ECODEB, 04/01/97, COYUNTURA INTERNACIONAL

Ecuador Debate

Country: Ecuador

Centro Andino de Acción Popular

Author: Wilma Salgado Tamayo

No 40

Frequency: 3/yearly


Date: 04/01/97

CRECIMIENTO ECONOMICO Y RIESGOS DE MARGINALIZACION EN TIEMPOS DE GLOBALIZACION.

La convergencia de todos los países del mundo en cuanto a crecimiento económico y control de la inflación registrada en 1996, que se mantendría en 1997, no impiden la profundización de las disparidades en la participación de dichos países y regiones en las corrientes internacionales de mercancías y capitales, aumentando su nivel de marginalización en las nuevas condiciones de competitividad que impone el proceso de globalización.

La economía mundial continuó creciendo por tercer año consecutivo, en 1996, a un ritmo aproximado al 4% (-3.7% en 1994, 3.5% en 1995 y 3.8% en 1996), luego de haber superado la recesión económica que afectó a los países industrializados en algún momento del período 1991- 1993. Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, en 1997 la economía mundial aumentaría su ritmo de crecimiento al 4.1% y se mantendría alrededor de esa tasa hasta el año 2.000.(1)

La convergencia de todos los países del mundo en cuanto a crecimiento económico, no significa sin embargo que se encuentren en una misma fase del ciclo económico. Así, mientras en Estados Unidos, Australia y Nueva Zelandia, que llevan varios años creciendo, hay indicadores de desaceleración sin que se prevea una nueva recesión, por lo menos hasta 1999 en el caso de Estados Unidos(2), en Japón se preveé una desaceleración - crecimiento estimado para 1997 del 1.6%, frente al 3.6% registrado en 1996-(3), como consecuencia de las medidas de consolidación fiscal previstas, después de varios años de aplicación de paquetes de estímulo fiscal para impulsar el crecimiento económico.

En los demás países industrializados en general, se estima que la economía continuará fortaleciéndose, aún cuando es evidente que si los países europeos insisten en tratar de alcanzar los objetivos fiscales del Tratado de Maastricht en 1997, podrían profundizar la restricción fiscal y afectar el crecimiento estimado.(4)

La inflación se mantiene bajo control en todos los países industrializados y con tendencia a la baja en los países en desarrollo, lo cual permite preveer que en el transcurso de 1997, no se registrarán presiones alcistas importantes sobre las tasas de interés. Las bajas tasas de interés son una buena noticia para los mercados de valores y para los países en desarrollo fuertemente endeudados, por el estímulo a las mayores inversiones en los primeros(5); y, en el caso de los países endeudados, por el menor peso del servicio de la deuda, y la continuación del ingreso de capitales extranjeros atraidos por los diferenciales en las tasas de interés.

Al igual que lo sucedido en los últimos veinte años, en 1996, los países en desarrollo crecieron a mayor ritmo que los países industrializados, casi triplicando su tasa -6.3% frente a 2.3%-, correspondiéndoles el mayor dinamismo a los países en desarrollo de Asia -8% de crecimiento en promedio en 1996-.(6) Estos países han aumentado tanto su capacidad de generación de empleo como el nivel de ingresos de su población, mientras los países industrializados no logran superar su débil crecimiento económico, manteniéndose elevado el nivel de desempleo y en aumento la pobreza y la exclusión social, particularmente en Europa.

Si bien, todos los países del mundo han convergido en 1996 en la tendencia al aumento de la producción, persisten importantes divergencias en cuanto a su participación en el comercio y la producción mundiales, que muestran los riesgos que enfrentan ciertos países y regiones de aumentar su nivel de marginalización en las nuevas condiciones de competitividad que impone el proceso de globalización.

COMERCIO MUNDIAL CONTINUA CRECIENDO A MAYOR RITMO QUE LA PRODUCCION.

En prácticamente todos los años desde la Segunda Guerra Mundial, la tasa de crecimiento del comercio de mercancías, en volumen, ha superado a la tasa de crecimiento de la producción agregada -PIB-, mostrando la importancia que las transacciones comerciales internacionales han tenido en el desenvolvimiento de la economía mundial en la posguerra.

El mayor dinamismo del comercio mundial frente al de la producción mundial es considerado uno de los principales indicadores, conjuntamente con la inversión extranjera directa - IED-, de la tendencia a la internacionalización de los mercados, o a la conformación de un sólo mercado mundial integrado de bienes, servicios y capitales; esto es, de la tendencia a la globalización de la economía mundial.

Si bien es cierto que el comercio mundial ha crecido a mayor ritmo que la producción en toda la posguerra, su distancia ha tendido a profundizarse en los últimos quince años. Así, entre 1974 y 1984, la tasa de crecimiento del comercio superó en 20% a la tasa de crecimiento de la producción, mientras que, entre 1984 y 1996, casi la triplicó (equivalió a 2.7 veces).

EL TRAFICO DE PERFECCIONAMIENTO

Entre los factores identificados por la Organización Mundial del Comercio, como determinantes de la tendencia a un mayor crecimiento del comercio que de la producción, figura la rápida expansión del tráfico de perfeccionamiento, esto es el montaje de productos manufacturados sujetos a regímenes arancelarios especiales, con utilización de componentes y materiales importados, por lo general en determinadas zonas de elaboración para la exportación -Zonas francas-.(7)

La fragmentación del proceso productivo en diferentes etapas, posibilitada por las innovaciones tecnológicas registradas en la posguerra, y el consecuente establecimiento de plantas de transformación y montaje en diferentes países, ha dado lugar a que una parte creciente del comercio mundial esté constituido por productos que propiamente son partes y componentes que cruzan la frontera varias veces antes de ser colocados a disposición del comprador final, en calidad de productos terminados.

El comercio de los países altamente integrados en estas cadenas productivas, está constituído en proporciones crecientes por el tráfico de perfeccionamiento. Así, en el caso de México, "las exportaciones originarias de la industria maquiladora (principalmente a lo largo de la frontera de los Estados Unidos), que en 1990 representaron la tercera parte de las exportaciones mexicanas, aumentaron su participación a un 40 por ciento en 1995..... En ese mismo año, las exportaciones de China originarias de plantas de transformación y montaje habían aumentado hasta representar casi el 50 por ciento de las exportaciones totales de ese país....En Túnez, uno de los países de Africa cuyas exportaciones han conocido una expansión más rápida, las exportaciones realizadas en el marco de las normas especiales aplicables al tráfico de perfeccionamiento representaron el 63 por ciento de las exportaciones totales de mercancías en los nueve primeros meses de 1995"(8).

La partición en cada vez más etapas de la cadena de valor agregado de la producción, localizadas en los países que presentan las mejores condiciones relativas para ello, da lugar a que el valor agregado en cada país sea cada vez menor, mientras se incrementa el comercio mundial en mayor proporción que la producción, así como la participación de los países que forman parte de estas cadenas en el comercio mundial. Aparecen entonces las economías supercomerciales, cuyas tasas de exportación sobre el PIB son superiores al 50% e incluso superiores al 100%(9).

Estas economías supercomerciales son al mismo tiempo super atractivas para las inversiones extranjeras directas, que son uno de los principales conductos a través de los cuales se integran en las cadenas de producción, aún cuando existen una serie de formas de relacionarse de las empresas transnacionales con otras, a través de las cuales extienden su influencia, sin que necesariamente se registren inversiones extranjeras directas e inclusive sin participaciones de capital.

DIFERENCIAS REGIONALES DE PARTICIPACION EN EL COMERCIO MUNDIAL.

No todos los países y regiones han participado en el dinámico crecimiento del comercio exterior registrado en la posguerra, sino que se registran diferencias regionales muy importantes que muestran las diferencias en el carácter de la inserción de los países y regiones en la economía mundial y sus distintas formas de participación en el proceso de globalización.

Así, mientras los países en desarrollo de Asia han aumentado su participación como exportadores de productores industrializados, la mayor parte de países en desarrollo de América Latina y de Africa han perdido participación incluso como exportadores de productos primarios. En el transcurso de los años noventa, América Latina tendió a mejorar su participación en los flujos comerciales internacionales, pero sobre todo en calidad de importadora, esto es de consumidora de productos importados.(10)

Los países asiáticos en desarrollo han logrado incluso desplazar de sus propios mercados a los productores de los países industrializados, que han perdido participación como exportadores de tales productos, excluido Japón que aumentó su participación. Así, Estados Unidos que exportó el 19.1% del total de productos industrializados en el período 1965-1969, descendió al 13% en el período 1991- 1993(11); la participación del Reino Unido cayó prácticamente a la mitad, pasando del 10.5 al 5.9%; y, la participación de Alemania descendió del 17.1% al 14.2%. Solamente Japón aumentó su participación como exportador de productos industrializados, del 8.5% al 12.9% en los mismos períodos.(Ver Cuadro N- 1, anexo).

Los países asiáticos predominan entre los treinta principales países comerciantes a nivel mundial, correspondiéndoles los principales ascensos durante el pasado decenio (1984- 1994) en el orden de clasificación, "en el lado de las exportaciones, a China (pasó del puesto 20 al 11), a Malasia (del 28 al 19) y a Singapur (del 21 al 12); y en el lado de las importaciones, a Tailandia (del 38 al 20), a Malasia (del 30 al 18) y a México (del 26 al 16)"(12).

Nótese que el único país latinoamericano destacado por su participación entre los treinta primeros lugares del comercio mundial, no lo hace por su calidad de exportador, sino por su calidad de importador, lo que marca una enorme diferencia con los países asiáticos que han ganado posiciones sobre todo en su calidad de exportadores.

Mientras los países asiáticos aumentaron sus ingresos por exportaciones, contando con excedentes que les permitieron incluso convertirse en exportadores de capitales, la mayor parte de países de América Latina perdieron participación como exportadores, mientras financiaron sus crecientes importaciones con los ingresos de capitales procedentes de las privatizaciones, y con los capitales de corto plazo que ingresaron atraídos por los diferenciales en las tasas de interés y la rentabilidad financiera de los mercados de valores.

Los países asiáticos han tendido a integrarse en el mercado mundial -participando en la globalización- como productores, aumentando su capacidad productiva, su capacidad de generación de empleo y la solidez de su balanza de pagos; mientras los países de América Latina han tendido a ser marginalizados como productores, pero integrados a la economía mundial como mercado, aumentando la vulnerabilidad de su balanza de pagos al ingreso de capital extranjero, y aumentando el desempleo y la marginalidad urbana y rural.

La inserción de los países asiáticos en la economía mundial como productores y exportadores, les ha permitido obtener beneficios en términos de desarrollo económico, del proceso de globalización, lo que no ha sucedido con la inserción de la mayoría de países de América Latina, que les ha ocasionado costos en términos de profundización del subdesarrollo.

INVERSIONES EXTRANJERAS DIRECTAS Y GLOBALIZACION.

Las corrientes de inversiones extranjeras directas -IED- que se registran a nivel internacional, no captan la verdadera magnitud de la influencia de las empresas transnacionales en la economía mundial, en la medida en que no incluyen las formas de participación distintas de la IED, tales como: concesión de licencias, contratos de gestión, contratos "llave en mano" y otras formas de subcontratación(13), así como el recurso a fuentes de financiamiento locales o en el exterior por parte de las empresas matrices o subsidiarias; sin embargo son un indicador de las grandes tendencias que siguen las empresas transnacionales en su relocalización geográfica en el mundo.

El ingreso de capitales por concepto de inversión extranjera directa y las actividades de las empresas transnacionales y de las empresas domésticas relacionadas con las mismas mediante diferentes modalidades de participación, cumplen un importante papel en la vinculación de las economías receptoras con las redes integradas de producción a nivel internacional, las cuales constituyen el eje central del proceso de globalización de la economía mundial.

"Las empresas transnacionales a través de sus operaciones de IED, movilizan sus activos tangibles e intangibles (capital, patentes tecnológicas, prácticas organizacionales y gerenciales, vínculos comerciales, etc.) con el propósito de incrementar su competitividad internacional y su rentabilidad global, con efectos directos en la capacidad del país receptor para producir bienes y servicios de mejor calidad y en mayor cantidad. Estos flujos de ingreso, por esas mismas razones, constituyen una de las modalidades de inversión extranjera con mayor capacidad potencial para estimular los procesos de formación bruta de capital y de acumulación de conocimientos productivos en la economía receptora"(14).

Acceso al capital, tecnología, capacitación de recursos humanos, prácticas de organización y gerencia, acceso ventajoso a los recursos y mercados del mundo, contribuyen al aumento de la competitividad de las empresas matrices y subsidiarias relacionadas.(15)

El análisis de los flujos de inversión extranjera directa a nivel geográfico, muestra la existencia de una distribución desigual de dichas inversiones entre países y regiones, las cuales tienden a concentrarse en los países industrializados primero -alrededor de las tres cuartas partes del total-; y, de la cuarta parte restante que se dirige a los países en desarrollo, la mayoría se concentra en los países de mayor desarrollo relativo, contribuyendo a la profundización de las diferencias frente a los países más atrasados que corren el riesgo, de acelerar su grado de marginalización, en el proceso de globalización en curso, si continuan confiando en la asignación de recursos conducida por la operación de las solas fuerzas del mercado.

TENDENCIA A LA CONCENTRACION GEOGRAFICA DE LAS CORRIENTES DE INVERSION EXTRANJERA DIRECTA.

La mayor parte del flujo de inversiones extranjeras directas procede de los países industrializados -alrededor del 95% del total- y se localiza también en los propios países industrializados. "A fines de 1994, las 3/4 partes del stock de inversión extranjera directa a nivel mundial, se localizó en los países industrializados, participación que no había registrado cambios significativos en la última década"(16).

De la cuarta parte restante que se dirige a los países en desarrollo, la mayor parte de los stocks, de acuerdo con la última información disponible para el año 1994(17), se encuentra localizada en los países del este, sur y sudeste de Asia (52.3% del total), seguidos de América Latina (31.9%); y, a mucha distancia del Africa, que captó apenas el 9.1%. Solamente China, tenía en 1993, un stock de IED superior al total del continente africano -11.5% del total dirigido a los países en desarrollo-.

América Latina que ocupó el primer puesto como región receptora de inversión extranjera directa entre los países en desarrollo en la posguerra hasta 1981, perdió participación en los siguientes años de la década de los ochenta, mientras se encontraba inmersa en la crisis de la deuda, cediendo posiciones en favor de los países asiáticos del sur y del este. En 1980, América Latina recibió el 61.6% del total de la IED dirigida a los países en desarrollo, mientras los países del Asia del sur y del este recibieron el 31.3%(18). En 1994, después de más de una década de preferencia del capital extranjero por los países asiáticos en desarrollo, América Latina pasó a un segundo plano, captando el 31.9% del total del capital extranjero localizado en los países en desarrollo en calidad de IED.

Aún dentro de estas regiones, se registra una elevada concentración de la IED en ciertos países relativamente más desarrollados, a tal punto que en 1993, el 67% del stock de IED localizada en los países en desarrollo, se encontraba en los diez más grandes países receptores de IED: China, tenía el 11.5%; Singapur, el 10.1%; Indonesia, el 8.8%; México, el 8.4%; Brasil, el 8.1%; Malasia, el 5.4%; Arabia Saudita, el 4.5%; Argentina, el 4.3%; Hong Kong, el 3.5%; y, Tailandia, el 2.8%(19). Nótese el predominio de los países en desarrollo de Asia, entre los diez más grandes receptores de IED -seis de los diez-, y dentro de ellos en particular el caso de China, que a pesar de mantener el sistema de planificación centralizada, con importantes reformas, dando origen al denominado "socialismo de mercado", ha ejercido desde su incorporación al mercado mundial en 1978, y continua ejerciendo, la mayor atracción entre los países en desarrollo, sobre el capital extranjero que relocaliza actividades productivas a nivel mundial, esto es sobre la IED.

Dentro de América Latina, la IED se encuentra concentrada en tres países: México, que encabeza la lista sobre todo luego de su participación en el Tratado de Libre Comercio de Norte América-TLC(20) -; Brasil y Argentina, los tres países de mayor desarrollo relativo dentro de la región. En cuarto lugar, aparece Chile que ganó participación en los años ochenta; y, en quinto lugar, está Colombia, que ha ganado participación en el transcurso de los años noventa.

El retorno de capitales a América Latina en los años noventa, no le permitió recuperar el primer lugar como destino de las IED que lo perdió en el transcurso de los años ochenta, puesto que la mayor parte de esos capitales ingresados constituyeron capitales especulativos, atraidos por las diferencias en las tasas de interés al deprimirse las mismas en los países industrializados; y, por las privatizaciones y la oportunidad de realizar inversiones rentables en los mercados de valores emergentes.(21)

La abundancia de capitales externos en la región no dió lugar a mayores niveles de inversión productiva, ni en consecuencia a un mejoramiento de sus niveles de competitividad frente al resto del mundo, por el carácter especulativo del capital ingresado primero; y, porque incluso de las inversiones extranjeras directas recibidas, una importante proporción estuvieron vinculadas a las privatizaciones, constituyendo en consecuencia cambios de propiedad de activos ya existentes. De acuerdo con información de la CEPAL, "En una muestra de los siete países más grandes de América Latina, más del 40% de la IED ingresada a la región entre 1988 y 1993 se explica por programas de conversión de deuda externa, 23%, y por privatizaciones, 17.8%"(22).

Los capitales especulativos ingresados a la región en los años noventa, permitieron financiar el boom de las importaciones por una parte, contribuyendo a la recuperación económica de los países industrializados que se encontraban en recesión; y, alimentaron la Reserva Monetaria Internacional, por otra parte, haciéndole crecer a niveles muy elevados. La cifra de la RMI fué exhibida en todos los países, como uno de los indicadores del "éxito" de las reformas estructurales emprendidas en la región.

El ingreso de capitales especulativos presionó sobre los tipos de cambio que tendieron a sobrevalorarse, contribuyendo a la pérdida de competitividad de la producción local frente a la producción extranjera; y, presionó también sobre las tasas de interés que se mantienen en general positivas en términos reales, esto es, excluida la inflación, penalizando a las inversiones productivas en la región. El ingreso de capitales extranjeros conjuntamente con la liberalización financiera dieron un impulso al crecimiento del crédito y del consumo de productos importados, con lo cual la reformas económicas implementadas cuentan con la simpatía del sistema financiero que ha amasado cuantiosas utilidades, mientras los productores incapacitados de competir con los productos importados han sido expulsados del mercado, aumentando el desempleo y el subempleo.

El progreso registrado en los procesos de integración subregional dió un impulso al intercambio de productos industrializados entre los países miembros, generando una salida a ciertas ramas industriales cuya producción no se exporta a los países industrializados. La vulnerabilidad de la región al ingreso de capital extranjero para financiar el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos, sin embargo se ha profundizado en general, al debilitarse la competitividad del aparato productivo.

MAYORES RECEPTORES DE INVERSION EXTRANJERA DIRECTA TIENEN MAYOR PARTICIPACION COMO EXPORTADORES DE PRODUCTOS INDUSTRIALIZADOS.

Los mayores receptores de IED dentro de los países en desarrollo, esto es los países asiáticos del sur y del sudeste, y los cinco países mencionados dentro de América Latina: México, Brasil, Argentina, Chile y Colombia, son al mismo tiempo los que mayor éxito han tenido en insertarse en la economía mundial como exportadores de productos industrializados, disminuyendo el peso de los productos primarios en sus exportaciones.

Así, mientras que en el caso de los Países Asiáticos de Reciente Industrialización -PARI-(23) de primera generación, en 1994, el 93.9% de las exportaciones no petroleras estaba constituido por productos industrializados, en el caso de los PARI asiáticos de segunda generación, Indonesia, Malasia y Tailandia, dichas exportaciones representaban el 68.6%.

Dentro de América Latina, México y Brasil, que constituyen los mayores receptores de IED de la región, han aumentado sus exportaciones de productos industrializados en mayor proporción que el resto de países de la región. Dichas exportaciones han aumentado del 15.7 y 7.7%, que representaron en México y Brasil, respectivamente, en 1965, al 86.9 y el 56.1%, en 1994.

En el caso de Argentina, Chile y Colombia, en promedio, las exportaciones de productos primarios habían caído del 94.6% del total que representaban en 1965, al 69.5% en 1994, aumentando las exportaciones de productos industrializados del 5.4% en 1965, al 30.5% en 1994, porcentajes que se ubican sin embargo, muy por debajo de los correspondientes a los países asiáticos.

Los países asiáticos en desarrollo que constituyen los principales receptores de IED entre los países en desarrollo, han experimentado una importante reestructuración productiva en los últimos veinte años, logrando elevados niveles de integración en la economía mundial, como productores y exportadores de productos industrializados, lo cual les ha permitido incluso acumular excedentes financieros y convertirse a su vez, en importantes exportadores de capitales en calidad de IED.

Dentro de América Latina, los más grandes receptores de IED, aún cuando tienen que recorrer todavía un largo camino para alcanzar el nivel de industrialización alcanzado por los países asiáticos, han logrado diferenciarse de los demás países de la región, que aún se mantienen como exportadores básicamente de productos primarios, productos que tienden a perder participación en el comercio y la producción mundiales.(25)

PAISES EN DESARROLLO, NUEVA FUENTE DE INVERSION EXTRANJERA DIRECTA.

Aún cuando la participación de los países en desarrollo en el stock de IED en el exterior es muy baja, apenas el 5% del total en 1993, su importancia se duplicó en el período 1990- 1994, frente al registrado en el quinquenio anterior, estimándose que dicha tendencia ascendente se mantendrá en los próximos años.

La IED originaria de los países en desarrollo procede en su mayor parte de los países asiáticos. En 1993, el 90% de dichos flujos procedió de China, Hong Kong, Corea, Singapur y Taiwán.(26) Los inversionistas principales de América Latina son Brasil y México, aún cuando han empezado a realizar inversiones en el exterior otros países como Chile, Colombia y Venezuela.

Taiwán y China ocupan los dos primeros lugares a nivel mundial como países en desarrollo que realizan inversiones extranjeras directas. El promedio anual de dichas inversiones en el período 1990- 1994, ascendió a 2.640 y 2.429 millones de dólares, respectivamente, valores superiores al total de IED realizadas en el exterior por todos los países de América Latina -cifra que ascendió a 2.095 millones de dólares-.(27)

A fines de 1994, "más de 900 empresas transnacionales chinas habían establecido más de 4.600 subsidiarias extranjeras en 130 países, con una IED acumulada que ascendía a valores entre 5.2 mil millones de dólares y 16 mil millones".(28)

Las IED procedentes de países en desarrollo se localizan en otros países en desarrollo, en su mayor parte en la misma región del país de origen, aún cuando los países industrializados tienden a recibir una proporción creciente de dichos flujos de inversión. Los procesos de integración subregionales tales como el Mercosur y el Mercado Común Andino, han estimulado la realización de inversiones extranjeras directas, dando lugar a una reestructuración regional de las operaciones de las empresas transnacionales localizadas en la región.

Los procesos de integración han tendido a estimular las relaciones económicas sur-sur, tanto en lo correspondiente a comercio exterior como a inversiones extranjeras directas, además de las alianzas estratégicas que han tendido a registrarse entre empresas localizadas en dichos países. Las relaciones económicas sur-sur, en particular la cooperación sur-sur debe ser explorada como una fuente de estímulo al desarrollo económico de los países menos favorecidos actualmente con las corrientes internacionales de capitales y de mercancías.

CONCLUSIONES

Aún cuando las condiciones actuales de la economía mundial son consideradas favorables por los organismos multilaterales, por la convergencia de crecimiento económico y baja inflación en la mayoría de países del mundo, continuan operando, en forma permanente, fuerzas que tienden a profundizar la exclusión de extensas áreas geográficas de países y regiones, de las corrientes comerciales y financieras internacionales, y en consecuencia, a profundizar el subdesarrollo y la marginalidad en esas regiones.

En efecto, la información disponible muestra que en la última década han aumentado las diferencias en el grado de participación de las diferentes regiones y dentro de ellas de los países, en las corrientes comerciales y financieras internacionales, mostrando las diferentes formas de inserción de los mismos en la economía mundial.

Así, mientras un grupo de países en desarrollo de Asia, han aumentado su participación como receptores de inversión extranjera directa y como exportadores de productos industrializados, obteniendo excedentes financieros, hasta convertirse incluso en exportadores de capitales en forma de inversión extranjera directa a otros países en desarrollo e incluso a los propios países industrializados, América Latina ha perdido participación tanto como región de destino de la inversión extranjera directa, como en su calidad de exportadora, aumentando sus necesidades de financiamiento externo y la vulnerabilidad de la balanza de pagos al ingreso de capital extranjero.

Mientras los países asiáticos han aumentado su capacidad productiva y su competitividad obteniendo beneficios de la apertura de los mercados en el mundo y de la globalización, América Latina, en conjunto, ha sufrido un deterioro de su capacidad productiva y de su competitividad, vinculándose como importadora/consumidora de bienes y servicios, utilizando para ello los recursos obtenidos por las privatizaciones de las grandes inversiones del pasado, así como, los ingresos de capitales de corto plazo atraídos por los diferenciales en las tasas de interés y el auge de los mercados de valores.

Aún dentro de estas regiones, se registran importantes diferencias en el grado de participación de los países en las corrientes comerciales y financieras internacionales, existiendo también una concentración en los países de mayor desarrollo relativo. La mayor parte de estos países se encuentran localizados en Asia: encabezados por China, los PARI(29) de primera generación: Corea, Taiwán, Hong Kong, Singapur; los PARI de segunda generación: Tailandia, Malasia, Filipinas e Indonesia; pero también en América Latina: México, Brasil y a cierta distancia, Argentina, Chile y Colombia.

Los procesos de integración subregional y regional han dado un importante impulso a las relaciones económicas Sur-Sur, tendencia que podría continuar profundizándose y ampliándose a una mayor cooperación, considerando que actualmente se encuentran en el Sur los países más dinámicos de la economía mundial.

La tendencia a la globalización no significa crecimiento y progreso económico en forma automática para todos los países del mundo, sino que tiende también a profundizar las desigualdades entre países y regiones y al interior de éstos entre los diferentes grupos sociales, aumentando los extremos de concentración del ingreso para las minorías y de exclusión y marginalización de amplios sectores sociales.
CUADRO N- 1, ANEXO.
PARTICIPACION DE LOS PAISES ASIATICOS DE RECIENTE INDUSTRIALIZACION DE PRIMERA GENERACION* Y DE LOS PRINCIPALES PAISES INDUSTRIALIZADOS EN LAS EXPORTACIONES MUNDIALES DE MANUFACTURAS, 1965- 1993.
- en porcentajes -
PERIODO ESTADOS REINO ALEMANIA JAPON PARI I.
UNIDOSUNIDO
1965- 1969 19.1 10.6 17.1 8.5 2.0
1970- 1974 15.4 8.3 17.7 10.3 3.4
1975- 1979 14.4 7.9 16.9 11.1 4.8
1980- 1985 14.6 6.8 14.8 13.4 6.8
1986- 1990 11.9 6.2 15.6 13.3 8.6
1991- 1993 13.0 5.9 14.2 12.9 9.0
FUENTE: UNCTAD. TRADE AND DEVELOPMENT REPORT,1996, United Nations, New York and Geneva, 1996, p. 93.
* Corea, Taiwán, Hong Kong y singapur.


(1) Ver: FMI.WORLD ECONOMIC OUTLOOK, October 1996, Table A1, p 167.

(2). Ver: Jacob M. Schlesinger. "EE.UU.: un buen pronóstico", The Wall Street Journal Americas. EL COMERCIO, 26 de Febrero de 1997, p. B7.

(3) Ver OCDE. OECD ECONOMIC OUTLOOK, December 1996, Summary of projections, p. X.

(4) Ver:OECD.ECONOMIC OUTLOOK, N- 60, December 1996, p.1.

(5) El aumento sostenido de los precios de las acciones en el mercado de valores norteamericano en los últimos dos años, ha generado temores acerca de la posibilidad de una corrección importante, incluso a nivel del Presidente de la Reserva Federal. Ver: David Wessel. "Greenspan abre la puerta a una posible subida de tasas y la bolsa acusa el golpe", The Wall Street Journal Americas, 28 de Febrero de 1997, p. b-5.

(6) Destaca por su elevado ritmo de crecimiento económico, la China popular, que desde su incorporación al mercado mundial en 1978, ha mantenido un crecimiento promedio anual cercano al 10%. Fuente: FMI. WORLD ECONOMIC OUTLOOK, October 1996, Table A6, p. 175.

(7) Ver: Organización Mundial del Comercio. "En 1995, por segundo año consecutivo, se produjo una vigorosa expansión del comercio mundial.". Comunicado de prensa, PRESS/44, 22 de marzo de 1996, p. 1.

(8) Ver: Organización Mundial del Comercio. "En 1995, por segundo año consecutivo, se produjo una vigorosa expansión del comercio mundial", COMUNICADO DE PRENSA, PRESS/44, 22 de Marzo de 1996.

(9) El comercio se mide en valores brutos, mientras que el PIB constituye un valor agregado, razón por la que el comercio puede superar al PIB.

(10) Ver: GATT. TENDENCIAS Y ESTADISTICAS DEL COMERCIO INTERNACIONAL, 1994, Ginebra, Suiza, 1995. Cuadro II.15 y gráfico II.5, p. 30.

(11) UNCTAD. TRADE AND DEVELOPMENT REPORT, 1996, United Nations, Table 27, Shares in world exports of manufactures of first-tier NIEs and major industrial countries, 1965- 1993, p. 93.

(12) Ver: OMC. FOCUS, Boletín de información, N- 2, Marzo-Abril de 1995, p.9.

(13) Ver: United Nations Conference on Trade and Development. WORLD INVESTMENT REPORT 1995, Transnational Corporations and Competitiveness, United Nations, New York and Geneva, 1995, p.36.

(14) Ver: Vera-Vassallo, Alejandro C. "La inversión extranjera y el desarrollo competitivo en América Latina y el Caribe". Revista de la Cepal N- 60, Diciembre de 1996, p.135.

(15) Ver un análisis detallado de estos aspectos, en: UNCTAD. WORLD INVESTMENT REPORT, 1995, United Nations, New York and Geneva, 1995, pp. xxvii- xxxiv.

(16) Ver: United Nations Conference on Trade and Development. WORLD INVESTMENT REPORT 1995, Transnational Corporations and Competitiveness, United Nations, New York and Geneva, 1995, p. 43.

(17) Ver: United Nations Conference on Trade and Development. WORLD INVESTMENT REPORT 1995, Transnational Corporations and Competitiveness, United Nations, New York and Geneva, 1995, Table II.2, p. 52.

(18) Ver: Naciones Unidas. LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES EN EL DESARROLLO MUNDIAL. TENDENCIAS Y PERSPECTIVAS. Nueva York, 1989, Cuadro V.1, p. 70.

(19) Ver: UNCTAD. WORLD INVESTMENT REPORT 1995,Transnational Corporations and Competitiveness, United Nations, New York and Geneva, 1995, Table I.3, p. 12.

(20) Sigla en inglés NAFTA, North American Free Trade Area.

(21) Ver: Loyola Campos, Alicia. "Inversión extranjera en América Latina: de la expansión a la incertidumbre", Banco Nacional de Comercio Exterior. COMERCIO EXTERIOR,Vol. 45, Núm. 4, México, Abril de 1995, pp. 327- 334.

(22) Ver: CEPAL. BALANCE PRELIMINAR DE LA ECONOMIA DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE, 1995, Santiago de Chile, p.12.

(23) Sigla en inglés, NICS, New Industrialized Countries.

(24) Ver: UNCTAD. TRADE AND DEVELOPMENT REPORT 1996, New York and Geneva, 1996, Table 32, Primary Commodities and Labour-Intensive and Resource- Based exports as a share of total Non-Oil exports of selected developing countries and regions, 1965- 1994.

(25) Ver: Salgado Tamayo, Wilma. "Productos primarios y mano de obra no calificada, pierden participación como factores de producción", en CAAP. ECUADOR DEBATE, N- 39, Quito- Ecuador, diciembre de 1996, pp. 53- 66.

(26) Ver: UNCTAD. WORLD INVESTMENT REPORT, 1995, United Nations, New York and Geneva, 1995, p. 33.

(27) Ver: UNCTAD. WORLD INVESTMENT REPORT, 1995, United Nations, New York and Geneva, 1995, Table I.11 Average annual FDI outflows from developing economies and the world, 1970- 1994, p. 34.

(28) Ver: UNCTAD, WORLD INVESTMENT REPORT, 1995, United Nations, New York and Geneva, 1995, p. 56.

(29) Países Asiáticos de Reciente Industrialización.