OBSERECO, 06/01/97, POLITICA FISCAL

El Observador Económico

País/Country: Nicaragua

Publicación de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG), Managua, Nicaragua

Número/Number: 65

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 06/01/97

El balance fiscal del primer trimestre de 1997 del Ministerio de Finanzas, muestra en términos globales un comportamiento presupuestario bastante alejado de lo programado para el período.

Los ingresos ordinarios que totalizan para el período C$ 977.4 millones presentan un crecimiento en términos nominales de apenas un 5,6% con relación a lo ejecutado en igual período de 1996 y presenta una subejecución del 17,1% con respecto a lo programado. Este resultado se explica fundamentalmente por una menor recaudación en ingresos tributarios.

Aún cuando los ingresos fiscales en el presente año superan lo recaudado el año pasado, están muy por debajo de las metas gubernamentales. Ello puede explicarse a diferentes factores: un crecimiento de la economía más lento de lo que se tenía previsto y una inflación superior a la programada.

Por su parte, los gastos fiscales que totalizan en el primer trimestre del año C$ 1.146.9 millones, registran un crecimiento del 11,8% con relación a la ejecución del año pasado, pero una subejecución de lo programado para el período del 25%. Esta importante subejecución se explica unicamente a la drástica reducción de los gastos de capital, las cuales pasaron de C$ 361.7 millones en el primer trimestre de 1996 a C$ 202,7 millones en 1997.

Lo anterior constituye un signo preocupante, pues la entrada del invierno en el mes de mayo incidirá en la ejecución de obras, lo que indica que el país ha perdido la oportunidad de realizar las obras de infraestructura que se requieren para la reactivación de la producción, particularmente del sector agropecuario.

Por su parte, los gastos corrientes del primer trimestre del año en curso presentan un importante crecimiento (42,2%) con relación a igual período del ano pasado. Sin embargo, resultaron ser apenas un 0,3% superior a lo programado para el período.

El déficit de C$ 169.5 millones del primer trimestre del año, resultó ser muy inferior a los C$ 345.7 millones programados para el período. Dicho déficit se cubrió principalmente con financiamiento externo.

Las donaciones del primer trimestre que ascendieron a C$ 145.2 millones, resultaron ser en C$ 113.4 millones inferiores a lo recibido en igual período del año pasado. Aún cuando en el trimestre se registraron ingresos por préstamos, éstos fueron absorbidos en buena parte con la amortización de deuda externa.

INDICADORES FISCALES
Primer Trimestre de cada año
(Millones de Córdobas)
Conceptos 1995 1996 1997 Variaciones Porcentuales (%)
Programado Ejecutado 1996/1995 Ejec./ Prog 1997 Ejec. 1997 / 1996
Ingresos Totales 783.1 925.8 1,178.9 977.4 18.2 -17.1 5.6
- Ingresos Corrientes 766.7 920.3 1,161.3 966.4 20.0 -16.8 5.0
- Ingresos Capital 16.4 5.5 17.6 11.0 -66.5 -37.5 100.0
Gastos Totales 918.6 1,025.8 1,524.6 1,146.9 11.7 -24.8 11.8
- Gastos Corrientes 693.1 664.1 941.4 944.2 -4.2 0.3 42.2
- Gastos Capital 225.5 361.7 583.2 202.7 60.4 -65.2 -44.0
Déficit 135.5 100.0 345.7 169.5 -26.2 -51.0 69.5
Superávit Corriente 73.6 256.2 219.9 22.2 248.1 -89.9 -91.3

En términos reales, el comportamiento presupuestario del gobierno central muestra que los ingresos ordinarios acumulado del primer trimestre de 1997 resultaron ser un 8,7% inferior a la recaudación real de igual período de 1996 y en el caso de los egresos totales la reducción real fue del 3,2%. Los gastos de capital experimentaron una caída real de casi un 52%, mientras que los gastos corrientes crecieron en términos reales en un 23%.

Reforma tributaria

No se puede omitir en esta revista comentar que uno de los hechos más importante del mes fue la aprobación de la Ley de Justicia Tributaria y Comercial por parte de la Asamblea Nacional. Por considerarla de mucha importancia para los lectores de El Observador Económico en el próximo número se presentará un detalle pormenorizado de su contenido.

La nueva Ley ha sido importante en varios sentidos. Por un lado, porque se considera que se perdió la oportunidad de haber realizado un proceso de aprobación y consulta de la Ley, a fin de sentar las bases de justicia fiscal y que por el grado de conciencia e involucramiento de los diferentes sectores de la sociedad, se constituyera en un instrumento de amplio cumplimiento. No hay que olvidar que el país necesita elevar el ahorro interno y reducir su dependencia del exterior, dado que ello es un factor determinante para crear el clima de estabilidad económica que estimula a la inversión productiva, que es lo que el país y su población necesitan.

Queda pendiente hacer un balance pormenorizado del contenido de la Ley aprobada el 15 de mayo. Sin embargo, ésta ha sido importante porque puso en evidencia nuevamente el alto nivel de polarización que existe en la sociedad y ello no contribuye a crear ese clima de estabilidad económica y política que se requiere.

En el proceso de aprobación de la Ley de Justicia Tributaria, hubieron problemas no sólo en el mecanismo de aprobación de la Asamblea Nacional - que aprobó la Ley en lo general, para luego verla en lo particular-, sino que los resultados prueban que aún existe una distancia considerable entre el discurso y la realidad. Aún cuando no se dispone de un programa de gobierno, es evidente que el énfasis discursivo ha sido el apoyo a los sectores más necesitados. En la práctica, esta ley no parece acompañar ese principio. En efecto, ha sido más importante al interior de la Asamblea y fuera de ella, la discusión de lo relacionado a la protección de la representación de las casas extranjeras que lo que se estaba legislando con relación a la pequeña y mediana producción, tanto agrícola como manufacturera y artesanal o como lo relativo a los impuestos municipales.

Es indudable que sigue faltando una visión integral de los problemas en Nicaragua. Pero lo más preocupante es que la Asamblea Nacional, teniendo la oportunidad de ser un canal de acercamiento entre los intereses de los diferentes sectores, pierde su norte por razones políticas.

Los comentarios anteriores surgen a raíz de una serie de preguntas que nos hacemos y que hasta ahora nadie ha respondido:

Finalmente, podría afirmarse que esto marca la urgencia que tiene el país de formular una estrategia de desarrollo nacional. Mientras ello no ocurra, se seguirán dando pasos que aunque importantes no logran constituir el andamiaje jurídico necesario para impulsar un verdadero proceso de desarrollo, donde el eje de todas las acciones sea el bienestar de las personas sin ningún tipo de discriminación.