MOMECO, 09/01/95, POLITICA SOCIAL

Momento Económico

País/Country: México

Instituto de Investigaciones Economicas, Ciudad Universitaria, México

Autor/Author: Jose Luis Calva*

Número/Number: 81

Frecuencia/Frequency: Bi-mensual/Bi-monthly


Fecha/Date: 09/01/95

El bienestar social general y perdurable -reconoce el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 1995-2000- solo sera posible a traves de la generacion de empleos permanentes, bien remunerados. ``Se estima que para absorber a los nuevos demandantes de empleo, la actividad economica debe crecer en casi 5% anual. Si se quiere lograr un mejoramiento continuo en las oportunidades de empleo y abatir los rezagos historicos, la economia mexicana debe alcanzar un crecimiento sostenido a tasas todavia mas elevadas''.

De este reconocimiento, deberia pasarse a una profunda revision critica (o autocritica) de la estrategia neoliberal puesta en mar- cha a partir de 1983, que prometio el saneamiento y fortalecimiento de la economia mexicana y, despues, su pasaje por via rapida al primer mundo, pero arrojo como resultado un crecimiento economico inferior a 3% anual (0.22% anual en el sexenio 1983-1988 y 3% anual en el de 1989-1994) y, por tanto, una casi nula generacion de empleos, puesto que de cada 15 jovenes que alcanzaron la edad de trabajar, entre 1983 y 1994, solamente dos pudieron conseguir empleos remunerados, de manera que se genero una fuerte emigracion de trabajadores hacia Estados Unidos (3.36 millones de mexicanos expatriados) y un remanente de 8.4 millones de desempleados abiertos o encubiertos, residentes en el pais.1

Sin embargo, el PND no pasa a la critica de los resultados y los instrumentos de la estrategia economica neoliberal.

Al contrario, el PND mantiene los principios e instrumentos de politica economica fundamentales del modelo neoliberal como estrategia de largo plazo (basada en la apertura economica externa y en la severa reduccion de la participacion del Estado en el fomento de la actividad productiva), a pesar de los nefastos resultados que esta estrategia acarreo para la produccion, el empleo y el bienestar de los mexicanos.

Ademas, el Plan retoma, como estrategia de corto plazo, los instrumentos basicos de los programas de estabilizacion y ajuste economico de corto plazo desplegados en los anos 1983-1988 (basados en la severa contraccion de la demanda interna agregada mediante el deterioro de los salarios reales, la caida de la inversion publica y el gasto corriente federal, la escasez y encarecimiento del credito, y la elevacion desmedida de los precios y tarifas del sector publico), con el proposito -identico al de 1983-1988- de ``superar exitosamente la crisis financiera actual'', es decir, para mantener al corriente los pagos externos, salvando a Wall Street, pero sacrificando la economia real y el bienestar de los mexicanos.

Ya lo habia advertido James Grant, director ejecutivo del UNICEF, cuando, a fines de los ochenta advirtio: ``las estrictas politicas de ajuste estructural han mantenido al Tercer Mundo dentro del sistema financiero internacional y vigorizado los balances de los bancos en las naciones industrializadas'', pero a costa de agravar ``el sufrimiento humano en muchos paises en desarrollo''.

Mayor generacion de desempleo

Los resultados que la estrategia economica consagrada en el PND esta arrojando en la economia real y el bienestar de los mexicanos prolongan las tendencias observadas en la docena tragica neoliberal previa.

En materia de empleo, durante el primer ano de gobierno del presidente Zedillo se reducira en 0.8 millones el numero de ocupaciones remuneradas, conforme a estimaciones del Secretario del Trabajo y de las camaras industriales. A estos despedidos se anadiran 1.2 millones de jovenes que este ano pasaran a demandar puestos de trabajo. Como resultado, alrededor de 400 000 trabajadores mexicanos emigraran a Estados Unidos, y el numero de mexicanos residentes en Mexico sin empleo remunerado ascendera a 10 millones.

No es algo casual. Es un efecto inevitable de la estrategia economica de ``corto plazo'' consagrada en el PND (y detallada en el AUSEE, el PARAUSEE, Acuerdo de la Unidad para Superar la Emergencia Economica y Programa de Accion para Reforzar el Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Economica, la Carta de Intencion con el FMI y el Acuerdo Marco suscrito con el gobierno de Estados Unidos). De acuerdo con las estimaciones oficiales, el severo plan de choque generara, en 1995, una caida del PIB de 2 a 3% (segun Guillermo Ortiz, secretario de Hacienda) o de 4% (segun Miguel Mancera, gobernador del Banco de Mexico). Es decir, se ha optado por una estrategia de ``corto'' plazo -que perfectamente podria prolongarse durante los cinco anos y medio de la actual administracion, como ocurrio durante el sexenio de Miguel de Madrid Hurtado- que genera desempleo de manera deliberada, puesto que de antemano se sabe que ello sucedera.

Aun suponiendo que del cielo caiga la reactivacion de la economia, de modo que se supere en un abrir y cerrar de ojos la emergencia economica, la estrategia de largo plazo contenida en el PND no garantiza la generacion de suficientes puestos de trabajo.

La tesis de que ``para absorber a los nuevos demandantes de empleo, la actividad economica debe crecer en casi 5% anual'', tiene por fundamento el dato empirico de que la poblacion que requiere trabajo, que mantiene su residencia en Mexico, aumenta a una tasa cercana a 3% anual, de manera que un crecimiento economico del 3% solo seria suficiente para absorber a los nuevos demandantes si la productividad laboral no aumentara.

Con un aumento de la productividad del trabajo de 2% anual, bastaria un crecimiento economico de 5% al ano para dar ocupacion a las nuevas generaciones de trabajadores. Pero si aquella se incrementa a una tasa de 3% anual, o mayor, se requeriria que la economia creciera de 6% o mas al ano para atender a los nuevos demandantes de empleo residentes en el pais.

Conforme a estos parametros, en un escenario de economia abierta -que presiona hacia la elevacion acelerada de la productividad del trabajo- la tendencia de la mano invisible del mercado, mediante la enconada competencia entre los productores nacionales y extranjeros, llevara a la ampliacion de la brecha entre la tasa de crecimiento del PIB y la tasa de crecimiento del empleo. Para cerrarla, la mano invisible del mercado deberia atemperarse mediante una politica de empleo, como parte integral de una verdadera politica industrial. Pero ello implicaria una concepcion distinta de la neoliberal: no dejar exclusivamente al mercado la asignacion de los recursos productivos, sino inducirla con instrumentos de politica fiscal, de politicas comercial y crediticia, asi como de apoyos especificos a las ramas prioritarias por su funcion como generadoras de empleo.

Sin embargo, la filosofia economica que sustenta al Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, excluye tratamientos preferenciales o discriminatorios en favor de determinadas actividades economicas, conforme al dogma neoliberal de que toda injerencia del Estado -que efectivamente implica cierta distorsion de los mercados y de la asignacion de los recursos productivos en favor de ciertas prioridades- es per se negativa.

Asi, tanto por la profunda recesion que provocara con su plan de choque de ``corto'' plazo, como por su carencia de una verdadera politica de empleo, la estrategia economica neoliberal consagrada en el PND hace inviable el objetivo planteado de generar suficientes empleos bien remunerados para las nuevas generaciones y para absorber a los trabajadores excluidos en los doce anos neoliberales previos.

Mayor caida de los salarios reales

Ni los empleos seran suficientes ni las remuneraciones seran buenas. De 1983 a 1994 se observo una caida generalizada de los salarios minimos, contractuales, manufactureros, etc. (vease el cuadro 1), producto tanto de la deliberada politica de topes salariales por debajo de la tasa inflacionaria, como del abarrotamiento de los mercados de trabajo, que presiono a la baja los salarios y debilito a los sindicatos, al presentarse una ruda competencia por las plazas.

Asi, el neoliberalismo economico degrado salvajemente los salarios minimos a menos de la mitad de los vigentes en 1982. Mas aun, tal deterioro significo una regresion de casi medio siglo, porque los salarios minimos reales son ahora inferiores a los vigentes a principios de los anos cincuenta (vease la grafica1).

Conforme a la estrategia economica contenida en el PND estas tendencias se mantendran. En el primer ano de gobierno del presidente Zedillo, los salarios minimos perderan alrededor de 30% de su poder adquisitivo (20% de incremento autorizado contra una inflacion que en el mejor de los casos ascendera a 50%) y los salarios contractuales entre 30 y 40% (en mayo de 1995 se efectuaron 273 revisiones de contratos colectivos, con incrementos salariales medios de 11.1%, contra una inflacion acumulada de enero a mayo de 28.8%, mas lo que pierdan en el resto del ano).

El resultado combinado de la caida del empleo y de los salarios reales sera un mayor desplome de la participacion de los asalariados en el ingreso nacional disponible: en 1982, era de 41.6%; en 1993, los asalariados solo dispusieron de 26.6% de dicho ingreso (cuadro 2).

En consecuencia, se ahondara la inequidad en la distribucion del ingreso familiar, que bajo el modelo neoliberal redujo la participacion de los cuatro deciles de menores ingresos de 14.36% del ingreso total en 1984 a 12.68% en 1992, al tiempo que aumento la participacion del 20% de la poblacion con mayores ingresos de 49.5 a 54.18% del ingreso total (vease el cuadro 3). Las politicas economicas que produjeron este resultado se mantienen con fanatica perseverancia, empujando a las clases medias a la pobreza, a los pobres a la miseria y a los miserables a la muerte de sus hijos por desnutricion.2

Eficiente produccion de pobres

De hecho, la estrategia neoliberal ha sido una eficiente fabrica de pobres. Su resultado es asombroso: produjo un milagro economico al reves.

Mientras en las decadas previas al experimento neoliberal la poblacion pobre disminuyo a una tasa anual media de 2.6% de 1963 a 1981, lograndose reducir la proporcion de pobres de 77% de la poblacion en 1963 a 48.5% en 1981. Despues de 1981 ``ocurrio un brusco cambio de tendencia, por el cual la pobreza no solo dejo de disminuir, sino que empezo a aumentar aceleradamente, alcanzando tres anos despues 58.5%, lo que significo una tasa media anual de crecimiento de 6.5%''.3 ``Entre 1984 y 1989, como consecuencia de una disminucion del producto per capita de 5% y de un aumento brusco en la concentracion del ingreso, la proporcion de pobres aumenta de 58.5% a 64%''; finalmente en 1989-1992, ``la proporcion de pobres vuelve a aumentar [...] para llegar a dos terceras partes de la poblacion nacional''. Asi, ``el pais esta retrocediendo a los niveles de pobreza de los anos sesenta. Por lo pronto, ha rebasado los de 1977, haciendo que en esta materia la decada perdida no sea una sino dos, y muy pronto tres. El neoliberalismo ha logrado desandar, en solo 10 anos, la mayor parte de los logros de reduccion de la pobreza del tan bilipendiado modelo anterior. Entre 1992 y 1994 el PIB per capita, en el mejor de los casos, se mantuvo igual. Como tampoco hubo una mejoria en la distribucion del ingreso, es posible afirmar que a lo largo del sexenio de Carlos Salinas aumento la pobreza en Mexico''.4

Finalmente, respecto a la elevacion de la productividad en la produccion de pobres, en la actual administracion, el mas destacado experto en pobreza senala: ``Las medidas economicas adoptadas en los dos primeros meses estan reduciendo los salarios reales, el nivel de empleo, concentrando mas el ingreso y, por tanto, aumentando todavia mas la pobreza. Lo que la politica social y los programas de lucha contra la pobreza pueden hacer para compensar estos efectos es muy limitado. La politica economica pauperiza y en el modelo economico neoliberal se pretende que la politica social compense estos efectos negativos. Nunca lo logra''.

Paliativos a la pobreza

Despues de haber demostrado su enorme productividad en la produccion de pobres, los estrategas neoliberales crearon la Secretaria de la Pobreza, es decir el Pronasol, para compensar, en insignificante proporcion, los costos sociales de la estrategia neoliberal.

Esta Secretaria de la Pobreza, ahora rebautizada como Alianza Nacional para el Bienestar, entrana un triple escarnio para los mexicanos.

Primero. Como analizamos en un articulo anterior6 mientras la perdida de participacion de los salarios en el PIB represento para los trabajadores una perdida acumulada de 276 871.9 millones de dolares de 1983 a 1994, y de 155 586.4 millones de dolares de 1989 a 1993, el gasto total ejercido por Pronasol ascendio apenas a 7 213.7 millones de dolares de 1989 a 1993.

Segundo. El gasto ejercido por el Pronasol comprende una partida presupuestaria que existia desde tiempos previos al paraiso neoliberal. Bajo esta partida, denominada ``Solidaridad y desarrollo regional'', se canalizaban, al principiar la decada pasada, fondos mayores de los que se proporcionaron anualmente por medio del Pronasol: 1 302.05 millones de dolares en 1994, contra 1 521.82 en 1982 y 2 044.91 en 1981.

Tercero: El gasto en la estridente propaganda televisiva y radiofonica del Pronasol supero con creces al que efectivamente se realizo en solidaridad y desarrollo regional.

Con la mano derecha, o sea la mano invisible del mercado (ayudada por el ferreo garrote de los topes salariales, el corporativismo sindical y la represion), el neoliberalismo economico arranco a los asalariados de Mexico 276 871.9 millones de dolares. Con la mano izquierda, o sea con la politica social, les devolvio 7 213.7 millones de dolares, tomandolos ademas, como habil prestidigitador, de una partida social ya existente en el presupuesto de la nacion. Ante el asombrado publico, el prestidigitador presento los recursos del Pronasol como fondos nuevos para la atencion de la pobreza. Bajo el panuelo del eficiente mago, la paloma se convirtio en mariposa, es decir en Pronasol, y ahora en Alianza Nacional para el Bienestar.

La ``politica social'' contenida en el PND no es, en esencia, sino mas de lo mismo.

Si el gobierno del presidente Zedillo en verdad desea reducir la pobreza y elevar el bienestar social debe, antes que nada, dejar de producir mas pobres y mayor malestar social. Ocurre exactamente lo contrario. La estrategia economica de corto y largo plazos contenida en el PND, aumenta la produccion de pobres y exacerba el malestar social (mayor desempleo, mayor deterioro de los salarios reales, alza del IVA, etc.)

Los paliativos anunciados en el plan no alcanzaran a compensar el nuevo empobrecimiento producido a partir de 1995, mucho menos para pagar la enorme deuda social generada en los 12 anos previos del paraiso neoliberal.

Veamos: la politica social contenida en el PND se propone elevar el bienestar ``mediante cinco estrategias: ampliar la cobertura y mejorar la calidad de los servicios basicos; armonizar el crecimiento y la distribucion territorial de la poblacion; promover el desarrollo equilibrado de las regiones; privilegiar la atencion a los grupos y las zonas con mayor desventaja economica y social y construir una politica integral de desarrollo social orientada por los principios del nuevo federalismo''.

Primero: ``elevacion de la cobertura y la calidad de los servicios de educacion, salud y vivienda''. Surgen cuatro interrogantes: cuanto, cuando, con que y como. Las primeras tres se resuelven basicamente en la tercera: con que. Ahora bien, la estrategia economica de ``corto'' plazo comprende una politica de severa contraccion del gasto publico y la de largo plazo mantiene la religion del equilibrio fiscal y la austeridad. No es casual que lo que realmente se observa sea la reduccion de los fondos para programas de vivienda y la carencia de recursos para ampliar o mejorar los programas de salud o los educativos. El como, es lo de menos. ¨Si no hay con que, como?

Segundo: la ``armonizacion del crecimiento y la distribucion territorial de la poblacion'' se concreta en la represion medico-publicitaria de la natalidad. Aunque usted no lo crea. El PND propone ``incidir en la circularidad entre pobreza y rezago demografico'', y lo que hara para ello es: ``impulsar la reduccion del crecimiento demografico'', mediante ``becas -preferiblemente destinadas a mujeres- para que participen en programas estrategicos de educacion y capacitacion que propicien el cambio demografico''. Es decir, control natal, ciertamente respetuoso del machismo.

Tercero: ``promocion del desarrollo equilibrado de las regiones''. Para ello, el PND senala como ``factor clave'' las ``inversiones en infraestructura''. ¨Cuanto, cuando, con que y como? Aunque no precisa cifras, si ofrece un indicio certero de la dimension de este esfuerzo cuando afirma: ``En anos recientes, diversas politicas publicas permitieron avanzar en la atencion de las demandas sociales [...] Entre estos logros destaca la construccion de una vasta infraestructura'' (­sic!). O sea, en el mejor de los casos, mas de lo mismo, o mas poco de lo poco.

No hay ninguna disposicion de politica industrial -con sus componentes fiscales, crediticios, comerciales, etc.- para inducir el equilibrio en el desarrollo regional. La mano invisible del mercado debe encargarse de eso. Aunque, ciertamente, en el PND hay, para este proposito, una actividad productiva aludida: ``Un aspecto central para impulsar el desarrollo equilibrado de las regiones y el bienestar de los grupos rurales es la consolidacion de una reforma agraria que les ofrezca certeza juridica sobre sus tierras y les brinde, al mismo tiempo, la oportunidad de incrementar su productividad a traves de politicas regionales de apoyo al sector agricola''. Las lineas de accion son: 1) ``concluir el reparto agrario y dar paso a politicas dirigidas a impulsar la productividad''; 2) ``promover las condiciones necesarias para atraer un flujo significativo y permanente de inversion al medio rural, segun estan plasmadas en la reforma al articulo 27 constitucional; 3) apoyar la organizacion rural como eje de la transformacion productiva de este sector economico'', para lo cual ``se promovera la transformacion de las organizaciones rurales y campesinas como instrumento para combatir el minifundismo''. En otras palabras: la contrarreforma agraria neoliberal es el instrumento concreto para inducir el desarrollo equilibrado de las regiones, puesto que ni ``las politicas regionales de apoyo al sector agricola'' ni las ``dirigidas a impulsar la productividad'' se concretan en ninguna parte del PND, mas alla de lo que puedan implicar el Pronasol o el Procampo.

Cuarto: ``privilegiar la atencion a los grupos y las zonas con mayor desventaja economica y social''. Para ello, ``las lineas de accion que marcaran el rumbo de la politica de combate a la pobreza seran la provision de recursos basicos y el apoyo al empleo y la produccion''. En cuanto a lo primero, los recursos basicos estaran asociados a la represion de la natalidad: ``La estrategia especifica sera proporcionar directamente a las familias en condiciones de pobreza extrema, a traves de una sola instancia coordinadora, el paquete basico de nutricion y salud, el cual inclui- ra alimentos, servicios de salud comunitaria (vacunacion e informacion sobre higiene y planificacion familiar) y atencion medica, basica y reproductiva''. Y en cuanto a los ``apoyos para aumentar la produccion, la productividad y el ingreso'', el PND considera ``programas de empleo, los cuales permitiran que la poblacion tenga un ingreso en tanto transforma sus condiciones de vida y trabajo''. Concretamente, se trata de ``crear infraestructura productiva en caminos y obras de diversa indole, que aumentan el potencial productivo de las regiones''. O sea: continuar con la ``construccion de una vasta infraestructura'', (­sic!) como la construida con las afrentosas limosnas del Pronasol. Ademas, se mantendra la ``ejecucion de proyectos productivos, sobre todo el aumento de la produccion agropecuaria'', que bajo el Pronasol se incluian en la partida de ``solidaridad para la produccion''. Pero alerta, que nadie se haga ilusiones de que proliferaran las empresas sociales. Nada de eso; solo ``se impulsaran las empresas y proyectos agroindustriales de orientacion social, con el proposito de preservar las empresas constituidas y multiplicar sus posibilidades de mejoramiento''. Finalmente, ``se fortalecera el apoyo a los campesinos dedicados a la economia de subsistencia o con predios menores de tres hectareas''. O sea mas Procampo, mas creditos Pronasol a la palabra, que nada resuelven, y mas fondos Pronasol para financiamiento y fomento de las artesanias.

Quinto y ultimo: ``construir una politica integral de desarrollo social orientada por los principios del nuevo federalismo''. Aqui el PND declara: ``Como parte central de la politica social para el periodo 1995-2000, se transformara el Programa Nacional de Solidaridad con el proposito de que la experiencia acumulada permita ahora la construccion de una politica integral que se concentre en los grupos y en las regiones con menores oportunidades de desarrollo y aglutine los esfuerzos de la federacion, los estados y los municipios, gobierno y sociedad [...] Se pretende que para 1998 el Gobierno Federal solo mantenga la funcion rectora en la politica de combate a la pobreza [...] Un primer paso sera una revision del marco juridico vigente, que permita precisar las responsabilidades federales, estatales y municipales en materia de combate a la pobreza, asi como su concurrencia y que asegure espacios a la participacion plena de las agrupaciones sociales y ciudadanas''.

En otras palabras, se pondra a trabajar a todo mundo en la administracion de las limosnas orientadas a mitigar la pobreza y a cooperar a fin de paliar los estragos sociales de la politica economica neoliberal.

El Estado crea pobres con su estrategia economica. Para decidir los lineamientos de esta no busca sino que rechaza la concurrencia y participacion de las agrupaciones ciudadanas. Para imponer la ortodoxia monetarista, basta con la anuencia de Washington.

El quid de este asunto esta en la incongruencia entre los fines estrategicos declarados y los medios de la politica economica. Si bien el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 tiene como objetivo ``propiciar condiciones que aseguren a la poblacion el disfrute de los derechos individuales y sociales consagrados en la Constitucion; elevar los niveles de bienestar y la calidad de vida de los mexicanos y, de manera prioritaria, disminuir la pobreza y la exclusion social'', las estrategias economicas de corto y largo plazos contenidas en el Plan no son congruentes con el fin propuesto.

Si el gobierno del presidente Zedillo realmente pretende disminuir la pobreza, -insistimos- lo primero que deberia hacer es dejar de producir mas pobres; si realmente desea reducir la exclusion social, lo primero que deberia hacer es no producir mas desempleados; si verdaderamente pretende elevar el bienestar de las familias, no deberia aumentar el malestar en las familias (con el mayor desempleo, la reduccion de los salarios reales, el alza desmedida de los precios y tarifas del sector publico, la politica crediticia severamente restrictiva que incrementa dramaticamente las tasas de interes, etc.) y si realmente pretende que la poblacion disfrute de los derechos sociales consagrados en la Constitucion, deberia desplegar una politica economica y salarial que permitiera, de entrada, cumplir el mandato constitucional que estipula: ``los salarios minimos deben ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural'', en vez de perseverar en una estrategia economica que ya ha mostrado su fracaso en terminos del bienestar y la prosperidad de la nacion, aunque ha sido exitosa para unos cuantos y eficaz para deteriorar salvajemente el poder adquisitivo de los salarios hasta niveles flagrantemente violatorios del pacto constitucional.

Mientras no ocurra un cambio sustancial de estrategia economica para ubicar en todo momento la economia real y el nivel de vida de la mayoria de los mexicanos en el centro de las decisiones, en vez de privilegiar el logro de objetivos macroeconomicos de dudosa pertinencia, la elevacion del bienestar social no sera mas que una frase hueca, de sobra conocida por los mexicanos.


* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.

1 Vease la serie 1982-1994 en Jose Luis Calva, La deuda social heredada por el nuevo gobierno y la propuesta presidencial de bienestar para todos, Momento Economico, no. 80, enero-febrero de 1995, p. 25.

2 Para el incremento de la desnutricion infantil severa y de la mortalidad infantil por deficiencias nutricionales vease Momento Economico, loc. cit.

3 Julio Boltvinik, La insatisfaccion de las necesidades esenciales en Mexico en los setentas y ochentas, Distribucion del ingreso y pol¡ticas sociales, Juan Pablos Editores, 1995 (en prensa).

4 Julio Boltvinik, Modelo economico pauperizante, La Jornada, 17 de febrero de 1995.

5 Ibid.

6 Momento Economico, no. 77, enero-febrero de 1995, p. 24-28.