Desde hace mas de un siglo el petroleo se inserta en el proceso de
reproduccion economico-productiva del capitalismo; en su papel como energetico
convencional adquiere un primer orden y como materia prima lanza o se asocia al
surgimiento de varias industrias, como la petroquimica. El ``oro negro'' como
fuente de diversos energeticos y quimicos ha caminado en una relacion simbiotica
con los procesos de produccion y consumo de las mas diversas mercancias,
relacion que avanza con el desarrollo de la ciencia y la tecnologia, teniendo
como punto alarmante los impactos que la extraccion, transformacion y usos del
petroleo tienen sobre el medio ambiente, la naturaleza y el hombre. Este
problema adquiere mayor relevancia a partir de que la humanidad vive en un mundo
afectado por un sinnumero de contaminantes y frente a politicas que no han
tenido resultados significativos en la lucha contra esa degradacion.
El paso de la abundancia a la relativa escasez mundial del petroleo provino
de varios factores. Asi, a la sobreexplotacion correspondio un mayor esfuerzo de
inversion para recuperar los niveles adecuados de las reservas mundiales;
tambien actuaron las mejoras obtenidas en la intensidad energetica (con la
disminucion en el consumo de energia por unidad del PIB), las diversas medidas
para racionalizar el uso de la energia, las mayores dificultades tecnico-
operativas y financieras, que son permanentes y prioritarias, de la exploracion
petrolera para sustituir los campos y yacimientos sobreexplotados o agotados.
Desde el ambito de la politica, el cambio senalado se manifiesta en la
profundizacion de la lucha entre los grupos de paises productores y consumidores
que actuan en el mercado y que marcan las asimetrias historicas en el devenir
del fenomeno de la correlacion de fuerzas petroleras. Todos estos son aspectos
que de una u otra forma van trasladando el poder petrolero de los consumidores a
los productores, de estos a aquellos o de las trasnacionales petroleras a las
empresas publicas petroleras o a la inversa. Poder que hoy, sobre una ``ola''
privatizadora de lo publico, se pone al servicio de la globalizacion petrolera.
Todos esos traslados de poder incidieron, en su parte correspondiente, en los
sistemas de precios internacionales del crudo, que desde mediados de 1982 e
``influenciados'' por las politicas de corte neoliberal, llevaron a que todos
los paises exportadores se enfrentaran en una guerra de precios, a
confrontaciones por mercados y clientes, donde el fenomeno de la especulacion
adquirio una considerable primacia, aspectos que condujeron finalmente a un
proceso de caida tendencial en las cotizaciones internacionales del crudo,
llevandolas en 1986 a girar alrededor de los 10 dolares el barril, provocando
caos al interior de la industria petrolera mundial, pues todo productor salio
perdiendo, al igual que toda empresa y banco ligados a las actividades de esa
industria.
Pais petrolero y exportador, Mexico no se mantuvo ajeno a todos los cambios y
vaivenes que se desarrollaron en el mercado internacional que son expresion del
encuentro de intereses y usos del poder petrolero entre los principales
oferentes y demandantes. Es una situacion que, desde los anos ochenta a lo que
va de los noventa, ha provocado la caida de las cotizaciones del petroleo bajo
discordantes sistemas de precios, influenciados por los mercados spot y las
canastas basicas de crudos. Hacia finales de 1989 hubo un repunte relativo en
las cotizaciones en razon de la perspectiva que creaba la posibilidad real de
impulsar una guerra por el petroleo del Medio Oriente. El pretexto estaba a la
mano con la invasion iraqui contra Kuwait. El resultado del conflicto incidio
desfavorablemente en la OPEP y el mundo arabe, cuyo poder e influencia se
debilitaron en el frente externo, saliendo ``airosa'' la linea conservadora
arabe.
En relacion a lo antes dicho, en el caso de Mexico cabe senalar los
siguientes aspectos:
El pais, desde el auge petrolero hasta 1988 solo exportaba dos tipos de
crudo, el Istmo y el Maya; del ano referido a la fecha se sumo el Olmeca, crudo
de alta calidad.
Asi, mientras en 1981 se exportaban 1.1 millones de barriles diarios (mbd) de
petroleo a un precio ponderado de 33.19 dolares por barril, que redituaban
divisas petroleras por 15 622.7 millones de dolares, en 1993, exportando 1.3
mbd, cantidad 21.7% mayor que la de 1981, solo se obtuvieron 6 414 millones de
dolares, es decir, menos de la mitad a lo obtenido 12 anos antes. Lo grave del
caso es que hoy Mexico se enfrenta a mayores necesidades economicas, financieras
y sociales, ademas, de que poco mas del 65% de lo que exporta se concentra en y
depende de un solo pais, Estados Unidos, pasando a un segundo termino la
estrategia de no caer en el garlito de tal tipo de dependencia.
Paradoja: al extraer y exportar mas crudo, se afecta el monto de las reservas
petroleras, surgiendo una asimetria negativa para el pais, pues no obstante las
gigantescas inversiones publicas en dicho sector, desde el auge la industria
petrolera nacional carga y mantiene el peso enorme que le significa el
endeudamiento externo, pues al obtener menos divisas, se impacta directa y
relativamente sobre el pago de los impuestos directos e indirectos que efectua
Pemex al gobierno federal, sumandose la pesada carga que traen los pagos por
servicio de la deuda.
La tendencia de los precios internacionales del crudo mexicano nos lleva a
cuestionar la estrategia de politica economica que se ha aplicado desde el
gobierno anterior, en el intento de despetrolizar la economia nacional. Es un
hecho que, no obstante los planes, estrategias y medidas aplicadas, lo que mas
``favorecio'' la evolucion de tal proyecto se relaciona con aspectos y presiones
externos. Podemos decir que el camino de la despetrolizacion ha estado marcado
por una ``mano externa'', visible en las acciones impulsadas por las
instituciones internacionales y los bancos trasnacionales.
La despetrolizacion economica ha sido victima de factores y presiones del
exterior mas que de los objetivos pretendidamente nacionales de las politicas
internas, pues ha encaminando a la industria del pais a ser eminentemente
maquiladora, actividad que hoy da la pauta a seguir en el sector manufacturero.
Si bien se impulso un proyecto economico maquilador, los montos de impuestos que
esas empresas pagan al gobierno federal no son equiparables a los que cubre
Pemex, la entidad (publica) mas importante dentro del financiamiento del gasto
publico.
Anotacion. El repunte de los precios externos del petroleo entre agosto de
1989 y febrero de 1994 a raiz de la invasion a Kuwait, creo la esperanza de que
llegaran a 100 dolares por barril; sin embargo, al estallar la guerra cayeron en
forma vertiginosa, lo que sorprendio a propios y extranos, mas no a los
estrategas militares, ni a las potencias aliadas.
Dos elementos fueron claves en tal suceso: primero, las importantes
existencias (stocks) petroleras de los paises de la OCDE, que hacia el ano de
1989 llegaban a 3 476 millones de barriles, de los cuales Estados Unidos
aportaba el 45.5%. El otro aspecto se relaciona con la sobreproduccion que
efectuaron los paises de la OPEP para apoyar a los aliados en la guerra contra
Irak. Para elevar sus cuotas, su produccion paso de 22 558 a 23 750 miles de
barriles diarios. Ademas de cooperar financieramente, con cierta facilidad
Arabia Saudita duplico su produccion de 4 a 8 millones de barriles diarios.
No olvidemos el caso de Mexico, el cual incremento su produccion diaria en
100 000 barriles, como apoyo ``solidario'' para que las fuerzas armadas de
Estados Unidos pudieran enfrentar la guerra del Persico sin el problema de la
energia.
No obstante tan negativo episodio historico para el mundo arabe y la OPEP,
desde los anos ochenta se advierte que los paises exportadores de petroleo estan
``empantanados'' en una guerra ``oculta'' de precios y desunion, conllevando a
la industria del petroleo hacia un bajo nivel de rentabilidad, cuestionandose su
operacion productiva.
En especial se han visto afectadas las empresas petroleras publicas,
llevandolas -como en el caso de Mexico- a buscar apoyo en el mundo de lo
privado, como la alternativa mas viable para cubrir sus requerimientos de
capital, tecnologias modernas y asociaciones, promoviendose asi la ``falsa''
idea de que los paises petroleros subdesarrollados, con poco mas de medio siglo
de soberania y propiedad publica sobre el recurso, no pudieron impulsarse ni
lograron avances importantes en los ambitos tecnologicos, operativos y
administrativos de la industria petrolera.
La rentabilidad petrolera no debe ubicarse en la simple consideracion sobre
los bajos costos de produccion por barril de crudo, sino que deberian tomarse en
cuenta aspectos mas especiales y estrategicos, los que tendrian que enlazarse
con la perspectiva del desarrollo economico y social de los paises que, como
Mexico, producen y exportan crudo, cuyo aprovechamiento, pese a todo, continua
siendo una fuente importante de financiamiento para los gobiernos.
En el exterior los Funcionarios de Pemex han manifestado que el costo por
barril de petroleo mexicano es de 4 dolares;(1) lo que llama la atencion es que
hace menos de una decada ese dato se consideraba secreto de Estado; hoy,
contradictoriamente, ya no lo es. Pero surge la duda sobre dicho costo, pues
sabemos que desde hace anos la busqueda y extraccion de petroleo se efectua a
mayores profundidades, lo que hace que las condiciones tecnicas, operativas y de
financiamiento, entre otras, sean mas caras y con ello los costos financieros de
produccion. Estos aspectos llevan a cuestionar el dato oficial, pues el mismo
deberia presentarse indicando el monto tanto de los costos de operacion como los
financieros que, conforme a la situacion actual del sector, daria un costo total
por barril mas elevado y no tan barato como el que se presenta.
¨Cual sera la intencion de los administradores del petroleo al presentar al
exterior tan ``tentador'' costo de produccion del crudo mexicano? ¨Sera acaso la
de atraer inversion extranjera o clientes; obtener creditos externos, favorecer
la firma del TLC o impulsar nuevas alianzas estrategicas internacionales? De ser
asi, se estaria atentando contra la soberania y el costo economico-social que
para el pais ha significado el mantener en un nivel adecuado de oferta a la
industria del petroleo, asi como una relativa autosuficiencia en la materia. En
tal contexto se estara ``rematando'' un bien publico estrategico en provecho de
lo privado y trasnacional.
Desde tiempo atras, pero en especial en el actual sexenio, se ha puesto mucho
enfasis en el proceso de moder-nizacion de Petroleos Mexicanos, dandose los
pasos legales y operativos para tal fin. Se dividio a la entidad en cuatro
filiales para que, transitando bajo una ``revolucion silenciosa'', como senalo
su actual Director General,(2) funcione como una corporacion que pueda
``competir'' con los grandes monopolios extranjeros del ramo, lo que va en
contrasentido a la esencia misma de Pemex, pues como monopolio publico sus
funciones estan encadenadas al bien social y economico del pais, objetivos que
no podran ser cambiados conforme a la tesis del beneficio que maneja toda
compania trasnacional, pues su razon de ser es clara en la Constitucion
mexicana, que no permite interpretaciones ``flexibles'', que la empujen al mundo
de lo privado.
Los efectos reales del proceso de modernizacion en Pemex ya se dejan sentir:
las ventas externas de crudo de 1981 a 1993 crecieron en poco mas de 235 000
barriles diarios; el precio promedio cayo en alrededor de 20 dolares el barril,
en tanto que la produccion aumento un poco mas de 343 000 barriles al dia;
es decir, la modernizacion obliga a extraer mas crudo, a sobreexplotar las
reservas, lo que trae aparejada una sustitucion cada vez mas costosa en sus
ambitos tecnicos y financieros, convirtiendose en el pretexto que amenaza con
ampliar mas la senda a la penetracion de la inversion extranjera, por la via de
nuevos creditos externos, las tecnologias de punta, penetrar en otros ambitos
del mercado internacional; en esencia, llevar a la privatizacion ``silenciosa''
del sector petrolero mexicano.
Exportar petroleo a precios bajos afecta el proceso de reproduccion del
sector, pues la entrada de un menor monto de divisas tiene un doble efecto para
la entidad; de un lado, va disminuyendo el porcentaje de dolares que puede
aplicar en apoyo a la inversion en actividades del sector. Asi, de otro lado,
para llevar a cabo sus planes petrolero y energetico se ve ``forzada'' a buscar
apoyo en los prestamos externos, en las asociaciones o asesorias con companias
extranjeras. Se construye asi un camino ``perverso'' a causa de los bajos
precios internacionales del crudo mexicano, pues actuan en contra de la
posibilidad real de llevar a cabo una modernizacion independiente de la
industria petrolera.
Meditemos. Desde el gobierno de Miguel de la Madrid, hasta el actual, el
proposito de despetrolizar la economia mexicana ha sido un punto nodal de la
estrategia a seguir; pero tomando en cuenta que, en esencia, la misma ha sido
envuelta y presionada por condicionantes externas y no por las propuestas
programadas en las politicas internas, entonces dicho proyecto, por su contenido
y resultados, nos indica que su esquema fue ``acordado'' con poderosos
representantes externos.
Esa estrategia, al no enfocarse hacia el proyecto nacional presente en la
Constitucion de 1917, nos encamina por el sendero de los intereses externos, es
decir, hacia un proyecto trasnacional, estructurado para corresponder al
fenomeno globalizador del mundo economico y petrolero de fin de siglo. Por ello
decimos: con la actual modernizacion de Pemex, cabalgamos ``silenciosamente'' en
el paso de la propiedad publica a la propiedad privada y trasnacional de nuestro
petroleo.
Es una realidad que el referido proceso de modernizacion esta empujando al
pais a sobreexplotar sus vastos campos petroleros, afectandose el nivel de las
reservas, lo cual requiere de una mayor inversion para sustituir la cantidad
extraida o comprar la tecnologia adecuada para aprovechar en un mayor porcentaje
el petroleo de los yacimientos, sin referirnos aqui a los requerimientos de
capital de las otras actividades. Las necesidades de capital referidas se
acrecientan al caer las cotizaciones, pues tambien caen los ingresos petroleros,
lo que provoca un ambiente de mayor desequilibrio entre las necesidades propias
de la ``revolucion'' petrolera y el apoyo financiero interno que se pueda
aplicar.
No obstante que ya salio a la luz publica el ``secreto'' de que el petroleo
mexicano tiene un costo de 4 dolares el barril, dato del que dudamos, pues hay
otros especialistas que lo ubican por arriba de los 15 dolares, nos preguntamos
donde deberia establecerse el margen de ganancia petrolera, que sea provechosa
para la economia, la sociedad y para la propia industria petrolera. Senalamos lo
anterior, tomando en cuenta que el pais esta inserto en un fenomeno de profunda
desvalorizacion del capital petroleo, es decir, cada dia es menor la cantidad de
divisas petroleras que pueden reinvertirse en dicha industria, en esencia por
los ``motivos'' del fisco. Ello ha llevado a los administradores a buscar apoyo
en otros tipos de mecanismos para captar financiamiento ``fresco'', via externa
principalmente, sea con la banca trasnacional, en los mercados de valores o con
instituciones como el Banco Mundial, es decir, acuden a un mayor endeudamiento
externo, cuyo riesgo no se ha calculado en su verdadera dimension.
No cabe duda, los bajos ingresos por exportacion y las necesidades que emanan
del proyecto de la ``revolucion silenciosa'' en Pemex estan empujando a la
entidad publica y energetica mas importante del pais, a sucumbir una vez mas
ante prestamistas externos. Entidad que hacia 1993 contaba con una deuda externa
de 7 616 millones de dolares; comparativamente hablando, representaba el 9.3% de
la deuda externa publica (81 732 millones de dolares); el 35.8% de la privada
(21 264 millones de dolares), y es 66.5% mayor que la deuda externa del Banco de
Mexico. Ademas, en el ano referido amortizo 2 658 millones de dolares, cifra que
represento el 41.4% de los ingresos obtenidos por exportacion de crudos; datos
que nos muestran otro elemento de su ``asfixia'' financiera.
Es una realidad que la industria petrolera mantiene un importante peso
relativo en la reproduccion de la economia nacional al aportar los energeticos y
las materias primas requeridas. En 1988-1993 su participacion en el PIB se
mantuvo en alrededor de 6%, sus aportaciones a los ingresos fiscales del
gobierno federal fluctuaron en un rango del 35 al 25 por ciento, no obstante que
su peso en las exportaciones totales del pais ha disminuido hasta el 14.3% en
1993, en tanto que la industria maquiladora paso al 42.1%. Dicho porcentaje de
ninguna manera le resta trascendencia economica ni estrategica a las
exportaciones de crudo mexicano.
Desde nuestro punto de vista, el Pemex de la ``revolucion microeconomica''
esta siendo encaminado una vez mas hacia la problematica del endeudamiento
externo, transitando en un peligroso y ``flexible'' proceso de apertura externa,
cambiando los intereses nacionales por los trasnacionales, pese a que se diga lo
contrario.
De seguir ese camino se estara rompiendo el lazo de union estrategico entre
las necesidades energeticas y petroquimicas de la economia y el
aprovisionamiento nacional que dicha entidad publica puede y debe proporcionar;
atentandose asi contra la propiedad soberana de un bien publico, poniendo en
juego el futuro permanente de la autosuficiencia petrolera y energetica, pues
paradojicamente los mexicanos se estaran ahorcando con su propio poder
petrolero, al someterlo a intereses externos. Salidas las hay, pero como primer
paso se requiere de importantes ajustes politicos que alienten la voluntad
politica que permita construir la alternativa economica que proteja el futuro
del pais en materia de seguridad petrolera y energetica.
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.
(1) Vease David Shields, Pemex's Year in Review: The New Orientation at Work,
The News, Special Report, 1¦ parte, 3 de enero de 1994, p. 18.
(2) Ibidem.