ESEM, 09/01/95, SEGUNDO SEMESTRE DE 1995

Examen de la Situación Económica de México

País/Country: México

Banco Nacional de México

Volumen/Volume: 71   Número/Number: 838

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 09/01/95

La actividad en el segundo trimestre es semejante a la del mismo período en 1990. La caída del PIB (la mayor desde un 15% en todo el año de 1932) supera la expectativa más desfavorable. Ajustado por estacionalidad, respecto al primer trimestre, disminuye 6.9% (cuadro 1). En el tercero el ritmo ha de ser, en el peor de los casos, semejante al del segundo, lo que impone un "piso" de contracción anual de 8.5% en comparación con igual lapso de 1994 (estimamos 7%). En el cuarto es factible esperar una mejoría, pero aún por abajo frente al último de 1994 (4.3%). Así, para 1995 calculamos un PIB inferior en 5.5% al del año pasado.

Algunas actividades ya "tocan fondo", pero otras siguen en descenso. Entre las primeras destacan bienes de consumo no duradero y productos de exportación; en las segundas, bienes de consumo duradero, sobre todo.

En el segundo trimestre, la pérdida es la más aguda en cuatro de las nueve divisiones productivas desde 1950. Las tres que crecen (electricidad, gas y agua; servicios financieros, seguros e inmuebles; minería) lo hacen por abajo de lo esperado. La contracción de dos dígitos en construcción y comercio excede a la prevista; nadie anticipa una mayor a 10% en el sector primario (cuadro 2).

El grado de dispersión del desempeño por división es elevado, semejante al de octubre-diciembre de 1982, cuando comienza la crisis de deuda externa. Sin embargo, el comportamiento es cualitativamente diferente. Entonces la economía está cerrada al exterior, lo cual provoca que la baja anual del PIB del sector "comerciable" (agricultura, silvicultura y pesca; minería; manufacturas) quintuplique la del "no comerciable" (comercio, servicios, construcción). En la mitad inicial de 1995, la reducción del PIB de ambos es semejante: 5.4% y 5.8% respectivamente. Por tanto, la apertura de la economía permite atenuar el efecto de la recesión en ramos exportadores o que sustituyen importaciones.

Durante el segundo trimestre, papel, imprenta y editoriales, e industrias metálicas básicas, aceleran su avance, la primera por sustitución de importaciones y la segunda por un satisfactorio desempeño exportador.

La fabricación de bienes de consumo duradero es de lo más afectado. La salida de recursos del sistema significa un grave deterioro del ingreso de la población y de las empresas. También sube los niveles de tasas de interés, en detrimento sobre todo de tales bienes y de los de capital, pero también de los de consumo no duradero e intermedio o materias primas. Aquéllos descienden 20.6% y 11.5%, respectivamente, en enero-mayo, versus el mismo lapso de 1994. Los de consumo caen 1.8% y los intermedios logran mantener el paso.

Las ventas de establecimientos comerciales reflejan un fenómeno semejante. Las de menudeo en las tres principales áreas urbanas (México, Guadalajara y Monterrey), comparando enero-mayo de 1994 y 1995, se reducen 9% en ropa y calzado y 32% en muebles, automóviles 47%, refacciones para los mismos 13%, supermercados 1.3% y tiendas de departamentos 25%.

Hasta julio sigue en aumento el desempleo. La tasa en el sector formal alcanza 7.1% (asegurados que dejan de cotizar entre julio de 1994 y julio de 1995, como porcentaje del número promedio de asegurados en 1994).

Las ventas al mayoreo reaccionan ligeramente. La acumulación de inventarios durante el primer trimestre de 1995 es 14% inferior a la del mismo período de 1994. La expectativa de precios al alza hace que el público adelante algunas compras. Tales ventas, en junio, tienen una mejora marginal respecto a las de abril y mayo, pero aún están muy por abajo de las del primer trimestre. Esto implica una acumulación de inventarios que ha de traducirse en lenta recuperación de la producción.(Gráfica 8).

El Acuerdo de Apoyo Inmediato a los Deudores de la Banca (ADE) tiende a favorecer las ventas, alivia la falta de liquidez de los consumidores y reduce la carga financiera de su deuda. El grado de endeudamiento de los individuos1 no es tan elevado como en EUA (74% contra 95% del ingreso personal disponible), pero el pago de intereses por ahora es mucho mayor (2.4% frente a 36%). Este programa reduce 40% este pago durante un año y da oportunidad para reestructurar en unidades de inversión (UDI, ver número 833 de esta misma revista, volumen LXXI de Abril 1995, "Programa de acción") con límites máximos al pago mensual. Esto ha de contribuir a que las ventas no sigan disminuyendo, se reduzcan inventarios y se inicie más pronto la reanimación de la actividad económica. De cualquier manera el sobreendeudamiento de los individuos significa que las ventas de bienes de consumo duradero se recuperan con mayor lentitud que las de los no duraderos. El ADE puede ser un factor que inicie la reacción del empleo. La disponibilidad de recursos causa un mejor ánimo en el consumidor. El consiguiente incremento de ventas de artículos no duraderos, junto con el buen desempeño de las exportaciones, contribuye a impulsar, selectivamente, mayor inversión.


(1) Dada la falta de información sobre ingreso personal disponible, usamos las remuneraciones de asalariados (su componente principal) como un indicador proxy. Por tanto, las razones correspondientes están sobresstimadas.