Los estudiosos de lo social en ocasiones nos sorprendemos de la conducta de
los trabajadores, sobre todo en momentos de gran incertidumbre. En esas
ocasiones muchos de ellos suelen actuar de acuerdo con sus expectativas
inmediatas, aunque no tengan mucho sustento. Con frecuencia estas son
alimentadas por promesas gubernamentales, pero se olvidan que las mas de las
veces no se cumplen. Una aparente paradoja que se repitio en diversos sectores
de trabajadores, especialmente de empresas y organismos gubernamentales, nos
ilustra esta situacion.
Con la politica neoliberal aplicada en Mexico desde la crisis de la deuda en
1982, cientos de miles de trabajadores han perdido el empleo. Paradojicamente,
muchos de ellos han buscado ser incluidos entre los que serian despedidos. Cabe
preguntarse el porque de esta situacion en un pais con creciente desempleo.
En un estudio de caso encontramos las siguientes respuestas:
a) temor a que se les despida despues en peores condiciones que las ofrecidas
al inicio del proceso de reduccion de personal;
b) deterioro de la salud debido a las condiciones de trabajo;
c) posibilidad de obtener una jubilacion anticipada; y
d) deseo de emprender alguna actividad por cuenta propia para incrementar sus
ingresos, ante el descenso de los salarios reales. Sin embargo, cumplir este
deseo se ha vuelto cada vez mas problematico al saturarse las actividades
informales, que es hacia donde se han dirigido preferentemente los desempleados.
Los elementos que mas han contribuido a elevar el desempleo en los ultimos
anos son: a) la indiscriminada y acelerada apertura del comercio exterior y la
situacion economica recesiva, que han llevado a la quiebra a numerosas empresas
-sobre todo medianas y pequenas- e impulsado a otras a reducir personal para
aumentar su eficiencia y competitividad no solo en el mercado externo sino
tambien en el interno, y b) los severos recortes de personal previos a la
privatizacion de empresas estatales.
Tal fue el caso de las empresas siderurgicas estatales, que se privatizaron
en noviembre de 1991: Altos Hornos de Mexico (Ahmsa), y la Siderurgica Lazaro
Cardenas-Las Truchas (Sicartsa). En ambas la ``modernizacion'', cuyos elementos
centrales fueron los despidos de personal y los cambios a los contratos
colectivos de trabajo para flexibilizar el consumo de la fuerza laboral, se
inicio en 1989, un ano antes de anunciarse la decision gubernamental de
venderlas.
En cada caso, cuando las empresas presentaron a los respectivos sindicatos la
demanda de reducir personal y modificar los contratos colectivos de trabajo, los
obreros lucharon contra esa medida. Aunque los de la planta 2 de Ahmsa -la mas
moderna de esta empresa- se fueron a la huelga 51 dias y dos meses los de
Sicartsa, no lograron su objetivo. Sin embargo, luego de firmarse los
respectivos contratos colectivos, modificados de acuerdo con las exigencias
empresariales, el numero de trabajadores que pretendia salir de las empresas era
similar al que se habia pactado. Esto parecia extrano, asi que nos propusimos
investigar sobre este y otros elementos relacionados con la privatizacion.
En 1991 decidimos hacer un estudio sobre Ahmsa, ya que sobre esta empresa
practicamente no existian trabajos publicados, mientras que sobre Sicartsa se
habian realizado numerosas investigaciones, cuyos resultados se encontraban en
libros y articulos de diversa naturaleza. Nos interesaba estudiar la evolucion
de aquella empresa, la mayor siderurgica mexicana y la primera creada como
paraestatal, durante la segunda guerra mundial. Tambien queriamos saber los
efectos que la modernizacion y venta habian tenido en los trabajadores y en la
economia de la region donde se ubica, asi como la opinion de la comunidad al
respecto. Con este objetivo se creo un equipo de investigacion
interdisciplinario e interinstitucional, con investigadores del Instituto de
Investigaciones Economicas y de la Facultad de Contaduria y Administracion
(ambas de la UNAM) y dos personas de Ahmsa.1
Esta empresa se ubica en la ciudad nortena de Monclova, Coahuila, que (al
igual que sus aledanas) crecio junto con la siderurgica. De contar con unos 6
000 habitantes en 1940 (dos anos antes de iniciarse la construccion de la
acerera), paso a cerca de 178 000, de acuerdo con el Censo General de Poblacion
y Vivienda de 1990. La economia de la region es en extremo dependiente de la
actividad de la siderurgica, de manera que los despidos de trabajadores en esta
ocasionan despidos en otra serie de empresas (industriales, comerciales y de
servicios), creandose una situacion recesiva y de gran incertidumbre en la
poblacion.
En octubre y noviembre de 1991, justo antes de la venta de Ahmsa, realizamos
una serie de entrevistas a personas de diferentes sectores de la poblacion:
funcionarios, obreros y empleados de la acerera, asi como despedidos de esta;
presidentes de las camaras empresariales; profesionales en diversas actividades,
y amas de casa de los diferentes estratos socioeconomicos. En general se externo
preocupacion por el aumento del desempleo y expectativa en relacion con la venta
de Ahmsa. Al preguntar a los despedidos que senalaron haber buscado ser
incluidos entre los que serian dados de baja el porque de esa decision, algunos
anotaron el temor a ser despedidos despues en peores condiciones a las que
entonces se ofrecian, ya que era generalizada la opinion de que en la
siderurgica habia exceso de personal. Otros senalaron motivos de salud, edad
avanzada, o las condiciones de trabajo, y otros mas motivos economicos. Pocos
expresaron preocupacion por los cambios a los contratos colectivos de trabajo.
Entre septiembre y octubre de 1992 realizamos una encuesta a una muestra
representativa (estratificada y aleatoria) de los jefes de familia de Monclova,
definiendo como jefe al miembro que aportaba el mayor ingreso monetario para el
sostenimiento familiar. Pretendiamos conocer la opinion de la poblacion sobre
una serie de cuestiones relacionadas con la venta de Ahmsa y su impacto en la
comunidad. Se aplicaron tres cuestionarios. Uno general, para todos, y dos mas
que debian contestar, ademas del primero, los que se encontraban laborando en
Ahmsa (el segundo), y los que hubieran sido despedidos de alguna empresa en el
ultimo ano (tercer cuestionario).
En este se preguntaba si habian deseado ser despedidos, a lo cual contestaron
afirmativamente 45% de los que respondieron este cuestionario. A estos se les
hacia otra pregunta, con opcion multiple, sobre el motivo principal para desear
dejar el empleo. Asi, 28% respondio que por motivos de salud, 14% que por
cansancio de hacer turnos, 7% que por riesgos de trabajo (lo que significa que
49% de los que quisieron terminar su relacion laboral con Ahmsa lo hizo por las
condiciones de trabajo); 8% respondio que por la cantidad de la compensacion,
10% que por antigedad -lo que implicaba mayor monto de la liquidacion-, 13%
porque el salario era insuficiente (o sea que para 31% el motivo era economico)
y 20% por otros motivos.2 El problema es que luego se encontraron sin empleo y
sin dinero. En efecto, a la pregunta sobre cuanto les restaba de su liquidacion,
53% de los despedidos respondio que nada o casi nada.3
Ademas, sus posibilidades de encontrar otro empleo eran cada vez mas remotas,
pues los que se ofrecian no satisfacian sus expectativas debido a los exiguos
salarios y a la falta de prestaciones sociales. Por ejemplo, antes de
privatizarse, Ahmsa desincorporo una serie de actividades, como las de servicios
y mantenimiento, para encargarlas a contratistas privados. Estos pagan salarios
mucho mas bajos que los que Ahmsa otorgaba por las mismas tareas; las
condiciones de trabajo son mas riesgosas y no otorgan ninguna prestacion a los
trabajadores. Asi, estos solo buscan trabajo con los contratistas cuando su
necesidad es extrema.
Muchos trabajadores que emprendieron algun negocio por cuenta propia
fracasaron, y la economia informal (hacia donde se dirigio la mayoria) esta
saturada. No olvidemos que para un obrero transformarse en empresario
significaba entrar a un mundo muy distinto, en el cual las posibilidades de
exito no son muchas en la situacion actual. Una de las multiples anecdotas de
estos trabajadores puede ilustrar el problema.
Uno de los despedidos nos platico que invirtio todo el dinero que la empresa
le pago como liquidacion en la compra de un transporte colectivo para trabajarlo
el mismo en Monclova, y un camion para que su hijo transportara mercancias de
esta ciudad a otras regiones y de estas trajera productos para venderlos en
Monclova. Durante unos meses tuvo exito, pero hoy se encuentra en la ruina. No
aseguro los vehiculos porque ya no le alcanzaba el dinero, nos dijo, y no previo
la inconveniencia de quedarse sin recursos para hacer frente a emergencias.
Estas pronto se presentaron. El padre choco el vehiculo de transporte colectivo
y el hijo volco el transporte de carga. Asi, ambos tuvieron que lanzarse a
buscar la forma de sobrevivir aunque fuera picando piedra, ya que no tenian
dinero para reparar los vehiculos ni para alimentar a la familia.
Anecdotas de esta naturaleza recogimos muchas, aunque tambien hay ex
trabajadores de Altos Hornos que tuvieron exito en las actividades que
emprendieron, pero son los menos. En Monclova proliferan los puestos de falluca
(mercancia de contrabando), de tacos, etc., y los taxis de sitio son tan
numerosos que algunos solo realizan uno o dos transportes al dia. Menos mal que
no gastan combustible y no contaminan cuando estan fuera de servicio, pues
permanecen en su respectiva base hasta que son solicitados por un cliente.
En abril de 1989, antes de iniciar los despidos, el personal de Ahmsa era de
21 134 entre obreros y empleados. Para septiembre de 1992 este numero se habia
reducido a 10 916. El despido de mas de 10 000 trabajadores en esta empresa
engendro un desempleo en Monclova que, segun los diferentes calculos,
afecto a entre 20 000 y 25 000 personas. Algunos emigraron (alrededor de 20%),
pero la mayoria permanecia en la region. Las cosas se tornan cada vez mas
problematicas, ya que continuan los despidos en Ahmsa y a principios de 1993 los
nuevos duenos de la empresa anunciaron un ambicioso plan de modernizacion, el
cual entrana el despido de 7 000 personas.
El aumento del desempleo ha incidido en el incremento de la delincuencia en
Monclova y en la inseguridad de sus habitantes. En los resultados de la encuesta
se muestra que en el ultimo ano 22% de las familias habia sufrido algun acto
delictivo: robo o agresion fisica en la calle, 9%; asalto en su casa o negocio,
11%; otro acto delictivo, 2 por ciento.4
A estas alturas, los trabajadores que permanecen en la empresa no quieren
perder su puesto. Cierto es que quienes se quedaron eran los que estaban
decididos a hacerlo, pues no aceptaron permutar su puesto con otro trabajador
que hubiera salido en las listas de los que serian reajustados. Las permutas,
muy numerosas, dieron lugar a una especie de mercado negro. Hoy la situacion es
diferente e, incluso, muchos de los que fueron despedidos desean retornar. La
empresa ha aprovechado esta situacion para alargar la jornada (en los casos de
algunos empleados administrativos hasta 12 horas diarias), para intensificar el
trabajo y convertir a la planta laboral en docil para aceptar las exigencias
empresariales.
Los monclovenses ven la necesidad imperiosa de que se creen fuentes de empleo
y se diversifique la economia de la region. El gran problema es como se podra
realizar todo esto, ya que la mayoria de los empresarios de la region que eran
proveedores de Ahmsa, han quebrado al perder este cliente y no ven perspectivas
alentadoras en otra actividad. Por otra parte, no se ha logrado atraer
inversionistas de otras regiones, especialmente de Estados Unidos o Canada, a
pesar de la cercania de Monclova a la frontera norte y a las promociones que se
han hecho para que se establezcan ahi. Asi, de acuerdo con datos oficiales, hoy
Monclova es la ciudad con la mayor tasa de desempleo del pais, lo cual es muy
preocupante, pues en Mexico este ha aumentado casi de manera constante durante
los ultimos 14 anos. En efecto, como se ilustra en el cuadro 1, mientras que en
el conjunto de las actividades economicas los empleos remunerados solo
aumentaron a una tasa media anual de 0.7% de 1981 a 1991, la poblacion en edad
de trabajar crecio a una tasa de 2.9%, que era la correspondiente al crecimiento
de la poblacion en 1970.
Cuando se anuncio la modernizacion de la siderurgica, en enero de 1989, el
gobernador de Coahuila (al que pertenece Monclova) anuncio un ambicioso plan
para crear miles de nuevos empleos para absorber a los que serian despedidos por
Ahmsa y se senalaba que practicamente todos encontrarian la forma de ubicarse en
otra actividad. Este plan incluia la construccion de obras de infraestructura
para atraer nuevas empresas, proyectos de capacitacion, etc. La expectativa de
este plan tambien influyo, en parte, en el animo de los que buscaron el despido.
Pero al no hacerse realidad, el desencanto de todo el pueblo fue mayor. Asi, no
es de extranar que en las elecciones para alcalde en esta ciudad, realizadas en
1993, no ganara el candidato del partido oficial sino el postulado por uno de
los de oposicion, el Partido de Accion Nacional (PAN).
Vemos que en la industria manufacturera el numero de empleos remunerados en
1991 era menor que diez anos atras y que en el sector agropecuario, silvicola y
de pesca apenas se elevo a una tasa de 0.2%, es decir, casi nada. Esto nos da
una idea de una de las razones que provocan la situacion conflictiva en las
zonas rurales, especialmente en las mas marginadas.
El desempleo se ha convertido en un problema alarmante. En 1992 aumento con
la desaceleracion economica, y aun mas en 1993 y lo que va de 1994, con la
recesion. De acuerdo con los informes del Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS) sobre asegurados permanentes, el numero de puestos de trabajo en el
sector formal de la economia se redujo 1.1% en 1992 y 2.3% en 1993, con lo cual
solo 46.5% de la poblacion economicamente activa (PEA), calculada en 25 380
000 personas en 1993, estaria ubicada en el sector formal de la economia.5
El desempleo y el descenso de los salarios reales es uno de los elementos que
impulsan la llamada economia informal y, como se indico, los bajos salarios
originaron que muchos trabajadores urbanos no consideraran muy alentador
permanecer en el empleo al iniciarse el proceso intensivo de recortes de
personal. Esta situacion se ilustra en los cuadros 2 y 3.
De acuerdo con cifras del Banco de Mexico, en 1991 y 1992 las remuneraciones
medias por persona ocupada en la manufactura crecieron 4.8 y 9.8 por ciento
respectivamente, pero aumentaron las desigualdades -que ya antes eran muy
grandes- entre las percepciones de obreros y empleados. Mientras las primeras se
elevaron solo 0.6 y 2 por ciento en los respectivos anos, las de los empleados
lo hicieron 6.2 y 7.9 por ciento.
La remuneracion de los asalariados como porcentaje del PIB descendio de 37.5%
en 1981 a 25.8% en 1991.
Estos datos dan una idea de por que a los obreros no siempre les parece
atractivo permanecer en la empresa. Requieren empleo, pero frecuentemente los
salarios que se ofrecen no les permiten satisfacer sus necesidades esenciales.
Fuente: Elaborado con datos de Carlos Salinas de Gortari,
Quinto Informe de Gobierno. 1993. Anexo, Mexico, 1993.
Fuente: Elaborado con cifras de Carlos Salinas de Gortari,
Quinto Informe de Gobierno. 1993. Anexo Mexico, 1993. Las cifras en pesos
corrientes se deflactaron con el indice de precios implicito del PIB presentado
en el mismo informe presidencial.
Fuente: Elaborado con cifras de Carlos Salinas de Gortari,
Quinto Informe de Gobierno. 1993. Anexo., Mexico, 1993. Las cifras, a precios
corrientes, se deflactaron con el indice de precios implicito del PIB presentado
en el informe presidencial.
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.
1 Los resultados de esta investigacion acaban de publicarse en el libro,
coordinado por Isabel Rueda Peiro, Tras las huellas de la privatizacion. El caso
de Altos Hornos de Mexico, Siglo XXI Editores - IIEc, Mexico, 1994.
2 Cfr. Nadima Simon Dominguez, Repercusiones de la modernizacion y venta de
Ahmsa sobre la situacion economica y social de los habitantes de Monclova y su
opinion al respecto. Un ano despues de la venta, en Isabel Rueda Peiro
(coord.), op. cit., p. 207.
3 Ibid., p. 208.
4 Ibid., p. 204.
5 Cfr. Roberto Gonzalez Amador, Perdieron su empleo 508 mil trabajadores
manufactureros en 93, segun datos oficiales, en La Jornada, 9 de marzo de 1994,
pp. 1 y 52.
Personal ocupado por actividad economica
(miles de personas remuneradas, promedio anual)
Actividad Variacion 1981-1992 1981 1991 Absoluta Tasa media anual (%) Total 21 549.1 23
114.6 1 565.5 0.7 Agropecuario,silvicultura y pesca 5
829.2 5 958.9 129.7 0.2 Mineria 223.6 275.2 51.6 2.1 Industria manufacturera 2 557.4 2 500.2 -57.2 -
0.2 Construccion 2 252.1 2 489.1 237.0 1.0 Electricidad, gas y agua 86.3 112.5 26.2 2.7 Comercio, restaurantes y hoteles 3
129.4 3 467.3 337.9 1.0 Transporte, almacenamiento y comunicaciones 971.7 1 113.9 142.2 1.4 Servicios financieros, seguros y bienes inmuebles 386.4 502.4 116.0 2.7 Servicios comunales, sociales y personales 6 113.0 6 695.3 582.3 0.9
Remuneracion media anual por asalariado y por actividad economica, 1981-1991
(miles de nuevos pesos a precios de 1980)
Actividades 1981 1988 1991 Total 84.5 58.0 60.9 Agropecuario, silvicultura y pesca 18.0 12.6 10.0 Mineria 149.7 103.6 94.9 Industria manufacturera 138.8 108.9 119.2 Construccion 98.3 60.8 55.3 Electricidad, gas y agua 307.9 188.7 184.7 Comercio, restaurantes y hoteles 84.4 52.5 51.8 Transporte, almacenamiento y comunicaciones 117.9 94.0 86.1 Servicios financieros, seguros y bienes inmuebles 194.2 146.9 175.0 Servicios comunales, sociales y personales 102.5 67.6 74.9
Variacion porcentual de la remuneracion
media anual de los asalariados,
por actividad economica (precios de 1980)
Actividad 1981-1988 1988-1991 1981-1991 Total -31.4 5.0 -27.9 Agropecuario, silvicultura y pesca -
30.1 -20.3 -44.4 Mineria -30.8 -
8.4 -36.6 Industria Manufacturera -21.5 9.5 -14.1 Construccion -38.1 -9.0 -43.7 Electricidad, gas y agua -38.7 -2.1 -40.0 Comercio, restaurantes y hoteles -
37.8 -1.3 -38.6 Transporte, almacenamiento y comunicaciones -20.3 -8.4 -
27.0 Servicios financieros, seguros y bienes inmuebles -24.4 -19.2 -
9.9 Servicios comunales, sociales y personales -34.1 10.8 -
26.9