NUESTRA ECONOMIA
Hay evidencia de que el programa de ajuste surte efecto. Se llega a máximos de tasa de interés y tipo de cambio, cesa la turbulencia financiera y aparecen crecientes indicios de estabilidad. Las políticas monetaria y fiscal son restrictivas y se supera el momento más crítico en el mercado financiero. Sin embargo, el costo es elevado. Así lo muestran las cifras del sector productivo y del empleo, que pueden agravarse en el segundo trimestre.
Es incuestionable que se presencian los resultados de un plan severo de ajuste, tendiente a recuperar la estabilidad en el plazo más corto posible. Aunque la urgencia no desaparece, precisa volver la atención al resto de nuestros problemas, fundamentalmente estructurales, algunos presentes en el origen de la crisis. En esta materia aún tenemos mucho por hacer.
El plan revisado otorga prioridad a la estabilidad financiera. Contiene apoyos a la planta productiva, las familias y el sistema bancario. Busca salvar la situación en poco tiempo mediante una intensa restricción de la demanda (fundamentalmente el consumo). Su diferencia más importante respecto al programa inicial de enero es que su cumplimiento no depende de entradas netas de capital. Los menores recursos extranjeros que ha de atraer el país exigen un menor déficit en cuenta corriente, pero deben traducirse en acumulación de reservas internacionales.
Llama la atención que el tope a la expansión del crédito interno del banco central sea el mismo en ambos proyectos, siendo que la perspectiva es muy distinta, particularmente en cuanto a inflación. Se trata de un seguro o "candado" adicional: para expandir la liquidez requerida ante el nuevo entorno precisa captar recursos del exterior y acumular reservas. De allí la mayor restrictividad.
2. BASE MONETARIA
(Miles de millones de nuevos pesos)
| Base monetaria | Reservas brutas1/ (millones de dólares) | Crédito interno1/ | Reservas netas ajustadas2/ (millones de dólares) | Crédito interno ajustado2/ | |
| 31-diciembre-1994 | 56.9 | 6,148 | 24.2 | 1,763 | 47.5 |
| 28- abril -1995 | 47.6 | 8,705 | -3.0 | -3,140 | 65.8 |
| 4 - mayo -1995 | 47.7 | 8,321 | -1.8 | -3,524 | 68.7 |
| Flujos acumulados: | |||||
| 28 abril - 4 mayo | 0.2 | -384 | 1.1 | -384 | 2.9 |
| diciembre - 4 mayo | -9.2 | 2,173 | -26 | -5,287 | 21.2 |
2/ Definición del FMI.
FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos del Banco de México.
La política monetaria es la que ahora guía la marcha del sistema y es la pieza clave del programa de estabilización. Sin embargo, ha habido confusiones y diferentes interpretaciones al evaluarla y darle seguimiento.
El atraso en la recepción del apoyo externo, su desfase con las amortizaciones de pasivos realizadas y el hecho de que el fortalecimiento de las reservas se logra en su mayor parte cuando se reciben las líneas de crédito foráneas, son factores que se prestan a formular diagnósticos equivocados. Por ejemplo, según la definición de reservas que se adopte, donde la diferencia radica en el tratamiento de pasivos en dólares a corto plazo, puede llegarse a conclusiones distintas sobre el derrotero del crédito interno (ver cuadro anterior). No afecta el agregado, es decir, la base, pero sí sus componentes, en los cuales están los seguros o "candados" de la política monetaria restrictiva. Particularmente en el extranjero se llega a hablar, erróneamente, de una política expansiva y así se explican las ulteriores devaluaciones en marzo y la necesidad de elevar las tasas de interés.
Es importante seguir las acciones del Banco de México, pero téngase presente que en las primeras semanas del año ocurren grandes amortizaciones de Tesobonos, cuando aún no se dispone de la ayuda exterior, y los vencimientos prosiguen mientras no se recibe la totalidad de la misma. Esto origina el mal entendido en torno al tratamiento de las reservas internacionales y el crédito doméstico. Es conveniente, como lo propone el Banco de México, hacer disponible oportunamente toda esta información.
Prevalece la política de restricción, como lo demuestran las cifras de la base monetaria: su saldo nominal al 28 de abril mantiene su tendencia decreciente y experimenta una caída anual de 12.3%, en términos reales. Este es el indicador relevante. En el programa inicial de enero, resaltar el crédito interno equivale a concentrar la atención en la base monetaria. Hay que volver a este concepto y evitar el desconcierto que acarrea la falta de concordancia entre amortizaciones, líneas de apoyo y operaciones compensatorias que efectúa el Banco de México. Tranquiliza saber que disponemos de información diaria sobre la mencionada base.
La contracción monetaria termina por imponerse y se refleja en un menor tipo de cambio. Ha llevado tiempo, como lleva tiempo restaurar la confianza y la credibilidad del inversionista, perdida por la crisis que sufrimos.
A pesar de los innegables esfuerzos por ampliar y perfeccionar la información monetaria, la apreciación de la paridad se da más francamente con la disponibilidad de datos complementarios, en particular del sector externo, que disipan dudas sobre posibles desviaciones en la instrumentación del programa estabilizador.
Una señal favorable es la evolución de las tasas de interés. Antes de la devaluación reflejan expectativas de inflación baja y controlada, y su estructura temporal es homogénea. Posteriormente y con la crisis, en febrero evidencian que se revierte la tendencia de los precios, al alza. Se acortan sus plazos. En marzo se ajustan a un mayor nivel esperado de inflación y comienzan a reducirse en abril. ¿Signo de que llegamos a la cima de la "burbuja" inflacionaria y que el fenómeno empieza a ceder?
El comportamiento de las tasas apoya la idea de que lo peor ha pasado: la violenta subida de la inflación de enero a abril ha de revertirse a partir de mayo, aunque la cifra anual es elevada: la estimamos en alrededor de 50%.
La información del sector no financiero confirma la eficacia del programa estabilizador, pero también evidencia su costo.
Hay superávit en la balanza comercial. No se registra uno desde 1990. Se explica por un mayor nivel de exportaciones y el estancamiento de las importaciones, reflejo, desde luego, de la devaluación y la recesión. Es imposible que ocurra un cambio de esta naturaleza y magnitud sin una intensa limitación fiscal y monetaria. Así, estos datos contribuyen a esclarecer el sentido y la profundidad de la política crediticia del Banco de México.
8. BALANZA COMERCIAL DEL PRIMER TRIMESTRE1/
(Millones de dólares)
| 1994 | 1995 | Variación (%) | |
| Exportaciones totales | 13,775.5 | 18,172.1 | 31.9 |
| No petroleras | 1,503.1 | 1,987.3 | 32.2 |
| Petroleras | 12,272.4 | 16,184.8 | 31.9 |
| Agricultura | 1,045.9 | 1,771.2 | 69.3 |
| Minería | 90.9 | 129.3 | 42.2 |
| Manufactureras | 11,135.6 | 14,284.3 | 28.3 |
| Maquiladoras | 5,698.3 | 6,461.9 | 13.4 |
| No maquiladoras | 5,437.3 | 7,822.4 | 43.9 |
| Importaciones totales | 18,073.1 | 18,084.2 | -0.1 |
| Consumo final | 2,067.5 | 1,458.8 | -29.4 |
| Consumo intermedio | 12,964.4 | 14,246.7 | 9.9 |
| Bienes de capital | 3,041.2 | 2,378.7 | -21.8 |
| Saldo | -4,297.6 | 87.9 | |
1/ Cifras revisadas para febrero y preliminares para marzo.
FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.
Las exportaciones petroleras avanzan más que las no petroleras. De las segundas destacan, por su crecimiento, las agropecuarias (69%); por su monto, las manufacturas de empresas no maquiladoras, que mantienen un intenso dinamismo: 44%, ambos números, al primer trimestre. Las maquiladoras son menos sensibles al tipo de cambio, debido al bajo contenido de insumos nacionales; además, no responden a las condiciones de la demanda interna. Por ello, el incremento de las manufacturas de no maquiladoras es más del triple que el de maquiladoras; éstas registran tasas similares a las del año pasado.
La notable reducción de la demanda interna causa que el productor busque un mercado afuera. Esto es relativamente sencillo para compañías que tienen experiencia en comercio internacional y la devaluación las beneficia. No así a las que atienden sólo al mercado doméstico, ya que, entre otras cosas, tienen que desarrollar canales de distribución. Por eso, el efecto de la devaluación no ha de sentirse tanto en las exportaciones como en las importaciones, mismas que, sobre todo en el corto plazo, obedecen más a la contracción de la demanda interna que a la depreciación de la moneda.
En importaciones, el descenso es particularmente pronunciado en los bienes de consumo final y de inversión (ambos caen 25%). Los primeros descienden de inmediato como resultado de la devaluación y del menor ingreso disponible. Preocupa la baja de las compras de bienes de inversión, porque puede implicar menor capacidad de crecimiento en el futuro.
| Exportaciones | Importaciones1/ | Saldo | Participación en el déficit, % | |
| Total | 55,525 | 72,376 | (16,851) | 100.0 |
| Países con tratado | 49,458 | 54,167 | (4,709) | 27.9 |
| Países sin tratado | 6,067 | 18,209 | (12,142) | 72.1 |
1/ Excluye fletes y seguros por 2,407.
FUENTE: Departamento de Estudios Económicos de BANAMEX, con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.
No obstante el déficit en la balanza comercial del primer bimestre, se registra superávit de 2,114 millones de dólares con Estados Unidos. En 1994 ocurre algo semejante. Del faltante total, 28% lo explica nuestro intercambio con los siete países con los que hemos suscrito tratados de libre comercio 1 y el 72% con naciones con las que no tenemos convenio alguno. De allí la trascendencia de las acciones de reciprocidad anunciadas por las autoridades y que hay que seguir con atención.
La industria de automóviles es una muestra de lo que acontece en las actividades productivas. En el primer trimestre, el volumen desciende 14% respecto al mismo período del año anterior. Pero observemos el contraste en su destino: el de exportación, a pesar de alcanzar un nuevo récord en marzo y ser 31% mayor en el período, no compensa la merma de 54% del dirigido al mercado doméstico. En éste, las ventas son menos de la mitad que las del primer trimestre de 1994, en promedio.
El desempleo aumenta considerablemente en los dos primeros meses. Los asegurados permanentes en el Instituto Mexicano del Seguro Social disminuyen 146,000; 46% de la merma corresponde al Distrito Federal, y sólo Tabasco y Chiapas registran incremento. Sobresale construcción por la mayor caída relativa. En febrero, la tasa de desempleo abierto urbano es 5.3% de la PEA. Es la mayor desde 1987 y significa 350 mil desocupados más.