Los vaticinios y la realidad
En contra de los optimistas pronosticos para 1993 que se hicieron tanto en el Plan Nacional de Desarrollo 1988-1994 como en los que cada ano realizan diversas instituciones y analistas, el ano pasado se evidenciaron las inconsistencias y defectos de un modelo y una politica economicos de los que se esperaban grandes resultados. Al menos, eso se le habia prometido a la poblacion por los enormes sacrificios que se le habian impuesto durante los ultimos tres lustros.
En su publicacion especializada un banco privado pronostico que en dicho lapso el crecimiento real del PIB seria de 2 y 2.5%, la inflacion de 9.3% y el deficit de balanza de pagos equivaldria a 7.3% del PIB,(1) todo como resultado de la ``maduracion'' del proyecto economico de tintes neoliberales.
Las cifras reales, como es bien conocido, no se correspondieron en lo mas minimo con tales predicciones, y 1994 se inicio en medio de una cuasi depresion, con un magro 0.4% de incremento real del PIB, y otros indicadores igualmente negativos, que reflejan las profundas deficiencias de la estrategia seguida.
Seria muy prolijo abordar siquiera los principales de estos indicadores, por lo que nos centraremos en algunas reflexiones sobre el comportamiento del sector externo, en especial en lo que concierne a la balanza en cuenta corriente y sus componentes, asi como en algunas de sus causas y consecuencias de mayor trascendencia.
Sector externo e insercion internacional
No es ocioso recordar que el bosquejo de crecimiento establecido hace ya una decada tenia como base la apertura economica generalizada, que a su vez se sostenia en los siguientes mecanismos, pilares fundamentales para la ``reinsercion internacional'':
Estos objetivos, sin exagerar, podrian clasificarse propiamente como de corte mercantilista clasico, es decir, la obtencion de superavit comerciales y la transformacion del pais en exportador neto para el acopio de solidas reservas internacionales, en metales y divisas.
Para lograrlo ningun cambio era exagerado.
``Para ser mas atractivas, algunas [naciones], como Mexico, son capaces de llevar adelante hondas transformaciones para ser objeto de atencion de los ricos y participar en su progreso, como la apertura al exterior, la liberalizacion de los mercados internos y el achicamiento del gobierno, en su participacion como productor y en su intervencion como regulador.''(2)
Inscrita en esa tactica de conversion estatal esta la decision de dotar de autonomia al propio Banco de Mexico, por decreto presidencial -desde luego aprobado sin dilacion por la mayoria oficial y oficiosa del Congreso de la Union-, para lo cual se modificaron los articulos 28, 73 y 123 constitucionales, amen de que se doto a la institucion de una nueva ley en la que se establece que ``El banco central sera persona de derecho publico con caracter autonomo y se denominara Banco de Mexico'',(3) con todas las implicaciones que esto entrana.
La autonomia decretada cierra el circulo desregulador-privatizador- globalizador, con la confianza puesta en los recursos externos para impulsar el crecimiento, en sus diversas formas de intervencion, tanto indirecta -inversion en cartera, endeudamiento- como en IED o en saldos comerciales, descontando las salidas por intereses, regalias, asistencia tecnica y otras formas de egresos de capital.
La justificacion de tales maniobras en apariencia es facil de establecer: la insuficiencia del ahorro interno.
``Nuestra tasa de ahorro interno [se asegura] es inferior a 10%, insuficiente para lograr el crecimiento que se requiere y absorber la mano de obra disponible. Entre 1991 y 1993 el avance promedio del PIB es de 2.3% anual. `[...] En este ano requerimos de casi 25 000 millones de dolares [de ahorro externo, `como complemento'], 6% del PIB.''
Sin embargo, ese limitado ahorro interno, sumado a las temporales y cada vez mas volubles entradas de creditos e inversiones, tiene que emplearse para financiar la carencia de exportaciones y pagar los servicios de los debitos foraneos.
``Durante 1993 el deficit de las transacciones corrientes de Mexico con el resto del mundo ascendio a 23 393 mdd, saldo inferior en 1 412 millones (-5.7%) al del ano anterior. El saldo de la cuenta corriente del sector privado se redujo aun mas (-11.1%), en tanto que el del sector publico, tambien deficitario, aumento. El sector privado, que concurrio con el 84.7% del total de las transacciones corrientes, disminuyo su deficit debido a que mientras sus ingresos corrientes crecieron 12.2%, los egresos lo hicieron en tan solo 4.8%. Por su parte, el aumento del deficit corriente correspondiente al sector publico obedecio principalmente a un menor nivel de los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras.''(4)
En otros terminos, y a despecho de los forcejeos por hacer que la economia mexicana ingrese a los restringidos clubes de la primera liga cosmopolita, la pertinaz objetividad de la crisis -propia y universal, con todas sus variantes y contradicciones- nos demuestra que no es suficiente el voluntarismo o el apego a lineas teoricas ortodoxas para lograr que una formacion economico-social como la mexicana resuelva sus conflictos seculares.
En un rapido sumario, en el Informe se destacan algunas cifras relevantes que prueban las serias dificultades por las que cruza todo el intento globalizador, como un superavit de cuenta de capital de 30 882 mdd, un deficit en cuenta corriente de 23 393 mdd, un saldo negativo en errores y omisiones de 1 449 mdd y ajustes por valoracion de 43 mdd.
Igualmente, sobresalen los pagos por intereses a residentes en el exterior: 8 253 mdd a cargo del sector publico y 2 255 mdd del privado, para un total de 10 508 mdd (9.3% mayor que los efectuados en 1992) y un superavit en transferencias de 2 687 mdd (-11% respecto al periodo anterior) de los cuales nueve decimas provinieron de remesas familiares.(5)
Dicho sea de paso, es un hecho que conforme avanza la globalizacion del pais la sangria de fondos -ahorros- internos es creciente, y la deuda externa publica bruta, al 31 de marzo de este ano, se ubico, segun la Secretaria de Hacienda y Credito Publico (SHCP), en 81 731.9 mdd y la neta en 72 968.1 mdd, lo que incrementara sin duda el monto de los egresos por los conceptos mencionados.(6)
Asi lo confirma otra fuente que estima que ``el sector privado debera efectuar amortizaciones por 9 473.3 mdd entre 1996 y 1998, cifra que equivale a 47% de los 20 156 mdd a que asciende la deuda de las empresas privadas mexicanas. En 1993 el sector privado mexicano capto cerca de 43 995.5 mdd por concepto de exportaciones; no obstante, estas divisas financiaron exclusivamente 63.7% de las importaciones que requirieron estas entidades para sus procesos productivos. [Lo que de paso revela la alta concentracion en los plazos de vencimiento de los creditos externos contraidos por el sector privado, el cual] debera amortizar en 1997 cerca de 7 056.4 mdd, una cantidad equivalente a 35% del monto total de la deuda externa contraida por las empresas privadas a raiz de su reingreso en los mercados internacionales de capital y 1.4 veces superior al flujo anual de inversiones extranjeras que por 4 900.7 mdd se registraron en 1993.''(7)
Lo cierto es que la propension al deterioro de las cuentas del exterior ha sido directamente proporcional a las resoluciones de apertura unilateral tomadas por los responsables de las politicas economicas nacionales.
Asi lo muestran los calculos simples de los cocientes entre ingresos y egresos respectivos a los anos de 1988-1993:
Esta situacion -huelga decirlo- surge como resultado de un crecimiento de los flujos de ingresos en cuenta corriente menos que proporcional que el de los egresos, pues los primeros crecieron 38.5% contra 67% de los segundos en los periodos revisados.
Sin considerar las salidas recientes de capital especulativo, las relaciones estrictamente de comercio exterior han llevado al cociente a 0.59 hasta abril pasado, lo que significa que por cada dolar de mercancia importada solo se exportan 59 centavos, lo que sin duda revela un notable deterioro de la relacion entre ingresos-egresos por intercambio.
En numeros absolutos, el aperturismo ha significado un deficit acumulado en cuenta corriente superior a los 76 400 mdd de 1989 a 1993, de los cuales casi 23 400 correspondieron a 1993.(8)
En el terreno puramente comercial (que se analiza en otros articulos de este numero), vale la pena mencionar que se ha arrastrado un constante deficit desde julio de 1988, solo interrumpido durante febrero de 1990, en el que se obtuvo un pequeno superavit de 16.7 mdd. Y la tendencia no parece corregirse, ya que durante los primeros meses de 1994 la perdida del intercambio externo de mercancias tuvo un promedio mensual cercano a los 1 600 mdd, por lo que puede esperarse que este ano alcance o aun supere, por segundo ejercicio consecutivo, los 20 000 mdd.
Al parecer habra grandes dificultades para financiar dicha perdida relativa con ingresos de capital, cuyo flujo ha perdido dinamismo, e incluso podria presentarse el fenomeno de la fuga de recursos, a juzgar por el comportamiento reciente del mercado accionario.
Segun informa un diario nacional, ``En los primeros cinco meses del ano, el saldo de la inversion extranjera en el mercado de valores descendio en 1 855.03 mdd, -2.42%, para sumar al cierre de mayo 74 626.75 mdd. [...] Las cifras, dadas a conocer por la Bolsa Mexicana de Valores a traves de sus Indicadores Bursatiles y la Casa de Bolsa Bancomer, muestran que de los 74 626.75 mdd, 51 792.69 mdd estan invertidos en acciones diversas y 22 834.06 mdd en valores gubernamentales representativos de la deuda interna mexicana. [...] El saldo del capital foraneo comprometido en acciones observo un descenso de 2 840.76 millones de nuevos pesos, respecto al reportado al cierre de diciembre de 1993; esto indica una baja de 5.20%, segun datos de la BMV.''(9)
El mismo diario precisa que ``El deterioro de la confianza en el mercado accionario mexicano por parte de los inversionistas extranjeros se evidencio en mayor medida al cierre de abril, cuando el flujo de inversion extranjera fue negativo, es decir que se observo una salida de 321.3 mdd.''(10) Esta situacion no se habia modificado hasta el momento de redactar este breve ensayo, y no tenia visos de modificarse, al menos en el corto plazo.
Algunas secuelas del desequilibrio externo
En contra de los que menosprecian las consecuencias de un desequilibrio negativo cronico de las cuentas del exterior, es evidente que, de persistir, los danos para el pais seran muy graves, en terminos de crecimiento, inversion y empleo.
El diario USA Today senala que ``con la puesta en marcha del TLC crecio el numero de empleos en Estados Unidos debido a que aumentaron las exportaciones de EU a Mexico. Datos del Departamento de Comercio del vecino pais del norte revelan que en el primer trimestre de este ano [1994] las ventas de Estados Unidos a Mexico sumaron 11.9 mil millones de dolares (mmdd). De continuar esta tendencia, a fines de ano el monto de las exportaciones seria de casi 48 000 mmdd, un aumento de 6.4 mmdd comparado con 1993.
``Segun los calculos de los economistas, cada vez que las exportaciones crecen mil mdd se incrementa entre 15 mil y 20 mil el numero de empleos. De aqui se deduce que este ano el numero de empleos podria elevarse, al menos, a 96 mil y al primer trimestre corresponderian 24 mil.''(11)
No se necesita ser muy conocedor de las cuestiones economicas para entender que un empleo creado en Estados Unidos, dedicado a la fabricacion de mercancias y servicios consumidos en Mexico, es un puesto de trabajo que se sustrae a este.
A despecho de estas pruebas fehacientes, todavia hay quien continua inflexible en su confianza en que la estrategia actual es la mejor -o la unica posible- y traera consigo un aumento de la produccion interna.
``Las cifras oficiales sobre el producto interno bruto [asegura Banamex] confirman la desaceleracion ocurrida en 1993: la economia registra un crecimiento de apenas 0.4%, el aumento mas bajo desde 1986. Ello no modifica nuestros pronosticos para 1994: un avance del PIB de entre 2 y 2.5% y una inflacion ligeramente superior al 6 por ciento.''(12)
El Banco de Mexico en parte avala tales posiciones y continua con su bien conocida interpretacion demasiado -e injustificadamente- optimista respecto a la contribucion de los capitales externos para ``complementar'' el ahorro interno y lograr el pospuesto desarrollo.
Sus informes -de gran influencia en circulos gubernamentales, academicos y empresariales- sostienen las conclusiones a las que llegan otros analistas, que confian en que la direccion de los flujos internacionales es la correcta, y para probarlo utilizan las cifras de la banca central: ``Entre 1973 y 1982, la mayor parte del ahorro foraneo, 85%, ingresa como deuda; durante los ultimos cuatro anos, dos terceras partes son inversion. En promedio, en lo que va de la decada, la ultima se compone, grosso modo, de una tercera parte de IED, otro en la bolsa y el resto en el mercado de dinero, principalmente valores gubernamentales. En los ultimos dos anos mas del 70% de la inversion extranjera es en cartera: en 1992, 45% en mercado de dinero y 25% en la bolsa, y lo opuesto el ano pasado.''(13)
Como se ha confirmado con los datos de parrafos anteriores, aun si la citada tendencia fuera tal como se describe, no se refleja en la inversion, el crecimiento y mucho menos en el abatimiento del desempleo -abierto y embozado-, el cual lleva ya 18 meses continuos de registrar tasas decrecientes, de manera ininterrumpida.
La congelacion de los fondos exteriores
En concordancia con las severas concepciones monetaristas, el Banco de Mexico justifica la acumulacion de abundantes reservas internacionales en el control de las presiones inflacionarias. En el Informe 1993 ``se reitera [...] que de haberse permitido que tales recursos externos repercutieran en su totalidad en la demanda agregada de la economia, se hubiera generado un deficit aun mayor en la cuenta corriente y, ademas, presiones indeseables sobre los precios. Por ello, el Banco de Mexico decidio atenuar, y lo continuo haciendo en 1993, el efecto potencial de dicho influjo sobre la liquidez de la economia, lo cual se logro a traves de operaciones de esterilizacion. Esta politica de impedir que la totalidad de la entrada de recursos provenientes del exterior se reflejara en el gasto, propicio una nueva acumulacion de reservas internacionales. De esta manera, al 31 de diciembre de 1993, el saldo de la reserva internacional del Banco de Mexico fue de 24 537.5 mdd, 5 983.3 millones superior a la cifra del 31 de diciembre de 1992.''(14)
Cresos bancarios, pueblos parias. Unas breves conclusiones
Resulta por demas reveladora de la incapacidad del ``modelo'' actual la ansiedad por atraer capitales del exterior, por las diferentes vias conocidas, a fin de ``complementar'' el insuficiente ahorro interno, fondos que luego se congelan por la contradiccion de que se obtuvieron mas recursos que los que la economia mexicana puede absorber productivamente. Entre mas capitales ingresan (ahorro externo), mayores reservas inmovilizadas y menor complemento productivo real del ahorro interno.
Paradojicamente, la insercion de Mexico en los flujos mundiales de comercio e inversion, columna vertebral de las maniobras anticrisis de los ultimos regimenes administrativos, ha sido -contrario sensu-, o se esta convirtiendo en el principal obstaculo para el proceso de acumulacion de capital interior, dado que es la ruta por la que se sustraen del ahorro nacional ingentes montos de recursos vitales para reactivar el ritmo de crecimiento economico y, en ultima instancia, para mitigar el deterioro del nivel de vida mayoritario, promesa siempre pospuesta en aras de ``mejorar'' el destino de las nuevas generaciones, una vez que se haya logrado cocinar el enorme pastel ofrecido por el neoliberalismo para todos aquellos que se sometan a sus dictados.
De manera sucinta, no es aventurado afirmar que el patron de apertura multiple e insercion subordinada a las corrientes internacionales de capital, servicios y mercancias, sobre el que se han fincado grandes esperanzas y se han hecho fuertes apuestas, dista mucho de ser la solucion a la crisis cronica y recurrente -con breves lapsos de recuperacion y progreso- que aqueja a la economia nacional pero, sobre todo, ha hecho evidente la ineptitud de todo el planteamiento cuasi neoliberal para responder con la rapidez y extension suficientes para resolver las graves distorsiones en la distribucion del ingreso, el empleo, la seguridad social, la vivienda y la educacion, entre otras necesidades sociales.
Al contrario, se podria asegurar que la llamada modernizacion ha procreado sin duda un cambio estructural, pero no en el sentido del autentico desarrollo economico sino de un crecimiento irregular y desequilibrado, que en mas de un sentido ha profundizado la dependencia y las desigualdades sociales.
Tales reflexiones, sin embargo, no pueden encontrarse en los informes anuales de la banca central, que mas que reflejar el estado real de los asuntos nacionales representan exclusivamente la postura de los mismos que deciden la estrategia economica del pais.
| (Ingresos/egresos) | ||
| Ano | Comercial | Corriente |
| 1988 | 1.09 | |
| 1989 | 0.94 | 0.89 |
| 1990 | 0.88 | |
| 1991 | 0.80 | |
| 1992 | 0.71 | |
| 1993 | 0.75 | 0.74 |
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.
(1) Banamex, (2) Banamex, ``Pronosticos, 1993'', Examen de la Situacion Economica de
Mexico, vol. LXVIII, no. 794, Mexico, enero de 1992, pp. 11-12.
(3) Banco de Mexico, Informe Anual 1993, Mexico, p. 317.
(4) Ibid., p. 204.
(5) Ibid., pp. 225 y 223.
(6) La Jornada, 16 de mayo de 1994.
(7) Estudio sobre el financiamiento externo de Mexico, del Grupo Financiero
Banamex-Accival, Excelsior, 30 de mayo de 1994.
(8) Calculados con datos del acervo Bernouille del Banco de Mexico.
(9) El Universal, 9 de junio de 1994, seccion financiera.
(10) El Universal, 12 de junio de 1994.
(11) Ibidem.
(12) Banamex, ``Crecimiento economico: cierre de 1993 y perspectivas para
este ano'', Examen de la situacion economica de Mexico, vol. LXX, no. 794,
Mexico, marzo de 1994, p. 106.
(13) Ibid., p. 114.
(14) Op. cit., p. 29.