Matilde sube los paquetes al pickup para empezar a repartir los encargos. Los paquetes llevan cartas, fotos, ropa y dinero de parte de los migrantes de Santa Elena, pequeña ciudad de Usulután, que ahora residen en Los Angeles, California (conocidos como "elénicos"), de donde Matilde ha regresado esta mañana. Durante todo el día, ella entregará los paquetes y compartirá noticias. Lo mismo ocurre cuando llega a Los Angeles procedente de El Salvador con quesos, crema, carne seca, camarones y cartas de los familiares en Santa Elena. Cada mes realiza este viaje de encomiendas y noticias. Cada mes van y vienen otros cuatro "encomenderos" que habitan en Los Angeles, Santa Elena y dos cantones del municipio, constituyendo una expresión de las comunidades transnacionales, comunidades que van siendo conformadas por el acelerado proceso migratorio internacional que experimenta el país durante los últimos años. En este artículo expondremos los resultados iniciales de una investigación sobre migraciones que se está llevando a cabo simultáneamente en Santa Elena y Los Angeles.1
Los suelos del municipio son predominantemente de vocación agrícola, catalogados en los niveles III y IV. Antes de 1980 el cultivo principal era el café, seguido por el algodón, la caña de azúcar y los granos básicos. El municipio ha sufrido una intensa deforestación, lo cual ha provocado sequías y el deterioro de los suelos. Las causas principales han sido el cultivo de algodón, que predominó en toda la región costera desde la década de los 50; el conflicto armado durante los años 80; y la tradicional práctica de quema de tierras llevada a cabo por los campesinos. A pesar del deterioro ecológico, este municipio es una zona privilegiada con relación a otras zonas ex-conflictivas del país, debido a las condiciones del suelo, la cantidad de agua disponible, el acceso a carreteras primarias y secundarias, y su cercanía a mercados importantes.
No obstante estas ventajas, el nivel de pobreza de la población es notorio, lo cual se explica, como en muchos lugares del país, por las características de la estructura de la tenencia de la tierra, el difícil acceso al crédito, la inexistencia de canales de comercialización, el bajo nivel de desarrollo tecnológico, etc., sumado a los precarios ingresos y las pésimas condiciones de vida imperantes.
El municipio cuenta con una población de aproximadamente 14,442 habitantes, de los cuales el 32% residen en el área urbana y 68% en el área rural. Entre 1971 y 1992 la población disminuyó en 691 habitantes. 2 El nivel de escolaridad de los adultos en el área urbana es bastante alto: un promedio del 18% ha terminado el bachillerato y el promedio de años estudiados es de 7.4. En las áreas rurales sólo el 4.2% ha terminado el bachillerato, y el promedio de escolaridad es de 3.2 años. La mitad de la población es menor de 26 años; el 34.4% tiene menos de 14 años; el 22.2% tiene entre 15 y 25 años; el 29.3% tiene entre 26 y 55 años; y el 14.1% es mayor de 55 años.
Santa Elena tiene una fuerte tradición de organización social. Siempre han existido comités vinculados a la Iglesia Católica, y durante los años setenta hubo varios grupos culturales, de teatro y música, además de equipos deportivos. Estas organizaciones sociales continúan existendo, además de comités pro- mejoramiento y sociedades de padres de familia.
Sin embargo, durante los años de conflicto la organización social más importante giró alrededor de las reivindicaciones políticas, sociales y económicas. El gremio magisterial, ANDES 21 de Junio y organizaciones campesinas tuvieron una presencia fuerte en el municipio, vinculados al movimiento revolucionario o al partido Demócrata Cristiano. Santa Elena fue escenario de múltiples acciones represivas antes de la guerra, y de fuertes enfrentamientos entre el ejército gubernamental y el FMLN durante el conflicto. Entre 1982 y 1987 se consideraba buena parte del municipio como zona de control de las fuerzas guerrilleras. A pesar de la presencia de organizaciones revolucionarias en el área, el partido ARENA ha ganado las dos últimas elecciones municipales. El alcalde actual, continuando la tradición del municipio, también es maestro. Solía decirse que en Santa Elena sólo había maestros y "guardias".
En los cantones donde se realizó la encuesta ha predominado el cultivo de granos básicos; la otra actividad económica importante es la ganadería, existiendo varios tiangues. Al menos en cuatro cantones se está desarrollando el Programa de Transferencia de Tierras (PTT) para ex-combatientes y tenedores, cubriendo aproximadamente el 25% de la tierra del municipio. La población empleada labora principalmente en la agricultura (47%), y en el magisterio (13%).3
Durante la guerra, los años más significativos del flujo migratorio fueron 1984 (11.3%) y 1989 (10.7%) desde el área urbana, y 1988 desde el área rural (13%). Es significativo que en la zona rural, el 50% de los migrantes abandonaron el país después de 1988. Pero quizás lo más importante es el hecho que el flujo migratorio ha continuado aumentando durante los últimos 5 años, especialmente en el área rural, a pesar de haber concluido el conflicto armado.
La mayoría de los migrantes se ha radicado en California, especialmente en Los Angeles, pero esta tendencia es más fuerte en los cantones que en la ciudad. Surge la interrogante sobre las razones de esta diferencia, que habría que estudiar posteriormente. Otro estado con fuerte presencia de "elénicos" es Texas, principalmente Houston.
| Principales Lugares de Emigración de los "Elénicos" en Estados Unidos (porcentajes) | |||
| Area | Urbano | Rural | Total |
| Los Angeles/Sur de California | 46.2 | 69.4 | 57.2 |
| Estado de Nueva York | 4.3 | 7.0 | 3.1 |
| Estado de Texas | 5.6 | 1.8 | 6.3 |
| Washington D.C. y Virginia | 2.7 | 2.6 | 2.6 |
| San Francisco, California | 2.3 | 0.0 | 1.2 |
| Migrantes: Nivel de Educación | ||||
| Rural | Urbano | |||
| Escolaridad (4) | Migrante | No- migrante |
Migrante | No- migrante |
| Promedio | 5.9 | 3.2 | 8.6 | 7.46 |
| Mediana | 6 | 1 | 9 | 8 |
| Moda | 6 | 0 | 12 | 0 |
Los datos anteriores coinciden con los resultados encontrados en estudios en otros países, donde los migrantes tienden a tener un nivel educativo mayor a los que no emigran, lo cual se explicaría básicamente por dos razones: primero, la familia apoya al que tiene más posibilidades de ayudarles al llegar al país receptor; segundo, faltan oportunidades para los que tienen una educación superior a los demás en los lugares de origen de los migrantes.
La encuesta mostró que una cuarta parte de las familias elénicas recibieron remesas en 1993. El promedio de dólares recibido por familia en el municipio fue de US$1,127. 4 El monto enviado cada vez oscilaba entre US$15 y US$1,000; la mitad de las remesas individuales fueron por un monto menor a US$100, y el promedio fue de US$166.
El 35% de los migrantes envió ayuda sólo una vez al año; el 44% lo hizo cada mes; y el resto envió remesas entre tres y seis veces durante 1993. Además de dinero en efectivo o cheques, también mandan ropa y aparatos electrodomésticos. Aproximadamente el 34% de las familias receptoras de remesas recibió bienes de distinto tipo; el 70% de estas transferencias se efectúan por medio de los encomenderos o couriers5.
La información recogida muestra que el parentesco tiene mucha relación con el envío de remesas. Sin embargo, no son los cónyuges los que más apoyan a sus familias, sino que los hijos. El 59% de los que envían remesas son hijos(as) del jefe(a) del hogar; el cónyuge está en un tercer lugar con el 8.2%, después de la categoría de hermanos, que suma el 19.7%. Al analizar la frecuencia de los envíos, se observa que el 58% de los hijos lo hicieron mensualmente durante 1993, mientras que el 75% de los hermanos y el 60% de los cónyuges enviaron remesas una sola vez.
| Parentesco de migrantes que envían remesas (con relación al jefe o jefa de la familia) | |
| Parentesco | Porcentaje |
| Cónyuge | 8.2 |
| Hijos(as) | 59.0 |
| Padre/Madre | 6.5 |
| Hermanos | 19.7 |
| Primos | 3.3 |
| Amigo | 3.3 |
| Fuente: encuesta realizada | |
Existe una opinión generalizada de que las remesas se emplean sobre todo en gastos no esenciales, tales como aparatos electrodomésticos o ropa de lujo, pero esta hipótesis no está basada en un análisis de los ingresos y gastos de las familias que las reciben. Sostener en general que la casi totalidad del dinero enviado es utilizado para el consumo, sin analizar su participación en los ingresos familiares y cómo se distribuyen éstos, conduce a apreciaciones equivocadas, derivadas de la impresión que se tiene al encontrarse con población pobre que tiene acceso a bienes que tradicionalmente no han estado a su alcance.
Sin haber analizado aún este aspecto particular del fenómeno migratorio, las encuestas arrojan la información que las remesas representan el 35.90% del total de los ingresos de las familias entrevistadas. El impacto general de las remesas tiene un peso un poco menor en las familias urbanas en comparación con las familias rurales. Pero los ingresos de las familias rurales vienen de fuentes más diversificadas.
| Cuadro 4 Estructura de los ingresos familiares que reciben remesas | |||
| Rubro | Rural | Urbano | Total |
| Número | 19 | 28 | 47 |
| Salarios(6) | 14.67% | 41.46% | 35.64% |
| Trabajo por cuenta propia | 10.28% | 3.37% | 4.87% |
| Agricultura | 10.02% | 0.81% | 2.82 |
| Animales | 14.14% | 0.00% | 3.07% |
| Fruta | 1.03% | 0.00% | 0.00% |
| Remesas | 39.29% | 34.96% | 35.90% |
| Otros | 10.57% | 19.39% | 17.47% |
| Fuente: encuesta realizada | |||
En el aspecto social se perciben fuertes cambios en el municipio. En muchos casos existen procesos de desintegración familiar, aunque se mantiene un importante flujo de comunicación con los que han emigrado. Esta reestructuración de las familias no sólo se debe a la migración, y no siempre significa ruptura aunque sí cambian los roles: cada día se encuentran más abuelas criando a sus nietos porque los padres están en los Estados Unidos, o más mujeres que encabezan el hogar porque los esposos han emigrado.
Por otro lado, los valores y el comportamiento están cambiando drásticamente. Las influencias originadas tanto por la cultura norteamericana como por los cambios ocurridos en el país durante los últimos años promueven un nuevo tipo de consumo que tiene un fuerte impacto en las áreas urbanas y rurales. En Santa Elena se nota la conformación incipiente de "maras" juveniles en la ciudad; a veces en los caminos rurales se oyen conversaciones acerca de las calles y los barrios de Los Angeles. Ambos fenómenos podrían ser considerados como manifestaciones socio-culturales del proceso de constitución de comunidades transnacionales, a los que nos referimos al inicio, aunque algunas de ellas tengan connotaciones negativas.
El impacto de la intensa migración internacional en este municipio y en la mayor parte del país es multidimensional, y sólo es hasta ahora que se comienza a estudiarlo en todas sus dimensiones. En este proceso hay dos agentes sobre los cuales quisiéramos exponer algunas ideas preliminares, dada su importancia para el desarrollo futuro de Santa Elena: por un lado, los migrantes que han retornado, y por el otro, el Comité de Amigos de Santa Elena (CASE), formado en Los Angeles, y que tiene un grupo activo en el área urbana del municipio.
Muchos de los que han retornado después de haber alcanzado sus objetivos no piensan emigrar de nuevo, aunque mantienen una relación estrecha con los familiares y amigos que permanecen en los Estados Unidos. La mayoría de los que regresaron por no haber encontrado trabajo mantienen la esperanza de volver a emigrar y tener mejor suerte, motivados por el éxito de los demás y porque las opciones de trabajar y generar ingresos en su lugar de origen son demasiado limitadas.
Aunque el estudio no detectó un alto número de retornados, el hecho que las personas entrevistadas hayan invertido en actividades económicas que antes no se habían imaginado, o en la compra de bienes inmuebles que no hubieran podido adquirir de otra manera, muestra que la visión que limita el uso de remesas a gastos aparentemente suntuarios no es totalmente correcta.
Pero el hallazgo más interesante, no por su importancia cuantitativa sino porque configura una importante base para la constitución de comunidades transnacionales, es el importante flujo de viajes de ida y regreso con el fin de obtener ingresos, manteniendo lazos de distinto tipo: afectivos, económicos, sociales, etc., tanto en el municipio como en los Estados Unidos, tendencia que se refuerza con la existencia y actividad del otro actor que nos interesa analizar.
Todos los comités trabajan conjuntamente en torno a cuatro áreas: salud, educación, deporte y emergencias. Existe un presupuesto anual de cerca de $1,000 para cada rubro, el cual es manejado por CASE-Central. Además de los rubros prioritarios, CASE ha construido un parque infantil y proyecta construir un complejo deportivo en la ciudad de Santa Elena. La mayor parte de los fondos proviene de la recaudación en los Estados Unidos mediante actividades de distinto tipo, especialmente actividades sociales, tales como la celebración de las fiestas patronales en agosto, el baile de fin de año, el día de los enamorados y la fiesta para las madres en su día.
Estas actividades también sirven para mantener abierta la comunicación con los migrantes en el exterior, a las que se añaden eventos deportivos permanentes (en Los Angeles existen por lo menos cuatro equipos de fútbol de los "elénicos"). CASE es importante no sólo porque mantiene vinculada la comunidad en el exterior, sino también porque ofrece una forma colectiva de utilizar las remesas y promover así el desarrollo del municipio. Entre 1990 y 1993 se estima que CASE recaudó $25,000, lo que equivale al 17% del presupuesto gubernamental para proyectos de infraestructura en el municipio.6
El trabajo de CASE está influido por los cambios generados por la migración, obligando a CASE-Santa Elena y CASE-Los Angeles a definir conjuntamente las prioridades en el uso de las remesas. En una ocasión, por ejemplo, CASE-Los Angeles no quiso destinar fondos para las fiestas patronales porque estimó que no era correcto utilizarlos para eventos religiosos. Esta decisión ocasionó problemas, ya que CASE-Santa Elena jugaba un papel importante en la organización del evento, y esto, a su vez, le otorga gran legitimidad a su trabajo.
El análisis de la dinámica de estos actores conduce al objetivo central de este artículo: la relación entre la migración internacional y desarrollo.
En instituciones como FUSADES, existe escepticismo acerca del éxito de cualquier iniciativa orientada hacia la utilización de las remesas para promover el desarrollo, ya que la mayoría de las familias que reciben remesas son pobres, lo cual limita las posibilidades de ahorro e inversión en actividades productivas. Aquí se encuentra una diferencia conceptual en cuanto al uso de las remesas. Desde el punto de vista macroeconómico, tendría poco valor invertir en una microempresa cuya actividad no aparece en la contabilidad oficial. Tampoco se valora como inversión "productiva" (a nivel inmediato) el mejoramiento de las condiciones de vida de las familias receptoras de remesas (salud, educación, vivienda, etc.). Sin embargo, la mayoría de la población que recibe remesas las utiliza para tener acceso a los servicios que el Estado no brinda a través de sus programas sociales.
Hace varios años, el Banco Central de Reserva estableció un fondo de garantía para respaldar préstamos para vivienda, compra de maquinaria o inversión en negocios para familias que recibían remesas. Sin embargo, el programa ha fracasado porque la banca privada no otorga financiamiento con el respaldo de remesas, y en general no prioriza los créditos a la microempresa. Adicionalmente, no se le ha dado la difusión necesaria. Pero la crítica más importante a señalar es que un programa como éste debería formularse con la participación de los posibles beneficiarios y los otros actores que se relacionen con ellos: los bancos en El Salvador que tienen sucursales en Estados Unidos, las cooperativas de ahorro y crédito, los consulados salvadoreños, las organizaciones comunitarias de ayuda a los salvadoreños en los Estados Unidos, etc.
Actualmente hay una iniciativa en Los Angeles para crear una Caja de Crédito (Credit Union) con varias organizaciones salvadoreñas (incluyendo CASE), vinculada al sistema financiero en El Salvador7, para enviar las remesas y ayudar a otorgar créditos y asistencia técnica en El Salvador. Es un esfuerzo que merece mayor consideración por parte del gobierno central.
A nivel local, hay muchas posibilidades de influir en el uso de las remesas para potenciar el desarrollo. Los gobiernos municipales y las organizaciones bi-nacionales como CASE pueden jugar un papel muy importante. Por ejemplo, en Huehuetenango, Guatemala, la Iglesia Católica está trabajando con los migrantes en Los Angeles para financiar un seguro de salud comunitaria. Otra asociación salvadoreña, también en Los Angeles, ofrece becas para adolescentes que quieren asistir al instituto nacional en su pueblo. Estos esfuerzos pueden tener un importante impacto a nivel local y nacional.
Pero para aprovechar adecuadamente las remesas en las formas que hemos sugerido, es preciso conocer las nuevas relaciones -en toda su complejidad y dinamismo- que el intenso proceso migratorio internacional ha ido configurando en los años recientes, lo cual requiere la realización de investigaciones específicas y profundas en esta área.
Finalmente, sostenemos que uno de los ejes de análisis a priorizar en el estudio de la constitución de comunidades transnacionales, es la formación de nuevas expresiones de "capital social"8 que se están generando. El caso de CASE es un ejemplo al respecto, especialmente porque el municipio de Santa Elena tiene un enorme potencial para impulsar programas de desarrollo agropecuarios sostenibles.
(1) FUNDE y la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) han colaborado en este estudio de migración y desarrollo desde Marzo de 1994, el cual incluye un estudio etnográfico con "elénicos" en Los Angeles y Santa Elena, 100 encuestas en el pueblo de Santa Elena y 100 encuestas en dos cantones (Joya Ancha Abajo y Las Cruces), y encuestas de elénicos en Los Angeles. Tanto en Los Angeles como en Santa Elena se ha trabajado muy de cerca con el Comité de Amigos de Santa Elena (CASE), un comité pro-ayuda comunitaria conformado en Los Angeles por migrantes procedentes de Santa Elena. Excepto cuando se menciona otra fuente, todos los datos que aparecen en este artículo derivan de la encuesta.
(2) Censos Nacionales de Población, Dirección General de Estadística y Censos, San Salvador, 1971, 1992.
(3) En la encuesta realizada tanto en Santa Elena como Los Angeles, fue raro encontrar una familia que no tuviera un maestro. Esto se debe al hecho de que hubo un instituto de preparación para los maestros en Santa Elena.
(4) Algunas de las familias han de recibir ayuda de más de una persona en los EE.UU., de modo que el total del promedio recibido por familia en 1993 es un poco más alto del total del promedio enviado por migrante (US$822).
(5) El courier puede ser uno de las compañías grandes como Gigante Express o uno de los viajeros locales en Santa Elena o Los Angeles. En nuestra encuesta no distinguimos entre los dos tipos. Unicamente el 3.1% utilizaron los servicios de uno de los bancos salvadoreños con oficinas en los EE.UU. para enviar su dinero.
(6) Eekhoff, Katharine E., (1994) Asociaciones Salvadoreñas en Los Angeles y las Posibilidades de Desarrollo en El Salvador. Proyecto de cliente para COMUNIDADES, Graduate School of Architecture and Urban Planning, Master´s Thesis, UCLA.
(7) Se está investigando la posibilidad de vincular el Credit Union con el sistema financiero formal como bancos; con las federaciones de ahorro y crédito; y con los bancos comunales y federaciones informales.
(8) Portes, Alejandro y Sensenbrenner, Julia. (1993) "Embeddedness and Immigration: Notes on the Social Determinants of Economic Action." American Journal of Sociology, Vol. 98, No. 6, May.