirige en gran medida a los profesionales tradicionales de información, como contribución a su superación y transformación en el nuevo contexto que se configura. La transformación en la gestión de la información está planteada desde la óptica del mismo sector, que ya no se encuentra tan compartimentado del resto de los sectores económico-sociales; hoy, las transformaciones tanto tecnológicas como organizacionales precisan de cambios fundamentales tanto en el tratamiento de la información dentro de cada país, organización y comunidad, como en los centros tradicionales de información (bibliotecas, centros de documentación).

La Información en El Salvador

La información que se utiliza en las actividades tanto cotidianas como estratégicas abarca mucho más de lo impreso; asimismo, va más allá de la informática. En este apartado se dará un breve panorama de la organización, uso y desarrollo de la información en varias dimensiones, desde el sector tradicional hasta la toma de decisiones a nivel de la comunidad.

Bibliotecas y centros de documentación:

El sector tradicional de la información en El Salvador está compuesto por una biblioteca nacional y una pequeña red de bibliotecas públicas; centros de información ministeriales y de otras dependencias del gobierno; centros privados especializados pertenecientes a gremios, bancos, fundaciones y centros de investigación; centros de documentación de organismos internacionales de cooperación y desarrollo; bibliotecas universitarias y escolares; y centros ubicados en algunos medios de comunicación.

En esta década se han dado grandes avances en este sector en términos de coordinación, organización y conocimientos, aunque el promedio del nivel de automatización de la información tiende a ser bajo por falta de recursos, y la penetración rural es poca. Las limitaciones que padecen la mayoría de los centros formales de información del país tienden a ubicarse a nivel de gerencia intermedia y alta -combinándose los factores de la falta de continuidad en el puesto y la poca internalización del papel de la información en la gestión de sus organizaciones- y no tanto a nivel de las personas que allí laboran, quienes suelen demostrar mucho esmero y creatividad; éstos se destacan por su empeño en capacitarse para enfrentar los retos de hoy, a pesar de la falta de recursos locales.

En 1990 se inició un esfuerzo muy fructífero por sistematizar la coordinación entre estos centros, quienes se dedicaron a promover el intercambio, el uso de formatos estándar, la tecnificación y la superación general en términos de calidad. Hoy, la Red Nacional de Información en Salud (RENIDS) juega el papel más destacado en esta área, bajo la coordinación de OPS/OMS; recientemente publicó un catálogo nacional que contribuye a ubicar la información relevante en los distintos centros del país. Un segundo catálogo nacional computarizado del área económico-social ha sido iniciado por la Fundación Nacional para el Desarrollo (FUNDE) junto con la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN).

Un ejemplo destacado de la transformación de las funciones tradicionales de una biblioteca se da en la Universidad de El Salvador, donde el sistema bibliotecario tiene a su cargo el nodo de Internet para todo el sistema universitario. A la vez, ha creado un "Intranet", o sea una red interna del sistema universitario que vincula a docentes, estudiantes, bibliotecas y administración en todo el país -y que funciona igual y con los mismos protocolos que el Internet- para potenciar la docencia y la investigación así como para racionalizar el uso de recursos dentro del sistema universitario. En la Universidad Centroamericana, es el Centro de Cómputo que se encarga de esta función.

Unidades gubernamentales especializadas:

En cuanto a las unidades gubernamentales dedicadas a la elaboración de políticas e información altamente procesada -tales como de asesoría en políticas económicas, agrícolas, ambientales, monetarias, de estadísticas y censos, etc.- disponen de un acervo bastante rico de información útil para formular sus análisis y estrategias. Sin embargo, una gran parte de esta información no es accesible para los usuarios corrientes de información, y a veces ni siquiera para otras unidades similares. El intercambio de información tiende a darse por vías informales; sus productos los deben únicamente a sus jefes, y no forman parte integral de una estrategia nacional de desarrollo. (En esta problemática pesa mucho la cultura de falta de transparencia a nivel gubernamental, una característica bastante común de los gobiernos en todo el mundo. La información siempre ha constituido un recurso del poder, y las sociedades han luchado progresivamente por obtener acceso libre a la información pública como parte del proceso democratizador.)

En otras palabras, la producción nacional y ubicación de información de estos centros vitales aún no está siendo sistematizada y coordinada para potenciar su efectividad en la toma de decisiones y el desarrollo en general. Con la notable excepción de RENIDS,18 hace falta mayor sistematización de la información sectorial, por ejemplo en medio ambiente, educación, etc.

Sin embargo, a nivel de la integración centroamericana, existe el ejemplo bastante avanzado de la red informática de SICA,19 que sirve para apoyar y reforzar el proceso de toma de decisiones entre los gobiernos y agentes de desarrollo en la región. Y en cuanto a la sistematización del patrimonio cultural del país, está el trabajo ejemplar de CONCULTURA, que ha puesto al servicio del mundo (en el World Wide Web)20 un inventario computarizado de dicho patrimonio con imágenes, incluyendo vínculos didácticos hacia fuentes y servicios de información muy importantes a nivel nacional e internacional.

Centros de investigación económico-social:

Los centros de investigación económico-social son relativamente pocos en El Salvador, y aunque tienden a establecerse canjes de información entre ellos, no han instituido mecanismos de coordinación más permanentes y sistematizados. En Costa Rica, por ejemplo, existe una red nacional de centros de investigación que forma parte del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.21 Tampoco se nota alguna presencia de centros salvadoreños en el esfuerzo más importante en América Latina por potenciar la investigación económico-social, la Red de Redes de Información de América Latina.22

Al interior de los centros, hay poca tendencia hacia la integración vertical de las funciones de información a todos los niveles, desde su conceptualización hasta su producción y diseminación. Sus centros de documentación siguen siendo bastante tradicionales, faltando todavía una relación más dinámica entre personal de información, dirección, investigadores, y usuarios externos. Hacen falta estrategias integrales de información que eviten la duplicación de esfuerzos y promuevan la centralización de recursos fácilmente recuperables por todos.

Empresas privadas y ONGs:

Entre las entes privadas -con y sin fines de lucro- está apenas surgiendo el concepto del "gestor de información" expuesto por CLADES y ampliamente desarrollado en los más recientes escritos sobre los nuevos conceptos de administración de organizaciones. En las carreras de administración de empresas en El Salvador, falta aún incorporar al currículo las nuevas enseñanzas sobre la gestión de la información dentro las organizaciones; a lo sumo existen cursos sobre sistemas de información gerenciales que no necesariamente abarcan integralmente a toda la organización. A juzgar por los seminarios anunciados en la prensa, ha tenido mayor acogida el concepto de "inteligencia competitiva" para fortalecer la ubicación de una empresa en el mercado nacional e internacional. En el contexto actual, esto responde más bien a un empeño frenético de insertarse en la dinámica de la globalización que a un esfuerzo bien pensado de desarrollo nacional o empresarial.

Formación profesional:

La formación de profesionales de información se centra en la Escuela de Bibliotecología de la Universidad de El Salvador, que imparte los conocimientos técnicos y administrativos necesarios para administrar una biblioteca. Sin embargo, el currículo -de dos años de duración- queda muy corto en cuanto a una formación académica más amplia que promueva el análisis de información especializada, la automatización y la integración de todo el ciclo de la información. Los esfuerzos por elevar esta carrera a nivel de Licenciatura en la UES no han tenido frutos; este paso podría contribuir significativamente a la formación de profesionales mejor preparados para enfrentar los retos de hoy. Pero por otro lado, la capacitación en el área de información debe enfocarse más allá que el sector tradicional (ver arriba); debe darse también a nivel de gerencia de las organizaciones y empresas.

Información regional/local:

Son contados los ejemplos de municipios -Suchitoto y Nejapa son dos de ellos- que han iniciado un esfuerzo detallado de sistematización de la información local para elaborar sus planes de gestión municipal. FUNDE, en su labor de desarrollo regional-local, ha dedicado grandes esfuerzos a la tipificación y sistematización de la información necesaria para formular planes y programas de desarrollo con la participación de la comunidad; además, se encuentra elaborando una serie de indicadores que permitirán sistematizar el trabajo a futuro. Estos esfuerzos prometedores aún se encuentran muy aislados como para tener un impacto a nivel de gestión municipal en general, y requieren mayor participación a nivel de COMURES y agencias internacionales de cooperación. Por otro lado, es muy poco difundido el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para potenciar la sistematización de datos y la gestión local en todos los ámbitos.

Tecnología e informática:

El sistema oficial del Internet en El Salvador, SVNet, ofrece un servicio completo de correo electrónico y acceso al Internet, pero el crecimiento acelerado del número de usuarios y las limitaciones tecnológicas del sistema restringen el pleno acceso y la libre "navegación". Los proveedores privados de Internet ofrecen un mejor servicio a un costo un poco más elevado. La adquisición de computadoras se ha facilitado enormemente con la proliferación de proveedores y fabricantes locales de sistemas y la eliminación de los impuestos de introducción, y se está ampliando la gama de programas y sistemas operativos disponibles en español.

Hay dos limitaciones fundamentales a nivel de informática que afectan el acceso provechoso a la información y contribuyen a la ampliación de la "brecha informática" en El Salvador:

La primera no se resolverá automáticamente con la privatización de ANTEL, dadas las debilidades regulatorias que padece este país para garantizar la transparencia de la nueva gestión. Sin embargo, el problema de la telefonía rural es apremiante; es imprescindible llevar conexiones de calidad -sean éstas alámbricas, por satélite, u otras- a todos los rincones del país, ya que constituyen el punto de partida para la implementación de tecnologías de muy bajo costo para interconectar a municipios, productores, estudiantes y pueblo en general y potenciar su papel en el desarrollo.

La segunda limitación es conceptual: existen muchos puntos locales de entrada al Internet, pero casi ninguno se presenta de modo didáctico para empujar al usuario hacia las herramientas -en su idioma- necesarias para encontrar y utilizar la información relevante; a lo sumo se presenta una lista de vínculos útiles sin ningún comentario. Se anuncia un sinnúmero de seminarios costosos en hoteles capitalinos para aprender a utilizar el Internet, pero es lamentable el hecho de no aprovechar el mismo Internet para facilitar su uso, creando páginas didácticas y foros de intercambio de experiencias a partir de los puntos locales de entrada. Nuevamente, el usuario novato, casual o sin conocimientos de otros idiomas, está quedando entre los "no conectados", una paradoja ante la increíble riqueza de información -en español- disponible en cuestión de minutos en el Internet.

El Comité Nacional de Informática, formado recientemente por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), tiene a su cargo la formulación de políticas de informática para el país, en el contexto de la política nacional de ciencia y tecnología. Aún es muy temprano para evaluar su papel en abordar estas dos limitaciones; sin embargo, hay señales de que existen esfuerzos dentro del grupo por ir más allá de lo puramente tecnológico en su enfoque, lo cual sería un avance positivo.

En general:

Los últimos años han visto grandes avances en el campo de la información en El Salvador, sobre todo en cuanto a su soporte tecnológico (la informática y las telecomunicaciones) y la creciente coordinación y superación dentro del sector tradicional de bibliotecas y centros de documentación. Desafortunadamente, los retos, desigualdades y necesidades avanzan aún más aceleradamente, y requieren respuestas creativas, audaces y apropiadas para la realidad nacional; los medios existen, pero falta aún la visión y la voluntad política necesarias para aprovecharlos. (Un signo positivo, sin embargo, es la recién aprobada Reforma Educativa, que podría contribuir paulatinamente a mejorar la preparación de las salvadoreñas y los salvadoreños para buscar, asimilar y producir la información necesaria para su superación.)

El Salvador no tiene una política nacional de información; tampoco es posible identificar la instancia más idónea del gobierno que la debería de elaborar en concertación con la sociedad civil. Además, en el contexto actual, hay una tendencia común a confundir "información" (el contenido) con "informática" (el medio), lo cual hace todavía más difícil abordar el problema de la información y el desarrollo en toda su complejidad.

El Informe Mundial de la Información, publicado por la UNESCO,23 presenta "un panorama mundial de servicios archivales, bibliotecarios y de información" para 1996. En el capítulo sobre América Latina y el Caribe, no aparece ninguna mención de El Salvador, ni en cuanto a sus logros ni sus deficiencias; es prácticamente el único país de la región sin ninguna mención. Tampoco figura ningún proyecto salvadoreño -público o privado- entre la larga lista de propuestas presentadas al programa InfoDev del Banco Mundial. Hará falta un esfuerzo visionario, bien enfocado y concertado, para verdaderamente poner a trabajar la información en beneficio del desarrollo, y sin dejar a nadie atrás.

Algunas Propuestas y Recomendaciones

En este marco, proponemos una lista preliminar de medidas que podríamos empezar a tomar en El Salvador en el corto plazo, para aplicar estrategias de información en el desarrollo nacional, sectorial, comunal y organizacional:

A nivel de políticas:

A nivel de estudios y propuestas:

A nivel de formación profesional:

A nivel de herramientas concretas:

A nivel de instituciones especializadas:

Conclusión

Es indiscutible la importancia del enfoque de la información como factor fundamental potenciador del desarrollo a todo nivel. Sobre este tema, la conferencia Conocimiento Global '9727, celebrada recientemente en Toronto bajo el patrocinio del Banco Mundial y el Gobierno de Canadá, ofreció un foro para identificar los retos que enfrentamos, para compartir experiencias y problemas comunes entre gobiernos, comunidades y organizaciones de todo el mundo, y para establecer relaciones que aportarán recursos e ideas hacia el futuro. Durante la conferencia, los miembros de la delegación salvadoreña (gobierno, ONGs y sector privado) entablaron conversaciones preliminares para forjar un proyecto nacional de información, enfocado hacia la conectividad participativa de las áreas rurales. En El Salvador no hay tiempo que perder: la brecha informativa está creciendo aceleradamente, tanto dentro del país como con relación al resto del mundo. Un proyecto nacional que demuestre y potencie el papel de la información en el desarrollo sería un primer paso muy concreto y ejemplar hacia la superación de esta brecha, y constituiría un aporte al desarrollo equitativo y participativo.


Notas:

Para profundizar en las fuentes citadas, FUNDE pone a disposición de las personas interesadas una bibliografía anotada sobre el tema.

1. Talero, E.; Gaudette, P. Harnessing Information for Development: A proposal for a World Bank group strategy (Abstract). The World Bank: http://www.worldbank.org/html/fpd/harnessing.html, 1996.

2. Rubio, R.; Arriola, J.; Aguilar, J. V. Crecimiento estéril o desarrollo: Bases para la construcción de un nuevo proyecto económico en El Salvador; FUNDE/Equipo Maíz: San Salvador, 1996.

3. Measuring the Impact of Information on Development; Menou, M. J. (ed.); International Development Research Centre: Ottawa, 1993, pág. ix.

4. Cronin, B. "Social Development and the Role of Information". The New Review of Information and Library Research No. 1,, 1995, pág. 24.

5. Ver Measuring the Impact... op. cit., pág. 23; y Menou, M. J. "The impact of information -II. Concepts of information and its value". Information Processing & Management,31(4), 1995, pág. 484. Algunos desarrollan los conceptos tradicionales de conocimiento y sabiduría en términos más dinámicos y protagónicos como inteligencia, vista como inteligencia social y/o inteligencia estratégica: ver Cronin, B.; Davenport, E. "The Compound Eye/I: An Introduction to Social Intelligence". Social Intelligence,1(1), 1991, pp. 1-6.

6. Cronin y Davenport, op. cit., pág. 3.

7. Ibid.

8. Ver Menou, M. "L'information, troisième frontière du développement?". Afrique Contemporaine,28(151), 1989, pp. 22-35; El diagnóstico del caso de Africa es muy relevante para El Salvador en términos del sector información.

9. Ver Menou, M. J. "Strategies and methods for the development of national information systems in the less developed countries". En Information, a Resource for Development; Goedegebuure; A. Sales and S. Aguilar (eds.); Elsévier Science Publishers B.V., 1991; pp 207-218.

10. Alba, L. "El profesional de información y los cambios globales: Temas para un debate". Información y Desarrollo No. 8: Tres enfoques sobre el nuevo gestor de la información; CEPAL/CLADES: Santiago de Chile, 1997, pág. 14.

11. Measuring the Impact... op. cit.; y McConnell, P. (ed.); Making a Difference: Measuring the Impact of Information on Development, conferencia celebrada en Ottawa, Canada,10-12 July 1995.; International Development Research Centre. Ambos disponibles en el Internet a partir de http://www.idrc.ca/books/focus/.

12. Measuring the Impact... op. cit., pág. 24.

13. InfoDev: Frequently Asked Questions. The World Bank: http://www.worldbank.org/html/fpd/infodev/faq.html, 1996.

14. InfoDev: Annual Report 1996. The World Bank, Washington, D.C., 1996, pág. 1.

15. Ver http://www.worldbank.org/html/fpd/harnessing.html.

16. CEPAL/CLADES. Los sistemas de información y el desafío de los cambios globales. Información y Desarrollo No. 7; CEPAL/CLADES: Santiago de Chile, 1995.

17. Alba, L. "El profesional de información y los cambios globales: Temas para un debate"; Gazitúa, J. M. Gestores de información y el entorno: Algunas referencias para la navegación; Cubillo, J. "La búsqueda de nuevos liderazgos organizacionales en gestión de la información en América Latina y el Caribe". Información y Desarrollo No. 8: Tres enfoques sobre el nuevo gestor de la información; CEPAL/CLADES: Santiago de Chile, 1997.

18. Desarrollo del Sistema Nacional de Información Documental Científico Técnica en Salud. Organización Mundial para la Salud, Organización Panamericana para la Salud, San Salvador, 1993.

19. Calvo-Drago, J. D. "Sub-Regional Integration of Central American Countries and the Role of Networking". Ponencia presentada en: Ponencia presentada en INET'97: The Seventh Annual Internet Society Conference, Kuala Lumpur, Malaysia, 24-27 junio 1997; ver http://www.sica.org.sv

20. Ver http://www.conacyt.gob.sv/~concultura.

21. Ver http://www.crnet.cr/crnet.htm.

22. Ver http://webcom.com/~clacso/highlights.html.

23. World Information Report; Courrier, Y. (ed.); UNESCO: http://www.unesco.org/webworld/wirerpt/vers-web.htm, 1996.

24. Ver Menou, M. J. "National Information Policy in the Less Developed Countries: an Educational Perspective". International Library Review, No. 23, 1991, pp. 49-64.

25. Ver esquema adaptado de R.S. Taylor en Menou, M. J. "The impact of information -I. Toward a research agenda for its definition and measurement". Information Processing & Management,31(4), 1995, pág. 471.

26. Ver Measuring the Impact... op. cit., Cap. 4.

27. Ver http://www.globalknowledge.org.