Auspiciado en el seno de la European Association for Evolutionary Political Economy (EAEPE, Newsletter, 1992)
Estamos preocupados por la amenaza que el monopolio intelectual representa para la ciencia económica. Hoy en día, los economistas están sometidos a un monopolio en el método y en los paradigmas, a menudo defendidos sin un argumento mejor que el de constituir la "corriente principal". Los economistas abogan por la libre competencia, pero no la practican en el campo de las ideas.
Consecuentemente, llamamos a un nuevo espíritu de pluralismo en el análisis económico, que lleve a un diálogo crítico y tolerante entre las diversas escuelas. Este pluralismo no rebajaría las exigencias de rigor científico; un análisis económico que se autoexija hacer frente a todos los argumentos será, definitivamente, más riguroso.
Creemos que el nuevo pluralismo se debería reflejar en el carácter del debate científico, en el abanico de contribuciones de las revistas, y en la formación y contratación de los economistas.