ESEM, 05/01/96, DEUDA EXTERNA

Examen de la Situación Económica de México

País/Country: México

Banco Nacional de México

Volumen/Volume: 72   Número/Number: 846

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 05/01/96

Su evolución refleja tanto el deterioro de la percepción del riesgo del país en los mercados financieros internacionales a raíz de la devaluación de nuestra moneda, cuanto el apoyo, que proviene principalmente de Estados Unidos (EUA) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). A principios de 1995 el riesgo inminente deriva de una expectativa de insuficiencia de divisas para enfrentar las obligaciones a corto plazo, con la banca internacional y con inversionistas extranjeros que poseían deuda interna denominada en dólares, en valores del gobierno federal (Tesobonos). El apoyo externo resulta decisivo para solventar los compromisos y permitir un rápido retorno de México a los mercados de capitales.

En estas notas sobre los compromisos con el extranjero se consideran dos definiciones: la primera comprende la deuda con bancos extranjeros y organismos financieros internacionales, y mediante colocaciones de mercado (bruta); la segunda incorpora la deuda en valores gubernamentales, emitidos en el mercado doméstico, en poder de inversionistas foráneos, como son Tesobonos, Cetes, Bondes, Ajustabonos, que denominaremos global1.

Antecedentes

El rápido crecimiento del endeudamiento, a principios de los ochenta, lleva a serias restricciones en la disponibilidad de recursos financieros a partir de la crisis de deuda de 1982. Se manifiesta, entre ese año y 1988, en una intensa transferencia de recursos al exterior, que deriva, principalmente, del peso excesivo del servicio de la deuda y del escaso financiamiento externo que el país recibe en ese lapso, a lo que se suma, posteriormente, un rápido deterioro de los términos de intercambio. Parte del ahorro interno se canaliza fuera, limitando el avance del consumo y la inversión domésticos y, en consecuencia, el crecimiento económico.

Con el proceso de negociación de la deuda, a finales de la década pasada, se logra una importante mejoría en su servicio. La transferencia externa neta se revierte a favor del país, que se vuelve receptor neto de capitales, lo que permite complementar la insuficiencia de ahorro interno para el financiamiento de la inversión que requiere el proceso de cambio estructural (gráfica 11).

Sin embargo, la grave salida de capitales en 1994, alentada por un gradual deterioro de expectativas a lo largo del año y el alza de tasas de interés en EUA, que se agudiza a finales del mismo, hace que las reservas internacionales caigan a un nivel casi equivalente a la mitad del valor mensual de las importaciones de bienes y servicios. Se fortalece la idea de insolvencia para cumplir con los obligaciones financieras foráneas y se desencadena una nueva crisis (gráfica 12).

Evolución en 1995

El endeudamiento externo bruto, bajo la definición tradicional, se ubica en 162.6 miles de millones de dólares, lo que significa un incremento de 19.1% respecto al saldo del año anterior. Es prácticamente equivalente al monto de recursos que significa el apoyo, en el Fondo de Estabilización. Aunque su composición se modifica al incrementarse el del sector público y el del Banco de México, 32.4% en conjunto, por dichos recursos. El del sector privado avanza 6.3%, en tanto que el de la banca comercial cae 16.7%, lo que refleja las dificultades para acceder a los mercados internacionales de capital por la recesión en cierre, y la percepción de fragilidad financiera del sistema bancario por el impacto de ésta en la calidad de sus activos (gráfica 13).

Sin embargo, al considerar la definición global el incremento de la deuda es de 6.4%. Se explica por el cambio de composición que resulta de la amortización de deuda interna en manos de extranjeros por 16.2 miles de millones de dólares, con recursos del Fondo de Estabilización; el resto por el fortalecimiento de las reservas nacionales. Un factor importante es la mejoría del perfil de la deuda, ya que se amortiza la de corto plazo con recursos con vencimiento promedio de tres años (gráfica 14).

Capacidad de pago y de refinanciamiento

A pesar de las dificultades de los dos últimos años, salida de capitales y crisis financiera, se logra mantener una transferencia neta de fondos al país, a diferencia de lo sucedido en la crisis de 1982, aunque en una magnitud mucho menor a la observada en los cuatro años previos. Desde finales de 1995 se vislumbran mejores tiempos; la percepción del riesgo evoluciona favorablemente, con lo que la captación neta de recursos de fuera tiende a aumentar. Por ello se amplían las posibilidades de refinanciamiento o renovación de la deuda, que es uno de las mecanismos comúnmente utilizados para evitar rápidas transferencias de recursos o incumplimientos de pagos. En este sentido las expectativas juegan un papel importante.

En 1995 se observa debilitamiento en indicadores que miden la capacidad de pago. Empero, se tienen mejores niveles que los máximos alcanzados en la década de los ochenta. La deuda externa global como proporción del PIB se ubica en 65% versus un promedio de 76% en 1983, 1986 y 1987. Como proporción de las exportaciones totales es la menor desde 1970. Asimismo, el pago de intereses como proporción del PIB, 5.2%, es inferior al promedio de 1982 a 1987, de 7.0% (gráfica 15).

Comentario final

La mejora del perfil de la deuda externa global implica menores presiones en el corto plazo. Aún cuando importantes montos vencen para 1996, alrededor de 45 mil millones de dólares, la posibilidad de refinanciamiento se acrecienta, al tiempo que se prevén mayores entradas de capitales, por inversión extranjera y colocación de bonos en los mercados internacionales. Al primer trimestre corresponde la tercera parte de este monto, donde se logra refinanciar o sustituir deuda prácticamente en su totalidad. No obstante, la deuda externa y su servicio limitan la disponibilidad del ahorro interno: en los últimos quince años se pagan alrededor de 150 mil millones de dólares, tan sólo por concepto de intereses. El aumento de los niveles de deuda implica mayores desembolsos en el futuro. Por ello, aún cuando el riesgo de insolvencia se disipa, es importante asegurar la capacidad de pago del compromiso externo. La inversión productiva y la continuidad de la reforma estructural serán determinantes ante la necesidad de recursos financieros que se tiene para salir avante en el desarrollo (cuadro 1).

CUADRO 1
VENCIMIENTOS DE DEUDA EXTERNA ESTIMADOS PARA 1996
(Miles de millones de dólares)
Enero-diciembreAbril- diciembre
ConceptoS.H.C.P.BanamexS.H.C.P.Banamex
Vencimientos deuda externa28.744.719.030.7

Sector público

15.815.810.910.9
Banca comercialn.c.14.6n.c.10.9
Sector privado no bancario11.811.88.08.0
Banxico (swap con EUA y Canadá) n.c.1.5n.c.0.0
Banxico (con el F.M.I.)1.11.10.00.8

(+) Tesobonos

28.944.9 19.030.7

n.c. No considera estos vencimientos.

FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y estimaciones propias.


(1)En Examen de la Situación Económica de México, número 842, de enero de 1996, págs. 18 y 19, se hace una referencia más amplia a estas definiciones. Aunque la que ahora denominamos "global" estaba limitada sólo a Tesobonos en poder de extranjeros.