ECONOMIA Y CIENCIAS SOCIALES

ECOSOC, 04/01/98, CUBA Y CHINA: ESTUDIO COMPARADO DE LAS REFORMAS DE MERCADO

Economía Y Ciencias Sociales

País/Country:Venezuela

Universidad Central de Venezuela

Autor/Author:Francisco Domínguez

Número/Number2-3

Frecuencia/Frequency: 4/yearly 4/año


Fecha/Date:04/01/98


"¿Por qué la reforma económica en China desde 1979 ha producido el éxito económico más grande en el mundo, mientras que los cambios económicos desde 1989 en Europa Oriental y desde Enero de 1992 en Rusia han producido el desastre más grande?" (Peter Nolan).

Luego del desplome del bloque este europeo y de la intensificación del bloqueo económico norteamericano se ha hecho todo tipo de predicciones respecto de los efectos de la reforma de mercado en Cuba. La reforma de mercado cubana, involucra legislación liberalizadora que permite la inversión extranjera, la cooperativización de la agricultura, la introducción de criterios de mercado en la operación de la empresa estatal, la operación del pequeño capital y el surgimiento del trabajo por cuenta propia.

China se embarcó en la reforma de mercado en 1978 y desde entonces ha tenido resultados espectaculares. Su economía ha estado creciendo a un ritmo promedio de 8-10% por año desde esa fecha. Los standards de vida de la familia china promedio han aumentado extraordinariamente desde entonces con aumentos netos en el consumo de alimentos básicos así como también de artículos durables. Esto no se debe a los benignos efectos de la inversión extranjera como argumenta gran parte de la literatura y prensa especializada, sino que se debe en gran medida al crecimiento doméstico generado por la industria manufacturera rural. La economía de China ha crecido tan espectacularmente que normalmente se la pinta como un gigante que se cierne cada vez más amenazante en el Oriente.

El éxito económico de China y las similitudes con la reforma de mercado en Cuba hace obligatoria una comparación de las dos, y su comprensión, crucial para el desarrollo de una estrategia para los países subdesarrollados, alternativa al abrumadoramente dominante dogma neo-liberal a las puertas del siglo XXI y en el contexto del Nuevo Orden Mundial.

Este artículo sugiere que cualquier etiqueta que se le quiera adosar a las reformas económicas china y cubana, no hay duda de que son polos opuestos a las reformas de mercado auspiciadas por el Fondo Monetario Internacional en general, y para los países ex-comunistas de Europa Oriental y Rusia en particular.1

En este trabajo se examina la reforma económica china buscando explicar las causas de su espectacular éxito. También se argumenta que tales causas deben ser buscadas en los objetivos centrales de la reforma de mercado, a saber, la elevación del standard de vida de su enorme población, así como el reforzamiento militar y económico del país. La clave del éxito de China es la adopción de incentivos de mercado para la producción agrícola, lo que requería la reforma de su ineficiente sistema de comunas, el creciemiento sustantivo de su industria manufacturera en el sector rural, y el crecimiento explosivo del sector servicios. En todos estos desarrollos, la inversión privada nacional y extranjera ha jugado un rol más bien menor porque, al contrario de lo que se sugiere majaderamente, la industria estatal y de propiedad pública en China han experimentado tasas de crecimiento fenomenales. La dirección de la reforma de mercado en China no es hacia el capitalismo sino en el sentido contrario.

Al comparar las reformas de Cuba y China se comienza por reconocer las enormes diferencias estructurales entre la isla socialista caribeña y el gigante socialista asiático. Sin duda las diferencias son muchas, sin mencionar las meras diferencias en tamaño geográfico y en población, sin embargo, hemos econtrado que en términos del contenido social y la dirección económica de sus respectivas reformas, el grado de similitud es notable.

En la sección final se extraen algunas conclusiones estratégicas en términos de las lecciones de lo que se podría llamar el modelo de desarrollo económico chino.

La reforma económica en China

Una política económica que combina el plan y el mercado ha estado en operación en China desde 1978 con el ascenso de Deng Xiao-ping a la más alta posición en el partido comunista. Los resultados han sido tan extraordinarios que incluso voceros del capital financiero exudan elocuencia en sus elogios a los logros de la reforma económica en China:

la cantidad de su gente que vive en la pobreza absoluta, incapaz de alimentarse adecuadamente, ha caído por debajo de los 100 millones en una población de 1.2 billones, es decir 1 de cada 12; en 1978 la proporción era de 1 en 4 millardos. El ingreso real de los trabajadores se ha duplicado y triplicado. Cerca de 80 millones de habitantes urbanos pueden darse gustos de clase media con productos de marca tales como hamburguesas y cosméticos. Cerca de un cuarto de millón de chinos son ahora dueños de automóviles, comparado con casi ninguno anteriormente.2

Esta realidad era obvia para los comentaristas ya en 1992:

En términos per cápita, han habido aumentos impresionantes en los standards de vida evidenciados por una triplicación en el consumo promedio de carne y huevos entre 1978 y 1991, una duplicación del espacio habitable en las áreas rurales en el mismo período, y por el hecho de que el artículo de consumo último, la televisión existía como promedio en 1 de cada 22 hogares rurales y en prácticamente todos los hogares urbanos en 1991.

Las cifras totales ocultan un aumento impresionante en los niveles de vida..la producción de grano creció en un tercio en seis años, la de algodón casi se triplicó, la de semillas oleaginosas aumentó más del doble, la de fruta subió en más de la mitad. Los ingresos reales en el campo crecieron todavía más espectacularmente -se triplicaron en ocho años. Entre 1978 y 1991 el consumo de grano del chino promedio subió en un 20%; el consumo de productos del mar se duplicó; el consumo de puerco subió dos veces y media; el consumo de huevos más que se triplicó; el de aceite comestible y pollo se cuadruplicó.3

Además, en 1993, 83% de los hogares urbanos tenían una máquina de lavar y, en Shanghai, 98% tenían un refrigerador, 92% una televisión a colores y 45% una máquina de video.4 La conclusión de tan portentoso desarrollo era irresisitible:

El desempeño económico de China en 14 años ha producido uno de los más grandes aumentos del bienestar humano de todo el mundo y en cualquier época. En 1994 la economía de China será con toda seguridad 4 veces más grande de lo que fue en 1978; si China cumple con sus objetivos (que son razonables( para el año 2002 la economía será ocho veces más grande de lo que fue en 1978.5

Además, le expansión del comercio, especialmente en la agricultura ha ido mano a mano con el desarrollo infraestructural: entre 1978 y 1993 el kilometraje total de caminos aumentó en un 47%, el de líneas de ferrocarril en un 11% y el de líneas dobles de ferrocarril en un 88% [...] el número de teléfonos se septuplicó, y el número de líneas de teléfono de larga distancia era veinte veces más grande de lo que era en 1978.6 Asombrosamente, la tasa china de inversión doméstica bruta fue de 43% del Producto Bruto Nacional) PBN, en comparación al 35% de Japón, la economía más productiva del mundo. Sin embargo, la empresa extranjera contribuía US$35 billones (una decuplicación desde 1985), representando casi el 30% del total de las exportaciones de China. Ya en 1994 China exportaba artículos manufacturados por un valor de US$100 billones y "era probablemente el octavo exportador más grande del mundo."7 La tasa de crecimiento de las exportaciones chinas ha sido más asombrosa aún: de apenas US$9,8 billones en 1978 a la extraordinaria cifra de US$121 bilones en 1994 (con una tendencia a subir).8

Todos los comentaristas prologan sus observaciones sobre China con una frase que se ha convertido en cliché: "El contraste entre la economía transicional de China y las de Europa Oriental y la ex Unión Soviética no puede ser más chocante."9 ¿Cómo ha sido posible este logro económico? ¿Se ha convertido China en un país capitalista y su éxito económico, es el resultado del supuestamente superior dinamismo del sistema capitalista? Rusia ha tratado la reforma capitalista pura y simple sugerida por el FMI con resultados sencillamente catastróficos. "La reforma económica china ha desacreditado la esparcida y profundamente apreciada creencia de que la reforma [de mercado] gradualmente aplicada combinada con la propiedad estatal simplemente no funcionan, ni siquiera como una estrategia de transición."10 De alli que el FMI sugiera la terapia de shock y la privatización total y rápida de los bienes estatales.

La solución a este acertijo chino se encuentra en el hecho de que China ha tenido éxito precisamente debido a que ignoró el consejo ofrecido a Europa Oriental por asesores occidentales prominentes.11 El fracaso de la Unión Soviética y luego Rusia "proviene primeramente de la entusiasta adopción de la llamada `ortodoxia de la transición' que combina la reforma política (glasnost) y su subsecuente política económica (terapia de shock) propuganda por estos asesores extranjeros. En contraste, el éxito de la reforma china proviene en parte de su rechazo a implementar esta "ortodoxia de la transición,'" que fue fuertemente sugerida a sus líderes durante la década de los 80.12 Ahora procederemos a examinar la reforma de mercado en China.

Elementos claves de la reforma económica en China

Con el ascenso de Deg Xiaoping al poder, el Tercer Pleno del 11º Comité Central echó las bases de la modernización socialista de China: "un rol mayor para los mecanismos de mercado, menor énfasis en el igualitarismo, la búsqueda de crecimiento económico balanceado y proporcionado, la descentralización de la toma de decisiones económicas, y la integración más estrecha posible de China en la economía mundial."13

Los desastres económicos de la era maoísta, el aislamiento de China en los asuntos mundiales en las postrimerías de la década de 1970, los éxitos económicos de los `tigres' del sudeste asiático y el extraordinario reforzamiento de Japón en la región, llevaron a los líderes chinos en el Tercer Pleno a encauzar el país por la ruta de la reforma denominando la tarea de la modernización como una "Nueva Marcha Larga para convertir China en un poderoso y moderno país socialista antes del fin del siglo."14 El contenido social de la reforma económica fue definido por Deng en 1984 como sigue:

El socialismo significa la eliminación de la pobreza. El pauperismo no es el socialismo, menos aún el comunismo. La superioridad del sistema socialista yace en su capacidad para desarrollar las fuerzas productivas y mejorar la vida material y cultural del pueblo. El sistema socialista puede permitirle a todo el pueblo ser acomodado. Es por ello que defendemos el socialismo.15

En 1979, un año después de la introducción de las reformas económicas, Deng enunció Cuatro Principios Básicos del comunismo chino, a saber, defender el socialismo, defender la dictadura del proletariado, defender el rol dirigente del partido, y defender el pensamiento marxista-leninista de Mao Tse Tung.16 Este lenguaje cargado de ideologismo no significó sin embargo una vuelta a la utilización de métodos burocráticos sino a un enfoque más sutil que buscaba integrar a todas las capas sociales de la población en el proceso de modernización. En el Tercer Pleno, el Comité Central anunció el término de la lucha de clases significando un repudio a los excesos de la Revolución Cultural y estableció que la contradicción principal de la sociedad china era entre el atraso técnico-económico existente y el potencial del país.17

Una clara indicación del fuerte deseo de tener éxito en las cuatro modernizaciones se puede apreciar en la extrema cautela y el gradualismo con que se implementó la reforma. La mayoría de los comentaristas enfatiza este aspecto de la reforma, mientras que la mayoría de los sinólogos pro FMI condenan la lentitud y el carácter `híbrido' de la reforma. Es decir, no estamos en presencia ni de una exuberante transición al capitalismo, ni tampoco de la intención de la dirección comunista de desmantelar la economía planificada.

El enfoque básico de la reforma económica china ha sido mantener el nivel de los recursos asignados a la empresa estatal para poder mantener sus niveles de producción y empleo. "La proporción de la mano de obra china empleada por la empresa estatal era del 18% en 1978 y era todavía el 18 % en 1992. Es decir, en 1992 había 32 millones más de obreros empleados en la empresa estatal de los que había en 1978. El sector estatal no está desapareciendo."18 No ha habido privatización en gran escala, sino todo lo contrario, la empresa estatal en la forma de empresas industriales de propiedad directa del Estado y las de propiedad pública, en manos de las municipalidades, constituyen un 85 % del producto industrial total. La tierra es todavía de propiedad estatal.

Antes 1978, la economía de comando19 china consistía de un sector de la industria pesada dominante al cual todas las demás ramas de la economía le estaban subordinados, especialmente la de artículos de consumo en la industria ligera, la agricultura y el sector servicios. Todos adolecían de una falta notable de desarrollo y de financiamiento, es decir que un pequeño ajuste en la signación de recursos a estos sectores produciría su rápido crecimiento. Los responsables de la política económica le dieron la primera prioridad a la agricultura, seguida por la industria ligera y la industria pesada pasaba a ocupar el tercer lugar: en una palabra, se cambió el énfasis de la industria pesada a la industria ligera. El desbalance existente se corrigió reduciendo la asignación de recursos a la industria pesada y al gasto militar y aumentándolos para la producción y la demanda de artículos de consumo. Tal cambio de énfasis es posible sólo a través de mecanismos de mercado dado el carácter altamente fragmentado de estas ramas de la economía.20 Sin embargo, el rol y la intervención del Estado han sido vitales dado que la mera introducción de la liberalización total de precios habría llevado al desplome de los standards de vida y, por lo tanto, al desplome del consumo de artículos de consumo, el precio de los insumos industriales habrían aumentado debido al carácter altamente monopolizado de la industria pesada en perjuicio de la industria de artículos de consumo, que a su vez, habría sufrido un severo retroceso (o incluso la extinción) si hubiera tenido que enfrentarse con la importación al por mayor de artículos provenientes de economías más productivas. En China el plan se realiza través del mercado.21

Se protegió la industria ligera por medio de tarifas aduaneras que promediaban el 35%, y se aumentó el consumo de los individuos (de un 50 a un 53% del PNB entre 1978-81) todo lo cual se logró con un 5% de reducción en la inversión en la industria pesada, recursos que se transfirieron en forma de subsidios al consumidor y en aumentos de salarios.22 Simultáneamente se permitió el aumento del precio de los artículos de consumo y de los alimentos mientras que el precio de los artículos de la industria estatal monopólica se mantuvieron a nivel bajo.23 Es decir, se ofreció un significativo incentivo de mercado al campesino para que aumentara la producción agrícola. Se compensó al consumidor primero aumentando el nivel de los subsidios estatales a los alimentos y luego con aumentos de sueldos. Así la demanda de artículos de consumo aumentaba mientras que el Estado retenía su capacidad intervencionista limitando el aumento de precios cuando fuese necesario. Se removieron las restricciones estatales a la producción de alimentos y artículos de consumo: 200 millones de granjas familiares aparecieron de la nada. Pequeñas empresas cooperativas y privadas, pequeños negocios y talleres aumentaron en número, como los hongos, explosivamente. El empleo en el sector servicios, por ejemplo, aumentó de 6 millones a 30 millones de personas en el período que va de 1978 a 1988.

La industrialización del campo chino, probablemente el aspecto más exitoso de la reforma económica, ha satisfecho la demanda creciente de insumos agrícolas y artículos de consumo del campesino. Esto a su vez ha llevado a un aumento del producto de las empresas industriales estatales del sector de la industria pesada para satisfacer el aumento de la demanda de insumos de la industria ligera. Su producción ha crecido en un 11% por año entre 1978-1992.24 Es un mito, persistentemente propagado, que la empresa estatal, enfrentada a la competencia del mucho más eficiente sector privado, se convierte en un creciente lastre presupuestario. De hecho no ha habido quiebra en masa de la empresa estatal y las pérdidas que representa al tesoro nacional han caído de un 5,3% del PNB en 1990 a un 2,4% en 1993 (con una tendencia a la baja). Entre 1985-1990 la empresa estatal ha aumentado sus exportaciones en un promedio de 20% por año, el número de sus trabajadores ha aumentado en un 20% desde 1985, y en 1993 recibía el 70 ciento del total de la inversión industrial.25 Así, no hay ni liquidación ni desaparición gradual del sector industrial estatal, de hecho, en marzo de 1995, el congreso anual del partido enfatizó la necesidad de "reforzar el sector estatal." Un observador occidental comentaba al respecto: "Siempre interpreté esto como la reestructuración del sector estatal, ahora estoy preocupado de que en verdad signifique reforzarlo."26 En esencia la reforma económica china representa un cambio enorme en los precios del sector monopólico, estatal, de la economía en favor del sector no-monopólico; de esta forma se ha creado un mecanismo económico interno por el cual no sólo todas las otras ramas de la economía se benefician en forma dramática sino que también ha resultado en aumentos gigantescos en el standard de vida de la población.27

"El resultado es que se estima (utilizando tasas de cambio del poder comprador) que la economía de China al presente es más pequeña solamente que las economías de EE.UU. y de Japón y existe la posibilidad real de que China sea la economía más grande del planeta en el año 2025."28 Cuba también se ha embarcado en una reforma de mercado en donde la intención declarada de las autoridades políticas en ese país es la de mantener el sector estatal como el más grande y dominante de la economía aunque ligado armoniosamente a los sectores privado, semi-privado, colectivo y extranjero.

La reforma económica en Cuba

Como se sabe Cuba, a consecuencia del desplome del bloque soviético, perdió en un período extraordinariamente corto un 85 % de su comercio exterior. Las relaciones económicas de Cuba con este bloque eran en extremo ventajosas para la isla caribeña. Se habla incluso de que verdaderamente el Período Especial comenzó en 1962, fecha del comienzo de la relación económica con el bloque oriental y con la Unión Soviética en particular.29 En 1993 luego del colapso soviético y la intensificación del bloqueo, la situación de Cuba era desesperada: el ausentismo era sin precedentes, no había producción, el dinero no valía nada, no se podía obtener casi nada a través de los canales oficiales, y los incentivos morales y materiales dejaron de existir en la economía legal.30

El gobierno de EE.UU., al ver la situación desesperada de Cuba, pensó que había llegado el momento para darle el golpe de gracia a uno de los últimos bastiones comunistas del mundo: aumentó fuertemente la intensidad del bloqueo con la intención de estrangular económicamente al régimen de Castro.31 El bloqueo apunta al objetivo político de la destrucción total y absoluta de la revolución cubana, de sus bases socio-económicas, la demolición de todos sus logros sociales y la eliminación de la auto-determinación y soberanía de Cuba.

Asi de la noche a la mañana Cuba enfrentaba lo que a todas luces parecía una crisis económica final. Todos los indicadores económicos claves en 1993 apuntaban lógicamente en esta dirección. Además, las consecuencias sociales y económicas de esta espantosa situación económica produjo el éxodo en masa en agosto de 1994 cuando miles de balseros se echaron al mar tratando de llegar a EE.UU. para poder escapar a los rigores del bloqueo y las consecuenicas del desplome del bloque soviético. Muchos pensaron, tal vez justificadamente, que el régimen de Castro estaba en su momento de agonía final.

Es en este contexto cuando el regimen cubano decide embarcarse en una política que incluye importantes mecanismos de mercado en el funcionamiento de su economía. Este contexto significa que el desplome del campo soviético ha convertido a EE. UU., enemigo jurado de Cuba, en el país más poderoso del planeta, y ha llevado al surgimiento de lo que los líderes políticos norteamericanos llaman el Nuevo Orden Mundial. Es decir, una situación extremadamente desfavorable para el socialismo en general y para Cuba en particular.

La cuestión planteada para los dirigentes cubanos era (y sigue siendo( cuántas de los logros de la revolución cubana se podrán mantener luego de la introducción de la reforma de mercado; segundo, con cuánta rapidez puede Cuba recuperar su capacidad para importar (que declinó en un 80% en 1993); y, tercero, cuántas y qué tipo de concesiones debe Cuba hacerle al capital extranjero para poder reinsertarse en la economía mundial.

Los elementos claves de la reforma económica en Cuba se pueden resumir en cuatro: reorganizar y reorientar el comercio exterior para asegurarse la obtención de divisas y asi poder continuar el financiamiento de las conquistas sociales del pueblo cubano en áreas tales como educación y salud; la apertura de la economía a la inversión extranjera, especialmente en el área del turismo; la descentralización económica y la introducción de criterios de auto-financiamiento para la mayoría de la empresa estatal; y la expansión de formas no estatales de organización económica tales como la propiedad mixta, cooperativa y privada.

Tal vez el cuello de botella más difícil de superar en la economía cubana es la falta de divisas, de alli que su obtención tenga prioridad. Para resolver este problema Cuba alienta la inversión extranjera en la minería en general y en el níquel en particular, también en la biotecnología, productos farmacéuticos y el azúcar, todos sectores que potencialmente pueden conducir a una expansión de las exportaciones. Hay además inversión extranjera en las telecomunicaciones, textiles y áreas que tiene un efecto sustitutivo de las importaciones.

La Asamblea Nacional de Cuba ha pasado legislación que enmienda la constitución para así garantizar los derechos de propiedad del inversionista extranjero, terminar con el monopolio estatal del comercio exterior y permite que individuos y compañías exporten e importen y negocien directamente con compañías extranjeras.

El sector estatal está siendo reorganizado en términos de su tamaño, cantidad de gente que emplea, y redefinición de sus funciones, lo que ha afectado a 27 ministerios y otras agencias estatales.32 Además, el criterio de auto-financiamiento para la empresa estatal ha aumentado el despido de empleados estatales. Este criterio ha sido aplicado a todas las agencias del Estado incluyendo los militares.33 Finalmente se ha reducido drásticamente la cantidad de pesos en circulación en la economía (que en 1994 se estimaban en cuatro veces el nivel necesario: 12.000.000.000 pesos). La medida ha incluido reducciones del gasto fiscal, un 50% menos en el gasto militar en 1995, aumentos de precios, enormes reducciones en los subsidios estatales y nuevos aranceles e impuestos. Con todo esto se ha logrado reducir el déficit presupuestario (que en 1993 era de 33% del PNB, en 1994 ya era de 8%, y en 1995 había bajado a menos del 5%).34

Tal vez la reforma que afecta la estructura de la economía cubana más que ninguna otra es la de la agricultura. 67% de la tierra arable ha sido entregada a los campesinos como propiedad cooperativa. Las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) han sido creadas por las cuales los trabajadores reciben la tierra en usufructo por un período indefinido, son dueños de la producción y las cooperativas operan sobre la base del auto-financiamiento y la autogestión. Las nuevas cooperativas más las que existían anteriormente y el sector agrícola privado representan el 73% del total de la tierra arable en el país.35 La cooperativización de la agricultura es de hecho una privatización parcial: la tierra continúa siendo propiedad del Estado, pero los insumos y el producto se comercializan privadamente, lo que implica la obtención de crédito estatal, el cumplimiento de obligaciones fiscales y otros requisitos financieros. Esta reforma era urgente dado que entre 1993-94 las importaciones de alimentos habían aumentado en un 25%. El campesino cubano puede vender el sobreproducto (una vez que la cuota al Estado han sido entregada) en los mercados agropecuarios designados por el Estado para este propósito y en donde los precios se determinan por el libre juego de la oferta y la demanda. La cuota al Estado se utiliza para suministrar a hospitales, escuelas, lugares de trabajo y sobre todo al sistema de racionamiento. La libertad económica de estos mercados agropecuarios está, sin embargo, sujeta a intensas regulaciones y controles estatales: impuestos, licencias, normas de salud e higiene, etc.

El objetivo de la reforma agrícola es aliviar la aguda escasez de alimentos, estimular la producción, consolidar el suministro doméstico de productos básicos y el reforzamiento de la moneda nacional.36 Se espera que las ganancias que el sector estatal haga con esto, lleven a una reducción gradual de los subsidios a la agricultura y a un aumento sostenido de los standards de vida de la población rural.

Con las UPBCs se ha creado un mecanismo económico doméstico por el cual el ingreso campesino crece en parte a expensas del Estado, pero también como resultado de ganacias netas en la productividad, mientras que simultáneamente el suministro del alimentos a la población urbana aumenta considerablemente, garantizando de esa manera también la mantención de su stándard de vida. El Estado se ha mostrado dispuesto a hacer sacrificios significativos con la cooperativización de la mayor parte de la tierra cultivable, pero al mismo tiempo ha garantizado las conquistas de la población en salud, educación, racionamiento, empleo pleno y otros.

También se ha legalizado la tenencia de dólares en manos de particulares (julio de 1993), lo que legalizó una situación que ya existía de hecho. Esta medida ha facilitado las transacciones económicas para compañías nacionales y extranjeras pero al mismo tiempo ha excluido a aproximadamente el 50% de la poblacióm del acceso a ciertos niveles de consumo, dado que el peso es la moneda en la cual se pagan los salarios.37 Esto demuestra que se están abriendo importantes brechas socio-económicas entre los cubanos, allí donde la igualdad predominaba. Además, la enorme cantidad de personas involucradas en transacciones en dólares puede tener consecuencias ideológicas debilitantes.38

Se estima que aproximadamente 700.000 trabajadores se benefician de esquemas especiales en el sector turístico puesto que reciben salarios en pesos convertibles, cantidad que, cuando se agrega a los más o menos 200.000 campesinos cooperativizados y a los trabajadores por cuenta propia, se obtiene un total de aproximadamente 1.000.000 de trabajadores que de alguna manera reciben privilegios relativos en comparación con aquéllos que reciben sueldos en pesos (la fuerza laboral en Cuba es de 3.000.000). Es decir, dos tercios de la fuerza laboral cubana sufre el grueso de las consecuenicas de la reforma económica y la crisis de ajuste, excepto en lo que se refiere a los beneficios que el estado garantiza en las áreas de salud, educación, vivienda, y racionamiento.39

Ha emergido todo tipo de mercado en Cuba (agropecuarios, artesanías, taxis, transporte, libros usados, discos, zapatos, restaurantes e incluso vino), y todavía existe un mercado negro de puros, cigarrillos o cualquier otro artículo que escasee, y por supuesto, hay un mercado negro de sexo. Por otro lado, se mantiene en constante revisión y supervisión el sistema de impuestos para impedir que las diferenciaciones sociales adquieran proporciones desmedidas. De esta manera el ingreso de los campesinos de las UPBCs, los dueños de paladares40 y los trabajadores por cuenta propia se monitorea estrechamente y se aumentan los impuestos toda vez que su ingreso -en términos cubanos- se considera excesivo. La idea básica es aplicar impuestos por cualquier ingreso extra a estos grupos sociales a objeto de redistruibuir recursos a aquéllos de más bajos ingresos.41

Visto desde este ángulo, la existencia del socialismo de mercado en Cuba es más ficticia que real. Sin embargo, no se trata simplemente de pretender que se ha introducido mecanismos de mercado en el funcionamiento de la economía e ignorar su lógica inexorable. La cuestión es cuánto impuesto aplicarles a aquéllos que gozan de privilegios sin inducir a una reducción en su actividad económica y su productividad, y cuánto darles a los sin privilegios para garantizar su compromiso con el sector estatal en donde reciben sueldos en moneda nacional sin mucho valor lo que lleva a doctores, enfermeras y maestros a buscar empleo en la economía dolarizada, no importa de qué tipo. Como un artículo de fé la salud y la educación han sido dejadas totalmente fuera del alcance de la reforma económica. Asi, a menos que la proporción del consumo individual aumente junto con un incremento adicional del stándard de vida del trabajador estatal, las dos conquistas sociales más importantes de la revolución podrían ser severamente erosionadas.

Cuba se ha visto obligada a embarcarse en un curso riesgoso pero inevitable de reformar su economía hasta un punto que en unos pocos años será irreconocible. La dirección política de la revolución parece haber sacado la conclusión que la economía de comando (imitada en parte de la Unión Soviética) es estructuralmente incapaz de proveer los mecanismos con los cuales solucionar la enorme crisis por la que pasa el país. Sin embargo, la austeridad que se ha introducido, siendo real, es cualtitavamente distinta de la sugerida normalmente por el FMI. El gobierno cubano sabe muy bien de las consecuencias catastróficas que tales políticas han tenido en el resto de América Latina, Africa, y Rusia. Los disturbios de agosto de 1994 y la crisis de los balseros42, aunque fueron un picnic comparados con el desorden social en otros países, demostró que tales políticas podrían crear las condiciones que permitirían a EE.UU. considerar algún tipo de intervención militar más seriamente que hasta ahora.

Las reformas cubana y china comparadas

China y Cuba son sin duda países muy diferentes, que aparte de tener una economía socializada y un partido comunista en el poder, muy poco más es similar. China es una sociedad eminentemente rural con aproximadamente 75 % de su población en el campo, mientras que la distribución rural/urbana de población cubana es más o menos la opuesta. China es un país del tamaño de un continente con la población más grande del planeta mientras que Cuba es una minúscula isla caribeña con apenas un poco más de 10 millones de habitantes, es decir, 120 veces más pequeña en población. Así, en términos del potencial para desarrollar un mercado doméstico en artículos de consumo, las posibilidades de China son infinitamente superiores a las de Cuba; en aquélla, su enorme campesinado representa un vasto mercado interno para la producción y demanda en masa de artículos de consumo. El relajamiento de las restricciones estatales centrales a la acumulación podrían producir el surgimiento de una clase de kulaks en China. En este sentido Cuba tiene mucho menos de que preocuparse dado que su campesinado es significativamente más pequeño no sólo en términos absolutos sino que también como proporción de la población total.

Las posibilidades de que Cuba se convierta en un centro exportador de manufacturas baratas como China son remotas. Su economía dependerá por un tiempo de los vaivenes de su industria azucarera mientras que las exportaciones de China son principalmente manufacturas (73% en 1990). China está rodeada por los tigres del sudeste asiático que han tenido desempeños económicos impresionantes y que son mercados importantes así como también fuentes de inversión. Cuba, por otra parte, no sólo enfrenta el despiadado bloqueo norteamericano sino que está rodeada por las economías de América Latina y el Caribe que están muy por detrás en desempeño económico de las economías del sudeste asiático. Esto es, sin embargo, morigerado por el substancial influjo de inversión de la Unión Europea, de México y del Canadá, no sólo en el turismo sino que también en la agricultura e industria.

Al comienzo de su reforma económica China, ya había desarrollado una considerable industria pesada así como también una industria ligera las que representaban el corazón industrial de la nación y desde la cual la explosiva expansión de la industria de artículos de consumo ha sido posible. Cuba no disfruta de tales ventajas reduciendo así sus oportunidades para una expansión comparable de la industria de artículos de consumo. En Cuba, el azúcuar y ahora el turismo probablemente continuarán siendo los pilares de la economía por un tiempo. En China, por otro lado, ha habido un crecimiento espectacular de las Empresas de Pueblos y Aldeas (EPA) que son responsables de más o menos 40 % del producto industrial total y 74% del producto industrial en las regiones rurales.

Una diferencia estructural mayor entre China y Cuba es que, al comienzo de la reforma económica aquélla no era miembro del Comecon (de hecho, China no fue nunca formalmente miembro de tal manera que cuando la reforma económica comenzó en 1978 ya había estado comerciando con el Occidente por casi dos décadas). Asi al contrario de Cuba, China evitó la desorganización masiva de su comercio luego del desplome del comunismo europeo-oriental. Es decir, Cuba se está reinsertando en la economía mundial más o menos dos décadas después de China, lo que gravita fuertemente en la rapidez con que puede restructurar su comercio exterior.

La posición negociadora de Cuba en relación al capital internacional está muy disminuida debido a la crisis económica que le afecta, su condición de país productor de materias primas y el bloqueo norteamericano. Al comienzo de su reforma económica China gozaba de una posición mucho más fuerte lo que le permitió extraer concesiones significativas en transferencias de tecnología e incluso inversión en infraestructura del capital extranjero en comparación a Cuba. Por lo tanto, va a ser más difícil para Cuba obtener acceso a redes de comercialización internacional y expertizaje técnico para mejorar la calidad, presentación y publicidad de sus exportaciones al igual que China. Sin embargo, los negocios en productos biotecnológicos cubanos apuntan en la dirección correcta.

El mero tamaño de las necesidades de infraestructura de China hacen que Cuba palidezca en la insignificancia, reduciendo asi más todavía su posición negociadora en relación al capital extranjero. Pese a estos obstáculos Cuba se ha convertido en una ubicación favorita en América Latina para la inversión extranjera, especialmente europea, pese al bloqueo norteamericano y a la política norteamericana de desalentar tal inversión con, por ejemplo, la ley Helms-Burton. Además, el influjo masivo de dólares con la expansión del turismo y los remesas enviadas por cubanos que viven en los Estados Unidos ha llevado a la legalización de la tenencia de dólares, es decir, a la "dolarización" de la economía, fenómeno que no existe en China. En este terreno, China ha tenido que hacer menos concesiones a las fuerzas del mercado que Cuba. La cuestión clave para Cuba es cómo hacer el peso, comparado con el dólar, una moneda de valor y por lo tanto atractiva para los cubanos.

Otra diferencia significativa es el carácter participativo del sistema político cubano en donde el gobierno ha alentado altos niveles de discusión de las difíciles alternativas económicas que enfrenta el país, mientras que China, con un sistema político mucho más burocrático y autoritario, enfrenta potencialmente serios problemas si el creciemiento económico se redujera o parase por completo y el objetivo clave de aumentar sostenidamente los standards de vida de la población tuviera que ser abandonado o postergado. Este ingrediente democrático no es sólo una necesidad moral sino que un imperativo político y económico. La apertura de una economía socializada a las fuerzas del capital mundial y nacional traen inevitablemente la corrupción, el soborno, los privilegios e incluso la acumulación de capital. Cuba está en este sentido mucho mejor armada que China, en donde los elementos de control democrático son mínimos. A la inversa del partido comunista chino, el partido comunista cubano está conscientemente reforzando la posición de los trabajadores en la sociedad, la única garantía de contrarrestar tales tendencias negativas.

Cuba ha rehusado descentralizar su sistema de recolección de impuestos mientras que China lo ha descentralizado casi completamente. Cuba tiene asi a su disposición un arma crucial para redistribuir el ingreso y poder aliviar, reducir, o completamente eliminar las inevitables diferenciaciones regionales, urbano-rurales, agrícolas/industriales, y de desigualdades personales que surgen de la operación de los mecanismos de mercado.43

La posesión de China de una industria pesada y el concomitante desarrollo de su aparato militar hasta el punto de poseer armas nucleares como para resistir la presión militar de los Estados Unidos -o de otras fuentes- es algo con lo que Cuba sólo puede soñar.44

Sin embargo, pese a todas estas enormes diferencias, es posible derivar paralelos en las reformas económicas de Cuba y China en términos de sus métodos, contenidos y dirección. De hecho, cuando se les compara, las dos refomas en esencia, no son muy diferentes. Básicamente su método es obtener beneficios de la operación de los mecanismos de mercado dentro de un marco de referencia dominado por el plan; su contenido es el aumentar el stándard de vida de la población trabajadora; y su dirección es hacia el reforzamiento de la economía socializada y planificada por medio de la utilización de mecanismos económicos sofisticados (los cuales incluyen el mercado) para la realización del plan.

Similitudes

Primero que nada, no ha habido privatización en masa de los bienes del Estado. El corazón de ambas economías continúa siendo estatal o de propiedad pública bajo varias formas de propiedad. Como lo explicaba, más bien decepcionado, en relación a Cuba la revista The Economist: "Tan recientemente como 1989 el 95 % de los cubanos trabajaban para el Estado; ahora es el 75 %."45 En China el 85 % del producto industrial se manufactura en el sector estatal o colectivo como se puede apreciar en la tabla que sigue:

Proporción del valor del producto industrial por tipo de propiedad (%)

Cuadro
Clave: EPE (Empresas de Propiedad Estatal); ECO (Empresas Colectivas, municipales); EPA (Empresas de Pueblos y Aldeas); IND (Independientes or privadas); OTROS (asociaciones económicas con el capital extranjero o inversión extranjera).
Fuente: China Statistical Yearbook, en Luis Putterman "The role of ownership and property rights in China's economic reform," The China Quarterly Nº144, diciembre de 1995, p.1049.46

Como se puede apreciar en la tabla si se toman juntas las EPE, ECO y EPA (sector colectivo y estatal) no cabe duda que dominan abrumadoramente por sobre el sector privado (IND) y OTROS (asociaciones económicas con el capital extranjero o inversión extranjera). Según un especialista en cuestiones chinas:

No hay nada particularmente no estatal en el sector llamado colectivo. En las ciudades y condados en China, los dos tipos de propiedad (estatal y colectiva) dominan abrumadoramente, y son administradas por las estructuras estatales a ese nivel. Su enorme crecimiento no es ni una indicación de que de alguna manera una `revolución capitalista' ha estallado en la base económica o que la dirección china ha renunciado a sus raíces leninistas y permitido que el capitalismo florezca.47

En China son los primeros secretarios del partido quienes están dirigiendo gran parte de la industrialización del campo en donde las EPAs emplean cerca de 100 millones de trabajadores, mientras que las EPEs (83.700 empresas) emplean 74 millones de trabajadores subsidiados y de por vida.48

En segundo lugar la liberalización del sector agrícola no es idéntica a la privatización dado que en ambos casos los campesinos están obligados a venderle al Estado cuotas fijas de productos básicos a precios bajos y, en ambos casos casi todos los productos e insumos agrícolas permanecen predominantemente bajo el control del Estado en lo que se refiere a precios y distribución, y hasta el día de hoy las agencias comerciales gubernamentales dominan la comercialización y distribución del producto agrícola.49 Sin embargo, hay dos diferencias claves:

  1. en China la descolectivización de la agricultura llevó al surgimiento de 200 millones de pequeñas granjas familiares que trabajan el 100% de la tierra cultivable, mientras que en Cuba llevó a la formación de 4.200 cooperativas campesinas que trabajan el 90% de los cañaverales y 42% de la tierra cultivable no apta para el ganado50; es decir,

  2. mientras que en China la unidad agrícola de producción es ahora la familia bajo el Sistema de Responsabilidad Familiar, en Cuba es la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UPBC).

En China, cada familia organiza la producción independientemente y retiene todo el producto o el dinero de las ventas luego de pagar el impuesto agrícola, vender su cuota de productos al Estado y cumplir con la obligación de su grupo al fondo de acumulación para bienestar social.51 En Cuba las UPBCs son dueñas de la producción, incluyendo aquella parte designada como cuota para el Estado, los cooperados gozan de independencia en la administración de la UPBC en lo que se refiere a la adquisición de insumos, utilización del crédito estatal y otras obligaciones fiscales, tales como el pago de impuestos.52 En ambos casos la eliminación de la necesidad de la supervisión estatal en el trabajo y rendimiento campesinos ha mejorado el desempeño laboral de éstos, reducido los niveles de ausentismo y mejoras en la productividad aumentado la producción. Sin embargo, los chinos han enfatizado el carácter individualista del incentivo para la producción agrícola mucho más que los cubanos.53 Esto no quiere decir, sin embargo, que en China haya una total apertura al individualismo campesino desenfrenado:

El rasgo distintivo del sistema de tenencia de la tierra chino en el período pos-reforma es la separación del derecho individual al usufructo de la tierra del derecho de propiedad, que continúa siendo colectivo. El derecho de usar tierra de propiedad de la aldea es otorgado a grupos familiares individuales. Sin embargo, el directorado colectivo de la aldea retiene otros derechos asociados con derechos sobre la propiedad. Específicamente, el directorado colectivo de la aldea, en su papel de propietario-delegado (de parte del Estado), tiene el derecho de asignar tierra en usufructo entre sus miembros, el derecho a arrendar la tierra a afuerinos o vender tierra al Estado, y el derecho a cobrar renta por el uso de la tierra. Este sistema puede por lo tanto ser considerado como un sistema de propiedad a dos niveles con derechos de usufructo conferidos a los grupos familiares individuales y otros derechos conferidos al directorado colectivo de la aldea.54

Adicionalmente, los arriendos por el usufructo a la tierra garantizan en ambos casos seguridad de tenencia (15 a 30 años en China, indefinidamente en Cuba).55 Además, en China la expansión de los mecanismos de mercado en la agricultura ha llevado a una reducción significativa de las cuotas al Estado debido a los aumentos masivos en la producción agrícola. Asi por ejemplo, las proporciones de cuotas al Estado y de ventas al detalle a precios fijos han declinado de 94,4% y 97% respectivamente en 1978 a 17,3% y 16,4% en 1993 respectivamente (una caída de 77,1 y 80,6% respectivamente en 15 años!); además, el cumplimiento de la entrega de las cuotas (especialmente en granos) ha sido alta durante todo el período señalado.56 Tanto en China como en Cuba la propiedad de la tierra permanece firmemente en las manos del Estado, es decir, la propiedad de la tierra se separa de su usufructo con la inclusión de normas restrictivas para impedir su acumulación. Es decir, no se permitirá que una clase terrateniente emerja, lo que es un aspecto clave en ambas reformas económicas considerando las desigualdades sociales inevitables que se están generando y se generarán en ambas economías.

La reducción del presupuesto en China ha sido masiva: sobre 35% en 1978 a cerca de 13% en 1994, en donde las reducciones en el gasto presupuestario se han concentrado en la inversión (de 16,2% a 2,7% de PNB), defensa (5,6% en 1979 a 1,3% en 1994) y subsidios (8,2 en 1981 a 1,5% en 1994); mientras que los gastos actuales del gobierno (educación, salud y otros) han permanecido constantes en un 10% a través de todo el período.57 En Cuba el gasto del gobierno en salud, educación, vivienda y servicios comunitarios ha aumentado, y los subsidios a las empresas han declinado de 42,3% del gasto total del gobierno en 1993 al 26% en 1996.58 Las reducciones de gastos presupuestarios en Cuba ocurrieron no como resultado de una política de crecimiento, sino debido a la espantosa debacle económica producida por el desplome de su comercio exterior. Sin embargo, algunos informes señalan que las fuerzas armadas cubanas se ha hecho auto-suficientes en un 75%, y que la cooperativización del campo ha aumentado la producción agrícola incrementando a su vez los niveles de consumo. En este sentido la legalización en 1993 de la tenencia de dólares y la expansión del trabajo por cuenta propia, diseñados para eliminar el mercado negro en divisa y aliviar o reducir los niveles de desempleo, han tenido el mismo resultado, a saber, aumento del consumo.59 Una manifestación de este fenómeno en ambos países ha sido la drámatica expansión de los servicios. Así por ejemplo, la expansión del comercio al detalle es un rasgo notable de la reforma económica en China (especialmente en la agricultura):

en 1980 China tenía 1,7 millones de negocios al detalle, uno por cada 675 personas; en 1992 el número de negocios al detalle excedía los 10 millones, o uno por cada 116 personas. Durante el mismo período el número de mercados libres se duplicó, y el número promedio de personas por mercado cayó de 24.000 en 1990 a menos de 15.000.60

De esta manera la pérdida de empleo en el sector estatal han sido compensadas transfiriendo "una gran cantidad de trabajadores a las planillas de nuevas empresas de servicio sin gran desorganización."61 Un proceso similar está ocurriendo en Cuba en donde aproximadamente 300.000 personas forman parte del creciente ejército de trabajadores por cuenta propia especialmente en los paladares. Adicionalmente, la provisión de bienestar social en China cubre solamente al 20% de su población en el sector urbano.62 Cuba, por otro lado, provee beneficios sociales universalmente al 100 % de su población tanto en el campo como en la ciudad lo que representa, en las circunstancias actuales, un pesado fardo para el Estado cubano.

Aunque la cuestión está dominada por mucha controversia, los incrementos en eficiencia en la industria estatal parecen ser una mejora neta de la reforma económica china. Debido a la presión de la industria rural, la competencia ha llevado al aumento de la eficiencia productiva en la industria estatal. Las implicaciones son enormes, puesto que significa que la reforma sin privatización parece dar resultados.63 En Cuba la política de autosuficiencia para la empresa estatal, junto con la reducción de los subsidios estatales a ésta, la decentralización y la severa disciplina fiscal debería, si la reforma continúa teniendo éxito, producir mejoras en la eficiencia de las empresas estatales que antiguamente gozaban de `presupuesto infinito.'64 China ha avanzado mucho en este sentido puesto que "más bien que abolir la burocracia comercial estatal, ha adoptado medidas que alientan a sus agencias a convertirse en líderes del mercado."65 La disciplina fiscal y el auto-financiamiento harán que probablemente los administradores de la empresa estatal en Cuba se muevan en la misma dirección.

China ha adoptado un enfoque cauteloso y extremadamente gradual en la liberalización del monopolio estatal del comercio exterior (hasta 1993 a sólo 893 compañías manufactureras chinas se les había otorgado el derecho de comerciar directamente en el mercado mundial).66 Aunque Cuba ha formalmente terminado el monopolio estatal del comercio exterior, hasta ahora la mayoría, sino todas las decisiones, relacionadas con comercio exterior se conducen a través de agencias estatales centrales. El volumen gigantesco del comercio exterior chino hace que el otorgamiento de tal privilegio a sólo 893 compañías se convierta en un factor económico insignificante, por lo tanto, como en Cuba, el monopolio estatal del comercio exterior permanece firmemente en las manos de las autoridades económicas centrales. En Cuba, por otro lado, con una estructura de comercio exterior menos diversificada y menos compleja ha sido el Estado mismo el principal promotor del comercio exterior.

Pese al hecho que la inversión extranjera directa en China ha atraído el interés de los especialistas, ésta representa un factor insignificante en la tasa de crecimiento total del país, aunque haya sido crucial en la expansión de las exportaciones, dado que el sector estatal hasta ahora ha quedado muy rezagado en relación a las empresas que tienen inversión extranjera.67 Los influjos acumulativos netos de capital extranjero en relación al producto acumulativo de la economía china en 12 años (1982-1993) fue por debajo del 1 %.68 Cuba también se ha embarcado en una política de atraer la inversión extranjera directa con más de 200 asociaciones económicas (1995) y, aunque los informes se concentran principalmente en los influjos de capital en el sector del turismo (34 en total; el más grande en dólares invertidos), la mayoría ha ido a la industria (56), con el resto en la minería (28), petróleo (25), agricultura (10), transporte (5), telecomunicaciones (3), y otros (29),69 lo que representa un total por encima de US$2 billones.70 Una diferencia clave es que la ley en Cuba teóricamente permite al inversionista extranjero poseer una porción mayoritaria en la asociación (de hasta un 100%), mientras que en China sólo se conoce de un caso de una compañía basada en Hong Kong que posee más del 51% de una compañía estatal de impresiones que estaba perdiendo dinero.71 Cuba, al igual que China, ha abrazado una política de establecer Zonas de Libre Comercio.

China comenzó su reforma económica con un grado de descentralización de la planificación económica mucho mayor que en Cuba, es decir ha tenido más tiempo para recibir los beneficios de la reforma en este respecto. Cuba está avanzando con mucha rapidez en la política de auto-financiamiento de la empresa estatal y obteniendo éxitos con la creación de las cooperativas campesinas. En China el balance del control sobre el total de las rentas ha girado decisivamente en favor de las provincias y las regiones, hasta el punto que algunos observadores han expresado preocupación de que esto no sólo ha traído un serio declive en la capacidad financiera de las autoridades estatales centrales sino que además amenaza la estabilidad macroeconómica, la integridad organizativa del aparato de Estado y, potencialmente, incluso la unidad nacional.72 Esto ha llevado a una desigualdad regional mayor en la distribución del ingreso, pero además, las autoridades estatales centrales no han tratado de reducir las desigualdades económicas regionales lo que se ha traducido, entre otras cosas, en la emigración de trabajadores de las regiones más pobres a las más ricas en las regiones costeras de China.73 Y aunque la descolectivización de la agricultura no haya producido una clase de campesinos sin tierra en las áreas rurales, algunos estudios estiman que la población rural desplazada es de 100 millones de personas.74 Dado el tamaño de su campesinado es improbable que tal problema surja en Cuba. Además, pese a los cambios, Cuba continúa siendo una sociedad altamenta igualitaria, y no hay todavía indicaciones de desigualdades regionales siginificativas del tipo que se han desarrollado en China. Sin embargo, la reforma agrícola producirá estas desigualdades. En Cuba, hasta ahora, el Estado central permanece firmemente en control de los impuestos y las rentas.

En la víspera de la reforma económica china el país disfrutaba de un alto nivel de educación, comparable al de los países de ingreso medio, sin embargo, la cantidad de especialistas técnicos y científicos era baja (directamente atribuible a los estragos de la Revolución Cultural).75 En este sentido Cuba no tiene parangón entre las naciones no industrializadas: los niveles más bajos de analfabetismo de América Latina, mientras que en educación de adultos y promedio de escolaridad tiene los índices más altos.76 Adicionalmente, el impresionante desempeño y los avances de Cuba en medicina, biotecnología e infraestructura auguran bien para que aproveche y se adapte rapidamente a la incorporación de transferencias tecnológicas que surjan de su reinserción en la economía mundial.77 En general Cuba tiene una fuerza laboral muy calificada y educada.

El rechazo de China a hacer caso de los dogmas de los economistas occidentales asistió en su desempeño económico. Como en Cuba, no han habido en China "saltos bruscos para liberalizar los precios, lograr la convertibilidad de la moneda o la reducción violenta de los subsidios estatales [...] La privatización de la empresa estatal no ha jugado ningún rol de significancia, aunque un pequeño sector privado haya emergido."78 Nadie podría afirmar que Cuba tiene simpatías por, o haya de alguna manera capitulado a los dictados del FMI. Tanto Cuba como China han rechazado completamente los consejos neo-liberales de occidente.79 Los sinólogos consideran este rechazo un factor de envergadura en el éxito de la reforma económica en donde los dirigentes chinos utilizaron el gradualismo extremo en vez del enfoque promocionado por el FMI, el Banco Mundial y prominentes economistas occidentales. La terapia de shock y la privatización generalizada son en esencia programas políticos diseñados no para mejorar el desempeño de las economías ex-comunistas ni su eficiencia ni aumentar el stándard de vida de la población sino que buscan desmantelar el comunismo.80

Una similitud mayor entre China y Cuba es que el rol dirigente del partido comunista se mantiene prácticamente intacto. Esto se considera una gran fuente de fortaleza para la implementación de la reforma económica. En China, por ejemplo, se argumenta que

la mantención de un sistema político autoritario permitió el desarrollo gradual de las fuerzas del mercado, ayudó a facilitar la estabilidad fiscal, proveyó una atmósfera estable para el influjo de la inversión extranjera en gran escala así como los medios para intervenir en áreas en donde la operación de los mecanismos del mercado fracasaran.81

Los enormes cambios en el sistema de precios y en el suministro de artículos de consumo, en el sistema de beneficios sociales, en la propiedad y organización de la vivienda así como grandes movimientos de personas de una región a otra, de un sector a otro y de un empleo a otro, involucrados en la reforma de mercado, resultarían en dislocación social gigantesca si el Estado fuera simplemente a desentenderse de su responsabilidad en estas áreas.82 Como en Cuba y a "diferencia de la Unión Soviética, China se ha agarrado tenazmente a su poder político para poder decidir el contenido y la rapidez de la reforma."83 En China, la reforma gradual tiene como función permitir que el partido se convierta en un instrumento del desarrollo económico, mientras que en Cuba tiene como función dirigir la sociedad y la economía hacia la estabilidad para poder salvarguardar la revolución en "su hora de mayor peligro."84

No cabe duda que el partido comunista cubano ha sido la institución clave que ha impedido no sólo la dislocación económica total y el surgimiento del desorden político durante los peores momentos del Período Especial en 1989-1993, sino que también después cuando la reforma comenzó a tener consecuencias sociales serias.

Aunque las diferencias estructurales entre China y Cuba son muchas, la reforma económica en estos dos países es sorprendentemente similar. La similaridad emana no sólo de las políticas específicas que se han aplicado a sectores económicos de importancia estratégica sino de su contenido social y su dirección política.

Conclusión

En conclusión, pese a las muchas diferencias es posible extraer significativos paralelos de las reformas de mercado cubana y china. Las diferencias más importantes son las enormes disparidades en las proporciones de población rural y urbana, el tamaño geográfico y el volumen de población, la ubicación estratégica, en el caso de China cerca de los mercados más dinámicos de las economías emergentes en el sudeste asiático, mientras que Cuba tiene que sufrir la proximidad geográfica y el bloqueo económico de su todopoderoso enemigo, EE.UU.. Otras diferencias emanan de la elección de políticas asi como también en la evolución histórica contemporánea de ambos países: China nunca fue miembro de Comecon mientras que la integración de Cuba en éste fue casi total, con todas las ventajas y desventajas conocidas. En segundo lugar, China, pero Cuba todavía más, demuestra que la operación de mecanismos de mercado per se no son incongruentes con la construcción de una economía socialista. De hecho las dos experiencias parecieran probar que la proporción adecuada y armoniosa del mercado y del plan producen desarrollo económico significativo. En tercer lugar, la experiencia de China y Cuba invalida seriamente la creencia en la necesidad de liberalización económica a outrance asi como en la centralidad de la privatización total de los bienes del Estado para las economías socializadas que han aplicado la reforma de mercado.85 China no es simplemente un caso exitoso de desarrollo dirigido por el Estado, es un ejemplo de un caso exitoso de desarrollo económico socialista dirigido por el Estado.86 En quinto lugar, las recetas del FMI, por un lado, y la economía de comando, por otro, aunque diferentes en contenido político y objetivos sociales, representan una callejón sin salida similar en la medida en que ambas se basan en la reducción del stándard de vida de la clase obrera y del campesinado. En sexto lugar, contrariamente a lo que se propaga en la prensa e instituciones financieras internacionales, éstas no son sociedades que se mueven hacia el capitalismo sino que todo lo contrario. En séptimo lugar, la vía china al desarrollo o el modelo chino, como lo prueban los casos de China y Cuba (y ahora Vietnam) parece tener más validez y más vigencia de lo que se acepta normalmente. Por supuesto, que la validez de la aplicación exitosa del modelo chino depende de factores concretos y del estado en que se encuentre la sociedad en cuestión que lo adopte. Sin embargo, el rol pivote del Estado parece ser la condición sine qu non para su aplicación.

Para finalizar luego de este análisis del éxito extraordinario de China y de la recuperación milagrosa de Cuba, el `modelo chino,' es decir, la introducción de mecanismos de mercado en el contexto de la economía planificada no se logra sin dificultades o crisis. De la misma manera creer que no hay peligro en tal curso, especialmente con la relación de fuerzas tan altamente desfavorable del Nuevo Orden Mundial, revelaría en el mejor de los casos una comprensión ingenua de lo que es la economía mundial capitalista. El hecho es que aunque el plan se realice a través de los mecanismos del mercado, éste último también bloquea la realización de aquél, produciendo aisgnación de recursos inadecuada, distorsiones y, sobre todo, desigualdades sociales. El plan, y un Estado con autoridad y estable, son las herramientas claves no sólo para rectificar la reproducción constante de tales desbalances sino que también para asegurar el contenido social y la dirección política de la reforma económica.

El desastre humano que el capitalismo ha significado para millones de trabajadores en Europa del Este y en Rusia en particular, la pobreza desesperada y la violencia diara que las recetas del FMI han producido en América Latina; ni hablar de México en donde un modelo de `capitalismo en tres países' ha emprobrecido drásticamente a la mayoría de su población y ha hipotecado económicamente a la nación al Reserve Federal Bank; el holocausto que ha descendido sobre la mayoría de los países en Africa en donde la destrucción humana, ecológica social, económica y de todo otro tipo superan las peores pesadillas e historias de horror; el incremento de la pobreza y el desempleo de amplios sectores de la clase obrera en las `ciudadelas de la civilización' en el mundo desarrollado; todo esto debe contrastarse con los pocos países en los cuales se aplica una política que tiene como objetivo el aumentar el stándard de vida de la mayoría de la población. Sin duda que en el contexto del Nuevo Orden Mundial el `modelo chino' de desarrollo económico representa una alternativa concreta a la creciente barbarie del neo-liberalismo dominante, y en este sentido, tiene literalmente relevancia para la vida (o muerte) de cientos de millones de seres humanos.


1 Véase al respecto Peter Nolan, China's rise. Russia's fall, Macmillan, 1995. La gran mayoría de las referencias en este artículo son en inglés y su traducción al español son de responsabilidad del autor.

2 The Economist. A Survey of China, marzo 18-24, 1995, vol. 334, Nº7906, p.3.

3 The Economist, China Survey, nov., 1992.

4 Paul Bowles and Xiao-yuan Dong, "Current successes and future challenges in China's economic reform," New Left Review Nº208, p.49.

5 The Economist, China Survey, nov., 1992.

6 Terry Sicular, "Redefining state, plan and market: China's reforms in agricultural commerce," The China Quarterly Nº144, dic., 1992.

7 La contribución de la inversión extranjera a la formación de capital doméstico en China ha sido insignificante (Nicholas R.Lardy, "The role of foreign trade and investment in China's economic transformations," The China Quarterly Nº14, pp. 1073-1075.

8 The Economist, agos. 17-23, 1996, vol.340 Nº7979, p. 18.

9 Andrew S.Walder, "China's transitional economy: interpreting its significance," The China Quarterly, Diciembre de 1995, pág.963.

10 Andrew S.Walder, op.cit., p. 963.

11 idem.

12 Peter Nolan and Robert F.Ash, "China's economy on the eve of economic reform," The China Quarterly Nº144, dic., 1995, p. 986.

13 Peter Nolan and Robert F.Ash, op.cit., p. 986.

14 Peter Nolan, op.cit., p. 162.

15 Citado en Peter Nolan, op.cit., p. 167.

16 Constance Squires Meaney, "Is the Soviet present China's future," World Politics, vol.XXXIX Nº2 enero, 1987, p. 207.

17 Constance Squires Meaney, op.cit., p. 213. El Tercer Pleno redefinió a los intelectuales como parte de las masas laboriosas: "aquel sector de la clase obrera que ha aprendido el avance científico y cultural antes que las otras capas. Son el tesoro de nuestra nación." (op.cit., p. 213). Tal posición no podía estar más alejada de los puntos de vistas dominates durante la Revolución Cultural. Tal redefinición llevó a la rehabilitación de muchos intelectuales que habían sido blanco de la campañas anti-derechistas en aquel turbulento período.

18 Crítica al modelo china hecha por Jeffery Sachs, consejero monetarista de Margaret Thatcher; citado en Socialist Action abril/mayo de 1996.

19 Con economía de comando nos referimos al sistema económico ineficiente y altamente burocrático que dominaba en los países del llamado socialismo real, especialmente dominante en la Unión Soviética.

20 Es sencillamente imposible crear millones de pequeñas granjas, pequeñas industrias y pequeños negocios necesarios para satisfacer la demanda de artículos de consumo por medio de decisiones puramente administrativas.

21 Geoffrey Owen, "Lessons of the Chinese economic reform," Socialist Action, vol. II, abri/mayo 1996.

22 Los datos básicos de esta sección del artículo han sido derivados del trabajo de Nolan (China's rise. Russia's fall, Macmillan, 1995); de Socialist Action vol II Nº4, abril/mayo de 1996 y de John Ross, "Lessons of China and Eastern Europe for economic reform in Russia," Socialist Economic Bulletin, Research Paper Nº3, nov., 1992.

23 En 10 años, tomando como base el año 1978, el precio de los productos agrícolas en relación al precio de los productos industriales aumentó en 77 %, y el precio de los artículos de consumo en relación al precio promedio subió como promedio en un 25 % por año en el mismo período.

24 En el mismo período "la posición de China en el ranking mundial giró de ser el quinto al cuarto productor de acero del mundo, del tercer al primer lugar en carbón, del octavo al quinto en petróleo crudo, del séptimo al cuarto en electricidad, y del cuarto al primero en cemento (Nolan, op.cit., p. 207).

25 Como ya se ha indicado las empresas estatales empleaban sobre 100 millones de obreros que, aparte de sus sueldos reciben también vivienda y atenciób de salud a través de su empleo (The Economist, junio 10-16, 1995, vol.335 Nº7918, pp. 69-70).

26 Citado en The Economist, junio 10-16, 1995, vol.335 Nº7918, p. 70.

27 John Ross, op.cit., p. 6.

28 Paul Bowles and Xian-yuan Dong, op.cit., p. 49. El Financial Times (prestigioso vocero del capital financiero inglés) del 22/4/1997 llevaba un titular indicativo en este mismo sentido (La economía de China sobrepasará a la de Estados Unidos) señalando que la "economía china será más grande que la de Estados Unidos en el año 2020 (según un informe del Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio de Australia), según cálculos basados en Paridades de Poder de Compra.

29 Las cifras de las consecuencias del desplome del bloque soviético en Cuba se pueden obtener en UNCTAD, Handbook of International Trade and Development Statistics, Geneva 1991; Economic Intelligence Unit, Country Profile Nº4, 1991, cálculos de IRELA y también en Carmelo Mesa-Lago, Cuba after the Cold War, University of Pittsburgh Press, USA, 193.

30 Susan Eckstein, Back to the future. Cuba under Castro, Princeton University Press, p. 126; véase también el cuadro sombrío de Vida en La Habana en Le Monde 18/3/94, y The Guardian 9/2/94.

31 Al ya existente bloqueo económico norteamericano en contra de Cuba desde 1962, se ha agregado una cantidad impresionante de legislación que intensifica el bloqueo, a saber, la ley Torricelli que impide el atraque en cualquier puerto norteamericano por seis meses a cualquier barco que haya atracado en puerto cubano; además está la ley Helms-Burton que intenta atemorizar la inversión extranjera en Cuba, especialmente europea, con la amenaza de sanciones económicas draconianas, aumentando cualitativamente el carácter extra-teritorial de la legislación anti-cubana de Estados Unidos (al respecto veáse The Financial Times 7/3/96, 12/9/96, 7/3/96, 22/5/96, 31/7/96, 24/7/96, 28/5/96, 18/7/96).

32 El estado central cubano empleaba aproximadamente 300.000 personas y se espera que con las reformas en curso probablemente esta cifra se reducirá en un 30 a 40 %, es decir entre 90.000 a 120.000 personas (George Carriazo, "Cambios en la economía cubana," mimeo, sf, p. 17).

33 El número de empleados a sueldo del partido ha declinado en dos tercios, los departamentos del Comité Central así como la cantidad de gente que empleaban se han reducido a la mitad, de la misma manera con los puestos en los comités provinciales (Susan Eckstein, op.cit., p. 114).

34 George Carriazo, op.cit., p. 17; and Finacial Times Survey, septiembre 26 de 1995.

35 En 1994 había 1.469 UPBCs en el sector no azucarero y 1.352 en el sector del azúcar haciendo un total de 2.821 cooperativas, las que trabajan 90 % del sector del azúcar y 42 % del resto de la tierra cultivable (The Economist, "Heroic Illusions", A Survey of Cuba, 6/4/96, p. 8).

36 George Carriazo, op.cit., p. 17; la tasa de cambio ha mejorado visiblemente: 1:120 en 1993 a 1:20 en 1996 entre el peso y el dólar; a tal punto que The Economist señaló que "en los 18 meses pasados [el peso] se ha fortalecido espectacularmente." ("Heroic Illusions," A Survey of Cuba, 6/4/96, p. 10).

37 George Carriazo, op.cit., p. 14.

38 El Estado ha tratado de reducir estas diferencias por medio de los impuestos progresivos a los ingresos -hasta 50 % en entradas de US$60.000 o más-; los cubanos no han pagado impuestos desde 1961 (The Economist, "Heroic Illusions," A Survey of Cuba, p. 10).

39 Juan Triana Cordovi, "El desmpeño de la economía cubana en 1995 y el proceso de transformaciones económicas," en Economía Cubana. Boletín Informativo CIEM Nº25, p. 13.

40 Los paladares son restaurantes familiares privados que hay en todas las ciudades importantes, especialmente en La Habana, en donde se permite un máximo de 12 sillas y los precios son libres y, en general, en dólares.

41 Esto nos recuerda elementos del modelo chino.

42 La desesperación por la escasez y la crisis económica llevó a miles de cubanos (aproximadamente 20.000) a echarse al mar en balsas artesanales hechas con todo tipo de materiales incluyendo cámaras de automóviles usadas para irse a Estados Unidos.

43 Se estima que en China la problación rural flotante es de aproximadamente 100 millones de individuos (proporcionalmente menos del 8 % de la población total, pero enorme en cifras absolutas).

44 En el reciente conflicto entre Estados Unidos y China en el mar de China sobre Taiwan, China no sólo hizo temblar a Taiwan sino que también envió a parte de la flota norteamericana de vuelta a su base arguyendo amenazantemente que no se inmiscuyera en asuntos chinos. Mientras que Cuba está rodeada por un dispositivo militar norteamericano que, de ponerse en acción, podría rebasar militarmente cualquier punto de la isla en 3 minutos (utilizando su bases en Guantánamo, Florida y el Canal de Panamá).

45 The Economist, Cuba Survey, 6 de abril, 1996, p. 7.

46 La empresa rural de propiedad de las municipalidades de pueblos y aldeas es responsable del 74 % del producto industrial rural de China y 60 % del empleo industrial en las áreas rurales; se han convertido en una fuente neta de renta estatal tal que en "1992, 61,4 % de las rentas fiscales de las municipalidades en China rural provinieron de las EPAs (Paul Bowles and Xiao-yuan Dong, op.cit., p. 57, 59-60).

47 Steven M.Goldstein, "China in transition: the political foundations of incremental reform," and Jean C.Oci, "The role of local state in China's transitional economy," The China Qurterly Nº144, dic., 1995, p. 1116-19, 1135-36 respectivamente.

48 Jean C.Oci, op.cit., p. 148; Thomas C.Rawski, "The implications of China's reform experience," The China Quarterly Nº144, p. 1169-1172; Bowles et al. dan la cifra de 112 millones de trabajadores en las EPAs y agrega que éstas han creado 6 millones de empleos por año desde 1990 -Bowles and Xiao-yuan Deng, op.cit., p.162.

49 Andrew S.Walder, op.cit., p. 966; en relación a Cuba veáse The Economist, Cuba Survey, 6 de abril 1996, p. 9 y George Carriazo, "Cambios estructurales en la economía cubana: la cooperativización," mimeo, sf.

50 The Economist, Cuba Survey, 6 de abril de 1996, p. 8.

51 Paul Bowles and Xiao-yuan Deng, op.cit., p. 63.

52 George Carriazo, "Cambios estrucuturales...," mimeo, sf, p. 1.

53 La diferencia clave con Cuba es que "en 1984 los documentos centrales aseguraban a los aldeanos chinos que gozarían de seguridad substancial en el usufructuo de la tierra (15 años o más) además de la capacidad de entrar en transacciones asociadas con la propiedad privada (tales como herencia, renta, transferencia)," incluso hasta el punto de autorizar a las familias campesinas a entrar en asociaciones económicas directamente con el capital extranjero para montar empresas manufactureras en el campo (Martin King Whyte, "The social roots of China's economic development," The China Quarterly Nº144, diciembre 1995, pp. 1013-14).

54 Paul Bowles at al. op.cit., p. 63.

55 Economía Cubana. Boletín Informativo Nº25, "Cuba: hechos y cifras," enero-febrero-marzo, 1996, p. 21; Martin King Whyte, op, cit. pp. 1013-14.

56 Terry Sicular, op.cit., pp. 1035-37 y tabla nº4.

57 Barry Naughton, "China's macroeconomy in transition," The China Quarterly Nº144, diciembre de 1995, p. 1087.

58 Economía Cubana, Boletín Informativo Nº25, "Cuba: hechos y cifras," enero-febrero-marzo 1995, p. 15.

59 George Carriazo, "Cambios...," mimeo, sf; según The Economist (Cuba Survey, 6 de abril 1996, p. 7) entre octubre y diciembre de 1994 19 % del total de la producción agrícola se vendió en el mercado libre.

60 Terry Sicular, op.cit., p. 1026.

61 Thomas C.Rawski, op.cit., p. 1161.

62 Andrew G.Walder, op.cit., p. 971.

63 De acuerdo a Peter Nolan (op.cit., p. 207) la "tasa de crecimiento real de la producción de la industria pesada se considera en un 11 % por año en le el período 1978-1992."

64 George Carriazo, "Cambios...," pp. 9-11; y Oscar Echeverría Vallejo, "Elementos para un rediseño del sistema financiero," Economía Cubana Boletín Informativo, Julio/Agosto 1996, p. 24.

65 Terry Sicular, op.cit., p. 1045.

66 Nicholas R.Lardy, "The role of foreign trade and investement in China's economic transformation," The China Quarterly Nº144, dic., 1995, pp. 1079-80.

67 La liberalización de la economía doméstica atrajo enormes cantidades de inversión extranjera directa: de aproximadamente unos pocos cientos de millones de dólares en las postrimerías de la década de 1970 a US$34 millardos en 1993; de hecho, China es el "recipiente de más inversión extranjera que ningún otro país en el mundo." (Nicholas R.Lardy, op.cit., p. 1065.)

68 idem., p. 1073.

69 "Datos estadísticos," Economía Cubana Boletín Informativo Nº25 enero-febrero-marzo 1995, p. 27.

70 Elena C. Alvarez González, "Características de la apertura externa cubana," Economía Cubana Boletín Informativo Nº27, julio-agosto-septiembre 1996, p. 3.

71 "La primera vez que a una compañía extranjera se le ha permitido adquirir la mayoría de los bienes en una compañía estatal china." (Paul Bowles y Xiao-yuan Deng, op.cit., p. 67).

72 Andrew G.Walder, op.cit., p. 975; The Economist (20-26 de abril, p. 1196, vol.339 Nº7962, p. 63) sugiere que de acuerdo a las estadísticas oficiales sus provincias más desarrolladas tiene ingresos promedios entre dos y cuatro veces la de las regiones más pobres, erigiendo asi la posibilidad de que estas regiones se alejen del centro "y algún día incluso se separen completamente."

73 Bowles y Xiao-yuan Deng, op.cit., p. 75.

74 ídem., p. 64.

75 Peter Nolan y Robert F.Ash, op.cit., pp. 989-990.

76 Manuel Pastor Jr y Andrew Zimbalist, "Cuba's economic conundrum," NACLA vol.XIX Nº2 sep/oct 1995, p. 11.

77 Respecto de la medicina y biotecnología cubanas véase Ryan Bradley y Edy Kin, "Loosening the reins," Harvard International Review, Otoño 1994, vol.16 Nº4.

78 Andrew G.Walden, op.cit., véase también Nolan, op.cit.

79 Cuba ha aparentemente escuchado los consejos de Carlos Solchaga, ex-ministro de economía español, sin embargo, el gobierno cubano ha sido extremadamente selectivo en la aplicación de la sugerencias de Solchaga; The Economist (Cuba Survey, 6 de abril, 1996, p. 6) lamenta cuán poco del consejo del Sr Solchaga se ha aplicado en Cuba.

80 Andrew G.Walden, op.cit., p. 972; véase también Nolan, op.cit.

81 Peter Nolan y Robert F.Ash, op.cit., p. 998.

82 Peter Nolan, op.cit., p. 59.

83 Jean C.Oci, op.cit., p. 1147.

84 Andrew G.Walden, op.cit., p. 973; frase usada por Fidel Castro para decsribir la situación de Cuba luego del desplome del comunismo en Europa Oriental.

85 Steven M.Goldstein, "China in transition: the political foundations of incremental reform," The China Quarterly Nº144, dic., 1995, p. 1106.

86 Paul Bowles Y Xiao-yuan Deng, op.cit., p. 73.