MOMECO, 03/01/95, LA PROMESA INCUMPLIDA

Momento Económico

País/Country: México

Instituto de Investigaciones Economicas, Ciudad Universitaria, México

Autor/Author: Maria Elena Cardero*

Número/Number: 78

Frecuencia/Frequency: Bi-mensual/Bi-monthly


Fecha/Date: 03/01/95

A partir de la crisis de 1982 un grupo de economistas y personajes de otros conocimientos concluyeron que Mexico era un desastre porque la economia estaba mal manejada. El gran culpable de todo era el modelo de sustitucion de importaciones que por ineficiente habia sumido al pais en un esquema de incompetencia. A lo anterior se sumaba un mal manejo de la politica financiera gubernamental que habia financiado una parte importante del crecimiento con deficit publicos crecientes y un endeudamiento espectacular. A ello se agregaba la pesima administracion de las empresas publicas, acusadas de ineficientes y mal manejadas, aunque, eso si, sujetas a un rigido control de precios.

Se propusieron acceder a los puestos de poder del pais. Habia que cambiar todo. Abrir la economia aceleradamente, restringir el gasto publico, vender el sector de empresas publicas. Las medidas se tomaron una tras otra y no necesariamente en ese orden, pero ese fue el camino seguido. La promesa era que con la apertura comercial el sistema productivo interno se volveria mas competitivo tanto en el mercado local como en el internacional. Con el paso de los anos el sector externo se abrio aceleradamente y de tener un saldo comercial de bienes y servicios positivo cercano a los 4 000 millones de dolares en 1988, comenzaron a registrarse saldos negativos a partir de 1989, mismos que crecieron de manera exponencial hasta alcanzar en 1994 cifras superiores a los 28 000 millones de dolares. Las exportaciones tambien crecieron, solo que lo hicieron a un menor paso (11% anual entre 1987 y agosto de 1994) que las importaciones, las cuales se dispararon a 23.6%, o sea el doble de las ventas externas anuales en ese periodo.

La presencia del deficit externo no era motivo de preocupacion. Habia estado presente en la etapa de sustitucion de importaciones, pero entonces el pais no era competitivo para exportar; en cambio, a partir de la apertura se habia logrado que las empresas y los agentes se abastecieran a precios mas competitivos y con articulos de mejor calidad.

Sin embargo esta premisa no se alcanzo del todo. Con la apertura, un numero importante de empresas fueron rapidamente desplazadas del mercado interno. Muchas se metieron a importar lo que antes producian.

El problema de las divisas para cubrir las importaciones no era realmente tal. Si las economias exitosas habian logrado sobrevivir con estos deficit por largos anos, ¨por que Mexico no? Mediante mecanismos financieros que volvieron extremadamente atractivas las inversiones en cartera, es decir en acciones, bonos, cetes y demas denominaciones, invertir en Mexico era sumamente atractivo. Los rendimientos eran muy altos y habia la promesa de que no ocurririan variaciones bruscas en el tipo de cambio. Mas aun, se volvio a emitir deuda denominada en moneda extranjera solo que ahora no se llamaban mexdolares; el nuevo termino fue Tesobonos. Por un tiempo el tipo de cambio se mantuvo dentro de una banda predecible. Se sabia que el peso estaba sobrevaluado y que el mercado nacional estaba inundado de productos extranjeros. Pero la politica antinflacionaria se anclo fuertemente a un tipo de cambio relativamente fijo.

El uso de este mecanismo para evitar el crecimiento inflacionario tiene un limite, por cierto muy estrecho, para un pais que es altamente ineficiente en la generacion de divisas por la via de las exportaciones.

El gobierno hizo mayores esfuerzos por desregular la economia, acelero la venta de las empresas publicas, desarticulo los sistemas de abasto de los bienes de primera necesidad que tantos anos y recursos habian costado al pais y utilizo esos dineros para crear fondos de contingencia y cancelar pasivos. Las finanzas publicas, mediante un esquema contable en el que se excluia el rubro de prestamos de la banca de desarrollo, comenzaron a cuadrar e incluso a arrojar superavit, en un pais en el que el numero de pobres (que, como dice Pazos, siempre ha habido, solo que ahora son muchos mas, tanto en terminos absolutos como relativos) equivale a mas de la mitad de la poblacion. El gasto publico se contrajo. Esto tuvo graves consecuencias sobre la poblacion. Se instrumentaron programas especiales de apoyo en forma de solidaridad social, al tiempo que se registraba una de las etapas de concentracion del ingreso mas feroces de los ultimos cien anos, y que, como dice Musacchio, genero un multimillonario en dolares por cada millon de pobres.

¨Por que no pudimos mantenernos cincuenta anos con un deficit en la cuenta de mercancias y servicios, crecer y volvernos exportadores eficientes y competitivos? ¨Que estuvo mal? Es probable que el sector publico culpe al privado de ineficiente e incapaz. Y este a su vez al sector financiero por imponerle tasas pasivas de caracter netamente agiotista; quiza tambien se queje por los impuestos y regulaciones excesivos, mientras solo puede acceder a una infraestructura publica y privada (como la telefonica) muy ineficiente. Por su parte, el sector financiero llora porque se ``la juega'' pero el banco central lo agobia con regulaciones y porque los clientes son muy malos pagadores, pues tienen carteras vencidas crecientes, y se ve obligado a cobrar altas tasas por sus prestamos ya que el riesgo es muy alto.

El nuevo paradigma no pudo rebasar lo seis anos de crecientes deficit externos y una vez mas Mexico se encuentra sumergido en una crisis externa de considerable magnitud. Probablemente la crisis hubiera sido menor de haberse tomado a tiempo la medicina. O quiza si, como dicen por ahi, no se les hubiera avisado a los senores del dinero, un dia antes, que habria una devaluacion, para que tuvieran la oportunidad de sacar sus dolares en una sola manana con lo que mermaron las reservas en montos que oscilan entre 4 000 y 5 000 millones de dolares. Dias antes las dos primeras fortunas del pais habian ``previsto'' lo que se venia y rapidamente cambiaron a pesos sus pasivos en moneda extranjera. Esto en un pais cuyas reservas son tan precarias que un movimiento de, por ejemplo, 600 millones de dolares, puede conducir a una catastrofe financiera por la via de lo que hace la mano hace la tras.

¨Que nos espera?, nos preguntamos todos los mexicanos.

En estos momentos es fundamental hacer un diagnostico preciso de lo que ocurre en el pais. En el programa economico de emergencia que el gobierno mexicano presento ante las autoridades estadounidenses (Mexico's New Economic Program) se senala que el pais sufre un problema transitorio de ajuste, pero que en lo fundamental las perspectivas de mediano y largo plazos siguen siendo solidas y prometedoras.

El diagnostico presentado habla de:

Para hacer frente a estos fenomenos, se requiere un ``fuerte programa de ajuste, correccion del tipo de cambio y enfrentar las deudas de corto plazo emitidas en forma de Tesobonos''.

Los objetivos del programa son:

En cuanto a las reformas estructurales se propone:

Para controlar la inflacion y mantenerla en un aumento de solo 15.9%, el programa pretende moderar el crecimiento de los precios y los salarios, controlar los aumentos de los precios del sector publico, establecer una politica fiscal restrictiva y contraer el credito interno.

Originalmente se estimo que para financiar el deficit de la cuenta corriente se podria contar con un flujo de inversion extranjera directa cercano a los 8 000 millones de dolares, un aumento del endeudamiento publico de 5 000 millones y una posible repatriacion de capitales de aproximadamente 1 000 millones de dolares.

La reduccion estimada del gasto publico seria de 1.3% del PIB (0.8% de gasto corriente y 0.5% de capital), con una reduccion de los ingresos de 0.2% y un posible superavit de 0.5%. La deuda externa publica que antes de la devaluacion representaba 30.8% del PIB se aumentaria a 40% del mismo y la intermediacion de la banca de desarrollo disminuiria de 4.4% del PIB a 2.4%, es decir, una reduccion de casi 44 por ciento.

Las privatizaciones (generacion de electricidad y ferrocarriles; ademas de las comunicaciones por satelite, aeropuertos, puertos, y empresas petroquimicas, que requeriran modificaciones constitucionales para permitir la inversion extranjera), junto con la apertura de nuevas areas a la inversion foranea (telecomunicaciones y banca) se estima generaran el ingreso adicional de unos 14 500 millones de dolares.

Por los cambios anteriores, la tasa de crecimiento de 4%, estimada en el programa de la nueva administracion, sera de solo 1.5 por ciento.

En cuanto al sistema financiero, se buscara aumentar su capitalizacion mediante mayores recursos nacionales y extranjeros en el sector.

La lectura del diagnostico y el programa para corregir las dificultades temporales nos llevan a concluir que las medidas propuestas constituyen, otra vez, mas de lo mismo. Prestamos de contingencia concertados con el gobierno de Estados Unidos y con el FMI, con el consiguiente programa de austeridad. Lineas de credito externo que haran crecer la gran deuda externa, estimada en 164 000 millones de dolares, en por lo menos otros 50 000 millones de dolares, aunque se insista en que estos recursos no son deuda. Con ellos se preten- de asegurar la cobertura de las deudas en Tesobonos en manos de inversionistas extranjeros, cuyas tenencias se estima superan los 17 000 millones de dolares, y sobre todo se intenta prevenir que los mercados financieros internacionales sufran trastorno alguno. La ola privatizadora de activos publicos es para cubrir esas deudas, en las que el gran botin es por supuesto Pemex (vease las declaraciones de Dornbuch en el Journal of Commerce del 3 de enero de 1995). El desmantelamiento de las regulaciones a la inversion extranjera en areas como la banca y las telecomunicaciones, entre otras, se acelerara.

Frente a la congelacion de los salarios, los industriales haran sus mejores esfuerzos por no subir el precio, de sus productos, salvo si estos tienen contenidos importados; asi, ello sucedera con un escaso numero de ellos.

Ninguna de estas medidas, sin embargo enfrenta el problema estructural de la economia mexicana. Las exportaciones no crecen a las tasas previstas y las importaciones lo hacen a ritmos de mas del doble que aquellas. El ahorro interno es escaso, pues lo realizan solo un numero pequeno de grandes capitales, ya que el resto de la poblacion ha visto severamente restringida su capacidad de hacerlo por el deterioro de los salarios reales y la caida del empleo.

La planta productiva interna ha sufrido un gran deterioro no solo por la entrada masiva de importaciones sino tambien porque se enfrenta a costos elevados en multiples aspectos, especialmente en el del dinero. Se calcula que la produccion esta sujeta a tasas cercanas a 44% y con el aumento de la especulacion actual probablemente sean mayores.

Se dice que ``en el anterior modelo de sustitucion de importaciones el proteccionismo sesgo la estructura de precios para favorecer primordialmente la produccion de bienes importables. La contraparte de este sesgo fue el deterioro de la capacidad exportadora. La apertura de la economia corrigio tal sesgo e impulso la modernizacion del aparato productivo. Ahora la inversion se dirige a los sectores en los que el pais es mas competitivo''.1 Sin embargo, esta afirmacion es solo una verdad a medias. En efecto las exportaciones han crecido, pero como se senalo, las importaciones lo hacen al doble. Pero lo mas preocupante es que ello ocurre justamente cuando se desacelera el crecimiento economico (1992, 1993 y 1994). La pregunta es si no hemos pasado de un modelo de sustitucion de importaciones a uno de importaciones abierto, en el que la depen-dencia externa se profundizo en lugar de disminuir.

Las exigencias de contar con recursos externos obedecen, segun este diagnostico, al escaso ahorro interno de la economia mexicana. Es necesario incrementarlo, ¨pero como? Durante el ultimo lustro la banca comercial tuvo una marcada preferencia por los prestamos al consumo y solo destino un monto reducido de recursos al financiamiento de largo plazo. Las empresas mexicanas de nueva cuenta, como en 1982, salieron a buscar creditos al exterior. Los 123 consorcios que operan en la Bolsa Mexicana de Valores tiene 58% de su apalancamiento en moneda extranjera. La deuda externa del sector no financiero privado aumento mas de 300% de 1989 a 1993.2 La concentracion del ingreso, y por tanto del ahorro, son variables explicativas fundamentales de este comportamiento. En estos momentos en que se pretende disminuir el deficit externo la mera contraccion de la actividad economica ya no es suficiente y quien sabe si efectiva, ya que estos deficit comerciales se han alcanzado aun sin crecimiento. Adicionalmente, se pronostica que aunque se logre contraer el deficit comercial de 18 600 millones a 4 900 millones de dolares, los pagos por intereses elevaran el deficit en la cuenta corriente a 14 100 millones.

Segun Banamex (diciembre de 1994), hasta agosto de 1994 se registro, comparado con los bajos niveles alcanzados en el mismo periodo anterior, un repunte en el crecimiento de la industria manufacturera (9.5%), con excepcion de algunos sectores, entre los que destaca el textil. Sin embargo, esa mejoria no se reflejo en un aumento del empleo. En agosto la ocupacion total en dicha industria fue 4% mas baja que de un ano antes. El menor numero de horas-hombre trabajadas (6% con respecto a igual periodo de 1993) y los aumentos en la produccion (2.6%), dieron como resultado un avance significativo de la productividad 9.3% pero no del empleo. Es previsible que la contabilizacion de una parte de esta productividad sea espurea, es decir, que obedezca a un cambio en la relacion horas-hombre/capital mas que a un aumento generalizado de la productividad y la eficiencia. Los analisis sobre salarios y ganancias en la economia mexicana3 muestran que la insercion exportadora no ha impulsado procesos de modernizacion y aumentos de la productividad del trabajo tan significativos como para diferenciar a esas ramas de las restantes de la manufactura. En cambio, el comportamiento de los margenes explica las diferencias de los precios, cuyo crecimiento en los servicios supera al de los otros sectores. Esto es de particular importancia, pues indica que las dificultades para abatir la inflacion no se deben a una politica macroeconomica expansiva, ni al alza desmedida de los salarios, sino al aumento de los margenes de ganancia. El deterioro de la distribucion funcional del ingreso es consecuencia de una caida de las remuneraciones reales muy pronunciada en 1982- 1987, de una mas leve en 1987-1990, al lado de un alza generalizada de los margenes de ganancia.

El paquete de recuperacion de la economia mexicana esta fuertemente centrado en estabilizar las variables macroeconomicas de corto plazo a partir de inyecciones de capital externo y un nuevo freno al crecimiento economico que descansa en una nueva caida del salario y del gasto publico para contraer la demanda efectiva y con ello las importaciones. A primera vista la reduccion del consumo salarial tendra efectos agregados menos significativos comparada con etapas previas sobre la demanda externa, ya que el salario en el ingreso nacional ha tenido una caida permanente a la vez que la estructura productiva se ha vuelto crecientemente importadora.

Es de esperarse que esta disminucion del crecimiento y el gasto provoque el cierre de un mayor numero de empresas y la caida de los ingresos salariales y del empleo. La propuesta es de nueva cuenta una estrategia socialmente excluyente, en la que otra vez se privilegia a la esfera financiera a costa de una reduccion de la base productiva y del empleo.

Politicamente esta estrategia funciono durante muchos anos a partir de un fuerte control social y del partido. Las condiciones actuales son otras. Las demandas sociales por la democracia han ido en aumento y han acentuado su caracter violento y conminatorio. Desoir su existencia o pretender que son temporales o fruto de un manejo politico debil, pone en serio peligro la permanencia del tejido social.

Es necesario un desarrollo socialmente participativo tanto en las decisiones que se tomen como en los frutos del desarrollo. Se requiere de una politica economica de fomento de aquellos sectores estrategicos que logren el mayor beneficio para la sociedad en su conjunto en terminos de empleo y mejoria del nivel general de vida y que ademas tengan un amplio efecto en la estructura productiva global. Es urgente replantear muchos de los esfuerzos emprendidos hasta ahora. La competitividad en escala mundial no es un fenomeno dado por ventajas comparativas naturales, sino que, en la gran mayoria de los casos, estas se crean a partir de politicas economicas determinadas y consistentes, donde el desarrollo del mercado interno es un factor fundamental para salir al mercado mundial.4

Los recursos para el desarrollo son sin duda una cuestion crucial. La inversion externa ha tenido un papel poco relevante en cuanto a crecimiento se refiere. De hecho ha propiciado politicas monetarias que a la postre han encarecido el credito para la produccion nacional, a la vez que han favorecido estructuras financieras endebles y especulativas. Los recursos para el desarrollo tienen que provenir del desarrollo mismo y de un cambio en las estructuras fiscales y financieras que lo favorezcan y estimulen y no solo premien la especulacion y el rentismo.

Es claro que la promesa de que con los cambios estructurales emprendidos desde mediados de los anos ochenta el pais iba por fin a entrar en la modernidad y el crecimiento de la produccion, el empleo y al primer mundo, fue incumplida con un alto costo social. Es indispensable repensar la estrategia. Mas de lo mismo no es la solucion.


*Miembro del personal academico del Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM.

1 Discurso de Jaime Serra Puche en la entrega del Premio Banamex de Economia.

2 Arturo Guillen, El sistema financiero y la recuperacion de la economia, Comercio Exterior, Mexico, diciembre de 1994.

3 Julio Lopez, Salarios y ganancias en la economia mexicana, Comercio Exterior, Mexico, mayo de 1994.

4 Paul Krugman, Rethinking International Trade, MIT Press, 1990.