SAD, 08/01/94, EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN EN EL MOMENTO ACTUAL

Serie Alternativas para el Desarrollo

País/Country: El Salvador

Fundación del Desarrollo de El Salvador

Autor/Author: Mario Lungo y Francisco Oporto

Número/Number: 22

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 08/01/94

Una rápida mirada a economía salvadoreña a dos años y medio de firmados los Acuerdos de Paz muestra que uno de los sectores de mayor dinamismo lo constituye la construcción, cuya expansión sostenida se inicia desde principios de la actual década. El análisis de su evolución reciente se convierte, entonces, en un paso obligado para visualizar el rumbo futuro del desarrollo del país por la importancia de sus vinculaciones con otros sectores de la economía.

Sin embargo hasta la fecha no se han realizado en el país los análisis en profundidad necesarios sobre este sector, los que son indispensables para conocer sus relaciones intra e intersectoriales y su rol en la evolución de la economía nacional. No hay, por ejemplo, estudios sobre la estructura de las empresas que operan en el sector, ni sobre la evolución de su nivel tecnológico. Existe, sin embargo, una abundancia de datos cuantitativos y se conoce, con bastante exactitud, el volumen de empleo que genera, así como los salarios pagados; en parte ello se debe a que la principal organización sindical, el Sindicato Unido de los Trabajadores de la Construcción (SUTC), es una de las organizaciones laborales más importantes del país.

Por lo anterior, este trabajo sólo pretende ser un primer esbozo sobre la situación del sector de la construcción en el momento actual, buscando abrir el espacio para profundizar en el análisis de sus particularidades, dada la importancia que tiene para el desarrollo nacional.

1. Volumen y participación en la economía nacional

El sector de la construcción ha experimentado una expansión sostenida durante la presente década, lo que contrasta con la evolución del quinquenio anterior, que tuvo un carácter oscilante. Así lo muestran los datos reales del valor agregado (Cuadro 1).

Valor Agregado del Sector de la Construcción a Nivel Nacional, 1985 - 
1993

A partir de estos datos se observa que durante el período estudiado la construcción privada tiene mayor importancia que la pública, especialmente a partir de 1988, destacándose como los rubros de mayor crecimiento el industrial, especialmente en los años de 1992 y 1993, y el de las edificaciones destinadas a usos comerciales y de servicios, que alcanzaron su mayor nivel en 1988. El primero debe estar relacionado a la construcción de "techo industrial" demandado por las zonas francas que han comenzado a crearse en el país. El crecimiento de las edificaciones comerciales y de servicios está vinculado a la expansión de servicios al consumidor experimentado en los últimos años con el proceso de terciarización de la economía.

Respecto a la construcción pública, se invierte la proporción entre el gobierno central y las instituciones autónomas. Si el primero era casi el triple del segundo en 1985, en 1993 sólo representaba los dos tercios del mismo. El rubro de las construcciones de los gobiernos municipales durante todos estos años es de menor importancia con relación a la del gobierno central y las instituciones autónomas, reflejando la persistente debilidad de los gobiernos locales en el país. Esta última cuestión es interesante pues se observa en casi todo el territorio nacional una numerosa construcción de obras menores de infraestructura física y social, pero cuya ejecución depende directamente de la implementación de los programas de compensación social, a través del Fondo de Inversión Social, y del Plan de Reconstrucción Nacional derivado de los Acuerdos de Paz firmados en enero de 1992 entre el Gobierno y el FMLN.

Sobre la participación del valor agregado del sector en el Producto Interno Bruto, ésta muestra una trayectoria cambiante, teniendo su mejor momento en 1987, cuando alcanza el 3.05%, hasta 1990, año en el cual se observa su menor nivel durante el período analizado, representando únicamente el 2.61%. Es necesario destacar que el aporte de la construcción privada al PIB con relación al de la construcción pública es sensiblemente mayor durante 1987, 1988 y 1990; siendo posible plantear que en los dos primeros años es decisiva la incidencia de la reconstrucción derivada del terremoto que destruyera buena parte del área central de San Salvador en octubre de 1986 (Cuadro 2).

Participación del Valor Agregado del Sector de la Construcción en el 
Producto Interno Bruto 1985 - 1993 (porcentajes)

Aunque nuestras estimaciones difieren de las del Banco Central de Reserva1, que calcula el valor agregado de los años 1991, 1992, 1993, en 111.5, 124.9, y 137.8 millones de colones respectivamente2, estas confirman la contínua expansión experimentada por el sector durante los últimos años. El continuado crecimiento que se iniciara a principios de la década se mantiene en el momento actual, alcanzando entre enero y abril de 1994 una tasa del 14%, según los datos del BCR. Lo contradictorio dentro del marco de la expansión experimentada por el sector, es que únicamente aporta el 0.67% del total de impuestos sobre la renta que se recauda a nivel nacional3, mostrando el grado de evasión fiscal que este sector experimenta.

Es interesante notar la relación entre las inversiones en bienes de producción y la inversión en las construcciones propiamente dichas (Cuadro 3), en donde se observa que durante los dos últimos años las primeras son del orden del 10% de las construcciones, porcentaje que sólo había sido superado en 1989, cuando fue un poco más de la mitad del de 1985. Este hecho está relacionado con el nivel de industrialización prevaleciente en el sector, el cual es evidentemente bajo, como en muchos otros países que tienen un nivel de desarrollo semejante a El Salvador. Sólo recientemente se puede notar un mayor uso de elementos prefabricados y de equipo de cierta especialización en las obras que se están construyendo, así como una mayor oferta de elementos construidos industrialmente.

Formación de Capital Fijo del Sector de la Construcción a Nivel 
Nacional, 1985 - 1993

La poca inversión en bienes de producción en el sector, especialmente en equipo y maquinaria modernos, incide en el empleo y las condiciones de trabajo, así sea indirecta y diferencialmente, y tiene que ver con el predominio de las formas artesanales y la división del trabajo existentes, las cuales son defendidas por la organización sindical para garantizar los niveles de empleo y salariales alcanzados.Más adelante la revisión hecha de la estructura salarial contenida en el Laudo Arbitral confirma esta apreciación.

2. Empleo y salarios en el sector

Observando las cifras globales referidas al volumen de empleo generado por el sector construcción, y haciendo una desagregación entre el empleo generado por el sector en el Area Metropolitana de San Salvador y en el conjunto de las ciudades del país podemos notar que, a pesar de las oscilaciones de ambos, el último crece más rápido entre 1985 y 1992 que el empleo en el AMSS (Cuadro 4). Aquí pueden ser un factor explicativo las inversiones hechas en ciudades de tamaño medio y pequeño en el marco del conflicto armado que se desplegó en el país durante la década pasada.

Ocupados en el Sector de la Construcción, 1985 - 1992

Respecto a las categorías ocupacionales, entre 1985 y 1992 se observa un aumento drástico del número de patrones y asalariados permanentes, más levemente el de los asalariados temporales, mientras disminuye el de los familiares no remunerados. Aunque a partir de los datos anteriores se podría sostener que estamos ante una modernización del sector, paradójicamente es mayor el crecimiento del empleo informal sobre el formal. Al no recoger clasificación de categorías ocupacionales la extrema complejidad del empleo en el sector, debido a la división del trabajo y las diferentes capacidades de los obreros, no se pueden extraer conclusiones válidas sobre esta cuestión, pero constituye otro ejemplo que sugiere que la modernización económica no significa necesariamente una formalización en el empleo (Cuadro 5).

Ocupados en el Sector de la Construcción, 1988 - 1992

Recordemos además que la mayoría de viviendas que se construyen en el país se hacen bajo la forma de autoconstrucción por parte de las familias que las habitarán, combinada con una variada gama de contratación parcial de aspectos especializados como las obras de electricidad y fontanería, entre otras, configurando un amplio mundo de relaciones salariales informales.

En lo que concierne al empleo rural del sector, éste no aparece contabilizado, pero en una entrevista con el Secretario General del sindicato de los trabajadores de la construcción (SUTC), él estimaba que si en diciembre de 1993 el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) informaba de la existencia de 33,373 trabajadores cotizantes, la suma total de personas que laboraban en el mismo, incluidos los de las áreas rurales, podría alcanzar los 80,000, indicando la existencia de una cantidad importante de trabajadores de la construcción en estas últimas a lo largo de todo el país4.

Sin embargo un ensayo hecho sobre los cocientes de localización del empleo del sector5, aparece con claridad que la concentración de mayor peso se encuentra en las áreas urbanas, principalmente en el área metropolitana. (cuadro 6)

Cocietes de Localización de los Empleos: 1992

Según las Encuestas de Hogar del MIPLAN, los salarios de los trabajadores del sector han mantenido un ritmo creciente durante el período estudiado, salvo para el año de 1991. Sin embargo, nos encontramos con el problema de que la extrema heterogeneidad de los salarios en el sector no son recogidas por estos instrumentos de medición. (cuadro 7)

Remuneración Media en el Sector de la Construcción, 1988 - 1992

A partir de la información contenidas en los Laudos Arbitrales acordados para el sector, se ha reconstruido una muestra de la evolución salarial para las diferentes actividades dentro del mismo, destacando el importante aumento salarial obtenido por los trabajadores de este sector en los años 1992-1994 (Cuadro 8).

Tabla de Precios por Unidad de Obra: 1992/1994

En este cuadro se refleja la heterogeneidad salarial existente al interior del sector mencionada antes, lo que guarda relación con la división del trabajo prevaleciente en el mismo, donde el sello de los oficios y los procedimientos de trabajo propios del mundo artesano son aún predominantes, salvo en ciertas obras civiles de mayor envergadura.

3. Articulación interna y con otros sectores de la economía

El sector de la construcción presenta cuatro articulaciones básicas a su interior: la primera relacionada con los insumos necesarios para el proceso de producción (producción y comercialización de materias primas, productos intermedios y medios de producción); la segunda es la que concierne a la relación con la propiedad inmobiliaria, la cual es fundamental para que este proceso se realice; la tercera es la relación con el sistema financiero (proveedor de créditos a los constructores y consumidores finales); y una cuarta es la que se establece entre los constructores y los promotores y el capital inmobiliario (cuando este último logra alcanzar un grado de desarrollo autónomo de otros sectores del capital). Aunque esta relación se puede observar con claridad en las economías avanzadas, creemos que en El Salvador aún no se ha constituido un sector inmobiliario autónomo de importancia.

Debido a la ausencia de estudios e información específica, poco podríamos decir de las articulaciones anteriores, aunque podemos al menos señalar algunos indicadores claves como la producción de cemento y el crédito otorgado que arrojan luz sobre estas articulaciones. Al respecto, según los datos del Banco Central de Reserva, el consumo del cemento en 1993 mostró un crecimiento del 14.1% respecto al año anterior. Las ventas de cemento portland y blanco (miles de bolsas de 42.5 Kgs.), de producción nacional e importada, pasaron de 17,837 en 1992 a 20,356 en 1993.

A mediados de 1994 se observó una aguda escasez de cemento en el país que se expresó en un alza de precio de 30 a 50 colones el quintal, lo que según voceros de una de las principales empresas productoras, se explica porque la demanda sobrepasa en un 20-25% a la producción, hecho que obligó a la Cámara Salvadoreña de la Construcción a importar directamente cemento de México6. Ello nos podría indicar una relativa separación entre los constructores y los proveedores, llevando a la entidad gremial a cumplir funciones que no le corresponden directamente.

En cuanto al crédito otorgado al sector, este se orienta especialmente hacia la vivienda. Se observó en 1993 la incorporación, por parte del BCR, del programa "Financiamiento para la Construcción y Vivienda", compuesto por dos capítulos: uno destinado a la adquisición de maquinaria y equipo con el propósito de modernizar el sector, otorgando 14 millones de colones a diciembre de 1993; y el otro para financiar la compra de vivienda, al que se le asignó un monto de 100 millones de colones para conceder préstamos hasta de 200,000 por usuario. Adicionalmente se modificó la tasa de interés de los Certificados de Depósito para Vivienda, con el objeto de que los bancos y financieras captaran mayores recursos, los cuales aumentaron en un 89.2% durante 1993 (Cuadro 9).

Financiamiente de Corto y Largo Plazo para Construcción y Adquicsición 
de Vivienda: 1992 - 1993

Sin embargo, el 60% del incremento del crédito otorgado por los bancos comerciales fue destinado principalmente para la construcción de edificios comerciales, mientras que el dedicado a la construcción de viviendas fue tan sólo el 40%. El número de viviendas construidas se mantuvo casi igual entre 1992 y 1993, lo que indicaría que el crédito se concentró en viviendas cuyos precios son superiores a los 200,000, lo que se comprueba con una rápida revisión de la oferta de viviendas que aparece en los periódicos nacionales.

El peso de las actividades que en este sector caen bajo una clasificación de informales (que en este trabajo nos limitamos a entenderlas como formas productivas no reguladas legalmente), es diferente en relación a los dos indicadores analizados anteriormente. En el consumo del cemento, por una parte, el peso de la informalidad es indiferente en la evolución del nivel del consumo de este insumo. En el caso del crédito otorgado, por otra parte, el criterio de la existencia de legalidad es decisivo y coloca otro obstáculo, junto al nivel de ingreso, prácticamente insalvable para ampliar su cobertura. La existencia de un amplio segmento informal en este sector de la economía complejiza aún más el análisis de la evolución del mismo, al evidenciar las limitaciones de los datos que se utilizan para realizarlo.

Respecto a las articulaciones intersectoriales, un análisis de la matriz insumo-producto muestra que el sector de la construcción es dinamizado por los siguientes sectores: alquileres de viviendas y servicios del gobierno; demandándole cada uno de ellos un 3% de su valor bruto de producción, siendo el destino de la mayor parte de su oferta, la formación bruta de capital fijo (nuevas construcciones de viviendas, centros comerciales, infraestructura, etc.).

En cambio, el sector de la construcción dinamiza a un grupo mayor de ramas, demandándoles en cada una de ellas más del 2% de su valor bruto de producción (VBP del sector de la construcción). Entre ellas se encuentran la minería (2.81%), los productos de la refinería de petróleo (2.59%), los productos minerales no metálicos (21.1%), los productos metálicos (12.87%) y los bienes inmuebles y servicios prestados a las empresas (3.74%); siendo notorio que el sector de la construcción le demanda al sector de la madera y sus productos tan solo 1.63% de su VBP. Finalmente, se observa que la construcción genera en concepto de valor agregado el 53% de su VBP7.

En este breve análisis del sector de la construcción, a través de la matriz insumo-producto es difícil determinar la composición de la demanda, así como de su oferta, debido al nivel de agregación existente, lo que limita un preciso conocimiento de las relaciones inter e intrasectoriales en tanto existe poco o ningún acceso a información más desagregada.

Esta primera aproximación a la evolución reciente del sector de la construcción muestra, además de su dinamismo y rol clave en la reactivación de la economía del país durante los últimos años, rasgos sobre la fragilidad de su crecimiento al descansar en una demanda solvente limitada dada la acentuada concentración de la riqueza, el incremento del costo de la vida y la previsible disminución de las remesas en los años futuros. Por otro lado, el tipo de crecimiento de este sector tiende a generar procesos especulativos para impulsar una opción de desarrollo sostenible. Quizás los mejores ejemplos lo constituyan la desmesurada alza del precio de la tierra urbana en las principales ciudades del país (el Area Metropolitana de San Salvador y San Miguel son los ejemplos más evidentes), de las viviendas en las poblaciones donde fluye una importante cantidad de dinero a través de las remesas que envían los migrantes desde el exterior, y en menor medida de los materiales de construcción . Esto conduce a plantear la necesidad de introducir modificaciones en la política que orienta a este sector para que su aporte al desarrollo nacional no se vea distorsionado por las tendencias especulativas que están presentes en el momento actual.


Notas:

(1) Los datos que no se han calculado por los autores provienen del BCR.

(2) Las diferencias se debe, probablemente, a los criterios seguidos para efectuar los cálculos.

(3) Lisandro Abrego; Política Tributaria; ponencia presentada en el seminario "Política Fiscal para un Estado Moderno". 9 de agosto de 1994.

(4) Entrevistas a Fredy Vásquez, Secretario General del SUTC.

(5) El cociente de localización se ha calculado tomando el conjunto del país como base 100%.

(6) Artículo aparecido en el periódico La Prensa Gráfica del 11 de julio de 1994.

(7) Las articulaciones descritas se basan en una investigación en curso que está realizando Joaquín Arriola para la Fundación Nacional para el Desarrollo (FUNDE).