Introducción
El proceso de desarrollo económico y social de El Salvador se ha caracterizado históricamente por su concentración de la riqueza en pocas manos, la marginación de la mayoría de la población y la sobre-explotación de los recursos naturales del país. Sin embargo, a partir de los Acuerdos de Paz, El Salvador ha entrado en una nueva etapa histórica que abre la posibilidad de no sólo reconstruir lo destruido por el conflicto armado, sino también impulsar un proceso de desarrollo sostenible y así modificar las causas estructurales que dieron origen a este conflicto. En este proceso es fundamental la construcción e impulso de estrategias de desarrollo regional y local como una pieza clave para la viabilización de una estrategia de desarrollo nacional.
Alberto Enríquez argumenta que por un lado, para fortalecer y darle una base más integral a una estrategia de desarrollo sostenible para el país, es necesario generar y articular estrategias de desarrollo regionales y locales vinculadas a ella, y por el otro, el desarrollo regional y local no es "algo que nace y muere dentro de los límites territoriales de una región o de una mancomunidad de municipios; como algo separado y desconectado de otros esfuerzos locales y regionales dentro del país y del país en su conjunto." 1
En este marco, el propósito de este artículo es concretizar el análisis teórico que diferentes autores han venido construyendo sobre el desarrollo regional y local sostenible, aplicando este marco teórico a la situación del municipio de Tecoluca en el departamento de San Vicente.
El Desarrollo Regional/Local Sostenible
Desarrollo sostenible
Aunque no pretendemos entrar en una discusión a profundidad sobre el concepto de desarrollo sostenible, es necesario acordar una definición básica para utilizar como referencia en la discusión teórica sobre desarrollo regional y local sostenible, y después en el análisis del caso de Tecoluca.
Para estos propósitos utilizaremos la definición del desarrollo sostenible del informe de Brutland de 1987, contenido en el documento Nuestro Futuro en Común de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo (WCED). Ellos definen el desarrollo sostenible como:
"Desarrollo que llena las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de generaciones futuras de llenar sus propias necesidades.... Desarrollo sostenible es un proceso de cambio en que la explotación de recursos, la dirección de inversión, la orientación del desarrollo tecnológico y de los cambios institucionales están en armonía y fortalecen tanto el potencial actual y futuro para llenar las necesidades y aspiraciones humanas" (traducción propia)2.
Como derivado de esta definición, podemos decir que el desarrollo sostenible es un proceso de cambios en las relaciones de poder en la sociedad, que busca distribuir oportunidades y recursos de una forma equitativa o justa entre la población y fortalecer actores sociales capaces de promover estos cambios.
La región y la localidad
En su discusión sobre cómo construir una propuesta de regionalización del país, Flora Blandón de Grajeda define una región como un espacio geográfico que tiene factores sociales, económicos y físicos en común o que se complementan, que tienden a la unificación del conjunto y así la creación de una identidad regional.3
Dentro del concepto de región es útil para nuestra discusión sobre Tecoluca retomar una diferenciación que hace Boisier entre lo que el llama regiones pivotales y asociativas. Boisier define las regiones pivotales como "las menores unidades político-administrativas que al mismo tiempo son estructuralmente complejas y poseen cultura, identidad y flexibilidad (habilidad que permite la asociación territorial a partir de la voluntad política)," las cuales a su vez "pueden formar regiones de mayor amplitud--regiones asociativas--a partir de la unión voluntaria con unidades territoriales adyacentes." 4 5
Aplicando este concepto de diferentes tipos de regiones a la realidad de El Salvador, podemos pensar en algunos de los municipios como regiones pivotales, aunque muchos no son estructuralmente complejos, ni tienen lo que se podría llamar una cultura o identidad regional muy desarrollada, pero los ejemplos que se podrían definir como regiones asociativas son escasos o inexistentes.
Desarrollo regional/local sostenible
Boisier define el desarrollo regional como "un proceso localizado de cambio social sostenido que tiene como finalidad última el progreso permanente de la región, de la comunidad regional como un todo y de cada individuo residente en ella." 6 El desarrollo regional presupone la existencia de crecimiento económico y además se caracteriza por las siguientes condiciones que tomaremos como ejes principales de la discusión posterior del caso de Tecoluca:
"Un creciente proceso de autonomía decisional regional, que significa más y más capacidades regionales para definir su propio estilo de desarrollo y para usar instrumentos de política congruentes con tal decisión.Para impulsar el desarrollo regional, Boisier señala así la necesidad de contar con actores, especialmente el gobierno local, capaces de señalar por dónde debe de encaminarse el desarrollo de la región y de articular las actividades de desarrollo que se ejecutan en este marco. La gestión del desarrollo regional es "una tarea que envuelve responsabilidades para todos los agentes del desarrollo regional, pero en particular, se asocia al trabajo desarrollado por los funcionarios del propio gobierno de la región y específicamente con las labores de quienes son responsables de generar señales e información para el resto, hasta ahora bajo la forma de un 'plan' o de una 'estrategia' de desarrollo para la región." 8"Una creciente capacidad regional para apropiar parte del excedente económica generado en ella a fin de reinvertirlo en la propia región, diversificando su base económico y confiriendo sostenibilidad de largo plazo a su crecimiento.
"Un creciente proceso de inclusión social, denotando este término simultáneamente una mejoría sistemática en la repartición interpersonal del ingreso regional y una permanente posibilidad de participación de la población en las decisiones de competencia regional.
"Un creciente proceso de concientización y movilización social en torno a la protección ambiental y en torno al manejo racional de los recursos naturales de la región.
"Una creciente auto-percepción colectiva de 'pertenencia' regional, o sea de identificación de la población con su región" (énfasis en el original).7
Reconociendo la importancia de la concertación en este proceso de gestión, Enríquez retoma elementos de la definición del desarrollo regional que sostiene Boisier para definir una estrategia de desarrollo como "un proceso de concertación que se da, en el marco estratégico nacional, entre diferentes agentes de una región determinada, con el propósito de impulsar un desarrollo económico-social equitativo y sustentable, que parta de las condiciones específicas y aproveche las ventajas comparativas y competitivas de la región, en beneficio de la comunidad regional y de cada familia e individuo de la misma." 9
Está claro entonces que el concepto de estrategia de desarrollo utilizado aquí es más amplio de lo que se puede escribir en un documento; tiene que ser un proceso dinámico, capaz de tomar en cuenta los diferentes intereses y relaciones de poder que existen entre el conjunto de los agentes de desarrollo de la región. Para impulsar un proceso de esta naturaleza, se necesita, según Boisier, "una especie de función o momento generatriz de estrategias" que puede ser conceptualizado como un proyecto de la sociedad -un proyecto político pero no partidario- que involucre a todos los sectores de la sociedad.10
Un objetivo principal de la estrategia de desarrollo sería la construcción social de la región, lo cual según Boisier significa "potenciar su capacidad de auto-organización, transformando una comunidad inanimada, segmentada por intereses sectoriales, poco perceptiva de su identidad territorial y en definitiva, pasiva, en otra, organizada, cohesionada, consciente de la identidad sociedad-región, capaz de movilizarse tras proyectos políticos colectivos, es decir, capaz de transformarse en sujeto de su propio desarrollo." 11
El proceso de concertación que requiere la construcción social de la región implica aprovechar todas las posibles que ofrece el espacio regional/local para fomentar la participación de la población en las decisiones que atañen a su propio desarrollo. Sin embargo, es importante identificar qué tipo de participación estamos buscando, ya que diferentes actores utilizan esta palabra para referirse a situaciones muy distintas.
Participación es definido por el Grupo de Aprendizaje sobre Participación Popular del Banco Mundial como "un proceso a través del cual aquellos con intereses legítimos en un proyecto inciden en decisiones que les afectan", y dentro de este concepto definen cuatro niveles de participación que los autores de Oxfam UK sintetizan de la siguiente manera:
"Compartir información: la población está informada sobre un proyecto de desarrollo y cómo podría afectarles para que (teóricamente) puedan decidir sobre su nivel de involucramiento en ella.Tecoluca: Una región Pivotal con Gran Potencial pero poco Desarrollo"Consultar: la población es consultada sobre aspectos claves y pueden aportar elementos valiosos a los encargados del proyecto.
"Tomar decisiones: la población está involucrada directamente en el nivel de diseño y la implementación del proyecto, y entonces incide en su desarrollo en cada fase.
"Iniciar la acción: la población se organiza para tomar acción para enfrentarse a un problema común o área de interés, y no una respuesta a una iniciativa de una agencia externa" (Traducción propia)12.
Crecimiento económico: mas potencialidad que realidad
Tecoluca tiene un gran potencial productivo en los campos agropecuario y agroindustrial. La mayor parte de las tierras del municipio son planicies, ubicadas en la zona costera del país, aunque también existen tierras de mayor altitud en las faldas del Volcán Chinchontepec. Además, la mayor parte de los suelos tienen un alto potencial para actividades agropecuarias rentables, siendo el 62% de clases I-III, y la calidad del suelo es complementada por la posibilidad de aplicar técnicas de riego de las abundantes fuentes de agua superficiales y subterráneas en muchas de estas tierras: el 65% presentan buenas o moderadas posibilidades de aplicar riego. La disponibilidad de agua también es importante para el establecimiento de agroindustrias13.
Además del potencial productivo de la tierra en Tecoluca, es importante destacar que ésta está distribuida de una forma bastante equitativa, con un número importante de mujeres como nuevas propietarias, debido a los procesos de transformación agraria entre la Reforma Agraria y el Programa de Transferencia de Tierras (PTT), lo cual representa oportunidad para muchas familias del municipio para mejorar sus ingresos y por ende sus condiciones de vida. Sin embargo, aunque la mayoría de las familias tienen tierra, no es una gran cantidad; y lo que es aún más importante, no tienen ni los recursos financieros ni los conocimientos necesarios para intensificar y diversificar su producción y así volverla más rentable.
El acceso a recursos financieros en montos suficientes para desarrollar proyectos productivos rentables es sólo para medianos y grandes productores, a través del Banco de Fomento Agropecuario (BFA), los bancos comerciales y los ingenios (en el caso de la caña de azúcar, que es uno de los cultivos principales).
Si bien es cierto que los pequeños productores en las comunidades del PTT y las cooperativas han tenido un acceso a fondos del BFA a través de programas relacionados con los Acuerdos de Paz y también de las ONGs que dan apoyo a la producción, estos fondos han sido limitados en cuanto a sus montos y, dados los problemas productivos de diferentes índoles (desastres naturales, falta de conocimiento de los productores, etc.), la continuidad del acceso a estos fondos se ve amenazada por los altos índices de mora que existen.
Además de los problemas de producción, es importante notar que en la actualidad e históricamente, Tecoluca ha sido un territorio productor de materia prima pero no se ha logrado aprovechar su capacidad de producción para desarrollar agroindustrias relacionadas, para generar mayores excedentes económicos que podrían reinvertirse en el desarrollo del municipio y en empleos/ingresos para la población desempleada o subempleada. Es importante señalar, sin embargo, que existe conciencia de la necesidad de establecer agroindustrias, aunque a pequeña escala al principio, y una ONG ha iniciado el procesamiento semi-tecnificada de la semilla de marañón orgánico.
Tecoluca tampoco tiene un mercado interno de compra y venta de bienes comerciales suficientemente grande para absorber la oferta ni satisfacer la demanda local. Los productores del municipio venden su producción y realizan sus compras (directamente o a través de intermediarios) en los mercados ubicados en la cabecera departamental de San Vicente, y también en la ciudades principales de los departamentos colindantes de Usulután y la Paz. Los mercados internos de Tecoluca tienen el potencial de fortalecerse como secundarios, y así generar más empleo y mayores ingresos para los sectores vinculadas al comercio, así como facilidades de venta para los productores; sin embargo, por su ubicación entre tres mercados fuertes es difícil pensar en establecer un mercado similar en Tecoluca.
Capacidad de gestión económica del municipio
Un aspecto señalado por Boisier como crucial para generar el desarrollo regional es la reinversión de excedentes económicos en la diversificación de la base productiva de la región. Sin embargo, en estos momentos Tecoluca no tiene un nivel de desarrollo económico que genere suficiente excedente económico para reinvertir.
Por ejemplo, la porción de los excedentes generados en el municipio que son captados por la Alcaldía para reinvertirse es mínima. Sin embargo, se ha logrado una gestión importante, principalmente para obras de infraestructura, en conjunto con las comunidades organizadas y sus gremios, las organizaciones no-gubernamentales y también algunas instituciones del Estado.
A través de esta gestión conjunta, se ha logrado mejorar significativamente la infraestructura necesaria para el desarrollo socio-económico del municipio. La alcaldía participó directamente en la gestión o en la ejecución de 93 proyectos de infraestructura socio-económica entre 1994 y 1996 por un monto total de más de 30 millones de colones. Las áreas prioritarias en orden de importancia, en las cuales se invirtió el 76% de los fondos, fueron la introducción o mejoramiento de calles, energía eléctrica, agua potable y viviendas.14 Estos datos no incluyen los múltiples proyectos adicionales de desarrollo económico-social ejecutados por otras instituciones privadas y públicas, en las cuales la alcaldía no participó directamente en su gestión o ejecución.
Los actores que trabajan en el desarrollo de Tecoluca tienen una capacidad importante en cuanto a la gestión económica para financiar sus propios proyectos, y especialmente en el área de proyectos de infraestructura existe ya bastante experiencia en la gestión conjunta. Sin embargo, no se ha logrado la planificación, gestión y ejecución de proyectos integrales de desarrollo económico al nivel de Tecoluca como un conjunto.
Conciencia y acción ambientalista
El relativo abandono de áreas significativas del municipio durante los 12 años de la guerra civil permitió una importante recuperación en la flora y fauna, resaltando el crecimiento de un bosque secundario que cubrió mucha de la zona costera, lo que es especialmente importante en un país que tiene un nivel de degradación ambiental considerado unos de los peores en el mundo y, junto con Haití, el más alto en el Continente Americano.15
Existe conciencia sobre la importancia de proteger el medio ambiente -por lo menos a nivel de discurso- en las instituciones que están trabajando para promover el desarrollo en Tecoluca, y existen algunos ejemplos de proyectos con un enfoque ecológico. Por ejemplo, uno de las principales ONGs trabajando en el campo de desarrollo productivo está impulsando el establecimiento de sistemas de cultivos agro-forestales que combinan el marañón con otros cultivos manejados orgánicamente como uno de sus tres principales ejes estratégicos de apoyo hacia grupos productivos de las comunidades.
También a nivel de la población en general existe un número significativo de personas conscientes de la importancia de la protección del medio ambiente, pero es difícil cuantificarlo.
Existen dos ejemplos importantes que demuestran, por un lado, los problemas medioambientales existentes en el municipio, y por otro, la capacidad de movilización para proteger el medio ambiente que existe cuando su contaminación afecta directamente la calidad de vida y los intereses económicos de la población.
El primer ejemplo es la movilización que organizó la Alcaldía para parar la contaminación de un río importante de Tecoluca por parte de un ingenio azucarero ubicado en el vecino municipio de San Vicente, y el segundo es una acción similar para resolver el problema de contaminación causado por los aguas residuales que una planta procesadora de quesos estaba arrojando a un río en una zona semi-urbana. En el primero caso, el pueblo logró parar la contaminación y que la empresa pagara indemnizaciones a las familias de varias comunidades quienes habían perdido ganado y cultivos a causa del agua contaminada. En el segundo caso lograron un compromiso por parte de la fábrica para instalar un sistema de tratamiento de sus aguas residuales.
En los dos casos participaron junto con la alcaldía un número importante de representantes de las comunidades afectadas, y en por lo menos uno de los casos participaron la diputada del FMLN para San Vicente y representantes del ministerio de salud, la Procuraduría de los Derechos Humanos, la Secretaría Ejecutiva del Medio Ambiente (SEMA) y la Fiscalía de la República.
Cultura, concertación y la capacidad de definir su propio estilo de desarrollo
Después de ser una zona altamente conflictiva y despoblada durante el conflicto, con la firma de los Acuerdos de Paz se inicia un importante proceso de repoblación y un proceso de reconstrucción, o mas bien reestructuración, de las relaciones económicas, sociales, politicas y culturales del área de Tecoluca.
Un factor crucial en la formación de esta nueva realidad municipal, es que entre muchos de los nuevos habitantes, específicamente los que recibieron tierra a través del PTT, existen lazos históricos basados en experiencias compartidas durante la guerra civil, durante el proceso de repoblación y desmovilización (en el caso de los ex-combatientes), y ahora durante los procesos de consolidación de las comunidades. En este sentido, las nuevas formas y valores de organización social y económica que han implementado estas personas son muy importantes porque han facilitado los esfuerzos por crear comunidades unificadas entre las familias que han llegado, que en muchos casos tenían orígenes distintos aunque con experiencias similares.
Sin embargo, más allá de los limites de cada comunidad, no existe realmente lo que se podría llamar una cultura municipal consolidada. Si bien es cierto que entre las comunidades del PTT existen lazos organizativos, a nivel de diferentes sectores geográficas dentro del municipio, a nivel municipal e incluso a nivel departamental a través de estructuras gremiales donde participan sus representantes, no existen los niveles de comunicación e intercambio de experiencias, especialmente entre las diferentes comunidades de los diferentes sectores geográficos del municipio que permitirían consolidar estas organizaciones y crear una sensación de pertenencia a un conjunto. También, no todas las comunidades del municipio están incluidas en el PTT y sólo se han iniciado los procesos de comunicación y conocimiento mutuo necesarios entre estas comunidades para crear relaciones de confianza entre ellas, donde en algunos casos existían relaciones mas bien conflictivas.
Los cambios en las relaciones económicas, sociales y culturales entre la población también han demandado cambios en la forma de participación ciudadana en las decisiones sobre su desarrollo y en la forma de gobernar el municipio. Con el cambio en el gobierno municipal, en 1994, se abren nuevas formas de relación entre las comunidades y la municipalidad, así como nuevos espacios de discusión y coordinación entre la alcaldía y los otros agentes que apoyan el desarrollo de las comunidades, tales como organización gremiales, organizaciones no-gubernamentales, dependencias del estado, la Iglesia Católica, etc.
Dicho de otra manera, se abre la posibilidad de que la población trabaje junto con otros actores institucionales en la definición de un estilo de desarrollo propio para el municipio, en la construcción social de una región con cultura e identidad propia.
La Alcaldía y otros actores identifican como fundamental la concertación entre estos diferentes actores16, y para fomentar la concertación y coordinación entre estos agentes se estableció el Comité de Desarrollo Municipal de Tecoluca (CDM) como una iniciativa de la Alcaldía, la sociedad civil organizada en el municipio y otros actores, cuyos objetivos más importantes son:
Todavía no existe el tipo de proyecto dinámico de municipio de que hablan Boisier y Enríquez, pero consideramos que el CDM tiene el potencial para convertirse en un proyecto societal que sirve como momento generatriz de estrategias para el desarrollo municipal.
Uno de los limitantes más importantes para la construcción de este tipo de proyecto societal es la todavía incipiente "capacidad de auto-gestión de las comunidades y sus organizaciones, o sea la capacidad que tienen las comunidades de identificar sus principales potencialidades y limitantes, planificar su trabajo de cara a la solución de los problemas detectados como prioritarios, ejecutar las soluciones y evaluar los resultados." 17.
La falta de capacidad de auto-gestión comunitaria es especialmente importante porque debilita la capacidad propositiva y negociadora que tienen las comunidades para promover sus intereses fuera de sus comunidades, aprovechando y/o creando los espacios donde pueden incidir en las decisiones estratégicas sobre su desarrollo y así garantizar que los intereses de la población se tomen en cuenta en los planes y acciones de las instituciones en sus comunidades, y en general, en la estrategia de desarrollo que se está construyendo para el municipio.18
Las instituciones y el gobierno municipal están conscientes de la necesidad de fortalecer la capacidad de auto-gestión comunitaria y abrir espacios de participación para la población en las decisiones sobre el desarrollo del municipio, y en este sentido existen esfuerzos importantes de capacitación, legalización de directivas comunitarias y unidades productivas, y también de gestión conjunta entre instituciones, alcaldía y comunidades. El esfuerzo que la Alcaldía, junto con otros agentes de la sociedad civil, ha hecho para legalizar, bajo los auspicios de la misma alcaldía, 58 de las 64 comunidades del municipio, es especialmente importante porque esto les permite a las comunidades hacer su propia gestión frente a entidades promotoras del desarrollo, tanto los del Estado como los privados.
Sin embargo, si nos referimos a los diferentes tipos de participación identificados anteriormente, podemos apreciar que en muchas de las actividades de desarrollo ejecutadas en el municipio, la participación de la población está todavía limitada a recibir información o ser consultada sobre algunos aspectos. Existen pocos ejemplos de proyectos donde la población realmente ha participado en las decisiones claves sobre su diseño e implementación, y aún menos donde la población ha gestionado su propias iniciativas para solucionar sus problemas.
En este sentido, también, vemos fundamental la consolidación del CDM porque representa un espacio donde la población participará directamente en la evaluación y planificación de actividades de desarrollo municipal dentro de las asambleas en los diferentes sectores geográficas del municipio, el comité ejecutivo y la asamblea general.19
Conclusiones
En conclusión, podemos apreciar que el municipio de Tecoluca representa un espacio geográfico que reúne ciertas condiciones para la construcción e implementación de una estrategia piloto de desarrollo regional/local. Entre ellas se encuentran un alto potencial productivo, esfuerzos iniciales de especialización productiva en rubros agro-industriales, un proceso de democratización de la tenencia de la tierra, y la construcción de un tejido socio-institucional con posibilidades de construir e impulsar una estrategia concertada.
Sin embargo, todavía no existe lo que podría llamarse verdaderamente un proyecto de desarrollo regional sostenible en el municipio de Tecoluca, porque por un lado consideramos que no tiene una cultura regional o un proyecto de desarrollo regional consolidada todavía, y por el otro, no lo consideramos un espacio suficiente para generar su propia dinámica de desarrollo económico. En general, se puede decir que las actividades económicas del municipio están en una fase de construcción todavía, y no existe un nivel de crecimiento económico significativo en el municipio que genere excedentes importantes.
Por lo tanto, podemos decir que Tecoluca no es una región, pero tiene el potencial para consolidarse como una región pivotal que puede catalizar la construcción de una región asociativa con sus zonas aledañas. El tejido socio-institucional existente en Tecoluca tiene el potencial de generar las dinámicas necesarias para incorporar a los actores de otros municipios colindantes en la construcción de un proyecto de desarrollo regional y una cultura de región.
Una muestra de esto es el protagonismo de los actores de Tecoluca, principalmente las ONGs, en la construcción de la Concertación Departamental de Desarrollo (CDD) de San Vicente, que tiene como meta convertirse en una organización gremial de "concertación de todas las comunidades rurales del departamento de San Vicente, que desde nuestra organización y articulación sectorial, compartimos experiencias, aspiraciones, luchas y propuestas para avanzar hacia un desarrollo integral de todo el territorio apoyándonos en las diversas instituciones, gremios, alcaldías y partidos identificados con nuestra lucha." 20
Notas:
1. Alberto Enríquez, "Desarrollo Regional/Local en El Salvador," FUNDE: Alternativas para el Desarrollo #25, noviembre/diciembre 1994, p. 1; y "Desarrollo Sustentable y Desarrollo Regional/Local en El Salvador," FUNDE: Alternativas para el Desarrollo #41, octubre 1996, p. 21.
2. Deborah Eade y Suzanne Williams, The Oxfam Handbook of Development Relief: Vol. I, 1995, p. 60 citando WCED 1987.
3. Flora Blandón de Grajeda, "Hacía una Propuesta de Regionalización del País," FUNDE: Alternativas para el Desarrollo #41, octubre 1996, p. 28, citando CONFIEP, "Zonas Geo-económicas" en http://www.unired.net.pe, 2 de abril de 1996.
4. Boisier, Sergio, "Post Modernismo Territorial y Globalización: Regiones Pivotales y Regiones Virtuales," Dirección de Políticas y Planificación Regional del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES), 1993, p. 11-13.
5. Estas diferenciaciones entre tipos de regiones están retomados por Blandón de Grajeda (1996) en su discusión sobre las diferentes formas en que los municipios del país podrían asociarse y tiene aplicación directa en la propuesta de la FUNDE de formar mancomunidades de municipios en el marco de la descentralización Enríquez 1995).
6. Sergio Boisier, "La Gestión de Las Regiones en el Nuevo Orden Internacional: Cuasi-estados y Cuasi-empresas," Dirección de Politicas y Planificación Regional del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES), 1992, p. 16.
7. Boisier 1992, p.16.
8. Ibid. p.16.
9. Enríquez, 1994, p. 8.
10. Boisier, 1992, p. 13.
11. Ibid. p. 9.
12. Oxfam 1995, p. 14-15 citando el Banco Mundial.
13. Flora Blandón de Grajeda, et. al. "Diagnóstico Socio-Económico del Municipio de Tecoluca," FUNDE Documento de Trabajo No. 79, 1996, p.3-4 y 12.
14. Alcaldía de Tecoluca, 1997 p.8.
15. Rubio Fabián, Roberto, Joaquín Arriola y José Víctor Aguilar, Crecimiento Estéril o Desarrollo: Bases para la construcción de un nuevo proyecto económico en El Salvador, FUNDE y Equipo de Educación Maíz, 1996 p. 111.
16. La Alcaldía señala que el estilo de desarrollo que están promoviendo en el municipio es "un proceso de concertación de todos los agentes económicos, políticos y sociales del municipio que parte de la realidad e historia de vive y ha vivido la población y tiene el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las presentes y futuras generaciones", en la cual la Alcaldía debe ser un "ente facilitador de la concertación y la coordinación en actividades concretas entre la Alcaldía y los Ministerios representantes del gobierno central y las expresiones organizadas de la sociedad civil, como las organizaciones no gubernamentales, los gremios y las organizaciones comunitarias" (Alcaldía de Tecoluca, "Tecoluca, La Gestión Municipal del FMLN, 1994-1996: Por el camino al desarrollo sostenible,"1997, p.5-6).
17. Andrew Cummings, "Participación y Coordinación: Elementos Claves para un Proceso de Desarrollo Sostenible en Tecoluca," FUNDE: Alternativas para el Desarrollo #31, agosto 1995, p. 9.
18. Ibid, p. 9-10.
19. Para mayor información sobre este punto ver la propuesta de objetivos, participantes, estructura orgánica y funcionamiento del CDM de Tecoluca, disponible en la Alcaldía o en la FUNDE.
20. Concertación Departamental de Desarrollo de San Vicente (CDD), "Memoria de la Primera Asamblea Departamental de la CDD," diciembre 1995.