MOMECO, 03/01/95, CRISIS ESTRUCTURAL Y COYUNTURA ECONOMICA

Momento Económico

País/Country: México

Instituto de Investigaciones Economicas, Ciudad Universitaria, México

Autor/Author: Victor M. Bernal Sahagun*

Número/Number: 77

Frecuencia/Frequency: Bi-mensual/Bi-monthly


Fecha/Date: 03/01/95

Como en una pesadilla, las posiciones neoliberales y sus estrategas -muchos de ellos ocupantes de puestos de direccion en los ultimos 12 anos- vuelven a enfrentarse al circulo vicioso de principios de los ochenta: devaluacion- deficit publico-deuda externa-inflacion-devaluacion, que ellos mismos habian declarado vencido y transformado en el circulo virtuoso del crecimiento- apertura-superavit-estabilidad-crecimiento.

La realidad demuestra que el episodio devaluatorio e inflacionario es solo una secuela de una fase critica de mayor duracion, que se inicia propiamente a principios de los setenta y que ningun regimen ha sido capaz de resolver desde entonces. Si acaso se han pospuesto sus principales sintomas, que reaparecen con mucho mayor fuerza en 1976, 1982 y 1987-1988.

Algunos de sus rasgos son similares a las anteriores etapas; por ejemplo, la fuga de capitales, los deficit comercial y en cuenta corriente, la inflacion, las perdidas del tipo de cambio, la especulacion y el control salarial.

Pero las diferencias son fundamentales. La crisis actual se presenta con tasas de aumentos de precios aparentemente controladas -oficialmente de un digito-, un Estado reducido en su influencia en el aparato economico, politicas de fomento a la inversion extranjera, de apertura comercial indiscriminada, restricciones monetarias y superavit presupuestario primario, estrechas relaciones economicas con los organismos financieros trasnacionales, autonomia del banco central, emision monetaria restringida y un tratado comercial que lo ha uncido, aun mas, al pais mas rico y poderoso del mundo (el Tratado de Libre Comercio, de America del Norte), condiciones que han contribuido a una centralizacion del ingreso y la riqueza nacionales sin precedentes desde la Revolucion de 1910. En suma, un escenario de variables e indicadores que en el esquema de la sintesis neoclasica y del neomonetarismo deberian morigerar los ciclos economicos y la depresion.

Las interpretaciones de las causas de la crisis son multiples, pero entre las mas difundidas estan las siguientes:

a) La predominante en corrillos oficiales, del gobierno de Estados Unidos y de los organismos financieros trasnacionales, que aseguran que la crisis se reduce a un ``problema de liquidez'', no de solvencia, y a factores subjetivos, como seria la perdida de confianza de los inversionistas, principalmente los extranjeros.

b) La de la extrema derecha, interna e internacional, que durante anos trato (y logro) imponer el modelo vigente y que, ante las evidencias fehacientes de errores y omisiones, intenta justificar el fracaso atribuyendolo a la lentitud y parcialidad de las medidas de privatizacion, desregulacion, apertura y confinacion del Estado a las labores de seguridad y defensa. Esta posicion ha sido sostenida por algunos ``teoricos'' e investigadores, analistas y simples ideologos, y por los academicos que formaron o deformaron a los funcionarios encargados de orquestar el modelo, tanto en Mexico como en el resto de America Latina y gran parte del mundo. Esta trinchera fue defendida abiertamente por gran parte de los medios de comunicacion masiva, en especial la radio y la television, con gran influencia en la llamada opinion publica, cuyos comentaristas, conductores e invitados -estatales y oficiosos- pasaron miles de horas-transmision sosteniendo que era el unico camino que llevaria a Mexico a formar parte del ``primer mundo''. Las divergencias entre estas dos interpretaciones son unicamente de matiz o enfasis, pero tienen en comun los fundamentos explicativos de las causas, efectos y tacticas para enfrentar la crisis.

c) Una tercera version la ofrece la linea de la economia politica, la cual sostiene que se trata de una profunda crisis estructural, resultante de las leyes objetivas del sistema, que de modo inevitable engendran distorsiones en el aparato productivo interno, creciente concentracion de la riqueza y gran vulnerabilidad y dependencia economicas, fenomenos presentes desde hace decadas, pero que se han agudizado y extendido por el denominado ``modelo economico neoliberal''.

Desde esta vertiente de analisis -en la cual se incluye el suscrito- se advirtieron, por diferentes medios, los resultados de una politica economica como la que se inicio en 1982 y se radicalizo a partir de 1988, y ahora afirma que la causalidad de los presentes conflictos se ha confundido con sus consecuencias, aunque algunas de estas, como la devaluacion, per se profundiza, agrava y extiende las secuelas de la crisis.

En terminos de politica economica -entendida esta como el conjunto de aparatos gubernamentales encaminados a regular las relaciones entre los ``agentes economicos'', administrar los recursos sociales y orientar el desarrollo de las fuerzas productivas-, es evidente que la impuesta en los dos lustros pasados se oriento a favorecer a sectores restringidos de la poblacion, con base en la apertura indiscriminada y unilateral a los bienes, servicios e inversiones extranjeros; en acuerdos y tratados comerciales asimetricos e inequitativos para el pueblo mexicano; en la libertad irrestricta de un pequeno grupo de inversionistas -nacionales y extranjeros- y funcionarios publicos para enriquecerse y sacar capitales de los canales internos de ahorro e inversion; en subastar los activos sociales en condiciones privilegiadas para los compradores y nocivas para la sociedad; en la contencion salarial y la consecuente perdida forzada del ingreso real de las mayorias, lo que ha abatido el mercado interno, restringido el consumo y frenado el desarrollo.

Dicho de otro modo, mas que el deficit en cuenta corriente, ha sido el proyecto semiliberal en general el que ha generado las presiones desequilibradoras; la politica de restriccion del papel del Estado en la economia y las pretendidamente ``libres'' fuerzas del mercado, las que han impulsado a la demanda por divisas y de productos importados; el TLC y la apertura unilateral, lo que acentuo la inestabilidad en las relaciones economicas internacionales. Fue el libertinaje bursatil y la falta de supervision y control la razon de la fuga de capitales. La causa de la crisis esta tambien en la incapacidad de los grupos dirigentes, gubernamentales y privados, de comprender la esencia de las leyes economicas o en su persistencia en utilizarlas en su propio beneficio.

Y lo peor es que los nuevos pactos, programas y acuerdos, como el de Unidad para Superar la Emergencia Economica (AUSEE), no parecen presentar soluciones a los problemas de fondo sino que atacan, una vez mas, a las consecuencias.

Veamos algunas de las propuestas y medidas contenidas en ellos.

Las estrategias anticrisis

A contracorriente de la experiencia historica y del fracaso que se expresa en la crisis, se propone la reincidencia en los errores cometidos en los ultimos 12 anos: incremento de la deuda externa, liquidacion de empresas y bienes publicos, restriccion salarial, elevacion de tasas de interes y confianza ciega en las ``fuerzas del mercado''.

De forma sintetica, en seguida revisamos algunas de dichas medidas y sus posibles consecuencias.

1) Mas endeudamiento publico con gobiernos, organizaciones financieras y banca trasnacional, en un monto inferior a la simple fuga de capitales de las anteriores semanas, y de apenas un poco mas de la mitad del deficit en cuenta corriente de 1994. Estos nuevos creditos ``asistenciales'', entre 18 000 y 20 000 millones de dolares (mdd), implican un crecimiento superior a 20% de la deuda publica externa acumulada hasta diciembre de ese ano.

De manera complementaria, el gobierno estadounidense se ofrece como aval primario en otra linea crediticia atada, por una operacion potencial hasta por 40 000 mdd.

Aun si fuese verdad que dichos paquetes financieros y el extrano aval de Estados Unidos (que no habia sido autorizado por el Congreso de aquel pais hasta el momento de redactar el presente) no incrementarian la deuda externa neta -lo cual es virtualmente imposible-, el costo politico y economico de una operacion de ese corte seria absolutamente impagable en terminos de soberania y de posibilidades de desarrollo futuro. No hay un solo antecedente sobre apoyos desinteresados por cuenta de los acreedores mundiales, y los ``paquetes'' mencionados implicarian un crecimiento de entre 47 y 63 por ciento de la deuda publica externa acumulada, dependiendo del grado de utilizacion de las lineas abiertas.

Todavia mas. Supongamos, sin aceptar, que lo unico que se llegara a concretar sea la garantia de pago establecida a partir de las ventas a futuro de petroleo, sin otro tipo de requisitos.

Un millon y medio de barriles diarios (cifra menor que la actual plataforma de exportacion, pero que parece recomendable en funcion de las reservas y los intereses nacionales), a 15 dolares por barril -si se llega a sostener tal precio-, traeria ingresos brutos por 5 475 mdd anuales.

Con cifras reales de ventas externas, el ingreso seria de 7 440 mdd por periodo, tambien en terminos brutos.

Dado que el costo de extraccion, procesamiento, transporte, seguros y otros gastos por cada barril de crudo extraido del subsuelo mexicano se maneja como secreto de Estado, no conocemos los ingresos netos, pero cualesquiera que estos sean, sin duda reducen la capacidad efectiva de redencion de las deudas contraidas, de tal suerte que el verdadero compromiso que la nacion adquiere es incalculable.

Con estos fondos congelados de antemano, los prestamos potenciales solo serian un paliativo para la liquidacion de otras obligaciones ya existentes, en divisas o en pesos de libre conver- tibilidad, como los Tesobonos.

2) Una prolongacion de la politica de sacrificio de las mayorias debido al aumento de los precios y la reduccion de los ingresos reales. Segun hemos estimado, con una decision semejante el numero de mexicanos en los limites de la pobreza llegara a los 50 o 60 millones, lo que reducira, aun mas, el agobiado mercado interno.

3) Aunado a la perdida de ingresos reales de obreros, y empleados y a la desaparicion de pequenas, medianas e incluso grandes empresas, todo el aparato economico interno se ve sacudido por una oleada desempleadora. Es decir, virtualmente todas las empresas impulsan programas de retiro voluntario, de jubilaciones, cancelan inversiones y recortan personal, con el fin de reducir nominas y abatir costos para enfrentar la contraccion de la demanda. Ya el desempleo y el subempleo, urbano y rural, tienden a superar el 50% de la poblacion economicamente activa.

Adicionalmente, la anunciada reduccion del gasto publico operara en el mismo sentido y abatira el pequeno margen de maniobra estatal para reactivar la produccion y compensar la perdida de empleos.

4) Un aumento en las tasas de interes, que hace imposible que los deudores cubran siquiera el servicio de sus saldos, ademas de que pone en peligro la salud y subsistencia de la banca mexicana.

Segun las ultimas informaciones disponibles, ``La cartera vencida del sistema bancario del pais, calificada como irrecuperable, sera equivalente a la cuarta parte del valor en libros de las instituciones crediticias al termino de 1995, si a lo largo del presente ano continua con la tasa de crecimiento anualizada de 60.55% reportada en 1994, senalan las proyecciones del Sistema para la Administracion del Credito (SAC)''.1

5) El impacto devaluatorio ha sido severo para quienes tienen deberes en divisas, sin importar su tamano.

A principios de enero se anuncio que, hasta esa fecha, ``los pasivos externos de las 100 empresas mas importantes del pais ascenderan en 55 404.7 millones de nuevos pesos, con lo cual la deuda en moneda extranjera de estas empresas sera equivalente a 153 103.3 millones de nuevos pesos al termino de 1994'', segun estimaciones del Grupo Financiero Bancomer. Las derivaciones de este incremento del adeudo privado ya se han comenzado a sentir en forma de aumentos de precios, suspension de procesos productivos, recortes en la planta laboral, entre otras, pero aun no se aprecian con toda su fuerza.2

6) En contradiccion con las declaraciones de altos funcionarios y politicos, que aseguran la permanencia de Pemex y la Comision Federal de Electricidad como parte del patrimonio nacional, las agencias noticiosas extranjeras han informado de las promesas de ``funcionarios mexicanos de Hacienda'' respecto a ``privatizar 43% de los activos estatales generadores de electricidad en Mexico''. Es tambien conocida la intencion de vender jirones de Pemex, en diversos rubros de operacion.

La propuesta del Ejecutivo para plantear, en sesiones extraordinarias del Congreso de la Union, las iniciativas de reformas constitucionales, principalmente al articulo 28, respecto al papel del Estado en la economia, no permite presumir que se modificara la tactica de saldar a los acreedores con swaps o con los fondos obtenidos por el remate de plantas y proyectos de generacion de energia electrica, ferrocarriles, servicios auxiliares, comunicaciones, aeropuertos, puertos y terminales de carga y descarga, plantas de petroquimica secundaria, y todo el resto de la escasa propiedad nacional que todavia esta bajo la responsabilidad administrativa gubernamental.

La cantidad que, segun diversos funcionarios publicos, se podria recibir por estos conceptos se enlista a continuacion.

A las cantidades anteriores habria que agregar otros avaluos -hechos por quien sabe que extranos metodos de calculo- que elevarian los ingresos por concesiones de carreteras a 3 000 mdd, mas la telefonia y la CFE, 12 000 mdd, y los ferrocarriles y ``algunas areas del petroleo'', por 22 000 mdd. Si se consumara el atentado contra la soberania popular que se pretende perpetrar con el Acuerdo de Emergencia, las entradas totales podrian ascender a 50 000 mdd. Sin duda un pesimo negocio para la nacion, que virtualmente cederia los pocos renglones estrategicos de la economia mexicana a los intereses, igualmente estrategicos, del voraz vecino del norte, a cambio de un plato de tambien devaluados dolares.

El rechazo a tales proyectos no se basa simplemente en argumentos de soberania y autodeterminacion. Esta demostrado que la privatizacion de infraestructura -y de otras actividades de servicios- ha conducido al aumento de precios, puesto que se han trasladado a los consumidores finales, al escamoteo de divisas y la centralizacion de capitales.

En pocas palabras, el combate de la crisis se funda en la imposicion de un escenario de recesion inducida, de postracion intencional de la formacion bruta y neta de capital (inversion), de astringencia del gasto e inversiones publicas y de congelacion de sueldos y salarios. Todo para seguir siendo ``sujetos de credito'', restablecer la confianza del capital y las instituciones financieras trasnacionales, asi como de los gobiernos de los paises ricos.

Las unicas compensaciones conocidas hasta ahora al descenso de las percepciones reales del grueso de los trabajadores son algunos pronasoles disfrazados, como los programas Nacional de Proteccion al Salario y de Abasto Familiar, que se reducen a la venta de canastas basicas con descuento, primordialmente ``en zonas marginadas'', lo que para muchos se asemeja a una vuelta a los subsidios y al ``populismo'', tan estigmatizado por los gobernantes, empresarios e ideologos de la ``modernidad'' o del ``liberalismo social''.

Las dificultades estructurales de inversion y empleo, de fragilidades sectoriales, de concentracion del ingreso, de la estrechez del mercado interno, del bajo nivel y calidad de vida de las mayorias, de la creciente dependencia y endeudamiento externos, entre otras, no se atacan a fondo.

Propuestas de reactivacion economica y combate de la crisis estructural

Es claro que la politica recesiva de los programas citados es la menos aconsejable, en momentos en que se requiere reforzar la inversion, reorientar el ahorro interno y proteger el poder adquisitivo generalizado. Por consiguiente, la estrategia contra la crisis deberia considerar, al menos, los siguientes aspectos:3

a) El replanteamiento inmediato de las prelaciones de inversion -publica y privada-, con miras al uso pleno del ahorro interno en tareas productivas, precisadas en un Plan de Recuperacion y Desarrollo Nacional, al que se debera arribar por consenso. Un Plan de este corte exigiria el control del desperdicio y las fugas de capitales, del consumo superfluo de una pequena parte de los habitantes del territorio nacional, de practicas especulativas -cambiarias o bursatiles-, de los fondos que se desvanecen entre los circuitos de inversion efectiva por diversos artilugios como el deficit comercial, el pago de la deuda externa, las remesas por regalias, beneficios y otros pagos del capital trasnacional, o simple y llanamente por evasion de divisas. Es fundamental fijar impuestos a las ganancias derivadas de la especulacion cambiaria o del ``mercado sin valores'', y una profunda reforma fiscal.

b) El TLC ha agudizado los desequilibrios en las relaciones economicas internacionales; por ello debera ser debatido y renegociado a la luz de las experiencias recientes.

c) Los usurarios contratos bancarios, causantes en gran medida de las distorsiones del aparato productivo interno y de infinidad de quiebras de empresas, tienen que ajustarse a las nuevas condiciones del pais, y la restructuracion de las deudas existentes con la banca comercial debe abarcar a todos los deudores. La pretendida ``libre competencia'' en la esfera de las finanzas y el dinero, con la participacion de empresas trasnacionales, no garantiza el saneamiento del sistema financiero nacional.

d) La banca de desarrollo puede -y debe- ser un instrumento de programables efectos beneficos en las circunstancias actuales, pero es preciso que se le descentralice y que atienda a las necesidades regionales y sectoriales. Como ya se ha afirmado en otras ocasiones, no es posible que se les fijen las mismas condiciones a los prestamos para la adquisicion de articulos suntuarios, o a los productores de bienes de consumo prescindible, que a los fabricantes de bienes basicos y de capital, o a empresas establecidas en zonas saturadas y con problemas urbanos que a las orientadas a regiones deprimidas.

e) El aumento y la reorientacion del gasto publico hacia las acciones que eleven el bienestar social, impulsen las actividades agropecuarias y la produccion global, con un programa de incentivos a la inversion y la generacion de empleo -regionalmente establecidos-, la sustitucion de importaciones, la educacion en todos sus niveles, la investigacion y el desarrollo cientifico- tecnologico y la reubicacion de la inversion extranjera.

f) Hay pruebas mas que suficientes que demuestran la mixtificacion de que primero habia que concentrar la riqueza para que el ``libre mercado y la desregulacion'' se encargaran de derramar sus beneficios a toda la sociedad. Es prioritaria la ``desconcentracion'' del ingreso, ya sea por metodos fiscales o por requisas de caudales totalmente ilegitimos, y su aplicacion al mejoramiento del nivel y calidad de vida de las mayorias y la moderacion de la creciente dependencia del exterior.

g) Es inaplazable rectificar el manejo de las obligaciones con el exterior y coordinar mecanismos de cooperacion con otros deudores, principalmente de America Latina, para disminuir intereses y servicios de la deuda externa, recalendarizar pagos y reajustar los montos globales, si es necesario incluso con moratorias o suspensiones de pagos colectivamente acordadas.

h) Aunque ya se ha insistido, en todos los tonos y niveles del poder, que ``el patrimonio nacional no es subastable ni hipotecable'', las privatizaciones sin consenso social y sin programas de origen de los recursos, condiciones de venta, participantes reales de las operaciones, destino de los pagos y supervision permanente del funcionamiento de las empresas liquidadas, solo lleva a mayores dislocaciones economicas, concentracion de la riqueza e ineficiencias. Esto es aun mas grave en entidades de patrimonio colectivo como Petroleos Mexicanos y otras generadoras de recursos energeticos, sin exceptuar los hidroelectricos, asi como el transporte ferroviario. No es aceptable la perdida de potestad publica sobre ellos.

No es posible por ahora analizar en todos sus detalles la cuestion del germen de los deficit externos, pero es claro que no ha sido la deuda publica, al menos en el lustro previo. Ergo, el centro del debate debe ser la precision de quienes se han beneficiado con la apertura comercial y financiera -especuladores, intermediarios y corporaciones trasnacionales-, cuyas importaciones y creditos superaron a los ingresos por exportaciones, petroleras y de otros bienes de origen nacional, y contrataron endeudamientos insostenibles, pues son causantes de las carencias de ``liquidez'' en las que se manifiesta la crisis. Ellos tendrian que pagar la recuperacion.

Cuadro 1
Vencimientos de los Tesobonos durante 1995
(millones de dolares)
Enero3,000
Febrero3,500
Marzo3,000
Abril1,700
Mayo2,500
Junio1,900
Julio3,800
Agosto4,200
Septiem.650
Octubre800
Noviemb.2,200
Diciemb.1 500
Total28 750
Fuente: Bolsa Mexicana de Valores, elaboracion de Excelsior, Seccion Financiera, 16 de enero de 1995.

Cuadro 2
Ingresos calculados por las privatizaciones prometidas en el extranjero
por el Secretario de Hacienda (millones de dolares)
Puertos200
Aeropuertos
Cancun250
Ciudad de Mexico1 000
Petroquimica1 300
Energia electrica6 000 a 9 000
Concesiones de comunicacion1 000 a 1 500
Bancomer500 a 1 000
Satelites1 500
Autopistas1 000 y 1 500
ANDSA430
PIPSA70
Mexicana de Aviacion y Banco Internacional55
Total estimado13 305 a 17 805


* Miembro del personal academico de nuestro Instituto durante 22 anos, en los cuales se destaco como agudo observador y estudioso de la economia mexicana, lo constatan sus libros e innumerables articulos; este es el ultimo que entrego a esta revista antes de abandonarnos para siempre el 4 de febrero del ano en curso.

1 Excelsior, 17 de enero de 1995.

2 Excelsior, 4 de enero de 1995, Seccion Financiera.

3 El autor ha presentado algunas de estas propuesta en conferencias de prensa y articulos periodisticos, como el del 19 de enero de 1995, Excelsior, p. 5-A.