ESEM, 02/01/96, ESTRUCTURA ENERGETICA, 1994

Examen de la Situación Económica de México

País/Country: México

Banco Nacional de México

Volumen/Volume: 72   Número/Number: 843

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 02/01/96

Recientemente se publica el Balance nacional de energía 19941, que presenta una visión global de las fuentes y usos de la energía en México. Permite analizar las principales interacciones del sector energético con las demás actividades.

En 1994 la producción primaria (fuentes sin valor agregado previo) asciende a 1,405.3 barriles equivalentes de petróleo (BEPs)2, de los cuales el 90.7% son hidrocarburos (petróleo crudo en 75%, gas natural y condensados), el resto son electricidad (3.6%)3, leña y bagazo de caña (3.7%) y carbón (2%). Las importaciones son de carbón, poco importantes (1.4 BEPs). Las exportaciones, todas de petróleo crudo, representan el 34.1% de la producción. El país es autosuficiente en el abasto de energía primaria, aunque altamente concentrado en los hidrocarburos. Si a la producción se restan la exportaciones y la energía no aprovechada, y se suman importaciones y variación de inventarios, se tiene la oferta interna bruta de energía primaria (949.3 BEPs), la cual se destina casi totalmente (92%), a los centros de transformación (refinerías, plantas de gas, centrales eléctricas y coquizadoras); lo demás (leña, bagazo de caña y gas no asociado) va al consumidor final. La oferta de energéticos se complementa con importaciones de energía secundaria (energía producida a partir de una fuente primaria), que significan el 7.9% del consumo nacional y sus componentes principales son las gasolinas y el combustóleo.

A fin de abastecer las necesidades del país, los centros de transformación absorben el 30% del consumo nacional, que se divide en: a) el necesario para el funcionamiento de las plantas y, b) el requerido para la generación de otra fuente (235.6 BEPs), que en su mayoría (95%) es electricidad4. Asimismo, existen pérdidas por transformación y distribución (cuadro 4).

El componente destacado del consumo nacional es el que se destina a los usos finales, es la energía demandada por las labores productivas y las familias y se clasifica en dos: a) consumo no energético, que es materia prima sobre todo para la petroquímica, y equivale al 9.1% y, b) consumo energético, empleado para la generar calor y en procesos de combustión; el transporte es el principal consumidor de energía, seguido por los sectores industrial-minero, residencial, comercial, público y marginalmente, agropecuario (cuadro 5).
CUADRO 4
CONSUMO NACIONAL DE ENERGIA
(Millones de barriles equivalentes de petróleo)
1994Participación, %
Consumo nacional949.3100.0
-Sector energético283.729.9
--Autoconsumo108.011.4
--Por transformación157.316.6
--Pérdidas18.31.9
-Final total655.670.1
--No energético60.66.4
--Energético605.063.7

FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos del Balance Nacional de Energía, 1994, Secretaría de Energía, noviembre 1995.

La mayor participación del primero obedece al consumo de gasolinas, que en el período 1987-1994 crece a tasa media anual de 5.9%, contra 3.1% del consumo final energético. Asimismo, representan el 27.1% de este último y el 67.0% del transporte. La industria (sin considerar producción primaria y refinación de Petróleos Mexicanos, ni generación de Comisión Federal de Electricidad) es la que consume más combustóleo y gas natural (87.3 y 94.0% de la demanda energética final) y requiere arriba de la mitad de la electricidad obtenida. Por ello, buena parte de las políticas en materia de energía se orientan a la reestructuración y al logro de mayor eficiencia del patrón de consumo industrial.

Un indicador para medir la eficiencia del consumo es el coeficiente de intensidad energética (consumo de energía/PIB), que es la cantidad de energía consumida (BEPs) por peso producido (gráfica 10). Se identifican dos tendencias, una ascendente hasta 1989 y otra en sentido contrario hasta 1994; implica que los requerimientos unitarios disminuyen solo 2.5% en doce años. No sucede lo mismo con la industria, que los reduce 21.2% a pesar de que en el período 1992-1994 se incrementan 3.4%. Siete actividades (siderurgia, Petroquímica de Pemex, química, cemento, azúcar, minería y celulosa y papel) concentran el 67.1% de la energía empleada por la industria. Si se analiza la evolución de la intensidad energética en cuatro de ellas se explica la caída de la eficiencia en el lapso 1992-1994 (gráfica 11), pues únicamente acero ha logrado reducir su consumo unitario5.

El poco incremento de la eficiencia obedece a la dinámica de los sectores residencial, comercial, público y transporte. Los principales elementos explicativos son el crecimiento de la población (que demanda electricidad, leña y gas licuado) y el uso del automóvil. La demanda evoluciona con ritmos de avance superiores a los del PIB (cuadro 6), en contra de lo que acontece con la industria y la agricultura. El saldo global es de incrementos de la demanda parecidos a los del producto, lo que se traduce en una elasticidad ingreso de la demanda muy cercana a la unidad.

CUADRO 6
CONSUMO FINAL ENERGETICO
(Tasas medias de crecimiento anual, %)
Residencial IndustriaPIB
Período comercial y públicoTransporteAgropecuario y mineríaTotal nacional
1989-19932.33.31.0-1.11.31.4
1989-19944.34.3-2.22.83.63.0
1983-19943.23.7-0.50.62.32.2

FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos del Balance Nacional de Energía, 1994, Secretaría de Energía, noviembre 1995.


(1)Balance nacional de energía 1994. Dirección General de Política Energética, Secretaría de Energía, noviembre 1995.

(2)El balance consigna la estadística en unidades calóricas (petacalorías). Aquí las convertimos en barriles equivalentes de petróleo (BEPs) utilizando como factor el poder calorífico del promedio de la producción de petróleo crudo en México en 1994, equivalente a 1497114 kilocalorías/barril.

(3)Las fuentes primarias de electricidad son por nucleoenergía (15%), geoenergía (18.9%) e hidroenergía (66 %).

(4)La generación secundaria de energía eléctrica es a partir de gas natural, combustóleo, diesel o carbón.

(5)Un incremento en la intensidad energética puede indicar menor eficiencia en el consumo, o bien cambios en la composición de la producción al pasar a bienes con mayor contenido energético.