Aquí lo importante de resaltar es el hecho de que si bien la economía, en términos generales, presenta indicadores macroeconómicos favorables, ello se considera que no está sustentado sobre bases firmes, sino que es un crecimiento endeble, basado en una prevalencia del consumo, con poca participación de la inversión, lo cual se considera insuficiente para que sobre ella pueda descansar un crecimiento firme y sostenido. En todo caso, la economía salvadoreña finca su estabilidad y crecimiento en fenómenos que se encuentran fuera de su frontera, por lo tanto inalcanzables con la política económica que se implemente al interior. Se hace referencia a la tremenda importancia macroeconómica y social que tienen las remesas familiares, las cuales sobrepasan los mil millones de dólares al año.
Tomando en cuenta ambos aspectos, en febrero el Presidente concretizó cuáles serían la medidas de política económica que su gobierno adoptaría para poner en práctica dichos propuestas. Estas son:
La crisis que experimentó el gobierno del presidente Calderón Sol durante la coyuntura para subir el IVA, en abril-mayo-junio de 1995, puso al descubierto su extrema debilidad. Dicha propuesta contó con una tremenda oposición de múltiples sectores, desde la empresa privada en todas sus expresiones -la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), la Cámara de Comercio e Industria, la pequeña y mediana industria y comercio- siendo en su inmensa mayoría bases de sustentación del partido ARENA; igualmente todos los restantes partidos políticos con representación legislativa -su tradicional aliado el PCN, el PDC, la Convergencia, Unidad, el FMLN y los en formación como el Partido Renovador Social Cristiano (PRSC) y el Partido Demócrata (PD)- estuvieron en contra. Igualmente expresiones de la sociedad civil como sindicatos, cooperativas, amas de casa, ONG's, centros de investigación, universidades, etc. manifestaron su clara oposición al aumento del IVA. En resumidas cuentas, era notorio el aislamiento de Calderón Sol. En diversos corrillos políticos se llegó a especular que si no salía bien librado de dicha coyuntura, estaba en ciernes la posibilidad de que se le diera un golpe de Estado.
Por fin, el 31 de mayo de 1995, Calderón Sol logró llegar a un acuerdo con el Partido Demócrata (PD), escisión del FMLN, con quien firmó el denominado Pacto de San Andrés: "Desarrollo: El Nuevo Nombre de la Paz", donde se logró llegar a establecer una serie de compromisos políticos y a apoyar el alza del IVA, el cual quedó en 13%. Por su parte, la ANEP ya había aceptado que se incrementara la tasa hasta un máximo de 12%, luego de que el gobierno le manifestara a la empresa privada que la alternativa que tenían para hacerse llegar los fondos, consistía en aplicar un impuesto de emergencia que recayera sobre las declaraciones de renta obtenidas en 1994. Las restantes organizaciones políticas y sociales continuaron oponiéndose a la subida del IVA y al contenido del pacto. En dicho pacto quedó establecido un calendario de desgravación arancelaria, que indica que a partir de 1996 habrá cero arancel para los bienes intermedios y para los de capital, y el arancel para bienes terminados se reducirá a 15%.
Es importante destacar que el plan propuesto en febrero y la forma en que se manejó para su aplicación, vino a alterar la coalición sustentante del partido en el gobierno, ya que empresas de distintos sectores económicos serán perjudicadas. Incluso corren el peligro de desaparecer si no logran reconvertirse de manera eficiente en el corto o mediano plazo, dado que la rebaja arancelaria propuesta los obliga a ser eficientes y por ende competitivas en el mercado internacional. De lo contrario serán desplazadas por productores extranjeros que están en capacidad de vender más barato que incluso los costos en que incurren muchas empresas radicadas en El Salvador.
Por su parte, el sector financiero tendrá una seria competencia en la banca comercial internacional, ya que uno de los propósitos últimos del plan es convertir a El Salvador en un centro financiero internacional, tal como Panamá, con la presencia de importantes bancos internacionales.
El entorno generado por las propuestas gubernamentales generó un ambiente nada propicio para un buen desempeño económico, dado que a cada momento se cambiaba de propuesta, así se pasó de la dolarización plena, pasando por el Currency Board, la dolarización voluntaria, la bimonetización sólo con respecto al dólar. Finalmente, en agosto en reunión de ministros de Economía centroamericanos, El Salvador apoyó la puesta en ejecución de la Moneda Unica Centroamericana (MUCA). En otros aspectos de política económica los cambios fueron menos drásticos, pero con igual repercusión de generar incertidumbre entre los diversos actores económicos.
Lo actuado en este ámbito por el gobierno es descrito por El Diario de Hoy de la siguiente manera: "La improvisación, las contradicciones y los cambios que a lo largo del año sufrió el Plan Económico (¿?) del gobierno, generaron un clima de incertidumbre entre los agentes económicos, que se reflejó en una caída de la inversión privada. A lo largo del año, el único componente del plan económico que avanzó según lo planeado fue el incremento del IVA, ya que otros componentes del mismo, como la privatización de los servicios públicos, la modernización del Estado y la desgravación de los aranceles, apenas si registraron pequeños adelantos. Otros componentes del plan, como la dolarización y el establecimiento de un 'Currency Board' no soportaron el análisis crítico del momento y fueron suspendidos. Como parte del plan se contemplaba el incremento de la recaudación fiscal, el gobierno ejecutó un agresivo plan de recaudación, que a final del año había degenerado en lo que abogados y empresarios calificaron como 'acoso' o 'terrorismo fiscal'" (EDH- 01/01/96).
Ante el clima de incertidumbre que se generó en torno a la poca seriedad con que el gobierno cambiaba de orientación de las propuestas de tipo económico, a la no existencia de un plan de gestión en lo económico-social, a la tenaz oposición a las principales medidas propuestas manifestada por amplios sectores nacionales, etc., la actuación concreta de los agentes económicos se caracterizó por prudencia y escepticimo, esperando reglas claras y confiables de parte del gobierno. Esta situación repercutió en el desempeño económico. Durante la primera mitad del año, la economía mostró un comportamiento con cierta estabilidad en los precios y en la evolución de las variables económicas. Esta situación cambió de manera drástica en el segundo semestre: la desaceleración económica comenzó a sentirse de manera fuerte y otros indicadores se desequilibraron; hay quienes plantearon que se estaba pasando por un recesión, en realidad lo que sí se puede afirmar es que hubo una pausa en el crecimiento económico, la que no se sabe con certeza si finalizó en diciembre de 1995 o si sus efectos continuarán a lo largo de 1996.
Así tenemos la siguiente valoración: "El segundo semestre presentó un escenario macroeconómico más complicado, que vio confluir la aplicación de medidas de tipo monetario, que frenaron el ímpetu de la producción. La inflación se acercó en julio a la meta anual. Para controlar las presiones, el BCR apretó al sistema financiero provocando problemas de liquidez y alzas en las tasas de interés. El resultado fue una desaceleración. Los 12 meses de 1995 pueden diferenciarse en dos momentos, antes y después del IVA. Los primeros seis meses se pueden definir como 'sanos' económicamente hablando. La subida de 30% en la tasa del IVA, pasó de 10% a 13%, que comenzó a aplicarse en el mes de julio, posibilitó una subida de precios más allá de las proyecciones. En el mes de junio la inflación anual acumulada pasó de 5.3% a ser 8.1% en julio, una subida de 2.8% que son equivalentes a la subida que experimentó la tasa del IVA. En septiembre la inflación pasó la meta anual proyectada, llegando a ser 10.3%. En julio también subieron las tarifas de los servicios públicos: agua, teléfonos y electricidad. En agosto, subieron los pasajes del trasporte público. El BCR decidió disminuir el circulante, mediante un alza en el encaje legal, situación que también se aplicó a los depósitos en moneda extranjera. Los bancos comerciales al percibir que el diferencial de tasas de interés entre el exterior y las nacionales les favorecían, comenzaron a endeudarse en dólares, a una tasa que no sobrepasa el 10%, mientras que las tasas nacionales activas no sobrepasan el 20%, lo cual les garantizaba una rentabilidad alta y segura, situación que fomentó la liquidez, por el que el BCR decidió intervenir en el encaje legal, aumentándolo" (EDH-01/01/96).
El aumento en la relación de préstamos al sector privado de parte del sistema financiero se había disparado. Para agosto su crecimiento era de 41%, una cifra muy superior a la meta anual, de 23%, mientras que los depósitos crecieron a menor ritmo de lo programado, situación que originó iliquidez en el sistema financiero. Esta situación, sumada al hecho de que en julio el nivel de las RIN tuvo una ligera caída -situación que pudo ser ocasionada por una caída en las remesas, en mayor acceso a fondos externos de parte del sistema financiero nacional para poder cubrir los incrementos de requerimientos de préstamos del sector privado1- preocupó a los funcionarios del BCR, que resolvieron restarle liquidez al sistema financiero, a través de las siguientes medidas: aumento al encaje legal, agregándole un encaje legal a los depósitos en dólares, lo cual repercutió en un alza de la tasa de interés, que en algunos casos pasó de 18% a 24% en la que se cobra al usuario. Esto de nueva cuenta vino a repercutir en la desaceleración económica del segundo semestre.
Los aspectos que se observaron en el sector financiero vinieron a repercutir en incrementar el destino del crédito hacia sectores terciarios, y relegando inversiones productivas de largo plazo, por ello es que se puede afirmar que se continuó privilegiando a los sectores terciarios durante el primer semestre. El rubro más fuerte fue el comercial con 33.5%, la industria 21.4%, construcción 11%, agropecuario 15.5%. y los restantes servicios 16.6%. Los servicios reciben casi la mitad del crédito que otorga el sistema financiero, y los sectores productores de bienes materiales reciben casi un tercio2. Esta orientación del crédito conduce a privilegiar actividades de corto plazo, es decir, muy poco de este crédito se destina a actividades estrictamente productivas de bienes materiales.
Ante los vaivenes en el sector financiero, de reducción de la liquidez y de aumentos en las tasas de interés, el sector dedicado a la construción se resintió. "Definitivamente, 1995 fue un mal año para la construcción. Los constructores enfrentaron una serie de dificultades que acusaron una merma en la fabricación de viviendas, entre las que resaltan: la iliquidez bancaria, el exceso de trámites para la obtención de permisos, la escasez de terrenos con factibilidad de agua. Para los proyectos de interés social, que la mayor parte se ubican en la zona norte y oriente de la capital como Mejicanos, Apopa, Ilopango, Soyapango en donde los mantos acuíferos bajan anualmente en forma peligrosa. Hasta el 16 de diciembre, se habían invertido ¢1640.5 millones para un total de 7961 casas, en 1994 la inversión fue de ¢2674.7 millones y se construyeron 12233 viviendas. (La reducción en el monto de inversión fue de ¢1034.2 millones, y se contruyeron 4272 casas menos.) En 1993 se construyeron 9279 viviendas. Para la construcción de casas cuyo precio es superior al millón de colones, se destinaron ¢96.47 millones (5.88% del total). En proyectos de este tipo hubo una reducción en la asignación de fondos, después que algunas compañías constructoras tuvieron problemas para la venta del inmueble. Posterior a eso, los bancos y las financieras ya no quisieron arriesgarse en la construcción de casas superiores al millón de colones, porque al parecer la demanda había cesado o porque hubo sobreoferta" (EDH-31/12/95).
Los precios de los principales productos agropecuarios de exportación también contribuyeron a la inestabilidad. El café en enero se vendió a un precio de $172.6 el quintal; durante los primeros ocho meses del año su cotización siempre estuvo por arriba de los $150. Pero al finalizar el año, se desplomó y en diciembre descendió de los $100, reportando una caída de más de 40% a lo largo del año. El azúcar abrió el año con un precio por quintal de $14.72 y finalizó en $11.56, una caída de 21%. Dentro de las buenas noticias es que Estados Unidos incrementó la cuota azucarera para El Salvador, la cual está garantizada por 7 años (1995-2001).
FUSADES, en su Informe Trimestral de Coyuntura para el III Trimestre de 1995, también llega a la conclusión de que durante 1995 hubo dificultades en diversos sectores económicos, aunque no todos pasaron por la misma problemática. Indica que en la construcción hubo contracción en su desempeño, mientras que en la industria y en el comercio se experimentó una ligera contracción, y los servicios, por su parte, mantuvieron su ritmo. Identifica que los siguientes elementos básicos contribuyeron a ello:
La evolución coyuntural de la economía nos evidencia qué tan sensible es el comportamiento de los diversos agentes económicos ante las propuestas de política económica. El freno en el ritmo de la producción observado en la segunda mitad del año es atribuible a la total incoherencia mostrada por el gobierno en la aplicación de las medidas propuestas.
Esta situación debe obligar a los elaboradores de política económica a presentar un plan que indique a los diversos actores económicos cuáles son las grandes líneas básicas para el desempeño de sus actividades. De igual manera, la coyuntura debe estar inserta en la perspectiva de largo alcance que se persiga. Esto estuvo alejado de la realidad salvadoreña durante 1995, que más pareció que se estaba en un estira y encoge, que evidenció lo frágil que es la economía antes estos vaivenes.
Dentro de los indicadores controlados, con mejorías se encuentran: el déficit fiscal, el tipo de cambio, suben las reservas internacionales netas (RIN), la deuda pública externa se estabiliza, etc. Otros experimentan cierto deterioro como la inflación. Y otros continuaron presentando desajustes preocupantes, como algunos del sector externo.
| Cuadro 1 Evolución del PIB real y per capita (1990-1995) (colones constantes de 1990) | ||||
| PIB real {millones) |
Tasa de Aumento |
Per Cápita (colones) |
Tasa de Incrementa | |
| 1990 1991 1992 1993 (p) 1994 (p) 1995 (*) |
36,846.9 37,791.4 40,642.7 43,642.6 46,258.2 49.033.7 |
2.5 7.5 7.4 6.0 6.0 |
6,947.6 7,031.0 7,378.3 7,725.6 7,982.6 8,230.1 |
1.2 4.9 4.7 3.3 3.1 |
| (p) datos preliminares (*)
tendencias para 1995 Fuente: Banco Central de Reserva, "Revista Trimestral", juilio-septiembre 1995. | ||||
El deterioro comercial externo contrasta con la estabilidad en el tipo de cambio, que desde finales de 1992 se mantiene en ¢8.72 por dólar, con mínimos altibajos. Esta situación genera una apreciación del colón respecto al dólar, ya que la tasa de inflación interna en El Salvador es superior a la de Estados Unidos. El colón se ha apreciado en términos reales porque la demanda por bienes no-transables ha crecido más rápidamente que la demanda por bienes transables. Esto ha llevado a un aumento de la producción de no-transables con respecto a los transables. Pero este aumento de producción no ha sido suficiente para llenar todo el exceso de demanda por no-transables. El mercado ha compensado el exceso remanente incrementando los precios de los no-transables en términos de los transables, lo cual equivale a decir que el colón se ha apreciado. Un síntoma clarísimo de esto es que el Banco Central ha aumentado sus reservas internacionales netas y aún así ha tenido que intervenir con frecuencia para evitar que el precio del dólar no caiga.
A pesar del deterioro comercial, la balanza en cuenta corriente de la balanza de pagos no arroja un saldo preocupante. Todo ello es explicado por la importancia que tienen las transferencias unilaterales que se reciben (remesas familiares, donativos oficiales y apoyos a ONGs locales) que representan montos que tienen un gran impacto macroeconómico. La evolución de las remesas familiares, registradas en la balanza de pagos, ha presentado la siguiente tendencia: $543.5 millones, $708.6, $823.9 y $1,001.8, para los años de 1991 a 1994 respectivamente. Las transferencias oficiales se han mantenido un tanto superior a los $200 millones durante el mismo periodo. El saldo en la cuenta corriente ha tenido el siguiente desempeño, entre los años de 1991 a 1994: $117.8 millones, $151.5, $78.8 y $18.3 millones. Para 1994 representó el 0.2% respecto del PIB, pero para 1995 de nueva cuenta se eleva y representa el 2.5% del PIB.
Todo ello puede ser indicativo de que la tendencia observada en 1995 puede conducir a que el deterioro de la cuenta corriente sea el inicio de un declive que en el corto o mediano plazo puede conducir a un panorama nada alentador, si no se controla el déficit comercial -aumentando las exportaciones y reduciendo las importaciones- que es la principal variable que repercute en la cuenta corriente.
Por otra parte, la cuenta de capital arroja saldos netos positivos: las entradas (créditos contratados) son superiores a las salidas (servicio de la deuda externa), lo cual denota que la economía salvadoreña es considerada como "saludable" por los acreedores internacionales, y por lo tanto sujeta de crédito, ante todo de organismos multilaterales (BM, BID, FMI) y bilaterales (AID, CEE, etc.), y en menos proporción por la banca comercial internacional.
Durante 1995, el nivel de las RIN experimentó un crecimiento de $140 millones; en 1994 crecieron en $68 millones, en 1993 lo hicieron en $125.5 millones. En diciembre de 1995 su nivel alcanzó $928 millones, que garantiza más de 3.2 meses de importaciones, lo cual es un nivel adecuado.
Ante esta situación en el sector externo, que se puede simplificar diciendo que presenta un alto déficit comercial, con un déficit manejable en la cuenta corriente que se explica por la remesas y los subsidios; con una cuenta de capital superavitaria, posibilitan que el nivel de las RIN aumente. Los elementos anteriores permiten que en el mercado de divisas exista una abundancia en la oferta de dólares, que en muchas ocasiones supera a la demanda, lo cual obliga a que el Banco Central de Reserva (BCR) salga en apoyo del dólar, retirando sus excesos de oferta, con la finalidad de que no se devalúe respecto del colón, o dicho de otra forma, que el colón no se revalúe respecto del dólar. En todo caso, de no ser por la intervención del BCR, el tipo de cambio tendería a estar por abajo de los ¢8.72. Se calcula que de no intervenir el BCR el tipo de cambio debería estar entre los ¢5.50 y los ¢6.50 por dólar. Por esta situación es que se afirma que el BCR incurre en un déficit parafiscal de alrededor del 2.0% del PIB, que para 1995 representa unos 1790.0 millones de colones (15.2% sobre el presupuesto de 1995).
A nivel del comercio externo, las exportaciones de maquila son las más dinámicas: crecen en 55.9% y se convierten en el principal rubro de exportación, al aportar 38.8% del valor total de las exportaciones.
Lo que sí es preocupante es lo que está sucediendo con las exportaciones no tradicionales, que en su conjunto experimentan el menor dinamismo: su tasa de crecimiento es de 19.6%. A su interior son las destinadas a Centroamérica las más dinámicas, con un alza de 28.0%, pero las que tienen como destino el resto del mundo apenas crecen 1.2%. Este elemento es importante de destacar, ya que denota que las exportaciones no tradicionales salvadoreñas presentan un bajo nivel de competitividad en el mercado mundial, situación que se explica por el hecho de que la productividad industrial salvadoreña no es competitiva para insertarse adecuadamente en el exterior, por lo tanto, el reto de entrar en la globalización se está haciendo en clara desventaja. De ello se deriva la siguiente disyuntiva, o se busca competitividad genuina o auténtica, o se sigue el camino fácil de la competitividad espúrea o efímera.
| Cuadro 2 Importancia de las Exportaciones e Importaciones de Maquila (1993- 1995) (miles de dólares) | ||||
| Valor de X ($) |
% sobre la X | valor de M ($) |
Presión sobre M | |
| 1993* 1994** 1995** |
262,854 344,906 537,779 |
27.9 33.5 38.8 |
199,537 258,274 408,865 |
10.2 12.4 14.7 |
|
* comprende de enero a noviembre ** abarca de enero a octubre Fuente: BCR | ||||
La situación particular del agro en las condiciones de olvido y desatención en que se encuentra, no está en la posibilidad de resolver los problemas que él mismo genera y cada vez serán más y más contingentes de pobres que llegarán a las ciudades en busca de un porvenir mejor. Resulta totalmente inadecuado que aproximadamente 55% de la población viva en el área rural y que el sector agropecuario contribuya con apenas 14.0% a la formación del PIB, por lo tanto no es de extrañar la enorme incidencia de la pobreza en dicha área. Pero además ni las mismas ciudades están en la capacidad de resolver sus propios problemas, por lo tanto es de esperar que si no se atiende de manera inmediata y efectiva la problemática socio-económica, se estaría en los inicios de la gestación de un nuevo, y diferente, movimiento social, que puede estar dominado por motivaciones diferentes a las que se se tuvieron para iniciar la inconformidad social que se inició en los años 70 y que derivó en doce años de guerra interna.
La elevada incidencia de la pobreza contrasta con las expresiones de personeros gubernamentales sobre los logros alcanzados en los indicadores macreoconómicos que denotan estabilidad. A este respecto es importante destacar lo que editorializa La Prensa Gráfica, cuando afirma, "Uno de los peligros más graves de las visiones extremadamente técnicas, es que generalmente dejan por fuera la suerte de los seres humanos concretos. Este no es un defecto de una sola ideología o de una sola concepción del mundo. Se da siempre que se parte de enfoques muy parcializados de la realidad. Las condiciones actuales del país deberían ser muy instructivas en el sentido de privilegiar enfoques globales de la situación nacional, en una etapa histórica en que nos vamos encaminando hacia formas democráticas de vida y de conducta social... Hoy lo que debe buscarse es la creación participativa de la riqueza, usando nuevos métodos, que dejen de lado el nocivo paternalismo de cualquier signo o color. El tema crucial es la producción. Si no producimos bien y suficientemente, en un ambiente de creciente apertura democrática, nunca saldremos del atolladero... El mundo en que vivimos nos exige creatividad para sobrevivir; ya no digamos para desarrollarnos." 5
Por otra parte, un elemento que complica aún más la situación de pobreza es la creciente concentración del ingreso en los estratos poblacionales de más altos ingresos. De acuerdo con proyecciones sobre la concentración del ingreso, de 1988 a 1995 el 10% de las familias de más altos ingresos incrementó su poder de compra en 142%, mientras que en el 20% de las familias de más bajos ingresos se les redujo su poder adquisitivo en casi 10%.
El crecimiento no está siendo acompañado por una respuesta adecuada de la inversión en aspectos productivos.
La privatización de algunos de los activos públicos será un tema sobre el que se debatirá en 1996: la distribución y generación de energía eléctrica, la telefonía, los puertos y aeropuertos están en los planes gubernamentales, de allí que empresas como CEL, ANTEL, CEPA, CAESS y otras distribuidoras entrarán en proceso de privatización. Resulta paradójico que a estos sectores -que una vez fueron considerados estratégicos para diversos aspectos, tanto para garantizar el desarrollo, como para seguridad nacional- la oleada neoliberal les ha quitado esa connotación y ahora son vistos únicamente como generadores de ganancias para el sector privado, y que por ello deben ser privatizados.
Los aspectos políticos globales muestran una tendencia cada vez más peligrosa hacia el desarrollo de prácticas autoritarias. Ejemplos de eso son los exabruptos del Presidente y de algunos de sus ministros, y la misma PNC, que está siendo cuestionada por violadora de los derechos humanos (según estadísticas que lleva la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, más del 50% de las denuncias que les llegan son en contra de la PNC).
Otros aspectos de la política pública muestran tendencias preocupantes, como es el alto índice delincuencial, donde se habla ya de la existencia y fortalecimiento del crimen organizado, lo cual sólo puede hacerse con cierta complacencia desde la esfera gubernamental. De igual manera, la corrupción sigue siendo un tema de primer orden, que afecta a diversas instancias nacionales y que inhibe un pleno desarrollo de actividades lícitas.
En términos generales, el gobierno todavía no encuentra una dirección adecuada para hacia dónde pretende dirigir el futuro de la sociedad. Se desconoce la existencia de un plan o programa de desarrollo en lo económico y social. Ante este vacío, lo que ha prevalecido es la improvisación, los cambios bruscos y repentinos, todo pareciera que se está en una posición de "prueba y error", cuanto que en la conducción de una sociedad ello resulta ser totalmente inadecuado, ya que no se delimitan las reglas claras con que se debe enfrentar el futuro, lo cual genera incertidumbre y desconfianza entre los diversos agentes sociales, políticos y económicos.
(1) ORELLANA MILLA, Roberto. "El programa financiero y la programación financiera de la banca". En Boletín Económico. Banco Central de reserva de El Salvador. Año 8, noviembre de 1995. No. 89.
(2) BANCO CENTRAL DE RESERVA. "Revista trimestral". Julio-agosto- septiembre de 1995.
(3) BANCO CENTRAL DE RESERVA. "Programa monetario y financiero 1995". Boletín Económico de Marzo 1995. Año 7. No. 81.
(4) BANCO CENTRAL DE RESERVA. "Revista Trimestral" de Julio-Septiembre de 1995.
(5) LA PRENSA GRAFICA. "Los ciudadanos tenemos que sobrevivir". Editorial. 26 de enero de 1996. El Salvador.