MOMECO, 09/01/94, POLITICA NEOLIBERAL, DESEMPLEO Y PSICOLOGIA SOCIAL

Momento Económico

País/Country: México

Instituto de Investigaciones Economicas, Ciudad Universitaria, México

Autor/Author: Isabel Rueda Peiro*

Número/Number: 75

Frecuencia/Frequency: Bi-mensual/Bi-monthly


Fecha/Date: 09/01/94

Los estudiosos de lo social en ocasiones nos sorprendemos de la conducta de los trabajadores, sobre todo en momentos de gran incertidumbre. En esas ocasiones muchos de ellos suelen actuar de acuerdo con sus expectativas inmediatas, aunque no tengan mucho sustento. Con frecuencia estas son alimentadas por promesas gubernamentales, pero se olvidan que las mas de las veces no se cumplen. Una aparente paradoja que se repitio en diversos sectores de trabajadores, especialmente de empresas y organismos gubernamentales, nos ilustra esta situacion.

Con la politica neoliberal aplicada en Mexico desde la crisis de la deuda en 1982, cientos de miles de trabajadores han perdido el empleo. Paradojicamente, muchos de ellos han buscado ser incluidos entre los que serian despedidos. Cabe preguntarse el porque de esta situacion en un pais con creciente desempleo.

En un estudio de caso encontramos las siguientes respuestas:

a) temor a que se les despida despues en peores condiciones que las ofrecidas al inicio del proceso de reduccion de personal;

b) deterioro de la salud debido a las condiciones de trabajo;

c) posibilidad de obtener una jubilacion anticipada; y

d) deseo de emprender alguna actividad por cuenta propia para incrementar sus ingresos, ante el descenso de los salarios reales. Sin embargo, cumplir este deseo se ha vuelto cada vez mas problematico al saturarse las actividades informales, que es hacia donde se han dirigido preferentemente los desempleados.

Los elementos que mas han contribuido a elevar el desempleo en los ultimos anos son: a) la indiscriminada y acelerada apertura del comercio exterior y la situacion economica recesiva, que han llevado a la quiebra a numerosas empresas -sobre todo medianas y pequenas- e impulsado a otras a reducir personal para aumentar su eficiencia y competitividad no solo en el mercado externo sino tambien en el interno, y b) los severos recortes de personal previos a la privatizacion de empresas estatales.

Tal fue el caso de las empresas siderurgicas estatales, que se privatizaron en noviembre de 1991: Altos Hornos de Mexico (Ahmsa), y la Siderurgica Lazaro Cardenas-Las Truchas (Sicartsa). En ambas la ``modernizacion'', cuyos elementos centrales fueron los despidos de personal y los cambios a los contratos colectivos de trabajo para flexibilizar el consumo de la fuerza laboral, se inicio en 1989, un ano antes de anunciarse la decision gubernamental de venderlas.

En cada caso, cuando las empresas presentaron a los respectivos sindicatos la demanda de reducir personal y modificar los contratos colectivos de trabajo, los obreros lucharon contra esa medida. Aunque los de la planta 2 de Ahmsa -la mas moderna de esta empresa- se fueron a la huelga 51 dias y dos meses los de Sicartsa, no lograron su objetivo. Sin embargo, luego de firmarse los respectivos contratos colectivos, modificados de acuerdo con las exigencias empresariales, el numero de trabajadores que pretendia salir de las empresas era similar al que se habia pactado. Esto parecia extrano, asi que nos propusimos investigar sobre este y otros elementos relacionados con la privatizacion.

En 1991 decidimos hacer un estudio sobre Ahmsa, ya que sobre esta empresa practicamente no existian trabajos publicados, mientras que sobre Sicartsa se habian realizado numerosas investigaciones, cuyos resultados se encontraban en libros y articulos de diversa naturaleza. Nos interesaba estudiar la evolucion de aquella empresa, la mayor siderurgica mexicana y la primera creada como paraestatal, durante la segunda guerra mundial. Tambien queriamos saber los efectos que la modernizacion y venta habian tenido en los trabajadores y en la economia de la region donde se ubica, asi como la opinion de la comunidad al respecto. Con este objetivo se creo un equipo de investigacion interdisciplinario e interinstitucional, con investigadores del Instituto de Investigaciones Economicas y de la Facultad de Contaduria y Administracion (ambas de la UNAM) y dos personas de Ahmsa.1

Esta empresa se ubica en la ciudad nortena de Monclova, Coahuila, que (al igual que sus aledanas) crecio junto con la siderurgica. De contar con unos 6 000 habitantes en 1940 (dos anos antes de iniciarse la construccion de la acerera), paso a cerca de 178 000, de acuerdo con el Censo General de Poblacion y Vivienda de 1990. La economia de la region es en extremo dependiente de la actividad de la siderurgica, de manera que los despidos de trabajadores en esta ocasionan despidos en otra serie de empresas (industriales, comerciales y de servicios), creandose una situacion recesiva y de gran incertidumbre en la poblacion.

En octubre y noviembre de 1991, justo antes de la venta de Ahmsa, realizamos una serie de entrevistas a personas de diferentes sectores de la poblacion: funcionarios, obreros y empleados de la acerera, asi como despedidos de esta; presidentes de las camaras empresariales; profesionales en diversas actividades, y amas de casa de los diferentes estratos socioeconomicos. En general se externo preocupacion por el aumento del desempleo y expectativa en relacion con la venta de Ahmsa. Al preguntar a los despedidos que senalaron haber buscado ser incluidos entre los que serian dados de baja el porque de esa decision, algunos anotaron el temor a ser despedidos despues en peores condiciones a las que entonces se ofrecian, ya que era generalizada la opinion de que en la siderurgica habia exceso de personal. Otros senalaron motivos de salud, edad avanzada, o las condiciones de trabajo, y otros mas motivos economicos. Pocos expresaron preocupacion por los cambios a los contratos colectivos de trabajo.

Entre septiembre y octubre de 1992 realizamos una encuesta a una muestra representativa (estratificada y aleatoria) de los jefes de familia de Monclova, definiendo como jefe al miembro que aportaba el mayor ingreso monetario para el sostenimiento familiar. Pretendiamos conocer la opinion de la poblacion sobre una serie de cuestiones relacionadas con la venta de Ahmsa y su impacto en la comunidad. Se aplicaron tres cuestionarios. Uno general, para todos, y dos mas que debian contestar, ademas del primero, los que se encontraban laborando en Ahmsa (el segundo), y los que hubieran sido despedidos de alguna empresa en el ultimo ano (tercer cuestionario).

En este se preguntaba si habian deseado ser despedidos, a lo cual contestaron afirmativamente 45% de los que respondieron este cuestionario. A estos se les hacia otra pregunta, con opcion multiple, sobre el motivo principal para desear dejar el empleo. Asi, 28% respondio que por motivos de salud, 14% que por cansancio de hacer turnos, 7% que por riesgos de trabajo (lo que significa que 49% de los que quisieron terminar su relacion laboral con Ahmsa lo hizo por las condiciones de trabajo); 8% respondio que por la cantidad de la compensacion, 10% que por antigedad -lo que implicaba mayor monto de la liquidacion-, 13% porque el salario era insuficiente (o sea que para 31% el motivo era economico) y 20% por otros motivos.2 El problema es que luego se encontraron sin empleo y sin dinero. En efecto, a la pregunta sobre cuanto les restaba de su liquidacion, 53% de los despedidos respondio que nada o casi nada.3

Ademas, sus posibilidades de encontrar otro empleo eran cada vez mas remotas, pues los que se ofrecian no satisfacian sus expectativas debido a los exiguos salarios y a la falta de prestaciones sociales. Por ejemplo, antes de privatizarse, Ahmsa desincorporo una serie de actividades, como las de servicios y mantenimiento, para encargarlas a contratistas privados. Estos pagan salarios mucho mas bajos que los que Ahmsa otorgaba por las mismas tareas; las condiciones de trabajo son mas riesgosas y no otorgan ninguna prestacion a los trabajadores. Asi, estos solo buscan trabajo con los contratistas cuando su necesidad es extrema.

Muchos trabajadores que emprendieron algun negocio por cuenta propia fracasaron, y la economia informal (hacia donde se dirigio la mayoria) esta saturada. No olvidemos que para un obrero transformarse en empresario significaba entrar a un mundo muy distinto, en el cual las posibilidades de exito no son muchas en la situacion actual. Una de las multiples anecdotas de estos trabajadores puede ilustrar el problema.

Uno de los despedidos nos platico que invirtio todo el dinero que la empresa le pago como liquidacion en la compra de un transporte colectivo para trabajarlo el mismo en Monclova, y un camion para que su hijo transportara mercancias de esta ciudad a otras regiones y de estas trajera productos para venderlos en Monclova. Durante unos meses tuvo exito, pero hoy se encuentra en la ruina. No aseguro los vehiculos porque ya no le alcanzaba el dinero, nos dijo, y no previo la inconveniencia de quedarse sin recursos para hacer frente a emergencias. Estas pronto se presentaron. El padre choco el vehiculo de transporte colectivo y el hijo volco el transporte de carga. Asi, ambos tuvieron que lanzarse a buscar la forma de sobrevivir aunque fuera picando piedra, ya que no tenian dinero para reparar los vehiculos ni para alimentar a la familia.

Anecdotas de esta naturaleza recogimos muchas, aunque tambien hay ex trabajadores de Altos Hornos que tuvieron exito en las actividades que emprendieron, pero son los menos. En Monclova proliferan los puestos de falluca (mercancia de contrabando), de tacos, etc., y los taxis de sitio son tan numerosos que algunos solo realizan uno o dos transportes al dia. Menos mal que no gastan combustible y no contaminan cuando estan fuera de servicio, pues permanecen en su respectiva base hasta que son solicitados por un cliente.

En abril de 1989, antes de iniciar los despidos, el personal de Ahmsa era de 21 134 entre obreros y empleados. Para septiembre de 1992 este numero se habia reducido a 10 916. El despido de mas de 10 000 trabajadores en esta empresa engendro un desempleo en Monclova que, segun los diferentes calculos, afecto a entre 20 000 y 25 000 personas. Algunos emigraron (alrededor de 20%), pero la mayoria permanecia en la region. Las cosas se tornan cada vez mas problematicas, ya que continuan los despidos en Ahmsa y a principios de 1993 los nuevos duenos de la empresa anunciaron un ambicioso plan de modernizacion, el cual entrana el despido de 7 000 personas.

El aumento del desempleo ha incidido en el incremento de la delincuencia en Monclova y en la inseguridad de sus habitantes. En los resultados de la encuesta se muestra que en el ultimo ano 22% de las familias habia sufrido algun acto delictivo: robo o agresion fisica en la calle, 9%; asalto en su casa o negocio, 11%; otro acto delictivo, 2 por ciento.4

A estas alturas, los trabajadores que permanecen en la empresa no quieren perder su puesto. Cierto es que quienes se quedaron eran los que estaban decididos a hacerlo, pues no aceptaron permutar su puesto con otro trabajador que hubiera salido en las listas de los que serian reajustados. Las permutas, muy numerosas, dieron lugar a una especie de mercado negro. Hoy la situacion es diferente e, incluso, muchos de los que fueron despedidos desean retornar. La empresa ha aprovechado esta situacion para alargar la jornada (en los casos de algunos empleados administrativos hasta 12 horas diarias), para intensificar el trabajo y convertir a la planta laboral en docil para aceptar las exigencias empresariales.

Los monclovenses ven la necesidad imperiosa de que se creen fuentes de empleo y se diversifique la economia de la region. El gran problema es como se podra realizar todo esto, ya que la mayoria de los empresarios de la region que eran proveedores de Ahmsa, han quebrado al perder este cliente y no ven perspectivas alentadoras en otra actividad. Por otra parte, no se ha logrado atraer inversionistas de otras regiones, especialmente de Estados Unidos o Canada, a pesar de la cercania de Monclova a la frontera norte y a las promociones que se han hecho para que se establezcan ahi. Asi, de acuerdo con datos oficiales, hoy Monclova es la ciudad con la mayor tasa de desempleo del pais, lo cual es muy preocupante, pues en Mexico este ha aumentado casi de manera constante durante los ultimos 14 anos. En efecto, como se ilustra en el cuadro 1, mientras que en el conjunto de las actividades economicas los empleos remunerados solo aumentaron a una tasa media anual de 0.7% de 1981 a 1991, la poblacion en edad de trabajar crecio a una tasa de 2.9%, que era la correspondiente al crecimiento de la poblacion en 1970.

Cuando se anuncio la modernizacion de la siderurgica, en enero de 1989, el gobernador de Coahuila (al que pertenece Monclova) anuncio un ambicioso plan para crear miles de nuevos empleos para absorber a los que serian despedidos por Ahmsa y se senalaba que practicamente todos encontrarian la forma de ubicarse en otra actividad. Este plan incluia la construccion de obras de infraestructura para atraer nuevas empresas, proyectos de capacitacion, etc. La expectativa de este plan tambien influyo, en parte, en el animo de los que buscaron el despido. Pero al no hacerse realidad, el desencanto de todo el pueblo fue mayor. Asi, no es de extranar que en las elecciones para alcalde en esta ciudad, realizadas en 1993, no ganara el candidato del partido oficial sino el postulado por uno de los de oposicion, el Partido de Accion Nacional (PAN).

Vemos que en la industria manufacturera el numero de empleos remunerados en 1991 era menor que diez anos atras y que en el sector agropecuario, silvicola y de pesca apenas se elevo a una tasa de 0.2%, es decir, casi nada. Esto nos da una idea de una de las razones que provocan la situacion conflictiva en las zonas rurales, especialmente en las mas marginadas.

El desempleo se ha convertido en un problema alarmante. En 1992 aumento con la desaceleracion economica, y aun mas en 1993 y lo que va de 1994, con la recesion. De acuerdo con los informes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sobre asegurados permanentes, el numero de puestos de trabajo en el sector formal de la economia se redujo 1.1% en 1992 y 2.3% en 1993, con lo cual solo 46.5% de la poblacion economicamente activa (PEA), calculada en 25 380 000 personas en 1993, estaria ubicada en el sector formal de la economia.5

El desempleo y el descenso de los salarios reales es uno de los elementos que impulsan la llamada economia informal y, como se indico, los bajos salarios originaron que muchos trabajadores urbanos no consideraran muy alentador permanecer en el empleo al iniciarse el proceso intensivo de recortes de personal. Esta situacion se ilustra en los cuadros 2 y 3.

De acuerdo con cifras del Banco de Mexico, en 1991 y 1992 las remuneraciones medias por persona ocupada en la manufactura crecieron 4.8 y 9.8 por ciento respectivamente, pero aumentaron las desigualdades -que ya antes eran muy grandes- entre las percepciones de obreros y empleados. Mientras las primeras se elevaron solo 0.6 y 2 por ciento en los respectivos anos, las de los empleados lo hicieron 6.2 y 7.9 por ciento.

La remuneracion de los asalariados como porcentaje del PIB descendio de 37.5% en 1981 a 25.8% en 1991.

Estos datos dan una idea de por que a los obreros no siempre les parece atractivo permanecer en la empresa. Requieren empleo, pero frecuentemente los salarios que se ofrecen no les permiten satisfacer sus necesidades esenciales.


Cuadro 1
Personal ocupado por actividad economica (miles de personas remuneradas, promedio anual)
ActividadVariacion 1981-1992
19811991AbsolutaTasa media anual
(%)
Total21 549.123 114.61 565.50.7
Agropecuario,silvicultura y pesca5 829.25 958.9129.70.2
Mineria223.6275.251.62.1
Industria manufacturera2 557.42 500.2-57.2- 0.2
Construccion2 252.12 489.1237.01.0
Electricidad, gas y agua86.3112.526.22.7
Comercio, restaurantes y hoteles3 129.43 467.3337.91.0
Transporte, almacenamiento y comunicaciones971.71 113.9142.21.4
Servicios financieros, seguros y bienes inmuebles386.4502.4116.02.7
Servicios comunales, sociales y personales6 113.06 695.3582.30.9

Fuente: Elaborado con datos de Carlos Salinas de Gortari, Quinto Informe de Gobierno. 1993. Anexo, Mexico, 1993.


Cuadro 2
Remuneracion media anual por asalariado y por actividad economica, 1981-1991
(miles de nuevos pesos a precios de 1980)
Actividades198119881991
Total84.558.060.9
Agropecuario, silvicultura y pesca18.012.610.0
Mineria149.7103.694.9
Industria manufacturera138.8108.9119.2
Construccion98.360.855.3
Electricidad, gas y agua307.9188.7184.7
Comercio, restaurantes y hoteles84.452.551.8
Transporte, almacenamiento y comunicaciones117.994.086.1
Servicios financieros, seguros y bienes inmuebles194.2146.9175.0
Servicios comunales, sociales y personales102.567.674.9

Fuente: Elaborado con cifras de Carlos Salinas de Gortari, Quinto Informe de Gobierno. 1993. Anexo Mexico, 1993. Las cifras en pesos corrientes se deflactaron con el indice de precios implicito del PIB presentado en el mismo informe presidencial.


Cuadro 3
Variacion porcentual de la remuneracion
media anual de los asalariados,
por actividad economica (precios de 1980)
Actividad1981-19881988-19911981-1991
Total-31.45.0-27.9
Agropecuario, silvicultura y pesca- 30.1-20.3-44.4
Mineria-30.8- 8.4-36.6
Industria Manufacturera-21.59.5-14.1
Construccion-38.1-9.0-43.7
Electricidad, gas y agua-38.7-2.1-40.0
Comercio, restaurantes y hoteles- 37.8-1.3-38.6
Transporte, almacenamiento y comunicaciones-20.3-8.4- 27.0
Servicios financieros, seguros y bienes inmuebles-24.4-19.2- 9.9
Servicios comunales, sociales y personales-34.110.8- 26.9

Fuente: Elaborado con cifras de Carlos Salinas de Gortari, Quinto Informe de Gobierno. 1993. Anexo., Mexico, 1993. Las cifras, a precios corrientes, se deflactaron con el indice de precios implicito del PIB presentado en el informe presidencial.


* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.

1 Los resultados de esta investigacion acaban de publicarse en el libro, coordinado por Isabel Rueda Peiro, Tras las huellas de la privatizacion. El caso de Altos Hornos de Mexico, Siglo XXI Editores - IIEc, Mexico, 1994.

2 Cfr. Nadima Simon Dominguez, Repercusiones de la modernizacion y venta de Ahmsa sobre la situacion economica y social de los habitantes de Monclova y su opinion al respecto. Un ano despues de la venta, en Isabel Rueda Peiro (coord.), op. cit., p. 207.

3 Ibid., p. 208.

4 Ibid., p. 204.

5 Cfr. Roberto Gonzalez Amador, Perdieron su empleo 508 mil trabajadores manufactureros en 93, segun datos oficiales, en La Jornada, 9 de marzo de 1994, pp. 1 y 52.