ESEM, 06/01/95, LA MARCHA DE LA ECONOMIA: INFORMACION SINTETICA

Examen de la Situación Económica de México

País/Country: México

Banco Nacional de México

Volumen/Volume: 71   Número/Number: 835

Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly


Fecha/Date: 06/01/95

NUESTRA ECONOMIA

Aumenta la evidencia de la efectividad del programa de ajuste. Las políticas fiscal y monetaria, restrictivas, ya permiten tener superávits comerciales. Además, hay signos (como las entradas de capital) de que se reanima la confianza. La inflación tiende a la baja y las tasas de interés, por tanto, siguen la misma orientación. Aunque con algunos vaivenes, se mantiene la estabilidad del tipo de cambio.

Pasa lo peor de la crisis, pero son muy desfavorables los efectos sobre la actividad productiva. Es más, la necesidad de contraer a escala sectorial y empresarial ha de continuar la mayor parte del año. Si bien la situación empieza a ser menos angustiosa en los mercados financieros y monetario, no terminan las malas noticias para la planta productiva y el empleo.

El gobierno da a conocer su Plan Nacional de Desarrollo 1995 - 2000. El objetivo prioritario es un crecimiento vigoroso y sostenido. Los retos son superar la crisis actual, consolidar e intensificar los cambios estructurales y emprender las reformas para contar con una amplia base de ahorro interno.

Es creciente la evidencia de que el programa de ajuste es eficaz. De otra manera, sería imposible generar un superávit comercial en un plazo tan corto. Parece empezar a recuperarse la confianza, como lo demuestran el cese de salida de recursos del sistema financiero, la renovación de deudas vigentes, las colocaciones nuevas en el mercado internacional (del sector público y del privado), y los montos significativos de inversión extranjera directa que llegan al país. En síntesis, se reaniman las entradas de capital, aparte de las que significa el paquete de apoyo del exterior.

Como el programa funciona, la inflación se comporta de la siguiente manera: asciende de enero a marzo, se agrava por el aumento del impuesto al valor agregado en abril y todavía se incrementa en mayo y en adelante esperamos que se modere. Así, de junio a diciembre la mensual promedio puede ser de 2.2%, contra 5.2% de enero-mayo.

Al superarse la fase más virulenta del fenómeno, las tasas de interés han de tomar este derrotero: como son réditos por venir, descuentan anticipadamente la ocurrencia de una menor inflación y, a pesar de su reciente caída en mayo, garantizan rendimientos en términos reales. Según la experiencia de anteriores planes de estabilización, al mismo tiempo ocurre una baja en la tasa nominal y una alza en la real. Además, considerése que parte del impacto en precios es "tipo burbuja", transitorio y que no provoca un mayor nivel de tasas de manera permanente.

Se incrementan los plazos de maduración del papel gubernamental: en el caso de CETES (Certificados de Tesorería de la Federación) se suspenden las colocaciones a 14 días, se renuevan a 182 y el promedio aumenta conforme descienden las tasas: el mercado valida menores tasas y mayores plazos ante la evolución favorable del programa de estabilización y, por tanto, del control inflacionario.

El PIB cae 0.6% con respecto al mismo período de 1994, contra lo anticipado en el Programa para Reforzar el Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica, PARAUSEE (1.1%). Se resienten los efectos del programa de ajuste en la actividad productiva, aunque el retroceso es menor que el previsto por el gobierno. Ese trimestre del año pasado fue el menos favorable y los indicadores señalan una tendencia decreciente. Cabe esperar peores resultados, al menos en el segundo y tercero.

La favorable evolución de algunos sectores que no son objeto de comercio exterior (como servicios financieros, electricidad, transporte y comunicaciones), así como el dinamismo de las exportaciones, no compensan el decremento de los que sí tienen operaciones con el extranjero. Ello manifiesta la importancia del mercado interno. En aquéllos el comportamiento es heterogéneo: unos crecen y otros presentan un severo receso, como construcción.

En la industria (minería, manufacturas, construcción y electricidad) el descenso es 0.7%. Factores como comercio exterior, órdenes de compra, inventarios de productos terminados y de materias primas, entre otros, hacen que no sea más grave. Los ajustes de precios de electricidad y combustibles, junto con severa contracción de la demanda interna, han de reflejarse en una mayor caída en este y en el siguiente trimestre.

Minería: menores volúmenes de extracción de petróleo y gas, ya que la no-petrolera avanza 6%. Construcción: el sector formal, o inscrito en la cámara respectiva, presenta una baja mayor; influye, entre otras causas, la reducción del gasto de inversión del gobierno. Manufacturas: su mejor desempeño, a pesar de la baja del consumo interno, se debe a mayor exportación y a sustitución de importaciones. Adelantan industrias que producen mercancías fácilmente exportables (química, metálicas básicas, minerales no ferrosos), que con la devaluación tienen mejores precios internacionales. Se contraen o desaceleran las productoras de bienes de consumo (alimentos, textiles, autos) que, además, tienen menor disponibilidad de financiamiento. Automóviles: las cifras récord de exportaciones no impiden que disminuya la producción de productos metálicos, maquinaria y equipo. Textil: baja pronunciada, ya que aún no surten efecto las recientes medidas de protección contra importaciones de Asia. Servicios: comportamiento disímil. Destaca la caída de comercio, restaurantes y hoteles (deteriorado ingreso de la población). La parte que depende del comercio exterior, particularmente exportaciones, o que ha avanzado en su cambio estructural, se ve favorecida.

El efecto en el empleo es muy significativo. En marzo, la tasa de desempleo abierto1 asciende a 5.7%, en comparación con 3.6% en el mismo mes del año pasado (cerca de 900 mil desempleados más). La perspectiva en los meses por venir es poco alentadora. Las difíciles condiciones para la producción indican que el desempleo se acrecentará.

El balance económico del gobierno presenta un superávit de 8,990 millones de nuevos pesos, 80% más en términos reales al del mismo lapso de 1994. El balance primario (diferencia entre ingresos y gastos, sin incluir los financieros), tiene un mejor resultado, 97% mayor al de un año antes, por la necesidad de contar con el margen suficiente para cubrir el costo financiero del débito público, que se incrementa 43% a raíz de la devaluación, y el alza de tasas de interés. Del superávit total, 30% corresponde a gobierno federal y 69% a organismos y empresas públicos bajo control presupuestal directo. Sobresalen los números de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y Comisión Federal de Electricidad (CFE), el primero con monto superior al del gobierno federal; influyen mejores precios internacionales, el efecto de la devaluación sobre la valorización en pesos de las ventas al exterior y mayores ventas de combustibles en el mercado interno.

Los ingresos presupuestales ascenden a 89,891 millones de pesos, 2.4% real más que un año antes. Destaca la baja de ingresos tributarios (12.7%). Todos los impuestos caen. Hay incrementos importantes de ingresos federales por derechos de hidrocarburos, 39%, y del sector paraestatal, 27%. Los incrementos de precios y tarifas del sector público e impuesto al valor agregado2 (IVA), compensan el efecto negativo de una menor actividad económica.

La erogación pública neta disminuye (anual) 10% en términos reales. Se difieren algunos gastos y pagos, como PROCAMPO. Destaca el menor gasto de inversión física (72%), a fin de tener recursos para el social.

La deuda del sector público se incrementa: 23% real anual la interna y 7%, en dólares, la externa.

Ocurre un desendeudamiento de 10,700 millones de NP, en gran medida en valores gubernamentales (Tesobonos). Sin embargo, la deuda aumenta por la revalorización del pasivo existente: la devaluación en Tesobonos y la inflación en Ajustabonos, que sobrepasa las amortizaciones a lo largo del período. Además, las cifras al 31 de marzo aún no contemplan la mayor parte del paquete financiero internacional negociado para enfrentar la crisis.


1 Se aplica a la población económicamente activa (PEA), de alrededor de 17 millones de personas.

2 El aumento del impuesto al valor agregado, no se refleja en los resultados del primer trimestre, pues entró en vigor en abril.