ESEM, 04/01/96, NUEVO ENTORNO PARA LAS ECONOMIAS EMERGENTES (EE)

Examen de la Situación Económica de México

País/Country: México

Banco Nacional de México

Volumen/Volume: 72   Número/Number: 845

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 04/01/96

La corriente de capital privado hacia ellas alcanza 167 mil millones de dólares en 1995, cifra 10% mayor que la de 1994. Aunque la crisis mexicana a principios del año pasado representa un cambio en las condiciones del financiamiento, destaca el pronto regreso a los mercados voluntarios1 de capital. Desde diciembre pasado, la expectativa de repunte económico en América Latina (AL) y de bajas tasas mundiales de interés permite montos importantes de financiamiento a la región: en el bimestre enero-febrero de este año, 5 mil millones de dólares en bonos, 200 en capitales y 900 en instrumentos del mercado de dinero2. Esta coyuntura permite un cambio de tendencia respecto a 1995. Por un lado, aumento de 5.8% de las bolsas de AL y 3.3% en el precio de los bonos Brady durante el primer bimestre; por el otro, reducción de 1,148 a 1,065 puntos base en el diferencial soberano promedio3 de Argentina, Brasil y México.

El inicio de 1996 se considera propicio para regresar a AL por considerarse alto el nivel de subvaluación de los precios (bonos y capitales) y ante la esperanza de mayores ganancias. En ese momento se inicia un proceso de emisión de deuda para aprovechar las condiciones favorables de tasa y plazo en el mercado y facilitar el cumplimiento de los programas anuales de financiamiento. Por ejemplo, Argentina cubre 66% del monto estimado de déficit financiero de 1996 (6,100 millones de dólares) con bonos internacionales. Asimismo, se considera favorable el 16% de aumento de la inversión extranjera total en EE durante 1995 (gráfica 10). Por región 20% corresponde a AL. Por tipo de inversión 71% a nuevos proyectos. Esto resulta de la internacionalización de las EE al comercio mundial.

A pesar de que el ánimo de los inversionistas es favorable, no olvidan las lecciones aprendidas con la crisis de 1995, a saber, mayor atención a las estructuras políticas y de funcionamiento de mercado en las EE. La sensibilidad de aquéllos ante cambios en las tasas mundiales es mayor, lo que explica la volatilidad observada en las cotizaciones de bonos y acciones de AL durante febrero y marzo. A esto habría que añadir tres factores que también contribuyen:

La revisión de expectativas que ello provoca afecta el flujo de capitales y afecta el nivel de riesgo asociado con las EE. Sin embargo, es prematuro considerar un cambio en sentido opuesto a la tendencia favorable que ellas han mostrado desde 1990. Tres aspectos merecen atención.

  1. La convergencia entre altas tasas de crecimiento en las EE y bajas en las desarrolladas tomará muchos años, situación que anticipa la continuidad de mayores ganancias en el primero. La rapidez con que se ajustan (a la baja) los diferenciales soberanos de las EE, después de la crisis de 1995, muestra su permanencia en los portafolios a pesar de mayor riesgo.

  2. La integración de las EE a la economía mundial parece irreversible. Esto provoca demanda de títulos financieros en los mercados locales e internacionales, mayor información de los inversionistas respecto al riesgo-país y necesidad de modernizar los mecanismos de intermediación local, especialmente en los aspectos de supervisión y regulación.

  3. Medir el riesgo-país en AL merece precisiones por dos factores: primero, por su reciente incorporación a los mercados mundiales, y segundo, por la falta de instrumentos disponibles para comparar riesgos con otros países. Actualmente se utilizan los bonos Brady como "instrumentos- objetivo6" para medir la capacidad de solvencia y liquidez de las economías de AL. Sin embargo, no reflejan con exactitud las condiciones internas del país de que se trate. Esto se dificulta más a medida que el bono se acerca a su vencimiento, pues refleja más la garantía y no la parte del riesgo asociada al país emisor7. En este sentido, el mercado requiere títulos de largo plazo alternativos que cumplan con la función de evaluar eficientemente el riesgo.

¿Escasez de capitales?

Esta pregunta está en el centro de la discusión respecto al futuro económico de AL y, por supuesto, de México. Dado el bajo nivel de ahorro interno de AL, tiene peso la interrogante de cómo se va a financiar el desarrollo. Si bien se atribuye a la movilidad de capitales las distorsiones generadas en los mercados emergentes en 1995; se reconoce también que el pronto acceso a mercados externos permite recobrar la confianza de los inversionistas, especialmente aquellos que explican la inversión directa. También hay que reconocer la dependencia que los mercados internacionales tienen del movimiento de capitales en EUA y de sus tasas de interés.

La respuesta a la pregunta de si es o no suficiente el flujo futuro de capitales para financiar a las EE tiene dos matices. La integración de las economías produce aumento de los intercambios comerciales y financieros y permite, dada una estrategia definida, fomentar el ahorro interno. Ahí están las experiencias de los países asiáticos, que transitan de demandantes a oferentes netos de capital. También, aumenta la competencia por mayor concurso de naciones emergentes que tienen a su alcance nuevas posibilidades de financiamiento.

La suficiencia de fondos no es determinante único del financiamiento externo de nuestro desarrollo. Están también las condiciones necesarias para impulsar una demanda activa de títulos financieros nacionales y la promoción del ahorro interno. Ambos elementos dependen de las condiciones de certidumbre que se ofrezcan a los inversionistas y de las expectativas de crecimiento que tengan los ahorradores. El volumen de capitales que podremos absorber y su naturaleza depende de la consecución de objetivos macroeconómicos orientados a promover estabilidad y crecimiento.

A pesar de las distorsiones que genera la volatilidad de las tasas en EUA (gráfica 11) se consideran permanentes las reformas en las EE y su necesidad de integración con las naciones más desarrolladas. Nuestro país debe promover la convergencia de objetivos económicos (inflación, tasa de interés, etc.) con los niveles de nuestros principales socios y adecuar el funcionamiento de los mercados a un ambiente competitivo y moderno. Esto será un elemento determinante del riesgo-país a largo plazo con el que enfrentaremos el reto del financiamiento del desarrollo.


(1)Se consideran mercados voluntarios a los que incluyen operaciones financieras distintas de las realizadas entre gobiernos o con organismos financieros internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, etc.).

(2)Papel y euro-papel comercial, notas a mediano plazo y a tasa flotante.

(3)Se define como la diferencia entre un bono del gobierno local respecto al del tesoro de EUA a plazo equivalente.

(4)Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido.

(5)Para 1995, el Banco Mundial estima el saldo de la deuda externa de las EE en 2,000 miles de millones de dólares.

(6)Del ingles "benchmark"

(7)Los bonos Brady tienen garantía de 100% del capital y 18 meses de intereses (3 cupones semestrales). Al vencimiento su valor se aproxima al del cupón cero, es decir, el del capital que está garantizado. En la práctica se convierte, al vencimiento, en un bono estadounidense.