OBSERECO, 02/01/98, LA ECONOMIA CENTROAMERICANA

El Observador Económico

País/Country: Nicaragua

Publicación de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG), Managua, Nicaragua

Número/Number: 73

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 02/01/98

A) Análisis Global de la Economía Centroamericana

1997 fue un año en el que la mayoría de economías de la región lograron remontar la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) que se experimentó un año atrás, aunque con las excepciones de Panamá, en donde el Producto Interno Bruto (PIB) siguió la tendencia al crecimiento que viene experimentando desde hace tres años; y Nicaragua, donde la producción decreció respecto a su desempeño de 1996. No obstante, este crecimiento de las economías regionales puede calificarse como modesto, si se toma en cuenta que apenas llegó a los niveles de principios de la presente década y la pobreza continuó igual.

En el crecimiento del PIB continuaron teniendo relevancia aquellos sectores como el Comercio, la Maquila, la Construcción y el de Servicios, principalmente la banca y los servicios públicos. Los sectores como la Agricultura y la Industria mostraron un tímido desenvolvimiento. Esta situación radica en que la liberalización comercial y financiera que se lleva a cabo en la región centroamericana, provoca una pérdida de importancia de los sectores productivos con generación de alto valor agregado, y genera un mayor dinamismo de los servicios financieros, la actividad comercial, etc. Además, para 1997, la Agricultura en Centro América se vio afectada severamente por el fenómeno "El Niño". Por otra parte, la actividad económica y la estabilización de las economías centroamericanas se vio favorecida por un contexto internacional propicio, a raíz de precios favorables de los principales productos de exportación y una mayor afluencia de capitales, lo que reportó un mejor desenvolvimiento de las exportaciones tradicionales y no tradicionales, así como importantes saldos positivos en la Balanza de Pagos.

Sin embargo, las economías centroamericanas todavía no superaron los límites de la estabilización. Aunque parece existir el convencimiento de que hay que crecer con estabilidad de precios, muy poco se ha avanzado en la discusión de que el modelo ensayado de liberalización comercial y financiera, es muy frágil para sustituir la creación de mercado interno que provocan los sectores productivos como la Agricultura y la Industria; concentra aún más la riqueza que crean los canales comerciales y financieros; e impide el ahorro interno y que los recursos externos sirvan de complemento.

B) Los condicionantes Políticos y Sociales:

Las economías centroamericanas en 1997 se desenvolvieron en el marco de la ocurrencia de hechos políticos y sociales de trascendencia como por ejemplo, las elecciones generales realizadas en Honduras en noviembre, así como toda la jornada electoral que se llevó a cabo en Costa Rica, previo a la realización de los comicios de febrero del presente año; o el primer año de implementación de los Acuerdos de Paz en Guatemala.

El caso de Honduras es particular. Si bien el liberal Carlos Roberto Reina logró a lo largo de sus cuatro años de gobierno importantes avances en la democratización y desmilitarización del país, no obtuvo lo mismo en los saldos macroeconómicos. Al igual que en los años anteriores, en 1997 la economía debió ser estabilizada con dificultades, al punto que las metas monetarias y fiscales debieron renegociarse en el segundo semestre del año. Paralelo, la brecha de la pobreza se mantuvo y se recurrió a la aplicación de paliativos cuando importantes grupos de la población hicieron eco de sus necesidades más básicas. No obstante, al parecer ello no influyó para que el Partido Liberal (PL), el de su gobierno, se hiciera nuevamente con el triunfo. A Carlos Flores Facussé, si bien ganó con holgura y tendría el apoyo de influyentes grupos empresariales del país, le correspondería, en teoría, que Honduras supere la etapa de la estabilización y se reduzca esa brecha social.

En el caso de Costa Rica, si bien la campaña electoral situó el debate económico en la problemática de la deuda interna y en el curso del programa de privatizaciones, particularmente del Instituto Costarricense de Energía (ICE), en el caso del primer tema la discusión no superó las medidas del plan elaborado por un equipo de profesionales en 1996, a instancias del gobierno, y, en conjunto con el segundo, quedaron relegados para después de los comicios y son temas prioritarios en la agenda del próximo gobierno.

En cuanto a los Acuerdos de Paz en Guatemala, su vigencia no impactó con creces los saldos fiscales por varios factores. De una parte, se esperaba que los recursos ofrecidos por la Comunidad Internacional en apoyo al cumplimiento de los acuerdos comenzaran a fluir, lo que no sucedió, ya que ello fue condicionado al logro de obtener los niveles de carga tributaria estipulados en el Acuerdo Socioeconómico. De esa cuenta, las aportaciones se situaron muy por debajo de lo esperado. Como contrapartida, el gobierno contó con un nivel de reservas de cerca de US$1 mil millones provenientes de la entrada de capital privado de corto plazo e impulsó reformas a varios impuestos como fórmula para sopesar la falta de recursos externos así como aquellos que se iban a generar por el inicio del programa de privatizaciones.

En 1997, casi todos los países de la región debieron renegociar metas monetarias y fiscales para optar a la continuación de sus Programas de Ajuste Estructural u otros convenios de corto plazo Stand-by, en condiciones que se consideran, imprimirán mayores austeridades a la economía en 19981.

La economía centroamericana también tuvo como marco la continuación de la apertura comercial de la región, dentro de una aceleración del proceso de integración. La implementación de la desgravación arancelaria que tiene como principal característica la gradualidad y la no homogeneidad entre los países en cuanto a los ritmos conque se ejecuta; las reformas en los sistemas aduaneros buscando la homogeneidad; y una política que pretendió ser agresiva en cuanto a acelerar la negociación de varios Acuerdos de Libre Comercio con varios países, fueron la tónica en este campo.

Otro elemento es que la política económica en general y el crecimiento de las producciones nacionales, se vieron favorecidas por un contexto internacional que mostró básicamente una tendencia a la reducción de las tasas de inflación, en lo que sería una recuperación tras la crisis mexicana de 1994; así como una abundancia de capitales que, en el caso de los países centroamericanos, coadyuvaron a reducir las tasas de interés y administrar con mayor solvencia el tipo de cambio. No obstante, ese contexto favorable podría tornarse adverso por el arrastre de los efectos de la crisis asiática, lo que a pesar del relativamente pequeño mercado de capital centroamericano, puede repercutir e influir en la estabilización para 1998.


1) Resaltan los casos de Honduras, Nicaragua y Guatemala. En el primero de los países, el Gobierno de Carlos Roberto Reina debió ceñirse a un nuevo y severo paquete de austeridad fiscal y monetaria para renegociar nuevas metas que le permitieran dar continuidad al Programa de Ajuste Estructural en vigencia desde 1994. En el segundo por consiguiente, el Gobierno de Arnoldo Alemán impulsó la Ley de Justicia Tributaria y Comercial en el marco de una serie de medidas fiscales y monetarias que pretendían la renegociación del Programa de Ajuste Estructural Ampliado (ESAF, por sus siglas en inglés), con el Fondo Monetario Internacional (FMI), suspendido desde finales 1996, lo que ciertamente se logró a finales del año. Por último, en Guatemala el FMI mantuvo una evaluación durante todo 1997 para crear condiciones monetarias y fiscales propicias para la suscripción de un nuevo convenio Stand-By.