MOMECO, 09/01/95, MEXICO: UN ``PLAN NACIONAL'' SIN DESARROLLO. (LA PARABOLA DE ``CUAL JUAN''
Momento Económico
País/Country: México
Instituto de Investigaciones Economicas, Ciudad Universitaria, México
Autor/Author: Ramon Martinez Escamilla*
Número/Number: 81
Frecuencia/Frequency: Bi-mensual/Bi-monthly
Fecha/Date: 09/01/95
En la transicion de 1994 a 1995 que fue cuando se registro en Mexico, merced al
presidencialismo de gobierno fuerte, la verdadera sucesion de poderes federales;
la ciudadania estaba casi convencida de que no volveria a padecer un ejercicio
gubernamental mas de esos, que desde el inicio de 1983, se dio en llamar planes
nacionales de desarrollo. Y es que esta vez, como en ninguna anterior, el
contexto general del cambio de poderes se revistio de tal inestabilidad y
dramatismo politicos, que a todo mundo le dio por suponer que, frente a la grave
circunstancia socioeconomica que se habia generado, por algun lado tenia que
comenzar a despuntar la originalidad en el modo presidencial de hacer gobierno.
Y no era para menos, pues sabedora de que de una u otra manera compartia la
responsabilidad de los sonados fracasos a que reiteradamente habia conducido en
los dos sexenios anteriores la llamada planeacion democratica; entre los
satisfactores directos e indirectos de la necesidad social que seguia dejandose
sentir habia de todo, menos de aquello que tambien se dio en llamar foros de
consulta popular; pues estos habian sido solo una forma de descargar sobre ``el
pueblo'' por lo menos buena parte de los lamentables resultados de aquella
``planeacion''.
Y no es que la ciudadania se sintiera realmente responsable. Pues desde el
principio fue sobradamente sabido que los famosos ``foros'' no habian sido ni de
consulta ni populares, sino mas bien conciliabulos de mandos superiores e
intermedios al interior de las distintas dependencias federales y locales
``cabezas de sector'', y que a ellos se habia hecho concurrir a no pocos
notables, armados con ``ponencias'' preparadas tambien en pequenos comites con
otros representantes oficiosos de los mismos poderes; independientemente de si
su procedencia aparente habian sido las camaras y confederaciones patronales o
las centrales y confederaciones gremiales en que se desdobla el corporativismo
real de aquel mismo sistema en ejercicio del poder republicano.
En el fondo, la idea que campeaba entre los ciudadanos a principios de 1995 era
lisa y llanamente la de que, salieran como salieran al final del nuevo sexenio,
las politicas especificas ya no solo no se emprenderian en su nombre sino que,
por primera vez en doce anos, los funcionarios y magistrados, desde el primero
hasta el ultimo, deberian de ejercer la gobernabilidad a titulo propio, con
politicas surgidas de una legitimidad alcanzada en las urnas; y que se verian
aliviados ya, en tanto ciudadanos, de los malhadados planes y la consabida
saturacion de los medios con slogans para las buenas conciencias y otras
suposiciones propias de la planeacion a la mexicana.
Pero lo que era casi convencimiento, se desvanecio como mal sueno el 31 de mayo
de 1995, pues en esa fecha el Diario Oficial de la Federacion, Organo del
Gobierno Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, dio a la
publicidad el decreto por el que se aprobo el Plan Nacional de Desarrollo
1995 - 2000, asi como el propio Plan; y una vez mas los medios de comunicacion
volvieron a saturarse de slogans y fragmentos discursivos, y a repicar
reiterativamente sobre los sentidos y los sentimientos de los pacientes y
sufridores mexicanos. Ahora las preguntas mas comunes han vuelto a ser: ¨cuales
foros?, ¨cual consulta?, ¨cual pueblo?, ¨cual plan?, ¨cual gobierno?, en
singular similitud con aquella situacion en que, inquirido por un reportero de
television acerca de la personalidad de Quan Hua, ministro chino de agricultura
que a la sazon visitaba Oaxaca, un campesino mixteco que no hallaba que
responder a la vez pregunto ``¨Cual Juan?''.
``¨Cual Plan?'', es la pregunta que hoy circula entre los ciudadanos mexicanos
interesados en conocer el rumbo de Mexico, y su futura suerte de mexicanos. Un
``Plan Nacional'' sin desarrollo, es quizas la respuesta mas adecuada, donde la
soberania que se adopta ``al final del Siglo XX'', ``es el valor mas importante
de nuestra nacionalidad... consiste en asegurar la capacidad de los mexicanos
para tomar libremente decisiones politicas en el interior, con independencia del
exterior'', siempre y cuando no sean de politica economica porque esta hay que
financiarla con recursos externos, ``su defensa y su fortalecimiento son el
primer objetivo del Estado Mexicano'' no del gobierno, como queda demostrado una
vez mas con el reiterado recurso al credito y a la ``ayuda'' estadounidense.
``Por eso la soberania no reconoce en el pais poder superior al del Estado ni
poder exterior al que se subordine'', excepto el poder del capital financiero,
de cuya buena disposicion dependemos economicamente como nacion, mientras
tengamos esta clase de gobiernos. Un ``Plan'' en el que ``en ejercicio de
nuestra soberania construimos y reconocemos intereses propios, nos proponemos
metas colectivas, defendemos lo que nos atane y promovemos el lugar de Mexico en
el mundo''; es decir, el lugar que nos hemos ganado como deudores
internacionales, faltos de liquidez, de dignidad y de decoro nacional. A tal
lugar nos han conducido los ultimos gobiernos.
``¨Cual Plan?'' Un plan nacional de desarrollo cuyo objetivo esrategico
fundamental no es, segun reza el documento, promover el desarrollo economico
sino ``un crecimiento economico vigoroso y sustentable que fortalezca la
soberania nacional'', que ya sabemos en que consiste; y redunde no tanto en el
desarrollo social sino en el ``bienestar social de todos los mexicanos''; ya que
``una tasa de crecimiento economico elevada es condicion esencial para impulsar
el desarrollo del pais en todos sus aspectos'' y no como se cree afuera del
gobierno, que una aceptable tasa de desarrollo condiciona elevadas tasas de
crecimiento en los ordenes fundamentales.
``El crecimiento economico es indispensable para que la poblacion tenga un
empleo bien remunerado, niveles de bienestar creciente y, por ende, se promueva
el apego a la legalidad del comportamiento social y se sientan las bases de
justicia distributiva que favorezcan un desarrollo politico armonico y
democratico''. Vale decir, teniendo crecimiento el desarrollo viene por
anadidura; entonces, ¨para que desvelarnos por el desarrollo que involucra al
crecimiento?; preocupemonos pues por el crecimiento y el desarrollo sobrevendra
de manera como la suma de los crecimientos.
``¨Cual Plan?'' Uno en el que se adopta, pues, no una estrategia de desarrollo
sino una estrategia para el crecimiento; en el que el ahorro interno es la base
primordial del crecimiento, y el ahorro se promueve no con una politica de
fomento al salario sino con una nueva ``reforma fiscal''; no desgravando el
salario, sino desgravando la inversion productiva; no haciendo crecer el fondo
de salarios sino el fondo de las jubilaciones; pues, como el ``Plan'' lo supone,
una buena jubilacion es la mayor aspiracion de todo mexicano. Y en causacion
circular, por tanto, la clave es hacer un uso eficiente de los recursos para el
crecimiento.
``¨Cual Plan?'' No hay que olvidarlo: El que ahora sostiene que los
``empresarios de Mexico crean la mayor parte de los empleos y los bienes y
servicios que la poblacion demanda''. Uno segun el cual no son los trabajadores
los que hacen el trabajo ni crean el producto, pues seguramente estan de adorno
en las empresas. El mismo que dice que ``son los empresarios quienes arriesgan
su patrimonio en la ampliacion de la actividad economica'', y que seguramente
supone que los trabajadores nada arriesgan porque nada tienen que arriesgar si
nada aportan excepto la repelente decoracion de su corporeidad. Uno sostenido en
tesis tan novedosas e irrecusables como la de que ``sin empresarios no habria
empresas'', y al que solo le falto agregar que sin empresas tampoco habria
empresarios, y que eso de que podria haber empresas sin empresarios quedo fuera
de moda desde los tiempos del filosofo de Gemes que precedio a la caida de los
bolcheviques.
``¨Cual Plan?'' El que dice que ``sin empresas no habria empleos ni salarios''.
Es decir, que el trabajo productivo lo vino a descubrir el ``Plan Nacional'' sin
desarrollo, en virtud de que ya habia empresas cuando fue decretado y los
salarios seguramente los invento la Divina Providencia porque la forma
empresarial de organizar la produccion ha sido, es y sera por los siglos de los
siglos. En fin, el que, a pesar de ello postula que ``la restructuracion del
aparato productivo requiere de la participacion activa, decidida y entusiasta de
los trabajadores''; para aliviar los tormentos de los pobres empresarios, esos
benemeritos cuya ``clase empresarial requiere y demanda certidumbre y seguridad
juridica, tramites simples ante la autoridad, trato justo y respetuoso,
competencia interna y externa en condiciones justas''; beneficios que solo ellos
necesitan y que no se permiten siquiera sonar, esos entes con nombre de
trabajadores. ``¨Cual Juan?''
``¨Cual Plan?''.
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.