ECODEB, 12/01/96, LA CONSERVACION Y DISOLUCION DE LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES NO CAPITALISTAS EN QUITO 1

Ecuador Debate

País/Country: Ecuador

Centro Andino de Acción Popular

Autor/Author: Alan Middleton y Robert Kelly

Número/Number: 39

Frecuencia/Frequency: Quadrimestral/3 yearly


Fecha/Date: 12/01/96

En los debates acerca de desarrollo de los años sesenta y setenta, la teoría económica neo-clásica y el Marxismo ortodoxo estaban de acuerdo en una cosa -que la producción de pequeña escala desaparecería con la evolución del capitalismo en América Latina. Con el creciente interés en el 'sector informal' y la 'marginalidad', sin embargo, visiones alternativas empezaron a emerger. Hace veinte años que Aníbal Quijano argumentó que, en vez de desaparecer, la pequeña producción no capitalista estaba siendo expandida y modificada debido a su nuevo modo de articulación en la estructura económica global (Quijano, 1974). De manera similar, Le Brun and Gerry argumentaban que mientras que en los países desarrollados la pequeña producción no capitalista es residual y tiende a desaparecer, en las economías periféricas 'parece ser el aspecto de conservación el que predomina' (Le Brun and Gerry, 1975, 9). Por el contrario a lo que se pensaba previamente, que estaba basado en la experiencia de Gran Bretaña en el siglo XIX y que asumía que las formas de producción tradicionales declinarían con el desarrollo económico, la experiencia de los países en vías de desarrollo en la última parte del siglo XX estaba guiando a algunos economistas a la conclusión de que los pequeños productores del 'sector informal' crecerían en número.

Si estas actividades estaban en vías de expansión, como Quijano y otros sugerían, no había evidencia para concluir como este hecho se daba. ¿Estaban todas las actividades de la pequeña producción no capitalista en vías de expansión? ¿o estaban algunas expandiéndose y otras declinando con el resultado neto siendo el crecimiento en números absolutos? Si estaban siendo modificadas, ¿en qué sentido?, ¿estaba la estructura del sector cambiando, estaban las estructuras internas de las empresas siendo mofidicadas, o estaban sus relaciones exteriores con otras empresas sufriendo un cambio? Si uno o más de estos procesos estaban sucediendo, ¿qué estaba pasando precisamente en este proceso de cambio? Bettleheim, quien tomó el punto de vista de que las formas de producción no capitalista desaparecerían, argumentaba que serían "reestructuradas" (disolviéndose parcialmente) y por lo tanto 'se subordinarían a las relaciones capitalistas predominantes (y de esta forma se conservan)' (Bettleheim, 1972, 279).

Estas cuestiones teóricas no fueron discutidas empíricamente. Los planificadores de políticas fueron dejados con un amplio pero no corroborado consenso de que las actividades económicas de pequeña escala probablemente declinarían en importancia en el mismo sentido que lo habían hecho en los países desarrollados, y que las dinámicas de cambio no podían ser explicadas. Pero, la cuestión de la conservación o disolución de la producción de pequeña escala en los países en vías de desarrollo es de importancia central para la formulación de políticas para la eliminación de la pobreza urbana y la promoción del crecimiento económico. La carencia de evidencia empírica también dejó la puerta abierta a los neo-liberales para retornar a modificar y desarrollar las interpretaciones neo-clásicas tradicionales acerca del futuro de los pequeños productores no capitalistas, caracterizándolos como micro-empresarios quienes pudieran ser el futuro dorado del capitalismo en América Latina.

Dejando aparte la noción ideológicamente incitada de que los pobres urbanos quienes limpian los zapatos y los coches de las clases medias, o quienes venden pequeñas cantidades de comestibles o tabaco en las esquinas, son micro-empresarios quienes deben de ser aplaudidos como la encarnación del espíritu del libre capitalismo, la cuestión fundamental para los economistas neo-liberales con respecto a los productores de pequeña escala era ¿Por qué no están haciéndose empresas capitalistas? De acuerdo con este pensamiento, los productores de pequeña escala en el 'sector informal' deberían haber estado desarrollando empresas formales de gran escala y si esto no estaba ocurriendo ¿Qué estaba impidiendo el crecimiento? La interpretación legalista de De Soto acerca del proceso de cambio, o de la carencia de tal, asume que los productores de pequeña escala son parte de un restringido sector económico, el cual podría ser el motor de crecimiento de la macro-economía si las restricciones fueran eliminadas (De Soto, 1987; Middleton, 1991).

Esta interpretación, la cual se encontró inmediatamente favorecida por la teoría de crecimiento del libre-mercado re- emergiendo en los años ochenta, presenta a los 'informales' como una nueva clase de negocios quienes harían una completa contribución empresarial al crecimiento económico si las reglas y regulaciones burocráticas del estado fueran eliminadas. Se ha pensado que parte de la solución yace en la aplicación de políticas neo-liberales de ajuste, las cuales liberan los mercados y reducen el papel del estado en la economía. Hay varias características subrayadas de la visión neo-liberal de los productores de pequeña escala que son cuestionables; tres de ellas serán tratadas en este artículo: que el sector es homogéneo, que todos los sectores de la sub- economía micro-empresarial tienen un potencial de crecimiento, y que las políticas de ajuste beneficiarían a las empresas no capitalistas de pequeña escala.

En una publicación anterior se argumentaba que no es útil analizar las actividades del sector informal como si fueran una masa homogénea y que la identificación de algún nivel de disgregación es necesaria si vamos a desarrollar políticas con sentido para las actividades económicas de pequeña escala (Middleton, 1995). Los niveles de disgregación y las categorías conceptuales usados en cualquier análisis reflejarán las predisposiciones teóricas de los escritores. Adicionalmente, cuando discutimos la conservación y disolución, nos podemos estar refiriendo a cambios en el número total de empresas por una parte, o al crecimiento y declive dentro de las empresas, por otra parte. Estos dos tipos de cambio pueden tener lugar simultáneamente. En este artículo, sin embargo, solamente nos concierne el número de empresas, qué les ocurre cuando la economía prospera o se deteriora, cómo son los diferentes tipos de actividad afectados por el cambio económico en el contexto de la economía nacional, y cómo esto influye en la estructura local de la pequeña producción no capitalista.

La trama histórica que fue usada en el artículo anterior, distinguía entre las formas de producción capitalistas y no capitalistas, de tal manera que en las formas no capitalistas el dueño del negocio es también el productor, mientras que en el negocio capitalista el dueño de los medios de producción está solamente concentrado en la organización del trabajo no está directamente envuelto en el proceso de producción. La diferenciación entre formas de producción no capitalista tiene lugar a nivel de las relaciones de distribución. Algunos producen directamente para clientes, otros para los mercados abiertos, y otros producen para otros productores. La investigación anterior también señalaba que hay un límite de tamaño para los productores no capitalistas. Tal y cómo las empresas crecen por encima de 5-7 trabajadores, el dueño está obligado a dedicar su tiempo a la administración en exclusivo. No siendo capaz de gestionar y producir con sus manos al mismo tiempo, el dueño se convierte en un pequeño capitalista. En este artículo, vamos a tratar con empresas que tienen hasta siete personas trabajando.

En el trabajo anterior, una distinción básica entre los productores de los medios de subsistencia (MdS), los productores de los medios de producción (MdP), y los productores de los artículos de lujo fue también hecha. Los productores de los medios de subsistencia son aquellas pequeñas manufactureras que producen para necesidades básicas, e incluyen, por ejemplo, sastres y modistas, zapateros y constructores de muebles. Los productores de los medios de producción son aquellos cuyos productos y/o mano de obra esporádica se reincorporan al proceso de producción; estos incluyen a ingenieros mecánicos y electrónicos, trabajadores de imprentas, pintores y rotulistas. Aquellos que producen artículos de lujo incluye, por ejemplo, a los joyeros.

El artículo anterior mostraba que en un período de crecimiento económico y en el contexto de una ciudad en expansión, el número total de pequeños productores no capitalistas permaneció relativamente constante. También mostró, sin embargo, que esta relativa estabilidad era el resultado de unos diferenciados modelos de crecimiento para los diferentes tipos de actividad. Esto es, que algunas actividades crecieron en número mientras que otras descendieron.

De acuerdo con la predicción de un artículo anterior (Middleton, 1981; traducido en Middleton, 1991), fue mostrado que así como el mercado de artículos de subsistencia crece, la inversión capitalista desplaza la mano de obra resultando en una creciente competencia entre los pequeños fabricantes no capitalistas y los productores capitalistas, y en vez del crecimiento de la pequeña producción no capitalista para satisfacer el mercado en expansión, hubo un declive. La inversión en gran escala desde arriba desplazó a los pequeños productores de los medios de subsistencia. Por otro lado, el número de productores de bienes de capital o cuya mano de obra podía reincorporarse al proceso de producción, creció.

Estos cambios, sin embargo, tuvieron lugar en el contexto del rápido crecimiento de la economía Ecuatoriana entre 1975 y 1982. En este artículo llevaremos el análisis previo un paso adelante. Recientemente una investigación se ha llevado a cabo para descubrir que ha ocurrido en el período de 1982-1995, cuando la economía Ecuatoriana fue sujeta a políticas de ajuste neo-liberal en un intento de tratar con el problema de la creciente deuda, y cuando atravesó intermitentes crisis naturales, experimentó dos años distintos de declive del PIB, y tuvo en general unas tasas de crecimiento mucho más reducidas. Mientras que no podemos establecer una relación de causa y efecto entre el crecimiento y el declive de la economía nacional y las fortunas de las pequeñas empresas no capitalistas, un análisis de la producción artesanal en Quito proporciona algunas percepciones acerca de esta relación.

La Economía del Ecuador: 1975-1982 y 1982-1995

La evolución de la inserción del Ecuador en el sistema económico internacional ha tenido un efecto en su trayectoria de desarrollo y podríamos esperar que esto tuviera algún impacto en las fortunas de los pequeños productores no capitalistas. Los dramáticos cambios en los precios del petróleo a nivel internacional en 1972, en un tiempo en el cual la producción del Ecuador estaba iniciándose, produjo un considerable cambio estructural en la economía nacional. Entre los años 1972 y 1973, el Producto Interno Bruto (PIB) creció alrededor de un 25.3% y durante el resto de la década creció una tasa media anual de un 6% (Banco Central, 1980). Sin embargo, el crecimiento después de 1972 no solamente fue debido a la producción de petróleo. Otros sectores de la economía fueron también estimulados por la bonanza del petróleo, y si excluimos a éste, la economía creció un índice de un 10.4% por año entre 1972 y 1976. La manufactura creció un promedio de 14% entre 1970 y 1975 (Salgado, 1987) y en el último año de este período, el año en el cual la primera parte del trabajo de campo para esta investigación fue llevada a cabo, creció un 19%. Sin embargo, como resultado del flujo de divisas externas y de la presión que resultó de la creciente demanda, la inflación alcanzó un 23% en 1974.

Más adentrados en la década, cuando los precios del petróleo y la economía se estabilizaron, los índices de crecimiento cayeron aproximadamente en un 6%. Alrededor de 1976 la deuda externa empezó a crecer dramáticamente y hacia 1979, se contaba como un 65% de las ganancias de exportaciones (Salgado, 1987). Las importaciones también se incrementaron rápidamente entre los años 1970 y 1979 (22% por año), en parte debido a los esfuerzos del gobierno para reducir los costos de las importaciones de capital y artículos intermedios para estimular la industrialización. Sin embargo, mientras la industria era cada vez más dependiente de las exportaciones, en estos años se vio también el principio de la exportación de artículos manufacturados, y el crecimiento general de las exportaciones, de un 30% al año, fue más alto que el de las importaciones (Salgado, 1987).

El impacto de este crecimiento en la estructura de empleo fue considerable: más de 59.000 trabajos fueron creados en industria entre los años de los censos, 1974 y 1982, el empleo agrícola cayó en términos absolutos y también relativos y los servicios aumentaron ocupando del 36% al 50% de la población económicamente activa. En las áreas urbanas hubo un rápido crecimiento del empleo en el sector formal de la economía y una expansión del empleo de la clase media, pero la distribución de salarios empeoró y hay alguna evidencia de que las condiciones de los más pobres no mejoraron en términos absolutos.

Entre 1979 y 1982, siendo este último el año de la segunda encuesta de los pequeños productores no capitalistas, el aumento de la deuda externa y las resultantes presiones financieras llevaron a una gran caída de las reservas internacionales y al flujo de capital. En 1981 y 1982, más del 70% de las ganancias de exportaciones se habían ido en atender la deuda, llegando a ser casi la mitad del PIB en el último año (Salgado, 1987). El impacto en las finanzas del sector público fue tal que el gobierno fue forzado a aumentar los salarios mediante el incremento de los precios de la gasolina y aumentando varios impuestos, incluyendo aquellos en transacciones comerciales. El PIB empezó a descender en 1981 y hubo una caída en la inversión en el mismo año. La situación se deterioró incluso más en 1982 y el empeoramiento del problema de la balanza de pagos llevó a la devaluación del sucre y a una serie de medidas para disuadir las importaciones. El PIB descendió en 1982 y registró un descenso del 2.8% en 1983, y en este mismo año las importaciones cayeron alrededor de un 35%.

El año 1982 vislumbró el principio de las políticas de ajuste del Ecuador, con un incremento en las tasas de interés, la creación de dos mercados oficiales de cambio y la devaluación del sucre. Sin embargo, cuando la encuesta de pequeños productores no capitalistas tuvo lugar en aquel año, estas medidas no habían empezado a tener un impacto. La capacidad de gasto del consumidor todavía era alta y el sector informal estaba todavía bajo la influencia de los años de crecimiento. El período de 1975-1982 representa un período relativamente auto-contenido en la historia de la economía de Ecuador y las encuestas que fueron llevadas a cabo en cada uno de los años proporcionan una percepción del impacto del crecimiento económico en las fortunas de los pequeños productores no capitalistas.

Desde que las medidas de ajuste neo-liberal fueron introducidas en 1982, un gobierno tras otro han seguido estrategias similares, en mayor o menor grado (Acosta, 1996). Las políticas de ajuste inicialmente rotaron en torno a una serie de mini devaluaciones, tasas de interés más altas y control del presupuesto público. Después de que las inundaciones contribuyeran a aumentar los problemas económicos del país en 1982, la inflación alcanzó el 52% en 1983, la devaluación acumulativa fue del 27% en el mismo año y en 1984 las tasas de interés habían alcanzado el 21%. El aumento salarial del sector público fue suspendido, así como el presupuesto público para algunos artículos, el precio de los combustibles aumentó, nuevos controles a las importaciones fueron introducidos y los aranceles fueron elevados. Un cambio de gobierno en Septiembre de 1984 dio un nuevo énfasis a la dirección neo-liberal de la política de gobierno. El control de la inflación se convirtió en una prioridad, y la gestión de las tasas de interés y la liberalización del sistema de cambio fueron las herramientas de la política económica. Las tasas de interés fueron de nuevo incrementadas, la devaluación se convirtió en la principal medida para atajar el problema de la balanza de pagos, la protección de la producción interior fue reducida, el control de los precios al consumidor cesó, los impuestos en transacciones comerciales fueron elevados, varios impuestos indirectos fueron introducidos y otros fueron aumentados y los precios del combustible subieron. La producción industrial se redujo durante tres años consecutivos entre 1983 y 1985, las exportaciones no petroleras cayeron por debajo de los niveles de 1979 (de lo cual, la causa principal fue el intenso declive de la exportación de artículos industriales), hubo una aguda caída de las importaciones de bienes de capital para la industria, el transporte, la construcción y el déficit del presupuesto del estado aumentó un 58% entre 1984 y 1985. En 1986, los salarios reales eran un 78% del nivel alcanzado en 1980 y el desempleo y subempleo se habían deteriorado significativamente (Salgado, 1987).

El terremoto de 1987 aportó un nuevo ímpetu a la decayente espiral, el oleoducto sufrió daños de consideración y causó la suspensión de las exportaciones de petróleo, que junto con el deterioro de los precios de éste, contribuyeron a que el valor de las exportaciones de petróleo cayera en un 39% aquel año. El PIB cayó un 6% en 1987 (Banco Central, 1995). Esta era la segunda vez en cuatro años que el país experimentaba un severo crecimiento negativo. Sin embargo, la manufactura, la cual había crecido una tasa media anual de un 10% entre 1975 y el final de 1981, decreció en una proporción de un 0.64% al año en el período 1982-86, creció un 1.7% en 1987 y un 2% en 1988.

La austeridad continuó durante el período del nuevo gobierno, que tomó el poder en 1988, aunque su manera de tratar el control de la inflación, la masiva deuda externa y un déficit fiscal era más gradual. Se cancelaron los subsidios para las necesidades básicas, el precio de la gasolina y la energía eléctrica se aumentaron substancialmente y, aunque los salarios mínimos reales también se aumentaron, esta última medida no apoyó a los trabajadores informales. De nuevo se volvió a una política de mini devaluaciones y a un control más fuerte de las importaciones (Thoumi y Grindle, 1992). En 1989, la producción manufacturera declinó en un 5% y en 1990 el crecimiento fue nulo. Desde entonces ha habido una tasa promediada de crecimiento anual para el sector manufacturero de cerca del 3%. Sin embargo, durante el período de 1982 hasta 1994, el promedio de la tasa de crecimiento anual en la industria manufacturera fue de un escaso 0.78%.

A través de América Latina, hubo una creciente informalización de la mano de obra urbana durante el período de 1980 a 1992 (ILO, 1995). En Ecuador, esta tendencia ha tenido lugar al menos desde 1974 (Pita, 1992). El cuadro Nº 1 muestra que así como la población económicamente activa creció un 112% entre 1974 y 1990, el número de autoempleados en la ciudad, el cual puede ser tomado como un equivalente del sector informal, creció un 179%. El empleo en manufacturas aumentó en términos absolutos durante todo el período, pero como proporción del total de la mano de obra su importancia decreció considerablemente entre 1982 y 1990.

CUADRO 1

POBLACION URBANA ECONOMICAMENTE ACTIVA DEL CANTON QUITO,
1974, 1982 y 1990

  TOTAL EN 1974 TOTAL EN 1982 TOTAL EN 1990
  Numero% Numero% Numero%
Población total de mas de 10 años446,475 623,750 857,015 
PEA total206,352100.00297,051100.00 438,252100.00
Industrias manufactureras36,33817.656,45219.074,02116.9
Cuenta Propia34,74016.850,75017.197,05322.1

Este contexto es importante para comprender los procesos de cambio en la pequeña producción no capitalista entre 1975 y 1982 y entre 1982 y 1995. Sin pretender hacer una crítica de las políticas de ajuste estructural, podemos no obstante cuestionar si hay alguna evidencia de que estas políticas beneficien a los pequeños productores no capitalistas tal y como las teorías De Soto y otros sugerían. Durante todo el período de veinte años, los artesanos Ecuatorianos también se beneficiaron de un 'ambiente permisivo', en el sentido de que varias leyes y estatutos se habían ofrecido defender, promocionar, liberarlos de impuestos y excluirlos de la necesidad de cumplir con las leyes del trabajo. Razonablemente, podíamos esperar que esta combinación de políticas permisivas y de ajuste estructural hubieran tenido un impacto positivo en las fortunas de los pequeños productores no capitalistas. Sin embargo, antes de analizar qué es lo que ocurrió, es necesario explicar un poco la metodología.

Metodología

La primera encuesta de los pequeños productores no capitalistas tuvo lugar en Quito en 1975 tras discusiones con colegas de la Junta Nacional de Planificación quienes estaban familiarizados con la estructura económica de la ciudad. Se llevó a cabo una investigación en tres zonas de Quito las cuales eran adyacentes entre si y las cuales tenían ligeras diferencias en sus características económicas pero que habían sido identificadas como las principales áreas de pequeños fabricantes manufactureros y comerciantes no capitalistas en la ciudad en aquel momento (Middleton, 1979, apéndice 1). Una de estas zonas, a la que nos referimos como área 1 en este artículo, era el área principal de producción artesanal de la ciudad extendiéndose desde La Libertad a San Roque junto con el sector norte de El Panecillo y tan lejos como la estación de autobuses de El Cumandá y la Recoleta. La proliferación de pequeñas empresas de todos los tipos fue juzgada de ser representativa del 'Pericentro" de toda la ciudad.

La segunda área se extendía desde la Recoleta hacia el sur a lo largo de la Avenida Maldonado y hacia el este, subiendo hacia la cordillera para abarcar los barrios de Chaguarquingo, Ferroviaria Baja y Ferroviaria Alta. Este sector que además incluía algunas viviendas de clase media baja, se consideraba como típico del sur de la ciudad.

La tercera zona, se encontraba en el viejo centro comercial del barrio de la González Suárez, ahora conocido como 'Centro Histórico'. Este era el corazón de las actividades formales e informales de intercambio en 1975.

Durante un período de dos meses, se trazó un mapa de todos los establecimientos en estas tres áreas, que empleaban un número mayor de siete personas, incluyendo al dueño. Los mapas resultantes proporcionaron un punto de partida para la redelineación de las tres áreas en 1982 y 1995. En 1975, todas las pequeñas empresas no capitalistas fueron registradas, incluyendo almacenes, tiendas, bares, restaurantes y otros servicios. En 1982 y 1995, sólo aquellas actividades que fueron consideradas como 'artesanales' por la Ley Ecuatoriana fueron contadas. El ejercicio del trazado de un mapa fue seguido por una serie de encuestas y entrevistas las cuales no serán presentadas en este artículo. Lo que sigue es un análisis más detallado de los componentes del cambio durante un período de veinte años. Las cuestiones que se discutirán son: el crecimiento y decrecimiento de los diferentes tipos de actividad y las diferencias espaciales en cuanto a crecimiento y decrecimiento.

No obstante, debe mencionarse que la investigación está concentrada solamente en una parte de la ciudad. Por lo tanto, tenemos que ser modestos acerca de lo que reclamamos para los resultados que siguen. La ciudad ha crecido y es posible que la creciente demanda habrá quizás causado un cambio en el número total de pequeños productores no capitalistas a través de la ciudad, lo cual no será recogido en esta investigación de campo. No obstante, los resultados ofrecen una percepción de los procesos de cambio que están dándose.

La Informalización de la Mano de Obra y el Crecimiento y Decrecimiento de los Pequeños Productores no Capitalistas.

En el cuadro Nº2 también muestra que el cambio durante este período no ha sido uniforme en las tres áreas geográficas de estudio. En el primer período, un pequeño descenso en el área 'pericentral' (5%), que había sido el corazón de la actividad artesanal de la ciudad, fue compensado por un pequeño incremento en el 'Sur' (2%) y un gran porcentaje de crecimiento en el Centro Histórico de la ciudad (28%).

CUADRO 2

CRECIMIENTO Y DECRECIMIENTO EN EL NUMERO DE TALLERES EN CADA AREA

  19751982 1995 Cambio (%)
  Numero%Numero%Numero%1975- 19821982-19951975- 1956
Area 11,01344.798041.259833.5 - 4.9-39-42
Area 289939.091738.587048.7 2.0-5.1-3.2
Area 337816.348320.331817.8 27.8-34.2-15.9
TOTAL2,30810023801001,7861003.1-25-22.6

En el segundo período, la situación es bastante diferente. Hubo un declive en las tres áreas pero también hubo un considerable cambio en el modo en el que el declive fue espacialmente distribuido. Entre 1982 y 1995, el 'Pericentro' continuó siendo el sector de mayor descenso (-39%), pero este fue seguido de cerca por el Centro Histórico, el cual mostró un descenso de un 34%. Desde un período de crecimiento artesanal en los años inmediatamente posteriores al 'boom' del petróleo, la importancia de este sector como centro de producción se deterioró rápidamente así como la producción fue reemplazada por el comercio y nuevos centros comerciales fueron creados en otras partes de la ciudad. Comparado con el 'Pericentro' y con el Centro Histórico, sin embargo, el declive en el 'Sur' fue ligero (-5%).

En declive general de un 23% para el período de veinte años está, por lo tanto, formado por distintos movimientos de crecimiento y decrecimiento en diferentes períodos y en diferentes áreas geográficas de la ciudad. Claramente, la cuestión de la conservación y disolución es más compleja de lo que las teorías neo-liberal y neo-marxista nos conducirían a creer. Si miramos ahora a los cambios que están dándose en los distintos tipos de actividad, esta complejidad aparece más explícita.

La Estructura Cambiante de la Producción

CUADRO 3

LA ESTRUCTURA CAMBIANTE DE LA PRODUCCION EN QUITO POR ACTIVIDADES,
1975-1982

LAS TREAS AREAS

TOTAL EN 1975TOTAL EN 1982TOTAL EN 1995CAMBIOCAMBIOCHANGEAVERAGE ANNUAL CHANGE
ACTIVIDAD NUMERO%NUMERO%NUMERO%1975-82
%
1982- 96
%
1975-95
%
1975- 82
%
1982-95
%
Sastres594.00 25.74501.0021.05293.0016.41- 15.65-41.50-50.67-2.24-3.19
Zapateros 504.0021.84427.0017.94 235.00 13.15- 15.28-45.00-53.37-2.18-3.45
Carpinteros272.0011.78216.009.16153.008.57- 19.85-29.80-43.75-2.64-2.29
TOTAL MdS 1,370.0059.361,146.00 48.15681.0038.13- 16.35-40.60-50.29-2.34-3.12
Mecanicos341.0014.77377.0015.84 316.00 17.6910.56-16.20 - 7.33+1.51-1.25
Pintores 90.003.90131.005.5093.005.2145.56-29.003.33+6.51-2.23
Empresas 79.003.42137.005.76132.007.3973.42-3.6067.09+10.49- 0.27
TOTAL MdP 510.0022.10645.0027.10541.0030.2926.47-16.106.08+7.28- 1.24
Joyeros136.00 5.89201.008.45133.007.4547.79-33.80 - 2.21+6.83-2.60
Otros292.0012.65388.0016.30431.0024.1332.88+11.1047.604.70- 0.85
TOTAL2,308.00 100.002,380.00100.001,786.00100.003.12-24.9022.620.45- 1.92
En el cuadro Nº 3, el ascenso de un 3.1% en el número de pequeñas empresas no capitalistas entre 1975 y 1982 está desglosado por actividades. El cuadro además divide las actividades del artesano como productor de los medios de subsistencia (MdS), productor de los medios de producción (MdP) y otros. Se muestra el número de empresas en cada tipo de actividad en 1975, 1982 y 1995. El cuadro Nº 4 muestra el número y porcentaje de empresas que desaparecieron entre 1975 y 1982 y entre 1975 y 1995. Además tiene el número de empresas que eran nuevas en 1982 y 1995 y las tasas de reemplazo para aquellas que habían desaparecido.

CUADRO 4

TASAS DE DESAPARICION Y REEMPLAZO 1976-1982
LAS TREAS AREAS

ACTIVIDAD TOTAL EN 1975 SITUACION EN 1982
NO EXISTE MAS NUEVO 1982
NUMERO
TASA DE
REEMPLAZAMIENTO %
NUMERO% NUMERO%
Sastres 594.00 25.74403.0067.85310.0076.92
Zapateros504.0021.84288.0057.14211.0073.26
Carpinteros272.0011.78187.0068.75130.0069.52
TOTAL MdS1,370.0059.36878.0064.09651.0074.15
Mecanicos341.0014.77216.0063.34262.00121.30
Pintores90.003.9050.0055.5691.00182.00
Empresas79.003.4246.0058.23104.00226.09
TOTAL MdP510.0022.10312.0061.18457.00146.47
Joyeros 136.00 5.8960.0044.12125.00208.33
Otros292.0012.65183.0062.67279.00152.46
TOTAL2,308.00100.001,433.0062.091,512.00105.51

CUADRO 4 Continuado

ACTIVIDAD SITUACION EN 1995
NO EXISTE MAS NUEVO 1995
NUMERO
TASA DE
REEMPLAZAMIENTO %
NUMERO%
Sastres 531.0089.39230.0043.31
Zapateros 422.0083.73153.0036.26
Carpinteros 235.0086.40116.0049.36
TOTAL MdS 1,188.0086.72499.0042.00
Mecanicos 302.00 88.56277.0091.72
Pintores 70.0077.7873.00104.29
Empresas 64.0081.01117.00182.81
TOTAL MdP 436.0085.49467.00107.11
Joyeros 103.0076.74100.0097.09
Otros 252.0086.30391.00155.16
TOTAL 1,979.0085.751,457.0073.62

El cuadro Nº 3 muestra que el número de productores tradicionales de medios de subsistencia en Quito descendieron en un 16% entre 1975 y 1982, mientras que las actividades más modernas que producen medios de producción o los que proporcionan mano de obra para el sector formal crecieron en un 26%. El número de sastres, zapateros y carpinteros, decrecieron, mientras que los mecánicos, pintores y trabajadores de las imprentas aumentaron2. El número de productores de artículos de lujo, joyeros, se elevó incluso más rápidamente que el de los productores de los MdP (48%).

Por lo tanto, en este período de rápido crecimiento económico, complicados cambios estructurales han tenido lugar en la pequeña manufactura no capitalista. Un ligero cambio en los números generales enmascara una dinámica más profunda y a pesar del hecho de que la población de las áreas de estudio y de todo Quito aumentaron durante los años setenta, el número de pequeños productores no capitalistas que satisfacía la demanda de necesidades básicas descendió. La creciente demanda de artículos de subsistencia fue satisfecha por el crecimiento de la producción capitalista y el número de productores tradicionales decreció. Durante este período, sin embargo, una creciente demanda de bienes de los productores capitalistas en expansión estimuló ciertos tipos de producción de pequeña escala, de tal modo que esas actividades aumentaron y los productores de los medios de producción de pequeña escala crecieron de un 21% a un 27% del total de pequeños productores no capitalistas. Una cuestión importante para el trabajo de campo de 1995 era si estas tendencias se mantendrían durante un período de crecimiento lento y de crisis intermitentes.

Durante el siguiente período, 1982-95, el número de empresas en todas las ramas de la actividad decreció, con la excepción de 'otros'. Los productores tradicionales de ropa y zapatos decrecieron con una tasa media anual aún más rápida que lo previamente ocurrido; todos los productores de los medios de producción también descendieron en número, comparado con los aumentos del primer período, a excepción de los carpinteros que decrecieron a un ritmo más lento. Los talleres mecánicos, que habían crecido en un 11% en el primer período y cuyos trabajadores poseían habilidades que podían ser adaptadas para satisfacer la creciente demanda de reparaciones de artículos producidos en el sector capitalista, decrecieron en un 16% entre 1982 y 1995. Para los pintores y rotulistas, el cambio fue incluso más dramático. El crecimiento de un 46% se colapsó en un descenso de un 29%, así como la tecnología moderna y la introducción de nuevos materiales constreñían a los artesanos tradicionales. Solamente en las imprentas algo así como el mismo número de talleres se mantuvo, aunque había también un pequeño declive en este sub-sector. Los joyeros, quienes habían mostrado un ascenso de casi un 7% al año en el primer período, decrecieron un 2.6% al año entre 1982 y 1995, resultando menos joyeros en 1995 que en 1975. Deducido de las entrevistas con joyeros, no hay duda de que esto está relacionado con un aumento del crimen en el período analizado, lo que causa que el público compre menos joyería que antes.

No existe duda de que durante el período de ajuste desde 1982, los artesanos de Quito han sufrido considerablemente y juegan ahora un papel más pequeño en la economía urbana. Por razones que no se desarrollarán en este artículo, incluso aquellos productores de quienes sus productos y mano de obra podían ser absorbidos por el creciente capitalismo o de quienes sus habilidades podían ser convertidas en actividades de reparación relevantes para prolongar la vida de los artículos producidos en el sector capitalista, empezaron a entrar en decadencia.

Algunos tipos de actividad, sin embargo, si crecieron en número. En la categoría de 'otros' el aumento está casi exclusivamente controlado por el aumento en el número de panaderos y de salones de belleza durante el período. Estos aumentaron un 300% y un 160% respectivamente. Las formas modernas de producción y distribución del pan y otros productos derivados de la harina todavía no han penetrado en los barrios de la clase obrera de la ciudad. Las razones de esto son complejas, pero al menos parte de la explicación puede yacer en el hecho de que muchos de estos barrios son relativamente inaccesibles o muy caros de ser alcanzados por los camiones de reparto a diario y la gente que vive en ellos cada vez más, gana sus salarios por día y sólo compran lo necesario para mantenerse y mantener a sus familias día a día.

El aumento de los salones de belleza en Quito es también impresionante. Las peluquerías tradicionales, por otro lado, decrecieron un 39%. Si tomamos juntos, peluquerías, salones de belleza, que son considerados como artesanos por la ley Ecuatoriana pero cuyos trabajadores serían contados como del sector servicios en la economía desarrollada, juntos aumentaron un 49%.

A pesar del declive que ha tenido lugar en casi todas las actividades entre 1982 y 1995, la estructura de la producción ha continuado cambiando en el mismo sentido que anteriormente. Esto es, como una proporción de todas las pequeñas actividades, los productores de artículos de subsistencia han continuado convirtiéndose en menos importantes que los productores de los medios de producción. Entre 1975 y 1995, la proporción de productores de los medios de subsistencia cayó de un 59% de todos los pequeños productores a un 38%, y la proporción de los productores de los MdP creció de un 22% a un 30%. Aunque ha sido una espiral descendente para todas estas actividades en el segundo período, la creciente importancia relativa de los productores de los MdP permaneció como una característica de la estructura cambiante.

El cambio en el número de empresas entre 1975 y 1995 es el resultado de una combinación de factores. Algunos pequeños productores no capitalistas han sobrevivido durante un período de veinte años. Otros han desaparecido y otros nuevos han sido creados. Es la suma de estos tres factores -sobrevivencia, desaparición y nuevas aperturas- la que produce las cifras de 1982 y 1995. El estudio de 1982 mostró que los cambios en la estructura de la pequeña producción no capitalista eran el resultado del hecho de que nuevas empresas fallaron en aparecer dentro de la producción de los medios de subsistencia. En general los índices de cierre eran sólo ligeramente más altos que los de los productores de los medios de producción (64% en contra de 61%), mientras que las tasas de reemplazamiento para los sastres, zapateros y carpinteros eran razonablemente consistentes, de tal modo que cerca de tres cuartas partes de las empresas que estaban desapareciendo estaban siendo reemplazadas, mientras que había una amplia variedad en los índices para los talleres mecánicos, pintores y trabajadores de imprentas. Sin embargo, el alcance general era tal que mientras sólo un 70% de los carpinteros estaban siendo reemplazados, por cada trabajador de la imprenta que esta desapareciendo, 2.3 nuevos puestos estaban siendo creados.

En 1995, entre el 80% y el 90% de todas las actividades excepto pintores y joyeros habían desaparecido, con una muy pequeña diferencia entre los grupos de MdS y los MdP (87% y 85% respectivamente). Ochenta y nueve por ciento de los sastres existentes en 1975 habían desaparecido en 1995 y el porcentaje de mecánicos y carpinteros que se habían ido era casi tan alto como aquel. Había todavía diferencias mayores entre las tasas de reemplazamiento entre los dos grupos. Sólo un 42% del grupo de los productores de los MdS había sido reemplazado, en comparación con una tasa de reemplazamiento de un 107% por los productores de los medios de producción. Dentro de aquel, la situación de los zapateros se había deteriorado la que más, mientras que la de los carpinteros no se estaba deteriorando tan rápidamente como la situación de los otros. Los talleres mecánicos, por otro lado, han estado descendiendo rápidamente en el segundo período y la situación de los joyeros es incluso peor.

El anterior análisis de los datos de 1982 muestra que las tendencias en las tres sub-áreas de investigación, el 'Pericentro', el 'Sur' y el Centro Histórico, eran diferentes. Las tendencias generales señaladas anteriormente, fueron más acentuadas en algunas áreas que en otras.

Razones para el Cierre y el Cambio de Ubicación

BIBLIOGRAFIA

Acosta, A. 1996. Apuntes para una economía política del ajuste neoliberal, Ecuador Debate Nº 37, páginas 49-65.

Banco Central del Ecuador 1980 Memoria 1980, Quito, Banco Central del Ecuador.

Bettleheim, C. 1972 "Theoretical comments" in A. Emanuel, Unequal Exchange New York Montly Review Press.

De Soto, H. 1986. El otro sendero, Lima,


(1)Este estudio ha sido financiado por el Economic and Social Research Council de Gran Bretaña.

(2)La categoría de trabajadores de imprentas incluye a fotógrafos, los cuales aumentaron en un 60% en el período, pero si estos son suprimidos de la categoría, la tasa de crecimiento para los 'trabajadores de imprenta' por si solos es de un 87%.