La realidad demuestra que el episodio devaluatorio e inflacionario es solo
una secuela de una fase critica de mayor duracion, que se inicia propiamente a
principios de los setenta y que ningun regimen ha sido capaz de resolver desde
entonces. Si acaso se han pospuesto sus principales sintomas, que reaparecen con
mucho mayor fuerza en 1976, 1982 y 1987-1988.
Algunos de sus rasgos son similares a las anteriores etapas; por ejemplo, la
fuga de capitales, los deficit comercial y en cuenta corriente, la inflacion,
las perdidas del tipo de cambio, la especulacion y el control salarial.
Pero las diferencias son fundamentales. La crisis actual se presenta con
tasas de aumentos de precios aparentemente controladas -oficialmente de un
digito-, un Estado reducido en su influencia en el aparato economico, politicas
de fomento a la inversion extranjera, de apertura comercial indiscriminada,
restricciones monetarias y superavit presupuestario primario, estrechas
relaciones economicas con los organismos financieros trasnacionales, autonomia
del banco central, emision monetaria restringida y un tratado comercial que lo
ha uncido, aun mas, al pais mas rico y poderoso del mundo (el Tratado de Libre
Comercio, de America del Norte), condiciones que han contribuido a una
centralizacion del ingreso y la riqueza nacionales sin precedentes desde la
Revolucion de 1910. En suma, un escenario de variables e indicadores que en el
esquema de la sintesis neoclasica y del neomonetarismo deberian morigerar los
ciclos economicos y la depresion.
Las interpretaciones de las causas de la crisis son multiples, pero entre las
mas difundidas estan las siguientes:
a) La predominante en corrillos oficiales, del gobierno de Estados Unidos y
de los organismos financieros trasnacionales, que aseguran que la crisis se
reduce a un ``problema de liquidez'', no de solvencia, y a factores subjetivos,
como seria la perdida de confianza de los inversionistas, principalmente los
extranjeros.
b) La de la extrema derecha, interna e internacional, que durante anos trato
(y logro) imponer el modelo vigente y que, ante las evidencias fehacientes de
errores y omisiones, intenta justificar el fracaso atribuyendolo a la lentitud y
parcialidad de las medidas de privatizacion, desregulacion, apertura y
confinacion del Estado a las labores de seguridad y defensa. Esta posicion ha
sido sostenida por algunos ``teoricos'' e investigadores, analistas y simples
ideologos, y por los academicos que formaron o deformaron a los funcionarios
encargados de orquestar el modelo, tanto en Mexico como en el resto de America
Latina y gran parte del mundo. Esta trinchera fue defendida abiertamente por
gran parte de los medios de comunicacion masiva, en especial la radio y la
television, con gran influencia en la llamada opinion publica, cuyos
comentaristas, conductores e invitados -estatales y oficiosos- pasaron miles de
horas-transmision sosteniendo que era el unico camino que llevaria a Mexico a
formar parte del ``primer mundo''. Las divergencias entre estas dos
interpretaciones son unicamente de matiz o enfasis, pero tienen en comun los
fundamentos explicativos de las causas, efectos y tacticas para enfrentar la
crisis.
c) Una tercera version la ofrece la linea de la economia politica, la cual
sostiene que se trata de una profunda crisis estructural, resultante de las
leyes objetivas del sistema, que de modo inevitable engendran distorsiones en el
aparato productivo interno, creciente concentracion de la riqueza y gran
vulnerabilidad y dependencia economicas, fenomenos presentes desde hace decadas,
pero que se han agudizado y extendido por el denominado ``modelo economico
neoliberal''.
Desde esta vertiente de analisis -en la cual se incluye el suscrito- se
advirtieron, por diferentes medios, los resultados de una politica economica
como la que se inicio en 1982 y se radicalizo a partir de 1988, y ahora afirma
que la causalidad de los presentes conflictos se ha confundido con sus
consecuencias, aunque algunas de estas, como la devaluacion, per se profundiza,
agrava y extiende las secuelas de la crisis.
En terminos de politica economica -entendida esta como el conjunto de
aparatos gubernamentales encaminados a regular las relaciones entre los
``agentes economicos'', administrar los recursos sociales y orientar el
desarrollo de las fuerzas productivas-, es evidente que la impuesta en los dos
lustros pasados se oriento a favorecer a sectores restringidos de la poblacion,
con base en la apertura indiscriminada y unilateral a los bienes, servicios e
inversiones extranjeros; en acuerdos y tratados comerciales asimetricos e
inequitativos para el pueblo mexicano; en la libertad irrestricta de un pequeno
grupo de inversionistas -nacionales y extranjeros- y funcionarios publicos para
enriquecerse y sacar capitales de los canales internos de ahorro e inversion; en
subastar los activos sociales en condiciones privilegiadas para los compradores
y nocivas para la sociedad; en la contencion salarial y la consecuente perdida
forzada del ingreso real de las mayorias, lo que ha abatido el mercado interno,
restringido el consumo y frenado el desarrollo.
Dicho de otro modo, mas que el deficit en cuenta corriente, ha sido el
proyecto semiliberal en general el que ha generado las presiones
desequilibradoras; la politica de restriccion del papel del Estado en la
economia y las pretendidamente ``libres'' fuerzas del mercado, las que han
impulsado a la demanda por divisas y de productos importados; el TLC y la
apertura unilateral, lo que acentuo la inestabilidad en las relaciones
economicas internacionales. Fue el libertinaje bursatil y la falta de
supervision y control la razon de la fuga de capitales. La causa de la crisis
esta tambien en la incapacidad de los grupos dirigentes, gubernamentales y
privados, de comprender la esencia de las leyes economicas o en su persistencia
en utilizarlas en su propio beneficio.
Y lo peor es que los nuevos pactos, programas y acuerdos, como el de Unidad
para Superar la Emergencia Economica (AUSEE), no parecen presentar soluciones a
los problemas de fondo sino que atacan, una vez mas, a las consecuencias.
Veamos algunas de las propuestas y medidas contenidas en ellos.
Las estrategias anticrisis
A contracorriente de la experiencia historica y del fracaso que se expresa en
la crisis, se propone la reincidencia en los errores cometidos en los ultimos 12
anos: incremento de la deuda externa, liquidacion de empresas y bienes publicos,
restriccion salarial, elevacion de tasas de interes y confianza ciega en las
``fuerzas del mercado''.
De forma sintetica, en seguida revisamos algunas de dichas medidas y sus
posibles consecuencias.
1) Mas endeudamiento publico con gobiernos, organizaciones financieras y
banca trasnacional, en un monto inferior a la simple fuga de capitales de las
anteriores semanas, y de apenas un poco mas de la mitad del deficit en cuenta
corriente de 1994. Estos nuevos creditos ``asistenciales'', entre 18 000 y 20
000 millones de dolares (mdd), implican un crecimiento superior a 20% de la
deuda publica externa acumulada hasta diciembre de ese ano.
De manera complementaria, el gobierno estadounidense se ofrece como aval
primario en otra linea crediticia atada, por una operacion potencial hasta por
40 000 mdd.
Aun si fuese verdad que dichos paquetes financieros y el extrano aval de
Estados Unidos (que no habia sido autorizado por el Congreso de aquel pais hasta
el momento de redactar el presente) no incrementarian la deuda externa neta -lo
cual es virtualmente imposible-, el costo politico y economico de una operacion
de ese corte seria absolutamente impagable en terminos de soberania y de
posibilidades de desarrollo futuro. No hay un solo antecedente sobre apoyos
desinteresados por cuenta de los acreedores mundiales, y los ``paquetes''
mencionados implicarian un crecimiento de entre 47 y 63 por ciento de la deuda
publica externa acumulada, dependiendo del grado de utilizacion de las lineas
abiertas.
Todavia mas. Supongamos, sin aceptar, que lo unico que se llegara a concretar
sea la garantia de pago establecida a partir de las ventas a futuro de petroleo,
sin otro tipo de requisitos.
Un millon y medio de barriles diarios (cifra menor que la actual plataforma
de exportacion, pero que parece recomendable en funcion de las reservas y los
intereses nacionales), a 15 dolares por barril -si se llega a sostener tal
precio-, traeria ingresos brutos por 5 475 mdd anuales.
Con cifras reales de ventas externas, el ingreso seria de 7 440 mdd por
periodo, tambien en terminos brutos.
Dado que el costo de extraccion, procesamiento, transporte, seguros y otros
gastos por cada barril de crudo extraido del subsuelo mexicano se maneja como
secreto de Estado, no conocemos los ingresos netos, pero cualesquiera que estos
sean, sin duda reducen la capacidad efectiva de redencion de las deudas
contraidas, de tal suerte que el verdadero compromiso que la nacion adquiere es
incalculable.
Con estos fondos congelados de antemano, los prestamos potenciales solo
serian un paliativo para la liquidacion de otras obligaciones ya existentes,
en divisas o en pesos de libre conver- tibilidad, como los Tesobonos.
2) Una prolongacion de la politica de sacrificio de las mayorias debido al
aumento de los precios y la reduccion de los ingresos reales. Segun hemos
estimado, con una decision semejante el numero de mexicanos en los limites de la
pobreza llegara a los 50 o 60 millones, lo que reducira, aun mas, el agobiado
mercado interno.
3) Aunado a la perdida de ingresos reales de obreros, y empleados y a la
desaparicion de pequenas, medianas e incluso grandes empresas, todo el aparato
economico interno se ve sacudido por una oleada desempleadora. Es decir,
virtualmente todas las empresas impulsan programas de retiro voluntario, de
jubilaciones, cancelan inversiones y recortan personal, con el fin de reducir
nominas y abatir costos para enfrentar la contraccion de la demanda. Ya el
desempleo y el subempleo, urbano y rural, tienden a superar el 50% de la
poblacion economicamente activa.
Adicionalmente, la anunciada reduccion del gasto publico operara en el mismo
sentido y abatira el pequeno margen de maniobra estatal para reactivar la
produccion y compensar la perdida de empleos.
4) Un aumento en las tasas de interes, que hace imposible que los deudores
cubran siquiera el servicio de sus saldos, ademas de que pone en peligro la
salud y subsistencia de la banca mexicana.
Segun las ultimas informaciones disponibles, ``La cartera vencida del sistema
bancario del pais, calificada como irrecuperable, sera equivalente a la cuarta
parte del valor en libros de las instituciones crediticias al termino de 1995,
si a lo largo del presente ano continua con la tasa de crecimiento anualizada de
60.55% reportada en 1994, senalan las proyecciones del Sistema para la
Administracion del Credito (SAC)''.1
5) El impacto devaluatorio ha sido severo para quienes tienen deberes en
divisas, sin importar su tamano.
A principios de enero se anuncio que, hasta esa fecha, ``los pasivos externos
de las 100 empresas mas importantes del pais ascenderan en 55 404.7 millones de
nuevos pesos, con lo cual la deuda en moneda extranjera de estas empresas sera
equivalente a 153 103.3 millones de nuevos pesos al termino de 1994'', segun
estimaciones del Grupo Financiero Bancomer. Las derivaciones de este incremento
del adeudo privado ya se han comenzado a sentir en forma de aumentos de precios,
suspension de procesos productivos, recortes en la planta laboral, entre otras,
pero aun no se aprecian con toda su fuerza.2
6) En contradiccion con las declaraciones de altos funcionarios y politicos,
que aseguran la permanencia de Pemex y la Comision Federal de Electricidad como
parte del patrimonio nacional, las agencias noticiosas extranjeras han informado
de las promesas de ``funcionarios mexicanos de Hacienda'' respecto a
``privatizar 43% de los activos estatales generadores de electricidad en
Mexico''. Es tambien conocida la intencion de vender jirones de Pemex, en
diversos rubros de operacion.
La propuesta del Ejecutivo para plantear, en sesiones extraordinarias del
Congreso de la Union, las iniciativas de reformas constitucionales,
principalmente al articulo 28, respecto al papel del Estado en la economia, no
permite presumir que se modificara la tactica de saldar a los acreedores con
swaps o con los fondos obtenidos por el remate de plantas y proyectos de
generacion de energia electrica, ferrocarriles, servicios auxiliares,
comunicaciones, aeropuertos, puertos y terminales de carga y descarga, plantas
de petroquimica secundaria, y todo el resto de la escasa propiedad nacional que
todavia esta bajo la responsabilidad administrativa gubernamental.
La cantidad que, segun diversos funcionarios publicos, se podria recibir por
estos conceptos se enlista a continuacion.
A las cantidades anteriores habria que agregar otros avaluos -hechos por
quien sabe que extranos metodos de calculo- que elevarian los ingresos por
concesiones de carreteras a 3 000 mdd, mas la telefonia y la CFE, 12 000 mdd, y
los ferrocarriles y ``algunas areas del petroleo'', por 22 000 mdd. Si se
consumara el atentado contra la soberania popular que se pretende perpetrar con
el Acuerdo de Emergencia, las entradas totales podrian ascender a 50 000 mdd.
Sin duda un pesimo negocio para la nacion, que virtualmente cederia los pocos
renglones estrategicos de la economia mexicana a los intereses, igualmente
estrategicos, del voraz vecino del norte, a cambio de un plato de tambien
devaluados dolares.
El rechazo a tales proyectos no se basa simplemente en argumentos de
soberania y autodeterminacion. Esta demostrado que la privatizacion de
infraestructura -y de otras actividades de servicios- ha conducido al aumento de
precios, puesto que se han trasladado a los consumidores finales, al escamoteo
de divisas y la centralizacion de capitales.
En pocas palabras, el combate de la crisis se funda en la imposicion de un
escenario de recesion inducida, de postracion intencional de la formacion bruta
y neta de capital (inversion), de astringencia del gasto e inversiones publicas
y de congelacion de sueldos y salarios. Todo para seguir siendo ``sujetos de
credito'', restablecer la confianza del capital y las instituciones financieras
trasnacionales, asi como de los gobiernos de los paises ricos.
Las unicas compensaciones conocidas hasta ahora al descenso de las
percepciones reales del grueso de los trabajadores son algunos pronasoles
disfrazados, como los programas Nacional de Proteccion al Salario y de Abasto
Familiar, que se reducen a la venta de canastas basicas con descuento,
primordialmente ``en zonas marginadas'', lo que para muchos se asemeja a una
vuelta a los subsidios y al ``populismo'', tan estigmatizado por los
gobernantes, empresarios e ideologos de la ``modernidad'' o del ``liberalismo
social''.
Las dificultades estructurales de inversion y empleo, de fragilidades
sectoriales, de concentracion del ingreso, de la estrechez del mercado interno,
del bajo nivel y calidad de vida de las mayorias, de la creciente dependencia y
endeudamiento externos, entre otras, no se atacan a fondo.
Propuestas de reactivacion economica y combate de la crisis estructural
Es claro que la politica recesiva de los programas citados es la menos
aconsejable, en momentos en que se requiere reforzar la inversion, reorientar el
ahorro interno y proteger el poder adquisitivo generalizado. Por consiguiente,
la estrategia contra la crisis deberia considerar, al menos, los siguientes
aspectos:3
a) El replanteamiento inmediato de las prelaciones de inversion -publica y
privada-, con miras al uso pleno del ahorro interno en tareas productivas,
precisadas en un Plan de Recuperacion y Desarrollo Nacional, al que se debera
arribar por consenso. Un Plan de este corte exigiria el control del desperdicio
y las fugas de capitales, del consumo superfluo de una pequena parte de los
habitantes del territorio nacional, de practicas especulativas -cambiarias o
bursatiles-, de los fondos que se desvanecen entre los circuitos de inversion
efectiva por diversos artilugios como el deficit comercial, el pago de la deuda
externa, las remesas por regalias, beneficios y otros pagos del capital
trasnacional, o simple y llanamente por evasion de divisas. Es fundamental fijar
impuestos a las ganancias derivadas de la especulacion cambiaria o del ``mercado
sin valores'', y una profunda reforma fiscal.
b) El TLC ha agudizado los desequilibrios en las relaciones economicas
internacionales; por ello debera ser debatido y renegociado a la luz de las
experiencias recientes.
c) Los usurarios contratos bancarios, causantes en gran medida de las
distorsiones del aparato productivo interno y de infinidad de quiebras de
empresas, tienen que ajustarse a las nuevas condiciones del pais, y la
restructuracion de las deudas existentes con la banca comercial debe abarcar a
todos los deudores. La pretendida ``libre competencia'' en la esfera de las
finanzas y el dinero, con la participacion de empresas trasnacionales, no
garantiza el saneamiento del sistema financiero nacional.
d) La banca de desarrollo puede -y debe- ser un instrumento de programables
efectos beneficos en las circunstancias actuales, pero es preciso que se le
descentralice y que atienda a las necesidades regionales y sectoriales. Como ya
se ha afirmado en otras ocasiones, no es posible que se les fijen las mismas
condiciones a los prestamos para la adquisicion de articulos suntuarios, o a los
productores de bienes de consumo prescindible, que a los fabricantes de bienes
basicos y de capital, o a empresas establecidas en zonas saturadas y con
problemas urbanos que a las orientadas a regiones deprimidas.
e) El aumento y la reorientacion del gasto publico hacia las acciones que
eleven el bienestar social, impulsen las actividades agropecuarias y la
produccion global, con un programa de incentivos a la inversion y la generacion
de empleo -regionalmente establecidos-, la sustitucion de importaciones, la
educacion en todos sus niveles, la investigacion y el desarrollo cientifico-
tecnologico y la reubicacion de la inversion extranjera.
f) Hay pruebas mas que suficientes que demuestran la mixtificacion de que
primero habia que concentrar la riqueza para que el ``libre mercado y la
desregulacion'' se encargaran de derramar sus beneficios a toda la sociedad. Es
prioritaria la ``desconcentracion'' del ingreso, ya sea por metodos fiscales o
por requisas de caudales totalmente ilegitimos, y su aplicacion al mejoramiento
del nivel y calidad de vida de las mayorias y la moderacion de la creciente
dependencia del exterior.
g) Es inaplazable rectificar el manejo de las obligaciones con el exterior y
coordinar mecanismos de cooperacion con otros deudores, principalmente de
America Latina, para disminuir intereses y servicios de la deuda externa,
recalendarizar pagos y reajustar los montos globales, si es necesario incluso
con moratorias o suspensiones de pagos colectivamente acordadas.
h) Aunque ya se ha insistido, en todos los tonos y niveles del poder, que
``el patrimonio nacional no es subastable ni hipotecable'', las privatizaciones
sin consenso social y sin programas de origen de los recursos, condiciones de
venta, participantes reales de las operaciones, destino de los pagos y
supervision permanente del funcionamiento de las empresas liquidadas, solo lleva
a mayores dislocaciones economicas, concentracion de la riqueza e ineficiencias.
Esto es aun mas grave en entidades de patrimonio colectivo como Petroleos
Mexicanos y otras generadoras de recursos energeticos, sin exceptuar los
hidroelectricos, asi como el transporte ferroviario. No es aceptable la perdida
de potestad publica sobre ellos.
No es posible por ahora analizar en todos sus detalles la cuestion del germen
de los deficit externos, pero es claro que no ha sido la deuda publica, al menos
en el lustro previo. Ergo, el centro del debate debe ser la precision de quienes
se han beneficiado con la apertura comercial y financiera -especuladores,
intermediarios y corporaciones trasnacionales-, cuyas importaciones y creditos
superaron a los ingresos por exportaciones, petroleras y de otros bienes de
origen nacional, y contrataron endeudamientos insostenibles, pues son causantes
de las carencias de ``liquidez'' en las que se manifiesta la crisis. Ellos
tendrian que pagar la recuperacion.
* Miembro del personal academico de nuestro Instituto durante 22 anos, en los
cuales se destaco como agudo observador y estudioso de la economia mexicana, lo
constatan sus libros e innumerables articulos; este es el ultimo que entrego a
esta revista antes de abandonarnos para siempre el 4 de febrero del ano en
curso.
1 Excelsior, 17 de enero de 1995.
2 Excelsior, 4 de enero de 1995, Seccion Financiera.
3 El autor ha presentado algunas de estas propuesta en conferencias de prensa
y articulos periodisticos, como el del 19 de enero de 1995, Excelsior, p. 5-A.
Cuadro 1
Vencimientos de los Tesobonos durante 1995
(millones de dolares)Enero 3,000 Febrero 3,500 Marzo 3,000 Abril 1,700 Mayo 2,500 Junio 1,900 Julio 3,800 Agosto 4,200 Septiem. 650 Octubre 800 Noviemb. 2,200 Diciemb. 1 500 Total 28 750 Fuente: Bolsa Mexicana de Valores,
elaboracion de Excelsior, Seccion Financiera, 16 de enero de
1995. Cuadro 2
Ingresos calculados por las
privatizaciones prometidas en el extranjero
por el Secretario de Hacienda (millones de dolares)Puertos 200 Aeropuertos Cancun 250 Ciudad de Mexico 1 000 Petroquimica 1 300 Energia electrica 6 000 a 9 000 Concesiones de comunicacion 1 000 a 1
500 Bancomer 500 a 1 000 Satelites 1 500 Autopistas 1 000 y 1 500 ANDSA 430 PIPSA 70 Mexicana de Aviacion
y Banco Internacional 55 Total estimado 13 305 a 17 805