La estrategia economica aplicada en los dos ultimos sexenios ha profundizado
el deterioro de las condiciones de vida de la mayor parte de la poblacion; pues
los saldos macroeconomicos relativamente favorables no se han visto reflejados
en la vida cotidiana de los trabajadores. El crecimiento economico, muy
inestable por cierto, no ha ido acompanado de una mejor distribucion de la
riqueza.
En 1993, el producto interno bruto (PIB) mostro un crecimiento economico de
0.4% en terminos reales (inferior al 2.8% observado en 1992), con lo que la tasa
promedio de crecimiento en lo que va de 1989-1993 se ubica en 2.9% anual.(1) La
tendencia tan limitada del PIB acentuo el rezago en el ofrecimiento de puestos
de trabajo, aumentando el desempleo en el pais, sobre todo por la profunda
recesion del ano pasado, que coloco la tasa de aumento del PIB por debajo del
crecimiento demografico y la consecuente disminucion del producto per capita.
Los mas afectados con la recesion economica y el desempleo han sido los
trabajadores ubicados en el sector no maquilador de la industria manufacturera,
en donde se registro una disminucion promedio del numero de plazas de 7.1% en
1993, siendo mas acentuada la caida en el numero de obreros (7.8%) que de
empleados (5.6%).(2)
El nivel de desempleo generado, de acuerdo a la actividad industrial, mostro
diferencias entre uno y otro sector. Asi, por ejemplo, la reduccion de la planta
laboral fue mayor en las industrias metalicas basicas (14.9%) y sus productos
(9.9%) que en otros sectores, a pesar de ser una de las industrias de mayor
crecimiento. Por su parte el empleo en el sector maquilador aumento 7.3%, al
tiempo que se registro una recuperacion del poder adquisitivo de las
percepciones medias del personal ocupado en esta actividad.
El desempleo abierto paso de 2.8% en 1992 a 3.4% en 1993, es decir 0.6 puntos
porcentuales arriba de lo reportado el ano anterior y es la tasa mas alta desde
1988.(3)
El objetivo de ``remediar la pobreza y alcanzar niveles adecuados y
generalizados de bienestar''(4) quedo alejada de la realidad, cuando menos para
este sexenio.
En los diversos programas, el gobierno destaco como un elemento clave de la
estrategia economica para salir de la crisis el control de la inflacion como
medio para asegurar una mejor distribucion del ingreso. El cuadro 1 muestra como
evolucionaron los precios en los ultimos anos y la reduccion tan significativa
del proceso inflacionario, a partir de 1987 (159.2%) hasta lograr los niveles de
un solo digito (8.0% en 1993).
El indice inflacionario logrado en 1993 es el mas bajo de la serie que se
considera en el cuadro 1, al haberse ubicado en 8%; es incluso, el menor
porcentaje registrado en las dos ultimas decadas.
Sin embargo, el efecto positivo del abatimiento de los indices inflacionarios
no tienen su correspondencia con la recuperacion de la capacidad productiva, el
mejoramiento en la demanda de empleo y la recuperacion salarial ya que se
mantienen como promesas incumplidas.
En la ultima firma del Pacto para la Estabilidad, la Competitividad y el
Empleo (octubre de 1993) se refrendo la misma politica laboral, ya que se
mantuvieron las bases para el control de los aumentos salariales, si bien esta
vez se introdujo un elemento novedoso: que a partir de ese momento las
modificaciones salariales estarian determinadas por el incremento de la
productividad de la mano de obra.(5)
Esta forma de entender la recuperacion salarial resulta realmente injusta, ya
que se someten las revisiones del salario y su recuperacion a los aumentos de la
productividad.
Recordemos que el salario de un trabajador cubre una jornada laboral,
supongamos de 8 horas, de la cual el empresario paga un salario y le queda una
utilidad. Un incremento de la productividad significaria mayores utilidades para
el capital. En el caso de los asalariados, se ha ido acumulando un deterioro de
su nivel de ingreso que vuelve obligatorio buscar, primero, la recuperacion
salarial que compensara su nivel anterior y una vez logrado esto entonces si el
aumento salarial por productividad, significaria un reparto mas equitativo de la
riqueza.
No es correcto que ahora el pago justo al trabajador se condicione al aumento
de la productividad, sobre todo en aquellas empresas que no han podido
establecer planes de modernizacion productiva. Es decir, si no hay una
modernizacion tecnologica, ni la capacitacion de la fuerza de trabajo, ni
procesos de organizacion laboral, etc., no puede hablarse de incrementos en la
productividad. En estas condiciones, no es posible sujetar un salario
deteriorado a la espera del aumento de la productividad. Esta se puede
establecer como un incentivo real para el trabajador, pero no puede sustituir el
rezago historico; es necesario, primero, establecer un salario
constitucionalmente remunerador para entonces si fijar mecanismos que tiendan a
repartir equitativamente la productividad.
Las revisiones de los salarios minimos y contractuales en el ano que
comentamos continuaron bajo el control del gobierno, por este motivo la perdida
del poder adquisitivo no se interrumpio en 1993. Si bien es cierto que en
algunos sectores se observo una relativa recuperacion, esta no alcanzo a cubrir
mas que en una pequena proporcion la perdida de su poder adquisitivo de los
ultimos anos.
Lo que se plantea con las reflexiones anteriores es que, independientemente
del porcentaje de inflacion, si no hay una correspondencia entre los incrementos
salariales y el aumento de los precios, el efecto sobre el salario real sera
determinante. Los datos del cuadro 1 muestran menores indices de inflacion, pero
los incrementos salariales se ubicaron por debajo de ellos, lo que provoco una
continuidad en la perdida del poder adquisitivo.
En estas condiciones el deterioro del nivel de vida puede ser de la misma
intensidad o mayor si se mantiene una politica laboral que privilegia el control
de la inflacion a costa de los salarios. No es suficiente la presencia de
indices inflacionarios menores si los aumentos salariales no son similares al
avance de los precios. A final de cuentas hay una relacion directa entre el
aumento o disminucion de los precios y los porcentajes otorgados en las
revisiones salariales. Mientras se mantenga este desequilibrio entre las dos
variables, el poder adquisitivo seguira deteriorandose.
El problema que ha impedido mantener el poder adquisitivo del salario es que
la proporcion entre salarios y precios ha jugado en contra de los trabajadores.
Mas aun, el logro de tasas inferiores del indice inflacionario se ha sustentado
en la politica de control salarial mediante la renovacion constante de los
``pactos'' se pudieron establecer tanto en los salarios minimos como en los
contractuales. Por todo ello no es sorprendente que:
``En lo que respecta a los salarios minimos vigentes a lo largo de 1993, el
promedio ponderado nacional, que aumento 8% al iniciar el ano, tuvo un descenso
de 1.6%, en terminos reales, respecto al promedio de 1992''.(6) La cita anterior
se refiere a los trabajadores que ganan el salario minimo, pero en otra parte
del documento se asegura que la poblacion con ingresos inferiores a un salario
minimo se ubico en 8.9% en 1993,(7) lo que quiere decir que muchos asalariados
sufren condiciones mas criticas de las que se han comentado. Por ello los exitos
macroeconomicos de la politica neoliberal, tales como el saneamiento fiscal (que
incluso permitio generar un superavit del sector publico y cumplir holgadamente
los pagos de la deuda interna y externa), la reduccion de la inflacion, etc., no
se han reflejado en la situacion economica de los hogares. Por el contrario, el
saneamiento de las finanzas publicas ha contribuido a profundizar la recesion
economica en la medida en que muchas de las empresas privadas, antes vinculadas
al sector publico, han resentido una reduccion de la demanda de bienes y
servicios por parte de este, por lo cual se contrae aun mas el mercado interno,
el empleo y los salarios.
Esta situacion se entiende por la menor inversion estatal y el alejamiento de
muchas actividades generadas por el proceso privatizador y la contraccion
significativa de la inversion del sector privado a causa de la crisis, pero
tambien por la intermediacion financiera y los altos costos del credito.
La competitividad global de la economia mexicana(8) esta fincada en la
productividad como la formula para competir en el mercado y elevar el nivel de
vida de la poblacion. Segun el Banco de Mexico, esta politica dio por resultado
un desarrollo intenso en el proceso de inversion que ha transformado el aparato
productivo y generado una creciente productividad de la mano de obra, en donde
el ``cambio estructural'' y la creciente apertura al exterior de la economia ha
impuesto a las empresas la busqueda de mejores condiciones competitivas para
modificar la eficiencia y la productividad.
Los resultados de esta politica, aunque no se reconoce explicitamente,
destacan que la apertura indiscriminada de los mercados enfrento a muchas
empresas a una competencia muy dificil, en condiciones adversas, lo que las
llevo a desaparecer del mercado o a enfrentar problemas de sobrevivencia
critica.
En los sectores en donde se han dado los cambios se establecieron
remuneraciones medias crecientes a un ritmo semejante al de la productividad del
trabajo, por lo cual los costos unitarios de la mano de obra se mantuvieron
estables en el ano. Sin embargo, las remuneraciones totales se redujeron 2.6%,
en tanto que las remuneraciones medias aumentaron 4.9% (vease cuadro 2). De lo
anterior podemos deducir que si bien es cierto que en algunos sectores de la
economia se registro una leve recuperacion de las remuneraciones, en terminos
globales hubo una caida de la masa salarial, como consecuencia del incremento
del desempleo, la caida del salario real y la persistencia de la recesion
economica.
La mayor parte de los trabajadores o siguen resintiendo perdidas en su poder
adquisitivo o la recuperacion que ha experimentado su salario no compensan la
caida acumulada en el sexenio y menos aun si nos referimos a periodos
anteriores.(9)
La situacion descrita corresponde al grupo de trabajadores que mantienen su
puesto de trabajo, pero esta situacion es mas dramatica para otro tipo de
asalariados; es decir aquellos sectores en que la apertura comercial los ha
desplazado del mercado por no ser competitivos o empresas que continuan
reduciendo su planta laboral (por ejemplo, las industrias textil y de prendas de
vestir, zapatera, electronica, metalurgica, etc.).
A pesar del deterioro social, la politica de ajuste continua moviendose en un
terreno que conduce a la profundizacion del modelo, y aunque reconoce el bajo
crecimiento economico y el aumento del desempleo confia en que las fuerzas del
mercado solucionaran esos supuestos.
El problema se reduce a la insuficiencia en el adiestramiento. Es decir, se
retoman los argumentos del pasado, que aseguraban que la falta de capacitacion
era la causa del desempleo y que por logica la salida a este problema seria el
adiestramiento y el desempeno de otras tareas. En esta perspectiva se presenta
la flexibilizacion de los mercados laborales como la alternativa para tener
mayores empleos al facilitarse la movilizacion y el reentrenamiento de la mano
de obra.
Como vemos han sido grandes los costos de este proceso, en especial en el
sector laboral que ha sido el mas duramente golpeado, no solo por el desempleo
que ha generado la modernizacion de los sectores industrial y de servicios sino,
tambien, por el incremento natural de la demanda de trabajo que acentua sus
indices como consecuencia de la politica de modernizacion agropecuaria, que ha
profundizado la tendencia al desplazamiento del campo a la ciudad.
Los beneficios esperados, como consecuencia de los profundos cambios
economicos impulsados durante este y el pasado sexenio, no se reflejaron en el
bienestar social prometido. La apuesta de que los beneficios se lograrian
mediante el incremento de productividad y una economia mas competitiva no
alcanzan todavia a distinguirse.
Los datos oficiales presentados en estos comentarios muestran que la solucion
de los problemas generados por la profundizacion de la crisis economica
recurrente y la modernizacion del proceso productivo son sumamente cuestionados,
ademas de que la apertura economica ha deteriorado la posicion, dentro del
mercado interno, de muchas empresas que no pueden modernizarse ni resistir una
competencia en la forma como se esta dando, llevandolas al cierre o a la
cancelacion de actividades productivas que aumentan significativamente el
desempleo, lo que a su vez genera una contraccion mayor del mercado interno que
se revierte en contra de los supuestos objetivos que el proyecto liberal
pretende corregir: la pobreza, el desempleo y los aspectos sociales a los que
esta situacion conduce.
Al no cumplirse las expectativas del crecimiento economico programado al
inicio del sexenio, se relegan los objetivos de mejoramiento de los salarios, el
aumento del empleo, el fortalecimiento del mercado interno, el incremento de la
inversion, etc. Sin embargo, se ratifica la politica economica del modelo
neoliberal.
La continuidad de la politica neoliberal amenaza con profundizar la crisis
economica, en la medida en que los objetivos planteados para salir de ella no
mostraron una realizacion concreta, lo cual evidencia la necesidad de modificar
esos postulados, debido a la existencia de un amplio repudio social que adquirio
tintes inesperados con la declaracion de guerra del Ejercito Zapatista de
Liberacion Nacional, en el estado de Chiapas, en donde el contraste de la
riqueza concentrada en unas cuantas familias se mezcla con la pobreza mas
dramatica de la mayoria de la poblacion.
Cuadro 1
| Indice nacional de precios al
consumidor1 |
| Ano | % |
| 1980 | 29.9 |
| 1981 | 28.7 |
| 1982 | 98.8 |
| 1983 | 80.8 |
| 1984 | 59.2 |
| 1985 | 63.8 |
| 1986 | 105.8 |
| 1987 | 159.2 |
| 1988 | 51.7 |
| 1989 | 19.7 |
| 1990 | 29.9 |
| 1991 | 18.8 |
| 1992 | 11.9 |
| 1993 | 8.0 |
Fuente: Banco de Mexico, Informe Anual 1993,
Mexico 1994, p.
182.
1 Variaciones porcentuales anuales (diciembre a diciembre).
Cuadro 2
Indicadores de las remuneraciones anuales en terminos realesp
(Variaciones porcentuales respecto al mismo periodo del ano anterior) |
| Concepto | 1992 | 1993 |
| Remuneraciones |
| Totales | 5.5 | -
2.6 |
| Medias1 | 9.8 | 4.9 |
| Sueldos |
| Totales | 7.9 | 0.5 |
| Medios | 11.0 | 6.5 |
| Salarios |
| Totales | 2.0 | -
5.3 |
| Medios | 6.8 | 2.7 |
| Productividad |
| Media | 5.3 | 6.4 |
Fuente: Banco de Mexico, Informe Anual, 1993, Mexico, 1994, p.
177.
Cifras preliminares.
1 Las remuneraciones medias se refieren a las remuneraciones reales por
trabajador,
y se obtienen de dividir el total de las remuneraciones reales entre el numero
total
del personal ocupado.
Notas
* Miembro del personal academico del IIEc - UNAM.
1 Banco de Mexico, Informe Anual 1993, Mexico, 1994, p. 151.
2 Ibid., pp. 177-178.
3 Ibid., p. 179.
4 Ibid., p. 115.
5 Ibid., p. 24.
6 Ibid., p. 201.
7 Ibid., p. 180.
8 Ibid., p. 116.
9 Consulte al respecto Gerardo Gonzalez Chavez, PECE: ¨y la recuperacion
salarial, cuando?,
revista Momento Economico, no. 71, IIEc-UNAM, Mexico, enero-febrero de 1994, pp.
2-4.