El reconocimiento de la existencia de una industria nacional ineficiente y de
politicas comerciales inadecuadas que habian frenado el crecimiento de las
exportaciones manufactureras llevo al gobierno de la Republica desde principios
de la decada pasada -particularmente a raiz de la crisis de 1982- a promover las
exportaciones no petroleras y a instrumentar una serie de mecanismos para elevar
su competitividad. Asi, el proceso de apertura comercial, el manejo de la
politica cambiaria y los programas de fomento a las exportaciones manufactureras
destacaron como elementos centrales de la politica comercial de los ochenta y,
en cierta medida, en lo que va de los noventa.
Mediante el presente trabajo me propongo fundamentar algunas hipotesis acerca
de los efectos de la politica comercial en el comportamiento del saldo total de
la balanza comercial de nuestro pais durante el periodo 1983-1992. En terminos
generales se espera comprobar mediante simple inspeccion que: 1) la apertura
comercial fue un determinante importante del crecimiento acelerado de las
importaciones, ya que estas lo hacian conforme avanzaba el proceso de
liberalizacion y reduccion de los niveles arancelarios; 2) el manejo de la
politica cambiaria no parecio tener efectos muy significativos sobre el nivel de
exportaciones, ya que mediante esta se pretendia mantener un margen de
subvaluacion que fomentara su competitividad y, 3) el despliegue de apoyos a la
produccion de bienes manufacturados, si bien impactaron positivamente a esta en
un grado considerable, no fueron capaces de contrarrestar las fuertes presiones
al deterioro de la balanza comercial.
Evolucion del saldo de la balanza comercial
Entre 1983 y 1988 la balanza comercial de Mexico registro un superavit
considerable, cuyo rasgo caracteristico fue, no obstante, su acelerada tendencia
al deterioro. En efecto, mientras que en 1983 habia alcanzado los 13 761.1
millones de dolares, para 1988 se situaba en solo 1 754 millones (vease cuadro
1), lo cual significo que, en promedio, el superavit se reducia a una tasa anual
de 33.8%. Posteriormente, a partir de 1989 el saldo se revertia hasta hacerse
negativo en forma explosiva, ya que pasaba de -2 595.8 millones de dolares
a -20 607.6 millones en 1992, lo cual significo que en promedio la tasa de
crecimiento del deficit comercial fue de practicamente el 100% anual (99.5%)
(vease grafica 1).
Esto estuvo determinado por el mayor crecimiento promedio de las
importaciones, 17.2%, en relacion con el de las exportaciones, -1.5% durante el
periodo 1983-1988. Para el periodo siguiente (1989-1992), las importaciones
totales seguirian creciendo aunque a un ritmo mucho mayor, del 23.7% con
relacion a las exportaciones, 6.4% (vease cuadro 1).
La apertura comercial
Una de las presiones basicas del crecimiento de las importaciones a partir de
1988 fue sin duda el acelerado proceso de apertura comercial iniciado en 1984 y
profundizado a finales de 1987. Este acelerado proceso de apertura puede
apreciarse en la grafica 2, en la que se muestra, en terminos porcentuales, la
forma en que fue reduciendose el numero de fracciones controladas y el valor que
representaban en el total de importaciones. Resalta el hecho de que tan solo en
dos anos, 1984 y 1985, se liberaron el 90% de las fracciones, numero equivalente
al 65% del valor de las importaciones realizadas.
Esta primera eliminacion de permisos se aplico principalmente a los bienes de
uso intermedio y de capital, y solo se mantuvieron para un buen numero de bienes
de consumo y para productos muy seleccionados, como los bienes de consumo
suntuario, agricolas basicos, textiles, energeticos y automoviles, asi como
algunos productos destinados a la seguridad nacional (armas y explosivos).
En este sentido puede afirmarse que durante esta etapa de la apertura se
impactaba menos la produccion de bienes comerciables (1983-1986), por lo que
puede observarse un crecimiento promedio de las compras al exterior mucho menor
con relacion al segundo periodo (posterior a 1987).
Esta segunda etapa de la apertura se inicio en diciembre de 1987 en el marco
del Pacto de Solidaridad Economica, con el fin de ``contrarrestar los efectos
inflacionarios del ultimo trimestre de ese ano, provocados por la devaluacion,
las altas tasas de interes y los aumentos de los salarios y bienes y servicios
del sector publico'',(1) al grado de que, para mayo de 1988, las actividades que
aun estaban altamente protegidas con el requisito del permiso eran solamente
algunos alimentos y el sector automotriz; en los electronicos y otros productos
se concedia cobertura mediante aranceles adicionales(2) y, por supuesto, las
actividades primarias y el petroleo y sus derivados. En grado menor que las
primeras pero todavia significativo de proteccion estaban la industria quimica,
farmaceutica, partes automotrices y textil.(3) Esto significo que para 1989 apenas
un 2% de las fracciones de la Tarifa del Impuesto General de Importacion
estuvieran sujetas a control, cuyo peso relativo en las importaciones totales
era del 20% (vease grafica 2).
La politica cambiaria
Pese a las fuertes devaluaciones del tipo de cambio sucedidas entre 1982-
1986 y, posteriormente a su deslizamiento gradual a partir de 1989, la
tendencia al deterioro de la balanza comercial fue creciente. Esto puede
explicarse por los efectos que una devaluacion tiene sobre el nivel de precios
internos y, por medio de ello, a la constante perdida de competitividad.
Es sabido que el nivel de precios internos suele alterarse cuando varia el
tipo de cambio, por lo tanto habra que vease si las modificaciones en el tipo de
cambio nominal provocan una devaluacion real, es decir, si verdaderamente se
produce una reduccion de los precios de los bienes producidos internamente con
relacion a los precios de los bienes extranjeros. Nuevamente, esta reduccion de
los precios internos con relacion a los externos encarecerian los bienes
importados y provocaria, por lo tanto, una contraccion de su demanda. Asi pues,
lo que habra que tomar en cuenta es lo que les ha ocurrido a los precios
internos con relacion a los externos cuando se modifica el tipo de cambio
nominal, para lo cual observamos el tipo de cambio efectivo real o, simplemente,
el tipo de cambio real, definido como:
TCR = TC * P*/P
donde, TCR es el tipo de cambio real, P* es el nivel de precios exterior (en
este caso el indice de precios de Estados Unidos) y P el nivel de precios
interno (el indice de precios de Mexico).
Esta formula expresa que una devaluacion real se produce cuando se incrementa
el tipo de cambio real, por lo que el efecto inmediato sobre la balanza
comercial es la reduccion de las importaciones y el crecimiento de las
exportaciones.
En la grafica 3 se muestra la evolucion del TCR en la cual se observan no
solo los efectos reales de las devaluaciones del tipo de cambio nominal, sino
tambien el margen de subvaluacion cambiaria. Su comportamiento erratico entre
1982 y 1988 se debio a la incapacidad de la politica para mantener el nivel de
competitividad ganado en cada devaluacion (por efectos del acelerado proceso
inflacionario en el pais, como ya se habia mencionado).
Como resultado de las fuertes devaluaciones de 1982, durante el primer
trimestre de 1983 el margen de subvaluacion cambiaria se elevo considerablemente
(grafica 3); posteriormente, este tenderia a reducirse de manera continua como
resultado del crecimiento de la inflacion, llegando a su nivel mas bajo durante
el primer trimestre de 1985. En 1986, ante esta perdida de la ventaja
competitiva y los problemas de balanza de pagos derivados de la caida de los
precios del petroleo en ese ano, se decreta una nueva devaluacion. El tipo de
cambio paso de 333.76 pesos por dolar a finales de 1985 a 836.63 al ano
siguiente, lo cual significo un ritmo de deslizamiento del 150%. Con ello, el
grado de subvaluacion nuevamente repunta, alcanzando un maximo en el primer
trimestre de 1986. A partir de 1989 fue evidente la perdida de competitividad de
nuestro pais, lo cual puede observarse en el momento en que hay una tendencia
constante en la reduccion del tipo de cambio real.
Una de las medidas mas importantes del Pacto de Solidaridad, puesto en marcha
a principios de 1988, fue el congelamiento de la paridad cambiaria con el fin de
``apoyar la disminucion rapida de la inflacion'',(4) a pesar del riesgo de
impactar negativamente a la balanza de pagos. En efecto, algunos prestigiados
economistas han senalado los riesgos de esta ``tentacion facil de utilizar el
tipo de cambio como instrumento para reducir la inflacion'', advirtiendo que
esta se hace a expensas de la perdida de competitividad; en consecuencia,
``frecuentemente esta estrategia acaba derivando en una crisis de balanza de
pagos, por lo que se recomienda que, en los paises que tienen una tasa de
inflacion elevada, se practique una politica de fijacion gradual del tipo de
cambio''.(5) Esto ultimo fue lo que intento ponerse en practica desde 1989, ya en el contexto del Pacto de Estabilidad y Crecimiento Economico (PECE).
El impacto sobre la balanza de pagos no se hizo esperar. Durante 1988 el
saldo de la balanza comercial, como ya se menciono, se redujo considerablemente
(a solo 1 754 millones de dolares, mientras que en 1987 habia sido de 8 433
millones), lo que tampoco pudo revertir la estrategia de fijacion gradual de la
paridad cambiaria.
En conclusion, dada la incapacidad de mantener un ritmo de crecimiento en los
precios similar al de la economia mundial, particularmente en relacion con
Estados Unidos, se dificulta el manejo del tipo de cambio, y con ello la
posibilidad de incidir de manera mas significativa en el control de la balanza
comercial.
Evolucion economica y deficit comercial
Lo que si parece determinante es el grado de asociacion entre la evolucion de
la economia y el saldo de la balanza comercial, porque fue precisamente en los
anos de fuerte recesion cuando pudo obtenerse un saldo favorable, mientras que
en los periodos de auge relativo de la economia se ha podido observar el
creciente deterioro del comercio exterior de nuestro pais.
Como era de esperarse, la severa contraccion economica en 1983 redujo
enormemente la demanda de bienes importados. Asi, mientras que el PIB cayo 4.2%,
las compras al exterior lo hicieron en 40.8%. Posteriormente, conforme la
economia seguia mostrando una tendencia al estancamiento productivo, como en
1984, 1985 y 1986, anos en que el PIB pasaba de una tasa de crecimiento anual
del 3.6, 2.5 y -3.6% respectivamente, las importaciones se reducian a tasas
eminentemente mayores, del 31.6, 17.4 y -13.5% en esos mismos tres anos,
respectivamente (vease cuadro 2).
No obstante, apenas empezaba a recuperarse la economia, a partir de 1987, las
compras al extranjero se aceleraron de manera importante: mientras las primeras
registraron tasas casi siempre superiores al 2%, las importaciones lo hacian a
ritmos superiores al 20% (vease cuadro 2).
En 1988 se presenta una situacion muy conflictiva en la balanza comercial, ya
que ante una ligera moderacion del crecimiento del PIB (del 1.7%) la demanda de
importaciones se elevo hasta 54.7% (es decir una elasticidad muy grande),
atribuible al efecto conjunto de la profundizacion del proceso de apertura y al
congelamiento del tipo de cambio (aspectos que se explicaran mas adelante).
Por lo que respecta a las exportaciones, entre 1983 y 1986 conforme se
deprimia la economia aquellas se contraian tambien (de manera similar a las
importaciones), lo cual es contrario al llamado ``efecto residual'' que es
posible esperar cuando se aplican medidas de fomento a las exportaciones en un
contexto recesivo, mediante el cual se esperaria que al contraerse la demanda
interna se liberaran productos que pueden canalizarse a la exportacion. Esto
podria explicarse a partir del reconocimiento de que, al menos entre 1983 y
1988, las exportaciones totales del pais seguian dependiendo fuertemente de las
petroleras, porque fue precisamente cuando los precios del hidrocarburo caian en
los mercados mundiales, principalmente en 1986, cuando las exportaciones totales
de Mexico se redujeron abruptamente (-26.0 por ciento).
Posteriormente, a partir de 1988 las exportaciones totales repuntaron
significativamente, aunque todavia en un grado mucho menor al crecimiento de las
importaciones, con lo cual el deficit se agravo considerablemente, pasando de 1
754.3 millones de dolares en 1988 a 20 608 millones, como ya se habia
mencionado. Posiblemente una de las causas fundamentales del brusco
desaceleramiento de las exportaciones en 1991 y 1992 (vease cuadro 2), fue no
solo la perdida en el margen de subvaluacion cambiaria que se presento desde
1988 sino tambien los factores adversos provenientes del exterior, concretamente
el fenomeno recesivo que enfrentaba la economia mundial, particularmente la
estadounidense, ambas calificadas como criticas por el FMI.(6)
En resumidas cuentas, lo que debe de quedar claro es que si bien las
exportaciones han crecido de manera importante durante todo el periodo en
cuestion (particularmente de 1987 a 1992), este crecimiento no ha sido capaz de
contrarrestar el fuerte crecimiento de las importaciones totales de Mexico, lo
que ha provocado la tendencia cronica al deterioro del saldo de la balanza
comercial en estos ultimos anos.
Conclusiones
Los avances logrados por nuestro pais para estabilizar la economia luego de
la severa crisis economica de 1982 y la contraccion que siguio a esta han
generado, no obstante, una situacion de desequilibrio potencial que se
manifiesta en un creciente deficit en la cuenta corriente paralelo a la regla de
sobrevaluacion cambiaria. Ello cuestiona el desempeno eficaz del sector externo
de la economia, puesto que pone en evidencia la amenaza permanente de una crisis
cambiaria (y sus repercusiones en la politica fiscal) siempre que se tenga que
recurrir a una devaluacion -cada vez mas fuerte- para corregir los deficit de
balanza de pagos, ademas de que ello viene acompanado de un alza considerable de
las tasas de interes internas.
Hasta hoy, los deficit comerciales han podido ser financiados con los
recursos provenientes de la balanza de capitales, la cual es considerablemente
superavitaria, pero ello conlleva, nuevamente, la amenaza constante de
inestabilidad interna, ya que la fuerte absorcion de ahorro externo ``supone una
aceleracion de la tasa de inversion privada que, a su vez, no debe sobrecalentar
la demanda global ni subir los salarios y los precios de los sectores que
producen bienes no transables, para no desatar presiones inflacionarias
adicionales, con desequilibrio de precios internos-externos''.(7)
A partir de 1990, nuevamente nuestra economia ha registrado una tendencia a
la contraccion (aunque moderada) del nivel de actividad economica, por lo que
deberia esperarse una reduccion del deficit comercial, provocado por la
desaceleracion del ritmo de crecimiento de las importaciones y el aumento en el
crecimiento de las exportaciones. En 1993 la economia sufrio una severa
contraccion (del 0.4%), sin signos de mejoramiento de la balanza comercial.
Una reflexion final podria ser que no deben menospreciarse los avances
obtenidos mediante los programas de reestructuracion productiva impulsados por
nuestro gobierno, sin embargo estos mismos estan generando presiones basicas que
amenazan la estabilidad y el buen desempeno del conjunto de la economia. Al
parecer existen remedios de corto y mediano plazo que siguen siendo ignorados.
Por lo que respecta a los primeros, es evidente que debe de racionalizarse la
apertura comercial, unilateral y acelerada, que se realizo en estos ultimos
anos, aunque ello signifique la proteccion hacia los sectores industriales mas
golpeados por la apertura y que pueden convertirse en exportadores potenciales.
Entre los segundos se encuentra la necesidad de instrumentar una politica
industrial propia, que no dependa de la situacion del mercado exterior ni de las
condiciones pactadas con Estados Unidos. Dicha politica le permitiria al pais
ampliar su margen de maniobra para impulsar una base industrial mas solida en su
integracion con el resto de la economia.
Notas
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.
(1) Apertura comercial y modernizacion industrial, Secofi, Mexico, ed. FCE,
serie Cuadernos de Renovacion Nacional, 1988.
(2) Al respecto, M. A. Rivera, cita que ``un medio adicional de proteccion
que no suele mencionarse en los analisis de los especialistas sobre el tema es
la sobretasa arancelaria que entro en vigor a mediados de 1987 y que puede
aplicarse a solicitud de los productores afectados por la competencia de las
importaciones. Puede llegar a ser de hasta un 50% del arancel vigente''. El
nuevo capitalismo mexicano, Mexico, ed. Era, 1992, p. 201.
(3) Ten Kate y De Mateo, Apertura comercial y estructura de la proteccion en
Mexico, estimaciones cuantitativas de los ochenta, Comercio Exterior, Mexico,
junio de 1989.
(4) Texto integro del Pacto de Solidaridad Economica, FONEP, enero de 1988.
5 Dornbusch, R. y S. Fischer, Macroeconomia, Mexico, ed. Mc-Graw Hill, 1991,
p. 893.
(6) Segun el FMI, para 1991 se estimaba un crecimiento de la economia mundial
de apenas 1.2%, El Financiero, 25 de abril de 1991; por lo que respecta a
Estados Unidos, durante el primer trimestre de 1991 el crecimiento fue de -2.8%
y para finales del ano se estimaba en -5.0%, El Financiero, 6 de mayo de 1991.
(7) M. C. Tavares, Las politicas de ajuste en Chile, Argentina, Mexico y
Brasil: los limites de la resistencia,
Investigacion Economica, no. 206, Mexico, 1993, p. 21.
Estructura del comercio exterior, 1983-1992
(millones de dolares)Concepto 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 Exportaciones 22
312.0 24 196.0 21
663.7 16 031.0 20
656.2 20 657.6 22
842.1 26 950.3 27
120.3 27 530.8 Petroleras 16 017.1 16 601.3 14 766.6 6 307.2 8 629.8 6 709.1 7 876.0 10 103.7 8 166.4 8 303.6 Petroleo crudo 14
793.1 14 967.5 13
308.8 5 580.2 7
877.0 5 883.4 7
291.8 8 950.7 7
264.8 7 416.0 Otras 1 224.0 1 633.8 1 457.9 727.0 752.8 825.7 584.2 1 183.0 901.6 887.6 No petroleras 6
294.9 7 594.7 6
897.1 9 723.8 12
026.4 13 948.5 14
966.1 16 846.6 18
953.9 19 227.2 Agropecuarias 1
188.5 1 460.8 1
408.9 2 098.4 1
543.0 1 671.8 1
753.9 2 162.4 2
372.5 2 148.4 Extractivas 523.7 539.1 510.3 509.7 567.0 660.3 604.8 616.9 546.8 367.8 Manufactureras 4
582.7 5 594.8 4
978.0 7 115.7 9
907.4 11 616.4 12
607.5 14 067.3 16
034.6 16 711.0 Importaciones 8
550.9 11 254.3 13
212.2 11 432.4 12
222.8 18 903.3 25
438.0 31 090.0 38
184.0 48 138.3 Bienes de consumo 613.8 848.1 1 081.7 846.4 767.6 1 921.5 3 498.6 5 058.8 5 639.5 7 574.5 Bienes de uso intermedio 5
740.4 7 833.4 8
965.7 7 631.9 8
824.6 12 950.9 17
170.7 19 210.9 24
073.9 29 054.1
Bienes de capital 2
196.7 2 572.8 3
164.8 2 954.1 2
630.6 4 030.9 4
768.7 6 820.3 8
470.6 11 509.7
Balanza comercial 13
761.1 12 941.7 8
451.5 4 598.6 8
433.4 1 754.3 -2
595.9 -4 139.7 -11
063.7 -20 607.5 FUENTE: Indicadores Economicos de El Banco
de Mexico.
Comercio exterior y producto interno bruto
tasas de crecimiento)
1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 PIB total -4.2 3.6 2.5 -3.6 1.7 1.4 2.9 4.4 3.6 2.6 PIB ind. manufacturera -
7.8 5.0 6.1 -5.3 3.0 3.2 6.0 5.8 4.0 1.8 Exportaciones totales 5.1 8.4 -10.4 -26.0 28.9 -0.4 11.1 17.5 0.1 2.5 Importaciones totales -
40.8 31.6 17.4 -13.5 6.9 54.7 34.6 22.9 22.1 26.2 Fuente: Elaborado con base en datos del Banco de Mexico. Carpeta de
Indicadores Economicos.