Las autoridades reafirman la estrategia adoptada y exponen las acciones tomadas para enfrentar la crisis. Hay decisiones tranquilizadoras pero hay otras pendientes y quedan preguntas sin contestar. Los oradores extranjeros se declaran en favor del equilibrio macroeconómico, del fortalecimiento del ahorro interno, de soluciones que se apoyen en mecanismos de mercado, de arreglar la problemática estructural y coyuntural del sistema financiero y de garantizar un gobierno eficiente. Contemplan buenas perspectivas para que el país reciba ingresos del exterior si se asegura la estabilidad cambiaria.
Coincidimos en que una lenta recuperación no es pretexto para modificar la política económica, que, se sustenta en disciplina fiscal y monetaria. Tanto el Presidente de la República cuanto el Secretario de Hacienda subrayan la necesidad de manejar el gasto con prudencia. El Gobernador del Banco de México señala que una mayor erogación pública no siempre significa aumento del gasto agregado, ni que con el relajamiento monetario se pueda beneficiar a la nación: "...de ser así, no habría países pobres". La única posibilidad de disponer de más recursos está en el capital del exterior.
El diagnóstico de la economía mexicana es muy claro: los niveles de deuda contraída por el sector privado y la presencia de la inflación hacen que el pago acelerado de pasivos sea el factor limitante del restablecimiento, por su efecto adverso en la inversión y el consumo. La única salida es evitarlo, modificando los contratos financieros a tasa real (Udis)2 o, preferentemente, disminuyendo las tasas nominales de interés mediante el abatimiento del alza de precios.
¿Por qué un país, después de una profunda reforma estructural, volcado al mercado, con apertura comercial, nivelación presupuestal y equilibrio en cuenta corriente, tiene problemas inflacionarios? La respuesta está en la dificultad de bajar la inflación, ante expectativas que le dan fuerte peso al nivel y variabilidad del tipo de cambio, con pocas posibilidades de "apuntalarlo" y escasa credibilidad en las autoridades oficiales. Dicho en el lenguaje previo a la devaluación, el "ancla" nominal que ofrece la paridad controlada no ha podido ser sustituida, al menos con similar efectividad. ¿Cuál es el nivel de inflación que puede tener nuestra economía? ¿Cómo conseguir un consenso en esta materia? Estas cuestiones son más difíciles cuando dichas autoridades no merecen toda la confianza. Lleva tiempo e implica costos el mostrar éxito en la lucha antiinflacionaria, misma que el gobierno vuelve a colocar como tarea prioritaria. Ojalá que este objetivo tenga eco en los demás agentes económicos.
Seguir el rumbo trazado requiere continuar con las tareas: Una economía de mercado no funciona con una reforma a medias. La desregulación debe extenderse y profundizarse. El mercado necesita de elementos para poder funcionar. Es el caso de los derechos de propiedad que deben definirse con precisión y observarse con rigor. Otro ejemplo está en la información y su disponibilidad a todos niveles, que permita premiar las buenas decisiones y castigar las malas. Hay que culminar las labores pendientes. El cambio estructural busca allanar el camino del crecimiento. La insuficiencia de muchos bienes públicos impone costos a la sociedad que hoy son particularmente gravosos. Más que nunca, urge eliminar los no asociados directamente con los agentes productivos, a saber. Mención especial merece el sistema judicial. El mercado funciona por contratos. De no cumplirse se desvirtúa su utilidad e impone un costo económico a la sociedad.
Es innegable la utilidad de procedimientos que alivian el endeudamiento excesivo de las grandes empresas, pero el crédito de mayor crecimiento se dirige a las personas físicas. Cuando el flujo de efectivo es insuficiente, queda la alternativa de vender activos: ¿se tienen las facilidades para hacerlo?, ¿se pueden liquidar sin costos elevados ni exageradas cargas tributarias?, ¿qué transformaciones hay que hacer?. Si bien se reconoce la necesidad de esas acciones, no se precisan ni las prioridades ni los tiempos. Ante el diagnóstico ofrecido y la solución planteada, la duda sigue alrededor de una ejecución rápida y eficiente.
A continuación se citan párrafos y frases que consideramos más significativos de los discursos pronunciados por el Presidente de la República, el Secretario de Hacienda y Crédito Público y el Gobernador del Banco de México3.
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA
"... México necesita que su economía crezca vigorosa y sosteniblemente. El desafío es mayor porque han sido ya muchos años en que ha crecido apenas mediocre y esporádicamente e incluso ha tenido serios retrocesos... necesita crecer con firmeza, a un ritmo mucho mayor que su población. Y es una obligación del Gobierno el crear las condiciones para alcanzar(lo)".
"El reto de la política económica de mi Gobierno ha consistido, primeramente, en enfrentar con rapidez y decisión la crisis; superar sus causas más profundas y corregir eficazmente los desequilibrios que la provocaron... en seguida, en lograr cabalmente la recuperación, en consolidarla y convertirla en la base de un crecimiento vigoroso y sostenido del producto a tasas de al menos el 5 por ciento anual. Debemos reconocer que en este momento nos encontramos en una etapa de transición entre el estricto e inmediato control de la crisis y el inicio de la recuperación".
"Sabemos que la recuperación económica no puede ser un fenómeno súbito que emerge de la noche a la mañana; por su naturaleza y complejidad toda recuperación económica es un proceso, un proceso que al principio no reflejará sus resultados de manera uniforme y simultánea de todos los ámbitos, de lo que paulatinamente habrá de generalizarse y comenzará así a generar las oportunidades y los empleos que necesitamos... es un proceso que en cada etapa requiere un esfuerzo constante, atención permanente, afinaciones y matices, incluso la introducción de nuevos elementos que refuercen la estrategia adoptada... Queremos tener claros los elementos de política económica que serán permanentes, independientemente de la etapa en que vayamos".
"La experiencia de México y de otros países prueba contundentemente que el crecimiento sostenido y perdurable sólo es posible cuando se procuran y preservan los equilibrios macroeconómicos fundamentales mediante políticas transparentes, estables y que garantizan certidumbre y mercados competitivos. Un primer elemento permanente de la política económica es y seguirá siendo invariablemente la disciplina fiscal y monetaria. Es esencial que el nivel de gasto público guarde en todo momento correspondencia con el total de los ingresos tributarios y no tributarios que recibe el sector público".
"Para que las condiciones macroeconómicas alienten la expansión sostenida de la actividad productiva, se requiere contar con finanzas públicas sanas, con una política cambiaria que coadyuve a la competitividad y al equilibrio de la balanza de pagos y con una política monetaria conducente en todo momento a la estabilidad de precios. En este sentido, un compromiso inalterable es el combate a la inflación. Crecer con inflación es una disyuntiva falsa, porque una inflación elevada atenta contra un crecimiento sano y sostenido; lastima a toda la población, especialmente a quienes dependen de su salario y a quienes menos tienen; impide la reducción de las tasas de interés, como lo hemos vivido en los últimos meses; entorpece el acceso y la contratación de créditos para las empresas, lo que obstaculiza su operación y desenvolvimiento; dificulta la inversión y agrava la situación de los deudores".
"... Es indispensable mantener el ímpetu desregulatorio para edificar una economía abierta y de trato justo, cuyos mercados funcionen competitiva y adecuadamente en la asignación de recursos, y para contar con un marco normativo que no obstruya, sino que promueva la actividad y las iniciativas productivas".
"El gobierno debe proveer con regularidad y a costos competitivos los insumos estratégicos, y a la vez encabezar y alentar la participación privada en la construcción de una infraestructura moderna y eficiente... es responsabilidad del gobierno el garantizar un orden legal que ofrezca seguridad jurídica a los derechos de propiedad y certidumbre a los intercambios y transacciones entre los particulares. Otro elemento importante en la política económica es la creciente inserción del país en un mundo cada vez más globalizado e interdependiente. Debemos seguir impulsando la apertura comercial. El crecimiento al que aspiramos y que México necesita, ya no es posible en el proteccionismo". "La política económica debe comprender permanentemente mecanismos e instituciones que promuevan con eficacia el ahorro interno, para que sea fuente primordial del financiamiento del desarrollo... habrá de combinarse con un esfuerzo sin precedentes en materia de educación, capacitación y combate a la pobreza".
"A partir del tercer trimestre de 1995 ya se observó un incremento en el producto interno bruto respecto del trimestre inmediato anterior. La tendencia avala el crecimiento previsto para el año en su conjunto. Los indicadores de empleo también muestran signos claros de recuperación... (ésta) tendrá su impulso inicial en las exportaciones. En seguida, provendrá de la inversión privada, tanto nacional como extranjera que irán incrementando el empleo y la masa salarial, lo que paulatinamente generará la recuperación del consumo".
SECRETARIO DE HACIENDA Y CREDITO PUBLICO
Programa para la Recuperación Económica (ARE)
"El programa se orientó a atacar de raíz los problemas que generaron la crisis. No haber actuado con firmeza, o haber caído en la tentación de impulsar políticas irresponsables o demagógicas, hubiera exacerbado los desequilibrios y... lesionado de manera grave la competitividad de nuestro aparato productivo y la confianza en nuestro país. Hoy vivimos una situación cualitativamente distinta. Se ha corregido, de manera rápida y ordenada, el desequilibrio en cuenta corriente. Se controlaron los efectos inflacionarios de la devaluación, en base a una sana situación de las finanzas públicas y una política monetaria congruente. Se recobró el acceso a los mercados internacionales de capital. La deuda pública interna se ha reducido a casi la mitad de lo que representó en 1994, y la... externa se ha estabilizado en niveles que representan un 36.5% del producto nacional. Contar con una economía abierta, y producto de las reformas estructurales llevadas a cabo en los últimos años, posibilitó una respuesta rápida y oportuna del sector exportador. A diferencia de episodios anteriores, en los que la corrección de la cuenta corriente provino fundamentalmente de una contracción de las importaciones, hoy (es por) una plataforma exportadora... en el contexto de la economía globalizada, esta es la estrategia integral que nos conducirá a la recuperación y al crecimiento económico. México no puede olvidar a dónde conduce la adopción de un modelo basado en la excesiva e indiferenciada intervención estatal y el proteccionismo que perpetúa ineficiencias. Tampoco podemos ignorar las lacerantes consecuencias que acarrea, sobre todo para los que menos tienen, una estrategia que parte de un manejo irresponsable de las finanzas públicas y que inexorablemente llevaría a un descontrol inflacionario. Aún cuando la tentación de regresar al populismo gane adeptos ante la dificultad económica, el Gobierno va a seguir anteponiendo el interés nacional de propiciar las bases de un desarrollo económico con justicia... las líneas generales de la estrategia económica actual constituyen la única opción viable para impulsar el crecimiento con equidad". "El reto para 1996 es la recuperación económica y la consolidación del sistema financiero. De ambos depende nuestra capacidad para hacer frente a las crecientes demandas de empleo y de comenzar a recobrar los niveles de ingreso.
La viabilidad de la meta de crecimiento del 3% que se planteó se sustenta en estimaciones conservadoras y supuestos realistas. Además del continuado dinamismo del sector exportador, la estrategia de saneamiento financiero ha establecido mecanismos para ayudar a corregir la situación de sobreendeudamiento de familias y empresas. Avanza en promover una mayor eficiencia del aparato productivo a través de la reforma estructural, que incluye la desregulación y privatización de sectores clave de la economía".
"La producción en prácticamente todas las ramas de las manufacturas presenta ya una clara tendencia positiva, aunque la recuperación en sus niveles de empleo es más moderada. Diversos indicadores de la demanda interna, como las ventas... de petrolíferos, el consumo... de cemento, y las ventas de automóviles, también comienzan a presentar ya una evolución más favorable".
"No obstante, se ha incrementado la incertidumbre en los mercados financieros, lo que ha dado lugar a incrementos en las tasas de interés. (Se) debe, por una parte, a la registrada en los mercados financieros del exterior, y por la otra, a la expectativa de algunos ajustes de precios, así como a una posible revisión al alza del incremento originalmente acordado al salario mínimo... los sectores participantes en la Alianza para la Recuperación Económica coinciden plenamente en la vigencia de los objetivos estipulados en dicho programa. Sólo la aplicación congruente de la estrategia convenida nos permitirá superar el difícil episodio. Una vez despejada la incertidumbre para el mes de abril, es previsible que la inflación y, por lo tanto las tasas de interés, vuelvan a registrar una tendencia hacia la baja".
"En el mediano plazo, la expansión de la producción y el empleo sólo podrá lograrse mediante el incremento de la inversión y una mayor eficiencia del aparato productivo. Para ello será necesario continuar de manera decidida con el proceso de reformas estructurales. Una de las... de mayor trascendencia es la del sistema de pensiones. Propone crear nuevos mecanismos para impulsar el ahorro interno de largo plazo y canalizarlo a los sectores productivos con una mayor rentabilidad social y larga maduración. Sólo así se reducirá definitivamente la vulnerabilidad de la economía a la alta volatilidad de los flujos de capital externos".
"La actual estrategia económica reconoce que la viabilidad de un crecimiento sostenido depende, fundamentalmente, de que el sector financiero esté en posición de apoyar al aparato productivo a través del otorgamiento de recursos en condiciones competitivas. Por ello, el fortalecimiento del sistema bancario (es) esencial para impulsar el crecimiento. Por su propia naturaleza, ha sido uno de los sectores que ha resentido de manera más aguda la crisis. Las instituciones bancarias se han visto sujetas a fuertes presiones en sus niveles de capitalización, rentabilidad y liquidez. Con el objeto de mantener la solvencia del sistema bancario, la presente administración ha venido instrumentando un programa de saneamiento de las instituciones. El objetivo es garantizar, en todo momento, la integridad de los recursos de los ahorradores y preservar innumerables fuentes de trabajo al atenuar la pesada carga financiera de familias y empresas. Las dificultades del sistema financiero no afectan sólo a un sector de la economía, sino que inciden sobre el desempeño de la actividad productiva en general. La inestabilidad en los mercados financieros y un mayor riesgo del sistema bancario, imponen un alto costo en términos de producción y empleo".
"Se ha puesto en marcha una serie de medidas que abordan de manera integral la problemática del sector: primero, para apoyar la solvencia de las instituciones; segundo, para aliviar la situación financiera de familias y empresas; y, tercero, para estimular la competitividad del sistema financiero en su conjunto. El Gobierno Federal ha comprometido un monto considerable de recursos de la sociedad, pero siempre en un marco de responsabilidad fiscal y monetaria. En la actualidad, dichos recursos ascienden a 5.5 puntos porcentuales de nuestro Producto Interno Bruto. Cabe destacar que el saneamiento estructural de las finanzas públicas durante los últimos años, así como el relativamente bajo nivel de endeudamiento público, han creado márgenes de maniobra que permitirán absorber gradualmente estos costos, conforme se vayan devengando. (Esto) sin debilitar la posición fiscal del país, ni recurrir al financiamiento inflacionario. Nuestro interés es asegurar la permanencia del pilar fundamental del sistema de pagos de nuestro país. El reto es claro: continuar fortaleciendo la solvencia del sistema bancario mediante la inyección de mayor capital por conducto de los actuales o de nuevos accionistas; redoblar esfuerzos en los programas de reestructuración de adeudos; avanzar en las reformas que permitan mejorar la regulación y la supervisión bancaria por parte de las autoridades competentes; y, establecer los mecanismos adecuados que permitan a la banca apoyar de manera más activa el proceso de recuperación económica. Los bancos y sus deudores deben hacer un esfuerzo adicional para acelerar el proceso de reestructuración de adeudos, que permita a las empresas superar de una vez por todas el lastre que implica el sobreendeudamiento".
"El Gobierno ha buscado remover obstáculos a la creación de las condiciones que faciliten la negociación de créditos y activos en general. Se propició la creación de una unidad que coadyuva a conciliar las diferencias entre bancos y grandes deudores y la creación de una entidad, filial del FOBAPROA, que tendrá como tarea fundamental administrar y disponer de los activos del sector financiero que pasen a ser propiedad de dicho fideicomiso".
GOBERNADOR DEL BANCO DE MEXICO
"La Constitución señala el criterio rector de la política monetaria: la procuración de la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda... Los distintos aspectos de la política económica... han sido enfocados al objetivo común de disminuir la inflación. Resulta difícil exagerar la importancia de tratar que estos aspectos sean congruentes entre sí. Una política monetaria antiinflacionaria es un elemento necesario, mas no suficiente, para obtener el mejor resultado posible contra la elevación de los precios".
"En 1995 se produjo una fuerte disminución, incluso reversión, de los flujos netos de capital del exterior. Resultó inexorable que el tipo de cambio tuviera que depreciarse. La devaluación causó de inmediato un significativo repunte de la inflación y de las expectativas inflacionarias. Estos últimos fenómenos han dado lugar a tasas de interés muy elevadas, tanto reales como nominales. (El alza de las tasas es causa de serios problemas. En un contexto inflacionario, el valor real del crédito cae de manera continua aun cuando el deudor no haga pagos por concepto de amortización de capital. Se produce una pérdida para el acreedor, a la vez que una amortización acelerada y no pactada de los créditos, en términos reales. No se traduce en beneficio para el deudor. Cuanto mayor es la inflación, más se acelera la amortización real de los créditos, y más pesada resulta la carga para los deudores). Las tasas nominales, e incluso las reales, tienden a ser elevadas en épocas de inflación. El ritmo del aumento futuro de los precios no es predecible con precisión. Ello da lugar a que los inversionistas requieran una prima: cuanto más elevada la inflación, más elevada la prima que se exige".
"Existe consenso en cuanto a que las elevadas tasas de interés vigentes son una de las principales causas de la recesión; máxime que estas tasas están afectando no sólo la inversión en nuevos proyectos, sino la capacidad de gasto de numerosas personas físicas y empresas que se encuentran endeudadas. En estas circunstancias, resulta muy difícil comprender las propuestas a favor de relajar la lucha contra la inflación en aras de una supuesta recuperación más rápida de la economía. Quienes hacen tales propuestas parecen olvidar que las expectativas de mayor inflación llevan indefectiblemente al aumento de las tasas de interés. Quizá los proponentes consideren que una política monetaria expansiva es capaz de bajarlas. Por desgracia, sucede lo opuesto. El público sabe que una política monetaria expansiva conduce al alza inmediata del tipo de cambio y posteriormente de los precios. Como resultado de las expectativas que una política de esa naturaleza crea, las tasas de interés se elevan, revirtiendo, de manera incluso desproporcionada, el posible descenso. Por el contrario, la perseverancia en la aplicación de políticas estabilizadoras habrá de infundir confianza en el público de que la inflación será controlada. Tal confianza es la única fuerza capaz de atraer recursos reales para la inversión y de disminuir de manera permanente las tasas de interés al eliminar, o al menos reducir, las primas que esas tasas incorporan en épocas inflacionarias".
"Una política fiscal expansiva (no) ayudaría a la recuperación y probablemente la retardaría. El financiamiento de un mayor gasto público implica que alguien gaste menos, ya sea en el país o en el extranjero. Una primera posibilidad sería con impuestos. Lo que gastara de más el gobierno, lo gastaría de menos el sector privado y no tendría por qué producirse un aumento de la demanda agregada. Una segunda posibilidad sería con recursos del mercado financiero nacional. El gobierno competiría con el sector privado por el financiamiento disponible y en virtud del alza de las tasas de interés resultante, habría empresarios y consumidores que se abstendrían de efectuar algunos gastos en inversión o en consumo y que incrementarían su ahorro. La demanda agregada tampoco tendría por qué aumentar. Una tercera posibilidad sería con recursos externos. Esto sí haría posible un aumento de la demanda en el país merced al menor gasto que se produciría en el extranjero. Sin embargo, existen límites al total de recursos que los inversionistas internacionales están dispuestos a canalizar a un país dado. Una cuarta posibilidad sería con emisión de dinero. En tal supuesto, surgirían presiones inflacionarias y cambiarias, que redundarían en mayores tasas de interés y en pérdida del valor real de la moneda, que con razón se ha llamado impuesto inflacionario. Estos fenómenos también se traducirían en menor gasto privado. Es de concluir que la política fiscal no debiera reorientarse a estimular un supuesto crecimiento mediante el aumento del gasto público".
"El propósito específico del programa monetario para 1996 es contribuir al abatimiento de la inflación, de casi 52% en 1995 a 20.5%. Es del conocimiento público que los pronósticos de inflación para 1996 de muchos analistas superan al 20.5%. El Banco de México no contribuirá a la validación de esas expectativas. En su campo de acción hará lo que sea congruente con la consecución del objetivo de inflación acordado. Si el Banco relajara su política, generaría una perniciosa espiral de expectativas inflacionarias ascendentes. Es mediante el manejo de su crédito que el banco central puede influir sobre las tasas de interés. La evolución de éstas incide, a su vez, en la trayectoria del tipo de cambio y de la demanda agregada, y, por ende, en el comportamiento del nivel general de los precios".
"El establecimiento de un límite al crecimiento anual del crédito primario tiene el propósito de ofrecer al público una seguridad de que el instituto emisor no expandirá la liquidez por montos incongruentes con el objetivo de inflación. Para establecer el límite citado, el banco central ha tenido que pronosticar el crecimiento de la demanda de base monetaria. Con fundamento en los pronósticos concernientes a crecimiento económico, tasas de interés, inflación y masa salarial, el Banco de México estima un aumento de la demanda de base monetaria de 18,000 millones de pesos, 27% del monto de ésta al cierre de 1995. El hecho de que la tasa de crecimiento esperada (de la base) sea superior al resultado de combinar el crecimiento real del PIB con el objetivo de inflación, implica una remonetización aproximada de 2.4%. Esta última es consecuencia del descenso esperado de la inflación y de las tasas de interés. Todo pronóstico contiene un margen de error. Esto quiere decir que la remonetización esperada pudiera no darse. Debido a esto, el Banco de México ha decidido no establecer el límite al crecimiento de su propio crédito de acuerdo con el aumento esperado de la demanda de base, sino en un monto menor, que no cubra una remonetización incierta. El límite al crecimiento del crédito primario se fijó en 15,000 millones de pesos. Si en el año en curso el incremento de la demanda de base resulta mayor que el referido límite de 15,000 millones de pesos, el exceso sólo podrá ser acomodado mediante la acumulación de activos internacionales netos. De alcanzar la demanda adicional de base 18,000 millones de pesos, su plena satisfacción requerirá un aumento de los activos internacionales netos por el equivalente de 3,000 millones de pesos. El límite puesto al crecimiento del crédito del instituto emisor no representa una meta sino un valor máximo".
"Respecto de la acumulación previsible de activos internacionales será resultado, principalmente, de las transacciones cambiarias que el Banco de México realiza de modo habitual con el Gobierno Federal y con algunas entidades del sector público (Pemex y bancos de desarrollo). Las condiciones en los mercados financieros internacionales, aunadas al progreso del programa de estabilización, parecen indicar que tanto el sector público como el privado tendrán durante el año mayor acceso al capital externo que en 1995. De hecho, diversas entidades públicas y privadas han logrado éxitos considerables al colocar valores en el exterior. De seguirse realizando la acumulación de activos internacionales netos podría alcanzar un monto superior al equivalente de 3,000 millones de pesos. En tal caso, la expansión del crédito primario quedaría por debajo de su límite. El establecimiento de un límite al crédito primario coadyuva a que los agentes puedan dar seguimiento a la ejecución de la política monetaria, elemento clave para que sus expectativas inflacionarias vayan ajustándose a la baja. A fin de facilitar dicho seguimiento, (se) anuncian límites trimestrales al crecimiento del crédito primario".
"... algunos analistas estiman que dicho límite impone también una restricción al crédito total disponible para la economía. Esto no es así. La disponibilidad de fondos prestables depende fundamentalmente del ahorro de la población, de los flujos internacionales de capital y de la capacidad de intermediación del sistema financiero nacional. El banco central no puede contribuir al aumento en términos reales de la oferta de recursos financieros mediante el incremento del crédito primario. La contribución que sí puede hacer, para que la disponibilidad de financiamiento aumente, es combatir la inflación".
"(Procede) comentar algunos aspectos de la conducción de la política monetaria. El banco central, dentro del límite que se ha fijado, maneja su crédito día con día poniendo atención en varios indicadores: las desviaciones de la base monetaria respecto de la trayectoria que deba seguir; el tipo de cambio; el grado de congruencia entre la inflación observada y el objetivo de inflación; los resultados de encuestas sobre las expectativas inflacionarias del público y de los especialistas y otros factores, tales como los precios al productor, las revisiones de contratos colectivos de trabajo, el crecimiento económico, los resultados de la cuenta corriente y el saldo de la balanza de capitales. Banco de México pone gran atención en que los apoyos crediticios que otorga al Fondo Bancario de Protección al Ahorro y al Fondo de Apoyo al Mercado de Valores no se traduzcan en expansión monetaria. Con este propósito, (se) ha tenido el cuidado de esterilizar en su totalidad el efecto monetario de esos apoyos, mediante la contracción de otros renglones del crédito primario, principalmente el otorgado a los bancos comerciales. El programa monetario para 1996 se ha venido aplicando conforme a lo planeado".
"La diferencia entre la inflación esperada y la que se produce en la realidad obra en contra de la intermediación financiera al perjudicar, sin excepción, ya sea al deudor o al acreedor. La utilización de las unidades de inversión (UDIS) permite resolver ese problema, ya que en operaciones denominadas en esta unidad de cuenta, no puede haber sorpresas por lo que toca a las tasas de interés reales. Otra ventaja es que disminuyen el costo de los financiamientos, en virtud de que hacen factible eliminar la prima, en razón de la incierta trayectoria de la inflación futura. La remoción de este riesgo trae consigo otro beneficio al disminuir la reticencia al alargamiento del plazo de las captaciones y de los financiamientos. Las UDIS tiene todavía otra ventaja. Elimina el problema, ya comentado, que para los deudores genera la amortización acelerada de los créditos causada por la inflación".
"No obstante el sinnúmero de males que la inflación ocasiona, hay quienes están dispuestos a tolerarla y otros que incluso la sugieren como medio para supuestamente acelerar el desarrollo económico. Sería afortunado, en verdad, que mediante la inyección de crédito del banco central pudiera lograrse el crecimiento. De ser así, no habría países pobres en este mundo. La experiencia propia y la de muchas naciones ha mostrado que el desarrollo económico depende en realidad de otros elementos. Entre ellos la educación, que incrementa el acervo y la calidad del capital humano; el ahorro, que permite la formación de capital físico, la elevación de la productividad de la mano de obra y la generación de empleos; así como la estabilidad del nivel general de los precios, que crea el clima propicio para lograr la eficiencia y la expansión del aparato productivo. También de la procuración eficaz de la justicia, condición indispensable para el buen funcionamiento de una economía de mercado".
(1)Celebrada el 14, 15 y 16 de marzo en Cancún, Quintana Roo, México, 1996.
(2)Ver artículo Acuerdo de Apoyo Inmediato para Deudores de la Banca , p. 343 , septiembre 1995, de esta revista.
(3)Sólo se incluyen los relacionados con política económica, en general.