MOMECO, 03/01/95, LA DEVALUACION DE 1994, RESPUESTA NATURAL ANTE LA POLITICA ECONOMICA NEOLIBERAL

Momento Económico

País/Country: México

Instituto de Investigaciones Economicas, Ciudad Universitaria, Mexico

Autor/Author: Arturo Ortiz Wadgymar*

Número/Number: 78

Frecuencia/Frequency: Bi-mensual/Bi-monthly


Fecha/Date: 03/01/95

Desde 1982 hemos hecho hincapie en que las politicas implantadas en varios paises del mundo con los auspicios del FMI no han sido las adecuadas para sacarlos adelante, por la crisis economica y social por la que atraviesan. Son, mas bien, mecanismos idoneos para asegurar el pago oportuno de los intereses y las amortizaciones de las enormes deudas externas contraidas por los gobiernos de esas naciones. Esto desafortunadamente se evidencio una vez mas en el caso de Mexico, ya que, como en 1982 y 1987, la devaluacion de 1994 obedecio esencialmente al mismo detonante: precisamente, la deuda externa.

En esas dos primeras devaluaciones estuvieron presentes los mismos fenomenos que ahora: una severa especulacion, la dolarizacion de la economia y una cada vez mas grave fuga de capitales, asi como el agotamiento de la reserva monetaria del pais. Tal parece que no hay experiencia historica y los errores del pasado se recrean en funcion de las ganancias extraordinarias de los pocos especuladores que estan en condiciones de aprovecharse del desastre, asi como del capital extranjero y su banca internacional.

Resulta tragico reconocer que de los aproximadamente 23 000 millones de dolares a que ascendian las reservas del pais en octubre de 1994, a principios de 1995 hayan caido a menos de 5 000 millones. Estas se fueron en pagos al exterior, en intereses sobre pasivos contratados con inversionistas extranjeros que durante todo el anterior sexenio especularon a su antojo tanto en la Bolsa Mexicana de Valores, como con la compra de Cetes y posteriormente de Tesobonos indizados en dolares.

Tambien se fueron las reservas en sostener a toda costa un tipo de cambio sobrevaluado -lo cual comprobamos en diferentes escritos- y desde luego en mantener la abundancia de dolares en el mercado cambiario para los siempre adoradores del billete verde que apostaban, como siempre, contra la moneda nacional.1

El dolar barato y la indiscriminada apertura comercial sobre la que tanto hemos opinado, trajeron como obvio resultado un deficit en la balanza comercial de 18 989 millones de dolares en 1994 y especialmente un desequilibrio en la cuenta corriente de 30 000 millones de dolares. Esto forzosamente tendria que terminar con una debacle como la que se anuncio en la navidad de 1994 y que significo el reconocimiento del fracaso de la falsa politica triunfalista de Carlos Salinas y su equipo. A pesar de las evidentes tendencias de las cuentas de Mexico con el exterior ellos no dejaron de insistir, por medio de sus voceros, en los llamados exitos macroeconomicos del regimen y en la gran confianza que el capital extranjero tenia en Mexico, al cual de ninguna manera podia llamarsele ``golondrino'', puesto que se apostaba a que nunca se saldria del pais. Incluso, merced a la mencionada confianza en Mexico, vendrian mas flujos de capital, en especial con la firma de TLC, que se considero uno de los mayores triunfos del equipo salinista.

Pero finalmente vino la decepcion y ahora se convierte en moda sexenal satanizar a un gobierno al que pocos se atrevieron a denunciar. Ahora resulta que los aduladores simple y sencillamente estaban equivocados, por lo que ``borron y cuenta nueva''.2

Es triste y grave que haya habido tantos complices del desastre y que ahora simplemente tengan a bien reconocer que los diagnosticos realizados en la UNAM y otras universidades publicas eran acertados. Para nosotros, sin embargo, no puede ser motivo de vanagloria el no habernos equivocado. Al menos por lo que a nosotros toca mucho nos hubiera gustado que las cosas hubieran sido de otro modo, precisamente por el bien del pais y de nosotros mismos, ya que quienes cargaremos con los costos sociales de los nuevos programas de ajuste seremos, como siempre, los grupos mas debiles de la economia, o sea los trabajadores y las clases medias.

No era necesario ser posgraduado en ninguna universidad del extranjero para darse cuenta de que tanto el deficit en cuenta corriente como el comercial mostraban una tendencia inmanejable. Esto, como es natural, le restaba solidez a la moneda nacional frente al dolar. Bastaba ver los datos recientes de la balanza comercial y de la cuenta corriente para detectar de inmediato su peligroso crecimiento, el cual se cubria indiscriminadamente con inversion extranjera de caracter especulativo y desde luego ``golondrino''.

El deficit en la cuenta corriente, que en 1988 era de 2 901 millones de dolares, brinco en forma estrepitosa hasta 29 411 millones de dolares en 1994. Por su parte, el saldo positivo de la balanza comercial, por 1 754 millones de dolares en 1988 pasa a ser negativo por 18 989 millones. Esto definitivamente era inmanejable, a pesar del triunfalismo oficial y a pesar de que el gobierno y sus voceros insistian en que no habia ningun problema con el sector externo, ya que este deficit en la cuenta corriente se estaba financiando sanamente con la atraccion de capitales extranjeros a los que de ninguna manera podria llamarseles golondrinos, puesto que permanecerian indefinidamente en Mexico, dada la confianza que habian despertado las reformas del presidente Salinas, y el respaldo de las reservas monetarias mas elevadas de la historia del pais, las cuales ascendian a 23 000 millones de dolares. Esto aunado al gran logro macroeconomico que consistio en volver realidad la inflacion de un digito.

Por tanto, segun ellos la situacion de la economia era estable y los triunfos macroeconomicos eran evidentes: estabilidad de tipo de cambio, saneamiento de las finanzas publicas y llegada de capital extranjero que ya sumaba mas de 50 000 millones de dolares. En fin, esto era Jauja y solo los malintencionados se atrevian a poner en tela de juicio los grandes logros del regimen salinista.

El entonces secretario de Hacienda, Pedro Aspe, hizo una virulenta defensa del modelo salinista y sus logros en fechas muy cercanas a la debacle devaluatoria que dio fin a la mentira.3

El hecho es que en aras de alcanzar el superavit en las finanzas publicas y la inflacion de un digito (7.9%) en 1994, hubo que sacrificarse todo, o sea el salario, el empleo y desde luego sostener una sobrevaluacion del tipo de cambio calculada entre 30 y 40 por ciento. Hacia los ultimos meses del sexenio la situacion era insostenible por lo que se hizo inminente que el gobierno de Salinas devaluara. Sin embargo, el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos, a peticion expresa de el presidente Clinton, presto al gobierno mexicano 6 000 millones de dolares, con lo que solo transitoriamente se sostuvo una creciente demanda del billete verde que crecia a medida de que los especuladores veian venir con claridad la debilidad del peso mexicano y las enormes fugas de capitales que se estaban sucediendo, en especial por las persistentes caidas en la Bolsa Mexicana de Valores. Esto al igual que por la evidente falta de confianza en el gobierno de Salinas, quien habia sido incluso incapaz de solucionar el conflicto armado en Chiapas y que aun esta latente; los asesinatos politicos de Colosio y posteriormente de Ruiz Massieu, y en general por el clima de violencia e inseguridad derivado de las recetas recesivas de Salinas y su equipo, o de crecimiento economico dado solo en cifras y que en ultima instancia era solo fruto de la consolidacion de determinados grupos oligopolicos beneficiarios de las practicas neoliberales en las que el abuso es la tonica central.

Con la devaluacion de fines de 1994 se cayo el mito de los beneficios de la apertura comercial indiscriminada que solo propicio una voragine de importaciones no esenciales que vinieron a competir deslealmente con la industria nacional, en particular con la pequena y mediana; que vinieron a agudizar el problema del desempleo y la inseguridad, que son realmente muy graves, asi como del ambulantaje (comercio callejero), el cual se ha constituido en una de las fuerzas mas poderosas del pais y que ahora ya es dificil contrarrestar.

No recuerdo cuantas veces alertamos sobre las desventajas de la apertura comercial, del ingreso al GATT y lo peligroso del TLC que fue la culminacion de la apertura unilateral orquestada por el FMI, el gobierno de Estados Unidos en contubernio con el grupo salinista que mansamente acepto las clausulas del TLC porque a cambio de ello tendrian jugosos negocios para los alrededor de 24 megamillonarios que fueron los beneficiarios del neoliberalismo y del TLC.

El gobierno, sin embargo, nunca hizo caso de los ``focos rojos'' en el sector externo y tuvo que pasar lo que paso para que reconociera que habia subestimado el deficit de la cuenta corriente. Asi lo manifesto cinicamente el ex titular de Hacienda, Serra Puche, quien pasara a la historia como uno de los grandes autores del desastre.

El hecho es que lo que nos preocupa es el manejo de la nueva faceta de la crisis, la cual parece que se hara con una dosis mas de la misma medicina, que ya puso en evidencia su fracaso. Es decir, para hacer frente a la emergencia nacional el nuevo presidente Zedillo ha instrumentado un plan para encararla, el llamado Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Economica, dado a conocer en enero de 1995.

Suscrito como siempre a espaldas del pueblo el 3 de enero de 1995, dicho Acuerdo considera, como ya tanto se ha insistido, tan solo medidas de corto plazo para generar mas sacrificios y asi asegurar el pago oportuno de los Tesobonos, que por presiones de Wall Street debian de pagarse a los extranjeros que los adquirieron en la etapa especulativa del capital foraneo, con las ganancias adicionales que esto significaba.

Para avalar dichos Tesobonos y la deuda externa en general, acudio Zedillo al Fondo Monetario Internacional, que de alguna manera delineo el referido acuerdo de emergencia sobre la base de otorgar mas prestamos, ahora condicionados a llevar la privatizacion a sus ultimas consecuencias; es decir, a tocar lo que se considera el mas caro patrimonio de los mexicanos, o sea el petroleo y la electricidad que tantos sacrificios costaron en la revolucion mexicana.

Primero se le ofrecieron al gobierno de Zedillo 18 000 millones de dolares y posteriormente, por intermedio del presidente Clinton, se hablo de que el paquete de rescate financiero de Mexico implicaria incrementar el endeudamiento externo con unos 40 000 millones de dolares mas. Con esto, la deuda publica externa de Mexico oscilaria en por los 150 000 millones de dolares, mismos que serian herencia de los mexicanos de hoy y de las proximas generaciones.

Sin embargo, para el gobierno el problema central no era resolver la crisis devaluatoria, sino restablecer la confianza de los inversionistas extranjeros, por lo que dicho prestamo fue precisamente para calmar a los poseedores de deuda mexicana en el exterior, los cuales estaban profundamente molestos con la devaluacion, en especial porque, segun trascendio en el exterior, no se les anuncio oportunamente. Asi, al no cambiar a tiempo sus recursos financieros a dolares, dias antes de la devaluacion, tuvieron considerables perdidas. Esta fue la causa del disgusto que culmino con la renuncia de Serra Puche a la Secretaria de Hacienda.

Esto quiere decir que quienes estan decidiendo por 90 millones de mexicanos son un pequeno grupo de inversionistas extranjeros que, merced a la apertura financiera indiscriminada, especularon en Mexico y ahora tranquilamente nos dejan mas ahogados, casi sin reservas y con una carga postdevaluatoria que como el senor Zedillo anuncia en su referido programa, pagaramos todos los mexicanos. Sin haber tenido la culpa de la irresponsabilidad del gobierno de Salinas, ahora se nos exige que paguemos los costos de cumplir con el exterior, aunque se incumpla con el interior.

En efecto, el llamado Plan de Emergencia constituye otro plan de choque de tipo recesivo, que tanto corean el FMI y la banca internacional, que nos condena a mas anos de recesion economica, casi congelacion salarial, reduccion del gasto publico a 1.3% del PIB, y a medidas de eficiencia administrativa que significan, por un lado, mayor desempleo en las secretarias de Estado, y por otro la inminente privatizacion de Pemex. En este ultimo punto, aclararon que la empresa no estaba a la venta, sino que los contratos de venta de petroleo eran lo unico que serviria de aval para el prestamo de Clinton por 40 000 millones de dolares.

A su vez se ha anunciado la emision de acciones de la Comision Federal de Electricidad y de la industria petroquimica. Como esta ya estaba en gran medida privatizada solo quedaria por vender lo que se considera petroquimica basica.

La conclusion basica de estos acuerdos solo pone en evidencia que la linea de Zedillo viene a ser la misma que la de Salinas, o sea que se piensa solucionar la crisis aplicando una dosis mayor de una medicina amarga que demostro su mas rotundo fracaso desde el punto de vista de la sociedad mexicana en su conjunto. Esto a diferencia de lo que piensan los altos grupos financieros de Estados Unidos y desde luego la banca internacional que es lo suficientemente insensible a los problemas sociales que en Mexico ya estan llegando a niveles peligrosos.

Soslayar los costos sociales del nuevo ajuste viene a ser un detonante sumamente riesgoso para el pais y su estabilidad, ya que si en 1988, cuando se iniciaron los llamados Pactos, ya se arrastraban severos problemas de desempleo, caida del mercado interno, e inseguridad social, hoy dia ya tenemos grupos guerrilleros armados y dispuestos a todo. Tenemos una poblacion urbana en la que el desempleo, el ambulantaje y la delincuencia estan llegando a niveles inmanejables. El transito de nuestros indocumentados a Estados Unidos, se agrava y empeorara por el plan de choque de Zedillo, porque ahora sera mas redituable ir en busca de un billete verde que ha subido de valor, que trabajar por unos salarios que se han minimizado a un maximo de 10%, cuando la inflacion se calcula en 20 por ciento.

Pensamos que Zedillo debe valorar debidamente los costos sociales del nuevo ajuste. No es momento de seguir jugando con fuego y aceptar sin replica presiones del exterior que solo resuelvan problemas de extranos a costa de que en Mexico las cosas lleguen a la catastrofe.

Aun es tiempo de que de la espalda al neoliberalismo que ha traido tragicos resultados comprobables. Es momento de que oiga voces nacionalistas y que escuche al pueblo que finalmente es el protagonista de una situacion que a todos nos afecta.

Es momento de exigir reciprocidad en materia de deuda externa, ya que por intereses y pagos diversos de esta se ha ido la riqueza del pais; es preferible que se gane la confianza interna, aunque no la externa; quienes importan son los mexicanos.

Declarar moratoria tecnica o presionar para obtener un ano o varios de gracia, es mejor que aceptar los 40 000 millones de dolares que implicarian ser una estrella mas de Estados Unidos. Es importante afectar los intereses de los importadores de chatarra y dar marcha atras en esa injusta y antieconomica apertura comercial, que ha sido la causa central del deficit en la cuenta corriente. Mientras lo importante sea el cumplimiento con el exterior por encima de los intereses nacionales, las cosas se agravaran y esto no beneficiara a nadie.

Cuadro 1
AnosCuenta corriente1Balanza comercial1
1988-2 9011 754
1989-3 950- 645
1990-5 254-3 025
1991-13 789-7 001
1992-22 809-15 933
1993-23 392-13 480*
1994-29 411-18 989
1 Cifras en millones de dolares.
* Incluye maquiladoras.
Fuente: Banco de Mexico, informes anuales, varios anos.


* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.

1 Vease Arturo Ortiz Wadgymar, Politica Economica de Mexico 1982-94, (Dos sexenios neoliberales), ed. Nuestro Tiempo, Mexico, 1994.

2 Llama la atencion el cinismo de muchos editorialistas de periodicos que se dedicaron todo el sexenio a adular irresponsablemente al gobierno de Salinas y que ahora simplemente dicen que se equivocaron. Tambien resulta repugnante la postura del Consejo Coordinador Empresarial que se dice ahora enganado, cuando se sabe que fueron los primeros en senalar de que ``vamos por el camino correcto''. Pero el mayor descaro fue el del ahora ex-secretario de Hacienda, Serra Puche, quien en su renuncia dijo que habia ``subestimado el deficit en la cuenta corriente'' y que por eso renunciaba.

3 Vease la obcecada defensa de Pedro Aspe de los grandes logros del salinismo bajo su gestion como secretario de Hacienda en Excelsior, 12 de abril de 1994, primera plana.