ESEM, 10/01/95, INGRESO Y ESTRUCTURA DE LA DEMANDA EN MEXICO

Examen de la Situación Económica de México

País/Country: México

Banco Nacional de México

Volumen/Volume: 71   Número/Number: 839

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 10/01/95

INTRODUCCION

La economía mexicana enfrenta crisis recurrentes de balanza de pagos. Durante los ochentas, guardan relación con el comportamiento de las finanzas públicas. No es así en 1995. La situación en el frente externo afecta principalmente al sector privado. Se traduce en niveles elevados de endeudamiento y en contracción del ingreso disponible. Ello plantea problemas de una naturaleza distinta a la de los experimentados en el pasado.

El principal componente de la demanda final es el consumo privado. Durante el primer semestre del año, este representa 51.7% de aquélla. La proporción promedio correspondiente al período 1992-1994 es 54.6%. Es por ello que será la evolución del gasto de hogares y empresas el que marque los ritmos de la reanimación económica. A diferencia de las compras del sector público, las efectuadas por los particulares son el resultado de la toma de decisiones por cada agente en lo individual, y dependen de una serie de factores entre los que destacan el ingreso disponible y los precios relativos. Estas dos características, descentralización y relativa autonomía, deben ser tomadas en cuenta al momento de evaluar las posibilidades inmediatas de recuperación sectorial.

LA EVIDENCIA

Hemos tocado el tema de los determinantes de la demanda final de los consumidores con anterioridad1. Dado el papel que juega en las presentes circunstancias, nos referimos ahora a la influencia que el nivel de ingreso posee sobre la estructura del gasto privado. Los resultados se derivan de la utilización de técnicas estadísticas aplicadas a los patrones de consumo y cómo evolucionan de acuerdo al presupuesto del que disponen las familias2. La estimación empírica del SDL se basa en datos de la encuesta ingreso-gasto de 19923, y en un método concebido como una primera aproximación a situaciones de alta representatividad estadística. Para facilitar el análisis, es conveniente clasificar las distintas categorías de gasto en tres grandes rubros.

El primero consiste en bienes y servicios que garantizan un nivel mínimo aceptable de bienestar (gráfica 11). El ejemplo más evidente es el de alimentos, bebidas y tabaco. Con niveles de ingreso bajo, las familias destinan una proporción importante de cada nuevo peso (NP) adicional a la compra de ellos. Cuando su presupuesto crece, la relación cambia. En hogares que disponen de 12,400 NP, solamente 20 centavos de un NP extra son asignados a estos productos. Es cierto que el tipo de víveres será más elaborado cuando el poder de compra es amplio. Sin embargo, las necesidades nutricionales son similares. Una vez que los recursos permiten cubrirlas con un márgen, los individuos prefieren adquirir otro tipo de artículos, o bien incrementan su consumo de aquéllos en los que sus necesidades aún no están plenamente satisfechas. Así, las decisiones de consumo obedecen a un orden de prioridades.

GRAFICA 11
ESTRUCTURA DE GASTO PARA CADA NUEVO PESO EXTRA
(Niveles de ingreso seleccionados)


FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, y con estimaciones propias.

La participación de gasto en el márgen dirigida a vestido y calzado, energía y conservación de vivienda, y muebles y artículos de limpieza en el hogar, es más estable. Se debe a que el efecto ingreso se manifiesta principalmente al interior de estos grupos. En el caso de las prendas de vestir por ejemplo, la afluencia se expresa en mejor calidad o en modas.

Una segunda gran categoría del consumo está compuesta por bienes y ser-vicios de una naturaleza complementaria (gráfica 12). A excepción de cuida- do y conservación de la salud, es posible prescindir de su gozo. La regula-ridad de lo que el mexicano gasta en mantenerse sano (2.9% de cada NP adicional en promedio) debe obedecer a la cobertura de la asistencia pública en nuestro país. En los demás grupos, la tendencia es clara; las familias destinan un monto creciente de un ingreso mayor a su adquisición. Destaca educación y esparcimiento, donde la proporción en el estrato de 12,400 NP mensuales casi duplica la correspondiente a quienes obtienen 1,450 NP.

GRAFICA 12
ESTRUCTURA DE GASTO PARA CADA NUEVO PESO EXTRA
(Niveles de ingreso seleccionados)


FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, y con estimaciones propias.

Las percepciones también influyen sobre la demanda de servicios financieros (gráfica 13). Es en estos rubros donde los hallazgos son más interesantes. En términos generales, sugieren que la cantidad de "banca" que un país demanda está relacionada con la evolución de su ingreso per cápita. Este también induce a la sofisticación relativa de tales activididades. Medios de pago como las tarjetas de crédito no son empleados por familias con pocos recursos.

La propensión a ahorrar alcanza 12 centavos de cada NP extra entre quienes ganan 12,400 NP al mes. Es notable el que, aún aquellos con la mayor restricción presupuestal (1,450 NP al mes), ahorran 3 centavos en el márgen. Las formas en las que este esfuerzo se lleva a cabo son distintas (tandas, por ejemplo). El reto para el sistema bancario consiste en facilitar su transformación en mecanismos formales de ahorro.

GRAFICA 13
ESTRUCTURA DE GASTO PARA CADA NUEVO PESO EXTRA
(Niveles de ingreso seleccionados)


FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, y con estimaciones propias.

CONCLUSIONES

La reducción en ingreso disponible que enfrenta la población obliga a una reasignación en la estructura del gasto. El consumo de bienes básicos, como los alimentos, es privilegiado en perjuicio de aquellos que, a pesar de ofrecer bienestar, no son indispensables. Los resultados de nuestro análisis sugieren que entre los más afectados están los servicios de educación y esparcimiento, asi como la adquisición de vehículos. También se refleja en la demanda por servicios bancarios y en la formación de ahorro. Ello implica que la recuperación de la economía no será uniforme.


(1) Ver: "Demanda de alimentos manufacturados" Exámen de la Situación Económica de México, número 802, septiembre de 1992.

(2) Es un modelo conocido como Sistema de Demanda Lineal (SDL).

(3) Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 1992, Aguascalientes, 1993.