A Cristina N., niña raramuri del pueblo de Huachochil porque en 1994, año
del inicio del TLC y del ingreso de Mexico a la OCDE, a sus tres años de edad,
murio de hambre en la Sierra Tarahumara, sola entre casi 90 millones de
mexicanos y tantas instituciones.1
Son multiples las perspectivas desde las cuales puede evaluarse el desempeno
economico de las politicas desplegadas por un gobierno. Se puede, por ejemplo,
contrastar el comportamiento de los indicadores macroeconomicos basicos
resultantes de las politicas aplicadas con los rendimientos alcanzados en
anteriores administraciones. Es posible tambien contrastar los resultados
cuantitativos obtenidos, contra las metas planteadas por el propio gobierno al
inicio de la administracion. Se puede asimismo comparar con los desempenos
deseables, dado determinado perfil de prioridades y requerimientos nacionales.
Desde luego es necesario indagar el efecto social de las politicas economicas
aplicadas.
En este trabajo se procura realizar una revision inicial del desempeno, en el
sexenio, de los siguientes indicadores macroeconomicos: crecimiento del PIB, del
producto por habitante, de la inflacion, del empleo, los salarios y el impacto
de todo esto sobre la distribucion del ingreso nacional. Se realiza una primera
revision de los resultados, recorriendo algunos de los criterios arriba
mencionados, con la esperanza de que este procedimiento arroje ideas utiles para
el conocimiento y la discusion de lo que esta ocurriendo en la economia
mexicana.
Algunos numeros basicos del desempeno macroeconomico del regimen
salinista
El crecimiento del PIB: abajo de las metas del Plan Nacional de Desarrollo
El comportamiento del PIB en los tres primeros años de la administracion fue
ligeramente superior a las metas maximas planteadas por el Plan Nacional de
Desarrollo (PND) 1989-1994: se buscaba un crecimiento anual para 1989-1991 de
entre 2.9 a 3.5 por ciento2 y se alcanzo un promedio de 3.8%. Durante la segunda
mitad del sexenio, sin embargo, periodo para el cual el PND postulaba la fase de
rapida expansion (de 5.3 a 6 por ciento para cada uno de los años 1992 a 1994),
la economia se desacelero. En efecto, el PIB crecio 2.6% en 1992, 0.4% en 1993 y
se estima que lo hara en 2.8% en 1994.3 El segundo trienio entonces cerrara con
un promedio anual de 1.9%. De hecho, como se observa en la grafica 1, en ningun
año del sexenio el PIB alcanzo un crecimiento superior a 4.4 por ciento.
El crecimiento acumulado por el PIB en todo el sexenio fue de 18.5%, superior
ciertamente al estancamiento de la administracion de Miguel de la Madrid, en la
cual el valor real de lo producido solo acumulo una expansion de 1.1% en todo el
sexenio. En cambio, el crecimiento en 1989-1994 es menor comparado con la
expansion real del PIB en los sexenios de Luis Echeverria (41.5%) y de Jose
Lopez Portillo (45.9%). Puede apreciarse que la tasa de crecimiento sexenal de
la administracion de Salinas es inferior a la mitad de las que se alcanzaron en
los gobiernos de Echeverria y Lopez Portillo.
El producto por habitante: casi dos decadas perdidas
El comportamiento demografico de la nacion fue variando a lo largo del
periodo 1970-1994. En el primer año la poblacion total era de 48.2 millones de
personas (segun el censo respectivo) y crecia a una tasa anual de cerca de 3.3%
En 1980 el censo arrojo una poblacion de 66.8 millones de personas y una tasa
demografica cercana a 2% para los años de la decada de los ochenta. En 1990 el
censo reporto 81.2 millones de habitantes en el pais y se supone que se mantiene
una tasa demografica del orden del 1.9% anual.
Sin embargo, a pesar de la sensible reduccion de la tasa demografica de los
años setenta a los noventa, el producto real por habitante alcanzo su maximo
historico en 1981. En 1994 todavia se ubicara en una cifra - 7.7% abajo del pico
de 1981. Si se mantiene la tasa demografica actual y la economia crece a un
promedio anual de 3.5% de 1995 y el 2000, solo hasta este ultimo año el PIB por
habitante real superara ligeramente al alcanzado en 1981.
En la grafica 2 puede apreciarse el comportamiento del PIB por habitante 1970
a 1994, anadida la estimacion mencionada lineas arriba sobre el comportamiento
probable del PIB y la poblacion hacia el año 2000.
Si este pronostico se cumple, nos enfrentaremos al hecho de que la crisis y
las politicas de ajuste aplicadas habran retrasado el crecimiento del producto
por habitante de Mexico no una decada, sino practicamente dos.
Durante el sexenio que termina, el producto por habitante acumulo un discreto
aumento de 5.4% que supera desde luego al deterioro historico registrado en la
administracion de Miguel de la Madrid, periodo en el cual el indicador cayo -
10.1%. Pero el discreto crecimiento verificado de 1989 a 1994 se queda muy atras
de la expansion de 16.4% del gobierno de Echeverria, y de 23% del sexenio
lopezportillista, a pesar de que entonces la poblacion crecia a mayor velocidad.
Alcances y limites de la lucha contra la inflacion
Es en materia de politica anti-inflacionaria donde la administracion que
termina quizas puede mostrar su mejor logro. En 1993 se alcanzo por primera vez
en 21 años una tasa de un solo digito (8%), estimandose que en 1994 sera de 7%.
Ello despues de que en los primeros meses del sexenio las tasas anualizadas
llegaron a 50% y meses atras, en el ultimo año del gobierno de De la Madrid, se
llego a niveles de hasta 160% anualizado.
El crecimiento acumulado del Indice Nacional de los Precios al Consumidor
(INPC) durante todo el sexenio de Salinas sera de 150%. Durante el periodo 1982-
1988, el acumulado del INPC llego a 4 772%. En el sexenio de Lopez Portillo el
indicador se dilato en 360%, mientras que durante el de Luis Echeverria lo hizo
en 104.3%. La grafica 3 muestra este comportamiento.
La reduccion de los niveles inflacionarios hasta cifras de un solo digito no
puede, sin embargo, considerarse aun un exito completo pues:
1) La reduccion de la inflacion no se ha dado en las condiciones adecuadas
para permitir el crecimiento suficiente, estable y sostenido de la economia,
como habia ofrecido el gobierno. Mas bien la desaceleracion ha sido el requisito
para que con las politicas actuales, de corte y filosofia neoliberales, se
pudiera alcanzar el descenso inflacionario. El reto sigue siendo lograr
simultaneamente altas tasas de crecimiento economico (de 5% anual o mas) y bajas
tasas inflacionarias (de 5% anual o menos), como ocurrio desde mediados de los
cincuenta y hasta finales de los sesenta.
2) La posibilidad de conservar en el futuro las tasas inflacionarias de un
solo digito tiene algun punto de apoyo fuerte, como el hecho de que las finanzas
publicas no presenten deficit (aunque el actual nivel de gastos e ingresos
publicos han demostrado su poco efecto en el crecimiento y la generacion de
nuevos empleos). Sin embargo, la posibilidad de que persistan los bajos niveles
inflacionarios en el actual esquema de politica economica esta todavia en
cuestion, ademas de su bajo potencial de crecimiento, debido a que: a) diversos
analisis senalan que el peso esta sobrevaluado en terminos reales frente al
dolar; b) los salarios mantienen un nivel sumamente bajo.
En la medida en que en el futuro estos dos precios clave (tipo de cambio y
salarios) tengan que ajustarse al alza, hacia niveles reales, podrian producirse
nuevas presiones inflacionarias. Entre tanto, dos de las patas en las que
descansara la desinflacion de la economia mexicana seran de barro, por
constituir medidas mas propias de una economia ficcion que de un ajuste solido:
el tipo de cambio sobrevaluado y los salarios historicamente bajos y
propiciadores de niveles de pobreza, malestar y precario compromiso obrero con
las empresas.
Crecimiento e inflacion entre 1970 y 1994: un contraste cuantitativo del
desempeno combinado
Si se compara el desempeno combinado de los indicadores de crecimiento
economico real (PIB y producto por habitante) con la inflacion, de 1970 a la
fecha, tenemos que el mejor desempeno corresponde a la administracion de
Echeverria, con la mas baja inflacion sexenal del periodo y el segundo lugar en
tasas de crecimiento. En el segundo mejor desempeno combinado se ubicaria el
regimen de Lopez Portillo, con los mas altos indicadores de crecimiento sexenal,
pero con inflacion al alza. En tercer lugar el gobierno de Salinas, con
inflacion a la baja (la segunda menor del periodo) pero con indicadores de
crecimiento economico mas bien discretos. El peor desempeno economico desde 1970
corresponde sin duda a la administracion de De la Madrid, con estancamiento
economico, reduccion del producto por habitante, y por mucho, las mas altas
tasas inflacionarias de la historia moderna del pais. En el cuadro 1 se
concentran los datos relacionados.
El analisis del porque de los distintos desempenos macroeconomicos
mencionados requiere desde luego -para ser concluyente- incluir muchos mas
elementos cuantitativos y cualitativos de los que aqui pueden incorporarse en un
analisis como el que aqui se entrega. Entre otras cosas, deben considerarse los
aspectos que han cambiado en la economia mundial e incluso en la mexicana, que
limitaron o agotaron aspectos de las anteriores estrategias de desarrollo;
tambien hay que tomar en cuenta las distintas alternativas que la rica
experiencia economica nacional e internacional ofrecen a estos agotamientos,
evitando la esterilidad de la errada tesis que hace al camino neoliberal el
unico supuesto camino viable.
Intentar este tipo de contrastes, sin embargo, asi sea en la forma inicial
que aqui se propone, es relevante en la medida en que permite comparar algunos
de los resultados obtenidos por cada conjunto de estrategias y por cada conjunto
de politicas economicas aplicadas. En este sentido pueden aventurarse algunas
conclusiones preliminares: las estrategias desarrollistas de Echeverria y Lopez
Portillo cumplieron satisfactoriamente con la tarea del crecimiento economico,
si bien lo realizaron en un contexto de politicas que se tradujeron en
inflaciones al alza. Los ajustes neoliberales de De la Madrid llevaron la
inflacion a sus mas altos niveles historicos, enmedio de la mas grave recesion
economica del Mexico moderno. El neoliberalismo integracionista (a la economia
de Estados Unidos) de Salinas redujo ciertamente las tasas inflacionarias a
niveles de un digito, pero no demostro tener la fuerza de crecimiento que
ofrecia y que el pais requiere con urgencia.
Las politicas de Echeverria y de Lopez Portillo no pudieron realmente
revertir la desigual distribucion de la riqueza y del ingreso en el pais. Pero,
como se vera adelante, las politicas neoliberales de De la Madrid y de Salinas
la acentuaron en forma extrema, lo que al combinarse con los rezagos acumulados
en materia social y politica ha traido nuevos y graves problemas.
En sintesis podria concluirse que las politicas desarrollistas demostraron
ser capaces de impulsar el crecimiento y el empleo, pero no de contener la
inflacion. La politica de De la Madrid demostro realmente escasas aptitudes al
producirse los mas desastrosos resultados en materia de crecimiento y de
inflacion. La politica neoliberal de Salinas ha contenido la inflacion pero no
ha podido relanzar el crecimiento y el empleo a las tasas necesarias e
historicamente posibles.
El empleo: uno de los mas graves problemas nacionales
Mal y contradictoriamente medido por las estadisticas nacionales, el binomio
empleo-desempleo esta en la ruta de constituirse en uno de los problemas mas
graves de la economia, la sociedad y la politica en Mexico. Segun los datos que
aporta el Sistema de Cuentas Nacionales publicado por el INEGI sobre la
evolucion de las ocupaciones remuneradas (OR) en el pais, en 1992 estas habrian
llegado a 23.2 millones contra 22.1 millones de 1988. Esto representa un
crecimiento de 1.2 millones de OR en los primeros cuatro años del sexenio: a un
promedio de 291 750 OR por año. Sobre la base de los datos del INEGI, en este
trabajo he calculado la evolucion probable de las OR en 1993 y 1994 tomando como
base de la estimacion la relacion numerica de la tasa de crecimiento del PIB
real con la de la ocupacion durante los años del sexenio para los cuales hay
informacion. La estimacion arroja como resultado una reduccion en las OR en 1993
(-1.3%), cifra que merece ser resaltada por haberse producido, al parecer, el
fenomeno de una perdida de empleos asociada no a una reduccion del PIB sino a su
debil crecimiento en este año. Para 1994, dada la mayor expansion que se estima
alcanzara el PIB, se puede calcular el incremento de las OR en 1994 por un 1.3%.
Lo nuevo que tenemos consiste en que, al parecer, actualmente se relacionan
menores tasas de aumento de las OR a cada punto porcentual de crecimiento del
PIB. Como resultado estimo las cifras de 22.9 millones de OR en 1993 y de 23.2
millones en 1994.
Con este calculo, el crecimiento de las OR desde 1988 hasta 1994 es de unas
1.2 millones (5.2%), a razon de solo 191 833 por año. Durante la administración
de Miguel de la Madrid, en los años 1982 a 1988 el crecimiento de las OR fue de
sólo 568 000 (2.6%), a razón de 94 729 por año.
El propio Carlos Salinas de Gortari planteó en su discurso de toma de
posesión la necesidad de hacer frente a la incorporación anual de cerca de un
millón de jóvenes a la edad de trabajar, lo que mostraba la exigencia para las
politicas de generar en seis años no menos de 6 millones de OR. Desde esta
perspectiva, durante el sexenio de Salinas sólo se habria cubierto una quinta
parte (19.2%) de las necesidades de ocupación del pais, y el deficit de empleos
generados pudiera haber ascendido a unos 4.8 millones de OR de 1989 a 1994.
La estadistica nos dice que durante el sexenio de Miguel de la Madrid cada
punto porcentual de crecimiento del PIB aportaba un promedio de 516 000 empleos
remunerados, mientras que en el de Salinas, debido a los cambios en la
estructura productiva nacional, sólo aportó 61 512. A esta tasa, satisfacer la
necesidad actual de un millón de puestos de trabajo al año exigiria ritmos de
crecimiento del PIB que jamas en la historia de la economia mexicana se han
alcanzado. Una estrategia de urgencia para la generación suficiente de empleos
deberia revisar a fondo las ineficientes politicas económicas del sexenio, que
mas alla del discurso, en la realidad no consideraron medidas de politicas
concretas para atender este problema.
Salarios: diferenciación creciente en niveles históricamente bajos
Durante el sexenio 1988-1994 los salarios registraron un complejo proceso.
Algunas de la caracteristicas principales de su evolución son las siguientes: 1)
el promedio de los salarios registró un retroceso; 2) este retroceso promedio,
sin embargo, se caracterizó por una creciente diferenciación salarial, que
incluyó algunas recuperaciones parciales; 3) la diferenciación marchó por varias
direcciones: a] diferencia entre salarios minimos y promedio de salarios
contractuales; b] diferencia entre sueldos y salarios; c] distintos
comportamientos entre ramas y subramas de la actividad económica; d] la
introducción del llamado estimulo a la productividad salarial, que impone una
nueva diferenciación incluso al interior de cada unidad productiva.
En lo que se refiere a los denominados salarios contractuales promedio en
ramas de jurisdicción federal, entre 1988 y 1994 El muy diferente comportamiento de los sueldos y los salarios en la industria
manufacturera se aprecia al considerarse los indices siguientes, que tienen como
base 1980=100: las remuneraciones medias reales totales por hombre ocupado en la
industria manufacturera alcanzaban un indice de 93.9 en julio de 1994; los
sueldos pagados a empleados, 102.3, y a obreros, 67.4. Se aprecia que los
sueldos casi han recuperado el nivel de 1980; en cambio, los salarios permanecen
con un rezago mayor a 30% respecto a ese año. Es el efecto de la recuperación de
los sueldos el que mas impulsa hacia arriba al indice de las remuneraciones
medias anuales totales.
En las graficas 5 y 6 se aprecia el comportamiento de los salarios en
diversas divisiones industriales. La grafica 5 permite observar que los salarios
reales de las divisiones II (textil, prendas de vestir e industrias del cuero),
III (industria de la madera y productos de la madera) y IV (papel, productos de
papel, imprenta y editoriales) muestran en julio del 94 estancamiento, o aun
retroceso respecto a los niveles de enero de 1991, y en general mantienen un
deterioro del orden de 40% respecto a 1980.
En cambio, la grafica 6 permite ver que las divisiones VI (productos de
minerales no metalicos, excepto derivados del petróleo y carbón) y IX (otras
industrias manufactureras) muestran cierta recuperación respecto a enero de
1991, y un menor - aunque no poco significativo - deterioro acumulado del poder
adquisitivo real de sus salarios con relación a los niveles de 1980 (entre 20 y
25 por ciento). La IX, sin embargo, exhibe un nuevo proceso de retroceso desde
hace un año, pero ciertamente en niveles mejores que las otras divisiones.
El caso del salario minimo: knock out en la practica, sin anular la
legislación
En lo que se refiere a los salarios minimos, la información oficial
disponible permite calcular una reducción real de su capacidad adquisitiva de -
22.9% durante el sexenio.
A fines de 1993 el propio Salinas habia reconocido el proceso de deterioro
del poder adquisitivo del salario minimo:
``Es preciso reconocer tambien que en los ultimos años el poder adquisitivo
del salario minimo continuó rezagandose, aunque a un ritmo inferior al observado
en los periodos de alta inflación del pasado. Por otra parte, el porcentaje de
la población ocupada que percibe hasta un salario minimo se ha reducido, siendo
actualmente de 13.2%. Ademas, en algunos sectores donde se concentran
trabajadores que reciben un salario minimo, estos cuentan con fuentes
adicionales de ingreso; tal es el caso de los empleados en restaurantes,
gasolineras y talleres mecanicos.''5
Sin embargo en el VI Informe de Gobierno Salinas afirmó que ``Como resultado
de la concertación del Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico
suscrito en octubre de 1993 se incrementaron los salarios minimos conforme a la
inflación estimada y a los aumentos de la productividad promedio de la maño de
obra. En adición se estableció un tratamiento fiscal que permite incrementar
entre 7.5 y 10.8 por ciento el ingreso disponible de los trabajadores que
obtienen un salario minimo. Adicionalmente se amplió la cobertura de subsidios
al consumo de leche y tortilla, y se efectuaron programas especiales como el de
Solidaridad Obrera. En 1994, en la concertación del Pacto se planteó el
otorgamiento de otro apoyo fiscal al ingreso de los trabajadores que perciben
hasta dos salarios minimos. Con estos apoyos fiscales en efectivo, mas los
apoyos normales, el salario minimo ha recuperado lo que habia perdido en los
cinco años anteriores.''
La información disponible no parece apoyar las conclusiones del ultimo
Informe de Salinas, en el sentido de que durante este 1994 los salarios minimos
habrian recuperado el poder adquisitivo perdido durante los cinco anteriores,
por virtud de los aumentos ``normales'', los de la productividad, los apoyos
fiscales y los subsidios aplicados. En lo que se refiere a 1993, no hay duda de
que durante ese año no se iniciaba la supuesta recuperación. El propio Banco de
Mexico asi lo senala en su Informe de 1993: ``En lo que respecta a los salarios
minimos vigentes a lo largo de 1993, el promedio ponderado nacional, que aumentó
8% al iniciar el año, tuvo un descenso de 1.6%, en terminos reales, respecto al
promedio de 1992.''6
¨Pero podria haberse producido la recuperación del poder adquisitivo de los
salarios minimos durante lo que va de 1994, como ha afirmado Salinas en su VI
Informe? No parece posible por las siguientes razones, simples y evidentes: 1)
la inflación estimada para 1994 en el momento de la revisión del Pacto de
octubre de 1993 (de 5%), aludida por Salinas, y que fue la base del aumento
``normal'' de los minimos (tambien de 5%) fue rebasada por la inflación real.
Hoy, en noviembre de 1994, sabemos que la inflación del año sera cercana a 7%,
por lo que es facil visualizar que el aumento del minimo, llamado normal por
Salinas, sera inferior a la inflación real en cuando menos 2%. Las otras vias
del aumento argumentadas por Salinas (productividad, fiscal y subsidios), por su
pequena dimensión, con trabajos seran suficientes para que el salario minimo
logre alcanzar el monto en que la inflación real superó a la esperada para 1994.
La responsabilidad del gobierno en esta situación es principal, desde que
conforma el elemento decisivo de la tripartita Comisión Nacional de los Salarios
Minimos, integrada tambien por las representaciones de la clase empresarial y de
las corporaciones sindicales controladas por el partido oficial. En todo caso es
llamativo que el titular del Ejecutivo no se haya referido al hecho de que el
severo deterioro registrado por los salarios minimos es contrario a la letra y
el espiritu del articulo 123 constitucional que ordena que el salario minimo
debe ser remunerador y suficiente para que el obrero y su familia satisfagan las
necesidades basicas y puedan cumplir con el caracter obligatorio de la educación
basica.
La nueva reducción de los niveles salariales, y la eliminación en la practica
del salario minimo, no se han traducido en un acercamiento al pleno empleo o a
la tasa de desempleo natural, como pregona que deberia suceder la teoria
neoliberal. En cambio, en vez de acercarse a estas metas, la economia mexicana
se encuentre tal vez en el punto mas lejaño de su historia respecto a la
posibilidad de alcanzar el pleno empleo. Se demuestra asi que los inversionistas
no aumentan la inversión y el empleo sólo porque este reduzca su costo. Los
empresarios no determinan el volumen de su inversión por el nivel de los costos,
sino por la tasa de ganancia. Y una tasa de ganancias satisfactoria implica,
entre otras cosas, alta productividad y posibilidades efectivas de realización
(venta rentable de las mercancias en el mercado). Si los mercados estan
deprimidos y muy competidos (como ocurre en Mexico por el sobreajuste fiscal y
la acelerada apertura comercial), los bajisimos costos salariales no contribuyen
a expandir ni el empleo ni la inversión, sino a contraer aun mas el mercado
interno.
En la grafica 7 se aprecia el diferente comportamiento en el tiempo de los
salarios minimos y contractuales de jurisdicción federal: a finales de los años
setenta los primeros se utilizaron para retener la caida de los segundos; a
partir de los ochenta los minimos se han ido empleando persistentemente para
jalar hacia abajo las negociaciones de los contratos colectivos.
La Involución de la distribución del Ingreso: entre los billonarios de
Forbes, la celebración de los banqueros en Cancun y la hambruna en la
Tarahumara
Las politicas aplicadas durante la administración de Salinas dieron como
resultado un renovado impulso a la desigualdad en la distribución del ingreso
nacional. Nuevamente el decil de ingresos mas altos de la población (I) se
benefició de una mayor porción del menguado pastel nacional. Y, sin excepción,
de los deciles II al X de ingresos mas bajos, o mantuvieron su precaria
participación en el ingreso, o la vieron deteriorarse aun mas. Como
consecuencia, la brecha entre ricos y pobres se ahondó hasta niveles sin
precedente en la historia moderna del pais. En el cuadro 2, que contiene la
información proporcionada por las tres Encuestas Nacionales de Ingresos y Gastos
de los Hogares (ENIGH) en Mexico realizadas entre 1984 y 1992, se muestra el
crudo saldo distributivo de la politica neoliberal.
La grafica 8 muestra que la diferencia entre los ingresos del decil X (de
ingresos mas altos) respecto a los ingresos del decil I (mas bajo) pasó de 17
veces en 1984, a 24 veces en 1989 y hasta 25 veces en 1992. En la medida en que,
como se destacó, el ingreso por habitante se encuentra aun por abajo de los
niveles históricos de 1981, la distribución inequitativa del ingreso durante
1984, 1989 y 1992 ha dado como resultado que un nucleo minoritario de la
población haya mejorado sus niveles reales de ingresos en el periodo, mientras
que la mayor parte de la población (90%) ha resentido un deterioro muy severo de
su nivel de vida.
En la medida en que las ENIGH no miden la distribución de los activos de la
economia entre las familias y los individuos no existe la posibilidad de
cuantificar la concentración de la riqueza (sólo de los ingresos). Hay, sin
embargo, bases para suponer que es aun mayor que la del ingreso, y que esta
desigualdad se acentuó durante el sexenio, entre otros fenómenos debido al
proceso de privatización de los activos publicos que, en general, beneficiaron a
empresarios privados nacionales y extranjeros, y en una medida marginal a
organismos sociales.
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.
1 Vease La Jornada, 23 de octubre de 1994. El Dia, 24 de octubre informa que
``Los 70 gobernadores tarahumaras denunciaron ...en una reunión de presidentes
municipales de la Sierra con el gobernador...que han sido mas de 200 los
miembros de la etnia raramuri que han muerto como consecuencia de la hambruna en
esta región.''
2 Vease el apendice sobre la Evolución Esperada de la Economia, en el Plan
Nacional de Desarrollo, 1989-1994, Poder Ejecutivo Federal.
3 Pedro Aspe Armella, Secretario de Hacienda, El Financiero, 14 de octubre
de 1994, p. 1.
4 La información oficial llega sólo hasta 1993 y esta referida en el Anexo
del V Informe de Gobierno de Carlos Salinas de Gortari, p. 359. El autor ha
estimado el comportamiento de este agregado salarial en 1994 atribuyendole un
comportamiento similar al de la inflación, lo cual significa una variación real
de cero en el año.
5 Carlos Salinas de Gortari, Criterios Generales de Politica Económica 1994,
Presidencia de la Republica, p. 12.
6 Banco de Mexico, Informe Anual de 1993, p. 201.
Cuadro 1
Mexico: crecimiento e inflacion acumulados por sexenio (porcentajes)Periodo PIB PIB/ habitante Inflacion Luis Echeverria (1970-1976) 41.5 16.4 104 Jose Lopez Portillo (1976-1982) 45.9 23.0 360 Carlos Salinas (1988-1994) 18.5 5.4 150 Miguel de la Madrid (1982-1988) 1.1 -10.1 4 772 Cuadro 2
Mexico: distribucion del ingreso corriente total entre los hogares,
1984, 1989 y 1992Deciles ENIGH 84 ENIGH 89 ENIGH 92 Variacion en la participacion Participacion (% ingreso total en cada decil) 1992/89 1992/84 I 1.90 1.58 1.55 -0.03 -
0.35 II 3.13 2.81 2.73 -0.08 -0.40 III 4.17 3.74 3.70 -0.04 -0.47 IV 5.22 4.73 4.70 -0.03 -0.52 V 6.45 5.90 5.74 -0.16 -
0.71 VI 7.98 7.29 7.11 -0.18 -0.87 VII 9.86 8.98 8.92 -0.06 -0.94 VIII 12.26 11.42 11.37 -0.05 -0.89 IX 16.60 15.62 16.02 +0.40 -0.58 X 32.43 37.93 38.16 +0.23 +5.73 Fuente: INEGI, Encuesta Nacional de Ingresos
y Gastos de los Hogares, tercer trimestre de 1984, 1989 y 1992, Mexico.
Comparense el cuadro 4 de la p. 20 de la ENIGH de 1984, con el cuadro 4 de la p.
39 de la ENIGH de 1989 y el cuadro 4 de la p. 41 de la ENIGH de
1992.