MOMECO, 11/01/94, MODERNISMO NEOLIBERAL MEXICANO: LENTO E INEQUITATIVO (BALANCE DE UN SEXENIO)

Momento Económico

País/Country: México

Instituto de Investigaciones Economicas, Ciudad Universitaria, México

Autor/Author: Mario J. Zepeda Martinez*

Número/Number: 76

Frecuencia/Frequency: Bi-mensual/Bi-monthly


Fecha/Date: 11/01/94

A Cristina N., niña raramuri del pueblo de Huachochil porque en 1994, año del inicio del TLC y del ingreso de Mexico a la OCDE, a sus tres años de edad, murio de hambre en la Sierra Tarahumara, sola entre casi 90 millones de mexicanos y tantas instituciones.1

Son multiples las perspectivas desde las cuales puede evaluarse el desempeno economico de las politicas desplegadas por un gobierno. Se puede, por ejemplo, contrastar el comportamiento de los indicadores macroeconomicos basicos resultantes de las politicas aplicadas con los rendimientos alcanzados en anteriores administraciones. Es posible tambien contrastar los resultados cuantitativos obtenidos, contra las metas planteadas por el propio gobierno al inicio de la administracion. Se puede asimismo comparar con los desempenos deseables, dado determinado perfil de prioridades y requerimientos nacionales. Desde luego es necesario indagar el efecto social de las politicas economicas aplicadas.

En este trabajo se procura realizar una revision inicial del desempeno, en el sexenio, de los siguientes indicadores macroeconomicos: crecimiento del PIB, del producto por habitante, de la inflacion, del empleo, los salarios y el impacto de todo esto sobre la distribucion del ingreso nacional. Se realiza una primera revision de los resultados, recorriendo algunos de los criterios arriba mencionados, con la esperanza de que este procedimiento arroje ideas utiles para el conocimiento y la discusion de lo que esta ocurriendo en la economia mexicana.

Algunos numeros basicos del desempeno macroeconomico del regimen salinista

El crecimiento del PIB: abajo de las metas del Plan Nacional de Desarrollo

El comportamiento del PIB en los tres primeros años de la administracion fue ligeramente superior a las metas maximas planteadas por el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 1989-1994: se buscaba un crecimiento anual para 1989-1991 de entre 2.9 a 3.5 por ciento2 y se alcanzo un promedio de 3.8%. Durante la segunda mitad del sexenio, sin embargo, periodo para el cual el PND postulaba la fase de rapida expansion (de 5.3 a 6 por ciento para cada uno de los años 1992 a 1994), la economia se desacelero. En efecto, el PIB crecio 2.6% en 1992, 0.4% en 1993 y se estima que lo hara en 2.8% en 1994.3 El segundo trienio entonces cerrara con un promedio anual de 1.9%. De hecho, como se observa en la grafica 1, en ningun año del sexenio el PIB alcanzo un crecimiento superior a 4.4 por ciento.

El crecimiento acumulado por el PIB en todo el sexenio fue de 18.5%, superior ciertamente al estancamiento de la administracion de Miguel de la Madrid, en la cual el valor real de lo producido solo acumulo una expansion de 1.1% en todo el sexenio. En cambio, el crecimiento en 1989-1994 es menor comparado con la expansion real del PIB en los sexenios de Luis Echeverria (41.5%) y de Jose Lopez Portillo (45.9%). Puede apreciarse que la tasa de crecimiento sexenal de la administracion de Salinas es inferior a la mitad de las que se alcanzaron en los gobiernos de Echeverria y Lopez Portillo.

El producto por habitante: casi dos decadas perdidas

El comportamiento demografico de la nacion fue variando a lo largo del periodo 1970-1994. En el primer año la poblacion total era de 48.2 millones de personas (segun el censo respectivo) y crecia a una tasa anual de cerca de 3.3% En 1980 el censo arrojo una poblacion de 66.8 millones de personas y una tasa demografica cercana a 2% para los años de la decada de los ochenta. En 1990 el censo reporto 81.2 millones de habitantes en el pais y se supone que se mantiene una tasa demografica del orden del 1.9% anual.

Sin embargo, a pesar de la sensible reduccion de la tasa demografica de los años setenta a los noventa, el producto real por habitante alcanzo su maximo historico en 1981. En 1994 todavia se ubicara en una cifra - 7.7% abajo del pico de 1981. Si se mantiene la tasa demografica actual y la economia crece a un promedio anual de 3.5% de 1995 y el 2000, solo hasta este ultimo año el PIB por habitante real superara ligeramente al alcanzado en 1981.

En la grafica 2 puede apreciarse el comportamiento del PIB por habitante 1970 a 1994, anadida la estimacion mencionada lineas arriba sobre el comportamiento probable del PIB y la poblacion hacia el año 2000.

Si este pronostico se cumple, nos enfrentaremos al hecho de que la crisis y las politicas de ajuste aplicadas habran retrasado el crecimiento del producto por habitante de Mexico no una decada, sino practicamente dos.

Durante el sexenio que termina, el producto por habitante acumulo un discreto aumento de 5.4% que supera desde luego al deterioro historico registrado en la administracion de Miguel de la Madrid, periodo en el cual el indicador cayo - 10.1%. Pero el discreto crecimiento verificado de 1989 a 1994 se queda muy atras de la expansion de 16.4% del gobierno de Echeverria, y de 23% del sexenio lopezportillista, a pesar de que entonces la poblacion crecia a mayor velocidad.

Alcances y limites de la lucha contra la inflacion

Es en materia de politica anti-inflacionaria donde la administracion que termina quizas puede mostrar su mejor logro. En 1993 se alcanzo por primera vez en 21 años una tasa de un solo digito (8%), estimandose que en 1994 sera de 7%. Ello despues de que en los primeros meses del sexenio las tasas anualizadas llegaron a 50% y meses atras, en el ultimo año del gobierno de De la Madrid, se llego a niveles de hasta 160% anualizado.

El crecimiento acumulado del Indice Nacional de los Precios al Consumidor (INPC) durante todo el sexenio de Salinas sera de 150%. Durante el periodo 1982- 1988, el acumulado del INPC llego a 4 772%. En el sexenio de Lopez Portillo el indicador se dilato en 360%, mientras que durante el de Luis Echeverria lo hizo en 104.3%. La grafica 3 muestra este comportamiento.

La reduccion de los niveles inflacionarios hasta cifras de un solo digito no puede, sin embargo, considerarse aun un exito completo pues:

1) La reduccion de la inflacion no se ha dado en las condiciones adecuadas para permitir el crecimiento suficiente, estable y sostenido de la economia, como habia ofrecido el gobierno. Mas bien la desaceleracion ha sido el requisito para que con las politicas actuales, de corte y filosofia neoliberales, se pudiera alcanzar el descenso inflacionario. El reto sigue siendo lograr simultaneamente altas tasas de crecimiento economico (de 5% anual o mas) y bajas tasas inflacionarias (de 5% anual o menos), como ocurrio desde mediados de los cincuenta y hasta finales de los sesenta.

2) La posibilidad de conservar en el futuro las tasas inflacionarias de un solo digito tiene algun punto de apoyo fuerte, como el hecho de que las finanzas publicas no presenten deficit (aunque el actual nivel de gastos e ingresos publicos han demostrado su poco efecto en el crecimiento y la generacion de nuevos empleos). Sin embargo, la posibilidad de que persistan los bajos niveles inflacionarios en el actual esquema de politica economica esta todavia en cuestion, ademas de su bajo potencial de crecimiento, debido a que: a) diversos analisis senalan que el peso esta sobrevaluado en terminos reales frente al dolar; b) los salarios mantienen un nivel sumamente bajo.

En la medida en que en el futuro estos dos precios clave (tipo de cambio y salarios) tengan que ajustarse al alza, hacia niveles reales, podrian producirse nuevas presiones inflacionarias. Entre tanto, dos de las patas en las que descansara la desinflacion de la economia mexicana seran de barro, por constituir medidas mas propias de una economia ficcion que de un ajuste solido: el tipo de cambio sobrevaluado y los salarios historicamente bajos y propiciadores de niveles de pobreza, malestar y precario compromiso obrero con las empresas.

Crecimiento e inflacion entre 1970 y 1994: un contraste cuantitativo del desempeno combinado

Si se compara el desempeno combinado de los indicadores de crecimiento economico real (PIB y producto por habitante) con la inflacion, de 1970 a la fecha, tenemos que el mejor desempeno corresponde a la administracion de Echeverria, con la mas baja inflacion sexenal del periodo y el segundo lugar en tasas de crecimiento. En el segundo mejor desempeno combinado se ubicaria el regimen de Lopez Portillo, con los mas altos indicadores de crecimiento sexenal, pero con inflacion al alza. En tercer lugar el gobierno de Salinas, con inflacion a la baja (la segunda menor del periodo) pero con indicadores de crecimiento economico mas bien discretos. El peor desempeno economico desde 1970 corresponde sin duda a la administracion de De la Madrid, con estancamiento economico, reduccion del producto por habitante, y por mucho, las mas altas tasas inflacionarias de la historia moderna del pais. En el cuadro 1 se concentran los datos relacionados.

El analisis del porque de los distintos desempenos macroeconomicos mencionados requiere desde luego -para ser concluyente- incluir muchos mas elementos cuantitativos y cualitativos de los que aqui pueden incorporarse en un analisis como el que aqui se entrega. Entre otras cosas, deben considerarse los aspectos que han cambiado en la economia mundial e incluso en la mexicana, que limitaron o agotaron aspectos de las anteriores estrategias de desarrollo; tambien hay que tomar en cuenta las distintas alternativas que la rica experiencia economica nacional e internacional ofrecen a estos agotamientos, evitando la esterilidad de la errada tesis que hace al camino neoliberal el unico supuesto camino viable.

Intentar este tipo de contrastes, sin embargo, asi sea en la forma inicial que aqui se propone, es relevante en la medida en que permite comparar algunos de los resultados obtenidos por cada conjunto de estrategias y por cada conjunto de politicas economicas aplicadas. En este sentido pueden aventurarse algunas conclusiones preliminares: las estrategias desarrollistas de Echeverria y Lopez Portillo cumplieron satisfactoriamente con la tarea del crecimiento economico, si bien lo realizaron en un contexto de politicas que se tradujeron en inflaciones al alza. Los ajustes neoliberales de De la Madrid llevaron la inflacion a sus mas altos niveles historicos, enmedio de la mas grave recesion economica del Mexico moderno. El neoliberalismo integracionista (a la economia de Estados Unidos) de Salinas redujo ciertamente las tasas inflacionarias a niveles de un digito, pero no demostro tener la fuerza de crecimiento que ofrecia y que el pais requiere con urgencia.

Las politicas de Echeverria y de Lopez Portillo no pudieron realmente revertir la desigual distribucion de la riqueza y del ingreso en el pais. Pero, como se vera adelante, las politicas neoliberales de De la Madrid y de Salinas la acentuaron en forma extrema, lo que al combinarse con los rezagos acumulados en materia social y politica ha traido nuevos y graves problemas.

En sintesis podria concluirse que las politicas desarrollistas demostraron ser capaces de impulsar el crecimiento y el empleo, pero no de contener la inflacion. La politica de De la Madrid demostro realmente escasas aptitudes al producirse los mas desastrosos resultados en materia de crecimiento y de inflacion. La politica neoliberal de Salinas ha contenido la inflacion pero no ha podido relanzar el crecimiento y el empleo a las tasas necesarias e historicamente posibles.

El empleo: uno de los mas graves problemas nacionales

Mal y contradictoriamente medido por las estadisticas nacionales, el binomio empleo-desempleo esta en la ruta de constituirse en uno de los problemas mas graves de la economia, la sociedad y la politica en Mexico. Segun los datos que aporta el Sistema de Cuentas Nacionales publicado por el INEGI sobre la evolucion de las ocupaciones remuneradas (OR) en el pais, en 1992 estas habrian llegado a 23.2 millones contra 22.1 millones de 1988. Esto representa un crecimiento de 1.2 millones de OR en los primeros cuatro años del sexenio: a un promedio de 291 750 OR por año. Sobre la base de los datos del INEGI, en este trabajo he calculado la evolucion probable de las OR en 1993 y 1994 tomando como base de la estimacion la relacion numerica de la tasa de crecimiento del PIB real con la de la ocupacion durante los años del sexenio para los cuales hay informacion. La estimacion arroja como resultado una reduccion en las OR en 1993 (-1.3%), cifra que merece ser resaltada por haberse producido, al parecer, el fenomeno de una perdida de empleos asociada no a una reduccion del PIB sino a su debil crecimiento en este año. Para 1994, dada la mayor expansion que se estima alcanzara el PIB, se puede calcular el incremento de las OR en 1994 por un 1.3%. Lo nuevo que tenemos consiste en que, al parecer, actualmente se relacionan menores tasas de aumento de las OR a cada punto porcentual de crecimiento del PIB. Como resultado estimo las cifras de 22.9 millones de OR en 1993 y de 23.2 millones en 1994.

Con este calculo, el crecimiento de las OR desde 1988 hasta 1994 es de unas 1.2 millones (5.2%), a razon de solo 191 833 por año. Durante la administración de Miguel de la Madrid, en los años 1982 a 1988 el crecimiento de las OR fue de sólo 568 000 (2.6%), a razón de 94 729 por año.

El propio Carlos Salinas de Gortari planteó en su discurso de toma de posesión la necesidad de hacer frente a la incorporación anual de cerca de un millón de jóvenes a la edad de trabajar, lo que mostraba la exigencia para las politicas de generar en seis años no menos de 6 millones de OR. Desde esta perspectiva, durante el sexenio de Salinas sólo se habria cubierto una quinta parte (19.2%) de las necesidades de ocupación del pais, y el deficit de empleos generados pudiera haber ascendido a unos 4.8 millones de OR de 1989 a 1994.

La estadistica nos dice que durante el sexenio de Miguel de la Madrid cada punto porcentual de crecimiento del PIB aportaba un promedio de 516 000 empleos remunerados, mientras que en el de Salinas, debido a los cambios en la estructura productiva nacional, sólo aportó 61 512. A esta tasa, satisfacer la necesidad actual de un millón de puestos de trabajo al año exigiria ritmos de crecimiento del PIB que jamas en la historia de la economia mexicana se han alcanzado. Una estrategia de urgencia para la generación suficiente de empleos deberia revisar a fondo las ineficientes politicas económicas del sexenio, que mas alla del discurso, en la realidad no consideraron medidas de politicas concretas para atender este problema.

Salarios: diferenciación creciente en niveles históricamente bajos

Durante el sexenio 1988-1994 los salarios registraron un complejo proceso. Algunas de la caracteristicas principales de su evolución son las siguientes: 1) el promedio de los salarios registró un retroceso; 2) este retroceso promedio, sin embargo, se caracterizó por una creciente diferenciación salarial, que incluyó algunas recuperaciones parciales; 3) la diferenciación marchó por varias direcciones: a] diferencia entre salarios minimos y promedio de salarios contractuales; b] diferencia entre sueldos y salarios; c] distintos comportamientos entre ramas y subramas de la actividad económica; d] la introducción del llamado estimulo a la productividad salarial, que impone una nueva diferenciación incluso al interior de cada unidad productiva.

En lo que se refiere a los denominados salarios contractuales promedio en ramas de jurisdicción federal, entre 1988 y 19944 se registra un deterioro de -8.9 por ciento.

El muy diferente comportamiento de los sueldos y los salarios en la industria manufacturera se aprecia al considerarse los indices siguientes, que tienen como base 1980=100: las remuneraciones medias reales totales por hombre ocupado en la industria manufacturera alcanzaban un indice de 93.9 en julio de 1994; los sueldos pagados a empleados, 102.3, y a obreros, 67.4. Se aprecia que los sueldos casi han recuperado el nivel de 1980; en cambio, los salarios permanecen con un rezago mayor a 30% respecto a ese año. Es el efecto de la recuperación de los sueldos el que mas impulsa hacia arriba al indice de las remuneraciones medias anuales totales.

En las graficas 5 y 6 se aprecia el comportamiento de los salarios en diversas divisiones industriales. La grafica 5 permite observar que los salarios reales de las divisiones II (textil, prendas de vestir e industrias del cuero), III (industria de la madera y productos de la madera) y IV (papel, productos de papel, imprenta y editoriales) muestran en julio del 94 estancamiento, o aun retroceso respecto a los niveles de enero de 1991, y en general mantienen un deterioro del orden de 40% respecto a 1980.

En cambio, la grafica 6 permite ver que las divisiones VI (productos de minerales no metalicos, excepto derivados del petróleo y carbón) y IX (otras industrias manufactureras) muestran cierta recuperación respecto a enero de 1991, y un menor - aunque no poco significativo - deterioro acumulado del poder adquisitivo real de sus salarios con relación a los niveles de 1980 (entre 20 y 25 por ciento). La IX, sin embargo, exhibe un nuevo proceso de retroceso desde hace un año, pero ciertamente en niveles mejores que las otras divisiones.

El caso del salario minimo: knock out en la practica, sin anular la legislación

En lo que se refiere a los salarios minimos, la información oficial disponible permite calcular una reducción real de su capacidad adquisitiva de - 22.9% durante el sexenio.

A fines de 1993 el propio Salinas habia reconocido el proceso de deterioro del poder adquisitivo del salario minimo:

``Es preciso reconocer tambien que en los ultimos años el poder adquisitivo del salario minimo continuó rezagandose, aunque a un ritmo inferior al observado en los periodos de alta inflación del pasado. Por otra parte, el porcentaje de la población ocupada que percibe hasta un salario minimo se ha reducido, siendo actualmente de 13.2%. Ademas, en algunos sectores donde se concentran trabajadores que reciben un salario minimo, estos cuentan con fuentes adicionales de ingreso; tal es el caso de los empleados en restaurantes, gasolineras y talleres mecanicos.''5

Sin embargo en el VI Informe de Gobierno Salinas afirmó que ``Como resultado de la concertación del Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico suscrito en octubre de 1993 se incrementaron los salarios minimos conforme a la inflación estimada y a los aumentos de la productividad promedio de la maño de obra. En adición se estableció un tratamiento fiscal que permite incrementar entre 7.5 y 10.8 por ciento el ingreso disponible de los trabajadores que obtienen un salario minimo. Adicionalmente se amplió la cobertura de subsidios al consumo de leche y tortilla, y se efectuaron programas especiales como el de Solidaridad Obrera. En 1994, en la concertación del Pacto se planteó el otorgamiento de otro apoyo fiscal al ingreso de los trabajadores que perciben hasta dos salarios minimos. Con estos apoyos fiscales en efectivo, mas los apoyos normales, el salario minimo ha recuperado lo que habia perdido en los cinco años anteriores.''

La información disponible no parece apoyar las conclusiones del ultimo Informe de Salinas, en el sentido de que durante este 1994 los salarios minimos habrian recuperado el poder adquisitivo perdido durante los cinco anteriores, por virtud de los aumentos ``normales'', los de la productividad, los apoyos fiscales y los subsidios aplicados. En lo que se refiere a 1993, no hay duda de que durante ese año no se iniciaba la supuesta recuperación. El propio Banco de Mexico asi lo senala en su Informe de 1993: ``En lo que respecta a los salarios minimos vigentes a lo largo de 1993, el promedio ponderado nacional, que aumentó 8% al iniciar el año, tuvo un descenso de 1.6%, en terminos reales, respecto al promedio de 1992.''6

¨Pero podria haberse producido la recuperación del poder adquisitivo de los salarios minimos durante lo que va de 1994, como ha afirmado Salinas en su VI Informe? No parece posible por las siguientes razones, simples y evidentes: 1) la inflación estimada para 1994 en el momento de la revisión del Pacto de octubre de 1993 (de 5%), aludida por Salinas, y que fue la base del aumento ``normal'' de los minimos (tambien de 5%) fue rebasada por la inflación real. Hoy, en noviembre de 1994, sabemos que la inflación del año sera cercana a 7%, por lo que es facil visualizar que el aumento del minimo, llamado normal por Salinas, sera inferior a la inflación real en cuando menos 2%. Las otras vias del aumento argumentadas por Salinas (productividad, fiscal y subsidios), por su pequena dimensión, con trabajos seran suficientes para que el salario minimo logre alcanzar el monto en que la inflación real superó a la esperada para 1994.

La responsabilidad del gobierno en esta situación es principal, desde que conforma el elemento decisivo de la tripartita Comisión Nacional de los Salarios Minimos, integrada tambien por las representaciones de la clase empresarial y de las corporaciones sindicales controladas por el partido oficial. En todo caso es llamativo que el titular del Ejecutivo no se haya referido al hecho de que el severo deterioro registrado por los salarios minimos es contrario a la letra y el espiritu del articulo 123 constitucional que ordena que el salario minimo debe ser remunerador y suficiente para que el obrero y su familia satisfagan las necesidades basicas y puedan cumplir con el caracter obligatorio de la educación basica.

La nueva reducción de los niveles salariales, y la eliminación en la practica del salario minimo, no se han traducido en un acercamiento al pleno empleo o a la tasa de desempleo natural, como pregona que deberia suceder la teoria neoliberal. En cambio, en vez de acercarse a estas metas, la economia mexicana se encuentre tal vez en el punto mas lejaño de su historia respecto a la posibilidad de alcanzar el pleno empleo. Se demuestra asi que los inversionistas no aumentan la inversión y el empleo sólo porque este reduzca su costo. Los empresarios no determinan el volumen de su inversión por el nivel de los costos, sino por la tasa de ganancia. Y una tasa de ganancias satisfactoria implica, entre otras cosas, alta productividad y posibilidades efectivas de realización (venta rentable de las mercancias en el mercado). Si los mercados estan deprimidos y muy competidos (como ocurre en Mexico por el sobreajuste fiscal y la acelerada apertura comercial), los bajisimos costos salariales no contribuyen a expandir ni el empleo ni la inversión, sino a contraer aun mas el mercado interno.

En la grafica 7 se aprecia el diferente comportamiento en el tiempo de los salarios minimos y contractuales de jurisdicción federal: a finales de los años setenta los primeros se utilizaron para retener la caida de los segundos; a partir de los ochenta los minimos se han ido empleando persistentemente para jalar hacia abajo las negociaciones de los contratos colectivos.

La Involución de la distribución del Ingreso: entre los billonarios de Forbes, la celebración de los banqueros en Cancun y la hambruna en la Tarahumara

Las politicas aplicadas durante la administración de Salinas dieron como resultado un renovado impulso a la desigualdad en la distribución del ingreso nacional. Nuevamente el decil de ingresos mas altos de la población (I) se benefició de una mayor porción del menguado pastel nacional. Y, sin excepción, de los deciles II al X de ingresos mas bajos, o mantuvieron su precaria participación en el ingreso, o la vieron deteriorarse aun mas. Como consecuencia, la brecha entre ricos y pobres se ahondó hasta niveles sin precedente en la historia moderna del pais. En el cuadro 2, que contiene la información proporcionada por las tres Encuestas Nacionales de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) en Mexico realizadas entre 1984 y 1992, se muestra el crudo saldo distributivo de la politica neoliberal.

La grafica 8 muestra que la diferencia entre los ingresos del decil X (de ingresos mas altos) respecto a los ingresos del decil I (mas bajo) pasó de 17 veces en 1984, a 24 veces en 1989 y hasta 25 veces en 1992. En la medida en que, como se destacó, el ingreso por habitante se encuentra aun por abajo de los niveles históricos de 1981, la distribución inequitativa del ingreso durante 1984, 1989 y 1992 ha dado como resultado que un nucleo minoritario de la población haya mejorado sus niveles reales de ingresos en el periodo, mientras que la mayor parte de la población (90%) ha resentido un deterioro muy severo de su nivel de vida.

En la medida en que las ENIGH no miden la distribución de los activos de la economia entre las familias y los individuos no existe la posibilidad de cuantificar la concentración de la riqueza (sólo de los ingresos). Hay, sin embargo, bases para suponer que es aun mayor que la del ingreso, y que esta desigualdad se acentuó durante el sexenio, entre otros fenómenos debido al proceso de privatización de los activos publicos que, en general, beneficiaron a empresarios privados nacionales y extranjeros, y en una medida marginal a organismos sociales.

Cuadro 1
Mexico: crecimiento e inflacion acumulados por sexenio (porcentajes)
PeriodoPIBPIB/
habitanteInflacion
Luis Echeverria(1970-1976)41.516.4104
Jose Lopez Portillo(1976-1982)45.923.0360
Carlos Salinas(1988-1994)18.55.4150
Miguel de la Madrid(1982-1988)1.1-10.14 772

Cuadro 2
Mexico: distribucion del ingreso corriente total entre los hogares,
1984, 1989 y 1992
DecilesENIGH 84ENIGH 89ENIGH 92
Variacion en la participacionParticipacion
(% ingreso total en cada decil)1992/891992/84
I1.901.581.55-0.03- 0.35
II3.132.812.73-0.08-0.40
III4.173.743.70-0.04-0.47
IV5.224.734.70-0.03-0.52
V6.455.905.74-0.16- 0.71
VI7.987.297.11-0.18-0.87
VII9.868.988.92-0.06-0.94
VIII12.2611.4211.37-0.05-0.89
IX16.6015.6216.02+0.40-0.58
X32.4337.9338.16+0.23+5.73
Fuente: INEGI, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, tercer trimestre de 1984, 1989 y 1992, Mexico. Comparense el cuadro 4 de la p. 20 de la ENIGH de 1984, con el cuadro 4 de la p. 39 de la ENIGH de 1989 y el cuadro 4 de la p. 41 de la ENIGH de 1992.


* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.

1 Vease La Jornada, 23 de octubre de 1994. El Dia, 24 de octubre informa que ``Los 70 gobernadores tarahumaras denunciaron ...en una reunión de presidentes municipales de la Sierra con el gobernador...que han sido mas de 200 los miembros de la etnia raramuri que han muerto como consecuencia de la hambruna en esta región.''

2 Vease el apendice sobre la Evolución Esperada de la Economia, en el Plan Nacional de Desarrollo, 1989-1994, Poder Ejecutivo Federal.

3 Pedro Aspe Armella, Secretario de Hacienda, El Financiero, 14 de octubre de 1994, p. 1.

4 La información oficial llega sólo hasta 1993 y esta referida en el Anexo del V Informe de Gobierno de Carlos Salinas de Gortari, p. 359. El autor ha estimado el comportamiento de este agregado salarial en 1994 atribuyendole un comportamiento similar al de la inflación, lo cual significa una variación real de cero en el año.

5 Carlos Salinas de Gortari, Criterios Generales de Politica Económica 1994, Presidencia de la Republica, p. 12.

6 Banco de Mexico, Informe Anual de 1993, p. 201.