La disciplina monetaria y fiscal es la clave del ajuste. El Banco de México, en corto tiempo, logra y sostiene un ambiente de estabilidad financiera. La base monetaria disminuye cerca de 20%, en términos reales, entre junio de 1994 y junio de 1995. Al mismo tiempo se acumulan reservas internacionales con los apoyos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Fondo de Estabilización Cambiaria (FEC) de EUA: ya son superiores al saldo de Tesobonos en poder del público (9,950 millones de dólares, al cierre de junio). La segunda etapa de dichos apoyos empieza en julio: 10,000 millones de dólares del FEC, 10,700 millones del FMI y 10,000 del Banco Internacional de Pagos, además de recursos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En el transcurso de julio ha de disponerse de 5,500 millones de dólares (2,500 del FEC, 2,000 del FMI y 1,000 del Banco Mundial y el BID).
Después de un período de alzas contínuas de ambos indicadores, se estabiliza el primero y las segundas descienden a la mitad de su nivel máximo, registrado a mediados de marzo. Lo último obedece, fundamentalmente, a expectativas firmes de una inflación mucho más moderada. Los réditos en términos reales continúan por arriba de promedios históricos.
Cubiertas las necesidades de liquidación de Tesobonos y otros compromisos en moneda extranjera, en el segundo semestre, con los apoyos del exterior, ha de proseguir el descenso de las tasas. Esperamos que la paridad muestre una depreciación más moderada que en los últimos dos meses, cuando se debilita a un ritmo de 2.4% mensual.
El rápido cambio de déficit a superávit sorprende a propios y extraños. De un faltante de 7,227 millones de dólares en los cinco primeros meses del año, se pasa a un sobrante de 1,929. Las exportaciones avanzan 15 puntos porcentuales más rápido que en 1994 (32.4% versus 17.5%) y las importaciones, en lugar de crecer, disminuyen (-5% versus 19.3%). Por tipo de artículo (datos del primer bimestre), el ajuste se da en un 57% por bienes de consumo final, en 27% por los de capital y en 16% por los de consumo intermedio. La mayor transformación se registra en la industria manufacturera, seguida de la extractiva, de la agricultura y la ganadería. Por país, el déficit del año pasado (en el mismo período) se convierte en superávit en el caso de EUA, Bélgica-Luxemburgo, Hong Kong, Perú, Chile, Puerto Rico, Uruguay, Bolivia, Haití y Noruega.
Todas, con excepción de las realizadas por maquiladoras, adelantan más aprisa que lo previsto por las autoridades y los analistas. Al inicio del año, cada 5% de crecimiento de ventas al exterior de mercancías y servicios (nuevos pesos a precios constantes) se traduce en 1% de avance en el PIB, a fines del mismo estimamos que la relación cambie 4 a 1. Este mayor peso relativo de las exportaciones ha de contribuir a una recuperación más pronta que en recesiones anteriores. Las ventas de mercancías se elevan 32.4% (en dólares) en el período enero-mayo, respecto a 1994. Se nota una desaceleración en las petroleras, que es compensada por las de manufacturas diferentes a maquila, que suben 42.5% en el mismo lapso. Destacan las agropecuarias por su dinamismo, 62% anual; sobresalen las de maíz. Según datos del primer bimestre, se incrementan arriba de 100% las exportaciones a veinticinco países, siendo los relevantes Brasil, Cuba, Hong Kong, Suiza y Bélgica-Luxemburgo.
De enero a mayo dejan de cotizar en el IMSS 396 mil asegurados permanentes y 324 mil eventuales (bajo el PARAUSEE1 , se prolonga transitoriamente, a seis meses, el tiempo en el que se conserva el derecho a seguro para enfermedades y maternidad, cuando la gente pierde su trabajo). La pérdida mensual de los primeros (61 mil en abril y en mayo) no se desacelera y en los segundos tiende a ser menor. Aumentan los asegurados en algunos Estados: Chihuahua, Chiapas, Baja California, Michoacán, Tabasco y Quintana Roo. Por industria, la más afectada es la construcción, que pierde 279 mil eventuales y 61 mil permanentes; le siguen el comercio (108 mil), las manufacturas (93 mil) y los servicios para empresas, personas y el hogar (80 mil). Existen actividades en las que se registra mayor número de asegurados: servicios de administración pública y seguridad social; fabricación y ensamble de maquinaria; equipos, aparatos, accesorios y artículos eléctricos, electrónicos y sus partes, y compraventa de gases, combustibles y lubricantes.
Ambos elementos de la demanda padecen importantes caídas en el primer trimestre del año respecto al mismo lapso de 1994, no compensadas por el notable aumento de las exportaciones (o demanda externa, 29.4%). El primero no sufre una reducción tan grande (8.7%) desde 1983; la segunda baja 17.8% (incluye acumulación de inventarios), cifra no registrada desde 1986. Salvo el consumo del sector público, los componentes de la demanda interna disminuyen más de lo previsto en el PARAUSEE, para el promedio del año. Esta es la primera recesión mexicana en el contexto de una economía abierta, lo cual también nos hace anticipar que la economía ha de empezar a recobrarse en cuestión de meses, en los primeros de 1996.
(1) Programa de Ajuste para Reforzar el Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica.