ESEM, 05/01/96, ESTADISTICAS DE PRODUCCION: CAMBIO EN METODOLOGIA

Examen de la Situación Económica de México

País/Country: México

Banco Nacional de México

Volumen/Volume: 72   Número/Number: 846

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 05/01/96

Los cálculos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) relacionados con las series de volumen de producción industrial consideran como base, hasta 1995, el año de 1980. A partir de 1996, utilizan 1993. A diferencia de la reforma monetaria, este cambio no se limita a una nueva expresión de la unidad de medida: se trata de modificaciones que eventualmente afectan a las cuentas nacionales del país.

Motivos del cambio de base

La base se refiere al año en el cual, a partir de las cuentas del PIB industrial expresado en pesos corrientes, se calculan las participaciones, o ponderaciones, de cada actividad (y, frecuentemente, de productos específicos). Para años subsecuentes, se expresa cada actividad a precios constantes con el fin de aislar los efectos de las fluctuaciones de precios y así detectar el flujo en volumen, o real, de bienes.

Actualizar el año base es plausible, pues se mide de mejor manera el cambio estructural (CE) al reflejar mejor el perfil de la economía. Como se verá, implica incorporar el efecto del surgimiento de nuevos productos; se toma en cuenta con mayor precisión el dinamismo o declinación de cada sector; se incorpora la diversidad en la evolución de los precios relativos. La gráfica 20 muestra el valor real del PIB según las divisiones y grupos industriales de acuerdo con el cambio de su ponderación en 1993 respecto a 1980. Las ganadoras (la ponderación aumenta) avanzan a mayor velocidad que las que pierden, especialmente a partir de la década de los ochenta. Esto es reflejo de CE. Calcular hoy sus contribuciones al total, usando como criterio lo que aportaban en 1980, subestima a las ganadoras y sobrestima a las perdedoras. Al hacerlo, también introduce un nuevo elemento de dispersión en el desempeño relativo de las actividades. La gráfica 21 muestra la variabilidad (medida por el coeficiente de variación) del volumen de producción de los nueve grupos de ramas manufactureras. El de la base 1980 es mayor al de la 1993, precisamente porque la segunda ya incorpora el CE. Es de notar que, con el índice 1980, la variabilidad es significativamente mayor durante 1995. Se debe a que la crisis acentúa las debilidades de las actividades que declinan y las fortalezas de las que avanzan.

El cuadro 2 registra las ponderaciones según lo informado por el INEGI o inferidas por nosotros. Los cambios más notables se observan en minería y electricidad. La participación de la primera en el total industrial en 1993 es la mitad de la correspondiente a 1980, pues si bien el volumen de los productos minerales crece, sus precios disminuyen en los noventa (por ejemplo, la cotización del petróleo en 1993 es de 13.20 dólares por barril, menos de la mitad de lo vigente en 1980; en ese año, y debido al aumento en el precio de los energéticos, la plata vale 20.34 dólares/onza y el oro 612.56 dólares/onza mientras que en 1993 las cotizaciones son 4.30 y 360 respectivamente). Por contra, la participación de la electricidad en 1993 se duplica pues, en comparación con 1980, se eleva tanto en volumen (electrificación del país aunada al magro crecimiento económico) cuanto en precio real (eliminación de subsidios para equilibrar la relación precio/costo).

Las ponderaciones de 1993 difieren ligeramente de las participaciones de esas mismas actividades en el PIB nominal de ese año; debe atribuirse a revisiones hechas gracias a: mayores cobertura (censo económico de 1993), clasificación (en 1993, se inicia el uso de un nuevo clasificador para la encuesta industrial mensual) y desglose contable (por ejemplo, en minería, que es donde se registra más divergencia, Petróleos Mexicanos introduce la práctica de precios de transferencia y divide la empresa en subsidiarias, según la naturaleza de sus actividades).

El INEGI da cuenta de las series mensuales de producción 1994-95 con ambas bases, lo que permite apreciar las diversidades aludidas. El crecimiento en construcción es mayor con la 1980 (gráfica 22), pues se modifica su composición interna; las estructuras metálicas ganan participación y, creemos que la ponderación del sector "formal" (i.e. el inscrito en la organización empresarial correspondiente) también aumenta en el nuevo criterio. Minería cae mas en 1995 con la nueva medición, pues aunque el petróleo - cuya producción disminuye por los huracanes del año pasado- pierde participación, pensamos que el ramo canteras-arena-grava, que debe haber disminuido fuertemente por la contracción de la construcción, gana participación en el ramo minero.

CUADRO 2
PONDERADORES DE LA PRODUCCION INDUSTRIAL Y MANUFACTURERA
(Porcentajes)
Base 1980Base 1993
Industria100100
Minería 9.85.0
Manufacturas67.571.2
Construcción19.6 17.9
Electricidad, gas y agua3.05.9
Manufacturas100100
Alimentos, bebidas y tabaco24.627.4
Textiles, prendas de vestir y cuero13.88.9
Madera y sus productos4.33.2
Papel, imprentas y editoriales5.54.9
Química, caucho y plásticos14.915.8
Minerales no metálicos7.08.3
Metálicas básicas6.14.3
Productos metálicos, maquinaria y equipo21.324.2
Otras industrias manufactureras2.62.8

FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, estimaciones propias con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.

En la composición interna de cada uno de los grupos que integran la industria manufacturera se registran modificaciones substanciales. Los crecimientos en 1995 utilizando las distintas bases (gráfica 23) son muy desiguales, notablemente en alimentos, papel, química y otras industrias manufactureras. Con los datos disponibles, no es posible inferir hacia dentro de cada agrupación cómo cambia la ponderación de las diversas actividades y productos que lo componen.

Con el fin de tener una mejor perspectiva de lo que en conjunto representan estas modificaciones, es conveniente hacer una reflexión más detallada.

Lo que implica

La elección de un año base para la medición del desempeño económico está en función de la disponibilidad de una tabla de insumo-producto (IP), que es como una fotografía del estado relativo de las actividades productivas en un momento determinado. Permite conocer cuánto se produce, qué se necesita para ello (insumos de distintos sectores nacionales, importaciones, trabajo, etc.), quién lo compra (consumo privado o público, interno o externo, inversión, etc.). Todas estas transacciones están expresadas en el valor al que fueron realizadas. La tabla IP que se utiliza hasta hoy corresponde a 1980. En su versión de mayor detalle, divide a la economía en 72 ramas productoras de bienes y servicios. ¿Qué tanto se parece México a su fotografía de hace 16 años? Hay que tomar en cuenta lo siguiente.

De esta forma, las variaciones en volúmenes y precios a través del tiempo hacen que el individuo se parezca cada vez menos a la vieja fotografía. El cambio de base es como tener una foto reciente de la economía. Ahora bien, la información que se genera desde 1980 parte de la descripción de ese año. De ella se obtienen los participaciones que permiten agregar ramas en grupos, grupos en grandes divisiones, etc. La que ahora se construye para 1993 indica que tales ponderaciones se alteran (cuadro 2).

La gráfica 24 es una muestra, a nivel de grandes divisiones industriales, de las complicaciones que ello crea. La medición a precios constantes es una aproximación a los movimientos en volumen, mientras que la expresada en valores nominales añade a lo anterior alteraciones en precios. Como se observa, la variación de los ponderadores se explica por ambos elementos. Por lo tanto, para que la información referida a la vieja fotografía sea comparable con la que se obtenga a partir de la nueva, es necesario saber con precisión: (a) todos los cambios ocurridos, (b) en qué proporciones son atribuibles a precios o cantidades, y (c) cómo se relacionan intersectorialmente. Todos estos cálculos son posibles, pero no son sencillos; es así que los ajustes pueden provocar confusión.

Las gráficas 25 y 26 ilustran esta problemática. Para textiles y prendas de vestir, la medición del volumen de producción industrial con bases 1980 y 1993 no muestra grandes diferencias. Sin embargo, no ocurre así con papel, imprenta y editoriales. El derrotero que siguen sus índices sugiere una historia distinta sobre el desempeño reciente de este grupo. Se debe a la diferencia en la importancia relativa que se atribuye a cada una de las ramas que lo componen, a su vez determinados tanto por precios cuanto por cantidades. Una vez incorporado al conjunto de las actividades productivas, estas adaptaciones alteran virtualmente a todas las relaciones interindustriales1. Es por ello que cifras aparentemente semejantes (por ejemplo, para textiles y prendas de vestir) pueden corresponder a mediciones muy distintas sobre actividad económica. El hecho de que la modificación de base es importante y no es fácil de entender puede obscurecer el análisis en momentos en que la coyuntura (ritmo de la recuperación) es particularmente importante.

En suma, el cambio de base a una reciente es encomiable pero no trivial. Además de las complicaciones metodológicas, puede confundir al público; esto se debe evitar a toda costa. En la actual crisis, el cambio aludido es delicado. El público se puede sentir defraudado y disminuir la credibilidad. El reporte de INEGI de los índices utilizando las dos bases durante 1994 y 1995 reduce este problema. El continuar con esta práctica durante el presente año coadyuvará a cancelarlo.


(1)Primero, afecta su relación con sectores que le compran y venden, que a su vez deben modificar sus vínculos con sus propios clientes y provedores y así sucesivamente hasta alterar el conjunto de la tabla IP, en un efecto "dominó".