Por eso, admitiendo su sinceridad de intencion, las ofertas del presidente
Zedillo durante su toma de posesion (``nuestro reto mas importante es lograr
condiciones dignas en la vida de cada familia mexicana''; ``aplicamos una
politica economica orientada al bienestar''; ``como presidente de la Republica,
mi mayor deber y mi mas firme compromiso es la lucha contra la pobreza'') deben
contrastarse con los instrumentos de politica economica propuestos y con la
magnitud de la deuda social que hereda el nuevo gobierno.
Costos sociales del modelo neoliberal
Las politicas neoliberales de estabilizacion y ajuste economico produjeron
una deuda social muy superior a la deuda externa de Mexico. La politica de topes
salariales por debajo del indice inflacionario y el abarrotamiento de los
mercados de trabajo por la casi nula generacion de empleos, provocaron la severa
degradacion de la participacion de los salarios en el producto nacional, de
37.1% del PIB en el periodo 1970-1982 a 26.4% durante los ultimos cinco anos, lo
cual significa (vease el cuadro 1) que los asalariados tuvieron una perdida
acumulada de 276 871.9 millones de dolares entre 1983 y 1994.
Los salarios minimos sufrieron una reduccion casi ininterrumpida a lo
largo de once anos del modelo neoliberal, hasta representar en 1994 menos de
la mitad (40.8%) del poder adquisitivo que tenian en 1982; los salarios
contractuales tuvieron una disminucion igualmente vertical hasta perder 55.2%
de su poder de compra, y el deterioro del de los salarios manufactureros llego a
38.3% entre 1982 y 1988 y, a pesar de su ligera recuperacion en anos
subsecuentes, aun son 15.4% inferiores a los de 1982.1
Las politicas contraccionistas provocaron el desplome vertical del nivel
general de empleo: de 1983 a 1994, en el conjunto de la economia mexicana
solamente se crearon 1.9 millones de empleos remunerados, pero cada ano tocaron
las puertas del mercado laboral 1.1 millones de jovenes demandantes de trabajo
(vease el cuadro 2). De este modo, 10.3 millones de jovenes no encontraron
empleos remunerados durante ese lapso (se estima que por lo menos una tercera
parte de ellos emigraron a Estados Unidos), y el mito genial del desempleo paso
a deambular en las calles de las urbes y a encubrirse bajo multiples formas de
actividad marginal.
Como resultado, se registro una degradacion generalizada de los niveles de
vida de las mayorias nacionales: los estratos medios se empobrecieron, los
pobres descendieron a la miseria y los miserables vieron aumentar la morbilidad
y mortalidad por desnutricion de sus hijos (el porcentaje de ninos de 1 a 4 anos
con desnutricion severa en el medio rural, es decir, de los ninos que presentan
la estampa de los de Biafra o Bangladesh durante las hambrunas, paso de 7.7 en
1979 a 15.1 en 1989; la mortalidad infantil por desnutricion entre los ninos de
1 a 4 anos se incremento 221% de 1982 a 1990 y entre los menores de un ano
aumento 127%).2 Tan solo de 1981 a 1987 el numero de pobres paso de 32.1 a 41.3
millones, y la poblacion en pobreza extrema crecio de 13.7 a 17.3 millones de
compatriotas.3
La distribucion funcional del ingreso, que nunca ha sido buena en Mexico,
empeoro salvajemente con el modelo neoliberal. Mientras las ganancias
empresariales (``excedentes de operacion'') pasaron de 52.8% del ingreso
nacional disponible (IND) en 1981 a 59.3% en 1992, las remuneraciones de los
asalariados pasaron de 42.6% del IND en 1981 a 30.6% en 1992.4
La distribucion familiar del ingreso, que tampoco fue buena en el pasado,
sufrio una brutal evolucion regresiva con el neoliberalismo: 40% de los hogares
con menores ingresos disminuyeron su participacion en el ingreso familiar total
de 14.36% en 1984 a 12.68% en 1992, mientras que el 20% de la poblacion con
mayores ingresos aumento su participacion de 49.5% en 1984 a 54.18% del ingreso
familiar total en 1992, y los estratos medios bajos (deciles V al VIII) se
empobrecieron5 al disminuir su ingreso de 36.1% en 1984 a 33.1% del ingreso
familiar total en 1992.
No conforme con empobrecer a las mayorias nacionales y exacerbar el flagelo
del hambre sobre los estratos mas vulnerables, cuyos hijos han quedado
indeleblemente marcados con el estigma de la desnutricion severa, la tecnocracia
neoliberal impuso a los pobres y a la ciudadania mexicana el escarnio del
Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol). Mientras el despojo que el modelo
neoliberal infligio a los asalariados de Mexico ascendio a 155 586.4 millones de
dolares corrientes durante el periodo 1989-1993, el gasto publico ejercido en
solidaridad y desarrollo regional (vease el cuadro 3) ascendio apenas a 7 213.7
millones de dolares corrientes en el mismo lapso.
Pero la burla que la hoja de parra de esa genial (a la Goebbels) invencion
publicitaria llamada Pronasol represento para los mexicanos es aun mas afrentosa
porque las partidas del gasto publico que ahora maneja ese programa ya eran
ejercidas por la administracion publica en tiempos anteriores al experimento
neoliberal en Mexico. En 1981 dichas partidas ascendieron a 2 044.91 millones de
dolares constantes de 1980, mientras que en 1993 (vease el cuadro 3) sumaron 1
302.05 millones de dolares. Sin embargo, el mayor escarnio que el Pronasol
representa para la inteligencia de los mexicanos es el descomunal costo
publicitario en television y radio que el gobierno dedico a la propaganda
pronasolera, costo que supera el gasto ejercido en solidaridad y desarrollo
regional.6
Ademas, el gasto publico en desarrollo social declino de 6 117.7 pesos per
capita en 1982 (a precios de 1980) a 3 731.7 pesos en 1987, y si bien paso a 5
907.7 pesos en 1993, aun resulta inferior al de 1981, hecho particularmente
indicativo de los efectos reales del modelo neoliberal, porque mientras entre
1971 y 1982 el gasto social per capita crecio 187.4%, con el modelo neoliberal
disminuyo 3.4% (vease el cuadro 4). Asi, el gasto federal per capita en
educacion que se habia expandido 208.9% en la decada previa a la crisis de 1982,
aumento solo 0.7% con el modelo neoliberal; el gasto per capita en salud, que se
habia expandido 119.6% en la ultima decada preneoliberal, solo aumento 4.1% en
los anos neoliberales; y el gasto social per capita en desarrollo urbano, que
habia crecido 222.6% en el primer lapso, descendio 37.9% en el paraiso
neoliberal.
Saldar la enorme deuda social. Las intenciones y los
instrumentos
``El progreso economico -reconocio el presidente Zedillo- solo tiene sentido
si llega al hogar de cada mexicano. El proposito de la politica economica debe
ser el bienestar creciente de cada persona y de su familia''. El bienestar,
agrego ``se funda en un empleo digno, estable, bien remunerado. Mexico necesita
muchos mas de esos empleos y nuestro compromiso es crearlos. Para crear esos, la
economia debe crecer de manera sostenida, a un ritmo mucho mayor que la
poblacion.''
Sin duda, la elevacion del bienestar social es el fin esencial de toda
certera politica economica. Es inadmisible el sacrificio de las generaciones
presentes en aras de un paraiso neoliberal que advendra en un futuro remoto e
indefinido, es decir, de una utopia neoliberal tan incierta como la utopia
comunista.
Sin embargo, la elevacion del bienestar social no es mas que una frase hueca
si la estrategia economica no es congruente con ese objetivo. Y,
precisamente, la estrategia anunciada por el presidente Zedillo es, en
esencia, mas de lo mismo: 1) ``seguiremos combatiendo la inflacion'': ``la
estabilidad de precios es esencial para multiplicar los empleos permanentes y
bien remunerados''; 2) ``mantendremos una estricta disciplina fiscal''; 3)
aprovecharemos los ``enormes mercados a los que tenemos acceso gracias a las
negociaciones comerciales celebradas con otros paises''.
Es decir, continuara la estrategia economica neoliberal (apertura comercial;
cuasifijacion del tipo de cambio como ancla de los precios; equilibrio fiscal,
que implica la reduccion de la participacion del Estado en la promocion del
desarrollo economico), la cual ha desembocado ya en un verdadero nudo
macroeconomico: sobrevaluacion cambiaria en condiciones de economia abierta;
creciente deficit de cuenta corriente con el subsecuente incremento vertical de
la deuda externa y de los pasivos globales de Mexico con el exterior; altas
tasas de interes que presionan hacia el estancamiento o la desaceleracion del
crecimiento.
Si este nudo macroeconomico no se rompe con modificaciones sustanciales en la
estrategia economica, el producto nacional no crecera a las tasas requeridas,
mayores de 6.4% anual, para otorgar puestos de trabajo a los 1.2 millones de
demandantes que cada ano se incorporaran al mercado laboral durante el proximo
sexenio.
Por el contrario, si la prioridad de la administracion de Zedillo ha de ser
realmente -como anuncio en su propuesta economica de campana- el crecimiento
economico sostenido a una tasa anual equivalente por lo menos al doble del
crecimiento demografico en 1995 y a tasas superiores en los anos subsecuentes,
entonces habra que introducir cambios en la estrategia economica para asentar
sobre bases solidas el crecimiento economico.
En esta perspectiva, sera ineludible ajustar el tipo de cambio a un nivel
competitivo (si el ajuste se realiza ordenadamente, sin esperar a que se vacien
las reservas del banco central, sus efectos colaterales pueden ser amortiguados
y controlados; recuerdese que el ajuste de 8% en la paridad peso/dolar realizado
en febrero de 1994 no provoco danos mayores), aplicar resueltamente
modificaciones en la politica comercial (tanto en la energica proteccion de
nuestros productores contra practicas desleales, asignatura pendiente bajo la
administracion salinista, como en el decidido fomento de las exportaciones),
abatir significativamente las tasas internas de interes (mediante el ajuste en
el tipo de cambio -que, una vez producido, elimina la prima de riesgo cambiario
sobre las inversiones liquidas- y la concertacion de un pacto social que reduzca
sensiblemente los margenes de intermediacion financiera), instrumentar una
verdadera politica industrial y agricola de fomento (basada en un tipo de cambio
y una tasa de interes competitivos, en una politica comercial pragmatica y en la
aplicacion de instrumentos especificos usualmente contenidos en los paquetes de
politicas industriales de los paises con un desarrollo ejemplar), incrementar
significativamente la inversion publica (con el doble fin de detonar el
crecimiento economico y rehabilitar y modernizar la infraestructura con vistas a
la elevacion sostenida de la eficiencia y la competitividad: un incremento de 1%
del PIB en construccion publica genera alrededor de 300 000 empleos directos,
ademas de importantes efectos multiplicadores sobre el conjunto de la economia),
y mejorar resueltamente la distribucion del ingreso (mediante la recuperacion de
los salarios reales, la formacion de recursos humanos y el despliegue de
politicas sociales y regionales especificas que extirpen la pobreza extrema).
Ahora bien, estas medidas de politica economica no son viables si a toda
costa se persiste en la estrategia de equilibrio fiscal (que Luis Donaldo
Colosio cuestiono certeramente cuando dijo: que ``no debemos convertir el
equilibrio fiscal en un fetiche''), cuando la reactivacion economica requiere
flexibilidad en el manejo de las finanzas publicas (hay que recordar que
practicamente todos los paises con desarrollo exitoso operan con moderado
deficit fiscal: Canada, 2.9% del PIB en 1989; Japon, 2.6%; Belgica, 7.5%;
Estados Unidos, 2.8%; Italia, 10.6%; Malasia, 2.6%; etc),7 y no sera viable si a
toda costa se persiste en la estrategia de bajar la inflacion a una tasa similar
a la de Estados Unidos y Canada, cuando lo que se requiere es ajustar el tipo de
cambio y abatir las tasas internas de interes para lograr la reactivacion y el
crecimiento sostenido, y cuando la experiencia universal muestra numerosos
ejemplos de desarrollo economico exitosos con tasas moderadas de inflaci¢n
(Corea del Sur, 18.4% de inflaci¢n y 9.9% de crecimiento de 1965 a 1980;
Colombia, 17.5 y 5.7%, respectivamente; Brasil, 31.3 y 9%, etc; en los ultimos
tres anos, 1991-1993, la economia chilena creci¢ 7.4% anual con inflaci¢n de
14.5% y en los anos 1987-1989, las tasas fueron de 7.7 y 18.5%,
respectivamente). Ya Dornbush ha senalado reiteradamente la conveniencia de
flexibilizar la meta inflacionaria para ajustar el tipo de cambio, abatir las
tasas de interes internas e impulsar el crecimiento econ¢mico.
En cambio, si se mantiene la actual estrategia neoliberal, sus resultados
seran mas de lo mismo: mas desempleo, mas desigualdad en la distribuci¢n del
ingreso, mas pobreza y mas sufrimiento, y las propuestas especificas de Zedillo
para combatir la pobreza8 careceran de bases materiales (fiscales y de dinamismo
econ¢mico general) para ser eficaces.
Lo primero que debe hacerse es dejar de seguir produciendo pobres y, para
ello, hay que modificar la estrategia econ¢mica. Ademas, la elevaci¢n
ininterrumpida del bienestar social reclama el despliegue de una politica social
integral, la cual debe considerar como instrumentos esenciales: 1) las politicas
salariales activas que mejoren la distribuci¢n funcional del ingreso,
recuperando (y despues elevando) la participaci¢n de los salarios en el producto
nacional; 2) el mejoramiento de la distribuci¢n familiar del ingreso con base en
el punto anterior mas la promoci¢n de actividades econ¢micas viables entre la
poblaci¢n marginal rural y urbana en particular las intensivas en mano de obra;
3) las politicas de desarrollo regional que atiendan la promoci¢n del desarrollo
econ¢mico y del bienestar en las regiones mas rezagadas mediante el incremento
de las oportunidades de empleo, ingreso y bienestar en estas regiones,
suprimiendo el escarnio del Pronasol pero reforzando la intervenci¢n
gubernamental no s¢lo con la recuperaci¢n del gasto en el rubro ``solidaridad y
desarrollo regional'' al nivel que tenia en 1981, sino con su ampliaci¢n
progresiva, y sobre todo, con politicas de fomento econ¢mico sectorial
(agricola, industrial, de infraestructura, etc.) que consideren el ambito
regional en su formulaci¢n y ejecuci¢n; 4) las politicas integrales de
desarrollo social y formaci¢n de recursos humanos que comprendan desde la
atenci¢n nutricional de los grupos mas vulnerables, la salud, la vivienda, los
servicios, hasta el acceso real (mediante becas completas que incluyan
alimentaci¢n) a la educaci¢n formal y a la capacitaci¢n laboral.
Mexico no debe arribar al siglo XXI con estructuras porfirianas de
distribuci¢n del ingreso y con millones de mexicanos desnutridos, sin acceso a
los servicios de salud, hacinados en viviendas deprimentes, etc.; nuestro pasaje
al nuevo milenio debe tener como criterio rector la inclusi¢n de todos los
mexicanos en una verdadera modernidad econ¢mica con equidad, armonia en el
patr¢n de crecimiento y sustentabilidad ambiental.
[Se han omitido Cuadros 1, 2, 3, y 4]
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.
1 Con base en la Comisi¢n Nacional de los Salarios Minimos, Salarios minimos;
INEGI, Encuesta Industrial Mensual; Carlos Salinas de Gortari, Sexto Informe de
Gobierno, Anexos estadisticos, Mexico, 1994, y Banco de Mexico, Indicadores
Econ¢micos.
2 Para la desnutrici¢n infantil severa vease Instituto Nacional de la
Nutrici¢n, ÿEncuesta Nacional de Alimentaci¢n en el Medio Rural 1989, Mexico,
1990; la misma publicaci¢n incluye los datos comparativos de 1979 (se tom¢ de
indicador nutricional el perimetro mesobraquial/talla-edad); para mortalidad
infantil por deficiencias nutricionales, INEGI-Secretaria de Salud, en Carlos
Salinas de Gortari, op. cit.
3 Consejo Consultivo del Programa Nacional de Solidaridad, El combate a la
pobreza, Mexico, 1990.
4 Con base en INEGI, Sistema de Cuentas Nacionales.
5 Con base en INEGI, Encuesta Nacional de Ingresos y Gasto de los Hogares,
tercer trimestre de 1984, 1989 y 1992.
6 Tan s¢lo un minuto de publicidad en Televisa cuesta alrededor de 400 000
nuevos pesos en promedio, es decir, algo mas de 100 000 d¢lares. Por
consiguiente, el gasto total ejercido en la partida ``Solidaridad y Desarrollo
Regional'' entre 1989 y 1993 equivale a cerca de 1 000 horas de propaganda
televisiva en cinco anos. Si se consideran ademas los anuncios del Pronasol en
las demas estaciones de televisi¢n y en practicamente todas las radiodifusoras
del pais, es evidente que el costo de la propaganda pronasolera supera con
creces el gasto total ejercido por el Pronasol desde que fue inventado. En vez
de cobrar impuestos a la televisi¢n y a la radio, dedicando esos ingresos a la
promoci¢n del bienestar social, la tecnocracia neoliberal ha reforzado su
tenebroso meridaje con Televisa y otros medios masivos de comunicaci¢n. La
diligente ``modernizaci¢n'' fiscal se detuvo, por eso, frente a los intereses
oligop¢licos de las empresas televisivas y radio difusoras. Recordemos el
origen del regimen fiscal de excepci¢n para Televisa y demas empresas
concesionarias de
6 estaciones de radio y televisi¢n: el primero de julio de 1969, ``despues de
seis meses de negociaciones entre representantes de la Camara Nacional de la
Industria de la Radiodifusi¢n y del gobierno federal, el presidente Diaz Ordaz
emiti¢ un decreto que anadi¢ una opci¢n para cubrir el impuesto mencionado: el
gobierno de la Republica considerara cubierto dicho impuesto si las estaciones
de radio y televisi¢n ponen a disposici¢n del Estado 12.5% del tiempo diario de
su programaci¢n para que lo utilice de la manera que juzgue pertinente.
Asimismo, en el decreto se hace la observaci¢n de que este tiempo de transmisi¢n
`no sera acumulable, ni su uso podra diferirse aun cuando no sea utilizado, pues
se entiende que el concesionario cumple con su obligaci¢n con s¢lo poner dicho
tiempo a disposici¢n del Estado. Si el Ejecutivo no utilizase, total o
parcialmente, ese tiempo debera hacerlo el concesionario para sus propios fines
a fin de no interrumpir el servicio de radiodifusi¢n'''. Fernando Mejia, 50 anos
de televisi¢n comercial en Mexico/1934-1984, Fernando Mejia, Florence Toussaint
et al., Televisa, el quinto poder, Ed. Claves Latinoamericanas, quinta edici¢n,
Mexico, 1991.
7 Banco Mundial, Informe sobre el desarrollo mundial 1991. La tarea acuciante
del desarrollo, Washington, D.C., 1991.
8 ``Combatirmos la pobreza -dice Zedillo- trabajando con los sectores mas
necesitados, para mejorar las condiciones de nutrici¢n, salud, vivienda y demas
servicios esenciales.'' ``Combatiremos la pobreza impulsando la educaci¢n y la
capacitaci¢n para el trabajo, sobre todo en aquellos estados y regiones con
fuertes rezagos.''