Fecha/Date: 03/01/97
INDICE
A mediados de 1993, en coincidencia con el levantamiento popular de Los Angeles,
con la
continuidad de la recesión de la economía en California, surge un sentimiento
anti-inmigración, el
cual se intensifica con la actitud del Gobernador de California, Pete Wilson
quién acusa a los
inmigrantes indocumentados de constituir un peso muy grande para el Estado. A
estas razones, se
suman, otros acontecimientos como: demandas legales del Estado de California,
Florida y Texas
contra el Gobierno Federal, sobre costos por servicios públicos a inmigrantes
indocumentados; los
ejercicios de la patrulla fronteriza migratoria conocidos como Operación
Sosteniendo la Línea
(Operación Hold Line) y, la propuesta 187. El año 1994, se caracterizó por un
elevado sentimiento
antiinmigratorio, (O"inmigration backslah") el cual decae relativamente hacia
mediados de 1995. Aún
se mantiene una posición crítica contra las recientes políticas de inmigración
que, permiten la
existencia de muchos inmigrantes, indocumentados en su mayoría, que toman
ventaja de los
beneficios de los servicios del Estado. ¿Hasta qué punto existe veracidad en tal
argumentación?.
Un resultado de este fenómeno es la Ley de Inmigración aprobada en setiembre de
1996, por el
Congreso de los Estados Unidos. Cinco cambios se producen en la nueva
legislación, que muestran
drásticas medidas conservadoras contra la inmigración: 1?. La nueva ley
establece un refuerzo a la
patrulla fronteriza, la cual tendrá un aumento anual de 1,000 efectivos por un
período de cinco años,
hasta llegar a un total de 10,000 para el año 2,000. 2?. la Ley introduce un
proyecto piloto de
verificación del empleado para determinar su estado legal migratorio. Este
sistema de verificación se
establece por primera vez y constituye un sustituto del registro de
identificación nacional contra
extranjeros. 3?. La Ley Migratoria extiende las restricciones al acceso a
servicios sociales, por parte de
inmigrantes legales. A los inmigrantes establecidos legalmente en Estados
Unidos, se les niega el
acceso a beneficios públicos, como Food Stamps (tarjetas de alimentación) y
Suplemental Security
Income (seguro de ingreso suplementario). Entre las medidas, están las
restricciones de ofrecer los
beneficios de salud como tratamiento contra el SIDA y otras enfermedades,
anteriormente atendidas
por el Estado Federal.
Además, se establece en la nueva ley que aquellos inmigrantes que deseen
solicitar el ingreso de
familiares cercanos, deben demostrar que tienen un ingreso superior a un 125% de
la línea de pobreza
(para una familia de cuatro personas el ingreso sería de $19,461). En la
actualidad, al menos un tercio
de la población inmigrante no reúne estos requisitos. 4?. Las restricciones de
solicitud de asilo
político fueron aumentadas: Por ejemplo si una persona entra sin documentos y
solicita asilo político,
ésta lo debe hacer ante un oficial de inmigración. Si el oficial rechaza su
solicitud de asilo por
inaceptable de representar un caso de temor a ser perseguida, el solicitante
tiene derecho a apelar ante
un juez de inmigración, dentro de 7 días de haber recibido la notificación de
rechazo (anteriormente
había más canales de solicitud y seis meses de tiempo). 5?. Finalmente, solo
aquellas personas, que
han permanecido en el país por no menos de siete años, se les permite el
derechos a solicitar
'suspensión de deportación', un reconocimiento del Gobierno al inmigrante
indocumentado que ha
establecido en los Estados Unidos1. Esta cláusula fue restringida al
ser ofrecida solo a
4,000 personas por año y en ciertas circunstancias; (que el inmigrante no haya
cometido crimen que
muestre un ingreso estable y pruebe que su partida de los Estados Unidos causará
perjuicio al
inmigrante como a sus familiares en los E. U.). En la actualidad, por ejemplo,
se encuentran más de
40,000 indocumentados nicaragüenses afectados por esta legislación, ya que
entraron al país
ilegalmente desde 1990, y de acuerdo con la Oficina de Inmigración tienen menos
de siete años de
vivir en el país. ¿Cómo se explican este sentimiento y las acciones contra la
inmigración?. Y, ¿cuál es
el significado de los acontecimientos recientes en el contexto
internacional?.
Para entender el problema actual de la inmigración a los Estados Unidos, es
importante estudiar
históricamente los flujos de inmigración dentro del contexto político
norteamericano, que identifiquen
la probable relación de la política exterior de los Estados Unidos y la visión
de identidad
norteamericana con la migración. Al mismo tiempo, es importante reconocer las
principales fuentes
que explican el aumento relativo de inmigrantes en los años noventa. Mientras
el contexto histórico-
político muestra ciertas tendencias migratorias que responden principalmente a
los actos de la política
exterior y de identidad norteamericana, estos deben de ponerse a prueba frente
al debate actual, que
intenta justificar el sentimiento anti-inmigratorio. Si el debate no justifica
el problema migratorio,
deben buscarse otras causas sin considerar seriamente y que expliquen el
sentimiento anti-
inmigratorio, como racismo, política y mala administración. Finalmente debe
cuestionarse el
significado actual del sentimiento norteamericano de amenaza de la migración,
dentro del marco
global contemporáneo, cuando los principios clásicos de territorialidad política
han sido interpuestos
por nuevas prácticas transnacionales o fronterizas.
1. Tendencias de Inmigración en los Estados Unidos desde el Acta de
1965
Existen en la actualidad más de cinco millones de inmigrantes, que han arribado
al país desde
principios de 1990, en gran parte acogidos por las diferentes reglamentaciones
de inmigración. Este
número representa una población un tanto diferente a la existente hace más de
cincuenta años y, es el
resultado de cambios graduales en los flujos migratorios influidos por la
política exterior de los
Estados Unidos desde la post-guerra. Es importante observar que, en la década
de los noventa, el
número de inmigrantes ha aumentado notablemente y merece ser analizado con mayor
detenimiento.
i. Sobre la política migratoria de los EEUU: leyes y estructura de la
migración
Históricamente, se ha reconocido a los Estados Unidos como una nación de
inmigrantes, en donde las culturas
de todo el mundo se han establecido. Si bien es cierto que los Estados Unidos
posee un grupo bastante grande
de inmigrantes en su población, también es cierto que la apertura ha sido de
carácter selectivo, con base en
distinciones de razas y orientación cultural. El proceso de selección ha sido
establecido a través de
legislaciones nacionales de migración, que han mantenido sistemas de preferencia
hacia grupos específicos.
Así, uno puede observar que, a principios del siglo, inmigrantes chinos fueron
expulsados o se les negó el
derecho de migrar a los Estados Unidos por más de cincuenta años. En forma
similar, inmigrantes mexicanos,
por mucho tiempo sufrieron la imposibilidad de adquirir ciudadanía
norteamericana dado que no eran blancos.
En 1965, la legislación sobre la migración cambia, se democratiza y acepta la
inmigración sin cuota nacional o
discriminación.
Hasta abril de 1997, la estructura de la inmigración responde a la legislación
del Acta de Inmigración de 1990,
que estipula ciertas pautas sobre los mecanismos de entrada a los Estados
Unidos. El Acta de 1990, reemplaza
la ley de 1986, conocida como IRCA, la cual había permitido la legislación de un
gran número de inmigrantes
indocumentados, que residían en el país desde 1982 (mexicanos en su mayoría).
El Acta de 1990 está
compuesta de dos partes, el proceso de visado y la provisiones estatutarias. El
proceso de visado considera dos
opciones, visas para inmigración y para no inmigrantes (como turismo). Lo que
más importa, en la distribución
de las visas de inmigración, es su estructura con base en un sistema de
preferencia y cuotas que se distribuyen
para ciertos grupos (reunificación familiar, empleo, diversidad, refugio y
asilo). El número total anual de
inmigrantes acordado en 1990 había sido establecido para alrededor de 700.000
personas, sin embargo, ese
número ha aumentado considerablemente2. En 1994 el número de
inmigrantes admitido al país
ascendía a 800.000 y a 911.000 en 1996. El gráfico 1 ilustra la estructura
completa de las diferentes formas en
que la inmigración, incluyendo
la indocumentada, ocurre en los Estados Unidos; mientras que el cuadro 1 muestra
el estado de la inmigración
por grupos admitidos para 1995
INMIGRANTES ADMITIDOS POR CATEGORÍA DE ADMISIÓN, 1995
La mayor parte de los inmigrantes que vinieron a los Estados Unidos son de
origen mexicano (13.4%) y chino
(6.8%). Regionalmente, Europa representa un 20% de todos los inmigrantes, Norte
América (Canadá y
México) 15%, Centro América 5%, Sur América 6%, El Caribe 13%, Africa 3% y Asia
37%.
ii. Inmigración a los EEUU.
La distribución geográfica señalada arriba es reciente y responde a cambios en
la composición de las relaciones
y política exterior de los Estados Unidos y en las leyes de 1965. De hecho, se
puede decir que la inmigración a
los Estados Unidos se ha divido en dos grupos, aquellos que vinieron antes de
las provisiones del Acta de 1965,
y lo que llegaron a partir de ella.
a. Antes de 1965
Durante el Siglo XIX, la mayoría de los inmigrantes eran de origen europeo
(Italia y Europa Oriental), que
ingresaron entre 1880 y 1924 más de veinticinco millones. Inmigrantes de Asia,
América Latina y otras
regiones, alcanzaron durante ese mismo período sólo dos millones de
personas3. Las
restricciones raciales contra asiáticos, las limitaciones de adquisición de
derechos políticos a mexicanos, por
ejemplo, fueron formas de restricción migratoria4. Después de la
recesión económica de 1929,
y de las olas anti-inmigratorias contra los de la primera generación, llegados a
principios de siglo, los Estados
Unidos ve reducirse el número de inmigrantes. Es hasta mediados de los años
cuarenta, que se produce un
nuevo aumento migratorio, en gran parte alimentado por cambios (1943) de
legislación existente, que
discriminaba contra asiáticos y, por la necesidad en 1942, de mano de obra
mexicana que substituyera a los
hombres que se encontraban en el frente europeo durante la Segunda Guerra
Mundial. Posteriormente, el
Congreso instituye, en 1951, el Programa Bracero, el que consiste en establecer
la localización de inmigración
de trabajadores de la agricultura para las áreas rurales y algunas
industrias.
Tal programa fue sostenido hasta 19645. Además de lo anterior, y
como consecuencia del
establecimiento estratégico de los Estados Unidos en el Pacífico, después de la
Segunda Guerra Mundial, en
donde a partir de los años cincuenta las tropas se estacionaron en varias partes
de esa área, (Filipinas, Japón,
Corea y Taiwán), se producen cambios en la legislación, que permiten que esposas
de
esos militares en servicio tengan derecho de inmigrar. Sin embargo, el peso de
la inmigración continuó
proviniendo de Europa.
Esta vez, la inmigración europea proviene de grupos que escapan de la
experiencia de la Segunda Guerra
Mundial y del horror Nazi. es a partir de este período, en que se introduce de
manera informal la legislación
sobre protección humanitaria y, en donde se produce el mayor vínculo entre
política exterior norteamericana e
inmigración. El Acta de 1948, sobre las personas desplazadas, fue la primera
expresión legal de política
exterior orientada a admitir personas que escapaban de la persecución. Más de
200,000 personas llegaron a ser
admitidas en un período de dos años, cifra que aumentó a 400,000 en 1950. En
1953, el Acta de Alivio a los
refugiados (Refugee Relief Act) agregó otro límite de 200,000 y, en 1957 el
Refugee Escape Act removió
cuotas generales6. El reasentamiento de refugiados en los Estados
Unidos constituyó gran
parte de una política norteamericana de estabilizar Europa después de la guerra.
Hasta 1960, el 95% de las
admisiones de refugiados provinieron de Europa (damnificados de la Segunda
Guerra Mundial y personas que
escapaban de la Europa Oriental Socialista). 456,000 refugiados europeos fueron
admitidos en los Estados
Unidos entre 1951 a 1960, de los cuales el 54% provinieron de Europa
Oriental7. No es sino
con la caída de Fulgencio Batista que más de 130.000 cubanos son admitidos en el
país8. El
Cuadro 2 muestra los países que originaron inmigración a los Estados Unidos y
puede observarse, que existe en
la mayoría de estos países un vínculo político de importancia para los Estados
Unidos.
PROMEDIO ANUAL DE MIGRACIÓN A LOS ESTADOS UNIDOS
País de origen
b Después de 1965 Cambio en la composición geográfica de inmigrantes
El período posterior a 1965 representa un corte importante dentro del contexto
de la inmigración. Por un lado,
a partir de mediados de los sesenta se consolida la guerra fría, la carrera
armamentista y nuclear, y se produce el
resurgimiento de conflictos regionales en gran escala, en varias partes del
mundo, en los que los Estados
Unidos toma participación activa (Europa Oriental, Cuba, Indochina, Unión
Soviética, Centro América y Haití).
Por otro lado, en coincidencia con la lucha, por los derechos civiles de las
minorías (afroamericanos, en
particular) y con cambios en la administración Johnson, se produce un cambio
radical en la manera de legislar
para los grupos inmigrantes. Cuatro paquetes legislativos sobre inmigración
tienen gran resonancia en este
período: el Acta de Inmigración de 1965, el Acta de Refugiados de 1980, el Acta
de Inmigración de Control y
Reforma, IRCA, de 1986 y el Acta de Inmigración de 1990. Estas leyes no sólo
coinciden con los cambios
políticos internacionales y de participación norteamericana, sino que entrelazan
con los que llegan a producir el
crecimiento migratorio que se da a partir de los años ochenta, y que aumenta en
los noventa.
El acta de emigración de 1965 derogó la ley de 1952, conocida como Acta
McCarran. Walter, que había
establecido cuotas según la nacionalidad de cada inmigrante, lo que reflejaba
obvias connotaciones racistas,
pues mientras favorecía a los europeos, restringía a los de Asia en solo 2.000
de un total de más de 200.000.
Además, el acta ponía énfasis en la posición laboral y técnica del inmigrante
(50% debían entrar al país por
razones de empleo especializado)9.
Con la entrada en vigencia del Acta de 1965, se producen dos cambios
fundamentales; por un lado se reajustan
las cuotas de nacionalidad (aunque se plantean cuotas para Europa Occidental y
Hemisferio Occidental, que
limita a este último en 120.000 por el temor al crecimiento demográfico que
ocurre en América Latina); y por
el otro, se introduce un sistema de preferencias de admisión que todavía
persiste y que cambia el énfasis sobre
el criterio de admisión de empleo, por el de Unificación Familiar. Para este
último caso se asignó un 74% de la
inmigración, con el siguiente orden de preferencia general; en primer lugar, los
hijos solteros de ciudadanos de
los E.E.U.U.; en segundo, cónyuges e hijos residentes legales permanentes; en el
cuarto lugar a los hijos
casados de padres estadounidenses; y, en el quinto lugar a los hermanos de
ciudadanos de los E.E.U.U.. Se
asigna sólo un 20% por posición laboral; y da la tercera preferencia a los
científicos; y, la sexta a los
trabajadores profesionales y no profesionales. El restante 6% se asigna a
inmigrantes de Asia y,
posteriormente, de América Latina10.
Como se podrá observar en la siguiente sección, el énfasis en la inmigración a
través de la reunión familiar
produce un creciente flujo inmigratorio con efectos multiplicadores. Sin
embargo, la mayoría de los países que
generan la inmigración a los EE.UU. son aquellos con los que la política
exterior norteamericana estuvo ligada.
Los años sesenta por ejemplo, se caracterizan por el período de tensión en el
marco europeo oriental, Alemania
Oriental, Hungría, Checoslovaquia y Yugoslavia; por ejemplo, las tensiones
producidas en las relaciones con
Cuba, tales como la crisis de los misiles y el bloqueo económico. A esto se
suma en menor grado el rol de los
Estados Unidos en Corea y Taiwán. Los años setenta están fuertemente influidos
por la guerra de Vietnam y
las relaciones con Cambodia, Laos, Tailandia y China Popular; las guerras
internas producen altos niveles de
movilización de refugiados, los cuales necesitan ser atendidos por aquellos
países, que como los Estados
Unidos se habían involucrado en los conflictos. La política exterior
norteamericana, que exhortaba una
ideología anti-comunista y, a la vez, declaraba las bondades del 'mundo libre',
tuvo un fuerte efecto de
demostración en las poblaciones de estos países, lo que produjo la movilización
de ellos hacia los Estados
Unidos. En los ochenta, se producen las guerras internas y regionales de Centro
América, Africa, Afganistán,
Europa Oriental y el Caribe, en donde los Estados Unidos se involucra, en parte
por su relación histórica con
estos países, y en parte, por su posición ideológica dentro del contexto
bipolar. La retórica del anticomunismo
durante el gobierno de Ronald Reagan se profundiza y el efecto de demostración
se incrementa de la misma
forma en que ocurre mayor inmigración, documentada e indocumentada. Además, el
impacto económico y
social de las crisis internacionales, que debilitan economías como la mexicana,
y produce un éxodo acentuado a
los Estados Unidos.
En el Cuadro 3, se pueden apreciar los países que generan inmigración a los
Estados Unidos entre 1965 y 1979,
el cuadro ha incluido veinte principales países, pues se produce una
diversificación inmigratoria que ya no es
exclusivamente europea.
PROMEDIO ANUAL DE INMIGRACIÓN A LOS ESTADOS UNIDOS POR PAÍS DE ORIGEN, 1965-
1979
Algo de gran importancia que merece mencionarse, se relaciona con el proceso de
transición
económica estructural, que empieza a sufrir los Estados Unidos a fines de los
años sesenta. La
economía norteamericana empieza a pasar el fenómeno de la desindustrialización,
que tiene como
consecuencia el relativo decaimiento de la competitividad internacional. Este
decaimiento ocurre
particularmente en el área de la industria pesada, y coincide con el desarrollo
y diversificación del
sector de servicios y la tecnología de punta. Una de las repercusiones de este
proceso de cambio que
se refleja en las crisis y recesiones económicas, ocurre en el campo de la
economía laboral. Como
estrategia para recuperar la competitividad del país y frente a la imposibilidad
de alcanzar desarrollo
tecnológico, sectores de la industria norteamericana aumentan la demanda de mano
de obra intensiva,
la cual se refleja en la demanda de inmigrantes mexicanos y la transferencia de
plantas al sur de la
frontera del país.
Del Acta de 1965, nuevas leyes se producen en los años ochenta y crean dos
cambios en la legislación
sobre inmigración. Por un lado, el Refugee Act de 1980, introduce por primera
vez el reconocimiento
de personas que escapan por motivos de persecución o temor de ser perseguidos
por creencias
religiosas, políticas o de otro tipo, conforme a lo estipulado por la Convención
de las Naciones Unidas
sobre Refugiados11. Por otro lado, en 1986 se introduce la nueva
acta de
inmigración, IRCA, la cual intenta legislar en particular a mexicanos
inmigrantes indocumentados.
IRCA produce varios tipos de regulación: sanciones contra empleadores de
personas indocumentadas,
reforzamiento de patrulla en la frontera, amnistía y el programa especial para
agricultores, SAW.
Fueron los dos últimos cambios los que tuvieron su mayor impacto. Amnistía se
refiere a la
legislación de inmigrantes indocumentados, que habían permanecido en el país
antes de 1982 y que se
encontraban en los Estados Unidos en 1986. La segunda, SAW, consistió en
legalizar a aquellos
trabajadores que habían permanecido en los Estados Unidos por lo menos por un
período de tres
meses entre mayo de 1985 y mayo de 198612. Como se verá más
adelante, la ley
IRCA produjo un aumento de inmigrantes legalizados que después repercutió en los
noventa y pudo
haber estimulado la inmigración indocumentada. Finalmente, en el Acta de 1990
se da un balance
entre prefrencia de la unificación familiar con el empleo y aumenta el número de
visas para
inmigración laboral e introduce el sistema de Visas de Diversidad con una cuota
de 55,000 anuales
para países afectados con poco ingreso de inmigrantes a los Estados Unidos,
(Africa, por ejemplo)
iii. El aumento migratorio en los años noventa: causas y
tendencias
Aunque el crecimiento migratorio viene ocurriendo desde los años setenta, es en
la década de los ochenta, en
que la inmigración hacia los Estados unidos se duplica. El proceso de
reunificación familiar, las políticas de
asilo y refugio, las medidas de legalización de indocumentados y la inmigración
indocumentada vienen a
producir más de doce millones de inmigrantes en un período de catorce años; este
período crece a partir de la
segunda mitad de los años ochenta. En el gráfico 2 se muestra cómo a partir de
los años ochenta, la
inmigración a los EE.UU. se duplica. Aunque en los años noventa se estabiliza
el número, la cantidad llega
cerca al millón anual.
INMIGRACIÓN A LOS ESTADOS UNIDOS POR TIPO DE CATEGORÍA
AÑO
Fuente: misma al cuadro 2: Nótese que la caída se refiere más a problemas
administrativos asociados
con la introducción de nuevas políticas que tomaron tiempo en
aplicarse.
a. El efecto multiplicador y la flexibilidad en las "reuniones
familiares"
Si bien se puede observar en el cuadro 4, que la reunificación familiar se
incrementa, su tamaño porcentual
constante crea un peso artificial en el proceso migratorio, en particular cuando
se sabe que tal proceso viene
ocurriendo desde fines de los años sesenta. Desde 1965, la reunión familiar ha
constituido tres cuartas partes
de la inmigración total. En el cuadro 5 se observa como en la década de los
ochentase esa parte de la
inmigración se mantuvo sin cambio, y sólo se reduce en los noventa por la
influencia de IRCA.
PORCENTAJE DE INMIGRACIÓN A TRAVÉS DE UNIFICACIÓN
FAMILIAR
Fuente: misma del cuadro 2. UF: Unificación familiar
La consecuencia inmediata de la reunificación familiar es su efecto
multiplicador. Aquellos inmigrantes que
entraron al país en los años sesenta y setenta usaron su legalidad para reunirse
con sus familiares en
los Estados Unidos. De esta manera, refugiados y otros inmigrantes con
parientes en el exterior
(como aquellos que se casaron en el país de origen, y posteriormente inmigraron
a los EE.UU)
deciden traer a sus familiares (hermanos, padres e hijos). El resultado es el
mantenimiento de una tasa
fija de inmigración y acumulamiento de solicitudes para mayor inmigración. Este
es el caso típico de
inmigrantes mexicanos, centroamericanos y el continente asiático, cuya tradición
de mantenimiento de
fuertes lazos familiares se convierte en un incentivo para atraer más
inmigrantes13.
b. Legislación de IRCA a inmigrantes indocumentados antes de
1986
IRCA tuvo un efecto inesperado en el proceso demográfico del país, ya que más de
tres millones de
indocumentados fueron legalizados. Estos mismos son elegibles para optar por
ciudadanía a partir de 1996. La
legislación de inmigrantes mexicanos, que, en su mayoría, aparentemente estaban
indocumentados desde 1982
o que habían permanecido en el país durante 1985 y 1986, creó un incremento
artificial en el número de
inmigrantes. Las personas que se registraron en la legislación de IRCA, vía
amnistía o SAW, lo hicieron
durante un período de tres años, (de 1989 a 1991) y se concentraron
principalmente en California, Florida y
Texas. Aquí se puede apreciar también, el impacto adicional que IRCA produjo
sobre el crecimiento
migratorio; no sólo los tres millones de personas, que fueron legalizadas, han
gozado del beneficio de
inmigración, sino los parientes o dependientes de éstos (hijos, esposos y
hermanos), quienes llegaron a legalizar
su estatus. El número de legalizados después de 1992, representa a los
dependientes de parientes legalizados a
través de IRCA, (ver esto en el cuadro 4). Otro asunto de importancia se refiere
al caso de aquellos que se
legalizaron vía SAW (Special Agricultural Workers). De acuerdo con estimaciones
de la oficina de
inmigración (INS), esxiste un gran núemro de personas que cometieron fraude en
la legalización.
Aprentemente, muchos de aquellos registrados a través de SAW, falsificaron
documentos para enseñar que
habían vivido en 1985 o 1986 que aumentó así el número de
indocumentados14. El cuadro 6
muestra los inmigrantes que se beneficiaron de la legislación de IRCA.
LEGISLACIÓN DE IRCA POR PAÍS DE ORIGEN
c. Asilo político y refugio: 1980-1995
Otro fenómeno que ha producido un impacto fuerte en la inmigración, y luego
repercute en el efecto
multiplicador, proveniente de ciudadanos o residentes permanentes, es el de los
refugiados y asilados
políticos. Antes de 1980, no existía una política clara de inmigración por
razones humanistas. Si
bien es cierto que existía legislación específica para ciertos grupos de
inmigrantes (judíos de URSS,
europeos, orientales, cubanos, indochinos, nicaragüenses e iraníes), el
establecimiento de una taza
normal de inmigración para personas que vinieran escapando persecución política
constituyó también
un número que ha venido creciendo poco a poco. Es importante recalcar que aunque
por un lado el
Acta de 1980 sobre refugiados, reconoce la realidad internacional; por otro
lado, el acta representa
también una concesión política e ideológica que se utiliza para atraer a
aquellos inmigrantes
provenientes de países no amigos15. De hecho, la política exterior
de asilo político
tuvo una gran repercusión en la adjudicación de asilo. Por ejemplo, a pesar de
que tanto en Nicaragua
con en El Salvador y Guatemala, la búsqueda de asilo por persecución política
era legítima en
cualquiera de estos países. Nicaragua era más beneficiado que El Salvador o
Guatemala, lo cuales
eran considerados por la administración Reagan y Bush como democracias, en donde
no existía
represión. De esta manera, se puede observar que hay un incremento de
refugiados, pero al mismo
tiempo tal aumento responde a posiciones políticas del momento16. A
mediados de
los noventa se empieza a reducir el número de inmigrantes y en la legislación
de setiembre de 1996 se
reduce el número.
d. Inmigración indocumentada
Finalmente, las crisis económicas internacionales, la demanda de mano de obra
barata, los conflictos y guerras
más el espíritu de aventura de algunos individuos, produjeron una inmigración
indocumentada en gran
escala. Aunque no se cuenta con cifras exactas sobre el número anual de
indocumentados,
estimaciones de diverso tipo consideran el número de no menos de 300,000 al año.
La Oficina del
Censo de los Estados Unidos ha estimado que en 1990, existían tres millones y
medio de
indocumentados en el país, y se ha ido aumentando a más de cuatro millones y
medio durante el año
de 199517. Ha habido mucha especulación sobre el número de
indocumentados o
ilegales, organizaciones conservadoras y antiinmigratorias usan cifras de diez
millones. Sin embargo,
lo que es importante señalar es el hecho de que existe un número significativo
de personas
indocumentadas en el país. Cuesta establecer una razón específica de por qué la
cifra es tan alta; sin
embargo, no se puede generalizar en contra del inmigrante, ya que existen
fenómenos de política
exterior, relaciones económicas e influencia cultural que han provocado la
movilización hacia los
Estados Unidos. El efecto del ajuste estructural, en los países en desarrollo,
ha creado una ansiedad
sobre la necesidad de vivir en un mundo altamente tecnificado, y cuyos
beneficios de desarrollo
tecnológico no llegan a esos países.
Estos cuatros componentes explican en parte el incremento actual de la
inmigración, que ha sido el
resultado de experiencias relacionadas con la política exterior de Estados
Unidos y de su legislación,
sobre unificación familiar. El número de inmigrantes y el deseo de cambiar las
políticas de
inmigración han causado una serie de debates, que restringen las cuotas y, a
veces, trata de volver a un
sistema similar al anterior a 1965. Este debate se analiza en el siguiente
punto.
2. Debate del tema de la inmigración en los Estados Unidos
En los últimos años, nuevamente se ha considerado a la inmigración como un
problema para los
Estados Unidos. Críticos de inmigración actual, argumentan que ésta ha afectado
al país al menos de
tres maneras: Primero, que los Estados Unidos no tiene una capacidad ilimitada
para acoger tanta
población, el número de inmigrantes (legales) es más alto que nunca. Segundo,
se sostiene que los
altos niveles de inmigración indocumentada han afectado negativamente a la
economía. Y tercero, se
critica que la importancia de la ciudadanía norteamericana ha sido devaluada.
estos críticos han
propuesto un número de políticas migratorias como medidas, para corregir el
problema referente a la
inmigración, como la creación de tarjetas de identidad y el completo sellamiento
de la frontera sur del
país. ¿Representan estas aseveraciones correctas descripciones del estado de la
inmigración? ¿Existen
otras explicaciones que compitan contra sus aseveraciones?.
i. Los argumentos de los críticos de la inmigración
En este apartado se discutirán los tres principales problemas que se han
planteado sobre la inmigración, a saber,
el aumento de la inmigración (legal), inmigración indocumentada y devaluación de
la ciudadanía.
a. Aumento de la inmigración (legal)
Aquí se plantea la incapacidad de los Estados Unidos, de absorber el número de
inmigrantes, sobre el cual los
críticos han señalado cuatro temas principales. Primero, se ha dicho que la
taza de crecimiento
poblacional de los inmigrantes es mayor y más rápida que la de los naturales del
país. El creciente
número de inmigrantes que viene a los Estados Unidos, así como el número
acumulado, ha creado un
problema demográfico sobre el futuro da la 'capacidad de carga' del país.
Quienes critican la
inmigración actual, se preguntan si los Estados Unidos después de haber agregado
60 millones de
personas sobre los pasados 25 años pueden "realmente acomodar otros 60 millones
sobre los próximos
25 años y otros 75 millones en los 30 años siguientes"18. Un segundo
argumento se
refiere a la composición étnica de los inmigrantes. Así, los niveles crecientes
de inmigración los que
ahora alcanzan a 24 millones de nacidos en el extranjero y que representan el 9%
de la población total,
cambiarán la composición étnica de la población. Tal cambio, en la opinión de
los críticos, tendrá
serias repercusiones en el diseño de la política pública ya que, por ejemplo,
más de una lengua será
hablada, y habrá pocos recursos para aliviar las demandas de este nuevo grupo.
El uso de servicios
del estado aumentará y, más personas vivirán por debajo del nivel de bienestar
social. Tercero,
expertos en economía laboral han argüido que en los pasados diez años, el
salario diferencial entre los
inmigrantes y los nacionales ha aumentado en detrimento del primero. El ingreso
económico de los
inmigrantes es 30% menor que el de los nacidos en el país y la escolaridad de
ellos es menor. En
consecuencia, se dice que los inmigrantes cambiarán la "formas de la
distribución salarial, mientras la
distribución de capacidad técnica de los inmigrantes defiera de la de los
trabajadores nacionales". En
ciudades, en donde existe gran número de inmigrantes, los salarios de los
nacionales son un 2% más
bajo que en las de menor número19. Finalmente, un cuarto
planteamiento que se hace
sobre los inmigrantes es sobre el hecho de que su número es extremadamente
alto.
Estos cuatro planteamientos críticos explican, sin embargo, inadecuadamente, el
asunto de la
inmigración. Si bien es cierto que los cambios demográficos están ocurriendo en
el seno de la
sociedad americana, estos cambios no son, por lo general negativos, según los
argumentos que se
enumeran a continuación.
Primero, los demógrafos han razonado sobre la necesidad de inyectar a la
población madura de los
Estados Unidos sangre inmigrante joven. De acuerdo al Censo de los Estados
Unidos, en los años
noventa habrá un crecimiento de 42% entre aquellos en edades de 85 años y más
(seis veces más la
taza de la población general). Con el envejecimiento de la población
económicamente activa, los
inmigrantes (en su mayoría jóvenes) podrán proveer un banco de trabajadores
jóvenes que suplirán a
la población de más de 65 años. Peter Francese, quien escribía sobre los
cambios demográficos dijo
que, "los Estados Unidos necesita admitir más inmigrantes, ahora, para sacarnos
del problemas
demográfico en el que nos hemos puesto al haber restringido la
inmigración"20.
Segundo, y relacionado a este asunto está el hecho de que la tendencia del
crecimiento demográfico
causada por la inmigración es desigual y, ha tenido mayores repercusiones en
ciudades como Los
Angeles, Miami, Chicago o Houston en donde los flujos migratorios han sido
mayores que los del
promedio nacional. En este sentido, la tendencia migratoria necesita ser
tratada de manera distinta, y
de acuerdo a las características particulares de cada estado del país.
Tercero, la crítica sobre el peligro que presentan los inmigrantes por los
cambios en la composición
étnica de la sociedad norteamericana, refleja más frecuentemente perjuicios de
carácter racial sobre el
declive de la proporción de americanos blancos en relación con la población
total, que de problemas
objetivos comunes a los que enfrentan sociedades multietnicas. Mientras los
críticos advierten sobre
los peligros de la diversidad y heterogeneidad cultural en otros países, ellos
no observan los efectos
positivos que el multiculturismo produce, como la educación multicultural, sino
que también asumen
que la calidad de la sociedad americana declinará si los blancos pierden su
estatus dominante. Esta no
es la primera vez en que los Estados Unidos enfrentan una masiva inmigración
proveniente de
diversas culturas que no hablan el inglés y que tiene poco entrenamiento técnico
(la inmigración
europea oriental creó las mismas ansiedades a principios del siglo y fue
dirigida contra judíos,
italianos, polacos y rusos). Sin embargo, la capacidad de absorción de
inmigrantes hoy en día tiene
más que ver con relaciones económicas de clase, que con asuntos de composición
racial. Por ejemplo,
los bajos estándares de educación pública han afectado negativamente a los
pobres -ciudadanos e
inmigrantes- en condiciones donde la educación es la clave de la asimilación y
la movilidad
social.
Cuarto, mientras la desigualdad continúa agrandándose entre los salarios de los
inmigrantes y los
nacionales y plantea un problema importante para la economía, expertos muestran
ambivalencia en
señalar una de las raíces del problema. Borjas, por ejemplo, ha encontrado que
existe una fuerte
relación entre comercio y desigualdad salarial. Conforme los Estados Unidos ha
perdido su filo
competitivo en ciertas industrias, las importaciones han retomado la producción
de bienes durables.
De ahí que la tendencia de ofrecer bajos salarios (por trabajo laboral poco
tecnificado) se encuentra
ligada a la competencia comercial en dos maneras. Por un lado, con la caída en
competitividad
empresarial, los salarios de los trabajadores también caen. Además, debido al
hecho de que la
competencia extranjera reduce el empleo de ciertas industrias, muchos de los
trabajadores se ajustan a
los más bajos pagos de salarios en los sectores competitivos de la
economía"21. Un
estudio reciente realizado por Borjas encontró que el creciente volumen del
comercio externo da
cuenta de un 50% de la caída del empleo. en estas industrias, que han sido
desplazadas, así como da
cuenta de un 25% del cambio en la desigualdad salarial. Este descubrimiento
sugiere que no son los
inmigrantes los que reducen los salarios, sino la industria que busca medidas
más baratas de empleo
laboral como parte de intento de competir internacionalmente.
Quinto, al hacer referencia al aumento cuantitativo de la inmigración, mientras
es verdad que la
inmigración (legal) ha crecido en los últimos quince años, es importante
localizar las fuentes de ese
aumento, antes de hacer referencias exageradas sobre ella. El aumento
inmigratorio, y como se
observó en la sección anterior, proviene no sólo de la unificación familiar y el
asilo, sino también de
las medidas migratorias tomadas por la ley de 1986, IRCA: Amnistía, SAW,
registro, legislación de
ameriasiáticos, y visas de diversidad. La mayoría de esta legislación tuvo un
carácter temporal más
que permanente sobre el flujo migratorio, después de 1992, las provisiones
legales decaen
considerablemente ya que alcanzan el límite. La legisalción sobre Visas de
Diversidad (que se usan
para países afectados por su poca migración a los Estados Unidos) es la que
presenta mayores
problemas en cuanto al número de personas admitidas. Desde 1992, 55,000 visas
se han agregado
para esta provisión legal. Además, estas han sido un resultado político de
apoyo a Irlandeses (como
concesión al Senador Kennedy) que es una solución justa a otros países que
inmigran menos.
Desde 1989 a 1994 las legislaciones, IRCA y Visas de Diversidad han contado con
un aumento de
cerca de cinco millones de inmigrantes22. De esta forma, mientras ha
existido un
aumento migratorio, éste ha resultado como parte de un proceso de corregir la
estabilización de
indocumentados, traer ciudadanos nacidos en países asiáticos pero de
descendencia americana,
aumentar relativamente la diversificación étnica de los inmigrantes, y de
mejorar la capacidad
competitiva de la economía del país. El hecho de que la inmigración tendrá un
impacto en la sociedad
es inevitable, sin embargo, resulta problemático el atribuir tal crecimiento
como un problema u
obstáculo de carácter étnico o racial en vez de ser parte de un proceso mayor de
revitalización y ajuste
de una sociedad multicultural, la cual se encuentra enfrentada a cambios
estructurales globales.
b. Inmigración Indocumentada
El segundo problema planteado por quienes critican la inmigración actual se
refiere al proceso creciente de
indocumentados, o ilegales que han entrado a los Estados Unidos. La crítica que
se hace descansa en el
supuesto de que los inmigrantes 'roban' los empleos de otros americanos (o
inmigrantes legales). Sin embargo,
todavía no existe suficiente evidencia para apoyar este argumento. Es muy
importante señalar a las fuerzas
internas que han atraído a los ilegales, lo que no significa negar que también
la ilegalidad se origina desde
afuera. Una de esas causas, como se mencionó anteriormente, se relaciona con el
declive de la competitividad
internacional de los Estados Unidos y se refleja en el déficit comercial. La
preferencia de empleadores en el
trabajo barato no discrimina entre legales e ilegales, sino entre quienes están
dispuestos a aceptar menos
salarios. Algunos estudios han señalado también, el hecho de que en todo caso
los trabajadores
indocumentados que envían su dinero a las familias de su país de origen,
eventualmente, reinvierten esos
dólares en los Estados Unidos ya que las remesas que sus familiares reciben son
utilizadas para comprar bienes
de consumo hechos en Estados Unidos23. De esta manera se produce un
ciclo que empieza en
la remesa familiar enviada al país de origen, después se transforma en productos
importados y el dinero vuelve
al mercado norteamericano (esto puede observar en el gráfico 3).
Además de este problema, ha existido otro de carácter fundamental y que se
relaciona con el rol de la influencia
de la intervención norteamericana (intervención política, cultural y económica).
Saskia Sassen ha sostenido que
la movilidad de capital y de intervención económica, en el exterior, ha
proporcionando la movilidad laboral.
Los esfuerzos de los Estados Unidos por liberar la economía mundial, y abrir las
economías de otros países, ha
creado las condiciones para la movilización y los vínculos entre los Estados
Unidos y otros países, lo que
subsecuentemente han servido de puente para la inmigración24. Este
contexto de la
inmigración internacional, no sólo resulta de expansionismo económico, sino
también de influencia política y
cultural que los Estados Unidos ejerce sobre el resto del mundo. La política
exterior de los Estados Unidos ha
ejercido un efecto de demostración en aquellos países que originan inmigrantes y
que, ven en Norte América la
tierra de la libertad y las oportunidades. Tal efecto, está íntimamente
asociado con la dependencia económica
de un país, y de mayor importancia por la influencia cultural del "modo de vida
americano" o "american way of
file", que inevitablemente induce a la movilización de gran número de
inmigrantes a través de las fronteras, en
busca de ese modelo de mejor vida. Sin embargo este vínculo entre política
externa e interna no se ha
coordinado con la política de inmigración25. De esta manera, la
inmigración indocumentada ha
sido en gran parte resultado de la falta de coordinación de política a nivel
interno.
Inmigración ilegal y flujo de remesas.
Desafortunadamente, existe poca evidencia que explique la inmigración
indocumentada como
resultado de esa falta de coordinación. Al mismo tiempo, es importante recalcar
que la restricción y
eventual eliminación de la inmigración ilegal es imperativa, ya que la
ilegalidad subestima el orden de
la ley, y crea perjuicios en la sociedad, como los que hoy se están
experimentando dentro de las
comunidades inmigrantes.
c. La devaluación de la ciudadanía
Peter Schuk, ha sostenido que la expansión de derechos y obligaciones, a
inmigrantes legalizados, ha reducido
el valor marginal de optar por la ciudadanía, ya que los incentivos de
naturalizarse para un residente han
disminuido. Según opinión de Schuk, el principio de proceso jurídico protege al
inmigrante legal de ser
deportado, "el derecho de tal inmigrante de permanecer en los Estados Unidos es
casi tan seguro como el de un
ciudadano". Como resultado de esto se afectado negativamente el valor que
representa tener cuidadanía
norteamericana26. De hecho, Schuk observa que los inmigrantes en
posición de naturalizarse,
han dejado de hacerlo y, si llegan a remitir su petición de naturalización, lo
hacen después de que son elegibles
para hacerlo. Estas aseveraciones plantean dos problemas
Por un lado, hay muy poca evidencia e investigación que explique por qué las
tasas de naturalización son muy
bajas, y por qué el derecho al voto no es visto (presumiblemente) como incentivo
suficiente para
naturalizarse27. Si bien es cierto que sólo un 10% de inmigrantes se
naturalizan cada año, es
muy probable que existan obstáculos estructurales, que inhiben al inmigrante de
adoptar la identidad
norteamericana. Uno de los obstáculos pueden consistir en una combinación entre
discriminación no oficial,
que mira a los inmigrantes como ciudadanos de segunda clase, independientemente
de si ellos se naturalizan o
no ("aunque la mona se vista de seda mona se queda") y una fuerte ligazón
comunal y cultural que lo
inmigrantes tienen con su país de origen. Tal vínculo refuerza el sistema de
valores que trajeron consigo y, que
los protege contra la discriminación. Como consecuencia, el inmigrante se
retira y se aisla del resto de la
sociedad, y encuentra poco incentivo en naturalizarse. La identidad del
inmigrante y su experiencia con la
discriminación puede explicar el porqué de su retinencia a cambiar de
nacionalidad.
Por otro lado, aunque Schuk señala correctamente que existe un problema de bajas
tazas de naturalización, su
crítica del retraso en naturalizarse es un tanto exagerada. El cuadro 7,
muestra el tiempo promedio que se toma
en hacerse ciudadanos, dura unos 8 años, tres años después de que se es elegible
para naturalizarse. El caso de
los mexicanos muestra una situación diferente y merece ser investigada de manera
aparte ya que ellos toman
por lo menos 15 años.
AÑOS PROMEDIO DE RESIDENCIA POR AÑO DE NATURALIZACIÓN Y REGIÓN DE
NACIMIENTO, 1960-94
Región de nacimiento
Otro asunto de importancia que se debe mencionar, se refiere al hecho de que el
tiempo que inmigrantes
residentes han tomado en hacerse ciudadanos, no es nuevo. El mismo cuadro
muestra que, salvo 1994, desde
1965 las tazas de naturalización han tomado más o menos el mismo promedio de
años. De esta forma, lo que
para Schuk pareciera ser un problema, más bien parece ser una tendencia normal
que sugiere que la
naturalización resulta después de un largo proceso de decisión (la ciudadanía se
adquiere cuando el inmigrante
se siente 'emocionalmente preparado' para asumir la lealtad a una nueva
sociedad). En este sentido, no es claro
entonces que la ciudadanía se haya devaluado, o de que el inmigrante no se
precipita en naturalizarse sin pensar
detenidamente. Sin embargo, el hecho de que sólo un número pequeño de
inmigrantes se nacionaliza es un
asunto de gran interés. El caso mexicano plantea una serie de preguntas. Ellos
representan el mayor número
que inmigra y, a la vez, tardan más en cambiar su nacionalidad. Se ha
argumentado que la proximidad
geográfica, la experiencia histórica con la discriminación y la cultura
nacionalista mexicana, explican en parte
la resistencia a naturalizarse.
ii. Los tres problemas de tema migratorio: raza, política y
administración
Como se ha podido observar los argumentos contra la inmigración no son
sostenibles, o consistentes con la
evidencia una vez discutidos de cerca. Son situaciones histórico políticas que
explican el
comportamiento de la inmigración y que están ligadas a ciertas políticas o
flujos como los de la
economía internacional. Por otro lado, aunque existe un problema referente al
aumento migratorio, su
tamaño es circunstancial. Los gritos de desesperación provienen de una
orientación diferente a la que
se han referido.
Tres problemas básicos se pueden enumerar en forma general sobre las razones del
consecuente
ataque contra la inmigración: racismo y clase, administración y política
a. Racismo, clase e inmigración
La sociedad norteamericana, a pesar de ser una nación de inmigrantes y
democrática, a veces, ha sido muy
reticente sobre la admisión y trato de nuevos inmigrantes. Existe en el ethos
norteamericano un fuerte
sentimiento racial y cultural el cual está profundamente enraizado en su
historia. La tradición de la
esclavitud, el tratamiento a judíos (a principios de siglo), mexicanos (y
latinos en general), la
expulsión y segregación de asiáticos y negros, ha permanecido por mucho tiempo
en los Estados
Unidos. Dentro de este contexto histórico, los cambios positivos que ocurren en
la inmigración en los
sesenta se producen en coincidencia con las reivindicaciones del movimiento de
derechos civiles, que
empiezan en los años cincuenta y se materializan con la legislación de 1964. La
inmigración, como
derecho asignado por el estado es en gran medida una representación racial y
política, de la forma en
que los grupos dominantes miran a otras sociedades extranjeras. De ahí que la
valorización y
significación de cuales grupos son considerados 'externos' o 'ajenos' a los
Estados Unidos es atinente
al racismo, casi jerárquica, que ha existido dentro de estos grupos dominantes
en el país. El
tratamiento como 'outsiders' (o ciudadanos incompletos) a negros, latinos,
asiáticos y otros grupos de
origen diferente al blanco, responde a un sellamiento de identificación racial y
cuyo paso a 'insider'
resulta como una función de asimilación al mundo blanco de origen
europeo28 y, de
la redemarcación de las fronteras de la identidad norteamericana que admiten al
'otro' no blanco, como
parte del mismos grupo dominante. Aun cuando los inmigrantes son admitidos a
los Estados Unidos,
como producto de las leyes de reunificación, la reticencia de incorpóralos
completamente a la
sociedad, se llega a reflejar en el trato discriminatorio y la marginalización
social. La marginalización
trae consigo la difícil posibilidad de escalar socialmente, ya que la educación
y empleo están muy
limitados y son de baja calidad. Al mismo tiempo y como parte de una dualidad
en el ejercicio del
racismo, tal marginalización refuerza el sentimiento antiinmigratorio. De
hecho, la incorporación de
grupos heterogéneos culturales y étnicos en la sociedad crea una percepción de
amenaza, de parte de
la sociedad blanca de origen europeo, la cual asocia la 'alteración' de la
composición étnica de la
sociedad, con la disminución del grado de control del grupo dominante actual.
El discurso crítico
contra la inmigración, se plantea dentro de dos contextos. Por un lado se llama
la atención sobre las
persecuciones contra el sistema democrático norteamericano, ya que la influencia
política de los
nuevos inmigrantes, provenientes en su mayoría de sociedades cuya cultura y
regímenes políticos son
autoritarios, podrían influir sobre el régimen político americano y revertir el
carácter democrático de la
sociedad americana. Por otro lado, se argumenta que la composición política
actual será apropiada
por la nuevas sociedades inmigrantes y cambiarán el balance social del poder
actual. A esto se agrega
un corolario dentro del contexto de la política exterior y el interés nacional,
en donde se sostiene que
la inmigración es un asunto de seguridad el cual debe ser tomado en serio. La
supuesta amenaza a la
seguridad se basa, principalmente, en la influencia de nuevos grupos de origen
no europeo, que
pueden traer tendencias criminales como el narcotráfico o el terrorismo. En
todo caso, los dos
argumentos parten del mismo supuesto, un tanto ficticio, de que será la
identidad étnica y no política,
la que determinará las relaciones de poder en los Estados
Unidos29.
Esta experiencia está ligada a relaciones de clase en donde, con el propósito de
mantener el estatus
social de los grupos dominantes, particularmente de la clase media, se produce
una aceptación de la
inmigración como un mal necesario. A medida que se integra el inmigrante dentro
del mercado de
trabajo, éste es ubicado dentro de los confines del mundo laboral de mano de
obra poco calificada, de
muy bajo salario, y con un carácter transitorio, al considerar que el inmigrante
estará por poco
tiempo30. Ya no se considera al inmigrante del tercer mundo como
parte de la
reserva industrial de trabajo, pues muchos de ellos forman parte del ejército
activo laboral en ciertas
industrias, una de ellas la del servicio. De hecho las nacionales, aunque no lo
aceptan, niegan que, en
cada ocupación del sector servicio, existen inmigrantes documentados o ilegales
que trabajan en los
campos más bajos del negocio (limpiando platos, edificios, etc) y donde su
trabajo es importante en la
provisión de servicio. Uno de los casos más comunes, se refiere a la tendencia
de las mujeres
inmigrantes de entrar en el campo del servicio de trabajo doméstico. Aquí no
sólo dimensiones de
clase y raza entran en juego, sino de género, en donde la empleada doméstica es
vista como parte del
estrato más bajo del sector laboral. Mujeres inmigrantes mexicanas o
centroamericanas han sufrido las
consecuencias directas de la explotación laboral en virtud de su status de
inmigrante31. Ellas son empleadas con salario de $2 la hora por unas
quince horas de
trabajo, sin compensación por tiempo extra o beneficio social32. En
consecuencia el
inmigrante no solo no asciende socialmente, mientras el resto del grupo nacional
mantiene su status o
lo mejora, sino que se le acusa de ser la causa de los problemas económicos y
sociales del país.
Aunque esta situación de raza y clase esta íntimamente enraizada en la sociedad
norteamericana. Esto
no significa que la resistencia a tal vertiente dominante tenga una posición
estática. Existe en los
Estados Unidos un auténtico sentimiento cosmopolita, que ven en la experiencia
multicultural una
importante respuesta al cambio estructural que esta sociedad está sufriendo.
Acompañado con
aquellos que tienen una visión de mundo cosmopolita, están también los grupos
liberales
comprometidos con una agenda social que mejore los derechos de los
tradicionalmente grupos
marginados, así como de las minorías, ya sean étnicas, nacionales, o culturales.
El problema principal
es que aun estas vertientes no tienen un carácter dominante.
Además del tratamiento racial hacia los inmigrantes, existen dos argumentos más
que se usan para
criticarlo. Uno de es de carácter político, el cual tiene más que todo una
posición circunstancial, y otro
más estructural y es el que se refiere al problema de la administración de la
política inmigratoria. El
tema de la inmigración ha sido perennemente, de gran interés y debate en la
historia del país. Los
políticos, con interés nacional o estatal, han tomado ventaja del tema de la
inmigración con el
propósito de ganar votos y perpetuar los sentimientos inmigratorios. El
gobernador de California,
Pete Wilson, no es el único ejemplo que ha usado la inmigración como pivote para
obtención de
votos. Varios de los candidatos republicanos a la presidencia en las elecciones
de 1996 pusieron el
tema de la inmigración al centro de su agenda política. Pat Buchanan y Lamar
Alexander, congresistas
republicanos de Texas, han planteado agendas radicales para controlar la
inmigración y han apelado al
público 'afectado' por las políticas de protección social al inmigrante, así
como a la población de clase
media. Alexander, por ejemplo, ha proclamado la cancelación de servicios
sociales a
indocumentados, incluidas la educación y la creación de una nueva rama del
ejército encargada de
cuidar la frontera. Buchanan, por otro lado, sostiene que es importante cortar
por cinco años la
inmigración para mantener una cuota de 200,000 visas al año, donde solo cónyuges
o hijos de
ciudadanos podrían inmigrar, e impone el inglés como el idioma oficial y la
construcción de una fuerte
muralla a lo largo de setenta millas de la frontera con México33.
Finalmente, el tema administrativo representa otro de los aspectos que ha
convertido a la inmigración
en un problema, pues, la inmigración no responde a una política unificada o
coordinada entre las
diferentes entidades que tratan con este fenómeno. Mientras la política
exterior de los Estados
Unidos, ha estimulado y vendido las bondades de la democracia y el capitalismo
norteamericano, lo
cual induce a la inmigración, las oficinas del estado niegan la entrada a
aquellos grupos que han sido
entusiasmados por el gobierno a través de una política exterior. Además, el
Departamento de Estado
mantiene poca comunicación con el Servicio de Inmigración y Naturalización, INS,
a pesar de que, en
temas de asilo político y refugio, entre otros, hay un vínculo muy importante.
El contacto, en muchos
casos, se limita al envío de los reportes y opiniones anuales sobre el estado de
los derechos humanos,
en varias partes del mundo. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para
resolver las inconsistencias
en la adjudicación de asilo o refugio a individuos. Recientemente, desde 1991,
la comunicación se ha
intentado mejorar, en parte, como resultado de una mandato judicial que acusaba
a INS, de parcial en
favor de ciertos grupos. Otro problema de administración se debe a la
vinculación de prebendas en la
política migratoria sin prever consecuencias adversas. Tal es el caso de la
legislación de SAWs que
produjeron más de un millón de inmigrantes en cuestión de dos años. Otro caso
ha sido el
otorgamiento de visas de diversidad o lotería que favoreció a un porcentaje de
ciudadanos de Irlanda,
país de origen del Senador Ted Kennedy. Sin embargo, ha sido la incapacidad
administrativa en la
coordinación y control migratorios la que ha permitido mayor ingreso de
inmigrantes.
Estos dos aspectos explican, en forma general, la crítica a la inmigración, pero
también señalan ciertas
pautas, que se relacionan con procesos sociales internacionales, los que han
tenido una repercusión
sobre la estructura del sistema político norteamericano y las relaciones
internacionales.
3. Soberanía, relaciones internacionales y globalismo, a manera de
conclusión
La experiencia norteamericana con la inmigración no es una excepción. En casi
todo el mundo, la inmigración
es un fenómeno cotidiano, es la representación de una experiencia que se está
viviendo en esta época. Más de
125 millones de personas viven fuera de los países en donde ellos nacieron.
Treinta y cinco millones inmigran
cada año34. La nueva experiencia es la del "mundo interméstico", es
decir, del surgimiento de
un proceso social el cual ha desafiado las fronteras convencionales que separan
lo interno de lo externo. Esta
reconstitución de fronteras territoriales, como consecuencia directa, ha retado
los marcos políticos tradicionales
de la soberanía. La cultura, política y economía, por ejemplo, ya no están
encarceladas en el cuadro del estado.
Por un lado, el estado en la práctica ya no constituye el principal eje
monopolizador del poder de producir
edentidades políticas, como las de cuidadanía y nacionalidad. Por otro lado, si
bien el estado tiene la condición
formal de producir soberanía y trazar fronteras territoriales, su papel se
considera cada vez más un obstáculo
para el desenvolvimiento de nuevas y distintas edentidades políticas en proceso
de reconstitución de sus propias
fronteras35. Lo que se observa entonces, no es la desaparición del
estado, sino un nuevo
conflicto del estado, en donde nuevos grupos "intermésticos" redefinen su
carácter y producen nuevas
relaciones internacionales36. El surgimiento de lo que se ha dado en
conocer como
comunidades transnacionales, de las que algunos grupos étnicos en parte de
ellas, muestra el proceso de
redifinición tanto del estado como de las relaciones internacionales. Las
comunidades transnacionales son
entidades que se movilizan y se establecen en diferentes puntos del globo,
independientemente de las fronteras
territoriales establecidas por los estados. Estas comunidades viajan y
coexisten a través de fronteras y se
movilizan con el propósito de aumentar o proteger su identidad o de abogar, por
algún proceso, mejorar la
dimensión de bienestar universal del grupo. Movimientos basados en aspiraciones
de carácter universal,
compartidas consistentemente en varias partes del mundo, pero con efectos
particulares en grupos o
comunidades específicas producen y redefinen nuevas políticas que tratan de
tener tanta fuerza, como la política
exterior de un estado. Una importante característica de las comunidades
transnacionales, radica tanto en el
recurso de poder, como en la movilización, son diferentes a los del estado u
otro actor político tradicional. En
muchos casos, estas comunidades derivan recursos a través de su propia
movilización y número, el cual en sí
mismo no es una propiedad tangible, sino ideal37.
Con esta experiencia "inteméstica" se presenta otro fenómeno que está siendo
influido particularmente por las
sociedades migratorias, y es el del 'nomadismo' como identidad social
internacional y ha entrado en conflicto
con las 'sociedades sedentarias'. Enzensberger sostiene que el conflicto entre
las tribus nómadas y sedentarias
se remonta al mito de Caín y Abel, y que el sedentarismo constituye una
excepción en el desarrollo
social38. Ya sea que este sea el caso o no, lo importante es que la
época actual representa el
momento histórico del nomadismo del siglo XXI. La movilidad, permanente y
fluida de grupos o individuos de
un punto a otro, constituye una experiencia bastante novedosa. Como Atali
manifiesta, los hombres y mujeres
del Norte se movilizan en aviones, con teléfonos celulares y computadoras
portátiles de un punto al otro del
globo, mientras los grupos en masa del tercer mundo se mueven, por tierra o por
mar, con sus pertenencias,
estos grupos se trasladan de un lugar a otra y se establecen en cada
lugar39.
Dentro de este contexto, los Estados Unidos se encuentra en la encrucijada, al
enfrentar a un mundo
interméstico y a sociedades nómadas cuyo poder de constitución está intentando
reconfigurar la naturaleza del
estado y de la sociedad, política, norteamericana dentro de un contexto
multicultural, pero aun no
definido.
Referencias
Case, Brendan, "Sending Dollars to México is a Big, Lucrative Business" in
New York
Times September 14th, 1996.
CAR. "Family Remittances: pillar of the survival economy" in Central
American Report Vol. XIX,
n 11, March 27, 1992.
Castillo, Manuel Angel, "Migration, Development and Peace in Central
America", in Alan Simmons,
editor, International Migration, Refugee Flows, and Human Rights in North
America: the impact of trade
and restructuring New York: CMS, 1996.
Durrand, Jorge, Emilio A. Parrado and Douglas Massey, "Migradollars and
Development: A
Reconsideration of the Mexican Case" in International Migration Review
Vol.30, n2.
Itzigsohn, Jose, "Migrant remittances, labor markets, and household
strategies: a comparative analysis of
low-income household strategies in the Caribbean Basin" in Social Forces
Dec., 1995, v 74,
n2,p633,656.
Kane, Hal. The Hour of Departure: Forces that Create Refugees and
Migrants-Washington:
World Watch Institute, 1995
Latin American Database. "El Salvador: Government Economic Polices Come under
Fire from Private
Sector" CHRONICLE, 3/7/96.
López, José Roberto and Mitchell Selligson, Small Business Development in
El Salvador: the
impact of remittances Commission for the Study of International Migration
and Cooperative
Economic Development. N. 44, June 1990.
Massey, Douglas, et.al., "An evaluation of International Migration Theory:
The North American Case"
in Population and Development Review Vol. 20, No 4 (December 1994)
Massey, Douglas and Emilio Parrado, "Migradollars: The remittances and
savings of Mexican migrants to
the United States" Population Research and Policy Review Vol. 13, 1994.
INS. Statistical Yearbook of the Immigration and Naturalization
Service. Washington: U.S.
Government Printing Office, 1994. (Various issues)
OECD, Geographical Distribution of Financial Flows to Aid Recipients
France: OECD, 1994
Siri, Gabriel, "Uso productivo de las remesas familiares en El Salvador" San
Salvador: FUSADES, Enero
1996, Documento de Trabajo N. 42.
Weiner, Myron, The Global Migration Crisis: challenge to state and to human
rights New York: Harpers
Collins College Publishers, 1995.
Xin Hua News Agency. "U.S. allows Nicaraguan refugees to stay for another
year" in Xin Hua News May
25th, 1996.
Zolberg, Aristide, Escape from Violence: Conflict and the refugee crisis in
the developing world Oxford:
Oxford University Press, 1989.
----- "From invitation to interdiction: U.S. foreign Policy and Inmigration
since 1945" in Teitelbaum,
Michael S. and Myron Weiner. Threatened peoples, threatened borders: world
migration and U.S.
policy. New York: W.W. Norton & Co., 1995.
World Bank. Republic of Nicaragua Poverty Assessment Volume I,
Washington, D.C.: World
Bank, June 1995.
---- World Data 1995, Washington: The Word Bank 1995. CD-ROM
(1)Migration News Vol. 3, No. 10, october 1996.
(2) INS Statistical Yearbook, Washington: Dept. Of
Justicie, 1994.
(3)Reimers, David M. Still the Golden Door; the
third world comes to América New York: Columbia
University Press, 1992 2nd. Edition., p. 2-3.
(4)Yamorld, Bárbara. Refugees without refuge:
formation and failed of U.S. Political Asylum policy in the
1980's. New York: University Press of América, 1990, p.
8.
(5)Reimers, David M. Op. Cit. p. 40-43.
(6) Zolberg, Aristide: "From invitation to interdiction:
U.S. foreign policy and inmigration since 1945" en
Threatened Peoples, threatened borders: World migration
and U.S. policy. Michael S. Teitelbaum y Myron Weiner,
editores, New York: W.W. Norton & Company. 1994. p. 124.
(7) Russel, Sharon Stanton. "Migration patterns on U.S.
foreign policy interest" en Threatened Peoples, threatened
borders: world migration and U.S. policy. Michael S.
Teitelbaum y Myron Weiner, editores, New York: W.W. Norton &
Company, 1994. p. 47-48.
(8) Es importante recalcar que México, país con el que
la relación migratoria siempre ha existido especialemnte
después de 1952, cuando se convierte en el principal
exportador de inmigrantes, es el único con el cual la
política de la post-guerra no determinó su inmigración--
Canadá también sostiene esta razón aunque en menor grado.
(9) Yarnold, Barbára, op. cit, p. 9.
(10) Díaz-Briquets, Sergio. "Relationships between U.S.
Foregin Policies and U.S. Inmigration Policies" en
Threatened Peoples, threatened borders: word migrattion
and U.S. policy. Michael S. Teitelbaum y Myron Weiner,
edirores. New York: W.W. Norton & Company, 1994. p. 168.
(11) Russel, Sharon, op. cit, p. 49. La distinción entre
refugiado y asilado consiste en que los primeros deben estar
fuera del territorio de los estados Unidos, mientras que el
aplicante de asilo ya está presente en el territorio y debe
pasar por un proceso de adjudicacción. El límite de
asilamiento se estableció en 5,000 y después se aumentó a
10,000.
(12) Calavita, Kitty. "U.S. Immigration and Policy
Responses: the Limits of Legislation" en Controlling
Immigration: A Global Perspective. Wayne A. Cornelius,
Philip L, Martín y James F. Hollifield, editores Satnford:
Satnford University Press, 1994, p. 65-68.
(13) Jasso, Guillermina y M.R. Rosenzweig. "Family
reunification and the Inmigration Multiplier. U.S.
immigration Law. Origin-country conditions, and the
Reproduction of immigrants" en Demography 23 (1986):
291-311.
(14) Calavita, Kitty. op. cit. p. 68.
(15) Yarnold, Brabára. op. cit.
(16) Orozco, Manuel. "The Foreign Policy of Political
Asylum Adjudication: the United States policy. 1984-1989.
Austin: University of Texas, 1991.
(17) Cato Institute
(18) Bouvier, Leon F. y John L. Martin. Shaping
Texas: the effects of immigration 1970-2020 Washington:
Center for Immigration Studies, 1994, p. 5.
(19) Borjas, George J. "The internationalization of the
U.S. labor market and the wage structure". federal reserve
Bank of New York Economic Policy Review 1 1 January 1995
p. 3.
(20) Francese, Peter. "Aging America Needs Foreign
Blood". Wall Street Journal 27 Mar. 1990.
(21) Op. cit. p.3.
(22) INS. Statistical Yearbook of the INS
Washington, 1995.
(23) Durand, Jorge and Douglas S. Massey. "Mexican
Migration to the United States". Latin American Research
Review 27.2 (1992).
(24) Sassen, Saskia. "Why migration? "Report on the
Americas: 26.1 (July 1992). p. 14.
(25) Teitelbaum, MIchael S. y Myron Weiner, editores.
Threatened Peoples, threatened borders: world migration
and U.S. policy. New York: W.W. Norton & Company, 1995.
(26) Schuk, Peter H. "Membership in the liberal polity:
the devaluation of American citizenship". Immigration and
the politics of Citizenship in Europe and North America
en Willima Rogers Brubacker. New York: University Press of
America, 1989, p. 56.
(27) Una estrategia obvia de investigación sobre esto
sería de preguntar si los residentes legales no ejercen el
dertecho al voto a través de la naturalización por las mismas
razones económicas y políticas de alienación y poco poder que
causa a los nacionales, pobres en su mayoría, a no votar.
(28) Y a los procesos que trae consigo la resistencia y
sometimiento a la marginalización, como ocurre en el caso la
mayoría de los inmigrantes del tercer mundo que llegan a
integrar los sectores más pobres de los Estados Unidos.
(29) Sin embargo, no existe mucha evidencia de que este
sea el caso. De hecho inmigrantes mexicanos y cubanos de al
menos hace treinta años tienen un pensamiento conservador
sobre la inmigración.
(30) Blanco, María Cristina. "el inmigrante como sujeto
marginado: claves interpretativas" en Racismo,
antirracismo e inmigración coordinado por Juan Pedro
Alvite, España: Tercera Prensa, 1995, p. 34-36.
(31) Cravajal, Doreen. "For Inmigrant Maids, Not a Job
But Servitude" The New York Times, 25 February 1996.
p. 1 A.
(32) A esto hay que agragar el hecho de que para el
indocumentado, el derecho a ciertos servcios sociales estará
negado.
(33) ClariNet News (Internet) "Presidencial Candidates
on Issues" Associated Press, February 17, 1996.
(34) Kane, Hal. The Hour of Departure: Forces that
Create Refuges and Migrants Washington; World Watch
Institute, 1995, p. 5.
(35) Ver por ejemplo el trabajo de Jan Jindy Pettman,
"Border Crossing-Shifting Identities: Minorities, Gender, and
the State in International Perspective" en Challenging
Boundaries editado por Micahel Shapiro y Hayward R.
Alker, Minnesotta: University of Minnesotta Press, 1996.
(36) En este sentido la idea de turbulencia inroducida
por Janes Rosenau se asimila a este enfoque, Ver James
Rosenau, Turbulence in World Politics: A theory of change
and continuity Princeton: Princeton University Press,
1990.
(37) Ver por ejemplo el trabajo de Ian Chambers,
Migrancy, culture, identity London: Routledge, 1994,
en particular los capítulos "The broken world: whose center,
whose periphery?" y "Cities withut maps".
(38) Enzensberger, Hans Magnus. Civil Wars: from L.A.
to Bosnia New York: The New Press. 1993, p. 104, y el
capítulo "The Great Migration".
(39) Atali, Jacques. Millenium: Winners and losers in the coming world
order New York: Random
House, 1991.
Introducción sobre la Ley de Inmigración de 1996 de los Estados Unidos
Categoría de Admisión Número Porcentaje
Inmigración vía unificación familiar 460376
63.90%
Dependientes de IRCA 277
0.04%
Inmigración vía empleo 85336
11.84%
Diversidad 47245
6.56%
Refugiados 106827
14.83%
Asilados políticos 7837
1.09%
Otros 12563 1.74%
Total 720.461
Inmigración indocumentada 1,000.000 estimado
Fuente: INS Satistical Yearbook, Washington: Dept. Of Justicie,
1995
(15 PRINCIPALES
PAÍSES)1946-1954 1956-
1960 1961-1964 Total
México 16078 39332
46286 101696
Alemania 26161 35791
26691 88643
Canadá 23087 29373
34123 86583
Reino Unido 20560 24472 24733 69765
Italia 12872 22903 17982 53757
Polonia 18303 8507
8952 35762
Cuba 11114 14234 25348
Irlanda 4997 8210
6128 19335
Holanda 3016 6067
3858 12941
Grecia 2917 5373
4207 12497
Yugoslavia 4427 5583 10010
Hungría 9981
9981
Japón 5961
3987 9948
China, Rep. Pop. 4498 4224 8722
Francia 3969
3936 7905
Fuente: INS, Statiscal Yearbook varios números
País de Origen 1965-1969 1970-
1974 1975-1979 Total
México 42738 60068 61831 164637
Cuba 36700 20213 33714 90627
Filipinas 11513 30541
37409 79463
Italia 21950 21314 8203 51467
China Rep. Po. 13142 162240 20521 49903
Canadá 27274 10863 11567 49704
Corea, Rep. 18689 29620 48309
Reino Unido 23473 11274
12542 47289
República Dominicana 11488
12758 14816 39062
Jamaica 9896 13080
13839 36815
Grecia 11389 13000
7716 32105
Portugal 10677 11457 9904
32038
India 13451
18458 31909
Alemania 16707 7394
6116 30217
Vietnam 23426 23426
Colombia 7895 5881
8302 22078
Haití 4865 5783
5749 16397
Ecuador 3994 4532
4910 13436
Trinidad y Tobago
6929 5586 12515
Yugoslavia 5615 6792 12407
Fuente: INS, Statiscal Yearbook varios números
IRCA Unif.
Fam. Empleo Refugio
Asilo Otros Total
1980 410435 44369 74585 1250
530639
1981 445045
44311 105746 1498 596600
1982 386348
51182 154752 1849 594131
1983 401610
55468 99771 2914 559763
1984 402215
49561 86520 5607 543903
1985 417625
53446 90040 5000 3898 570009
1986 436407
56617 99383 5000
4301 601708
1987 430384
57519 86840 5000 21773 601516
1988 420112
58727 76274 5445 82467 643025
1989 978814 434606
57741 79143 5145 35475 1590924
1990 880372 446230
58792 97427 4937 54325 1542083
1991 1123162 453191
59525 116415 22664 52210 1827167
1992 52272 450723
116198 106379 10658 74405 810635
1993 55344 483865
147012 115539 11804 66451 880015
1994 34074 463608
123291 115451 5983 55987 798394
1995 277 460376
85336 106827 7837 59808 720461
Año 80 81 82
83 84 85 86 87 UF 77%
75% 65% 72%
74% 73% 73%
72%
Año 88 89 90
91 92 93 94 95
UF 65% 27%
29% 25% 56% 55% 58%
65%
País de Origen Número
México 1854547
El Salvador 146383
Guatemala 59863
Haití 47611
Colombia 29020
Filipinas 24354
República Dominicana 22460
India 18545
Perú 16564
Pakistán 15774
Polonia 15282
Honduras 15053
Nicaragua 14722
Jamaica 14520
Ecuador 14118
Nigeria 13593
Irán 12584
Corea, República de 9647
China, Rep. Popular 9178
Ghana 6087
Canadá 5932
Fuente: Misma del cuadro 2
1994 1990 1985 1980 1975 1970
1965
Naturalizado 10 9 8 8 7 8 7
Europa 13 13 9 10 8 9 7
Asia 8 7 7
7 6 6
6
Africa 7 7
7 7 6 6 6
Oceanía 10 9 8 8 7 9
8
Norte América* 16
15 13 11
9
7 9
Sur América 11 10 8 9 10
7
7
Fuente; Statistical Yearbook of INS, 1992. (Washington: US Govt. Printing
Office, 1993).
*La mayoría de Norte América son mexicanos