ECODEB, 08/01/96, COYUNTURA INTERNACIONAL

Ecuador Debate

Country: Ecuador

Centro Andino de Acción Popular

Author: Wilma Salgado Tamayo

No 38

Frequency: 3/yearly


Date: 08/01/96
LAS ASIMETRIAS DE LA GLOBALIZACION EN LA ACTUAL COYUNTURA ECONOMICA MUNDIAL.

La liberalización del comercio mundial no se registra de manera uniforme en todo el mundo ni en todos los sectores. Los países industrializados mantienen trabas a las importaciones hacia sus mercados de productos considerados "sensibles" a la competencia externa; mientras promueven la liberalización en general de terceros mercados apoyándose en los Organismos Multilaterales como el FMI y el Banco Mundial, es decir, en los países en los que éstos pueden imponer sus condicionamientos. (encabezado)

Las últimas cifras del Fondo Monetario Internacional, sobre la situación y las perspectivas de la economía mundial, muestran que la brecha entre el dinámico crecimiento de los países en desarrollo asiáticos y el cada vez más débil crecimiento económico de los países industrializados, así como de otros países en desarrollo, ha tendido a acrecentarse en los últimos años. En efecto, mientras los países en desarrollo del Asia, tomados en conjunto, han registrado una tasa de crecimiento económico del 8.4% en 1995 , la economía de los países industrializados ha crecido apenas al 2.1%, esto es la cuarta parte del crecimiento de los países en desarrollo del Asia.

América Latina experimentó la tasa de crecimiento más baja entre todas las regiones de países en desarrollo - 0.9% en 1995-; sin embargo, ésta tasa positiva, comparada con la registrada por los denominados países en transición, ex- países socialistas, que por sexto año consecutivo registraron una disminución de su volumen de producción frente al año anterior -recesión, caída del 1.3% frente a 8.8% en 1994-, evidencia el ritmo lento regional.

El débil crecimiento económico de los países industrializados continuará registrándose a lo largo de 1996, de acuerdo con las proyecciones del FMI, en condiciones en que si la tasa de inflación se mantiene bajo control, permite preveer que las tasas de interés en estos países podrían continuar descendiendo, siguiendo la tendencia a la baja registrada en los años noventa, interrumpida en forma temporal en el transcurso de 1994. La tendencia descendente de las tasas de interés en los países industrializados constituye una buena noticia para los países en desarrollo, por la disminución del monto del servicio de la deuda externa a que da lugar, pero sobre todo, por constituir un estímulo a la salida de capitales desde los países industrializados en dirección de los países en desarrollo. En el transcurso de los años noventa, los masivos ingresos de capital registrados hacia los países en desarrollo han permitido financiar los crecientes déficits en cuenta corriente acumulados.

Las proyecciones del FMI sobre el crecimiento económico de los países en desarrollo para 1996 y 1997 son optimistas en particular respecto a la situación de América Latina. Se estima que la región registraría tasas de crecimiento del 3.1% y del 4.8% en 1996 y 1997, respectivamente, muy por encima del 0.9% de crecimiento registrado en 1995, de acuerdo con las estimaciones del FMI, pero en base a los datos de la CEPAL, habría sido apenas del 0.6%.

TENDENCIAS DISPARES DEL CRECIMIENTO ECONOMICO

Las cifras globales sobre el crecimiento económico esconden importantes diferencias entre los países agrupados en cada categoría. Así, en el caso de los países industrializados, aún cuando el crecimiento de la mayoría ha sido en 1995 y se estima que continuará siendo débil en 1996 y 1997, es importante destacar que en el caso de Japón, el FMI espera que se registre una importante recuperación de su economía en 1996 y en 1997, crecimientos estimados del 2.7% y del 3.1%, respectivamente, frente al 0.9% registrado en 1995. El lento crecimiento económico de América Latina como grupo, tampoco refleja la situación de todos los países de la región, al interior de la cual se registran también enormes diferencias. La disminución del ritmo de crecimiento económico de la región en 1995, obedeció sobre todo a la recesión registrada en México, en Argentina y en Uruguay -caídas del PIB del 6.9%, del 4.4% y del 2.5%, respectivamente- como resultado del denominado "efecto tequila", esto es de la salida de capitales registrada desde mediados de 1994, que no logró ser compensada con los importantes montos de financiamiento concedidos por el FMI, el Gobierno de Estados Unidos y otras fuentes de financiamiento oficial multilaterales.

Los demás países de la región tuvieron en 1995, un desempeño similar al de 1994, e incluso Chile experimentó un importante crecimiento económico -del 8.5%, muy superior al registrado en 1994, del 4.2%-. Las tasas de inflación en general continuaron descendiendo, constituyendo una excepción el caso de México, en donde los precios al consumidor aumentaron del 7.1% registrado en 1994, al 35% en 1995. Por el contrario, Brasil experimentó una disminución espectacular de la tasa de inflación, del 2.407,6% registrada en 1994, al 67.4% en 1995. Brasil se convirtió en 1995, en el mayor país receptor de ingresos de capital de América Latina - 28.000 millones de dólares, más que triplicándose los ingresos de capital frente a los registrados en 1994, de 9.001 millones de dólares. Brasil, en consecuencia, reemplazó a México y a Argentina en el papel de mayores receptores de capital que cumplieron hasta 1994, luego de lo cual, estos países entraron en una profunda recesión a raíz de la salida masiva de capitales registrada en el transcurso de 1994 y parte de 1995.

En los países asiáticos en desarrollo, por el contrario no se registran importantes disparidades, tanto en crecimiento económico como en precios al consumidor, aún cuando merece destacarse que algunos países han registrado un crecimiento económico superior al promedio: China, Vietnam y Malasia - tasas del 10.2%, 9.5% y 9.6%, respectivamente en 1995-, siendo en consecuencia, los países del mayor crecimiento económico en el mundo. Malasia es miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático -ANSEA- que forman parte de los denominados Países de Reciente Industrialización de la Segunda Generación, -sigla inglesa NICS-, mientras que China y Vietnam, forman parte de los países asiáticos de reciente industrialización de la tercera generación o nuevos "tigres emergentes". Los NICS de primera generación son Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán, países que precedieron a los demás países en desarrollo del Asia, en lograr un importante grado de industrialización para la exportación.

La tendencia a la globalización, entendida como la tendencia a la conformación de un solo mercado mundial integrado, que implicaría, a juicio del SELA: "la difusión expedita y generalizada, alrededor del mundo, de la producción, el consumo y la inversión de bienes, servicios, capital y tecnología" , no elimina las importantes diferencias en el nivel de crecimiento económico entre países y regiones y en consecuencia, las importantes diferencias en el nivel de vida de sus poblaciones. El ingreso percápita de la población de los países asiáticos en desarrollo, que han experimentado las mayores tasas de crecimiento en el mundo, ha mejorado sustancialmente en los últimos años, logrando alcanzar e incluso superar el ingreso percápita de algunos países industrializados, mientras el ingreso percápita de la población latinoamericana continua sujeta a los vaivenes de los productos básicos en los mercados internacionales y a los vaivenes de los flujos internacionales de capital, aumentando cuando los precios de los productos básicos aumentan y/o cuando ingresan capitales; y, cayendo cuando caen los precios de los productos básicos y/o cuando se registra una salida de capitales, como en los casos de México y Argentina en 1995.

PRODUCCION PARA LA EXPORTACION DINAMIZA EL COMERCIO MUNDIAL.

En 1995, el crecimiento del comercio mundial de bienes y servicios en volumen, 8.7% más que duplicó el crecimiento de la producción mundial -del 3.5%-. La Secretaría de la Organización Mundial del Comercio, asocia este hecho con la mundialización -globalización según otros autores-, esto es con la tendencia a la cada vez mayor integración económica mundial y a la creciente interdependencia entre los países.

El comercio mundial ha crecido a mayor ritmo que la producción mundial en los 45 años transcurridos entre 1950 y 1994 (6% frente a 4%, respectivamente), multiplicándose por 14 el comercio mundial en ese período, mientras que la producción mundial se ha multiplicado por 5.5, de acuerdo con los cálculos de la OMC. La diferencia entre el crecimiento del comercio y la producción mundial ha tendido, sin embargo a aumentar en los últimos diez años. En efecto, durante el período 1974- 1984, dicha diferencia ha sido en promedio de 0.5%, mientras que en los últimos diez años, la diferencia ha ascendido en promedio a 3,5%. En los años transcurridos de 1990, la diferencia ha sido aún mayor, así en 1995 ascendió a 5.2% (8.7% de crecimiento del comercio, frente a 3.5% de crecimiento del producto interno bruto a nivel mundial).

Entre los factores que explican esa tendencia se destaca la rápida expansión del denominado "tráfico de perfeccionamiento" esto es, el montaje de productos manufacturados sujeto a regímenes arancelarios especiales, con utilización de componentes y materiales importados, por lo general en determinadas zonas de elaboración para la exportación (maquila).

La importancia que está adquiriendo el tráfico de perfeccionamiento, muestra el creciente porcentaje de productos que deben cruzar más de una vez las fronteras nacionales, antes de llegar al consumidor final. Las empresas trasnacionales, que producen para el mercado local del país en el que se radican, o para el mercado mundial, dando lugar al tráfico de perfeccionamiento, constituyen una de las fuerzas que impulsan la liberalización del comercio, esto es la integración de los mercados a nivel mundial, su mundialización o globalización.

Las exportaciones procedentes de industrias maquiladoras han tendido a aumentar en todo el mundo, pero en mayor proporción en ciertas regiones y países. Así, "las exportaciones originarias de la industria maquiladora (principalmente a lo largo de la frontera con Estados Unidos), que en 1990 representaron la tercera parte de las exportaciones mexicanas, aumentaron su participación a un 40 por ciento en 1995. Las cuotas correspondientes a la importaciones efectuadas por las industrias maquiladoras aumentaron de un 25 por ciento en 1990 a más del 35 por ciento en 1995" .

Otros países que se han destacado por la magnitud del crecimiento de las industrias maquiladoras, mencionados en el imforme de la OMC son: China en Asia; y, Túnez en Africa. En el caso de China, las exportaciones procedentes de plantas de transformación y montaje representaron el 50% del total de exportaciones de ese país en 1995 y el 45% de sus importaciones ingresaron destinadas a su transformación en dichas plantas. En el caso de Túnez, uno de los países africanos cuyas exportaciones han registrado una de las más rápidas expansiones, el 63% de sus exportaciones procedían de plantas de perfeccionamiento, en 1995.

NEOPROTECCIONISMO EN EL NORTE LIMITA LIBRE CIRCULACION DE MERCACIAS Y GLOBALIZACION DE LOS MERCADOS.

La tendencia a la globalización de los mercados de bienes, por la operación de las empresas trasnacionales en todo el mundo, que puede o no dar lugar a un tráfico de perfeccionamiento (maquila), es restringida sin embargo por las políticas proteccionistas y sobre todo neoproteccionistas de los países industrializados, aplicadas para limitar el ingreso de productos en los que no son competitivos. Los exámenes de las políticas comerciales de dichos países, practicadas durante el primer año de existencia de la OMC, muestran que los países industrializados mantienen en general regímenes de política comercial abiertos para los productos industriales, "junto con la tendencia a proteger los sectores 'sensibles', tales como la agricultura y los textiles y vestido, y a recurrir a la protección contingente".

En el mismo informe de la OMC sobre su primer año de funcionamiento, se destaca sin embargo que, mientras los países industrializados no practican el libre comercio en las áreas "sensibles", esto es en las que no son competitivos, los países en desarrollo y los países en transición "se han destacado por los progresos de la liberalización autónoma del comercio y el rápido ritmo de los cambios destinados a incrementar la eficiencia económica mediante la desregulación, la privatización y unos regímenes de inversiones más abiertos".

La liberalización del comercio mundial no se registra en consecuencia de manera uniforme en todo el mundo ni en todos los sectores. Los países industrializados mantienen trabas a las importaciones hacia sus mercados de los productos considerados "sensibles" a la competencia externa, mientras promueven la liberalización en general de terceros mercados, apoyándose en los Organismos Multilaterales, como el FMI y el Banco Mundial, en los países en los que éstos pueden imponer sus condicionamientos. Los países industrializados promueven también la liberalización de los sectores en los que son altamente competitivos, como los servicios, excluyendo sin embargo, aún en este caso, a los rubros en los que no se sienten competitivos como el transporte marítimo, excluido de la liberalización a petición de Estados Unidos; y, los servicios audiovisuales, excluidos de la liberalización, a petición de la Comunidad Europea.

La globalización no avanza de manera uniforme en todos los sectores, sino que está sujeta a los intereses de los países industrializados que limitan su extensión mediante las trabas que ellos imponen a la libre circulación de bienes y servicios, mientras promueven la liberalización de terceros mercados para colocar sus exportaciones.

Los países industrializados promueven la conservación de sus fuentes de empleo al interior de sus fronteras mediante dos tipos de mecanismos: por una parte, impidiendo el ingreso de productos en los que no son competitivos a sus mercados, mediante la aplicación de medidas proteccionistas y sobre todo neoproteccionistas; y, por otra parte, impulsando el libre comercio en terceros mercados para colocar sus productos en los sectores en los que son altamente competitivos, como los servicios.

El ingreso masivo de importaciones a los países que han abierto sus fronteras de manera unilateral, como el caso de la mayor parte de países de América Latina, desde fines de los años ochenta, ha dado lugar en diferentes proporciones a la quiebra de empresas de diferente tamaño, en sectores sensibles como productos alimenticios, textiles, zapatos y vestuario en general, sectores en los que los productores locales no han podido competir con las industrias extranjeras, capitales intensivos y de mayor productividad. Los trabajadores de los sectores afectados por la competencia han sido lanzados, en consecuencia, a la desocupación o al subempleo.

La tendencia a la globalización afecta de manera desigual a los trabajadores de los países industrializados y a los trabajadores de las distintas regiones de países en desarrollo. Así, mientras se conservan las fuentes de empleo en los países industrializados y en los países en desarrollo que han basado su crecimiento económico en las exportaciones de productos industrializados, cuya libre circulación ha sido promovida en los últimos años, se aumenta el desempleo y el subempleo en los países en desarrollo que han liberalizado en forma unilateral sus fronteras y que no son exportadores de productos industrializados, sino que continuan dependiendo de los ciclos de los productos primarios. Entre 1980 y 1990, los precios de los productos primarios en promedio cayeron en un porcentaje acumulado del 18% . A partir de 1994, año en que todos los países industrializados lograron salir de la recesión en que se encontraron en el transcurso de los años noventa, los precios de exportación de los productos básicos lograron recuperarse, sin embargo, el alza acumulada entre 1990 y 1995 fue apenas del 1% en promedio .

La creación de la OMC no ha significado la vigencia automática del libre comercio en el mundo. Como previno, en vísperas de la finalización de la Ronda Uruguay, el entonces Presidente de las partes contratantes, Embajador B. Zutshi de la India, -no se debía pensar que los resultados de la Ronda garantizaban automáticamente la inmediata vigencia de un sistema multilateral de comercio fuerte y no discriminatorio-, añadiendo más aún que: "un sistema de comercio abierto, al igual que la libertad, exige una vigilancia constante, hay que estar en guardia contra las maquinaciones de las fuerzas proteccionistas y los grupos de intereses sectoriales" .

La enorme desigualdad entre la capacidad de negociación de los países pequeños, como el Ecuador, frente a sus socios comerciales industrializados, muestra la conveniencia de los primeros de apoyarse en las negociaciones multilaterales, en donde es posible sumar fuerzas con otros países con los que compartan sus intereses comerciales, para entre otros objetivos, impulsar la debida correspondencia del mundo industrializado en la apertura de sus fronteras frente a la apertura unilateral aplicada por los países en desarrollo y en transición en los últimos años.

Las importantes reformas introducidas en el sistema de solución de diferencias de la OMC y el hecho de que es el único organismo multilateral en el que cada país tiene derecho a un voto de igual peso, favorecen las actuaciones conjuntas de los países en desarrollo que constituyen la mayoría de miembros en la OMC.

El primer año de existencia de la OMC confirma que se ha registrado una participación más activa, que en el pasado, de los países en desarrollo como reclamantes en el nuevo sistema de solución de diferencias vigente. El examen del primer año de la OMC menciona que: "Han sido o son parte en diferencias en la OMC, los siguientes países en desarrollo: Brasil, Chile, Guatemala, Honduras, India, México, Perú, Singapur, Tailandia y Venezuela". Las partes implicadas en las diferencias siguen siendo en gran medida las mismas que en el marco del GATT: Estados Unidos, la Comunidad Europea, Japón y Canadá .

CAMBIOS EN LA COMPOSICION POR PRODUCTOS DEL COMERCIO MUNDIAL Y GLOBALIZACION.

La revolución tecnológica en marcha, en particular en el campo de las telecomunicaciones y la informática, está alterando sustancialmente la composición del comercio mundial de mercancías por productos, aumentando la participación de los equipos de oficina y telecomunicaciones, y disminuyendo la participación de los productos primarios en general.

Según la información de la OMC, tomando en cuenta el valor del comercio mundial, "en la primera mitad del decenio de 1980, el equipo de oficina y telecomunicaciones representaba el 5 por ciento del comercio mundial (porcentaje que equivalía solamente a la tercera parte de la cuota correspondiente a los productos agropecuarios). En 1995, ese porcentaje había aumentado al 12 por ciento y era ligeramente superior al correspondiente a los productos agropecuarios".

El primer lugar, a nivel mundial, como exportador de máquinas de oficina y equipo de telecomunicaciones lo ocupa Japón (exportó el 22.2% del total mundial en 1993), seguido de Estados Unidos (exportó el 17.3% del total mundial). Si bien la mayor parte de las exportaciones de estos productos procede de los países industrializados, entre los quince principales exportadores mundiales se incluyen algunos países en desarrollo asiáticos: Singapur, ocupa el tercer lugar como exportador a nivel mundial (exportó el 8.5% del total en 1993), Hong Kong, Taipei Chino, Corea, Malasia y Tailandia.

El consumo de máquinas de oficina y equipo de telecomunicaciones ha registrado un crecimiento espectacular en la última década, siendo en consecuencia uno de los mercados más dinámicos por su crecimiento. Las posibilidades de que estos mercados continuen expandiéndose en forma acelerada son elevadas, considerando que aún quedan muchos países en los que se están impulsando procesos de privatización del negocio de las telecomunicaciones y cada vez se ofrecen nuevos productos y servicios a nivel mundial. Los ingresos de los países productores y exportadores, así como la generación de empleos en estas actividades continuarán también expandiéndose.

La participación de los productos primarios en el comercio mundial, por el contrario, ha seguido una tendencia descendente, en especial los Productos de la industrias extractivas, y dentro de ellas, los Combustibles (su participación en las exportaciones mundiales cayó de 22.7% que representaban en 1984 a 10.7% en 1994). Las exportaciones de productos agrícolas siguieron también una tendencia descendente en la última década, aún cuando su caída fue menos marcada (14.5% en 1984 a 11.9% en 1994) .

Los países exportadores de productores primarios perdieron en consecuencia participación en el comercio mundial, registrando un crecimiento de sus ingresos por exportaciones notablemente inferior al que registraron los países exportadores de productos industrializados en general, pero en particular de máquinas de oficina y equipos de telecomunicaciones.

La demanda de productos primarios ha tendido a contraerse en los últimos treinta años, cayendo su peso como proporción de los productos terminados, como consecuencia de la aplicación de innovaciones tecnológicas que han permitido la producción de sustitutos sintéticos, por una parte y la miniaturización, por otra parte. Las innovaciones tecnológicas han permitido por el otro lado, el aumento de la oferta, que en condiciones de una demanda decreciente han dado lugar a una caída de los precios . En el caso de los productos agropecuarios y de los productos alimenticios en general, la participación de los países en desarrollo como exportadores ha tendido a contraerse, mientras ha aumentado la participación de los países industrializados, en particular de las dos grandes potencias agrícolas: Estados Unidos y la Comunidad Europea, en base a la creciente ayuda estatal concedida a sus productores e incluso, mediante subsidios a la exportación para colocar los excedentes en el mercado mundial.

La posibilidad de revertir la tendencia descendente de los precios de los productos primarios aparece vinculada a la posibilidad de una recuperación sostenida del crecimiento de los países industrializados que aumente su demanda, por una parte, y en el caso de los productos agropecuarios, a la disminución de la ayuda estatal concedida por los países industrializados a sus productores, a fin de disminuir el exceso de oferta, tema que está contemplado dentro de las conclusiones de la Ronda Uruguay, pero cuya implementación se realizará en forma paulatina y dentro de largos plazos -más de un quinquenio-.

La tendencia a la globalización no altera la influencia de los cambios tecnológicos sobre la oferta y demanda mundiales por grupos de productos, lo cual afecta de manera diferenciada a los diferentes países y regiones. Mientras la tendencia a la globalización en el campo de las telecomunicaciones y la informática significa mayores oportunidades de producción, de exportación y de generación de empleos para los países productores de estos productos, la aplicación de las innovaciones tecnológicas en la producción de productos primarios, al aumentar su oferta y comprimir su demanda, da lugar a la disminución de los ingresos para los países productores de estos productos, reduciéndose su capacidad de generación de empleo y en consecuencia, la posibilidad de mejoramiento del nivel de vida de su población.

FLUJOS DE CAPITAL A NIVEL INTERNACIONAL Y GLOBALIZACION.

Los mercados financieros que habian tendido a integrarse entre ellos como resultado de la internacionalización de la producción y las finanzas, con la presencia de empresas y bancos trasnacionales en todo el mundo, lograron un impulso trascendental a su integración y globalización financiera con la desregulación (eliminación de controles a la libre circulación a nivel internacional), registrada desde los años ochenta y con mayor intensidad en los años noventa en todo el mundo, conjuntamente con la liberalización de los mercados domésticos.

El ritmo de crecimiento de las transacciones financieras ha sobrepasado ampliamente al crecimiento del comercio y de las inversiones directas, lo que muestra el crecimiento vertiginoso de los movimientos de capital a nivel internacional con fines especulativos, es decir, movidos exclusivamente por el afan de obtener ganancias financieras: tasas de interés, operaciones con divisas y mercados de valores.

En el proceso de globalización de los mercados financieros han jugado un papel muy importante las innovaciones tecnológicas, en particular en el campo de las telecomunicaciones y la computación, que han facilitado la intercomunicación a nivel nacional e internacional entre todos los mercados, el abaratamiento de costos y la creación de nuevos servicios y productos financieros.

La tendencia a la integración de los mercados financieros a nivel internacional, no ha significado sin embargo, igualdad de oportunidades de acceso a los diferentes tipos de fuentes de financiamiento para todas las regiones y países en desarrollo. En los últimos veinte años, se ha mostrado también una diferente forma de inserción de los países y regiones en los mercados internacionales de capital, con efectos diferenciados del proceso de globalización financiera sobre los países y regiones.

Si bien en los años noventa se han expandido en forma sustancial los flujos financieros en dirección de los países en desarrollo, hay diferencias sustanciales en la composición de los flujos financieros entre los países en desarrollo de Asia y los países de América Latina. (Ver cuadro N- 1, anexo).

Así, mientras la mayor parte del ingreso de capitales a los países en desarrollo de Asia entre 1990 y 1994 ha estado constituido por Inversión extranjera directa, la mayor parte del ingreso de capitales hacia América Latina ha estado constituido por Inversiones de portafolio. El ingreso promedio anual de capitales a los países en desarrollo de Asia constituido por inversiones extranjeras directas (23.4 mil millones de dólares anuales), superó en 89% al ingreso promedio anual por concepto de inversiones de portafolio (12.4 mil millones de dólares). En América Latina, por el contrario, el ingreso de capitales promedio por concepto de inversiones de portafolio, (26.6 mil millones de dólares anuales), superó en 123%, esto es más que duplicó, al ingreso anual por concepto de inversión extranjera directa (11.9 mil millones de dólares).

La inversión extranjera directa que se orientó a los países en desarrollo de Asia, sobrepasó a dichos flujos orientados en dirección de América Latina (23.4 mil millones anuales, frente a 11.9 mil millones de dólares anuales); mientras en forma simultánea, la inversión anual de portafolio orientada hacia América Latina más que duplicó la correspondiente a los países en desarrollo de Asia (12.4 mil millones de dólares).

Las mencionadas diferencias en la composición de los flujos financieros registrados hacia las dos regiones muestran la diferencia en el carácter de la integración de las dos regiones en la economía mundial. Mientras los flujos de inversión extranjera directa, en general, aumentan la capacidad productiva de los países y regiones en los que se radican, integrándolos como productores; los flujos de inversión de portafolio se guian por variables exclusivamente financieras, mostrando la integración de esos países a la economía mundial, como mercados financieros, en los que son importantes las variables financieras claves: tasas de interés, tipos de cambio y cotizaciones en los mercados de valores. Estos últimos, en el caso de América Latina, estuvieron asociados a los procesos de privatización emprendidos en la región en el transcurso de los año noventa, que dió lugar a la dinamización de los mercados de valores regionales, que fueron incluidos dentro de los mercados emergentes.

El efecto de los diferentes flujos de capitales sobre la economía nacional de los países receptores es absolutamente diferenciado en el caso de la inversión extranjera directa respecto a las inversiones de portafolio. Mientras la inversión extranjera directa aumenta la capacidad productiva, generando nuevas fuentes de empleo, aumentando los ingresos de la población ocupada y sus capacidades y destrezas, así como la competitividad a nivel internacional del país en el que se radican, la inversión extranjera de portafolio no aumenta la capacidad productiva, y en consecuencia, no genera nuevas fuentes de empleo productivo, constituyendo capital de corto plazo que puede moverse a nivel internacional, frente a cualquier acontecimiento que pueda alterar su rentabilidad financiera en el corto plazo. Las inversiones de portafolio, se caracterizan en consecuencia, por su mayor volatilidad frente a las inversiones extranjeras directas, constituyendo una fuente de inestabilidad o visto desde otro ángulo, aportando una aparente estabilidad mientras continuan ingresando al país o región en referencia, como ya se comprobó con la experiencia mexicana de fines de 1994.

CONCLUSIONES.

La tendencia a la globalización, entendida como la tendencia a la conformación de un solo mercado mundial integrado de bienes, servicios, capitales y tecnología, que tiende a integrar a las economías nacionales entre ellas, no elimina las importantes diferencias en el nivel de crecimiento económico entre países y regiones, y dentro de éstas entre los diferentes sectores de la economía; y, en consecuencia, las diferencias en el nivel de vida entre países y al interior de éstos entre segmentos de la población vinculados a uno u otro sector de la economía, sino que las profundiza, evidenciándose las asimetrías de la globalización.

La vinculación de los países y regiones al mercado mundial de bienes, servicios, capitales y tecnología, dependen de su capacidad productiva. Así, mientras los países industrializados y en desarrollo productores de bienes y servicios, cuya demanda en el mercado mundial crece en forma dinámica, aplican tecnologías de punta y reciben la mayor parte de los flujos internacionales de capitales productivos, los países y regiones que continuan siendo básicamente productores y exportadores de productos primarios registran una participación decreciente en el mercado mundial de bienes y servicios, así como en el mercado mundial de capitales productivos y de tecnología, tendiendo a su marginalización e incluso a su exclusión del mercado mundial, como el caso de algunos países localizados en su mayor parte en Africa.

Mientras la apertura unilateral de fronteras aplicada por los países de América Latina y los países en transición -ex- países socialistas-, con mayor énfasis en el transcurso de los años noventa los ha integrado al mercado mundial como consumidores, esto es como mercados de productos industrializados, los siguientes fenómenos los han tendido a desintegrar del mercado mundial como productores, disminuyendo su participación como exportadores en dicho mercado:

- el crecimiento lento y las recesiones en los países industrializados, que ha disminuido la demanda de productos primarios,

- su apertura unilateral y los efectos sobre los sectores que no han resistido la competencia externa,

- la aplicación de políticas neoproteccionistas por los países industrializados, en los sectores considerados "sensibles" a la competencia externa,

- la influencia de las innovaciones tecnológicas que ha disminuido el consumo de ciertos productos primarios o ha aumentado su oferta; y,

- las políticas aplicadas por los países industrializados para aumentar su participación como productores en el mercado mundial, como es el caso en particular de los productos agropecuarios.

Los procesos de privatización emprendidos en América Latina dieron impulso a los mercados de valores, atrayendo inversiones de cartera, integrándose la región al mercado mundial de capitales, como mercado financiero, como mercado para inversiones especulativas de corto plazo a un ritmo mucho mayor que su integración como mercado para inversiones productivas, mediante inversiones extranjeras directas, que sin embargo, también se han registrado en el transcurso de los años noventa a mayor ritmo que en los años ochenta. La distribución entre países de la región de los flujos financieros ha sido sin embargo, desigual, mostrando la desigualdad entre los países de la misma región en su grado de integración a los mercados de capitales, como diferente es su grado de integración al mercado mundial como productores y como consumidores.

La tendencia a la globalización no significa igualdad de oportunidades para todos los países, y en consecuencia tampoco significa igualdad de oportunidades para toda la población, sino que, mientras segmentos de población ligados a los mercados dinámicos de productos industrializados y de los servicios de punta, tienden a una mayor integración con los centros de poder mundial, aumentando sus oportunidades de empleo y sus ingresos, los segmentos de población vinculados con los mercados de productos primarios que tienden a una participación decreciente en el mercado mundial en general, se mantienen en el estancamiento o enfrentan un deterioro de sus condiciones de vida, pudiendo incluso ser eliminados del mercado y lanzados al desempleo o al subempleo que ha venido creciendo en todo el mundo en los últimos veinte años. La tendencia a la informalización del sector laboral ha acompañado al crecimiento del desempleo en todo el mundo.

Cuadro N- 1

FLUJOS DE CAPITAL HACIA LOS PAISES EN DESARROLLO
(promedios anuales, en miles de millones de dólares)
1977-821983-891990-94
ASIA
Total de ingresos netos de cap.15.816.752.1
Inversión extr. directa neta 2.7 5.223.4
Inversión de portafolio neta 0.6 1.412.4
Otras*12.510.116.3
AMERICA LATINA
Total de ingresos netos de cap.26.3-16.640.1
Inversión extr. directa neta 5.3 4.411.9
Inversión de portafoliio neta 1.6 -1.226.6
Otras*19.4-19.8 1.6

*incluye préstamos bancarios.

Fuente: IMF. International Capital Markets, Developments, Prospects, and Policy Issues, World Economic and Financial Surveys, Washington D.C., August 1995, Table 1.1, p. 33.

Fuente: FMI. WORLD ECONOMIC OUTLOOK, May 1996, table 1, p.2.

Ver: CEPAL. BALANCE PRELIMINAR DE LA ECONOMIA DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE, 1995, N- 585/586, diciembre de 1996, Cuadro A.1, p. 49.

Ver: CEPAL. BALANCE PRELIMINAR DE LA ECONOMIA DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE, 1995, N- 585- 586, Diciembre de 1995, Cuadro A.13, p. 62.

Ver: Rodríguez, Patricio. "El Asia Pacífico, nuevo espacio emergente de la Comunidad Mundial", en Academia Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador. CUENCA DEL PACIFICO, SEMINARIO, Agosto de 1995, p. 14.

Ver: Secretaría Permanente del SELA. "Los nuevos temas del comercio: desafíos para América Latina y el Caribe", CAPITULOS DEL SELA, N- 44, julio/ septiembre de 1995, p. 8.

Ver: The Economist Intelligence Unit Country Forecast. GLOBAL OUTLOOK, London, United Kingdom, 1st. quarter 1996.

Fuente: FMI. WORLD ECONOMIC OUTLOOK, May 1996, table 1, p. 2.

Ver: OMC. FOCUS. Boletín de información, N-6, Octubre- Noviembre de 1995, p. 2.

OMC. FOCUS, Boletín de información, N- 10, Mayo de 1996, p. 3.

Ver: OMC. FOCUS, Boletín de información, N- 10, Mayo de 1996, p.3.

El GATT identificó alrededor de 800 medidas no arancelarias que restringian las importaciones: subvenciones a la producción y a las exportaciones, medidas fitosanitarias, especificaciones sobre embalaje, etiquetas o marcas, restricciones cuantitativas, etc.

Ruggiero, Renato. "Examen del primer año de la OMC", INFORME ESPECIAL, En OMC FOCUS, Boletín de información N- 7, Diciembre de 1995, p. 5.

Ruggiero, Renato. "Examen del primer año de la OMC", Informe Especial, En OMC FOCUS, Boletín de información, No. 7, Diciembre de 1995, p. 5.

Fuente: UNCTAD. TRADE AND DEVELOPMENT REPORT, New York, 1992, Table 3, p. 9.

Fuente: Organización Mundial del Comercio, FOCUS, Boletín de información, N- 10, Mayo de 1996, Cuadro N- 4, p.5.

Ver: GATT. FOCUS, Boletín de información, N- 105, Enero- Febrero de 1994, "Se insta a los miembros del GATT a explotar el éxito de la Ronda Uruguay", p. 2.

Ver: Martínez, Jaime Patricio. "La OMC. El sistema de comercio del futuro", en Salgado Tamayo, Wilma (Editora). EL SISTEMA MUNDIAL DE COMERCIO. El Ecuador frente al GATT y la OMC. Biblioteca de Ciencias Sociales, N- 47, Universidad Andina Simón Bolívar y Corporación Editora Nacional, Quito- Ecuador, 1996.

Ver: OMC. FOCUS BOLETIN DE INFORMACION, N- 7, diciembre de 1995, p.6.

Organización Mundial del Comercio, COMUNICADO DE PRENSA, PRESS/ 44, 22 de marzo de 1996, p. 6.

Ver: GATT. EL COMERCIO INTERNACIONAL, 1994, Cuadro II I. 27, p. 75.

Ver: Organisation Mondiale du Commerce. LE COMMERCE INTERNATIONAL, TENDANCES ET STATISTIQUES, 1995, Tableau II.2, Composition des exportations mondiales de marchandises par région et par produit, 1984 et 1994, p.27.

Ver: Romero Cevallos, Marco. "Comentarios al artículo Materias primas en el comercio internacional de fin de siglo", en Salgado Tamayo, Wilma (Edit.), EL SISTEMA MUNDIAL DE COMERCIO, el Ecuador frente al GATT y la OMC, Biblioteca de Ciencias Sociales N- 47, Universidad Andina Simón Bolívar y Corporación Editora Nacional, 1996, pp. 87- 92.

Ver: Salgado Tamayo, Wilma. INTEGRACION COMERCIAL EN LA GLOBALIZACION. Centro Andino de Acción Popular, Serie DIALOGOS, 1996.

Ver: Hine, Robert C. y otros."Las negociaciones de la Ronda Uruguay sobre comercio agrario": Liberalización comercial o comercio dirigido?". En Ministerio de Comercio y Turismo. Boletín ICE Económico, INFORMACION COMERCIAL ESPAÑOLA, N- 725, Enero de 1994.

Ver: Equipo de coyuntura CAAP. COYUNTURA INTERNACIONAL: Inestabilidad de los mercados financieros y turbulencia de los mercados cambiarios amenazan con profundizar la desaceleración de la economía mundial. En CAAP. ECUADOR DEBATE, N- 36, Quito- Ecuador, diciembre de 1995, p. 28.

Ver: Kálmán, Kalotay y Alvarez, Ana María. "Emerging stock markets and the scope for regional cooperation", UNCTAD, DISCUSSION PAPERS, N- 79, February 1994, Ginebra, Suiza.

Ver:Equipo de coyuntura CAAP. "Coyuntura Internacional: El escenario de la crisis del siglo XXI en México", en ECUADOR DEBATE, N- 34, Quito- Ecuador, abril de 1995.

Ver: Eatwell, John. DISGUISED UNEMPLOYMENT: THE G7 EXPERIENCE. UNITED NATIONS CONFERENCE ON TRADE AND DEVELOPMENT. DISCUSSION PAPERS, N- 106, Ginebra, Suiza, November 1995.