En la primera parte de este artículo se analiza la situación actual de la organización comunal y la organización para la producción, así como de la tenencia y distribución de la tierra en las comunidades de repoblación y reinserción en la zona costera del municipio de Tecoluca, departamento de San Vicente. Esta sección incluye también una descripción básica del sector y su organización socio-económica.
En la segunda parte, se presenta una propuesta para organizar la producción, sobre la tenencia de la tierra y su distribución por áreas, así como para procesos y metodologías para facilitar las decisiones acerca de estos temas.
Aquí se argumenta que es necesario reorganizar las directivas comunales y cooperativas, haciéndolas más representativas de todos los sectores sociales y productivos de la población, para que estas instancias puedan facilitar la decisión de los tenedores de cómo distribuir la tierra en una forma equitativa que posibilite un uso económico y ecológicamente sustentable de los recursos naturales de las comunidades.
El SES fue creado como una iniciativa de la Fundación para la Cooperación y el Desarrollo Comunal de El Salvador (CORDES) y aprobado por líderes comunales y cooperativos que representan sus comunidades en su Asamblea General y en su Junta Directiva. El SES está formado por el Sistema Financiero Sectorial (SFS) que financia las actividades productivas de las diferentes entidades productivas del sector y el Sistema de Servicios Múltiples (SSM) que proporciona servicios como maquinaria, insumos agrícolas y asistencia técnica.
De los tenedores, 16% son ex-combatientes del FMLN y 84% son desplazados o repatriados (civiles). Cada tenedor tiene derecho a aproximadamente 3.5 manzanas de acuerdo con la calidad de la tierra. En muchas familias hay más de un tenedor.

Para facilitar la escrituración de las propiedades se decidió hacerlo en forma de pro-indivisión, lo cual indica que cada persona con derecho a tierra (tenedor) recibiría una cantidad determinada de tierra pero sin indicaciones de la ubicación y la forma que debe tener ésta tierra dentro de la propiedad. El proindiviso tiene una duración de cinco años, durante las cuales la población puede decidir romper el proindiviso y adoptar otra forma de tenencia, o bien prorrogarlo por otros cinco años más y así sucesivamente.
Casi todas las familias tienen producción familiar, principalmente de granos básicos con poca diversificación. Las familias individuales no tienen los recursos económicos y humanos suficientes para impulsar proyectos que requieren grandes inversiones de capital y extensiones amplias de terreno.
Algunas de las cooperativas tienen producción agropecuaria en colectivo, y también existen grupos asociativos semi-permanentes. Hay más diversificación en la producción cooperativa y asociativa que en la familiar, pero sus niveles de desarrollo son todavía mínimos.
Al igual que en las directivas comunales, existen debilidades en la capacidad administrativa de los dirigentes de las cooperativas y otros grupos de producción asociativa. Esto ha causado cierta desconfianza en su gestión por parte de los miembros de la comunidad, debilitando sus esfuerzos para desarrollar actividades que generen beneficios sustanciales para los socios y las comunidades.
Los productores que no saben definitivamente dónde van a producir en el futuro, no tienen la seguridad necesaria para desarrollar las inversiones de mediano y largo plazo que son imprescindibles para garantizar un desarrollo económico y ecológicamente sostenible en las comunidades. Asimismo, esta situación de incertidumbre pone en peligro la viabilidad de las inversiones importantes que las ONGs están realizando o tienen en proyección, tales como sistemas de riego, camaroneras o marañoneras.
Cada sector debe elegir una o más personas para presentar y defender sus propuestas en una asamblea general con el objetivo de concertar una propuesta que pueda ser ratificada por todos. Estas propuestas deben incluir no sólo la forma en que quieren organizar la producción, sino también cómo quieren que los diferentes sectores productivos sean representados ante la comunidad.
Lo que se propone aquí es formar una directiva cooperativa representativa que tenga responsabilidades en las areas de gestión de financiamiento, comercialización y capacitación así como en la coordinación entre los sectores productivos y con la directiva comunal. Esta entidad sería autónoma de la directiva comunal pero estaría representada en ella.
Si la comunidad está de acuerdo, se podría iniciar un proceso de planificación participativa, formando un equipo interdisciplinario que incluya a varios miembros de la directiva comunal y personas de las instituciones de apoyo para elaborar un plan del manejo sustentable de los recursos naturales de la comunidad.
Contando con esta propuesta concertada del manejo de los recursos naturales de la propiedad, la directiva comunal, junto con los promotores del SES, debe ayudar a los tenedores, agrupados por sectores, a decidir cómo distribuir la tierra. Para que la directiva comunal pueda distribuir la tierra en una forma equitativa y para que sus esfuerzos tengan legitimidad con la población, debe ser representativa de todos los sectores sociales y productivos de la comunidad y involuncrarles activamente en el proceso.
En este proceso, los promotores del SES, acompañados por otras personas que participaron en el equipo de planificación, sostendrían con cada grupo de productores y los diferentes sectores sociales, discusiones acerca de los tipos de actividades productivas o sociales que desean desarrollar, y dónde hacerlo. Los diferentes grupos formularían propuestas tomando en cuenta el área de tierra que les corresponde como tenedores, para presentarla y defenderla en una asamblea general.
Aquí se propone un posible esquema para distribuir la tierra:
1. Un lote por tenedor para vivienda, midiendo entre 1/4 y 1/2 manzana, con escritura individual.La inclusión de las áreas de producción familiar y forestal dentro de las áreas de producción colectiva es ventajosa porque facilita la escrituración de estas áreas como una unidad y permite a los productores manejar el área como un sistema integrado de sub-sistemas de producción agrícola, pecuaria y forestal que resultará más eficiente y sustentable que sub-sistemas separados.2. Una área social con terrenos para la escuela, la iglesia, áreas de recreación, la tienda comunal, casa comunal, infraestructura vial, etc. escriturada en nombre de la asociación comunal legalizada.
3. Areas productivas para tierras dedicadas a la producción familiar, a producción colectiva en los casos de cooperativas o grupos asociativos, así como bosques, escrituradas en la forma que los tenedores involucrados consideren más conveniente.
El mantenimiento de una área forestal en colectivo entre los tenedores no sería la manera mas adecuada para manejarla y garantizar que sea productiva para la comunidad. Cada grupo o familia individual debe administrar el área que le corresponde en la manera que vea más conveniente, de acuerdo con ciertos reglamentos básicos establecidos por la misma comunidad.
(1) "Instalación y Operación de 11 Sistemas de Riego en Comunidades al Sur de San Vicente," p. 4, CORDES: 1994.
(2) "Qué Es el SES," CORDES: 1994.