ECOSOC, 04/01/97, EL DISCURSO POLITICO DEL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL

Economía Y Ciencias Sociales

País/Country: Venezuela

Universidad Central de Venezuela

Autor/Author: Reinaldo Iturriza López

Número/Number2-3

Frecuencia/Frequency: 3/yearly 3/año


Fecha/Date: 4/01/97


El Ejército Zapatista de Liberación Nacional definitivamente ha protagonizado, desde los momentos mismos de su aparición, un memorable y hábil empleo de los mass media, lo cual ha sido fundamental en el impacto que su discurso ha causado en estudiosos, espectadores y desprevenidos. Esto es algo indiscutible, y la afirmación ya está en boca de los personajes con las más disímiles tendencias políticas. A pesar de esto, o quizá a causa de esto, aún falta la disposición o el interés por ponderar con justeza las reales dimensiones de un discurso que, al menos a mi parecer, se acerca, con admirable humildad y con extraordinaria sagacidad, a una ruptura con la palabrería cansada de la izquierda obsoleta.

El EZLN ha sido rentable en la medida en que ha sido noticia o mientras se le ha podido acomodar a los parámetros de show business, y parte del centimetraje que se le ha dedicado se debe a estas razones. En este caso, se puede decir que los medios no han hecho alguna cosa extraordinaria, sino lo que mejor saben hacer: manipular.

Las páginas que a continuación siguen fueron concebidas inicialmente como un análisis exhaustivo del discurso neozapatista, sobre todo tomando en cuenta aquella idea de ruptura, siendo el resultado real una suerte de crónica relativamente completa del debate originado a partir de la irrupción de esta singular guerrilla. Pero además, aquel análisis siempre incompleto quedó convertido también en una atención, que considero por demás merecida, a la palabra textual del ejército zapatista, quienes, en última instancia, son los que han dicho las cosas interesantes, de manera interesante.

Como una paradoja en el mundo del imperio de los mass media

Encantados con la erudición ciudadcentrista (¿podrá decirse?) de todos los (ciertamente profundos y valiosos) análisis sobre la despersonalización creciente del sujeto en las sociedades contemporáneas, muchos nos olvidamos de esos lugares donde la capacidad de penetración del poder de los mass media es aún limitado.

Chiapas es uno de esos rincones sucios y olvidados hasta por la aparente omnipresencia de los medios. Es, por tanto, lugar que conserva y aprecia el legado de la cultura maya, donde el relato de los ancianos es sinónimo de verdad y sabiduría, lugar que mantiene vivas, a través de las palabras, experiencias más cercanas, como las del general y revolucionario Emiliano Zapata, además de palabras mucho más cercanas: las del grupo inicial de guerrilleros del EZLN. Chiapas, al sureste de México, dolor de cabeza del imperio de arriba, que basa su poderío ideológico en el hecho de controlar cuatro de cada cinco imágenes que se proyectan a través del mundo. Chiapas, la inesperada aparición de una peligrosa paradoja.

Así es como

...no todos escuchan las voces de desesperanza y conformismo. No todos se dejan llevar por el tobogán del desánimo. Los más, los millones siguen sin escuchar la voz del poderoso y el tibio, no alcanzan a oír, están ensordecidos por el llanto y la sangre que, muerte y miseria, les gritan al oído. Pero cuando hay un momento de reposo, que los hay todavía, escuchan otra voz, no la que viene de arriba, sino la que trae el viento de abajo y que nace del corazón indígena de las montañas, la que les habla de justicia y libertad, la que les habla del socialismo, la que les habla de la esperanza... la única esperanza de ese mundo terrenal. Y cuentan los más viejos entre los viejos de las comunidades que hubo un tal Zapata que se alzó por los suyos y que su voz cantaba, más que gritar, ¡Tierra y Libertad! Y cuentan estos ancianos que no ha muerto, que Zapata ha de volver. Y cuentan los viejos más viejos que el viento y la lluvia y el sol le dicen al campesino cuándo debe preparar la tierra, cuándo debe sembrar y cuándo cosechar. Y cuentan que también la esperanza se siembra y se cosecha. Y dicen los viejos que el viento, la lluvia y el sol están hablando de otra forma a la tierra, que de tanta pobreza no puede seguir cosechando muerte, que es la hora de cosechar rebeldía. Así dicen los viejos. Los poderosos no escuchan, no alcanzan a oír, están ensordecidos por el embrutecimiento que los imperios les gritan al oído. 'Zapata' repiten quedo los pobres jóvenes; 'Zapata' insiste el viento, el de abajo, el nuestro.1

Ya no sobre ideas, sino sobre toda la estructura de comunicaciones en el estado, sobre las vías de acceso, la energía, entre otros, los escritos zapatistas recogen cifras de una manera que recuerda al Galeano de Las Venas... :

El 55 por ciento de la energía nacional de tipo hidroeléctrico proviene de este estado, y aquí se produce el 20 por ciento de la energía eléctrica total de México. Sin embargo, sólo un tercio de viviendas chiapanecas tienen luz eléctrica. ¿A dónde van los 12 mil 907 gigawatts que producen anualmente las hidroeléctricas de Chiapas? (...). La comunicación es una grotesca caricatura para un estado que produce petróleo, energía eléctrica, café, madera y ganado para la bestia hambrienta. Sólo las dos terceras partes de las cabeceras municipales tienen acceso pavimentado, 12 mil comunidades no tienen más comunicación que los centenarios caminos reales. La línea de ferrocarril no sigue las necesidades del pueblo chiapaneco sino las del saqueo capitalista desde los tiempos del porfirismo. La vía férrea que sigue la línea costera (sólo hay dos líneas: la otra atraviesa parte del norte del estado) data de principios de siglo y su tonelaje es limitado por los viejos puentes porfiristas que cruzan las hidrovenas del sureste. El único puerto chiapaneco, Puerto Madero, es sólo una puerta más de salida para que la bestia saque lo que roba.2

Las cantidades casi hablan por sí solas de la calidad del absurdo despojo. La parquedad de los números que nos enrostran los autores, es la parquedad misma de la realidad en su concreción, vista así por quien quiera verla, y mil veces obviada por quienes así lo han deseado. Es esta la realidad en cifras que se pretende desconocer cuando de ella tratan nuestros autores tendenciosos, que hablan de bestia hambrienta, saqueo capitalista, y sobre una bestia que saca lo que roba, calificativos que, ciertamente, son incómodos a la vista, y sumamente indecorosos, por los personajes a los que indirectamente alude.

La paradoja reaparecerá en los días de enfrentamiento armado (aunque en realidad nunca desaparecerá):

No nos amedrentan sus tanques, aviones, helicópteros, sus miles de soldados. La misma injusticia que nos tiene sin carreteras, caminos y servicios elementales se vuelve ahora contra ellos. No necesitamos carreteras, siempre nos hemos movido por brechas, caminos reales y picadas. Ni con todos los soldados federales alcanzarían a tapar todos los caminos que siguió antes nuestra miseria y ahora sigue nuestra rebeldía. Tampoco nos afectan las mentiras de la prensa y la televisión, ¿olvidan acaso el porcentaje de analfabetismo REAL en el estado de Chiapas? ¿Cuántas viviendas no tienen luz eléctrica y, por tanto, televisión en estas tierras? 3

El tiempo, el destiempo y la sorpresa

La realidad puesta al descubierto por los levantados zapatistas, pronto va carcomiendo los mitos levantados por el gobierno mexicano sobre el ingreso al primer mundo, y toda la palabrería que hasta impregnada viene aún de la fraseología típica de la guerra fría. El EZLN pone en cuestionamiento"...amplios espacios de legitimidad política a nivel nacional e internacional. Esto último ocurre por el simple de hecho de evidenciar a las ventanas del mundo (hoy en día más abiertas, por el efecto de carambola del TLC, que ha puesto a México en el tapete de la información internacional) las hondas raíces de violación sistemática de derechos y estándares de vida de amplios grupos sociales en México..." 4 "Se acabó, the dream is over."5 Pero no sólo el gobierno queda descubierto. El descubrimiento se extiende a lo largo de la sociedad mexicana, y pronto los distintos Méxicos que coexisten en permanente tensión en el mismo y único México, van encontrándose, interrogándose, sorprendidos.

En este sentido, es interesante notar que en la prensa, en las revistas especializadas, en las publicaciones que en general dieron cabida a la proyección del hecho, fue una constante que los autores pusieran (unos cuantos en el primer párrafo de sus artículos) especial énfasis en el 1º de enero de 1994, y que la fecha estuviera acompañada de (obvias, por demás) menciones al sureño estado de Chiapas, o a la aparición de una agrupación armada autodenominada EZLN, entre otras cosas no menos importantes, como alusiones al TLC, por ejemplo:

La rebelión armada de los indígenas en los altos de Chiapas, el 1 de enero de 1994, ha decantado la crisis política que pone fin a las evidentes pretensiones del gobierno tecnocrático de Salinas de Gortari, quien permanentemente intentó personificar la modernización del país.6 El primero de enero de 1994, ante la sorpresa universal y al comienzo de la aplicación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, México escuchó por los programas radiales la noticia de un levantamiento maya en Chiapas7.El 1º de enero de 1994 sucedió lo que todos ya sabemos, justamente cuando la Familia Feliz festejaba la entrada en vigor del Telecé, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional baleó desesperadamente los 'mitos geniales' y los 'milagros mexicanos' de la tecnocracia salinista. 8

En primera instancia, para nada parecía una arbitrariedad pensar que esto podía achacársele parcialmente, y sin temor a equivocaciones, a la rigidez y a la común esterilidad de cierto tipo de lenguaje periodístico, que fundamentándose en una precaria objetividad se limita a describir profilácticamente los hechos, o a la rutinaria labor de quienes viven de la palabra, que poseen una asombrosa y consecuente habilidad para banalizar un hecho que no tiene nada de ordinario (y viceversa). Pero era mucha la recurrencia.

Luego, y creo que es una percepción más cabal, fue quedando claro que no por vulgar capricho fue tan común que lo cronológico sirviera de eje sobre el cual habrían de girar las demás referencias al hecho. Es decir, parece ser que, al menos en un primer momento, fue evidente la sujeción de lo geográfico y la identificación del actor, a lo cronológico. Más que el espacio, resultó curioso el tiempo en el que sucedieron los hechos, o, más precisamente, el destiempo: "La apertura de una verdadera caja de Pandora se ha producido en el país después del alzamiento indígena guerrillero del pasado primero de enero. Este 1994 promete desdoblarse como uno de esos años que concentran el tiempo histórico..." 9 Se anunciaba así la llegada del annus horribilis del gobierno mexicano.

Arnoldo Martínez Verdugo, interrogado sobre su reacción al enterarse del levantamiento zapatista, afirmaba: "Me sorprendió, lo mismo que a todos (...). Algunos sabían, sin embargo, que esto [la ofensa, el maltrato y la humillación padecida por los indígenas chiapanecos( no se iba a quedar así. Pero que la respuesta iba a ser la formación de un ejército, tal como lo vemos hoy, creo que no lo previó nadie, al menos ninguno de los que veíamos a Chiapas desde la ciudad." 10

Al respecto, el mismo subcomandante Marcos nos ilustra la situación analizada, sin quererlo, y en carta dirigida a Gaspar Morquecho Escamilla, del periódico Tiempo, de San Cristóbal de las Casas:

...pasando a otra cosa y ya que de recuerdos se trata, espero que por fin se le haya pasado a usted la mezcla de borrachera-cruda con la que pretendió entrevistarnos ese hermoso día primero de enero. Tal vez usted no lo recuerde bien, pero esa vez el entrevistado era usted mismo pues me hacía usted una pregunta y usted mismo la contestaba. Ignoro si habrá podido usted sacar algo coherente para el periódico después de ese monólogo de preguntas y respuestas con el que enfrentó gallardamente la sorpresa y el temor que se apoderó de la antigua capital del estado de Chiapas el primer día del año. 11

Al final de la carta, una despedida que recoge eso que llaman el espíritu de los tiempos: "Salud y un gran tierno abrazo. Y, por favor, aprenda usted a poner la fecha en sus cartas, aunque la historia corre ya tan rápido que, creo, sería bueno incluir la hora." 12

El primero de enero amenazaba con convertirse en un nuevo mito, tal fue la profundidad del trauma que produjo la inesperada insurrección. "Ahora que Chiapas nos reventó en la conciencia nacional, muchos y muy variados autores desempolvan su pequeño Larousse ilustrado, su México desconocido..."13 Ante esto, Emilio Krieger se aprestaba a aclarar:

Se ha vuelto un lugar común la afirmación de que, a partir del primer día de 1994, ha surgido un México distinto, un país con rasgos y perfiles que no existían. Eso sólo es parcialmente cierto y, si bien es verdad que se han presentado algunas características novedosas, la verdad es que, en una gran medida, la realidad que hoy se nos presenta como novedosa existía ya desde hace mucho tiempo y configuraba una profundidad que no había salido a la superficie. Más que una transformación del país estamos viviendo una etapa de clarificación de diversas facetas, de descubrimiento o nueva valoración de antiguos aspectos que permanecían en la penumbra de la ignorancia o en la oscuridad del engaño y la mentira.14

A decir verdad, la valiosa y acertada apreciación de Krieger matizaba una idea anteriormente expresada por el subcomandante Marcos:

Se ha dicho, equivocadamente, que la rebeldía chiapaneca tiene otro tiempo y no responde al calendario nacional. Mentira: la especialidad del explotado chiapaneco es la misma del de Durango, el Bajío o Veracruz; pelear y perder. Si las voces de los que escriben la historia hablan de descompás, es porque la voz de los oprimidos no habla... todavía. No hay calendario histórico, nacional o regional, que recoja todas y cada una de las rebeliones y disconformidades contra el sistema impuesto y mantenido a sangre y fuego en todo el territorio nacional. En Chiapas esta voz de rebeldías se escucha sólo cuando estremece el mundillo de terratenientes y comerciantes. Entonces sí el fantasma de la barbarie indígena retumba en los muros de los palacios gobernantes y pasa todo con la ayuda de plomo ardiente, el encierro, el engaño y la amenaza. Si las rebeliones en el sureste pierden, como pierden en el norte, centro y occidente, no es por desacompañamiento temporal, es porque el viento es el fruto de la tierra, tiene su tiempo y madura, no en los libros de lamentos, sino en los pechos organizados de los que nada tienen más que dignidad y rebeldía. Y este viento de abajo, el de la rebeldía, el de la dignidad, no es sólo respuesta a la imposición del viento de arriba, no es sólo brava contestación, lleva en sí una propuesta nueva, no es sólo la destrucción de un sistema injusto y arbitrario, es sobre todo una esperanza, la de la conversión de dignidad y rebeldía en libertad y dignidad. 15

La tesis infantil de la "mano negra", el anacronismo, el racismo y el debate sobre lo regional-nacional

La sorpresa inicial que genera la insurrección de los zapatistas, se transfigura rápidamente en temor, en miedo a lo desconocido (al menos hasta que el EZLN hace pública su disposición a la paz con dignidad). "Chiapas estaba en el olvido de la Conciencia Colectiva, pero después del 1º de enero la mayoría hablaba mal de los chiapanecos por violentos, salvajes y sanguinarios." 16

En México, en los medios, los partidos, el común, hay una condena casi total y enfática a la violencia. "La mayor parte de los partidos, incluido el PRD, reaccionó con extrema cautela ante la sorpresa del ataque guerrillero y procuró deslindarse totalmente de la responsabilidad de los hechos: 'rechazamos la violencia', 'creemos en las elecciones', respondieron al unísono (...), y colocó a los partidos cerca -pese a todas sus diferencias- de la versión reduccionista, regional, de los acontecimientos en Chiapas." 17

Es esta situación, al decir de nuestro autor, lo que da pie a"...los exabruptos del mensaje televiso del 6 de enero"18, de un Salinas de Gortari que ya había evidenciado su"...miopía sobre la profundidad del levantamiento expresada en su silencio por más de 48 horas..." 19

En parte aturdido por el coro de autoelogios de los últimos tiempos sobre el resultado de su gestión sexenal, Salinas de Gortari afirmó con contundencia en esta ocasión: 'Esta no es una rebelión indígena'; se trata, por el contrario, de 'grupos armados violentos'. Al dictamen seguía la sentencia: a los indígenas arrepentidos: programas gubernamentales de asistencia y hasta el 'perdón', a los dirigentes responsables: violencia y guerra. Zanahoria y garrote eran lo indicado. 20

La verdad oficial encuentra rápidamente animados portadores en la prensa:

El sofisticado análisis de Arturo Warman (La Jornada, 16 de enero), que comienza condenando, correctamente, la vinculación simplista pobreza-rebelión, no dice una palabra acerca de la política neoliberal en el campo (por ejemplo las modificaciones al artículo 27), y termina por ilustrarnos con la inevitabilidad de la presencia extranjera como catalizador de grupos indígenas, manipulados en su desesperación por la guerrilla. Esto es, nos ofrece apenas una versión pulida y bien documentada de la simplista teoría de la influencia externa, justificatoria de una solución de fuerza. ¿Ejemplos? 'La región fue escogida desde fuera en términos de proyecto estratégico (...) La pobreza de la gente fue una consideración, un pretexto, una justificación, no es la raíz del movimiento (...) No debemos confundir: no es la voz de los indios, simplemente algunos de ellos están presentes...' No en balde Warman, el viejo investigador crítico, ha caído en el nivel de asesor agrario del presidente. También él debería renunciar... 21

Es sorprendente la similitud de la opinión anterior con la del cubano Carlos Alberto Montaner, fiel y dignísimo exponente del sarcasmo histérico neoliberal:

...no es verdad que la rebelión zapatista sea, primero, la expresión de la ira popular, y -mucho menos- que contribuirá a aliviar la pobreza de esos desdichados mexicanos. Esa rebelión -como la de Sendero en Perú, o la de las guerrillas en Colombia- es la fabricación artificial de unos cuantos aventureros encharcados en el culto por la violencia (...). Si el hecho innegable de que en casi todas las naciones del planeta hay minorías desesperanzadas sirviera de pretexto para lanzarse a la rebelión, veríamos arder las favelas brasileñas, los cerros que rodean Caracas, o los tugurios arraigados en Buenos Aires, Guayaquil y New York. 22

Y lamentable también. Olvida el señor Montaner, por ejemplo, que las mayorías desesperanzadas (nunca minorías) de los cerros caraqueños, y casi el país entero, ardieron ya en 1989, y que sucesos similares han ocurrido igualmente en Buenos Aires y Brasil, en el transcurso de esta década.

En tanto, Héctor Aguilar Carmín habla de"...un resumidero de delirios ideológicos y militares, que agrupa una peligrosa colección de desechos: fosilizaciones ideológicas de la vieja y nueva izquierda, religiosos anclados en la teología de la liberación, desempleados de la guerra centroamericana"23, mientras Elliot Abrams, ex Sub Secretario de Estado para Asuntos Interamericanos del gobierno de Estados Unidos, no descarta que participan en Chiapas guerrilleros de Guatemala y de América Central en general, porque todo eso "está organizado por alguien, porque un movimiento así no aparece de la noche a la mañana." 24

Luis Pazos, cultísimo neoliberal mexicano, insiste en achacar la responsabilidad a los teólogos de la liberación, a quienes definitivamente también les cae: "La miseria y el indigenismo no son las causas sino más bien las excusas... los teólogos de la liberación son los que a través de sus prédicas han ido inculcando el odio de clases a muchos indígenas." 25

En tanto que manipulados los indígenas chiapanecos por agentes externos, de indudable procedencia ideológica comunista, el levantamiento de los zapatistas es igualmente anacrónico: "Una rebelión (como la de Chiapas) de tipo marxista o socialista parece un anacronismo y sus objetivos completamente desfasados, sin posibilidad alguna de resolver los problemas de México," 26 opina un refinado y profundo Mario Vargas Llosa. O bien el anacronismo puede venir de la referencia misma a Zapata, como afirma un más recatado Arturo Uslar Pietri: "La revuelta de los zapatistas, como su nombre mismo lo indica claramente, tiene un inmenso contenido de pasado que se creía ya completamente inactual para las asociaciones políticas de hoy. Hay mucho de poderoso anacronismo... (...). En el fondo pareciera una lucha extemporánea. Todos sabemos que no se puede volver al pasado ni como individuo ni como colectivo..." 27 "Octavio Paz, al fin Premio Nóbel, es más sutil y ambiguo. Por una parte afirma: 'es notable el arcaísmo de su ideología. Son ideas simplistas de gente que vive en otra época distinta a la nuestra. Al carácter quimérico de la sublevación, hay que añadir el culto a la violencia'. Por otra parte, Paz reitera que la dirección del EZLN refleja 'restos del gran naufragio de las ideologías revolucionarias del siglo XX (La Jornada, 5 de enero)." 28 Además, otra vez Carlos Alberto Montaner pone la nota histérica:"...este zapatismo anacrónico y finisecular es una causa ideal, perfecta, para el perfecto idiota latinoamericano. Ahí está, maravillosamente reducida, concretada, la materia con la que los revolucionarios latinoamericanos construyen sus más delirantes fantasías políticas. Hay unas víctimas de piel oscura, unos canallas que las explotan, un héroe con ojos azules, unos rebeldes indomables que buscan la justicia. Ahí están los pobres y los ricos. Ahí está todo. Con esos elementos, más una muchacha rubia, los americanos hacen cuarenta episodios de Bonanza, los franceses un tratado sobre la dependencia entre el centro y la periferia, y Guayasamín un horroroso mural repleto de manos artríticas y mandíbulas dislocadas, al que Eduardo Galeano, si lo dejan, le pone música tercermundista en algún texticulillo enfebrecido."29

Por último, una de las ideas que más es defendida por estos personajes es la de que el levantamiento zapatista se encuentra circunscrito a causas y demandas locales. Enrique Krauze, Jaime Labastidas, y de nuevo Octavio Paz, entre otros, fueron de esta opinión. Octavio Paz, por ejemplo, afirmaría:

En cuanto a las negociaciones hay ciertas dificultades que, presumo, experimentan los insurrectos. Estas dificultades, a mi juicio, pueden reducirse a dos puntos. El primero: la diferencia de intereses, perspectivas, finalidades e incluso lenguaje entre algunos dirigentes de extracción urbana y las de los líderes indígenas. El segundo: las divergencias tradicionales entre las distintas comunidades indias (...). A los campesinos deben preocuparles sobre todos los problemas de la tenencia de la tierra y otros conexos (refracciones, libertades municipales, fin del caciquismo, educación, salud, etcétera), mientras que para los dirigentes de extracción urbana los temas de política nacional tienen que ser los primordiales. ¿Esas diferencias son superables? No lo creo.30

Evidentemente que en las anteriores apreciaciones subyace una matriz de pensamiento profundamente racista, que consiste en concebir que:

Los indios son incapaces de constituirse en sujetos sociales y actores políticos y, como tales, de participar en una empresa política-militar a escala y regional y con perspectiva nacional; mucho menos son aptos para ser parte de una fuerza que desafíe el poder de sus dominadores y que los enfrente con cierto éxito (...). Todavía el 10 de enero, el vocero de la Secretaría de la Gobernación insistió en que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional no constituía un movimiento indígena, 'Si fuera así, argumentó, estarían con machetes' (...). Una semana después (...) un destacado antropólogo, ahora funcionario encumbrado, nos explicó (La Jornada, 16 de enero de 1994) que allí donde existe organización minuciosa, proyecto o lo que se llama 'planeación estratégica' no hay un auténtico movimiento indígena. Él es un sabio. Los cientos de libros que ha leído sobre el tema le indican que los movimientos indios han sido alzamientos locales, motines que estallan con igual ferocidad que espontaneidad, sin saber hacia dónde quieren ir, sin plan y sin una concepción clara acerca de los cambios estructurales que deben realizarse en la sociedad. Ninguno de estos rasgos se advierten en la rebelión de Chiapas. ¿Cómo podrían los indios ser parte de una organización minuciosamente construida durante años, en la más estricta reserva (o casi), ellos que se caracterizan por la improvisación y el estallido desorganizado? 31

Aunado a toda la sarta de descalificaciones de las que fue objeto el EZLN desde un inicio, es necesario tratar el desempeño de la televisión en estos días de conflicto armado. "La desinformación campeó (...) desde los primeros días (...). Como parte de la 'política de avestruz' que siguieron los gobernantes, la maquinaria gubernamental se encargó de deformar los hechos y a través de los medios masivos difundió versiones francamente ridículas poniendo a los del EZLN como un puñado de criminales que, muy al estilo de Sendero Luminoso, manchaba de sangre donde ponía el huarache." 32

Caso ilustrativo de esta situación fue el de Televisa:

La lucha por la información en este país apenas comienza. Por ejemplo, el ejército de informadores de distintos medios de prensa que convocó el enfrentamiento de Chiapas no ha tenido un trato equitativo de parte de las autoridades locales (lo que equivale a decir el ejército nacional). Por el contrario, se ha dado un trato privilegiado hacia los enviados de Televisa, trato que produce abucheos y críticas constantes del resto de la prensa nacional y extranjera. Los recorridos prefabricados para las cámaras de Televisa en helicóptero de la fuerza aérea, o las 'coreografías' preparadas ex profeso para la foto de indígenas recibiendo despensas de manos del ejército, ocultando que éstas se ofrecían luego de varias horas (seis, ocho o a veces más) y condicionadas a demostrar que no se era simpatizante zapatista, son apenas una muestra de las muchas denuncias realizadas por el Centro Fray Francisco de Vitoria, de religiosos dominicos, que ilustra el complejo de tergiversaciones que oprime la inteligencia de millones de televidentes. 33

La respuesta del EZLN es casi inmediata, y digamos que desde este momento se avizora lo que luego induciría a Antonio García de León a afirmar:"...nunca antes el terreno de la guerra se había desplegado tan claramente en el terreno del lenguaje mismo..." 34

Desde el inicio de nuestra guerra de liberación hemos recibido no sólo el ataque de los cuerpos represivos gubernamentales y del ejército federal, también hemos sido calumniados por medios de comunicación masiva que pretenden, desvirtuando nuestra lucha, engañar al pueblo de México diciéndole que nuestra lucha es promovida por extranjeros, profesionales de la violencia e intereses oscuros y antipatriotas que sólo buscan beneficios personales. Debido a estas calumnias y mentiras, nuestro EZLN se ve obligado a precisar lo siguiente:

Primero: nuestro EZLN no tiene en sus filas, ni en sus organismos de dirección, extranjero alguno ni ha recibido jamás apoyo alguno o asesoría de movimientos revolucionarios de otros países ni de gobiernos extranjeros. La noticia de que guatemaltecos militan en nuestras filas y fueron entrenados en el vecino país son historias inventadas por el gobierno federal para desvirtuar nuestra causa. No hemos tenido, ni tenemos, nexo alguno con el FMLN salvadoreño ni con la URGN de Guatemala ni con ningún otro movimiento armado latinoamericano, norteamericano, europeo, africano, asiático u oceánico. Las tácticas militares que empleamos no fueron aprendidas de la insurgencia centroamericana, sino de la historia militar mexicana, de Hidalgo, Morelos, Guerrero, Mina, de la resistencia a la invasión yanqui en 1846-1847, de la respuesta popular a la intervención francesa, de las grandes gestas heroicas de Villa y Zapata, y de las luchas de resistencia indígena a todo lo largo de la historia de nuestro país.

Segundo: nuestro EZLN no tiene liga alguna con autoridades religiosas católicas ni de ningún otro credo. No hemos recibido ni orientación ni dirección ni apoyo de estructura eclesial alguna, ni de ninguna de las diócesis del estado de Chiapas ni del nuncio apostólico ni del Vaticano ni de nadie. En nuestras filas militan, mayoritariamente, católicos, pero hay también de otros credos y religiones.

Tercero: los mandos y elementos de tropas del EZLN son mayoritariamente indígenas chiapanecos, esto es así porque nosotros los indígenas representamos el sector más humillado y desposeído de México, pero también, como se ve, el más digno. Somos miles de indígenas alzados en armas, detrás de nosotros hay decenas de miles de familiares nuestros. Así las cosas, estamos en lucha decenas de miles de indígenas. El gobierno dice que no es un alzamiento indígena, pero nosotros pensamos que si miles de indígenas se levantan en lucha, entonces sí es un alzamiento indígena. Hay también en nuestro movimiento mexicanos de otros orígenes sociales y de distintos estados de nuestro país. Ellos están de acuerdo con nosotros y se han unido a nosotros porque no están de acuerdo con la explotación que sufrimos. Así como estos mexicanos no-indígenas se unieron a nosotros, otros más lo harán porque nuestra lucha es nacional y no se limitará únicamente al estado de Chiapas. Actualmente, la dirección política de nuestra lucha es totalmente indígena, el 100 por ciento de los miembros de los comités clandestinos revolucionarios indígenas en todo el territorio en combate pertenecen a las etnias tzotzil, tzeltal, chol, tojolabal y otros (...).35

Pero el debate continuaba, y trascendía las voces del EZLN. Pablo González Casanova, Carlos Montemayor y Miguel León Portilla, por ejemplo, coinciden en la necesidad de apoyar las demandas democráticas de los pueblos indígenas. Además, otros autores se encargan de contraponerse a los análisis más peregrinos e irresponsables:

Juzgar la violencia independientemente de las condiciones históricas en que se produce significa actualmente desconocer que Chiapas es sólo el signo más alarmante de una ruptura muy profunda. Fincar la responsabilidad en algunos sectores de la Iglesia o de la izquierda es subestimar la capacidad de rebelión de los indígenas y de los pobres y desentenderse del apoyo popular muy amplio que necesariamente tiene la insurrección en el sureste. Buscar de este modo a los responsables significa desconocer, sobre todo, la profunda impopularidad de la utopía autoritaria del liberalismo".36
Opinión que es reafirmada con énfasis:
...cabe descartar en todo análisis serio del conflicto, la tesis infantil acerca de la 'mano negra' exterior como causante del estallido (o sus variantes, como la eterna 'manipulación indígena' o el 'oscuro financiamiento exterior'). Es conveniente concentrarse en comprender las causas internas -que no quiere decir exclusivas o locales- históricas y contemporáneas de la erupción del volcán chiapaneco.37

Luís Hernández Navarro dirá más tarde:

Mientras tanto, quienes con su rebelión precipitaron el que nuestro país redescubriera su realidad profunda, resisten en el sur la ofensiva en su contra. Hoy, se puede señalar sobre ellos, lo mismo que hace 45 años dijo el siempre presente José Revueltas a propósito de la Caravana de los Mineros de Nueva Rosita: 'pienso en aquellos que sin darse cuenta de lo que dicen, afirman que los mineros están manejados por fuerzas ocultas. Pienso en ellos y creo que tienen razón: los mineros se mueven bajo el impulso de las implacables y poderosas fuerzas ocultas que laten dentro de su propio corazón. Estas fuerzas invisibles, que cuando se hacen conscientes en el alma del pueblo, son capaces de destruir y construir un mundo.38

Samuel Ruiz, en algún momento acusado incluso de ser el autor intelectual de la insurrección, pide la paz, pero no cualquier paz:

Todos queremos la paz. Es una preocupación nacional expresada en marchas de solidaridad, en opiniones vertidas en la prensa, aunque a veces esa voz resulte deformada por algunos medios de comunicación social. Es una preocupación nacional, expresada en todos los comunicados de apoyo que hemos recibido en la diócesis y en lo que expresa la gran parte de la prensa nacional e internacional (...). Pero también es cierto que hay diferentes formas de querer la paz, y que algunas son inaceptables. Se han oído voces que parecen plantear una paz lograda mediante la supresión y el exterminio de aquellos a quienes consideran enemigos. Esa paz no es la que queremos nosotros. Otros plantean una paz que volviera todo a la situación anterior y que dejara todo igual, superada la que considerarían una amarga pesadilla. No es deseable volver atrás, ni es viable tampoco. Lo que queremos es una paz que posibilite avanzar hacia la construcción de un México nuevo, estructurado por los grandes valores humanos de la fraternidad, de la democracia, de la verdadera libertad, del respeto de todo los derechos humanos para todos. Entonces Chiapas se volvería una luz para todo un país puesto en pie de vida, en pie de democracia, de justicia y libertad (...).39

Además, hace un llamado a los privilegiados, aludiendo magistralmente al mismísimo Juan Pablo II:

Hacemos un llamado especial a nuestros hermanos que viven en una situación privilegiada, lograda a veces como consecuencia de 'un sistema económico cuyo motor principal es el lucro, donde el hombre se ve subordinado al capital... quedando su trabajo reducido a simple mercancía´, como nos advirtió el Papa en su discurso de Izamal, Yucatán. Este es un llamado a construir una paz duradera estando dispuestos a reconocer las injusticias del 'orden establecido', y a aceptar y llevar a cabo las transformaciones necesarias de ese orden, aunque ello afecte a sus intereses, con tal de favorecer a sus hermanos marginados de este sistema. 40

Asimismo, la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), fija posición ante las mentiras del gobierno en torno al alzamiento indígena:

Tendrá el gobierno el propósito de exterminar a la guerrilla en Chiapas, sobre todo con las declaraciones del Presidente de la República, Salinas de Gortari (6 de enero de 1994), con el argumento de que van a fracasar, de que no son indígenas chiapanecos los sublevados; de que son extranjeros y profesionales de la violencia; de que están desprestigiando y lastimando el nombre de México, de que son acciones en contra de los intereses nacionales; que están en contra de México; que la violencia que propicia no genera o garantiza más libertades y más democracia, sino mayor atraso y retroceso.

Tergiversar las cosas como las hizo el propio Presidente de la República, en su malhadada declaración del 6 de enero, eso sí es generar más violencia, porque eso es ocultar los hechos. Es dar carta en blanco al ejército, a las fuerzas armadas de la federación, para hacer y deshacer en Chiapas, como lo están haciendo. Esta es la más seria preocupación de nosotros y de amplios sectores del país y lo vemos con mucha responsabilidad. 41

Pronto también llegan voces extranjeras a solidarizarse con los zapatistas. A la par que se inician movilizaciones en Madrid, Nueva York, París, etc., en repudio de la represión militar contra los zapatistas, intelectuales españoles, entre ellos Fernando Savater, Pedro Almodóvar, Alfredo Bryce Echenique, Manuel Vázquez Montalbán, entre otros (son más de cincuenta los firmante), acusan a Salinas de que:

Las acciones militares de su gobierno han afectado gravemente a la población indígena chiapaneca, provocando pérdida de vidas inocentes, desapariciones, secuestros, allanamientos y abandono de hogares (...). No dudamos de que el hambre, la miseria, la injusticia y la humillación de los indios y campesinos son la fuente de la crisis que vive México (...). Consideramos necesaria una salida política al conflicto que enfrenta su gobierno con el llamado Ejército Zapatista de Liberación Nacional... 42

Vázquez Montalbán, uno de los firmantes, contraataca:

Ante todo, dice Octavio Paz, la revuelta de Chiapas es un fenómeno que corresponde a las condiciones peculiares de esa región. Chiapas no es tan peculiar; ocupa un 75 por ciento del universo capitalista, uno, grande y libre (...). El inmenso Chiapas de la aldea global no tiene quien le escriba ni quien le permita ratificar su identidad, y cuando ejerce el lenguaje de la revuelta se atribuye a la inspiración de revolucionarios urbanos, señoritos del marxismo residual o de la Teología de la Liberación (...). Nada se dice de esos señoritos, igualmente urbanos, que con veinte duros de Karl Popper predican la utopía de la edad de oro como consecuencia de la instauración universal de la sociedad abierta y del democratismo, creando un desfase entre lo que se predica y lo que se ve. Esos peligrosos señoritos neoliberales...43

Más tarde, el mismo EZLN, y en carta dirigida a Álvaro Cepeda Neri, del periódico La Jornada, agregaría:

Quisiera platicarle a usted algunas cosas que ocurren por estas tierras y que, es seguro, no saldrán nunca en diarios y revistas pues lo cotidiano no les interesa. Y hay, créame usted, un heroísmo cotidiano que es el que hace posible que existan los destellos que, de tanto en tanto, iluminan la aparente mediocridad de nuestra historia patria (...).

(...) Ángel, tzeltal cuyo orgullo es haber leído completo el libro de Womack sobre Zapata ('Tardé tres años. Sufrí, pero lo terminé, dice cada vez que alguien se atreve a dudar de su proeza). Se viene encima mío blandiendo en la mano izquierda un periódico (en la derecha porta una carabina M-1). 'No entiendo su palabra de este señor', me reclama. 'Usa palabras duras y no se conoce su camino. Parece que entiende nuestra lucha y parece que no la entiende'. Yo reviso el periódico y Ángel me señala la columna de un editorialista 'X'. Le explico a Ángel lo que ese señor dice: que sí es cierto que hay pobreza en Chiapas, pero que no es posible que los indígenas se hayan preparado tan bien y que se hayan alzado con un plan, que los indígenas siempre se alzan sin plan, así nomás, de pronto; que eso quiere decir que hay gente extraña y extranjera que se está aprovechando de la pobreza indígena para hablar mal de México y de su presidente, que el EZLN está entre los indígenas pero no los representa. Ángel empieza a dar vuelta y vuelta; enfurecido, no alcanza a hablar con orden, mezcla atropelladamente palabras en dialecto y en 'castilla'.'¿Por qué siempre nos piensan como niños chiquitos?', me avienta en la cara la pregunta. Yo casi tiro el arroz semicrudo que algún cocinero novato me ha dedicado 'especialmente para el sub'. Sigue más calmado cuando le dan su plato:'¿Por qué para ellos no podemos pensar solos y tener buen pensamiento con buen plan y buena lucha'. Yo entiendo que no es a mí a quien pregunta; Ángel entiende que no es para mí esa pregunta; sabe bien Ángel que esa pregunta va para el improbable señor del 'artículo de fondo'. Sabemos los dos, Ángel y yo, que esa y otras preguntas quedarán sin respuesta.'¿Acaso la inteligencia sólo llega en su cabeza del ladino? ¿Acaso nuestros abuelos no tuvieron bueno su pensamiento cuando ellos eran?' Ángel pregunta y pregunta, nadie responde, nadie lo hará... (...).

A medianoche Pedro, chol y bigotón, se me acerca con un ocote encendido en la diestra. Se sienta a mi lado. Nada dice, se queda mirando fijamente la luz del ocote, brillan sus ojos negros. 'Tenemos que ir a México', me dice y se dice. Yo me empiezo a rascar la cabeza pensando ya en las órdenes que habrá que dar para iniciar la marcha, las rutas que seguiremos, las bajas que tendremos, la salida otra vez a la luz de las ciudades, al asfalto de las carreteras.

Pedro me interrumpe: 'Los mexicanos dicen que Chiapas es diferente a otras partes, que aquí estamos mal pero lo demás de México está bien'. Ahora yo lo miro; él no voltea a verme pero me alcanza el periódico que trae en la mano. Busco mi lámpara de mano y empiezo a leer el artículo que Pedro me señala con la mano: dice el artículo que nuestra lucha está destinada al fracaso porque no es nacional, y no es nacional porque nuestras demandas son locales, indígenas. 'Es pobre su pensamiento', dice Pedro. 'Más pobre que nosotros porque nosotros queremos justicia pero también libertad y democracia. Y este señor piensa que no es pobre aunque no pueda elegir su gobierno con verdad. Nos tienen lástima. Pobrecitos'. El ocote flamea entre los dos. Pedro entiende, yo entiendo, la noche entiende... 'Los mexicanos no entienden. Tenemos que ir a México', dice Pedro mientras se aleja con la luz de un ocote iluminando su diestra. El frío aprieta duro esta madrugada. La posta llega:'¡Alto! ¿Quién vive?' '¡La Patria!', responde otra voz y algo tibio se llega hasta nosotros. 44

Marcos remitente: de pasamontañas y sociedad civil

Pero al margen de la angustia de Pedro (y en este sentido un tanto irónicamente), ya el EZLN ha llegado a México, y lo ha hecho, sobre todo, para interrogar, a través de sus comunicados (y sobre todo también), a una sociedad civil hasta entonces aletargada:

...en la medida en que proliferaban los comunicados rebeldes, nos fuimos percatando que la revuelta en realidad venía del fondo de nosotros mismos, que cubría todo nuestro territorio social, y que mientras creíamos al indio pagando las culpas del progreso necesario (...), en realidad lo que llevaba a cuestas eran nuestras propias dolencias, los crímenes de una sociedad entera carente de democracia y justicia. Es por eso que el llamado de la selva caló tan hondo en el corazón de los mexicanos de todas las latitudes. Es por eso que el rostro oculto de ellos apareció ante nosotros como un espejo, en donde podríamos contemplar a nuestro propio rostro aprisionado. 45

Se ha dicho, creo que con razón, que la carta intitulada:"¿De qué nos van a perdonar?", escrita por el subcomandante Marcos el 18 de enero de 1994, es la que va a conmocionar definitivamente a una nación que hasta el momento aún veía absorta la insurrección zapatista.

El 6 de enero: el EZLN ha propuesto como condiciones para un posible diálogo, entre otras cosas, su reconocimiento como fuerza beligerante, el cese al fuego bilateral, y la creación de una Comisión Nacional de Intermediación (CONAI). El conflicto continúa.

El 10 de enero: Salinas de Gortari da un vuelco aparente en su política de línea dura contra los zapatistas, hay cambios en el gabinete, ruedan cabezas46. Patrocinio González Garrido, sanguinario ex-gobernador en Chiapas47, y hasta entonces encargado de la Secretaria de Gobernación, renuncia... y llora: "No es sorprendente que el día de su renuncia, el otrora prepotente Garrido sollozara públicamente en su discurso de despedida de la política. Su caída simboliza el típico mecanismo del chivo expiatorio de una responsabilidad política que comienza en verdad desde el vértice presidencial." 48

El 12 de enero: Salinas ordena el cese al fuego, lo que es saludado por el EZLN con la misma medida; multitudinaria "Marcha por la Paz", en solidaridad con los zapatistas, y que se concibe como ejemplo del inicio del despertar de la sociedad civil mexicana.

El 13 de enero: el ejército federal viola el cese al fuego; el EZLN invita formalmente a Samuel Ruiz para que participe en la CONAI; es nombrado por el gobierno Manuel Camacho Solís como Comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas. El EZLN le dirige entonces una carta:

El gobierno federal y algunos medios de comunicación no han dejado de tratarnos con los calificativos de transgresores de la ley, maleantes, profesionales de la violencia, vándalos y otras cosas (...). Y entonces, nosotros preguntamos: ¿Cómo vamos a poder dialogar si no se nos reconoce como fuerza beligerante y si, para ustedes, sólo somos una banda de agitadores? Por eso es un problema para poder dialogar, porque si para ustedes somos maleantes o terroristas, entonces no se puede dialogar.49

El 16 de enero: nueva violación del cese al fuego por parte del tropas federales

El 18 de enero: el EZLN reconoce oficialmente al señor Manuel Camacho Solís como interlocutor del gobierno; el EZLN opina: "Por lo que hemos alcanzado a escuchar en los medios de comunicación, en lo referente a la mencionada 'Ley de Amnistía', sólo podemos opinar, en general, que es prematura en el actual proceso de diálogo, pues prevalecen las causas políticas y sociales que originaron nuestro movimiento." 50

El mismo día, en carta dirigida al semanario nacional Proceso, el subcomandante Marcos escribe:

Hasta el día de hoy, 18 de enero de 1994, sólo hemos tenido conocimiento de la formalización del 'perdón' que ofrece el gobierno federal a nuestras fuerzas. ¿De qué tenemos que pedir perdón? ¿De qué nos van a perdonar? ¿De no morirnos de hambre? ¿De no callarnos en nuestra miseria? ¿De no haber aceptado humildemente la gigantesca carga histórica de desprecio y abandono? ¿De habernos levantado en armas cuando encontramos todos los otros caminos cerrados? ¿De no habernos atenido al Código Penal de Chiapas, el más absurdo y represivo del que se tenga memoria? ¿De haber demostrado al resto del país y al mundo entero que la dignidad humana vive aún y está en sus habitantes más empobrecidos? ¿De habernos preparado bien y a conciencia antes de iniciar? ¿De haber llevado fusiles al combate, en lugar de arcos y flechas? ¿De haber aprendido a pelear antes de hacerlo? ¿De ser mexicanos todos? ¿De ser mayoritariamente indígenas? ¿De llamar al pueblo mexicano todo a luchar, de todas las formas posibles, por lo que les pertenece? ¿De luchar por la libertad, democracia y justicia? ¿De no seguir los patrones de las guerrillas anteriores? ¿De no rendirnos? ¿De no vendernos? ¿De no traicionarnos?

¿Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo? ¿Los que, durante años y años, se sentaron ante una mesa llena y se saciaron mientras con nosotros se sentaba la muerte, tan cotidiana, tan nuestra que acabamos por dejar de tenerle miedo? ¿Los que nos llenaron las bolsas y el alma de declaraciones y promesas? ¿Los muertos, nuestros muertos, tan mortalmente muertos de muerte 'natural', es decir, de sarampión, tosferina, dengue, cólera, tifoidea, mononucleosis, tétanos, pulmonía, paludismo y otras lindezas gastrointestinales y pulmonares? ¿Nuestros muertos, tan mayoritariamente muertos, tan democráticamente muertos de pena porque nadie hacía nada, porque todos los muertos, nuestros muertos, se iban así nomás, sin que nadie llevara la cuenta, sin que nadie dijera, por fin, el'¡YA BASTA!' que devolviera a esas muertes su sentido, sin que nadie pidiera a los muertos de siempre, nuestros muertos, que regresaran a morir otra vez pero ahora para vivir? ¿Los que nos negaron el derecho y don de nuestras gentes de gobernar y gobernarnos? ¿Los que negaron el respeto a nuestra costumbre, a nuestro color, a nuestra lengua? ¿Los que nos tratan como extranjeros en nuestra propia tierra y nos piden papeles y obediencia a una ley cuya existencia y justeza ignoramos? ¿Los que nos torturaron, apresaron, asesinaron y desaparecieron por el grave 'delito' de querer un pedazo de tierra, no un pedazo grande, no un pedazo chico, sólo un pedazo al que se le pudiera sacar algo para completar el estómago?

¿Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo?

¿El presidente de la república? ¿Los secretarios de estado? ¿Los senadores? ¿Los diputados? ¿Los gobernadores? ¿Los presidentes municipales? ¿Los policías? ¿El ejército federal? ¿Los grande señores de la banca, la industria, el comercio y la tierra? ¿Los partidos políticos? ¿Los intelectuales? ¿Galio y Nexos? ¿Los medios de comunicación? ¿Los estudiantes? ¿Los maestros? ¿Los colonos? ¿Los obreros? ¿Los campesinos? ¿Los indígenas? ¿Los muertos de muerte inútil?

Quién tiene que pedir perdón y quién puede otorgarlo. 51

20 de enero: intento frustrado de contacto personal con Manuel Camacho Solís; Marcos ataca de nuevo:

Bien, por fin he tenido oportunidad de unas horas para leer algunas publicaciones que alguien tuvo a bien enviarme (la llegada de voceadores o suscripciones a las montañas del sureste es tan improbable como un asiento vacío en el metro capitalino en horas pico). Por acá me doy cuenta de la angustia que provocan los pasamontañas y las 'oscuras' intenciones de la 'dirigencia' zapatista (...). ¿A qué tanto escándalo por el pasamontañas? ¿No es la cultura política mexicana una 'cultura de 'tapados'? Pero, en bien de frenar la creciente angustia de algunos que temen (o desean) que algún 'kamarrada' o 'boggie el aceitoso' sea el que termine por aparecer tras el pasamontañas y la 'nariz pronunciada' (como dice La Jornada) del 'sup' (como dicen los compañeros), propongo lo siguiente: yo estoy dispuesto a quitarme el pasamontañas si la sociedad mexicana se quita la máscara que ansias con vocación extranjera le han colocado años ha. ¿Qué pasará? Lo previsible: la sociedad civil mexicana (excluyendo a los zapatistas porque ellos lo conocen perfectamente en imagen, pensamiento, palabra y obra) se dará cuenta, no sin desilusión, que el 'sup-Marcos' no es extranjero y que no es tan guapo como lo promovía la 'media filiación' de la PGR.52 Pero no sólo eso, al quitarse su propia máscara, la sociedad civil mexicana se dará cuenta, con un impacto mayor, que la imagen que le habían vendido de sí misma es falsa y la realidad es bastante más aterradora de lo que suponía. Uno y otra mostraríamos la cara, pero la gran diferencia estará en que el 'sup-Marcos' siempre supo cómo era su cara realmente, y la sociedad civil apenas despertará del largo y perezoso sueño que la 'modernidad' le impuso a costo de todo y de todos. El 'sup-Marcos' está listo a quitarse el pasamontañas, ¿está la sociedad civil mexicana lista a quitarse su máscara? No se pierda el próximo episodio de esta historia de máscaras y rostros que se afirman y niegan (si los aviones, helicópteros y máscaras verde olivo lo permiten). 53

29 de enero: Manuel Camacho Solís reconoce en el EZLN una "fuerza política en formación"; el EZLN veta la participación en el diálogo (entre sus fuerzas y el gobierno) de las televisoras nacionales privadas Televisa y Televisión Azteca. "La primera porque no necesita buscar noticias pues las inventa y maquilla a su gusto y conveniencia. La segunda porque sus reporteros han demostrado falta de profesionalismo al ofrecer dinero a nuestros combatientes para que hagan declaraciones." 54

31 de enero: el subcomandante Marcos opina indignado sobre lo del reconocimiento al EZLN como 'fuerza política en formación':

...debe ser una broma de monsieur Córdoba. ¿Qué significa? ¿Que la miseria indígena no existe sino que está 'en formación'? ¿Que no existió un primero de enero de 1994 sino que 'está en formación'? ¿Que no hay miles de indígenas alzados en armas ('1500', dicen los ingenuos del Pentágono) sino que están todavía 'en formación'? ¿Por qué esa reiteración en negar una realidad? ¿Todavía creen engañar a la sociedad o se tranquilizan a sí mismos con esa negación en formación? ¿Qué van a hacer? ¿Repetir un millón de veces: el EZLN no existe, está en formación? ¿Para qué? ¿Con la esperanza de que esa mentira, a fuerza de repetirla, se convierta en verdad?

¿Por qué callan todos? ¿La 'democracia' que querían era ésta? ¿La complicidad con la mentira? ¿El hacerse de oídos sordos cuando, recién lanzado a los cuatro vientos el elogiable mensaje para la democracia de ocho partidos políticos nacionales, el señor Salinas de Gortari tiene el cinismo de apoyar explícitamente al candidato del PRI? ¿Esta es la democracia que nos proponen a cambio de deponer las armas? ¿La democracia en la que el gobierno federal es juez y parte del proceso electoral? ¿Por qué el gobierno federal retira de la agenda de diálogo el punto referente a la política nacional? ¿Los indígenas chiapanecos son 'mexicanos' para explotarlos y no pueden ni opinar cuando se trata de la política nacional? ¿El país quiere el petróleo chiapaneco, la energía eléctrica chiapaneca, las materias primas chiapanecas, la fuerza de trabajo chiapaneca, en fin, la sangre chiapaneca, pero no quiere la opinión de los indígenas chiapanecos sobre la marcha del país? ¿La de 'ciudadanos en formación'? ¿Para el gobierno federal los indígenas siguen siendo niños chiquitos, es decir 'adultos en formación'? ¿Hasta cuándo van a entender? ¿Cuánta sangre más se necesita para que entiendan que queremos respeto y no limosnas? Todo intento de hablar parece inútil, el gobierno federal quiere hablar consigo mismo. ¿Por qué nadie hace el favor de decirle al gobierno federal que lo que piden no es diálogo sino monólogo? ¿O es el monólogo un 'diálogo en formación'?

Quieren mostrarnos como intransigentes ante la opinión pública poniendo más y más trabas al inicio de un diálogo respetuoso. Están sentando las bases para pasarnos de 'fuerza política en formación' a 'fuerza político-militar en proceso de aniquilación'. No les basta el cerco militar que nos imponen. Inician ahora el cerco político e ideológico. ¿Lo va a permitir la sociedad civil mexicana? 55

Marcos, quien, como se ha visto, ha despertado innumerables pasiones por su rostro misteriosamente cubierto por el pasamontañas, y sobre quien se han hecho innumerables preguntas sobre su proveniencia, no es más que, esencialmente, el"...privilegiado vocero, estratega militar y poeta..." 56 de los indígenas, como el mismo aclarará en su momento:

Tengo el honor de tener como mis superiores a los mejores hombres y mujeres de las etnias tzeltal, tzotzil, chol, tojolabal, mam y zoque. Con ellos he vivido más de 10 años y me enorgullece obedecerlos y servirlos con mis armas y mi alma. Me han enseñado más de lo que ahora enseñan al país y al mundo entero. Ellos son mis comandantes y los seguiré por las rutas que elijan. Ellos son la dirección colectiva y democrática del EZLN, su aceptación al diálogo es verdadera como verdadero su corazón de lucha y verdadera su desconfianza a ser engañados de nuevo.57

Elena Poniatowska narra excelentemente el impacto causado por Marcos:

El 1 de enero de 1994 surge un líder que combina el arraigo y las características de los anteriores pero abarca campos que los otros no llegaron a dominar. Primero, cuenta con una serie de recursos modernos con los que jamás soñaron los anteriores, como la informática. Subcomandante insurgente Marcos se hace llamar. La figura del Ché Guevara ha abonado el terreno y este nuevo caudillo no viene montado en un caballo sino en una gran corriente de romanticismo (...). A diferencia de Zapata, Marcos tiene en su persona su propia agencia noticiosa. Allá en la Selva Lacandona lo sabe todo, lee hasta a St. John Perse, nos dice de memoria sonetos de Shakespeare en inglés, se las arregla para mantenerse mejor informado ya no se diga que sus antecesores, sino que los citadinos. Una capucha, un pasamontañas, es parte esencial de su carisma. Le sirve menos para esconderse que para caracterizarse. Sus críticos dicen que el Ché Guevara siempre dio la cara, sin embargo, el Subcomandante da la cara también con sus escritos, sus famosos comunicados que son mucho más reveladores que una nariz que ya sabemos que la tiene grande, una barba que sabemos muy tupida, unos ojos cuya expresión amorosa todos hemos visto, una pipa y una voz reconocibles (...). Marcos es el hombre de mayor carisma en la república mexicana y ninguno supera su capacidad de convocatoria. Él sólo, con su one man made agency, a la manera de Carlos Monsiváis, catalizador y productor de noticias, crea instrumentos de comunicación y de persuasión tan convincentes y rotundos como el fax y la computadora y la impresora electrónica, que adquieren un sentido 'ideal' y se vuelven instrumentos al servicio de la causa no porque Marcos sea su dueño, sino porque inauguran una guerrilla en la época en que México tiene a la cibernética a su alcance. Es también una revolución que encuentra eco en los medios de comunicación, principalmente en el periódico La Jornada. Marcos se da el lujo de ejercer la censura y ante el aplauso de muchos, negarle el acceso al monopolio televisivo más poderoso: Televisa. Tal parece que, gracias al subcomandante Marcos, se da una purificación de las comunicaciones en México y los periodistas conmovidos se meten a redentores. Durante unos meses el romanticismo campea en las redacciones de varios diarios mexicanos y muchos reporteros regresan exaltados a la ciudad de México diciendo que su visión del mundo y de sí mismos ha sido trastocada. 58

La profusión de comunicados, las declaraciones, las informaciones y contrainformaciones, el hecho en sí de que la guerra se ventilara desde tan rápido en el terreno de los medios, todo en su conjunto ejerció inmediatamente efectos negativos en un EZLN que, sin embargo, hace del manejo de los símbolos un verdadero arte. Es así como el subcomandante Marcos logra aparecer como un caudillo, idea que cobra fuerza cuando aún hoy sigue apareciendo en la prensa identificado con el rótulo de comandante. Marcos mismo ha señalado que: "El uso de pasamontañas u otros medios para ocultar nuestro rostro obedece a elementales medidas de seguridad y como vacuna contra el caudillismo." 59

Asimismo, el emparentamiento de Marcos con el Ché Guevara casi nunca proviene del periodismo serio y riguroso (como sí puede reconocerse en el caso de Poniatowska), sino que subyace en realidad la intención de otorgar a Marcos el tratamiento de cualquier y vulgar showman:

La noche que el subcomandante Marcos arribó a San Cristóbal de las Casas, la semana pasada, una congresista lo recibió como si fuese mucho más que un VIP (Persona Muy Importante); contrató un guitarrista, se apostó frente a la catedral donde Marcos se alojaba y le ofreció una serenata con baladas románticas. En Ciudad de México, las féminas confiesan haber hablado del atractivo subcomandante con sus siquiatras (...). Desde que el Ché Guevara murió combatiendo en las montañas de Bolivia, en la década de los años '60, América Latina no había visto un guerrillero con esta clase de seducción. 'Marcos ha introducido romanticismo y, por qué no, sensualidad a la política mexicana -dice la escritora Guadalupe Loaeza-. Las mexicanas quieren irse con él a las montañas60.

Rogelio Garza P., trata el asunto irónicamente:

Lo cierto es que este cuate, sea quien sea, ha sabido hacer las cosas y ha puesto en jaque al gobierno. Prácticamente tiene secuestrados a los medios y hasta un veto simbólico a Televisa se está llevando a cabo. Sus comunicados hablan bien de él y se ha ganado el apoyo de la opinión pública gracias a ellos. Es más, de un momento a otro se espera el surgimiento del Sub Marcos Fan Club, integrado en su mayoría por estudiantes universitarias que han visto en él a un ídolo muy sexi de las multitudes; pero también quieren integrarse organizaciones trabajadoras y campesinas de otros estados como Guerrero, Oaxaca y Michoacán..., 61
sentencia enfática y final.

El EZLN, y Marcos, específicamente, harán frente a esta situación, señalando:

No nos levantamos en armas para aparecer en los periódicos (...). Nos levantamos en armas para no morir de hambre. Si el gobierno no atiende a nuestras demandas, el problema va a continuar y la guerra proseguirá, independientemente de que aparezcamos o no en la prensa. El gobierno no tiene muchas opciones: o resuelve los problemas o volverá a presentarse una situación como la del primero de enero. 62

Además, en un comunicado notoriamente permeado por la palabra y la cultura mayas, el Comité Clandestino Revolucionario Indígena -Comandancia General del EZLN, aclara el porqué de la utilización simbólica del pasamontañas negro:

Cuando el EZLN era tan sólo una sombra arrastrándose entre la niebla y la oscuridad de la montaña, cuando las palabras justicia, libertad y democracia eran sólo eso: palabras. Apenas un sueño que los ancianos de nuestras comunidades, guardianes verdaderos de la palabra de nuestros muertos, nos habían entregado en el tiempo justo en que el día cede su paso a la noche, cuando el odio y la muerte empezaban a crecer en nuestros pechos, cuando nada había más que desesperanza. Cuando los tiempos se repetían sobre sí mismos, sin salida, sin puerta alguna, sin mañana, cuando todo era como injusto era, hablaron los hombres verdaderos, los sin rostro, los que en la noche andan, los que son montaña (...).

Hablaron así los hombres sin rostro, no había fuego en sus manos y era su palabra clara y sin dobleces. Antes que el día venciera otra vez la noche se fueron y en la tierra quedó su palabra sola:

'¡Ya Basta!'

Los hombres y mujeres del EZLN, los sin rostro, los que en la noche andan, los que son montaña, buscaron palabras que otros hombres entendieran (...).63

Y así fue que esa masa antes difusa, la sociedad civil mexicana, comenzó a entender y a reencontrarse, en los hombres sin rostro, encarnación de los hombres verdaderos, en los guerrilleros del pasamontañas negro, en los hombres sin rostro con palabras de fuego:

No entendemos por qué se preocupan tanto de nuestros rostros si antes del primero de enero no existían para ustedes; ni Ramona, ni Felipe, ni David, ni Eduardo, ni Ana María ni nadie existía para este país el día primero de enero.

Pero si quieren saber qué rostro hay detrás del pasamontañas, es muy sencillo: tomen un espejo y véanlo. Nosotros queremos decirles a ustedes, a los que han dicho la verdad, no a los que han seguido el camino de la mentira, que si la muerte se detuvo el día se detuvo, fue gracias a ustedes y a la gente que hay detrás de ustedes.64

Definitivamente, el subcomandante Marcos

...es más un excelente traductor-reconstructor (tejedor)65 de lenguajes y discursos significativos, que un 'importador de teorías externas'. Ha logrado así, por lo demás, hacer inteligible al oído mestizo una buena parte del discurso originario de los indios, eliminando grotescas y torcidas interpretaciones antropológicas y proyectando 'visiones' y estrategias esenciales de dicho mundo comunitario (...). [Además,( el discurso del EZLN se dirige obsesivamente a la 'sociedad civil'; de esta necesidad de articular un movimiento nacional de cambios surge el verdadero sentido de la 'guerra de papel' (comunicados, artículos, cartas, entrevistas) que los zapatistas han decidido explotar -y explorar- en todas sus posibilidades.66

Y se dirige a la sociedad civil utilizando un"...lenguaje obsesivo tratando de recuperar viejas y gastadas palabras: democracia, libertad y justicia"67. En conclusión, un insólito y animado diálogo entre"...los que están sin rostro y armados y el desarmado estar con rostro de la sociedad civil." 68

El EZLN repiensa la revolución

Sobre la insurrección zapatista del primero de enero de 1994, y cuando se conoce nacional y mundialmente la Declaración de la Selva Lacandona, un Arturo Warman indignado comentaba: "La Declaración de Guerra parece ingenua e ilusa, elaborada 20 años atrás. Una macabra expresión de voluntarismo y fundamentalismo sin comprensión ni interés por la circunstancia regional o por nuestra sociedad y su momento (La Jornada, 16 de enero)" 69. Y es que, muy a pesar de la clara intención que recorre la pluma de Warman de desvirtuar y hasta satanizar (macabra expresión...) la insurrección zapatista, es necesario conocer el contenido de la Declaración:

Somos producto de 500 años de luchas: primero contra la esclavitud, en la guerra de Independencia contra España encabezada contra por los insurgentes, después por evitar ser absorbidos por el expansionismo norteamericano, luego por promulgar nuestra Constitución y expulsar al Imperio Francés de nuestro suelo, después la dictadura porfirista nos negó la aplicación justa de las leyes de Reforma y el pueblo se rebeló formando sus propios líderes, surgieron Villa y Zapata, hombres pobres como nosotros a los que se nos ha negado la preparación más elemental para así poder utilizarnos como carne de cañón y saquear las riquezas de nuestra patria sin importarles que estemos muriendo de hambre y enfermedades curables, sin importarles que no tengamos nada, absolutamente nada, ni un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación, sin tener derecho a elegir libre y democráticamente a nuestras autoridades, sin independencia de los extranjeros, sin paz ni justicia para nosotros y nuestros hijos.

Pero nosotros hoy decimos ¡BASTA!, somos los herederos de los verdaderos forjadores de nuestra nacionalidad, los desposeídos somos millones y llamamos a todos nuestros hermanos a que se sumen a este llamado como el único camino para no morir de hambre ante la ambición insaciable de una dictadura de más de 70 años encabezada por una camarilla de traidores que representan a los grupos más conservadores y vendepatrias. 70

Sin duda, un discurso sumamente duro, recio, unívoco y cerrado. Y sigue:

La necesidad nos fue juntando y dijimos BASTA (...). Nos organizamos y hemos decidido EXIGIR LO NUESTRO EMPUÑANDO LAS ARMAS (...). Hemos comenzado los combates contra el ejército federal y otras fuerzas represivas; somos miles los mexicanos dispuestos a VIVIR POR LA PATRIA O MORIR POR LA LIBERTAD en esta guerra necesaria para todos los pobres, explotados y miserables de México y no vamos a parar hasta lograr nuestros propósitos.

Los exhortamos a que se sumen a nuestro movimiento pues el enemigo que enfrentamos, los ricos y el Estado, son crueles y despiadados y no pondrán límites a su naturaleza sanguinaria para acabar con nosotros. Hace falta la pelea en todos los frentes de lucha y de allí que la simpatía de ustedes, su apoyo solidario, la difusión que le den a nuestra causa, el que hagan suyos los ideales que exigimos, el que se incorporen a la revolución levantando a sus pueblos donde quiera que se encuentren, sean factores muy importantes hasta el triunfo final. 71

Ya se ha hablado sobre el arcaísmo (Octavio Paz) de estas palabras, pero como bien aclara Tonatiuh Águila, igualmente se puede hablar de"...un derecho arcaico: el derecho a la tierra...," 72 lo que claramente establece una línea de conexión entre el zapatismo de comienzos de siglo, y este nuevo zapatismo. Por su parte, Carlos Monsiváis también mantiene esta interpretación: el EZLN pretende subvertir"...las reglas de juego despiadadas y fatalistas de la vida en Chiapas. Esto explica el tono de la primera Declaración de la Selva Lacandona del EZLN, tan autoritaria en sus conclusiones, tan apegada todavía al viejo estilo de los revolucionarios latinoamericanos." 73 Enrique Dussel también conviene en afirmarlo: "Al comienzo los 'Comunicados' del EZLN tenían un vocabulario semejante al de los movimientos revolucionarios a los que estamos acostumbrados en América Latina, África o Asia. Lenguaje abstracto, político y militar (...). El mero lenguaje político universalista -que no se abandona ni debe ser abandonado- ..." 74

Ciertamente que la rigidez (así como el lenguaje político universalista) en el discurso zapatista aparecerá a continuación de vez en cuando, aunque cada vez menos a medida que avanza la producción de comunicados, cartas. etc. El paulatino abandono de la rigidez y el arcaísmo ha sido mostrado en las páginas precedentes, quedando más o menos claro que la forma discursiva del EZLN dependerá del destinatario (sociedad civil, indígenas, gobiernos, personas comunes, etc.), lo que habla de su extraordinaria sagacidad política:"...el discurso zapatista parece buscar un interlocutor múltiple y dirigirse alternativa o simultáneamente a una gran cantidad de públicos, potencialmente actores." 75 Pero es fundamental reconocer las fuentes componentes del discurso zapatista, las fuerzas y tradiciones de las que se alimenta.

Todo se remonta, viéndolo desde 1996, a aproximadamente doce años atrás:"...la gran virtud de los militantes externos, que se integraron a la selva desde hace diez años en el núcleo organizador del embrión de lo que sería el EZLN, consiste en haber ido paulatinamente modificando su discurso y su práctica, y fundiéndose socialmente en el pueblo, en una situación de extrema cautela y de gran respeto por estas formas que algunos consideran tradicionales. Es por ello también, que en una región frecuentada y atravesada por activistas y promotores de todo tipo, lograron pasar simplemente desapercibidos. El estilo depurado de Marcos, que se puede constatar en todos sus comunicados y cartas, condensa de manera singular estos riquísimos veneros." 76 Pero el mismo Marcos narrará esta experiencia:

Bueno, entonces... voy a explicar. El EZLN nace cuando nace, con los referentes de las organizaciones político-militares de la guerrilla de los sesentas y de los setentas en América Latina, quiero decir: estructuras político-militares con el planteamiento central de derrocar a un régimen y así a grandes rasgos la toma del poder por parte del pueblo en general y que variaba este pueblo, este referente pueblo, variaba según el país en que se encontrara.

Cuando llega el primer grupo del EZLN aquí, a las selvas de Chiapas, es un grupo muy pequeño, con esa estructura político-militar que te digo y empieza a hacer su trabajo de adaptación, al medio, de sobrevivencia, de lo que se llama permear el territorio, hacerlo transitable, pero sobre todo de forjar en el combatiente -en ese grupo de combatientes inicial- la fortaleza física e ideológica para el proceso guerrero. Quiero decir con esto que la montaña obraba como una escuela de cuadros, inflexible y constante; día y noche, pero se estaba formando. En ese período, no hay cámaras, no hay grabadoras, no hay prensa, ni siquiera hay acciones militares, y entonces lo único que permite agarrarte a la montaña y aguantar eso (...) era únicamente la esperanza a la que nos aferrábamos entonces -hace diez años- de que todo eso que estábamos aprendiendo con muchos sufrimientos y con muchos problemas iba a tener resultado algún día. En ese entonces, te digo, hay un doble proceso de aprendizaje, el de los mestizos -como se les dice aquí a los de la ciudad-, y el de los indígenas.

El de los indígenas para aprender pues, desde lo más elemental, desde la castilla -el español-, historia de México, lecto-escritura y nociones elementales de matemáticas, geografía, biología, química, en fin , lo que nosotros traíamos de nuestra cultura básica, y por el lado de nosotros, aprender que era la concepción del mundo, principalmente de los indígenas de la zona, pero también una serie de aptitudes físicas con las que ellos no nacen, pero que desde pequeños están aprendiendo: a caminar, a manejar el machete, a cargar grandes pesos por grandes distancias, a reducir su alimentación a lo mínimo indispensable -en este caso maíz y azúcar-, y en este rejuego, pues, de intercambio, de dar y tomar, ambos entramos a la montaña como nuevos. Quiero decir, para los indígenas la montaña es algo sagrado, algo especial, algo mágico y algo terrible en última instancia; no, no entran los indígenas a la montaña. De hecho, cuando entramos nosotros en muchos de ellos había el temor de que algo fuera a pasar sin que se concretara todo esto. La montaña es el lugar de los muertos, de los dioses, de los dioses buenos y de los dioses malos, y en este sentido, pues no había nadie con la experiencia -ni siquiera por parte de ellos- de la vida en la montaña, mero en la montaña -quiero decir-, lo que ellos hacían era vivir en sus poblados y se iban de cacería o a recorrer el terreno buscando donde sembrar, pero de ida y vuelta, pero de ahí a quedar a vivir ahí, no era así. Entonces, nosotros debemos confrontar una visión -si me entiendes- romántica de la guerrilla, cuyo referente inmediato son las grandes acciones militares, incluso, en los más desubicados, la toma del poder, todo lo que pudiera ser referencia a las guerrillas triunfantes de entonces, que eran la cubana y la nicaragüense. El medio, pues, te hace volver los pies a la realidad, y entender que toda revolución -de inmediato o en el proceso-, pero en concreto toda revolución, te exige un costo, y sólo quienes estén dispuestos a pagar ese costo pueden llevarla a cabo (...).

Y empieza pues el trabajo político. En ese trabajo político, inicialmente comienza a haber como un entrelazamiento entre los planteamientos del grupo guerrillero o del grupo inicial del EZLN y las comunidades, quiero decir, hay expectativas diferentes respecto al movimiento -¿no?-, por un lado unos que esperan que de esa acción armada sobrevenga una revolución y un cambio en el poder, en este caso el derrumbe del partido de Estado y la ascensión al poder de otro tipo, pero que finalmente fuera el pueblo, cuando menos con injerencia más directa del pueblo en general, y por otro lado, las expectativas más inmediatas de los indígenas de acá, que era la necesidad de la lucha armada más en el sentido de la defensa ante grupos de ganaderos muy agresivos, muy prepotentes, muy violentos además, y la cerrazón -no digamos la cerrazón-, como que había un muro, un muro que era la misma montaña que separaba la selva de la ciudad, y que separaba a los grupos indígenas del poder político, que finalmente esto va a permitir que el Ejército Zapatista crezca tan escandalosamente, que sin que lo creyeran o sin que llegaran a palpar hasta qué punto había crecido (...). Ellos llegan también a plantearse la necesidad de aprender a defenderse porque... armas tienen de por sí, las usan más bien para cacería o para proteger su vivienda de animales o de ladrones. Entonces, nos encontramos y empezamos a hablar en dos idiomas diferentes pero, en este punto común, de la necesidad de la lucha armada, empieza a caminar esta relación. Ellos necesitando esta instrucción militar y nosotros necesitando el apoyo de esa base social y aspirando a convencerla de un proyecto político más amplio. Eso no ocurre hasta que elementos de la comunidad entran al ejército (zapatista), en ese momento se empieza a borrar más y más la diferencia entre fuerzas combatientes y fuerza civil, al grado de lo que ves ahora, que comunidades enteras son zapatistas, no hay línea que separe a los civiles de los zapatistas. Entonces, cuando se empieza a dar esto, empieza ya a haber una que una confrontación, una relación de condominio -perdón- de dos propuestas de toma de decisiones: por un lado la propuesta inicial del EZLN, que es completamente antidemocrática y autoritaria, tan antidemocrática y autoritaria como puede ser un ejército, que es lo más autoritario que hay en el mundo, y lo más absurdo además, que una sola persona pueda decidir sobre vida y muerte de sus subalternos, y por otro lado, la tradición indígena que si antes fue forma de vida, después de la conquista se convierte en la única forma de sobrevivir, es decir, aislados, arrinconados, las comunidades se ven obligadas a defenderse en colectivo, a vivir en colectivo, a gobernarse en colectivo.

Como la vida interna de las comunidades no responde a las fuerzas políticas nacionales ni a las locales, entonces, necesariamente, el referente es el trabajo que se haga en la comunidad, y entonces aparece así -no aparece, siempre estuvo- un gobierno colectivo que viene desde hace mucho, que es decidir en el común de la comunidad los problemas que afectan al común de la comunidad, desde trabajos que hay que hacer en colectivo, hasta problemas judiciales que se tienen a nivel interno, porque no es posible tampoco apelar al poder judicial del Estado. Quiero decir, este aislamiento de las comunidades indígenas provoca que de hecho se geste otro tipo de 'Estado', pero con la referente sobrevivencia del colectivo, de un colectivo democrático, y con esas dos características: la dirección es colectiva y es removible ---en cualquier momento-, si tú tienes un cargo en la comunidad, primero te tiene que haber nombrado la comunidad, independientemente de tu filiación política, pero te pueden remover en cualquier momento, no hay un período que tengas que cumplir, sino, en el momento en que la comunidad empiece a ver que estás fallando, que tienes problemas, te sientan frente a la comunidad y empiezan a decirte lo que has hecho mal, tú a defenderte, y finalmente la comunidad, otra vez el colectivo, la mayoría decide qué va a hacer contigo, eventualmente será que salgas del cargo y que otro entre, y escogen otro (...). Entonces, se empieza a ver una confrontación, hasta que con esa entrada de las gentes de las comunidades al EZLN empieza a imponerse esta forma, no es por ser positivos -quiero que me entiendas-, no es que nosotros lleguemos y digamos: bueno, esté, es necesario que el colectivo y la democracia nos dirija, no es cierto, pues nuestra concepción no era esa, nuestra concepción era vertical (...). Pero llega un momento en que en que el EZLN, para tomar una decisión tiene que tomar en cuenta a las comunidades. Primero intuitivamente, que digamos, bueno, esto que vamos a hacer le traerá problemas a los compañeros o no, pues preguntemos. Y luego, cuando salimos de la mera selva, pero adentro, y nos acercamos a las montañas de las comunidades (...), entramos en sus asambleas y sus discusiones, entonces llega un momento en que ya no puedes hacer nada sin la aprobación de la gente con la que trabajas, igual sigue siendo algo sobreentendido por ambas partes: ellos, en que nosotros no haríamos nada sin consultarlos, nosotros, sabiendo que si hacíamos algo sin consultarlos, los perdíamos (...). Cuando nosotros reflexionamos esto, nosotros ya, ya no son ellos y nosotros, nosotros somos ahora todos. Es necesario organizar ésta... este 'desmadre', pues en realidad nosotros lo veíamos como un desmadre, y entonces establece esta autoridad colectiva, este absurdo histórico de una estructura autoritaria y vertical que es el comité. Entonces, esto se hace posible cuando se divide el nivel de toma de decisiones. Quiero decir, las decisiones estratégicas, las decisiones grandes, como dicen los compañeros, el pensamiento más grande tiene que confrontarse a nivel democrático; no, no hacia arriba, sino hacia abajo precisamente. Quiero decir, si va a haber una acción o una serie de acciones que vayan a implicar a toda la organización, se tiene que ir abajo, tener la autoridad desde abajo directamente, y de ahí, entonces, sí sacar las órdenes, los trabajos o las indicaciones generales. Esto lo comenzamos a hacer con muchos problemas, tenemos todavía muchos problemas en eso. Pero, en ese sentido, el comité tampoco es el que manda (...), la diferencia es que incluso ese comité tiene que sujetarse en cierto tipo de decisiones, otra vez las más importantes, las más grandes, a las comunidades (...).

Finalmente, era ceder el poder a quien lo debe tener siempre, en este caso pues a la mayoría de la población. Entonces, en este entretejerse, pero no es un tejido así, normal, hay una dominancia -que es lo que quiero que me entiendas-, también ocurre a nivel ideológico, los... digamos, los planteamientos ortodoxos, que pudieras decir, esté, del marxismo, del leninismo, conceptos teóricos o históricos respecto, por ejemplo, que 'la vanguardia de la revolución es el proletariado', etcétera, etcétera, 'la toma del poder', 'la instauración de la dictadura del proletariado', y todo eso, se ve confrontado también con una tradición ideológica -¿cómo te diré?- un poco mágica, mágica en un sentido, pero muy real en otro (...). Si nosotros hubiéramos sido ortodoxos, y no hubiéramos hecho trabajo con indígenas, no hay ningún ortodoxo, yo creo que hay muchos teóricos en crisis... ¿a quién se le iba a ocurrir que eran los indígenas los que iban a provocar todo esto?, ni siquiera entre la concepción leninista esa de que 'el eslabón más débil', ni siquiera estaba contemplado que fueran los indígenas -¿no?. Te digo que hay un proceso de aprendizaje, forzado pues, ni siquiera es que digamos; bueno, vamos a aprender a ver qué pasa, ¡No!, tú llegas cuadrado, como cualquier ortodoxo, como cualquier teórico que cree que sabe -¿no?- lo que sabe.77

Como se ve, a partir del larguísimo (y a la vez apretado) recuento que hace el subcomandante Marcos, no puede entenderse el carácter definitivamente particular del discurso zapatista si se desconoce el hecho de que, a lo interno del EZLN, llegó a producirse un profundo quiebre con la vieja manera de pensar de la izquierda ortodoxa. En este sentido, Pablo González Casanova defiende la tesis de que en Chiapas"...repiensan la revolución con inmensa profundidad. Hay cambio y creación en lenguajes, conceptos, retóricas y prácticas de organización, concientización y lucha; muchos de ellos son revolucionarios. Por revolucionarios entiendo que a partir de herencias pasadas y experiencias e imaginaciones actuales, en la Lacandona encuentran nuevos caminos para alcanzar una sociedad en que desaparezcan las relaciones de explotación y opresión." 78 Al respecto, Elvira Concheiro Bórquez reitera: "La crítica realizada por las diferentes fuerzas revolucionarias a través de muchos años y descalabros logra hoy presentarse como síntesis en actos sorprendentes. Pero no se trata de una síntesis sencilla; no es manual o tratado científico; es la acción y la palabra de un movimiento de hombres y mujeres dignos que nos convoca a ser capaces de poner en cuestión y revisión nuestras ideas." 79

Antes que otra cosa, resalta la particular reivindicación de la democracia que hace el EZLN:

Democracia. El gobierno mexicano habla de democracia pero sólo para un grupo de personas que están a su favor, de la oligarquía, monopolios, tanto mexicanos como extranjeros. Este grupo de personas son los que deciden quién va a gobernar; entre los senadores y diputados eligen quién va a gobernar para cubrir sus intereses y sin tomar en cuenta a la población o el pueblo mexicano (...). Nosotros creemos que la democracia es como la que planteamos dentro de nuestros programas de lucha, que el pueblo sea quien elija libre y democráticamente su gobierno, que tenga los intereses que el pueblo necesita. Para eso se necesita que sea honesto en todos los derechos que pertenecen al pueblo mexicano.80

El lugar que ocupa la democracia en el discurso zapatista es uno de los principales puntos de quiebre con una izquierda que siempre ubicó la lucha democrática en un segundo plano, considerando incluso la democracia como algo distinto, cuando no opuesto, al socialismo. Es, a la vez, quizá la aportación más importante de la cultura indígena y maya al EZLN, que lega la concepción ancestral de"...lo que los tzeltales llaman wojk ta wojk, 'lanzar y recoger la palabra', y los rebeldes llaman 'mandar obedeciendo'..." 81:

Y vemos que ese camino de gobierno que nombramos no es ya camino para los más, vemos que son los menos los que ahora mandan, y mandan sin obedecer, mandan mandando. Y entre los menos se pasan el poder del mando, sin escuchar a los más, mandan mandando los menos, sin obedecer el mando de los más. Sin razón mandan los menos, la palabra que viene de lejos dice que mandan sin democracia, sin mando del pueblo, y vemos que esta sinrazón de los que mandan mandando es la que conduce el andar de nuestro dolor y alimenta la pena de nuestros muertos. Y vemos que los que mandan mandando deben irse lejos para que haya otra vez razón y verdad en nuestro suelo. Y vemos que hay que cambiar y que manden los que mandan obedeciendo, y vemos que esa palabra que viene de lejos para nombrar la razón de gobierno, 'democracia', es buena para los más y para los menos.82

Pero no sólo el EZLN reclama la democracia, sino que la practica:

El EZLN es un ejercicio democrático sin precedentes dentro de una organización armada, consultó a sus componentes sobre la firma o no de la propuesta de acuerdos de paz del gobierno federal. Viendo que el tema central de Democracia, Libertad y Justicia para todos no había sido resuelto, las bases del EZLN, indígenas en su mayoría, decidieron rechazar la firma de la propuesta gubernamental. 83

Asimismo, el espíritu democrático del EZLN le obliga a no imponerle sus propuestas al resto de la sociedad mexicana, por lo que se niega a ser la vanguardia que apuntale el cambio revolucionario en México:

El EZLN no tiene ni el deseo ni la capacidad de aglutinar en torno a su proyecto y su camino a los mexicanos todos. Pero tiene la capacidad y el deseo de sumar su fuerza a la fuerza nacional que anime a nuestro país por el camino de justicia, democracia y libertad que nosotros queremos (...). No tomaremos al país como rehén. No queremos ni podemos imponerle a la sociedad civil mexicana nuestra idea por la fuerza de nuestras armas, como sí hace el actual gobierno que impone con la fuerza de sus armas su proyecto de país (...). Nosotros pensamos que el cambio revolucionario en México no será producto de la acción en un solo sentido. Es decir, no será, en sentido estricto, una revolución armada o una revolución pacífica. Será, primordialmente, una revolución que resulte de la lucha en variados frentes sociales, con muchos métodos, bajo diferentes formas sociales, con grados diversos de compromiso y participación. Y su resultado será, no el de un partido, organización o alianza de organizaciones triunfante con su propuesta social específica, sino una suerte de espacio democrático de resolución de la confrontación entre diversas propuestas políticas. Este espacio democrático de resolución tendrá tres premisas fundamentales que son inseparables, ya, históricamente: la democracia para decidir la propuesta social dominante, la libertad para suscribir una u otra propuesta y la justicia a la que todas las propuestas deberán ceñirse. El cambio revolucionario en México no seguirá un calendario estricto, podrá ser un huracán que estalla después de tiempo de acumulación, o una serie de batallas sociales que, paulatinamente, vayan derrotando las fuerzas que se le contraponen. El cambio revolucionario en México no será bajo una dirección única con una sola agrupación homogénea y un caudillo que la guíe, sino una pluralidad con dominantes que cambian pero giran sobre un punto común: el tríptico de democracia, libertad y justicia sobre el que será el nuevo México o no será.84

Marcos, por su parte, cotidianiza esta concepción de democracia:

Nosotros hemos insistido en que lo que propone el EZLN no es la democracia representativa, la de los partidos políticos. Y nos dicen -en artículos, en los periódicos- que estamos mal, que en realidad las comunidades indígenas están derrotadas, porque aquí lo que vale es el individuo y las comunidades quieren hacer valer el colectivo. Sí. Por eso nosotros decimos: necesitamos otra fuerza política diferente no partidaria. Cuando nosotros planteamos eso, lo hacemos cuando lanzamos la guerra en 1994. En esa oportunidad yo les decía (a las comunidades indígenas que habían decidido lanzar la ofensiva), nos van a llevar la chingada, nos van a partir la madre; está la correlación de fuerzas internacionales en contra, nos van a hacer pedazos. Y los compañeros diciendo: vamos y vamos y vamos a la guerra. Y ahora es: vamos y vamos a este tipo de democracia. Y cómo les dices que no sirve. Si han estado años así... ¡Qué mejor resultado que haber resistido todas las campañas de aniquilamiento! Por eso dicen: el país debe organizarse así.85

Tampoco niega las diferentes o anteriores formas de lucha llevadas a cabo por el movimiento popular mexicano:

El EZLN saluda el desarrollo honesto y consecuente de todas las organizaciones independientes y progresistas que luchan por la libertad, la democracia y la justicia para la patria toda. Hay y habrá otras organizaciones revolucionarias. Hay y habrá otros ejércitos populares. Nosotros no pretendemos ser la vanguardia histórica, una, única y verdadera. Nosotros no pretendemos aglutinar bajo nuestra bandera zapatista a todos los mexicanos honestos. Nosotros ofrecemos nuestra bandera. Pero hay una bandera más grande y poderosa bajo la cual podemos cobijarnos todos. La bandera de un movimiento nacional revolucionario donde cupieran las más diversas tendencias, los más diferentes pensamientos, las distintas formas de lucha, pero sólo existiera un anhelo y una meta: la libertad, la democracia y la justicia.86

En efecto, el EZLN no espera"...el dudoso honor de ser vanguardia histórica de las múltiples vanguardias que padecemos." 87 Prefieren la honestidad y una buena dosis de humildad:

...nosotros tenemos que ser honestos y no decir mentiras (...), es una mentira decir que nadie hacía nada y de pronto el EZLN dijo que había que hacer algo, no es cierto, no es justo, sería injusto con muchos luchadores sociales y muchas organizaciones que siempre estuvieron en contra del sistema, y siempre han luchado, y siempre han gritado.

Por alguna u otra causa (...), no han tenido las repercusiones que tuvo el EZLN, pues puede ser un accidente histórico, puede ser un accidente teórico, puede ser un accidente práctico, puede ser cualquier otra cosa, pero, evidentemente, no es por falta de lucha. Eso de que el EZLN acabó con la falacia de que el mexicano aguanta todo, no es cierto, habían muchos mexicanos antes que lo habían demostrado.88

Es por esto que un EZLN que no aspira a la toma del poder político, ejerce el digno acto de renuncia: "Dejamos atrás nuestras tierras, nuestras casas están lejos, dejamos todo todos, nos quitamos la piel para vestirnos de guerra y muerte, para vivir morimos. Nada para nosotros, para todos todo, lo que es nuestro de por sí y de nuestros hijos. Todo dejamos todos nosotros;" 89 y le reconoce a la sociedad civil la fuerza que le provee de legitimidad: "Con ustedes, todo somos. Sin ustedes, somos otra vez ese rincón sucio y olvidado de la patria." 90

Serán entonces éstos los planteamientos que configurarán la nueva forma de hacer política que los zapatistas proponen:

Los que para hacernos escuchar tenemos que morir, los siempre olvidados de las ideas revolucionarias y de los partidos políticos, los ausentes de la historia, los presentes siempre en la miseria, los pequeños, los mudos, los eternos infantiles, los sin voz y sin rostro, los abandonados, los receptores del desprecio, los incapacitados, los abandonados, los muertos sin cifras, los instigadores de la ternura, los profesionales de la esperanza, los del digno rostro negado, los pura rabia, los puro fuego, los del ya basta, los de la madrugada, los del para todos todo, para nosotros nada.

Los de la palabra que camina, nosotros, queremos no el deber, no la gloria, no la fama. Nosotros queremos ser simplemente la antesala de un mundo nuevo. Un mundo nuevo con una nueva forma de hacer política, un nuevo tipo de política de gente del gobierno, de hombres y mujeres que mandan obedeciendo.91

Idea que será reiterada luego: "Replantear el problema del poder en este marco de Democracia, Libertad y Justicia obligará a una nueva cultura política dentro de los partidos. Una nueva clase política deberá nacer y, a no dudarlo, nacerán partidos políticos de nuevo tipo." 92

Además, tendrán que aclarar en lo sucesivo que no postulan, ni imponen ni predeterminan un sujeto social abanderado del cambio social:

El EZLN, la revolución que proponemos no es una revolución indigenista, vaya, por las características de su desarrollo nace con estas demandas, pero, aspira a levantar banderas para los obreros, para los campesinos no indígenas, para los estudiantes, para los maestros, para todos los sectores sociales, en una revolución más grande, no sólo una revolución indígena. Lo que nosotros proponemos no es un mundo nuevo, no es un país nuevo, sino su antesala, antes de que entres a ese país nuevo. Un espacio -teórico por supuesto-, o sea, teóricamente lo que nos proponemos, donde haya un equilibrio entre las fuerzas para que las diferentes posiciones respecto a la dirección política del país tengan las mismas oportunidades de ganar su dominancia, no en transas de cúpula, no en chantajes o corrupciones, sino en convencer a la mayoría de que la propuesta esa es la mejor. Quiero decir, si hay una propuesta neoliberal, no se trata de acabar con ella, sino de confrontarla donde debe de confrontarse, si hay una propuesta troskista o maoísta o anarquista o guevarista o castrista o existencialista o marquista o cualquier ista que se te ocurra, no debe de con...vaya, su peso principal no debe ser en la discusión que podamos tener tú y yo, que finalmente los dos vamos a demostrar que sabemos mucho o que no sabemos nada, pero que hablamos muy bonito y... pero no puede ser que el resto del país siga como espectador (...), sino que, finalmente, tengas que agarrar de interlocutor a la gente, al pueblo así en general, y es al que tengas que convencer que tu opinión es la correcta, ya si el otro está de acuerdo contigo o no, no importa, pero, eso debe modificar radicalmente el concepto de revolución, de clase revolucionaria o de organización revolucionaria y de clase política o de partido político... 93

El periodista ha preguntado si el campesinado es la nueva clase revolucionaria, a lo que Marcos responde:

No. Pienso que no. Nosotros estamos planteando una revolución que haga posible una revolución. Estamos planeando una prerrevolución. Por eso nos acusan de revisionistas o reformistas armados, como dice Jorge Castañeda. Estamos hablando de hacer un movimiento social amplio, violento o pacífico, que modifique radicalmente las relaciones sociales de modo que su producto final sea un nuevo espacio de relación política. Pienso que el actor principal no está definido. Es esto que llamamos sociedad civil y que no se puede acotar en burguesía, proletariado, campesinado, clase media. Este proceso de globalización, a nivel del Estado nacional, toca tantas heridas y tantas partes que todos están enfermos de lo mismo, aunque uno tenga la piel blanca y otro la tenga oscura: aunque uno sea maestro en una universidad y otro proletario...94

Patria, tierra y neoliberalismo

La patria y la tierra tienen un espacio privilegiado en el discurso zapatista. "Los documentos hablan por sí mismos y están allí como surgidos del corazón de la patria (otra de la palabras que retomaron su sentido primigenio). Recrean, en todo caso, el retorno a una dignidad original que parecía perdida para siempre, como ida por el caño de los desencantos y las derrotas de fin de siglo," 95 ha dicho García de León.

Para el subcomandante Marcos, el problema de la tierra en Chiapas:

Fue la gota que derramó el vaso: Señalo tres grandes causas: el cierre de la acción política con el fraude de 1988; los 500 años (de la conquista de América), y el problema de la tierra. [Los indígenas...( ven el problema de la tierra no solamente como un problema individual, de pequeña propiedad. Mi parcela, lo que necesito para vivir. Se trata de resolver el problema de la colectividad. En ese sentido, el ejido es más colectivo en las comunidades indígenas que en los campesinos no indígenas. Eso hace que en la lucha por la tierra, en las comunidades indígenas, sea muy difícil de resolver cooptando. La comunidad mantiene un control muy férreo sobre el individuo: es muy difícil fingir, ser otro. En la comunidad saben qué haces y por qué lo haces, cuando te ven desigual. Es más difícil la corrupción; no porque sean mejores, más humanos o más honestos. Sino por el control que tiene el colectivo sobre el individuo. No se aceptan soluciones individuales sino colectivas. Eso hace más difícil resolver el problema de la tierra para las comunidades indígenas. La cuestión no se arregla dando tierras para algunos... A la hora que se cierra la posibilidad del reparto agrario, que siempre había sido una puerta para el movimiento campesino en general y para los indígenas, aumentan también los despojos y los fraudes de compra-venta de tierras. Cuando se privatiza la tierra ejidal, los grandes ganaderos y finqueros empiezan a acaparar tierras. Ahora no sólo extendiendo sus potreros o sus alambrados o asesinando, sino haciendo fraudes en la compra-venta de terrenos. Cuando se cierra esa posibilidad legal, el campesino indígena chiapaneco, no sólo el de las Cañadas, enfrenta su sentencia de muerte. Dice: 'Me van a matar porque me van a quitar la tierra'. Ni siquiera está la perspectiva de que se pueda convertir en proletario agrícola, o emigrar y ser un trabajador temporal. No. 'Me están desarraigando de mi historia y mi cultura. No sólo del lugar que necesito para vivir'. Al momento en que se cierra el reparto agrario, el campesino indígena pierde su medio de producción, pero también pierde su historia. Eso, crúzalo con la realidad de una fuerza armada y organizada a la mano. Tu brazo armado. Entonces madura el 'Ya basta'... 96

Para el EZLN, el neoliberalismo es el principal enemigo a vencer:

Nosotros estamos planteando que en la nueva etapa del capitalismo, el neoliberalismo, se da una destrucción del Estado nacional. Para nosotros, una tesis fundamental del frente nacional es la de la existencia de la burguesía nacional. Nosotros decimos que no hay patria. Se destruye el concepto de nación, de patria, no sólo en la burguesía sino incluso en las clases gobernantes. Sería muy difícil pensar que hay sectores del gobierno que están por defender el proyecto de nación. A quienes defienden el proyecto de nación, los asesinan o los expulsan. El proyecto neoliberal exige esta internacionalización de la historia; exige borrar la historia nacional y hacerla internacional; exige borrar las fronteras culturales. El gran costo para la humanidad es que para el capital financiero no hay nada, ni siquiera patria o propiedad. El capital financiero sólo tiene números de cuentas bancarias. Y en todo ese juego se borra el concepto de nación. Un proceso revolucionario debe comenzar por recobrar el concepto de nación y de patria.

El principal error del neoliberalismo es pensar que se puede ir en contra de la historia. Esa injerencia sobre el problema de la tierra pretende prescindir de la historia y hacer como que aquí no ha habido historia, ni cultura ni nada. Y entonces es cuando tocan y crean a uno de sus enemigos, tal vez no el más poderoso, pero sí el más tenaz, el zapatismo. El nuevo zapatismo, entendido como la insurrección de las comunidades campesinas indígenas que nació en Chiapas cuando el campeón del neoliberalismo, el expresidente Carlos Salinas de Gortari (...), abolió el artículo 53 de la Constitución y abolió la principal herencia de la revolución mexicana: la tierra para quien la trabaje.97

En el 75 aniversario del asesinato de Emiliano Zapata, el EZLN reclama airado:

Hoy el usurpador Salinas de Gortari, quien se autodenomina 'presidente de la República mexicana', miente al pueblo de México diciendo que sus reformas al artículo 27 constitucional reflejan el espíritu del general Zapata. ¡Miente el supremo gobierno! Zapata no morirá por soberbio decreto. El derecho a la tierra para quien la trabaja es irrenunciable y el grito guerrero de ¡Tierra y Libertad! sigue sin encontrar descanso en estas tierras mexicanas. Bajo el manto del neoliberalismo que ensombrece nuestros suelos se encarcela y asesina a todos aquellos campesinos que luchas por sus derechos agrarios. 98

El mismo día, el ejército zapatista anuncia al mundo quién nos maneja:

Votán Zapata, luz que de lejos vino y aquí nació de nuestra tierra. Votán Zapata, nombrado nombre de nuevo siempre en nuestras gentes. Votán Zapata, nombre que cambia, hombre sin rostro, tierna luz que nos ampara. Vino viniendo Votán Zapata. Estaba la muerte siempre con nosotros. Muriendo moría la esperanza. Viniendo vino Votán Zapata. Nombre sin nombre, Votán Zapata miró en Miguel, caminó en José María, Vicente fue, se nombró en Benito, voló en pajarito, montó en Emiliano, gritó en Francisco, visitó a Pedro. Muriendo vivió, nombrado sin nombre, en nuestra tierra. Nombre sin nombre, estando vino Votán Zapata en nuestra tierra. Hablando calló su palabra en nuestra boca. Viniendo está. Votán Zapata, guardián y corazón del pueblo."99

Zapata es, sin duda alguna, esencial en el discurso, acción y reclamo del EZLN.

Breve final inconcluso y pregunta

Recuerdo a Ernesto Sábato. ¿Que qué tiene que ver Sábato con el EZLN?. Creo que mucho. Decía Ernesto (y valga la confianza y el tuteo) que decía Martín Buber

...que la problemática del hombre se replantea cada vez que parece rescindirse el pacto primero entre el mundo y el ser humano, en tiempos en que el ser humano parece encontrarse en el mundo como un extranjero solitario y desamparado. Son tiempos en que se ha borrado la imagen del Universo, desapareciendo con ella la sensación de seguridad que se tiene ante lo familiar: el hombre se siente a la intemperie, sin hogar. Entonces, se pregunta nuevamente sobre sí mismo.

Así es nuestro tiempo. El mundo cruje y amenaza derrumbarse, ese mundo que, para mayor ironía, es el producto de nuestra voluntad, de nuestro prometéico intento de dominación. Es una quiebra total. Dos guerras mundiales, las dictaduras totalitarias y los campos de concentración nos han abierto por fin los ojos, para revelarnos con crudeza la clase de monstruo que habíamos engendrado y criado orgullosamente.

Ha llegado el momento de decir adiós al siglo XIX, a ese maravilloso siglo XIX, con Stephenson y su máquina de vapor, su electricidad, su pujante economía capitalista, su optimismo cósmico. Ese siglo en que todos los males de la humanidad iban a ser resueltos mediante la Ciencia y el Progreso de las Ideas; en que se ponía a los hijos nombres como Luz y Libertad, y en que se constituían bibliotecas de barrio llamadas Músculo y Cerebro.

No me río de algo tan entrañablemente unido a mi infancia y adolescencia: más bien me sonrío con esa irónica ternura con que miramos las viejas fotografías de nuestros abuelos. Todavía recuerdo los días de mi niñez en un pueblo pampeano, con sus socialistas de corbatas voladoras y grandes sombreros negros. Y aquellas bibliotecas en que se acumulaban libros de tapas blancas, con el retrato del autor en un óvalo: Reclus, Spencer, Zola o Darwin, ya que hasta la teoría de la evolución parecía subversiva y un extraño vínculo unía la historia de los peces y marsupiales con el Triunfo de los Nuevos Ideales. Y tampoco faltaba la Energética, de Ostwald, esa especie de biblia termodinámica, en que Dios aparecía sustituido por un ente laico pero también enigmático, llamado Energía, que, como su predecesor, lo explicaba y lo podía todo, con la ventaja de estar relacionado con la Locomotora.

El siglo XX esperaba agazapado como asaltante nocturno a una pareja de enamorados un poco cursis. Esperaba con sus carnicerías mecanizadas, el asesinato en masa de los judíos, la quiebra del sistema parlamentario, el fin del liberalismo económico, la desesperanza y el miedo. En cuanto a la Ciencias que iba a dar solución a todos los problemas del cielo y de la tierra, había servido para facilitar la concentración estatal y mientras por un lado la crisis epistemológica atenuaba su arrogancia, por el otro se mostraba al servicio de la destrucción y de la muerte. Y así aprendimos brutalmente una verdad que debíamos haber previsto, dada la esencia amoral del conocimiento científico: que la ciencia no es por sí misma garantía de nada, porque a sus realizaciones le son ajenas las preocupaciones éticas.

Frente al caos capitalista, surgió el movimiento socialista, pero pronto adquirió los atributos del siglo que quería combatir: la Ciencia y la Máquina se convirtieron en sus dioses tutelares, y al socialismo 'utópico' de Owen, Fourier y Saint-Simon sucedió el socialismo 'científico' de Marx. Y de este modo, la concentración del poder estatal mediante la ciencia y la economía condujo a los superestados basados en la máquina y la totalización. Esta crisis no es sólo la crisis del sistema capitalista: es el fin de toda esa concepción de la vida y el hombre... 100

Así nos escribía Ernesto Sábato, ya en 1951. Y las severas críticas, de derecha e izquierda, de las que fue objeto por sus opiniones, lo llevaron a un silencio que duró casi diez años. Hoy, la historia le otorga irónicamente la razón, sólo que a veces pareciera que el mundo nos ofrece una imagen mucho más desoladora de la que percibía entonces Ernesto.

1997, y a punto de decirle un casi apresurado adiós al siglo XX, corremos el mismo riesgo de encontrarnos con un siglo XXI que podría estar esperándonos, cauteloso, como asaltante nocturno. Y me pregunto: ¿No tendrá Marcos algo de Ernesto?

Bibliografía

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Blixen, Samuel y Fazio, Carlos (1995). "En La Realidad con el sub Marcos: Lo que hay ahorita no funciona". Brecha. Uruguay. 27 de octubre .

Benedetti, Mario (1993). "Convalecencia del compromiso". Revolución y Cultura. La Habana. Cuba. No. 2, marzo-abril.

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1 García de León, Antonio; Elena Poniatowska y Carlos Monsivais. (1994). EZLN. Documentos y comunicados. 1 ero. de enero/8 de agosto de 1994. De. Era, México.

2 op. cit. pp. 52-53.

3 op. cit. pp. 71-72. "Presentación de Marcos a seis comunicados", escrita el 13 de enero de 1994, y publicada el 18 de enero.

4 Tonatiuh Aguila M., Marcos. "Erupción del volcán en la selva". Memoria. México. No. 63, febrero de 1994. p. 26.

5 Rivera Calderón, Fernando. "En algún lugar de la selva". La guillotina. México. No. 30, marzo-abril de 1995. p. 36.

6 Martínez Vázquez, Griselda y Montesinos, Rafael. "Rebelión y crisis política". Memoria. México. No. 64, marzo de 1994. p. 36.

7 Dussel, Enrique. "Sentido ético de la rebelión maya de 1994 en Chiapas". Apuntes Filosóficos. Caracas. Venezuela. No. 6, 1994.

8 Garzap., Rogelio. "Circo, sotanas y cuernos de chivo". Picahielo. México. No. 5, abril-mayo de 1994. p. 12.

9 Tonatiuh Aguila M., Marcos. op. cit. p. 31.

10 "El EZLN modificó la situación política de México". Entrevista a Arnoldo Martínez Verdugo por Dora Kanoussi. Memoria. México. No. 64, marzo de 1994. p. 6.

11 García de León, Antonio; Poniatowska, Elena y Monsivais, Carlos. op. cit. p. 125. "Carta de Marcos a Gaspar Morquecho", escrita el 2 de febrero de 1994, y publicada el 7 de febrero.

12 op. cit. p. 127.

13 op. cit. p. 49. Chiapas: el Sureste en dos vientos, una tormenta y una profecía.

14 Krieger, Emilio. "Nueva constitucionalidad y autonomía de los pueblos indios". Memoria. México. No. 66, mayo de 1994. p. 9.

15 Garcìa León op. cit. p. 63.

16 Garzap., Rogelio. op. cit. p. 13.

17 Tonatiuh Aguila, Marcos. op. cit. p. 28.

18 op. cit. p. 27.

19 ibídem.

20 ibídem.

21 op. cit. p. 28.

22 Montaner, Carlos Alberto. "Chiapas y la incansable izquierda festiva". El Universal. Caracas. Venezuela. Cuerpo 1, p. 2, jueves 17 de marzo de 1994.

23 Esta opinión apareció en Proceso, el 10 de enero de 1994, y es citada por: Toniatiuh Aguila M., Marcos. op. cit. p. 31.

24 "Notas de Chiapas". El Nacional. Caracas. Venezuela. Cuerpo A, p. 2, sábado 15 de enero de 1994.

25 Es tomado de Reforma, y apareció el 22 de febrero de 1994. Se encuentra citado en: "Tres citas sobre Chiapas para el recuerdo". Picahielo. México. No. 5, abril-mayo de 1994. p. 5.

26 ibídem, salvo que apareció el 23 de febrero de 1994.

27 Uslar Pietri, Arturo. "Tiempo histórico de Chiapas". El Nacional. Caracas. Venezuela. Cuerpo A, p. 4, 13 de marzo de 1994.

28 Tonatiuh Aguila., Marcos. op. cit. p. 32.

29 Montaner, Carlos Alberto. op. cit. p. 2.

30 Paz, Octavio. "Chiapas: hacia las negociaciones". Vuelta. México. Omito involuntariamente fecha y otros datos, imposibles de identificar en la copia que tengo del artículo.

31 Díaz-Polanco, Héctor." Autonomía y Racismo". Memoria. México. No. 63, febrero de 1994. p. 18.

32Garza P., Rogelio. op. cit. p. 12.

33 Tonatiuh Aguila M., Marcos. op. cit. p. 32.

34 García de León, Antonio; Poniatowska, Elena y Monsivais, Carlos. op. cit. p. 13.

35 op. cit. pp. 73-74. Comunicado intitulado "Composición del EZLN y condiciones para el diálogo", escrito el 6 de enero de 1994, y publicado el 18 de enero.

36 Torres Farés, Javier. "Chiapas cuestiona el conjunto del proyecto". Memoria. México. No. 63, febrero de 1994. p. 23.

37 Tonatiuh Aguila M., Marcos. op. cit. p. 26.

38 Hernández Navarro, Luís. "Convención Nacional Democrática, un año después". La guillotina. México. No. 31, agosto-septiembre de 1995. p. 7.

39 Ruiz, Samuel. "La paz es posible". Memoria. México. No. 63, febrero de 1994. pp. 15-16. El texto corresponde a la homilía del obispo del domingo 23 de enero de 1994, en la Catedral de San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

40 op. cit. p. 17.

41 CIOAC. "Declaración pública" Memoria. México. No. 63, febrero de 1994. p. 46. El documento fue elaborado por el Comité Ejecutivo Nacional de la CIOAC, y tiene fecha del 7 de enero de 1994.

42 "De los intelectuales españoles a Salinas de Gortari". Memoria. México. No. 63, febrero de 1994. p. 14.

43 Vázquez Montalbán, Manuel. "Chiapas". Memoria. México. No. 63, febrero de 1994. p. 10. Tomado de El País, periódico español.

44 García de León, Antonio; Poniatowska, Elena y Monsivais, Carlos. op. cit. pp. 107-110. De la carta intitulada: "Dicen algunos miembros del EZLN", escrita el 26 de enero de 1994, y publicada el 30 de enero.

45 op. cit. pp. 14-15.

46 "Tragicómico resulta, por otra parte, el llamado de Fidel Velázquez al 'exterminio' del EZLN, el mismo día del viraje político presidencial hacia la negociación (...). 'El exterminador Velázquez', al fin nonagenario, reacciona cada vez más lentamente a los sucesos políticos y mantuvo la postura sugerida por Salinas en su mensaje televisivo del día 6, adicionándole posiblemente antiguos agravios personales (el padre de Fidel Velázquez fue muerto por zapatistas)". Comentado por: Tonatiuh Aguila M., Marcos. op. cit. pp.. 27-28.

47 Escribe Antonio García de León: "Las acciones locales del gobierno de Patrocinio González Garrido son mucho más conocidas: un Código Penal que reprime toda manifestación pública de los campesinos (motivo por el cual gran parte de esta energía se desplaza hacia la organización clandestina de un Ejército popular), represión a todos los sectores de la sociedad civil chiapaneca, crímenes políticos y 'mano dura' contra disidentes, periodistas, estudiantes, etcétera. Y en vista del éxito obtenido en la aparente derrota y desarticulación del movimiento, González Garrido es premiado por Carlos Salinas de Gortari con la Secretaria de Gobernación, mientras en Chiapas el empresario cafetalero Elmar Setzer asume la gubernatura 'interina', siguiendo los pasos de su padrino y benefactor". op. cit. p. 26.

48 Tonatiuh Aguila M., Marcos. op. cit. p. 27.

49 García de León, Antonio; Poniatowska, Elena y Monsivais, Carlos. op. cit. p. 91. Comunicado intitulado: "Nombramiento de Manuel Camacho Solís", escrito el 13 de enero de 1994, y publicado el 19 de enero.

50 op. cit. p. 94. Comunicado intitulado: "Ley de Amnistía", escrito el 18 de enero de 1994, publicado el 21 de enero.

51 op. cit. pp. 89-90. Carta intitulada: "¿De qué nos van a perdonar?" Escrita el 18 de enero de 1994, y publicada el 21 de enero.

52 Iniciales de la Procuraduría General de la República.

53 op. cit. pp. 96-99. "Presentación de Marcos a cuatro comunicados". Escrita el 20 de enero de 1994, publicada el 25 de enero.

54 op. cit. p. 111. Comunicado intitulado: "Medios que están invitados a cubrir el diálogo", escrito el 29 de enero de 1994, publicado el 2 de febrero.

55 op. cit. pp. 112-113. Carta intitulada: "Fuerza política en formación", escrita el 31 de enero de 1994, publicada el 4 de febrero.

56 op. cit. p. 28.

57 op. cit. p. 96. "Presentación de Marcos a cuatro comunicados", escrita el 20 de enero de 1994, publicada el 25 de enero.

58 Poniatowska, Elena. "Shakespeare en la Selva Lacandona". Papel Literario de El Nacional. Caracas. Venezuela. Cuerpo C, p. 9, domingo 26 de marzo de 1995.

59 op. cit. p. 74. "Composición del EZLN y condiciones para el diálogo".

60 Padgett, Tim. "La mística de Marcos". El Nacional. Caracas. Venezuela. Cuerpo A, p. 6, lunes 14 de marzo de 1994. Tomado de la revista Newsweek, traducido por Valentina Rodríguez Calcaño.

61 Garza P., Rogelio. op. cit. p. 12.

62 Citado en: Golden, Tim. "Subcomandante Marcos: En Chiapas se juega el futuro neoliberal para América Latina". El Nacional. Caracas. Venezuela. Cuerpo A, p. 6, lunes 14 de marzo de 1994. Servicio exclusivo de El Nacional, especial de The New York Times.

63 García de León, Antonio; Poniatowska, Elena y Monsivais, Carlos. op. cit. pp. 175-177. Comunicado intitulado: "Mandar obedeciendo", escrito el 26 de febrero de 1994, publicado el 27 de febrero.

64 op. cit. p. 167. "Informe de Marcos", del 23 de febrero de 1994

65 Interrogado el subcomandante Marcos sobre ese papel de traductor, responderá: "Ese no estaba planeado. Es la culpa de los medios de comunicación, que sí querían entrar, pero no sabían cómo. Estaban enfrentados con un movimiento de resistencia en el que el color de la piel tiene un significado ideológico, de opresión, explotación, de mentira. ¡Cómo iban a conocer un movimiento que estaba compuesto de piel morena!".Aparece en: Blixen, Samuel y Fazio, Carlos. "En La Realidad con el sub Marcos: "Lo que hay ahorita no funciona". Brecha. Uruguay. 27 de octubre de 1995. p. vii.

66 Moguel, Julio. "Para entender el nuevo zapatismo". La guillotina. México. No. 30, marzo-abril de 1995. pp. 13-14.

67 García de León, Antonio; Poniatowska, Elena y Monsivais, Carlos. op. cit. p. 305. "Discurso del subcomandante Marcos ante la CND", del 8 de agosto de 1994.

68 op. cit. p. 307.

69 Reseñado por: Tonatiuh M., Marcos. op. cit. pp. 31-32.

70 García de León, Antonio, Poniatowska, Elena y Monsivais, Carlos. op. cit. p. 33. La "Declaración de la Selva Lacandona" aparece en diciembre de 1993, en el órgano informativo del EZLN, El Despertador Mexicano, pero no es sino el 2 de enero de 1994 cuando alcanza proyección nacional, como se sabe, un día después de estallado el levantamiento.

71 op. cit. p. 36. El texto corresponde a la editorial del primer número de El Despertador Mexicano, de diciembre de 1993.

72 Tonatiuh Aguila M., Marcos. op. cit. p. 32.

73.Monsiváis, Carlos. "Chiapas y los partidarios de la paz". Papel Literario de El Nacional. Caracas. Venezuela. Cuerpo C, p. 7, domingo 26 de marzo de 1995.

74 Dussel, Enrique. op. cit. pp. 7-8.

75 González Casanova, Pablo. "Repensar la revolución". Cuadernos de Nuestra América. La Habana. Cuba. Vol. XII, No. 24, julio-diciembre de 1995. p. 162. Texto leído el 8 de febrero de 1995 en la Universidad de La Habana, durante la ceremonia de entrega del Doctorado Honoris Causa.

76 García de León, Antonio, Poniatowska, Elena y Monsivaís, Carlos. op. cit. p. 21.

77 Ana y Gustavo. "Entrevista al Subcomandante Marcos". Venezolanos Amigos de América. Caracas. Venezuela. No. 1, abril de 1995. pp. 9-12. Tomado de Amor y Rabia. La entrevista se llevó a cabo el 12 de mayo de 1994.

78 González Casanova, Pablo. op. cit. p. 161

79 Concheiro Bórquez, Elvira. "EZLN, un proyecto renovador de esperanzas". Memoria. México. No. 66, mayo de 1994. p. 13.

80 García de León, Antonio, Poniatowska, Elena y Monsiváis, Carlos. op. cit. pp. 151-152. Escrito intitulado: "Clamor popular de la selva chiapaneca", tras la entrega de Absalón Castellanos. Leído el 16 de febrero de 1994, publicado el 18 de febrero.

81 op. cit. p. 20.

82 op. cit. p. 176. Comunicado intitulado: "Mandar obedeciendo", escrito el 26 de febrero de 1994, publicado el 27 de febrero.

83 op. cit. "Segunda Declaración de la Selva Lacandona", publicada el 12 de junio de 1994.

84 op. cit. pp. 96-98. "Presentación de Marcos a cuatro comunicados", escrita el 20 de enero de 1994, publicada el 25 de enero.

85 Blixen, Samuel y Fazio, Carlos. op. cit. p. vi.

86 op. cit. p. 103. Comunicado intitulado: "Otras formas de lucha", escrito el 20 de enero de 1994, publicado el 25 de enero.

87 op. cit. p. 309. "Discurso del subcomandante Marcos ante la CND", 8 de agosto de 1994.

88 Ana y Gustavo. p. 15.

89 op. cit. p. 120. Comunicado intitulado: "Al Consejo 500 años de Resistencia Indígena", escrito el 1 de febrero de 1994, publicado el 6 de febrero.

90 op. cit. p. 165. "Informe de Marcos", 23 de febrero de 1994.

91 op. cit. p. 237. "Discurso del subcomandante Marcos durante la visita del candidato presidencial del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas", 17 de mayo de 1994.

92 op. cit. p. 272."Segunda Declaración de la Selva Lacandona", 12 de junio de 1994.

93 Ana y Gustavo. op. cit. p. 14.

94 Blixe, Samuel y Fazio, Carlos. op. cit. p. indefinible por el estado de la copia.

95 García de León, Antonio; Poniatowska, Elena y Monsiváis, Carlos. op. cit. p. 14.

96 Blixen, Samuel y Fazio, Carlos. op. cit. p. indefinible por el estado de la copia.

97 ibídem.

98 García de León, Antonio; Poniatwska, Elena y Monsiváis, Carlos. op. cit. p. 208. Comunicado intitulado: "Aniversario del asesinato de Zapata", escrito el 10 de abril de 1994, publicado el 11 de abril.

99 op. cit. p. 212. Comunicado intitulado: "Votán Zapata", escrito el 10 de abril de 1994, publicado el 11 de abril.

100 Sábato, Ernesto. Hombres y engranajes. Emecé. Argentina. 1951. pp. 15-17.