ESEM, 09/01/95, INFORME PRESIDENCIAL

Examen de la Situación Económica de México

País/Country: México

Banco Nacional de México

Volumen/Volume: 71   Número/Number: 838

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 09/01/95

En materia económica, resalta dos aspectos: la descripción y evolución de la emergencia financiera y los cambios estructurales que falta realizar.

Se cometen errores al financiar un déficit externo con capital inestable, que equivale a apoyar proyectos de largo plazo con recursos de corto plazo. Se permite una apreciación real del tipo de cambio más allá de lo prudente. Dolarización de la deuda interna, a través de Tesobonos. Avance imperceptible de las reformas que toca al gobierno impulsar.

La crisis sufrida por el país es inédita en muchos aspectos. En su manifestación concurren varios factores y no es correcto atribuírsela a uno solo, ya sea de política económica o ajeno a ella. Dos ejemplos: el origen no bancario de los recursos financieros internacionales modifica las características del crédito externo y es insoslayable el grave impacto de los eventos violentos ("políticos").

Una falla es el descuido en promover una sólida base de ahorro interno, ejemplo obvio de la necesidad de acelerar y ahondar la reforma estructural.

Se anuncian modificaciones en el mercado laboral, en la educación y el campo, y se ratifica la agenda anunciada en el Plan Nacional de Desarrollo: corregir los actuales desequilibrios, reformas legales en telecomunicaciones, gas y otros sectores, intensificar la desregulación.

Como medidas que apoyen la recuperación del crecimiento, destacan la construcción de vivienda (incluídos reestructuras, créditos nuevos y eliminación de trabas); el calendario del gasto público favorece a la segunda parte del año y en los siguientes meses han de ejercerse tres cuartas partes de la inversión pública programada para 1995; continúa el propósito de aumentar la infraestructura, buscando el complemento de la inversión privada. La estabilidad financiera se consolida, lo que abre cauce al proceso productivo. Se cuenta con un programa para el alivio financiero de sectores importantes de población con problemas de endeudamiento.

Nuestros comentarios

Superada la emergencia financiera, disipados los riesgos de insolvencia o hiperinflación, precisa volver la mirada a nuestros problemas de fondo. El enorme costo pagado por la sociedad a raíz de la interrupción del crédito externo se ha podido enfrentar manteniendo las directrices de una economía de mercado, abierta y crecientemente globalizada. Se han cumplido los compromisos con el exterior y ello facilita el que México regrese a los mercados internacionales de capital.

La estrategia de transformación económica está vigente. La ocurrencia de la crisis exige un estudio riguroso de los factores que la causaron. Sólo así será posible diseñar un programa que permita aliviarla y estimular la recuperación. Lo deseable para el país es consolidar la estabilidad financiera, disminuir la inflación, reanimar el influjo de capitales del exterior con características de permanencia y visión de largo plazo, y acelerar y profundizar la reforma estructural, particularmente en sectores clave como el mercado laboral y el ahorro interno. De la visión, rapidez y profundidad de las reformas dependerá la calidad y solidez de nuestra recuperación económica.

El mensaje presidencial plantea tres hilos conductores esenciales, que se vuelven un modelo programático gubernamental. 1) Continuidad de la modernización económica, 2) necesidad de consolidar el Estado de Derecho para tener la certidumbre jurídica que asegure la estabilidad del sistema; esto es, reglas escritas, aceptadas por todos y que se cumplan en todos los ámbitos, privados y públicos, de la vida nacional y, 3) reforma del poder: limitar constitucionalmente el ejercicio de las atribuciones de la figura presidencial, crear un sistema equilibrado entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial, llevar a la práctica el federalismo, concluir con los litigios electorales y alcanzar un desarrollo democrático integral en lo económico, lo político y lo social.

Aún requerimos avanzar y pasar de la teoría a la práctica en varios de los puntos diagnosticados y en otros no mencionados (vgr.: política exterior, aumento poblacional, productividad laboral en el campo y la ciudad). Sin embargo, la intención fué de exponer la estrategia sexenal para enfrentar los desafíos de corto y largo plazos y hacer un llamado a la unidad nacional.

En suma, el gran reto para esta Administración (y para todos los mexicanos) es persistir, con pleno respeto a la pluralidad, en una transición pacífica, legal y gradual que nos conduzca hacia un crecimiento con mayor estabilidad y equidad.