ECOSOC, 04/01/97, CONFLICTOS Y CONSENSOS SOCIALES EN EL USO DE LOS RECURSOS NATURALES DEL ALTO ORINOCO: UNA APROXIMACION AMBIENTOLOGICA

Economía Y Ciencias Sociales

País/Country:Venezuela

Universidad Central de Venezuela

Autor/Author:Antonio De Lisio
Yelitza Alvarez

Número/Number2-3

Frecuencia/Frequency: 3/yearly 3/año


Fecha/Date:4/01/97


Ambientalismo y ambientología

En la actualidad no se puede hablar de un planteamiento ambiental único, ya que si bien se puede aceptar en términos generales que existe un interés común por la reconsideración del papel del hombre en el ambiente, se han venido planteando al respecto distintas alternativas no siempre coincidentes, más bien, con frecuencia, conducentes a resultados contradictorios.

En términos generales y en función de la ruptura epistemológica que introduce la cuestión ambiental en la ciencia, se puede hablar de dos grandes orientaciones: la ambientalista y la ambientológica que a continuación se consideran:

El ambientalismo

El ambientalismo lo definimos como aquella orientación preocupada por la reinserción del hombre en la naturaleza sobre la base de la modificación de algunos aspectos de la conducta y/o acción humana. Propia del ambientalismo son las posiciones conservacionistas y contaminacionistas, a través de las cuales, si bien en teoría no siempre se persiguen objetivos similares, en la práctica encontramos que conducen a resultados igualmente parciales, como a continuación se discute:

El conservacionismo

Los conservacionistas actuales, vistos en una perspectiva amplia, en función de la etimología implícita en su denominación como grupo, establecen como fundamental, de acuerdo al interés predominantemente naturista o cultural, la preservación bien de componentes naturales (p.e. vegetales, ecosistemas; monumentos naturales; cuerpos de aguas) o bien de las tradiciones, hábitos, costumbres de las sociedades humanas. La atención a los aspectos propios de los grupos humanos ha introducido un remozamiento en las posturas conservacionistas naturistas clásicas -se debe recordar que los intentos para la aplicación de ideas conservacionistas se remontan al siglo pasado con los esfuerzos de Stuart Mills por la defensa de la naturaleza norteamericana, mediante la creación de Parques Nacionales-, empero los conservacionistas interesados por los seres humanos siguen manteniendo que la solución de los problemas se centra en la lucha contra la desaparición de algún componente del ambiente. De esta forma, las luchas conservacionistas se continúan realizando, haciendo un énfasis particular, de acuerdo a su campo de interés específico, en la importancia de la protección de una determinada especie viva, de los ríos, montañas, y restantes formas resultantes del intercambio físico-químico o las tradiciones de una determinada comunidad humana.

Por lo general la conducta conservacionista predominante no está dirigida a la preservación del "todo-ambiente", aunque en los últimos años hemos presenciado algunos casos de un conservacionismo más integral, como es el caso de la defensa a: el hábitat de algunos grupos amerindios (p.e.Yanomami); las condiciones mesológicas de producción de las comunidades campesinas que practican una agricultura de adaptación a la naturaleza; los valores paisajísticos naturales y culturales de zonas de interés turístico; la lucha por el mantenimiento y rescate de las áreas verdes para propiciar una mejor calidad de vida del habitante urbano. A pesar de este importante avance, los conservacionistas siguen anclados en soluciones puntuales y sectoriales, creando "islas" de conservación. Parques Nacionales. Zonas de Reserva de: Biosfera, Fauna, Boscosa, Hidráulica, Agrícola, Cinturón Verde, Monumento Natural, entre las fórmulas más destacadas tanto a nivel mundial como en Venezuela.

En el caso nacional, se debe destacar como ejemplo de aplicación de políticas conservacionistas al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (M.A.R.N.R.), que habiéndose trazado como objetivo la defensa y mejoramiento del Ambiente, tal como queda refrendado en las leyes en las que sustenta legalmente su acción (Ley Orgánica del Ambiente, Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial), ha dirigido su actividad sistemática de vigilancia y control especialmente hacia las áreas bajo régimen de administración especial, que constituyen proximadamente el 40% del Territorio Nacional. De esta forma en el mejor de los casos, manteniéndonos en términos estrictamente territoriales, se deja al restante 60% de país prácticamente dependiendo de las acciones espasmódicas de control curativo, sustentadas en la realización de eventuales estudios de impactos ambientales. Se debe recordar que estos estudios se caracterizan por ser efímeros y puntuales, ya que por lo general solo están dirigidos a corregir disfunciones ambientales resultantes.

La estrategia conservacionista en decretar "islas", más o menos cerradas, para la defensa de recursos naturales o de la calidad de vida del hombre, conlleva a la falta de atención al "océano marco" que las envuelve. Se debe recalcar que es precisamente en este contexto, donde por lo general se encuentran las causas estructurales que originan los efectos que se pretenden controlar.

El contaminacionismo

En cuanto a los que mantienen la defensa ambiental centrándose en la lucha contra la contaminación, tenemos que concentran su atención en las respuestas técnicas para la corrección de las consecuencias de los problemas producidos por el uso inadecuado que realiza el ser humano de las potencialidades y limitaciones ecobásicas. Los "contaminólogos" (León, 1981), son parte de la tradición positivista, propia de los hombres que realizaron la primera revolución industrial, mixtificadores de la tecnología como panacea para enfrentar los retos de la humanidad. Llevando al extremo los planteamientos propios de esta orientación, los problemas ambientales se reducen al ámbito de la contaminación, quedando implícito que cualquier tipo de contaminación producida por el hombre tiene o tendrá una solución tecnológica. De tal manera que en esta línea de razonamiento el problema del ambiente se resolvería mediante correctivos tecnológicos que lograrían depurar los distintos medios: agua, aire, suelo y con ello se evitarían los perjuicios que causan sobre la salud del hombre la introducción de sustancias que le son nocivas por su presencia por encima de umbrales máximos permitidos. Es oportuno recordar que en muchas ocasiones estos limites de tolerancia son difíciles de precisar por los efectos de la acumulación sostenida en el tiempo y por los procesos de sinergia y antergia que pueden magnificar a nivel del conjunto ambiental, las consecuencias de un elemento contaminante medido individualmente.

La contaminación que en la década de los sesenta y sesenta pasados apareció como fantasma que puso en entredicho los postulados del desarrollo, hoy se ha convertido en una de las mejores excusas para mantener los esquemas de vida ambientalmente dispendiosa propia del estilo de vida de los países industrializados.

Por ejemplo, en el marco de estas ideas se sustenta que es precisamente la contaminación el costo que se debe pagar para desarrollarse (Banco Mundial, 1992). De tal manera que lo fue en freno en las décadas pasadas, hoy se convierte en un gran estímulo, como se constata en el hecho de que la industria anticontaminante se ha convertido en uno de los sectores de punta de la industria trasnacional, ocupando el segundo puesto, después de la industria bélica, en términos de producción y ventas.

Es tal la imbricación, el acoplamiento de la lucha contra la contaminación en el esquema desarrollista, que se han venido propiciando fórmulas como: "el que contamina paga" - tan en boga tanto en países industrializados como en vías de industrialización (caso de Venezuela) que lleva en su trasfondo la idea de que la degradación del ambiente es una acción que tan solo puede ser ejecutada por quienes disponen de los medios económicos necesarios, para lograr la posterior descontaminación. Es tal la importancia que tiene la contaminación en el juego de estrategias de poder, que los neoliberales han logrado otorgarle un valor de mercado a la contaminación, mediante la creación en algunos países, como EE.UU. y Francia, de bonos de contaminación que se venden como acciones de bolsa en un mercado secundario, donde las empresas pueden vender y por lo tanto ceder a otros sus derechos de contaminación permitida.

De tal manera que la lucha contra la contaminación, además de convertirse en un elemento secundario del reto ambiental que enfrenta la humanidad hoy en día -recuérdese que la contaminación es consecuencia más no causa-, es también un factor que ayuda en muchos casos a ocultar la raíz de los problemas.

La ambientología

La reinterpretación, más allá del conservacionismo y del contaminacionismo, desde nuestro punto de vista está sustentada en la alternativa ambientológica que conduce a la comprensión del ambiente como sistema complejo en el que cada elemento se convierte en componente de una organización que a su vez es parte de un sistema mayor, estableciéndose relaciones sistema contexto que abarcan la gama de situaciones de control cibernético expresada a través de nociones básicas como homeostasis, heterostasis, retroalimentación, equifinalidad, teleonomia, sinergia, antergia, en fin el conjunto de conceptos básicos que permiten trascender el ambientalismo propio de las posiciones ya discutidas. Se debe destacar al respecto que en la actualidad viene cobrando fuerza la idea de formular un conocimiento que sobre la base de complexus, es decir de lo que esta tejido en conjunto, permita, de acuerdo a Morín (1984) establecer:

El alto Orinoco como sistema complejo

El "Diagnóstico Ambiental del Alto Orinoco" es un ejemplo de la búsqueda de soluciones ambientológicas a las disfunciones ambientales. Este estudio realizado por el Centro de Estudios Integrales del Ambiente (CENAMB) de la Universidad Central de Venezuela y por el Dipartimente d'Analisi Económico, sociale e Territoriale (DAEST) de la Universidad de Venezia con el co-financiamiento de la Unión Europea, se logró caracterizar el entretejido de relaciones de conflictos y consensos sociales en el uso y valorización de los recursos naturales de esa porción del territorio venezolano. A continuación presentamos el perfil resumido de los actores sociales que se consideraron para este estudio.

En nuestra área de estudio se pudo establecer de manera general la actuación de transnacionales de la farmacia, del oro y las vinculadas con el turismo.

Cuadro N° 1.
Actividades Humanas Para El Uso
Y Valorización De Recursos
Autores Rasgo predominante Actividades
Yanomami Integración al medio Agricultura, recolección , caza, pesca, productos mágico religiosos y medicinales, manufactura y edificación, minería
Seguridad. Estado venezolano Planificación Ordenamiento y defensa, salud, educación, turismo, legislación
Misiones salesianas Evangelización Asentamiento, educación, salud, transporte, agricul. Y cría
Nuevas tribus Evangelización Asentamiento, educ. salud, transporte, agric, y cría
Transnacionales Rentabilidad Oro, turismo, farmacia
Organismos de coop. Téc. internacional Cooperación técnica, financiamiento Financiamiento y Asesoría
Organismos multilaterales Europeos Cooperación económica Y cultural Comunidad Económica, UNESCO
Organismos con investig. Local Conservación Investigación, asesoría
Garimpeiros Extracción Emplazamiento, logística Extracción

Una de las situaciones mas interesantes que distinguimos en este trabajo es la doble condición del Yanomami, como actor social del tejido de relaciones, y como un recurso del sistema en virtud de la valorización que otros actores hacen de él, por esta razón nos ha parecido conveniente abundar un poco mas en características de interés de esta etnia para este análisis.

El Yanomami

Es conocida la tradición del Yanomami como conservador de recursos. En los sectores de la selva tropical en los que viven no han sufrido sino débiles transformaciones, y esto se debe a varias razones:

Para cada situación, tienen no uno sino varios vegetales distintos. Esto se traduce en que la explotación de los recursos no sea exhaustiva contribuyendo así al mantenimiento de un equilibrio ecológico.

El problema crítico en relación a la etnia yanomani

El problema más difícil que enfrentan los Yanomami es su desaparición como etnia. El crecimiento de los Yanomamis en los últimos 200 años hasta los años cincuenta de este siglo según Nelly Arvelo (1988) fue del 2%; sin embargo desde 1950 hasta 1983 han ido perdiendo una cuarta parte de su población, básicamente debido al incremento del contacto con la población criolla. Los garimpeiros a partir de 1986 suma otra amenaza más para los Yanomami.

Según entrevistas realizadas en la Dirección de Promoción de Salud del MSAS las enfermedades que mas frecuentemente sufren los Yanomamis a raíz del contacto con la "sociedad criolla" son paludismo, tuberculosis, parasitosis, hepatitis y enfermedades de la piel, esto ha conllevado a una elevación considerable de su tasa de mortalidad, por encima de las correspondientes a la fecundidad.

Por otro lado este mismo contacto ha conducido a un proceso de transformación para el cual el yanomami se encuentra abierto que amenaza sus estructuras organizativas como sociedad y que lo llevarían a la desaparición de su cultura. Se ha acelerado el proceso de división de las comunidades, el promedio de habitantes por Shabano ha pasado de 144 a 54 habitantes (cifras promedio) lo cual ha modificado la cohesión social y ha debilitado las obligaciones de reciprocidad; son comunidades que se encuentran amenazadas y se han concentrado en una misma zona lo que modifica su condición de semi-nómadas esto por supuesto provoca bajas en la productividad del ecosistema, sin contar que los alimentos indígenas se han desvalorizado y esto ha modificado su dieta tradicional.

Diagnóstico sistémico estratégico del Alto Orinoco

La consideración de los distintos agentes señalados han permitido la realización del diagnóstico sistémico estratégico ambiental del Alto Orinoco. De acuerdo al mismo se está evidenciado que a pesar de las manifestaciones de interés conservacionista que muestran los agentes sociales en sus diferentes acciones dirigidas a la preservación de Yanomami y de su cultura tradicional de adaptabilidad a las potencialidades y limitaciones del medio tropical, se ha venido tejiendo una red subyacente de relaciones que están potencializando la aculturación del Yanomami.

En esta red subterránea en parte se sustenta al Garimpo como una actividad de devastación del medio natural, ilegal pero permitida, denunciada pero apoyada bien por omisión, como la falta de políticas de control y vigilancia del Estado Venezolano, bien por excusas como el argumento del Garimpo como paleativo social para el hombre expulsado de las favelas de las grandes metrópolis del sur brasileño que encuentran en la explotación minera el sustento que la ciudad le niega oficialmente. Así mismo se debe destacar que en el plano internacional que pareciera no quererse actuar directamente en el circuito transnacional del oro, destino final de la producción que se extrae del área.

La tendencia a la aculturación de Yanomami y la permisividad del factor del Garimpo, nos lleva a plantear que en el Alto Orinoco, a pesar de la figura de Reserva de Biósfera, están entrando en juego factores de poder y concepciones de desarrollo, que más que la preservación ambiental conllevan a la penetración de valores productivistas sustentados en las consideraciones de las ventajas comparativas de coyuntura y no en las estratégicas. Esta situación se ve reforzada además por la aptitud al cambio que muestran los Yanomami, reflejada por ejemplo su desplazamiento de la montaña a la llanura, buscando el encuentro con las misiones. Ni siquiera las dificultades de accesibilidad garantizan el retardo de este proceso global, ya que si bien pueden obstaculizar la emigración de los indígenas propicia al Garimpo. Ello nos conduce a la necesidad de plantear medidas que ayuden a contrarrestar los efectos negativos de esta madeja de relaciones de interés, tratando de poner en claro las restricciones ambientales en el manejo de los diferentes recursos existentes en el área, especialmente en los vinculados al efecto del Garimpo.

En el punto a continuación se presentan estas propuestas debiéndose tan solo advertir que las mismas se formulan teniendo presente que las situaciones a corregir dependen de un contexto social complejo en el que participan factores no del todo controlable localmente como: Economía internacional, posiciones conservacionistas, políticas nacionales del Estado Brasileño y del Estado Venezolano.

Soluciones para lograr un uso ambientalmente adecuado en el alto Orinoco desde la perspectiva ambientológica

Hablar de soluciones para los problemas que enfrenta el Alto Orinoco nos obliga a destacar:

1. Los agentes sociales que propician el proceso de transformación de la cultura Yanomami son las Misiones Salesianas, las Nuevas Tribus, los promotores turísticos y, el estado Venezolano, y el Garimpeiro.

2. Dada la dificultad de establecer una tendencia respecto a los conflictos y consensos que se tejen alrededor de los Yanomami, se consideraron tres escenarios para la formulación de alternativas: conservacionista, evolutiva y destructiva.

3. La característica más importante de los Yanomami -que no puede ser dejada de lado en el momento de proponer soluciones- es la vinculada a su inserción en el sistema ambiental amazónico expresada en una forma de vida de respeto por el medio natural. Los Yanomami forman parte de la diversidad cultural de la cuenca y del mundo entero y las soluciones que se proponen para el Yanomami involucran al ecosistema en su conjunto, por lo cual las consideraciones que aquí se realizan se deben tomar como una síntesis que engloba los elementos claves de los usos ambientalmente adecuados de los restantes componentes de la ecobase local.

Escenario conservacionista

En un escenario conservacionista será necesario la construcción de una especie de "muro verde" para preservar a los Yanomami. Se necesitaría impedir cualquier contacto de las comunidades con los agentes de cambio debido a que:

. Es necesario entonces que:

Escenario evolutivo

En este escenario hablamos de un proceso de transformación que ya se ha iniciado, que no es posible desconocer y al cual el Yanomami se encuentra abierto. Es necesario tener muy claro que este proceso debe ser gradual y debe garantizar la calidad de vida del Yanomami adaptados a su medio, de manera que no se produzca un rompimiento definitivo con su cultura.

Es importante la creación de la Reserva de Biósfera (protección del bosque húmedo tropical) para el Alto Orinoco, sin embargo es conveniente recordar que una área protegida "per se" no garantiza los objetivos anteriormente señalados. Es fundamental adelantar el diseño y ejecución de un plan de manejo para la Reserva de Biosfera que se sustente sobre la regulación y usos y controles efectivos para todos los agentes sociales con presencia e intereses en los recursos existentes en el Alto Orinoco. Además se deben considerar en este escenario las siguientes acciones:

Escenario destructivo

Hemos establecido como escenario destructivo la situación que se presentaría en un umbral temporal de diez años sino se ejercen controles sobre los diferentes procesos de erosión, deforestación y aculturación presentes en este momento en el Alto Orinoco.

Podemos señalar entre las consecuencias más graves de esta erosión:

Conclusión

Desde una perspectiva ambientológica las soluciones del problema del Alto Orinoco obligan a trascender las visiones conservacionistas y contaminacionistas parciales, se requieren realizar esfuerzos para redefinir el equilibrio de un sistema en el cual uno de sus controles fundamentales, la etnia Yanomami, esta en un proceso de transformación en su relación con el medio natural y su cultura, debido a su interacción con otros agentes sociales.

La redefinición de un nuevo estado de equilibrio sistémico, conlleva a ampliar los umbrales de tolerancia en función de los cuales la etnia Yanomami debería fluctuar entre la conservación de sus hábitos y costumbres tradicionales y la adopción modulada de nuevas prácticas tal como se plantea en el escenario evolutivo.


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