Se propusieron acceder a los puestos de poder del pais. Habia que cambiar
todo. Abrir la economia aceleradamente, restringir el gasto publico, vender
el sector de empresas publicas. Las medidas se tomaron una tras otra y no
necesariamente en ese orden, pero ese fue el camino seguido. La promesa era que
con la apertura comercial el sistema productivo interno se volveria mas
competitivo tanto en el mercado local como en el internacional. Con el paso de
los anos el sector externo se abrio aceleradamente y de tener un saldo comercial
de bienes y servicios positivo cercano a los 4 000 millones de dolares en 1988,
comenzaron a registrarse saldos negativos a partir de 1989, mismos que crecieron
de manera exponencial hasta alcanzar en 1994 cifras superiores a los 28 000
millones de dolares. Las exportaciones tambien crecieron, solo que lo hicieron a
un menor paso (11% anual entre 1987 y agosto de 1994) que las importaciones, las
cuales se dispararon a 23.6%, o sea el doble de las ventas externas anuales en
ese periodo.
La presencia del deficit externo no era motivo de preocupacion. Habia estado
presente en la etapa de sustitucion de importaciones, pero entonces el pais no
era competitivo para exportar; en cambio, a partir de la apertura se habia
logrado que las empresas y los agentes se abastecieran a precios mas
competitivos y con articulos de mejor calidad.
Sin embargo esta premisa no se alcanzo del todo. Con la apertura, un numero
importante de empresas fueron rapidamente desplazadas del mercado interno.
Muchas se metieron a importar lo que antes producian.
El problema de las divisas para cubrir las importaciones no era realmente
tal. Si las economias exitosas habian logrado sobrevivir con estos deficit por
largos anos, ¨por que Mexico no? Mediante mecanismos financieros que volvieron
extremadamente atractivas las inversiones en cartera, es decir en acciones,
bonos, cetes y demas denominaciones, invertir en Mexico era sumamente atractivo.
Los rendimientos eran muy altos y habia la promesa de que no ocurririan
variaciones bruscas en el tipo de cambio. Mas aun, se volvio a emitir deuda
denominada en moneda extranjera solo que ahora no se llamaban mexdolares; el
nuevo termino fue Tesobonos. Por un tiempo el tipo de cambio se mantuvo dentro
de una banda predecible. Se sabia que el peso estaba sobrevaluado y que el
mercado nacional estaba inundado de productos extranjeros. Pero la politica
antinflacionaria se anclo fuertemente a un tipo de cambio relativamente fijo.
El uso de este mecanismo para evitar el crecimiento inflacionario tiene un
limite, por cierto muy estrecho, para un pais que es altamente ineficiente en la
generacion de divisas por la via de las exportaciones.
El gobierno hizo mayores esfuerzos por desregular la economia, acelero la
venta de las empresas publicas, desarticulo los sistemas de abasto de los bienes
de primera necesidad que tantos anos y recursos habian costado al pais y utilizo
esos dineros para crear fondos de contingencia y cancelar pasivos. Las finanzas
publicas, mediante un esquema contable en el que se excluia el rubro de
prestamos de la banca de desarrollo, comenzaron a cuadrar e incluso a arrojar
superavit, en un pais en el que el numero de pobres (que, como dice Pazos,
siempre ha habido, solo que ahora son muchos mas, tanto en terminos absolutos
como relativos) equivale a mas de la mitad de la poblacion. El gasto publico se
contrajo. Esto tuvo graves consecuencias sobre la poblacion. Se instrumentaron
programas especiales de apoyo en forma de solidaridad social, al tiempo que se
registraba una de las etapas de concentracion del ingreso mas feroces de los
ultimos cien anos, y que, como dice Musacchio, genero un multimillonario en
dolares por cada millon de pobres.
¨Por que no pudimos mantenernos cincuenta anos con un deficit en la cuenta de
mercancias y servicios, crecer y volvernos exportadores eficientes y
competitivos? ¨Que estuvo mal? Es probable que el sector publico culpe al
privado de ineficiente e incapaz. Y este a su vez al sector financiero por
imponerle tasas pasivas de caracter netamente agiotista; quiza tambien se queje
por los impuestos y regulaciones excesivos, mientras solo puede acceder a una
infraestructura publica y privada (como la telefonica) muy ineficiente. Por su
parte, el sector financiero llora porque se ``la juega'' pero el banco central
lo agobia con regulaciones y porque los clientes son muy malos pagadores, pues
tienen carteras vencidas crecientes, y se ve obligado a cobrar altas tasas por
sus prestamos ya que el riesgo es muy alto.
El nuevo paradigma no pudo rebasar lo seis anos de crecientes deficit
externos y una vez mas Mexico se encuentra sumergido en una crisis externa de
considerable magnitud. Probablemente la crisis hubiera sido menor de haberse
tomado a tiempo la medicina. O quiza si, como dicen por ahi, no se les hubiera
avisado a los senores del dinero, un dia antes, que habria una devaluacion, para
que tuvieran la oportunidad de sacar sus dolares en una sola manana con lo que
mermaron las reservas en montos que oscilan entre 4 000 y 5 000 millones de
dolares. Dias antes las dos primeras fortunas del pais habian ``previsto'' lo
que se venia y rapidamente cambiaron a pesos sus pasivos en moneda extranjera.
Esto en un pais cuyas reservas son tan precarias que un movimiento de, por
ejemplo, 600 millones de dolares, puede conducir a una catastrofe financiera por
la via de lo que hace la mano hace la tras.
¨Que nos espera?, nos preguntamos todos los mexicanos.
En estos momentos es fundamental hacer un diagnostico preciso de lo que
ocurre en el pais. En el programa economico de emergencia que el gobierno
mexicano presento ante las autoridades estadounidenses (Mexico's New Economic
Program) se senala que el pais sufre un problema transitorio de ajuste, pero que
en lo fundamental las perspectivas de mediano y largo plazos siguen siendo
solidas y prometedoras.
El diagnostico presentado habla de:
Para hacer frente a estos fenomenos, se requiere un ``fuerte programa de
ajuste, correccion del tipo de cambio y enfrentar las deudas de corto plazo
emitidas en forma de Tesobonos''.
Los objetivos del programa son:
Los instrumentos para alcanzar estos objetivos son, en el ambito
macroeconomico:
En cuanto a las reformas estructurales se propone:
Con relacion a los aspectos financieros se pretende:
Para controlar la inflacion y mantenerla en un aumento de solo 15.9%, el
programa pretende moderar el crecimiento de los precios y los salarios,
controlar los aumentos de los precios del sector publico, establecer una
politica fiscal restrictiva y contraer el credito interno.
Originalmente se estimo que para financiar el deficit de la cuenta corriente
se podria contar con un flujo de inversion extranjera directa cercano a los 8
000 millones de dolares, un aumento del endeudamiento publico de 5 000 millones
y una posible repatriacion de capitales de aproximadamente 1 000 millones de
dolares.
La reduccion estimada del gasto publico seria de 1.3% del PIB (0.8% de gasto
corriente y 0.5% de capital), con una reduccion de los ingresos de 0.2% y un
posible superavit de 0.5%. La deuda externa publica que antes de la devaluacion
representaba 30.8% del PIB se aumentaria a 40% del mismo y la intermediacion de
la banca de desarrollo disminuiria de 4.4% del PIB a 2.4%, es decir, una
reduccion de casi 44 por ciento.
Las privatizaciones (generacion de electricidad y ferrocarriles; ademas de
las comunicaciones por satelite, aeropuertos, puertos, y empresas petroquimicas,
que requeriran modificaciones constitucionales para permitir la inversion
extranjera), junto con la apertura de nuevas areas a la inversion foranea
(telecomunicaciones y banca) se estima generaran el ingreso adicional de unos 14
500 millones de dolares.
Por los cambios anteriores, la tasa de crecimiento de 4%, estimada en el
programa de la nueva administracion, sera de solo 1.5 por ciento.
En cuanto al sistema financiero, se buscara aumentar su capitalizacion
mediante mayores recursos nacionales y extranjeros en el sector.
La lectura del diagnostico y el programa para corregir las dificultades
temporales nos llevan a concluir que las medidas propuestas constituyen, otra
vez, mas de lo mismo. Prestamos de contingencia concertados con el gobierno de
Estados Unidos y con el FMI, con el consiguiente programa de austeridad.
Lineas de credito externo que haran crecer la gran deuda externa, estimada en
164 000 millones de dolares, en por lo menos otros 50 000 millones de dolares,
aunque se insista en que estos recursos no son deuda. Con ellos se preten-
de asegurar la cobertura de las deudas en Tesobonos en manos de inversionistas
extranjeros, cuyas tenencias se estima superan los 17 000 millones de
dolares, y sobre todo se intenta prevenir que los mercados financieros
internacionales sufran trastorno alguno. La ola privatizadora de activos
publicos es para cubrir esas deudas, en las que el gran botin es por supuesto
Pemex (vease las declaraciones de Dornbuch en el Journal of Commerce del 3 de
enero de 1995). El desmantelamiento de las regulaciones a la inversion
extranjera en areas como la banca y las telecomunicaciones, entre otras, se
acelerara.
Frente a la congelacion de los salarios, los industriales haran sus mejores
esfuerzos por no subir el precio, de sus productos, salvo si estos tienen
contenidos importados; asi, ello sucedera con un escaso numero de ellos.
Ninguna de estas medidas, sin embargo enfrenta el problema estructural de la
economia mexicana. Las exportaciones no crecen a las tasas previstas y las
importaciones lo hacen a ritmos de mas del doble que aquellas. El ahorro interno
es escaso, pues lo realizan solo un numero pequeno de grandes capitales, ya que
el resto de la poblacion ha visto severamente restringida su capacidad de
hacerlo por el deterioro de los salarios reales y la caida del empleo.
La planta productiva interna ha sufrido un gran deterioro no solo por la
entrada masiva de importaciones sino tambien porque se enfrenta a costos
elevados en multiples aspectos, especialmente en el del dinero. Se calcula que
la produccion esta sujeta a tasas cercanas a 44% y con el aumento de la
especulacion actual probablemente sean mayores.
Se dice que ``en el anterior modelo de sustitucion de importaciones el
proteccionismo sesgo la estructura de precios para favorecer primordialmente la
produccion de bienes importables. La contraparte de este sesgo fue el
deterioro de la capacidad exportadora. La apertura de la economia corrigio
tal sesgo e impulso la modernizacion del aparato productivo. Ahora la
inversion se dirige a los sectores en los que el pais es mas competitivo''.1 Sin
embargo, esta afirmacion es solo una verdad a medias. En efecto las
exportaciones han crecido, pero como se senalo, las importaciones lo hacen al
doble. Pero lo mas preocupante es que ello ocurre justamente cuando se
desacelera el crecimiento economico (1992, 1993 y 1994). La pregunta es si no
hemos pasado de un modelo de sustitucion de importaciones a uno de importaciones
abierto, en el que la depen-dencia externa se profundizo en lugar de disminuir.
Las exigencias de contar con recursos externos obedecen, segun este
diagnostico, al escaso ahorro interno de la economia mexicana. Es necesario
incrementarlo, ¨pero como? Durante el ultimo lustro la banca comercial tuvo una
marcada preferencia por los prestamos al consumo y solo destino un monto
reducido de recursos al financiamiento de largo plazo. Las empresas mexicanas de
nueva cuenta, como en 1982, salieron a buscar creditos al exterior. Los 123
consorcios que operan en la Bolsa Mexicana de Valores tiene 58% de su
apalancamiento en moneda extranjera. La deuda externa del sector no financiero
privado aumento mas de 300% de 1989 a 1993.2 La concentracion del ingreso, y por
tanto del ahorro, son variables explicativas fundamentales de este
comportamiento. En estos momentos en que se pretende disminuir el deficit
externo la mera contraccion de la actividad economica ya no es suficiente y
quien sabe si efectiva, ya que estos deficit comerciales se han alcanzado aun
sin crecimiento. Adicionalmente, se pronostica que aunque se logre contraer el
deficit comercial de 18 600 millones a 4 900 millones de dolares, los pagos por
intereses elevaran el deficit en la cuenta corriente a 14 100 millones.
Segun Banamex (diciembre de 1994), hasta agosto de 1994 se registro,
comparado con los bajos niveles alcanzados en el mismo periodo anterior, un
repunte en el crecimiento de la industria manufacturera (9.5%), con excepcion de
algunos sectores, entre los que destaca el textil. Sin embargo, esa mejoria no
se reflejo en un aumento del empleo. En agosto la ocupacion total en dicha
industria fue 4% mas baja que de un ano antes. El menor numero de horas-hombre
trabajadas (6% con respecto a igual periodo de 1993) y los aumentos en la
produccion (2.6%), dieron como resultado un avance significativo de la
productividad 9.3% pero no del empleo. Es previsible que la contabilizacion de
una parte de esta productividad sea espurea, es decir, que obedezca a un cambio
en la relacion horas-hombre/capital mas que a un aumento generalizado de la
productividad y la eficiencia. Los analisis sobre salarios y ganancias en la
economia mexicana3 muestran que la insercion exportadora no ha impulsado
procesos de modernizacion y aumentos de la productividad del trabajo tan
significativos como para diferenciar a esas ramas de las restantes de la
manufactura. En cambio, el comportamiento de los margenes explica las
diferencias de los precios, cuyo crecimiento en los servicios supera al de los
otros sectores. Esto es de particular importancia, pues indica que las
dificultades para abatir la inflacion no se deben a una politica macroeconomica
expansiva, ni al alza desmedida de los salarios, sino al aumento de los margenes
de ganancia. El deterioro de la distribucion funcional del ingreso es
consecuencia de una caida de las remuneraciones reales muy pronunciada en 1982-
1987, de una mas leve en 1987-1990, al lado de un alza generalizada de los
margenes de ganancia.
El paquete de recuperacion de la economia mexicana esta fuertemente centrado
en estabilizar las variables macroeconomicas de corto plazo a partir de
inyecciones de capital externo y un nuevo freno al crecimiento economico que
descansa en una nueva caida del salario y del gasto publico para contraer la
demanda efectiva y con ello las importaciones. A primera vista la reduccion del
consumo salarial tendra efectos agregados menos significativos comparada con
etapas previas sobre la demanda externa, ya que el salario en el ingreso
nacional ha tenido una caida permanente a la vez que la estructura productiva se
ha vuelto crecientemente importadora.
Es de esperarse que esta disminucion del crecimiento y el gasto provoque el
cierre de un mayor numero de empresas y la caida de los ingresos salariales y
del empleo. La propuesta es de nueva cuenta una estrategia socialmente
excluyente, en la que otra vez se privilegia a la esfera financiera a costa de
una reduccion de la base productiva y del empleo.
Politicamente esta estrategia funciono durante muchos anos a partir de un
fuerte control social y del partido. Las condiciones actuales son otras. Las
demandas sociales por la democracia han ido en aumento y han acentuado su
caracter violento y conminatorio. Desoir su existencia o pretender que son
temporales o fruto de un manejo politico debil, pone en serio peligro la
permanencia del tejido social.
Es necesario un desarrollo socialmente participativo tanto en las decisiones
que se tomen como en los frutos del desarrollo. Se requiere de una politica
economica de fomento de aquellos sectores estrategicos que logren el mayor
beneficio para la sociedad en su conjunto en terminos de empleo y mejoria del
nivel general de vida y que ademas tengan un amplio efecto en la estructura
productiva global. Es urgente replantear muchos de los esfuerzos emprendidos
hasta ahora. La competitividad en escala mundial no es un fenomeno dado por
ventajas comparativas naturales, sino que, en la gran mayoria de los casos,
estas se crean a partir de politicas economicas determinadas y consistentes,
donde el desarrollo del mercado interno es un factor fundamental para salir al
mercado mundial.4
Los recursos para el desarrollo son sin duda una cuestion crucial. La
inversion externa ha tenido un papel poco relevante en cuanto a crecimiento se
refiere. De hecho ha propiciado politicas monetarias que a la postre han
encarecido el credito para la produccion nacional, a la vez que han favorecido
estructuras financieras endebles y especulativas. Los recursos para el
desarrollo tienen que provenir del desarrollo mismo y de un cambio en las
estructuras fiscales y financieras que lo favorezcan y estimulen y no solo
premien la especulacion y el rentismo.
Es claro que la promesa de que con los cambios estructurales emprendidos
desde mediados de los anos ochenta el pais iba por fin a entrar en la modernidad
y el crecimiento de la produccion, el empleo y al primer mundo, fue incumplida
con un alto costo social. Es indispensable repensar la estrategia. Mas de lo
mismo no es la solucion.
*Miembro del personal academico del Instituto de Investigaciones Sociales,
UNAM.
1 Discurso de Jaime Serra Puche en la entrega del Premio Banamex de Economia.
2 Arturo Guillen, El sistema financiero y la recuperacion de la economia,
Comercio Exterior, Mexico, diciembre de 1994.
3 Julio Lopez, Salarios y ganancias en la economia mexicana, Comercio
Exterior, Mexico, mayo de 1994.
4 Paul Krugman, Rethinking International Trade, MIT Press, 1990.