1) Para todo el año.
2) Datos revisados.
3) Promedio anual.
4) Se cotiza a partir del 22 de marzo de 1995.
Panorama. Persiste el nerviosismo en los mercados financieros, la moneda se debilita, nuevamente suben las tasas de interés y la bolsa se estanca. No obstante, las condiciones fundamentales no cambian. Ante la ausencia de noticias positivas, se refuerza la percepción de una débil actividad económica y prevalece un ambiente político que no genera expectativas positivas. Una buena noticia surge de la intención de empresas estadounidenses de invertir US$12 mmd durante los próximos cinco años.
- Base monetaria. El aumento de la semana previa (fin de mes) se revierte. Las reservas internacionales se acumulan marginalmente, revelando pocas o nulas intervenciones del banco central en el mercado para defender al peso. Prevalece una política monetaria restrictiva, indispensable en el contexto de un proceso de ajuste-estabilización. Busca estabilizar el tipo de cambio, limitar los efectos inflacionarios de la devaluación y reconstituir el nivel de reservas internacionales, es decir, reducir el componente de riesgo país de las tasas de interés domésticas.
- Inflación. La de septiembre es levemente superior a la prevista (2.04%). La acumulada en el 3er trimestre es inferior a la meta del Parausee; refleja el éxito del plan de estabilización. En octubre anticipamos 1.65%, en el 4º trimestre 6.4%, sin embargo, en un escenario alternativo, si se adelantan aumentos en salarios y/o precios y tarifas y bienes básicos, puede ser cercana a 7.5%. Esto último se orienta a reducir presiones inflacionarias en 1996, año en el que el aumento de precios será cercano a 22%.
- Actividad económica. La producción industrial de julio muestra un nivel semejante al de '89. No se percibe mejoría respecto al segundo trimestre, sin embargo, avanzan minería y electricidad. La industria más afectada es la construcción, está en el punto más bajo de los últimos 16 años. En contraste, la industria maquiladora continúa en expansión (10% anual), si bien a un ritmo menor que el del primer semestre (21%). El Presidente Zedillo declara que en 1996 puede alcanzarse una recuperación de hasta 4%.
- Sector Externo. Las cifras revisadas de la balanza comercial de agosto (superávit US$53 millones inferior), no modifican nuestra apreciación de que el superávit se explica, en parte, por una demanda interna débil que obliga a los empresarios a buscar mercados externos. Destacan las ventas de productos agropecuarios y mineros, que acusan altas tasas de crecimiento anual, 83% y 71%, respectivamente. Las importaciones de bienes intermedios, después de dos meses de caídas consecutivas, crecen 4%; esto penetrará eventualmente el mercado doméstico, apoyando la recuperación.
- Tasas de interés. Sólo se asignan recursos en Cetes a 29 y 92 días, se declaran desiertas las de plazos mayores. Ambas tasas repuntan. El plazo ponderado es corto, 60 días, el más bajo del año. Banco de México percibe un repunte transitorio y busca no afectar la tendencia a la baja de los réditos en el mediano plazo. La tasa real esperada de los Cetes a 29 días es elevada (cercana a 18%), la de 92 puede ser inferior a 9% en el escenario alternativo de inflación, lo que hace más atractiva la inversión en UDIs.
- Tipo de cambio. En las últimas dos semanas se repite un patrón: se debilita lunes y martes y se recupera parcialmente de miércoles a viernes. Ante el repunte de tasas en los mercados primario y secundario, es factible anticipar cotizaciones que no superen los NP6.8 por dólar en los próximos días. El promedio de que va de octubre (NP6.6 por dólar) implica un tipo de cambio real semejante al de junio1 y 45% más débil que el previo a la devaluación.
(1) Subvaluación de 15%, base noviembre de 1990 =100.