Aunque en el propio Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 se plantea que ``el
problema de fondo no fue que nuestra economia tuviese importantes
transformaciones y contase con ahorro externo en montos muy significativos'', se
afirma enseguida que ``el problema fue que ese ahorro externo no se tradujo en
una mayor inversion y crecimiento del PIB [ya que] para que una economia se
mantenga viable y solvente debe generar, a traves del crecimiento, los recursos
necesarios para retribuir el ahorro interno y externo''.2
Esta y otras expresiones del discurso, sin embargo, no intentan siquiera
rozar la posibilidad de crear un verdadero proyecto modernizador que constituya
la estructura y la guia para llevar al pais hacia mejores derroteros y metas mas
definidas, tales como el desarrollo y la industrializacion. Por el contrario, en
el discurso solo se confirma que lo ``erroneo'' debe corregirse con mayor
austeridad y con la aplicacion mas rigurosa de un malhadado y ya perenne
programa de ajuste.
El peso del ajuste Asi, desde su primer informe de gobierno el presidente Zedillo considera
indispensable que el Programa de Ajuste cumpla con los objetivos de ``alejar el
riesgo de la insolvencia total, el del grave desequilibrio acumulado en la
cuenta corriente...[y] el de evitar que la inflacion causada por la devaluacion
se vuelva incontrolable''. Para lograr tales objetivos se reitera que en el
Programa se incluyen medidas mas drasticas para ``fortalecer las finanzas
publicas'', anadiendo la formulacion y negociacion de una estrategia de
financiamien- to externo para compensar y revertir la perdida de capital de
corto plazo que ha sufrido el pais. Como contrapartida a la recesion que
estos flujos de capital han causado, se habla de una politica social que obliga
a la ``aplicacion de programas especiales'' para atenuar los impactos recesivos
e inflacionarios: Programa Especial de Empleo Temporal; Programa Especial de
Conservacion de Caminos Rurales; Programas de Capacitacion para Trabajadores,
Desempleados y en Activo; Programa de Alimentacion y Nutricion Familiar;
Programa del Subsidio al Consumo de la Tortilla; Programa de Abasto Social de
Leche; Programa Especial de Vivienda, etcetera.
No obstante esta proyeccion social de los programas mencionados, el
fortalecimiento de las finanzas publicas se hizo descansar en el clasico recorte
del gasto publico programado para el presente ejercicio fiscal, que a su cierre
``debera registrar una disminucion del 10% en terminos reales con respecto al
ano anterior''. Con el mismo proposito, se anuncia la modificacion y
liberalizacion de los precios y las tarifas del sector publico y el incremento
de la tasa general del impuesto al valor agregado.
Tan draconiana actitud ha provenido del reconocimiento de que se trata de la
crisis mas grave que el pais haya experimentado en los ultimos tres lustros,
pues se apunta que ``durante los primeros meses del ano el pais sufrio una
perdida de recursos varias veces superior que el impacto de la crisis de la
deuda de 1982 o la crisis del petroleo en 1986'', reconocimiento que ha dado pie
a la justificacion del debatido ``paquete financiero'' por cerca de 50 000
millones de dolares, cuyos requisitos y exigencias guardan la debida congruencia
con la supermillonaria ``ayuda''.
Es en este capitulo donde el papel del Fondo Monetario Internacional se
vuelve central, como asesor de las condicionalidades entre las que destaca la
subordinacion de los procesos de politica economica a los objetivos del ajuste,
postergando, en los hechos, los objetivos de desarrollo y los propositos
distributivos que han enarbolado de manera tradicional por regimenes de gobierno
en funciones, propiamente de los anos setenta a la fecha.
No resulta dificil descubrir entre los objetivos enunciados en estos
programas las intenciones u objetivos subyacentes, es decir, no declarados, que
apuntan hacia recomposicion efectiva de las bases de la acumulacion y del
dominio capitalista y cuyos indicadores o parametros principales ponen siempre
al descubierto un agudo proceso de concentracion del ingreso y de deterioro de
los salarios.
En el propio marco de los pactos y acuerdos llamados de concertacion
sectorial, surgidos como formas paliativas de la crisis, se desdibujan las
politicas de restructuracion productiva y de estimulo a las exportaciones, pues
parecen no guardar la menor coincidencia entre la orientacion de los intereses
internos y los del capital productivo y financiero internacional. Lo mismo ha
sucedido con los procesos de apertura comercial y financiera, por cierto
inducidos por los propios programas de ajuste.
El primer ano del presente gobierno muestra que las estrategias seguidas,
lejos de solucionar la cada vez mas grave situacion economica y financiera,
exhiben su caracter convencional, limitado y parcial: alzas desaforadas de las
tasas de interes, libre flotacion del peso, mayor endeudamiento, mayor
privatizacion, mayores impuestos, mayor restriccion de los salarios, con
resultados severos e indeseables, pues han incidido en inflacion con recesion.
No obstante, la logica esta en que en el centro de las preocupaciones de esta
politica se encuentra la retencion de los flujos de capital a corto plazo, los
cuales en manos de los agentes externos de la especulacion constituyen una
amenaza constante por su proclividad a ``huir'' del mercado, con los
consiguientes desastrosos efectos. De ahi tambien que de los recursos del
mencionado ``paquete'' ya ejercidos, por lo menos 80% se ha dedicado a la
redencion de una gran parte de los Tesobonos (aproximadamente 26 600 de 28 800
millones de dolares).
Los apremios la obtencion de divisas para pagar a los especuladores que
tienen de rodillas al pais, como se ve, se ha convertido en toda una meta,
pues practicamente elimina en el presente y hasta en el futuro inmediato al
tantas veces pospuesto desarrollo economico, pues hasta para la redencion de los
titulos y el aseguramiento de los pagos mas urgentes de la deuda externa
nacional se le ha dado un nuevo impulso a la politica de privatizacion sobre lo
que queda de los activos estrategicos de la nacion, como es el caso de los
hidrocarburos y las comunicaciones, en un tiempo considerados como salvaguarda
de la soberania nacional.
Con el primer informe la polemica surgida en torno a la evolucion de la
economia durante los primeros meses de 1995 se ha intensificado, pues las
alegres expectativas que el mejoramiento del tipo de cambio y el descenso de las
tasas de interes, presentan en el segundo semestre del ano tendencias distintas;
es decir, nuevas caidas del peso y alzas significativas en los rendimientos de
los CETES, incentivan fuertemente a la crisis, pues la incontenible baja de la
actividad productiva que se refleja en el cierre de las empresas y el desempleo
masivo, son los peores signos de que el fenomeno cobra fuerza en tan
desfavorable escenario.
El desplome bancario Por desgracia no existe sector de la economia que no se encuentre seriamente
afectado por la severidad de esta crisis, pero resulta notable -por lo subito y
en cierto modo inesperado- destacar de manera especifica la gravedad de los
problemas que afronta el sector financiero, en especial los bancos, cuya
expansion y crecimiento en los anos previos a la crisis actual (en particular en
1992 y 1993) resulta facilmente detectable con sus altos margenes financieros
(ingreso financiero menos costo financiero) y rendimientos de capital (utilidad
neta sobre capital contable) del orden de 24.77%, que los coloco incluso por
encima de los rendimientos que obtuvieron en las mismas fechas los bancos
estadounidenses. Resultado natural fueron esas holgadas ganancias de 5 247.9
millones de nuevos pesos, no obstante los recursos que anunciaron haber
utilizado para la restructuracion.3
Hoy, el sistema financiero mexicano esta atrapado por la circunstancia y
generando su propia crisis estructural. Por anadidura, la reforma financiera,
corazon de la modernizacion integral, perdio la ruta de los objetivos planteados
al fracasar como conjunto de empresas y como cuerpo institucional, al defraudar
las expectativas de todo el campo economico en terminos de las promesas que
planteo con el proceso restructurador, es decir: eficiencia en el
financiamiento; eliminacion de la tendencia a la concentracion; mejor
distribucion sectorial y regional; mayor participacion de nacionales por la
pretendida ``pulverizacion accionaria'', y control exclusivo del sector por
parte de los mexicanos, por hablar de los aspectos mas notables.
La crisis del sector financiero es indudablemente un grave expediente en el
entorno de la crisis general y exige, por supuesto, atencion especial en la
medida en que sus problemas afectan de manera ampliada al resto de los sectores.
Resulta por ello relevante mencionar que hay ademas otro elemento adverso, como
la tendencia alcista de las tasas de interes, lo cual disminuye
considerablemente los margenes de operacion; el avance incontenible de la
cartera vencida; la insuficiencia de reservas contra riesgos crediticios; las
exigencias de indices de capitalizacion en momentos en que no es facil para los
socios mayoritarios y minoritarios hacer aportaciones adicionales y la
competencia de los bancos externos. Pero existe un elemento adicional de enorme
importancia que se arrastra desde el inicio de la reforma financiera: se trata
de una especie de desfase entre las estrategias bancarias internas y las
externas, pues mientras internacionalmente los esquemas bancarios han tendido,
en una accion denominada ``repliegue estrategico'', hacia la especializacion,4
en Mexico, en cambio, se ha abordado como parte sustancial de la reforma
financiera la diversificacion en los campos de esta actividad. Ademas, la
experiencia ha evidenciado que la adopcion de la banca universal, lejos de
favorecer la actividad bursatil o las otras actividades de intermediacion no
bancaria, las ha relegado, situacion que se ha agravado frente a la crisis al
punto de colocar a muchas de estas instituciones al borde de la quiebra.
Adicionalmente, los crecientes problemas de la fragilidad y volatilidad que
enfrentaron los diversos mercados financieros en el mundo durante las dos
decadas pasadas y que los llevo a adoptar nuevas tecnologias, estrategias y
restructuraciones, favorecieron la aparicion de nuevas regulaciones de caracter
internacional que se formalizaron a partir del Acuerdo de Basilea, elaborado por
el Banco de Pagos Internacionales en 1988,5 y en conjunto se denominaron
regulacion prudencial.
Tambien Mexico acepto y suscribio el Acuerdo, y por ello la banca comercial
esta obligada a mantener un monto de 8% del capital en relacion con los activos
(indice de capitalizacion). Asimismo, los accionistas de los bancos, tanto
mayoritarios como minoritarios, deben realizar, en los momentos que sea
necesario, sus aportaciones. Los creditos que otorguen deben contar con las
garantias de pago suficientes para evitar al maximo los problemas de carteras
vencidas. Ademas, deben clasificarse en funcion de los riesgos que conllevan
cada uno de ellos, y los bancos tomar providencias convenientes con la creacion
de reservas para riesgos crediticios.
Pero la realidad ha sido otra, ya que la capitalizacion promedio de las
instituciones bancarias se mantuvo, en los momentos de mayor expansion y hasta
fechas recientes, por abajo del 8% reglamentario. Al sobrevenir la crisis, el
problema se ha complicado porque los bancos, en general, muestran un elevado
nivel de cartera vencida, que durante el primer semestre de 1995 se elevo 50%
(65 326 millones de nuevos pesos) sobre la existente en diciembre de 1994 es a
lo que contribuyo esencialmente el desmesurado incremento de las tasas de
interes, pues de 27% en diciembre anterior, se elevaron a 109% en marzo de
este ano y, aunque disminuyeron sensiblemente a mediados del mismo: 35 y 38 por
ciento, en el tercer trimestre que apenas termina han repuntado fuertemente.
Resulta asi explicable que por efecto del crecimiento de la cartera vencida
el indice de morosidad bancaria haya aumentado de 7.33% en diciembre de 1993, a
10.18% en marzo pasado y a 11.2% en junio, tambien de este ano.6 En cuanto a la
cartera vencida de la banca multiple, desde 1994 ya representaba 98% del capital
contable,7 de manera que los incrementos de este rubro han llevado a que tanto
los bancos como las autoridades extrabancarias tomen medidas de emergencia.8
Al rescate del sector financiero En el Primer Informe de referencia no se hace especial hincapie en las
medidas, instrumentos y politicas encaminadas a apoyar al sector financiero,
aunque se puede leer entre lineas que los mejores esfuerzos, entiendase la mayor
parte de los recursos, se han dedicado a ello. En los hechos, se ha trazado un
amplio programa de rescate, que consiste en poner a disposicion de las
instituciones bancarias el Fondo Bancario de Proteccion al Ahorro (Fobaproa) y
los Programas de Capitalizacion Temporal (Procapte). Ademas, el Banco de Mexico
adopto medidas directas y especificas tales como: reformas al sistema de pagos
(se trata de reformas a los esquemas de compensacion); autorizaciones de
operaciones a futuros u opciones del dolar (servicio de proteccion cambiaria);
el sistema de unidades de inversion (udis); el establecimiento de una tasa de
interes de equilibrio (nueva forma de calculo con base en las tasas de interes
del centro de una muestra); cobro de Tesobonos en dolares, como sistema de
atraccion de capital externo; emision de deuda gubernamental a plazo de 14 dias
(Cetes de plazo corto para mayor captacion).
Pero lo mas importante que cabe senalar de este Primer Informe de Gobierno es
la ausencia de la mas leve esperanza de que se corregira el rumbo econ¢mico-
financiero, pues aunque la l¢gica nos indica que el pais requiere con urgencia
elevar los niveles de inversi¢n, y la fuente unica para hacerlo es el ahorro
externo, las perspectivas son muy inciertas, ya que en primer lugar si este
capital que entra sigue siendo el de cartera, ya que evidentemente es el que
llega atraido por la tasa de interes ... la fragilidad financiera de Mexico se
acentuara, pues no es el tipo de inversi¢n que este necesita. En segundo lugar,
esa captaci¢n del ahorro externo tiene sentido siempre y cuando las capacidades
productivas esten plenamente aprovechadas para incentivar la producci¢n, el
empleo, los salarios y las ganancias.
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.
1 Con frecuencia, los funcionarios de la SHCP y del Banco de Mexico
reiteraron que no habia razon para el pesimismo o la desconfianza, puesto que
habia que saber relacionar el deficit en cuenta corriente y el desarrollo
economico, pues tan solo habia que observar los casos de paises que han tenido o
estan teniendo gran desarrollo y, a la vez, importantes deficit en cuenta
corriente sin consecuencias cambiarias adversas, como Singapur, Malasia y
Tailandia. Vease Banco de Mexico, Informe Anual 1994, pp. 46-47.
2 Poder Ejecutivo Federal, Plan Nacional de Desarrollo 1995- 2000, p. 133.
Resulta, por cierto, notable el uso del termino ``crecimiento'' y no
``desarrollo''.
3 Vease, Comision Nacional Bancaria, Boletin de Estadisticas de la Banca
Multiple, Mexico, septiembre de 1994.
4 Vease, H. Minsky, Global consequences of financial desregulation,
Wallenberg Papers, Nueva York, 1986.
5 Bank of International Settlements, 61st Annual Report, Basilea, Suiza,
junio de 1991.
6 Entre los bancos con mayores problemas durante el primer trimestre de 1995
estan: Banco de Oriente (20.37%, casi el doble del sistema), Banco Obrero
(18.48%); Banpais (19.9%); Mercantil Probursa (13.22%) Serfin (12.19%) y Bital
(12.10%).
7 Vease Comision Nacional Bancaria, Boletin Estadistico de la Banca Multiple,
diciembre de 1994.
8 Las empresas, como las personas fisicas, al no poder cubrir sus compromisos
financieros, se acogen, unas, a la Ley de Quiebras, declarandose en suspension
de pagos, tal como lo han hecho varias grandes empresas como Aeromexico, Cemex,
Iusacell, etc., y las segundas, asociandose en grupos de deudores como El
Barzon, que han buscado la forma de hacerle frente a las exigencias de los
bancos.