Cuad Cien Soc 98 (CCS)

CUADCIEN, 03/01/97, LA POLÍTICA INMIGRATORIA DE LOS ESTADOS UNIDOS: IMPLICACIONES EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES Y LA SOBERANÍA

Cuadernos de Ciencias Sociales

País/Country: Costa Rica

Programa Costa Rica; Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLASCO)

Autor/Author: Manuel Orozco

Número/Number: 98

Frecuencia/Frequency: 10 por año/10 per year


Fecha/Date: 03/01/97


INDICE

1. Tendencias de la Inmigración en los Estados Unidos desde el acta de 1965

i. Sobre política migratoria de los EEUU: leyes y estructura de la migración

ii Inmigración a los EEUU

a. Antes de 1965

b. Después de 1965 cambio en la composición geográfica de inmigrantes

iii. El aumento migratorio en los años noventa. causas y tendencias

a. El efecto multiplicador y la flexibilidad en las "reuniones familiares"

b. Legislación de IRCA a inmigrantes indocumentados antes de 1986

c. Asilo político y refugio: 1980-1995

d. Inmigración indocumentada

2. Debate del tema de la inmigración en los Estados Unidos

i. Los argumentos de los críticos de la inmigración

a. Aumento de la inmigración legal

b. Inmigración Indocumentada

c. La devaluación de la ciudadanía

ii. Los tres problemas del tema migratorio: raza, política y administración

a. Racismo, clase e inmigración

3. Soberanía, relaciones internacionales y globalismo a manera de conclusión

Introducción sobre la Ley de Inmigración de 1996 de los Estados Unidos

A mediados de 1993, en coincidencia con el levantamiento popular de Los Angeles, con la continuidad de la recesión de la economía en California, surge un sentimiento anti-inmigración, el cual se intensifica con la actitud del Gobernador de California, Pete Wilson quién acusa a los inmigrantes indocumentados de constituir un peso muy grande para el Estado. A estas razones, se suman, otros acontecimientos como: demandas legales del Estado de California, Florida y Texas contra el Gobierno Federal, sobre costos por servicios públicos a inmigrantes indocumentados; los ejercicios de la patrulla fronteriza migratoria conocidos como Operación Sosteniendo la Línea (Operación Hold Line) y, la propuesta 187. El año 1994, se caracterizó por un elevado sentimiento antiinmigratorio, (O"inmigration backslah") el cual decae relativamente hacia mediados de 1995. Aún se mantiene una posición crítica contra las recientes políticas de inmigración que, permiten la existencia de muchos inmigrantes, indocumentados en su mayoría, que toman ventaja de los beneficios de los servicios del Estado. ¿Hasta qué punto existe veracidad en tal argumentación?.

Un resultado de este fenómeno es la Ley de Inmigración aprobada en setiembre de 1996, por el Congreso de los Estados Unidos. Cinco cambios se producen en la nueva legislación, que muestran drásticas medidas conservadoras contra la inmigración: 1?. La nueva ley establece un refuerzo a la patrulla fronteriza, la cual tendrá un aumento anual de 1,000 efectivos por un período de cinco años, hasta llegar a un total de 10,000 para el año 2,000. 2?. la Ley introduce un proyecto piloto de verificación del empleado para determinar su estado legal migratorio. Este sistema de verificación se establece por primera vez y constituye un sustituto del registro de identificación nacional contra extranjeros. 3?. La Ley Migratoria extiende las restricciones al acceso a servicios sociales, por parte de inmigrantes legales. A los inmigrantes establecidos legalmente en Estados Unidos, se les niega el acceso a beneficios públicos, como Food Stamps (tarjetas de alimentación) y Suplemental Security Income (seguro de ingreso suplementario). Entre las medidas, están las restricciones de ofrecer los beneficios de salud como tratamiento contra el SIDA y otras enfermedades, anteriormente atendidas por el Estado Federal.

Además, se establece en la nueva ley que aquellos inmigrantes que deseen solicitar el ingreso de familiares cercanos, deben demostrar que tienen un ingreso superior a un 125% de la línea de pobreza (para una familia de cuatro personas el ingreso sería de $19,461). En la actualidad, al menos un tercio de la población inmigrante no reúne estos requisitos. 4?. Las restricciones de solicitud de asilo político fueron aumentadas: Por ejemplo si una persona entra sin documentos y solicita asilo político, ésta lo debe hacer ante un oficial de inmigración. Si el oficial rechaza su solicitud de asilo por inaceptable de representar un caso de temor a ser perseguida, el solicitante tiene derecho a apelar ante un juez de inmigración, dentro de 7 días de haber recibido la notificación de rechazo (anteriormente había más canales de solicitud y seis meses de tiempo). 5?. Finalmente, solo aquellas personas, que han permanecido en el país por no menos de siete años, se les permite el derechos a solicitar 'suspensión de deportación', un reconocimiento del Gobierno al inmigrante indocumentado que ha establecido en los Estados Unidos1. Esta cláusula fue restringida al ser ofrecida solo a 4,000 personas por año y en ciertas circunstancias; (que el inmigrante no haya cometido crimen que muestre un ingreso estable y pruebe que su partida de los Estados Unidos causará perjuicio al inmigrante como a sus familiares en los E. U.). En la actualidad, por ejemplo, se encuentran más de 40,000 indocumentados nicaragüenses afectados por esta legislación, ya que entraron al país ilegalmente desde 1990, y de acuerdo con la Oficina de Inmigración tienen menos de siete años de vivir en el país. ¿Cómo se explican este sentimiento y las acciones contra la inmigración?. Y, ¿cuál es el significado de los acontecimientos recientes en el contexto internacional?.

Para entender el problema actual de la inmigración a los Estados Unidos, es importante estudiar históricamente los flujos de inmigración dentro del contexto político norteamericano, que identifiquen la probable relación de la política exterior de los Estados Unidos y la visión de identidad norteamericana con la migración. Al mismo tiempo, es importante reconocer las principales fuentes que explican el aumento relativo de inmigrantes en los años noventa. Mientras el contexto histórico- político muestra ciertas tendencias migratorias que responden principalmente a los actos de la política exterior y de identidad norteamericana, estos deben de ponerse a prueba frente al debate actual, que intenta justificar el sentimiento anti-inmigratorio. Si el debate no justifica el problema migratorio, deben buscarse otras causas sin considerar seriamente y que expliquen el sentimiento anti- inmigratorio, como racismo, política y mala administración. Finalmente debe cuestionarse el significado actual del sentimiento norteamericano de amenaza de la migración, dentro del marco global contemporáneo, cuando los principios clásicos de territorialidad política han sido interpuestos por nuevas prácticas transnacionales o fronterizas.

1. Tendencias de Inmigración en los Estados Unidos desde el Acta de 1965

Existen en la actualidad más de cinco millones de inmigrantes, que han arribado al país desde principios de 1990, en gran parte acogidos por las diferentes reglamentaciones de inmigración. Este número representa una población un tanto diferente a la existente hace más de cincuenta años y, es el resultado de cambios graduales en los flujos migratorios influidos por la política exterior de los Estados Unidos desde la post-guerra. Es importante observar que, en la década de los noventa, el número de inmigrantes ha aumentado notablemente y merece ser analizado con mayor detenimiento.

i. Sobre la política migratoria de los EEUU: leyes y estructura de la migración

Históricamente, se ha reconocido a los Estados Unidos como una nación de inmigrantes, en donde las culturas de todo el mundo se han establecido. Si bien es cierto que los Estados Unidos posee un grupo bastante grande de inmigrantes en su población, también es cierto que la apertura ha sido de carácter selectivo, con base en distinciones de razas y orientación cultural. El proceso de selección ha sido establecido a través de legislaciones nacionales de migración, que han mantenido sistemas de preferencia hacia grupos específicos. Así, uno puede observar que, a principios del siglo, inmigrantes chinos fueron expulsados o se les negó el derecho de migrar a los Estados Unidos por más de cincuenta años. En forma similar, inmigrantes mexicanos, por mucho tiempo sufrieron la imposibilidad de adquirir ciudadanía norteamericana dado que no eran blancos. En 1965, la legislación sobre la migración cambia, se democratiza y acepta la inmigración sin cuota nacional o discriminación.

Hasta abril de 1997, la estructura de la inmigración responde a la legislación del Acta de Inmigración de 1990, que estipula ciertas pautas sobre los mecanismos de entrada a los Estados Unidos. El Acta de 1990, reemplaza la ley de 1986, conocida como IRCA, la cual había permitido la legislación de un gran número de inmigrantes indocumentados, que residían en el país desde 1982 (mexicanos en su mayoría). El Acta de 1990 está compuesta de dos partes, el proceso de visado y la provisiones estatutarias. El proceso de visado considera dos opciones, visas para inmigración y para no inmigrantes (como turismo). Lo que más importa, en la distribución de las visas de inmigración, es su estructura con base en un sistema de preferencia y cuotas que se distribuyen para ciertos grupos (reunificación familiar, empleo, diversidad, refugio y asilo). El número total anual de inmigrantes acordado en 1990 había sido establecido para alrededor de 700.000 personas, sin embargo, ese número ha aumentado considerablemente2. En 1994 el número de inmigrantes admitido al país ascendía a 800.000 y a 911.000 en 1996. El gráfico 1 ilustra la estructura completa de las diferentes formas en que la inmigración, incluyendo

la indocumentada, ocurre en los Estados Unidos; mientras que el cuadro 1 muestra el estado de la inmigración por grupos admitidos para 1995

Cuadro 1

INMIGRANTES ADMITIDOS POR CATEGORÍA DE ADMISIÓN, 1995

Categoría de AdmisiónNúmeroPorcentaje
Inmigración vía unificación familiar 460376 63.90%
Dependientes de IRCA 277 0.04%
Inmigración vía empleo 85336 11.84%
Diversidad 47245 6.56%
Refugiados 106827 14.83%
Asilados políticos 7837 1.09%
Otros 12563 1.74%
Total 720.461
Inmigración indocumentada 1,000.000 estimado
Fuente: INS Satistical Yearbook, Washington: Dept. Of Justicie, 1995

La mayor parte de los inmigrantes que vinieron a los Estados Unidos son de origen mexicano (13.4%) y chino (6.8%). Regionalmente, Europa representa un 20% de todos los inmigrantes, Norte América (Canadá y México) 15%, Centro América 5%, Sur América 6%, El Caribe 13%, Africa 3% y Asia 37%.

ii. Inmigración a los EEUU.

La distribución geográfica señalada arriba es reciente y responde a cambios en la composición de las relaciones y política exterior de los Estados Unidos y en las leyes de 1965. De hecho, se puede decir que la inmigración a los Estados Unidos se ha divido en dos grupos, aquellos que vinieron antes de las provisiones del Acta de 1965, y lo que llegaron a partir de ella.

a. Antes de 1965

Durante el Siglo XIX, la mayoría de los inmigrantes eran de origen europeo (Italia y Europa Oriental), que ingresaron entre 1880 y 1924 más de veinticinco millones. Inmigrantes de Asia, América Latina y otras regiones, alcanzaron durante ese mismo período sólo dos millones de personas3. Las restricciones raciales contra asiáticos, las limitaciones de adquisición de derechos políticos a mexicanos, por ejemplo, fueron formas de restricción migratoria4. Después de la recesión económica de 1929, y de las olas anti-inmigratorias contra los de la primera generación, llegados a principios de siglo, los Estados Unidos ve reducirse el número de inmigrantes. Es hasta mediados de los años cuarenta, que se produce un nuevo aumento migratorio, en gran parte alimentado por cambios (1943) de legislación existente, que discriminaba contra asiáticos y, por la necesidad en 1942, de mano de obra mexicana que substituyera a los hombres que se encontraban en el frente europeo durante la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, el Congreso instituye, en 1951, el Programa Bracero, el que consiste en establecer la localización de inmigración de trabajadores de la agricultura para las áreas rurales y algunas industrias.

Tal programa fue sostenido hasta 19645. Además de lo anterior, y como consecuencia del establecimiento estratégico de los Estados Unidos en el Pacífico, después de la Segunda Guerra Mundial, en donde a partir de los años cincuenta las tropas se estacionaron en varias partes de esa área, (Filipinas, Japón, Corea y Taiwán), se producen cambios en la legislación, que permiten que esposas de

esos militares en servicio tengan derecho de inmigrar. Sin embargo, el peso de la inmigración continuó proviniendo de Europa.

Esta vez, la inmigración europea proviene de grupos que escapan de la experiencia de la Segunda Guerra Mundial y del horror Nazi. es a partir de este período, en que se introduce de manera informal la legislación sobre protección humanitaria y, en donde se produce el mayor vínculo entre política exterior norteamericana e inmigración. El Acta de 1948, sobre las personas desplazadas, fue la primera expresión legal de política exterior orientada a admitir personas que escapaban de la persecución. Más de 200,000 personas llegaron a ser admitidas en un período de dos años, cifra que aumentó a 400,000 en 1950. En 1953, el Acta de Alivio a los refugiados (Refugee Relief Act) agregó otro límite de 200,000 y, en 1957 el Refugee Escape Act removió cuotas generales6. El reasentamiento de refugiados en los Estados Unidos constituyó gran parte de una política norteamericana de estabilizar Europa después de la guerra. Hasta 1960, el 95% de las admisiones de refugiados provinieron de Europa (damnificados de la Segunda Guerra Mundial y personas que escapaban de la Europa Oriental Socialista). 456,000 refugiados europeos fueron admitidos en los Estados Unidos entre 1951 a 1960, de los cuales el 54% provinieron de Europa Oriental7. No es sino con la caída de Fulgencio Batista que más de 130.000 cubanos son admitidos en el país8. El Cuadro 2 muestra los países que originaron inmigración a los Estados Unidos y puede observarse, que existe en la mayoría de estos países un vínculo político de importancia para los Estados Unidos.

Cuadro 2

PROMEDIO ANUAL DE MIGRACIÓN A LOS ESTADOS UNIDOS
(15 PRINCIPALES PAÍSES)

País de origen

1946-19541956- 1960 1961-1964Total
México 16078 39332 46286 101696
Alemania 26161 35791 26691 88643
Canadá 23087 29373 34123 86583
Reino Unido 20560244722473369765
Italia128722290317982 53757
Polonia 18303 8507 8952 35762
Cuba 11114 14234 25348
Irlanda 4997 8210 6128 19335
Holanda 3016 6067 3858 12941
Grecia 2917 5373 4207 12497
Yugoslavia 4427 5583 10010
Hungría 9981 9981
Japón 5961 3987 9948
China, Rep. Pop. 44984224 8722
Francia3969 3936 7905
Fuente: INS, Statiscal Yearbook varios números

b Después de 1965 Cambio en la composición geográfica de inmigrantes

El período posterior a 1965 representa un corte importante dentro del contexto de la inmigración. Por un lado, a partir de mediados de los sesenta se consolida la guerra fría, la carrera armamentista y nuclear, y se produce el resurgimiento de conflictos regionales en gran escala, en varias partes del mundo, en los que los Estados Unidos toma participación activa (Europa Oriental, Cuba, Indochina, Unión Soviética, Centro América y Haití). Por otro lado, en coincidencia con la lucha, por los derechos civiles de las minorías (afroamericanos, en particular) y con cambios en la administración Johnson, se produce un cambio radical en la manera de legislar para los grupos inmigrantes. Cuatro paquetes legislativos sobre inmigración tienen gran resonancia en este período: el Acta de Inmigración de 1965, el Acta de Refugiados de 1980, el Acta de Inmigración de Control y Reforma, IRCA, de 1986 y el Acta de Inmigración de 1990. Estas leyes no sólo coinciden con los cambios políticos internacionales y de participación norteamericana, sino que entrelazan con los que llegan a producir el crecimiento migratorio que se da a partir de los años ochenta, y que aumenta en los noventa.

El acta de emigración de 1965 derogó la ley de 1952, conocida como Acta McCarran. Walter, que había establecido cuotas según la nacionalidad de cada inmigrante, lo que reflejaba obvias connotaciones racistas, pues mientras favorecía a los europeos, restringía a los de Asia en solo 2.000 de un total de más de 200.000. Además, el acta ponía énfasis en la posición laboral y técnica del inmigrante (50% debían entrar al país por razones de empleo especializado)9.

Con la entrada en vigencia del Acta de 1965, se producen dos cambios fundamentales; por un lado se reajustan las cuotas de nacionalidad (aunque se plantean cuotas para Europa Occidental y Hemisferio Occidental, que limita a este último en 120.000 por el temor al crecimiento demográfico que ocurre en América Latina); y por el otro, se introduce un sistema de preferencias de admisión que todavía persiste y que cambia el énfasis sobre el criterio de admisión de empleo, por el de Unificación Familiar. Para este último caso se asignó un 74% de la inmigración, con el siguiente orden de preferencia general; en primer lugar, los hijos solteros de ciudadanos de los E.E.U.U.; en segundo, cónyuges e hijos residentes legales permanentes; en el cuarto lugar a los hijos casados de padres estadounidenses; y, en el quinto lugar a los hermanos de ciudadanos de los E.E.U.U.. Se asigna sólo un 20% por posición laboral; y da la tercera preferencia a los científicos; y, la sexta a los trabajadores profesionales y no profesionales. El restante 6% se asigna a inmigrantes de Asia y, posteriormente, de América Latina10.

Como se podrá observar en la siguiente sección, el énfasis en la inmigración a través de la reunión familiar produce un creciente flujo inmigratorio con efectos multiplicadores. Sin embargo, la mayoría de los países que generan la inmigración a los EE.UU. son aquellos con los que la política exterior norteamericana estuvo ligada. Los años sesenta por ejemplo, se caracterizan por el período de tensión en el marco europeo oriental, Alemania Oriental, Hungría, Checoslovaquia y Yugoslavia; por ejemplo, las tensiones producidas en las relaciones con Cuba, tales como la crisis de los misiles y el bloqueo económico. A esto se suma en menor grado el rol de los Estados Unidos en Corea y Taiwán. Los años setenta están fuertemente influidos por la guerra de Vietnam y las relaciones con Cambodia, Laos, Tailandia y China Popular; las guerras internas producen altos niveles de movilización de refugiados, los cuales necesitan ser atendidos por aquellos países, que como los Estados Unidos se habían involucrado en los conflictos. La política exterior norteamericana, que exhortaba una ideología anti-comunista y, a la vez, declaraba las bondades del 'mundo libre', tuvo un fuerte efecto de demostración en las poblaciones de estos países, lo que produjo la movilización de ellos hacia los Estados Unidos. En los ochenta, se producen las guerras internas y regionales de Centro América, Africa, Afganistán, Europa Oriental y el Caribe, en donde los Estados Unidos se involucra, en parte por su relación histórica con estos países, y en parte, por su posición ideológica dentro del contexto bipolar. La retórica del anticomunismo durante el gobierno de Ronald Reagan se profundiza y el efecto de demostración se incrementa de la misma forma en que ocurre mayor inmigración, documentada e indocumentada. Además, el impacto económico y social de las crisis internacionales, que debilitan economías como la mexicana, y produce un éxodo acentuado a los Estados Unidos.

En el Cuadro 3, se pueden apreciar los países que generan inmigración a los Estados Unidos entre 1965 y 1979, el cuadro ha incluido veinte principales países, pues se produce una diversificación inmigratoria que ya no es exclusivamente europea.

Cuadro 3

PROMEDIO ANUAL DE INMIGRACIÓN A LOS ESTADOS UNIDOS POR PAÍS DE ORIGEN, 1965- 1979

País de Origen1965-19691970- 1974 1975-1979Total
México427386006861831164637
Cuba36700202133371490627
Filipinas 11513 30541 3740979463
Italia21950213148203 51467
China Rep. Po.1314216224020521 49903
Canadá27274108631156749704
Corea, Rep. 186892962048309
Reino Unido 23473 11274 12542 47289
República Dominicana 11488 12758 14816 39062
Jamaica 9896 13080 13839 36815
Grecia 11389 13000 7716 32105
Portugal 10677 11457 9904 32038
India 13451 18458 31909
Alemania 16707 7394 6116 30217
Vietnam 23426 23426
Colombia 7895 5881 8302 22078
Haití 4865 5783 5749 16397
Ecuador 3994 4532 4910 13436
Trinidad y Tobago 6929 5586 12515
Yugoslavia 5615 6792 12407
Fuente: INS, Statiscal Yearbook varios números

Algo de gran importancia que merece mencionarse, se relaciona con el proceso de transición económica estructural, que empieza a sufrir los Estados Unidos a fines de los años sesenta. La economía norteamericana empieza a pasar el fenómeno de la desindustrialización, que tiene como consecuencia el relativo decaimiento de la competitividad internacional. Este decaimiento ocurre particularmente en el área de la industria pesada, y coincide con el desarrollo y diversificación del sector de servicios y la tecnología de punta. Una de las repercusiones de este proceso de cambio que se refleja en las crisis y recesiones económicas, ocurre en el campo de la economía laboral. Como estrategia para recuperar la competitividad del país y frente a la imposibilidad de alcanzar desarrollo tecnológico, sectores de la industria norteamericana aumentan la demanda de mano de obra intensiva, la cual se refleja en la demanda de inmigrantes mexicanos y la transferencia de plantas al sur de la frontera del país.

Del Acta de 1965, nuevas leyes se producen en los años ochenta y crean dos cambios en la legislación sobre inmigración. Por un lado, el Refugee Act de 1980, introduce por primera vez el reconocimiento de personas que escapan por motivos de persecución o temor de ser perseguidos por creencias religiosas, políticas o de otro tipo, conforme a lo estipulado por la Convención de las Naciones Unidas sobre Refugiados11. Por otro lado, en 1986 se introduce la nueva acta de inmigración, IRCA, la cual intenta legislar en particular a mexicanos inmigrantes indocumentados. IRCA produce varios tipos de regulación: sanciones contra empleadores de personas indocumentadas, reforzamiento de patrulla en la frontera, amnistía y el programa especial para agricultores, SAW. Fueron los dos últimos cambios los que tuvieron su mayor impacto. Amnistía se refiere a la legislación de inmigrantes indocumentados, que habían permanecido en el país antes de 1982 y que se encontraban en los Estados Unidos en 1986. La segunda, SAW, consistió en legalizar a aquellos trabajadores que habían permanecido en los Estados Unidos por lo menos por un período de tres meses entre mayo de 1985 y mayo de 198612. Como se verá más adelante, la ley IRCA produjo un aumento de inmigrantes legalizados que después repercutió en los noventa y pudo haber estimulado la inmigración indocumentada. Finalmente, en el Acta de 1990 se da un balance entre prefrencia de la unificación familiar con el empleo y aumenta el número de visas para inmigración laboral e introduce el sistema de Visas de Diversidad con una cuota de 55,000 anuales para países afectados con poco ingreso de inmigrantes a los Estados Unidos, (Africa, por ejemplo)

iii. El aumento migratorio en los años noventa: causas y tendencias

Aunque el crecimiento migratorio viene ocurriendo desde los años setenta, es en la década de los ochenta, en que la inmigración hacia los Estados unidos se duplica. El proceso de reunificación familiar, las políticas de asilo y refugio, las medidas de legalización de indocumentados y la inmigración indocumentada vienen a producir más de doce millones de inmigrantes en un período de catorce años; este período crece a partir de la segunda mitad de los años ochenta. En el gráfico 2 se muestra cómo a partir de los años ochenta, la inmigración a los EE.UU. se duplica. Aunque en los años noventa se estabiliza el número, la cantidad llega cerca al millón anual.

Cuadro 4

INMIGRACIÓN A LOS ESTADOS UNIDOS POR TIPO DE CATEGORÍA

AÑO

IRCAUnif. Fam. Empleo Refugio AsiloOtrosTotal
198041043544369745851250 530639
1981 445045 44311 105746 1498 596600
1982 386348 51182 154752 1849 594131
1983 401610 55468 99771 2914 559763
1984 402215 49561 86520 5607 543903
1985 417625 53446 90040 5000 3898 570009
1986436407 56617 99383 5000 4301 601708
1987 430384 57519 86840 5000 21773 601516
1988 420112 58727 76274 5445 82467 643025
1989 978814 434606 57741 79143 5145 35475 1590924
1990 880372 446230 58792 97427 4937 54325 1542083
1991 1123162 453191 59525 116415 22664 52210 1827167
1992 52272 450723 116198 106379 10658 74405 810635
1993 55344 483865 147012 115539 11804 66451 880015
1994 34074 463608 123291 115451 5983 55987 798394
1995 277 460376 85336 106827 7837 59808 720461

Fuente: misma al cuadro 2: Nótese que la caída se refiere más a problemas administrativos asociados con la introducción de nuevas políticas que tomaron tiempo en aplicarse.

a. El efecto multiplicador y la flexibilidad en las "reuniones familiares"

Si bien se puede observar en el cuadro 4, que la reunificación familiar se incrementa, su tamaño porcentual constante crea un peso artificial en el proceso migratorio, en particular cuando se sabe que tal proceso viene ocurriendo desde fines de los años sesenta. Desde 1965, la reunión familiar ha constituido tres cuartas partes de la inmigración total. En el cuadro 5 se observa como en la década de los ochentase esa parte de la inmigración se mantuvo sin cambio, y sólo se reduce en los noventa por la influencia de IRCA.

Cuadro 5

PORCENTAJE DE INMIGRACIÓN A TRAVÉS DE UNIFICACIÓN FAMILIAR

Año 80 81 82 83 84 85 86 87
UF 77% 75% 65% 72% 74% 73% 73% 72%
Año 88 89 90 91 92 93 94 95
UF 65% 27% 29% 25% 56% 55% 58% 65%

Fuente: misma del cuadro 2. UF: Unificación familiar

La consecuencia inmediata de la reunificación familiar es su efecto multiplicador. Aquellos inmigrantes que entraron al país en los años sesenta y setenta usaron su legalidad para reunirse con sus familiares en los Estados Unidos. De esta manera, refugiados y otros inmigrantes con parientes en el exterior (como aquellos que se casaron en el país de origen, y posteriormente inmigraron a los EE.UU) deciden traer a sus familiares (hermanos, padres e hijos). El resultado es el mantenimiento de una tasa fija de inmigración y acumulamiento de solicitudes para mayor inmigración. Este es el caso típico de inmigrantes mexicanos, centroamericanos y el continente asiático, cuya tradición de mantenimiento de fuertes lazos familiares se convierte en un incentivo para atraer más inmigrantes13.

b. Legislación de IRCA a inmigrantes indocumentados antes de 1986

IRCA tuvo un efecto inesperado en el proceso demográfico del país, ya que más de tres millones de indocumentados fueron legalizados. Estos mismos son elegibles para optar por ciudadanía a partir de 1996. La legislación de inmigrantes mexicanos, que, en su mayoría, aparentemente estaban indocumentados desde 1982 o que habían permanecido en el país durante 1985 y 1986, creó un incremento artificial en el número de inmigrantes. Las personas que se registraron en la legislación de IRCA, vía amnistía o SAW, lo hicieron durante un período de tres años, (de 1989 a 1991) y se concentraron principalmente en California, Florida y Texas. Aquí se puede apreciar también, el impacto adicional que IRCA produjo sobre el crecimiento migratorio; no sólo los tres millones de personas, que fueron legalizadas, han gozado del beneficio de inmigración, sino los parientes o dependientes de éstos (hijos, esposos y hermanos), quienes llegaron a legalizar su estatus. El número de legalizados después de 1992, representa a los dependientes de parientes legalizados a través de IRCA, (ver esto en el cuadro 4). Otro asunto de importancia se refiere al caso de aquellos que se legalizaron vía SAW (Special Agricultural Workers). De acuerdo con estimaciones de la oficina de inmigración (INS), esxiste un gran núemro de personas que cometieron fraude en la legalización. Aprentemente, muchos de aquellos registrados a través de SAW, falsificaron documentos para enseñar que habían vivido en 1985 o 1986 que aumentó así el número de indocumentados14. El cuadro 6 muestra los inmigrantes que se beneficiaron de la legislación de IRCA.

Cuadro 6

LEGISLACIÓN DE IRCA POR PAÍS DE ORIGEN

País de OrigenNúmero
México1854547
El Salvador146383
Guatemala59863
Haití47611
Colombia29020
Filipinas 24354
República Dominicana 22460
India18545
Perú 16564
Pakistán 15774
Polonia15282
Honduras15053
Nicaragua14722
Jamaica14520
Ecuador14118
Nigeria13593
Irán 12584
Corea, República de 9647
China, Rep. Popular 9178
Ghana6087
Canadá5932
Fuente: Misma del cuadro 2

c. Asilo político y refugio: 1980-1995

Otro fenómeno que ha producido un impacto fuerte en la inmigración, y luego repercute en el efecto multiplicador, proveniente de ciudadanos o residentes permanentes, es el de los refugiados y asilados políticos. Antes de 1980, no existía una política clara de inmigración por razones humanistas. Si bien es cierto que existía legislación específica para ciertos grupos de inmigrantes (judíos de URSS, europeos, orientales, cubanos, indochinos, nicaragüenses e iraníes), el establecimiento de una taza normal de inmigración para personas que vinieran escapando persecución política constituyó también un número que ha venido creciendo poco a poco. Es importante recalcar que aunque por un lado el Acta de 1980 sobre refugiados, reconoce la realidad internacional; por otro lado, el acta representa también una concesión política e ideológica que se utiliza para atraer a aquellos inmigrantes provenientes de países no amigos15. De hecho, la política exterior de asilo político tuvo una gran repercusión en la adjudicación de asilo. Por ejemplo, a pesar de que tanto en Nicaragua con en El Salvador y Guatemala, la búsqueda de asilo por persecución política era legítima en cualquiera de estos países. Nicaragua era más beneficiado que El Salvador o Guatemala, lo cuales eran considerados por la administración Reagan y Bush como democracias, en donde no existía represión. De esta manera, se puede observar que hay un incremento de refugiados, pero al mismo tiempo tal aumento responde a posiciones políticas del momento16. A mediados de los noventa se empieza a reducir el número de inmigrantes y en la legislación de setiembre de 1996 se reduce el número.

d. Inmigración indocumentada

Finalmente, las crisis económicas internacionales, la demanda de mano de obra barata, los conflictos y guerras más el espíritu de aventura de algunos individuos, produjeron una inmigración indocumentada en gran escala. Aunque no se cuenta con cifras exactas sobre el número anual de indocumentados, estimaciones de diverso tipo consideran el número de no menos de 300,000 al año. La Oficina del Censo de los Estados Unidos ha estimado que en 1990, existían tres millones y medio de indocumentados en el país, y se ha ido aumentando a más de cuatro millones y medio durante el año de 199517. Ha habido mucha especulación sobre el número de indocumentados o ilegales, organizaciones conservadoras y antiinmigratorias usan cifras de diez millones. Sin embargo, lo que es importante señalar es el hecho de que existe un número significativo de personas indocumentadas en el país. Cuesta establecer una razón específica de por qué la cifra es tan alta; sin embargo, no se puede generalizar en contra del inmigrante, ya que existen fenómenos de política exterior, relaciones económicas e influencia cultural que han provocado la movilización hacia los Estados Unidos. El efecto del ajuste estructural, en los países en desarrollo, ha creado una ansiedad sobre la necesidad de vivir en un mundo altamente tecnificado, y cuyos beneficios de desarrollo tecnológico no llegan a esos países.

Estos cuatros componentes explican en parte el incremento actual de la inmigración, que ha sido el resultado de experiencias relacionadas con la política exterior de Estados Unidos y de su legislación, sobre unificación familiar. El número de inmigrantes y el deseo de cambiar las políticas de inmigración han causado una serie de debates, que restringen las cuotas y, a veces, trata de volver a un sistema similar al anterior a 1965. Este debate se analiza en el siguiente punto.

2. Debate del tema de la inmigración en los Estados Unidos

En los últimos años, nuevamente se ha considerado a la inmigración como un problema para los Estados Unidos. Críticos de inmigración actual, argumentan que ésta ha afectado al país al menos de tres maneras: Primero, que los Estados Unidos no tiene una capacidad ilimitada para acoger tanta población, el número de inmigrantes (legales) es más alto que nunca. Segundo, se sostiene que los altos niveles de inmigración indocumentada han afectado negativamente a la economía. Y tercero, se critica que la importancia de la ciudadanía norteamericana ha sido devaluada. estos críticos han propuesto un número de políticas migratorias como medidas, para corregir el problema referente a la inmigración, como la creación de tarjetas de identidad y el completo sellamiento de la frontera sur del país. ¿Representan estas aseveraciones correctas descripciones del estado de la inmigración? ¿Existen otras explicaciones que compitan contra sus aseveraciones?.

i. Los argumentos de los críticos de la inmigración

En este apartado se discutirán los tres principales problemas que se han planteado sobre la inmigración, a saber, el aumento de la inmigración (legal), inmigración indocumentada y devaluación de la ciudadanía.

a. Aumento de la inmigración (legal)

Aquí se plantea la incapacidad de los Estados Unidos, de absorber el número de inmigrantes, sobre el cual los críticos han señalado cuatro temas principales. Primero, se ha dicho que la taza de crecimiento poblacional de los inmigrantes es mayor y más rápida que la de los naturales del país. El creciente número de inmigrantes que viene a los Estados Unidos, así como el número acumulado, ha creado un problema demográfico sobre el futuro da la 'capacidad de carga' del país. Quienes critican la inmigración actual, se preguntan si los Estados Unidos después de haber agregado 60 millones de personas sobre los pasados 25 años pueden "realmente acomodar otros 60 millones sobre los próximos 25 años y otros 75 millones en los 30 años siguientes"18. Un segundo argumento se refiere a la composición étnica de los inmigrantes. Así, los niveles crecientes de inmigración los que ahora alcanzan a 24 millones de nacidos en el extranjero y que representan el 9% de la población total, cambiarán la composición étnica de la población. Tal cambio, en la opinión de los críticos, tendrá serias repercusiones en el diseño de la política pública ya que, por ejemplo, más de una lengua será hablada, y habrá pocos recursos para aliviar las demandas de este nuevo grupo. El uso de servicios del estado aumentará y, más personas vivirán por debajo del nivel de bienestar social. Tercero, expertos en economía laboral han argüido que en los pasados diez años, el salario diferencial entre los inmigrantes y los nacionales ha aumentado en detrimento del primero. El ingreso económico de los inmigrantes es 30% menor que el de los nacidos en el país y la escolaridad de ellos es menor. En consecuencia, se dice que los inmigrantes cambiarán la "formas de la distribución salarial, mientras la distribución de capacidad técnica de los inmigrantes defiera de la de los trabajadores nacionales". En ciudades, en donde existe gran número de inmigrantes, los salarios de los nacionales son un 2% más bajo que en las de menor número19. Finalmente, un cuarto planteamiento que se hace sobre los inmigrantes es sobre el hecho de que su número es extremadamente alto.

Estos cuatro planteamientos críticos explican, sin embargo, inadecuadamente, el asunto de la inmigración. Si bien es cierto que los cambios demográficos están ocurriendo en el seno de la sociedad americana, estos cambios no son, por lo general negativos, según los argumentos que se enumeran a continuación.

Primero, los demógrafos han razonado sobre la necesidad de inyectar a la población madura de los Estados Unidos sangre inmigrante joven. De acuerdo al Censo de los Estados Unidos, en los años noventa habrá un crecimiento de 42% entre aquellos en edades de 85 años y más (seis veces más la taza de la población general). Con el envejecimiento de la población económicamente activa, los inmigrantes (en su mayoría jóvenes) podrán proveer un banco de trabajadores jóvenes que suplirán a la población de más de 65 años. Peter Francese, quien escribía sobre los cambios demográficos dijo que, "los Estados Unidos necesita admitir más inmigrantes, ahora, para sacarnos del problemas demográfico en el que nos hemos puesto al haber restringido la inmigración"20.

Segundo, y relacionado a este asunto está el hecho de que la tendencia del crecimiento demográfico causada por la inmigración es desigual y, ha tenido mayores repercusiones en ciudades como Los Angeles, Miami, Chicago o Houston en donde los flujos migratorios han sido mayores que los del promedio nacional. En este sentido, la tendencia migratoria necesita ser tratada de manera distinta, y de acuerdo a las características particulares de cada estado del país.

Tercero, la crítica sobre el peligro que presentan los inmigrantes por los cambios en la composición étnica de la sociedad norteamericana, refleja más frecuentemente perjuicios de carácter racial sobre el declive de la proporción de americanos blancos en relación con la población total, que de problemas objetivos comunes a los que enfrentan sociedades multietnicas. Mientras los críticos advierten sobre los peligros de la diversidad y heterogeneidad cultural en otros países, ellos no observan los efectos positivos que el multiculturismo produce, como la educación multicultural, sino que también asumen que la calidad de la sociedad americana declinará si los blancos pierden su estatus dominante. Esta no es la primera vez en que los Estados Unidos enfrentan una masiva inmigración proveniente de diversas culturas que no hablan el inglés y que tiene poco entrenamiento técnico (la inmigración europea oriental creó las mismas ansiedades a principios del siglo y fue dirigida contra judíos, italianos, polacos y rusos). Sin embargo, la capacidad de absorción de inmigrantes hoy en día tiene más que ver con relaciones económicas de clase, que con asuntos de composición racial. Por ejemplo, los bajos estándares de educación pública han afectado negativamente a los pobres -ciudadanos e inmigrantes- en condiciones donde la educación es la clave de la asimilación y la movilidad social.

Cuarto, mientras la desigualdad continúa agrandándose entre los salarios de los inmigrantes y los nacionales y plantea un problema importante para la economía, expertos muestran ambivalencia en señalar una de las raíces del problema. Borjas, por ejemplo, ha encontrado que existe una fuerte relación entre comercio y desigualdad salarial. Conforme los Estados Unidos ha perdido su filo competitivo en ciertas industrias, las importaciones han retomado la producción de bienes durables. De ahí que la tendencia de ofrecer bajos salarios (por trabajo laboral poco tecnificado) se encuentra ligada a la competencia comercial en dos maneras. Por un lado, con la caída en competitividad empresarial, los salarios de los trabajadores también caen. Además, debido al hecho de que la competencia extranjera reduce el empleo de ciertas industrias, muchos de los trabajadores se ajustan a los más bajos pagos de salarios en los sectores competitivos de la economía"21. Un estudio reciente realizado por Borjas encontró que el creciente volumen del comercio externo da cuenta de un 50% de la caída del empleo. en estas industrias, que han sido desplazadas, así como da cuenta de un 25% del cambio en la desigualdad salarial. Este descubrimiento sugiere que no son los inmigrantes los que reducen los salarios, sino la industria que busca medidas más baratas de empleo laboral como parte de intento de competir internacionalmente.

Quinto, al hacer referencia al aumento cuantitativo de la inmigración, mientras es verdad que la inmigración (legal) ha crecido en los últimos quince años, es importante localizar las fuentes de ese aumento, antes de hacer referencias exageradas sobre ella. El aumento inmigratorio, y como se observó en la sección anterior, proviene no sólo de la unificación familiar y el asilo, sino también de las medidas migratorias tomadas por la ley de 1986, IRCA: Amnistía, SAW, registro, legislación de ameriasiáticos, y visas de diversidad. La mayoría de esta legislación tuvo un carácter temporal más que permanente sobre el flujo migratorio, después de 1992, las provisiones legales decaen considerablemente ya que alcanzan el límite. La legisalción sobre Visas de Diversidad (que se usan para países afectados por su poca migración a los Estados Unidos) es la que presenta mayores problemas en cuanto al número de personas admitidas. Desde 1992, 55,000 visas se han agregado para esta provisión legal. Además, estas han sido un resultado político de apoyo a Irlandeses (como concesión al Senador Kennedy) que es una solución justa a otros países que inmigran menos.

Desde 1989 a 1994 las legislaciones, IRCA y Visas de Diversidad han contado con un aumento de cerca de cinco millones de inmigrantes22. De esta forma, mientras ha existido un aumento migratorio, éste ha resultado como parte de un proceso de corregir la estabilización de indocumentados, traer ciudadanos nacidos en países asiáticos pero de descendencia americana, aumentar relativamente la diversificación étnica de los inmigrantes, y de mejorar la capacidad competitiva de la economía del país. El hecho de que la inmigración tendrá un impacto en la sociedad es inevitable, sin embargo, resulta problemático el atribuir tal crecimiento como un problema u obstáculo de carácter étnico o racial en vez de ser parte de un proceso mayor de revitalización y ajuste de una sociedad multicultural, la cual se encuentra enfrentada a cambios estructurales globales.

b. Inmigración Indocumentada

El segundo problema planteado por quienes critican la inmigración actual se refiere al proceso creciente de indocumentados, o ilegales que han entrado a los Estados Unidos. La crítica que se hace descansa en el supuesto de que los inmigrantes 'roban' los empleos de otros americanos (o inmigrantes legales). Sin embargo, todavía no existe suficiente evidencia para apoyar este argumento. Es muy importante señalar a las fuerzas internas que han atraído a los ilegales, lo que no significa negar que también la ilegalidad se origina desde afuera. Una de esas causas, como se mencionó anteriormente, se relaciona con el declive de la competitividad internacional de los Estados Unidos y se refleja en el déficit comercial. La preferencia de empleadores en el trabajo barato no discrimina entre legales e ilegales, sino entre quienes están dispuestos a aceptar menos salarios. Algunos estudios han señalado también, el hecho de que en todo caso los trabajadores indocumentados que envían su dinero a las familias de su país de origen, eventualmente, reinvierten esos dólares en los Estados Unidos ya que las remesas que sus familiares reciben son utilizadas para comprar bienes de consumo hechos en Estados Unidos23. De esta manera se produce un ciclo que empieza en la remesa familiar enviada al país de origen, después se transforma en productos importados y el dinero vuelve al mercado norteamericano (esto puede observar en el gráfico 3).

Además de este problema, ha existido otro de carácter fundamental y que se relaciona con el rol de la influencia de la intervención norteamericana (intervención política, cultural y económica). Saskia Sassen ha sostenido que la movilidad de capital y de intervención económica, en el exterior, ha proporcionando la movilidad laboral. Los esfuerzos de los Estados Unidos por liberar la economía mundial, y abrir las economías de otros países, ha creado las condiciones para la movilización y los vínculos entre los Estados Unidos y otros países, lo que subsecuentemente han servido de puente para la inmigración24. Este contexto de la inmigración internacional, no sólo resulta de expansionismo económico, sino también de influencia política y cultural que los Estados Unidos ejerce sobre el resto del mundo. La política exterior de los Estados Unidos ha ejercido un efecto de demostración en aquellos países que originan inmigrantes y que, ven en Norte América la tierra de la libertad y las oportunidades. Tal efecto, está íntimamente asociado con la dependencia económica de un país, y de mayor importancia por la influencia cultural del "modo de vida americano" o "american way of file", que inevitablemente induce a la movilización de gran número de inmigrantes a través de las fronteras, en busca de ese modelo de mejor vida. Sin embargo este vínculo entre política externa e interna no se ha coordinado con la política de inmigración25. De esta manera, la inmigración indocumentada ha sido en gran parte resultado de la falta de coordinación de política a nivel interno.

Inmigración ilegal y flujo de remesas.

Desafortunadamente, existe poca evidencia que explique la inmigración indocumentada como resultado de esa falta de coordinación. Al mismo tiempo, es importante recalcar que la restricción y eventual eliminación de la inmigración ilegal es imperativa, ya que la ilegalidad subestima el orden de la ley, y crea perjuicios en la sociedad, como los que hoy se están experimentando dentro de las comunidades inmigrantes.

c. La devaluación de la ciudadanía

Peter Schuk, ha sostenido que la expansión de derechos y obligaciones, a inmigrantes legalizados, ha reducido el valor marginal de optar por la ciudadanía, ya que los incentivos de naturalizarse para un residente han disminuido. Según opinión de Schuk, el principio de proceso jurídico protege al inmigrante legal de ser deportado, "el derecho de tal inmigrante de permanecer en los Estados Unidos es casi tan seguro como el de un ciudadano". Como resultado de esto se afectado negativamente el valor que representa tener cuidadanía norteamericana26. De hecho, Schuk observa que los inmigrantes en posición de naturalizarse, han dejado de hacerlo y, si llegan a remitir su petición de naturalización, lo hacen después de que son elegibles para hacerlo. Estas aseveraciones plantean dos problemas

Por un lado, hay muy poca evidencia e investigación que explique por qué las tasas de naturalización son muy bajas, y por qué el derecho al voto no es visto (presumiblemente) como incentivo suficiente para naturalizarse27. Si bien es cierto que sólo un 10% de inmigrantes se naturalizan cada año, es muy probable que existan obstáculos estructurales, que inhiben al inmigrante de adoptar la identidad norteamericana. Uno de los obstáculos pueden consistir en una combinación entre discriminación no oficial, que mira a los inmigrantes como ciudadanos de segunda clase, independientemente de si ellos se naturalizan o no ("aunque la mona se vista de seda mona se queda") y una fuerte ligazón comunal y cultural que lo inmigrantes tienen con su país de origen. Tal vínculo refuerza el sistema de valores que trajeron consigo y, que los protege contra la discriminación. Como consecuencia, el inmigrante se retira y se aisla del resto de la sociedad, y encuentra poco incentivo en naturalizarse. La identidad del inmigrante y su experiencia con la discriminación puede explicar el porqué de su retinencia a cambiar de nacionalidad.

Por otro lado, aunque Schuk señala correctamente que existe un problema de bajas tazas de naturalización, su crítica del retraso en naturalizarse es un tanto exagerada. El cuadro 7, muestra el tiempo promedio que se toma en hacerse ciudadanos, dura unos 8 años, tres años después de que se es elegible para naturalizarse. El caso de los mexicanos muestra una situación diferente y merece ser investigada de manera aparte ya que ellos toman por lo menos 15 años.

Cuadro 7

AÑOS PROMEDIO DE RESIDENCIA POR AÑO DE NATURALIZACIÓN Y REGIÓN DE NACIMIENTO, 1960-94

Región de nacimiento

19941990 19851980 1975 1970 1965
Naturalizado10988787
Europa13139108 97
Asia 877 766 6
Africa 7 7 776 66
Oceanía 10 9 8 8 7 9 8
Norte América* 16 15 13 11 9 7 9
Sur América 11 10 8 9 10 7 7
Fuente; Statistical Yearbook of INS, 1992. (Washington: US Govt. Printing Office, 1993).
*La mayoría de Norte América son mexicanos

Otro asunto de importancia que se debe mencionar, se refiere al hecho de que el tiempo que inmigrantes residentes han tomado en hacerse ciudadanos, no es nuevo. El mismo cuadro muestra que, salvo 1994, desde 1965 las tazas de naturalización han tomado más o menos el mismo promedio de años. De esta forma, lo que para Schuk pareciera ser un problema, más bien parece ser una tendencia normal que sugiere que la naturalización resulta después de un largo proceso de decisión (la ciudadanía se adquiere cuando el inmigrante se siente 'emocionalmente preparado' para asumir la lealtad a una nueva sociedad). En este sentido, no es claro entonces que la ciudadanía se haya devaluado, o de que el inmigrante no se precipita en naturalizarse sin pensar detenidamente. Sin embargo, el hecho de que sólo un número pequeño de inmigrantes se nacionaliza es un asunto de gran interés. El caso mexicano plantea una serie de preguntas. Ellos representan el mayor número que inmigra y, a la vez, tardan más en cambiar su nacionalidad. Se ha argumentado que la proximidad geográfica, la experiencia histórica con la discriminación y la cultura nacionalista mexicana, explican en parte la resistencia a naturalizarse.

ii. Los tres problemas de tema migratorio: raza, política y administración

Como se ha podido observar los argumentos contra la inmigración no son sostenibles, o consistentes con la evidencia una vez discutidos de cerca. Son situaciones histórico políticas que explican el comportamiento de la inmigración y que están ligadas a ciertas políticas o flujos como los de la economía internacional. Por otro lado, aunque existe un problema referente al aumento migratorio, su tamaño es circunstancial. Los gritos de desesperación provienen de una orientación diferente a la que se han referido.

Tres problemas básicos se pueden enumerar en forma general sobre las razones del consecuente ataque contra la inmigración: racismo y clase, administración y política

a. Racismo, clase e inmigración

La sociedad norteamericana, a pesar de ser una nación de inmigrantes y democrática, a veces, ha sido muy reticente sobre la admisión y trato de nuevos inmigrantes. Existe en el ethos norteamericano un fuerte sentimiento racial y cultural el cual está profundamente enraizado en su historia. La tradición de la esclavitud, el tratamiento a judíos (a principios de siglo), mexicanos (y latinos en general), la expulsión y segregación de asiáticos y negros, ha permanecido por mucho tiempo en los Estados Unidos. Dentro de este contexto histórico, los cambios positivos que ocurren en la inmigración en los sesenta se producen en coincidencia con las reivindicaciones del movimiento de derechos civiles, que empiezan en los años cincuenta y se materializan con la legislación de 1964. La inmigración, como derecho asignado por el estado es en gran medida una representación racial y política, de la forma en que los grupos dominantes miran a otras sociedades extranjeras. De ahí que la valorización y significación de cuales grupos son considerados 'externos' o 'ajenos' a los Estados Unidos es atinente al racismo, casi jerárquica, que ha existido dentro de estos grupos dominantes en el país. El tratamiento como 'outsiders' (o ciudadanos incompletos) a negros, latinos, asiáticos y otros grupos de origen diferente al blanco, responde a un sellamiento de identificación racial y cuyo paso a 'insider' resulta como una función de asimilación al mundo blanco de origen europeo28 y, de la redemarcación de las fronteras de la identidad norteamericana que admiten al 'otro' no blanco, como parte del mismos grupo dominante. Aun cuando los inmigrantes son admitidos a los Estados Unidos, como producto de las leyes de reunificación, la reticencia de incorpóralos completamente a la sociedad, se llega a reflejar en el trato discriminatorio y la marginalización social. La marginalización trae consigo la difícil posibilidad de escalar socialmente, ya que la educación y empleo están muy limitados y son de baja calidad. Al mismo tiempo y como parte de una dualidad en el ejercicio del racismo, tal marginalización refuerza el sentimiento antiinmigratorio. De hecho, la incorporación de grupos heterogéneos culturales y étnicos en la sociedad crea una percepción de amenaza, de parte de la sociedad blanca de origen europeo, la cual asocia la 'alteración' de la composición étnica de la sociedad, con la disminución del grado de control del grupo dominante actual. El discurso crítico contra la inmigración, se plantea dentro de dos contextos. Por un lado se llama la atención sobre las persecuciones contra el sistema democrático norteamericano, ya que la influencia política de los nuevos inmigrantes, provenientes en su mayoría de sociedades cuya cultura y regímenes políticos son autoritarios, podrían influir sobre el régimen político americano y revertir el carácter democrático de la sociedad americana. Por otro lado, se argumenta que la composición política actual será apropiada por la nuevas sociedades inmigrantes y cambiarán el balance social del poder actual. A esto se agrega un corolario dentro del contexto de la política exterior y el interés nacional, en donde se sostiene que la inmigración es un asunto de seguridad el cual debe ser tomado en serio. La supuesta amenaza a la seguridad se basa, principalmente, en la influencia de nuevos grupos de origen no europeo, que pueden traer tendencias criminales como el narcotráfico o el terrorismo. En todo caso, los dos argumentos parten del mismo supuesto, un tanto ficticio, de que será la identidad étnica y no política, la que determinará las relaciones de poder en los Estados Unidos29.

Esta experiencia está ligada a relaciones de clase en donde, con el propósito de mantener el estatus social de los grupos dominantes, particularmente de la clase media, se produce una aceptación de la inmigración como un mal necesario. A medida que se integra el inmigrante dentro del mercado de trabajo, éste es ubicado dentro de los confines del mundo laboral de mano de obra poco calificada, de muy bajo salario, y con un carácter transitorio, al considerar que el inmigrante estará por poco tiempo30. Ya no se considera al inmigrante del tercer mundo como parte de la reserva industrial de trabajo, pues muchos de ellos forman parte del ejército activo laboral en ciertas industrias, una de ellas la del servicio. De hecho las nacionales, aunque no lo aceptan, niegan que, en cada ocupación del sector servicio, existen inmigrantes documentados o ilegales que trabajan en los campos más bajos del negocio (limpiando platos, edificios, etc) y donde su trabajo es importante en la provisión de servicio. Uno de los casos más comunes, se refiere a la tendencia de las mujeres inmigrantes de entrar en el campo del servicio de trabajo doméstico. Aquí no sólo dimensiones de clase y raza entran en juego, sino de género, en donde la empleada doméstica es vista como parte del estrato más bajo del sector laboral. Mujeres inmigrantes mexicanas o centroamericanas han sufrido las consecuencias directas de la explotación laboral en virtud de su status de inmigrante31. Ellas son empleadas con salario de $2 la hora por unas quince horas de trabajo, sin compensación por tiempo extra o beneficio social32. En consecuencia el inmigrante no solo no asciende socialmente, mientras el resto del grupo nacional mantiene su status o lo mejora, sino que se le acusa de ser la causa de los problemas económicos y sociales del país.

Aunque esta situación de raza y clase esta íntimamente enraizada en la sociedad norteamericana. Esto no significa que la resistencia a tal vertiente dominante tenga una posición estática. Existe en los Estados Unidos un auténtico sentimiento cosmopolita, que ven en la experiencia multicultural una importante respuesta al cambio estructural que esta sociedad está sufriendo. Acompañado con aquellos que tienen una visión de mundo cosmopolita, están también los grupos liberales comprometidos con una agenda social que mejore los derechos de los tradicionalmente grupos marginados, así como de las minorías, ya sean étnicas, nacionales, o culturales. El problema principal es que aun estas vertientes no tienen un carácter dominante.

Además del tratamiento racial hacia los inmigrantes, existen dos argumentos más que se usan para criticarlo. Uno de es de carácter político, el cual tiene más que todo una posición circunstancial, y otro más estructural y es el que se refiere al problema de la administración de la política inmigratoria. El tema de la inmigración ha sido perennemente, de gran interés y debate en la historia del país. Los políticos, con interés nacional o estatal, han tomado ventaja del tema de la inmigración con el propósito de ganar votos y perpetuar los sentimientos inmigratorios. El gobernador de California, Pete Wilson, no es el único ejemplo que ha usado la inmigración como pivote para obtención de votos. Varios de los candidatos republicanos a la presidencia en las elecciones de 1996 pusieron el tema de la inmigración al centro de su agenda política. Pat Buchanan y Lamar Alexander, congresistas republicanos de Texas, han planteado agendas radicales para controlar la inmigración y han apelado al público 'afectado' por las políticas de protección social al inmigrante, así como a la población de clase media. Alexander, por ejemplo, ha proclamado la cancelación de servicios sociales a indocumentados, incluidas la educación y la creación de una nueva rama del ejército encargada de cuidar la frontera. Buchanan, por otro lado, sostiene que es importante cortar por cinco años la inmigración para mantener una cuota de 200,000 visas al año, donde solo cónyuges o hijos de ciudadanos podrían inmigrar, e impone el inglés como el idioma oficial y la construcción de una fuerte muralla a lo largo de setenta millas de la frontera con México33.

Finalmente, el tema administrativo representa otro de los aspectos que ha convertido a la inmigración en un problema, pues, la inmigración no responde a una política unificada o coordinada entre las diferentes entidades que tratan con este fenómeno. Mientras la política exterior de los Estados Unidos, ha estimulado y vendido las bondades de la democracia y el capitalismo norteamericano, lo cual induce a la inmigración, las oficinas del estado niegan la entrada a aquellos grupos que han sido entusiasmados por el gobierno a través de una política exterior. Además, el Departamento de Estado mantiene poca comunicación con el Servicio de Inmigración y Naturalización, INS, a pesar de que, en temas de asilo político y refugio, entre otros, hay un vínculo muy importante. El contacto, en muchos casos, se limita al envío de los reportes y opiniones anuales sobre el estado de los derechos humanos, en varias partes del mundo. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para resolver las inconsistencias en la adjudicación de asilo o refugio a individuos. Recientemente, desde 1991, la comunicación se ha intentado mejorar, en parte, como resultado de una mandato judicial que acusaba a INS, de parcial en favor de ciertos grupos. Otro problema de administración se debe a la vinculación de prebendas en la política migratoria sin prever consecuencias adversas. Tal es el caso de la legislación de SAWs que produjeron más de un millón de inmigrantes en cuestión de dos años. Otro caso ha sido el otorgamiento de visas de diversidad o lotería que favoreció a un porcentaje de ciudadanos de Irlanda, país de origen del Senador Ted Kennedy. Sin embargo, ha sido la incapacidad administrativa en la coordinación y control migratorios la que ha permitido mayor ingreso de inmigrantes.

Estos dos aspectos explican, en forma general, la crítica a la inmigración, pero también señalan ciertas pautas, que se relacionan con procesos sociales internacionales, los que han tenido una repercusión sobre la estructura del sistema político norteamericano y las relaciones internacionales.

3. Soberanía, relaciones internacionales y globalismo, a manera de conclusión

La experiencia norteamericana con la inmigración no es una excepción. En casi todo el mundo, la inmigración es un fenómeno cotidiano, es la representación de una experiencia que se está viviendo en esta época. Más de 125 millones de personas viven fuera de los países en donde ellos nacieron. Treinta y cinco millones inmigran cada año34. La nueva experiencia es la del "mundo interméstico", es decir, del surgimiento de un proceso social el cual ha desafiado las fronteras convencionales que separan lo interno de lo externo. Esta reconstitución de fronteras territoriales, como consecuencia directa, ha retado los marcos políticos tradicionales de la soberanía. La cultura, política y economía, por ejemplo, ya no están encarceladas en el cuadro del estado. Por un lado, el estado en la práctica ya no constituye el principal eje monopolizador del poder de producir edentidades políticas, como las de cuidadanía y nacionalidad. Por otro lado, si bien el estado tiene la condición formal de producir soberanía y trazar fronteras territoriales, su papel se considera cada vez más un obstáculo para el desenvolvimiento de nuevas y distintas edentidades políticas en proceso de reconstitución de sus propias fronteras35. Lo que se observa entonces, no es la desaparición del estado, sino un nuevo conflicto del estado, en donde nuevos grupos "intermésticos" redefinen su carácter y producen nuevas relaciones internacionales36. El surgimiento de lo que se ha dado en conocer como comunidades transnacionales, de las que algunos grupos étnicos en parte de ellas, muestra el proceso de redifinición tanto del estado como de las relaciones internacionales. Las comunidades transnacionales son entidades que se movilizan y se establecen en diferentes puntos del globo, independientemente de las fronteras territoriales establecidas por los estados. Estas comunidades viajan y coexisten a través de fronteras y se movilizan con el propósito de aumentar o proteger su identidad o de abogar, por algún proceso, mejorar la dimensión de bienestar universal del grupo. Movimientos basados en aspiraciones de carácter universal, compartidas consistentemente en varias partes del mundo, pero con efectos particulares en grupos o comunidades específicas producen y redefinen nuevas políticas que tratan de tener tanta fuerza, como la política exterior de un estado. Una importante característica de las comunidades transnacionales, radica tanto en el recurso de poder, como en la movilización, son diferentes a los del estado u otro actor político tradicional. En muchos casos, estas comunidades derivan recursos a través de su propia movilización y número, el cual en sí mismo no es una propiedad tangible, sino ideal37.

Con esta experiencia "inteméstica" se presenta otro fenómeno que está siendo influido particularmente por las sociedades migratorias, y es el del 'nomadismo' como identidad social internacional y ha entrado en conflicto con las 'sociedades sedentarias'. Enzensberger sostiene que el conflicto entre las tribus nómadas y sedentarias se remonta al mito de Caín y Abel, y que el sedentarismo constituye una excepción en el desarrollo social38. Ya sea que este sea el caso o no, lo importante es que la época actual representa el momento histórico del nomadismo del siglo XXI. La movilidad, permanente y fluida de grupos o individuos de un punto a otro, constituye una experiencia bastante novedosa. Como Atali manifiesta, los hombres y mujeres del Norte se movilizan en aviones, con teléfonos celulares y computadoras portátiles de un punto al otro del globo, mientras los grupos en masa del tercer mundo se mueven, por tierra o por mar, con sus pertenencias, estos grupos se trasladan de un lugar a otra y se establecen en cada lugar39.

Dentro de este contexto, los Estados Unidos se encuentra en la encrucijada, al enfrentar a un mundo interméstico y a sociedades nómadas cuyo poder de constitución está intentando reconfigurar la naturaleza del estado y de la sociedad, política, norteamericana dentro de un contexto multicultural, pero aun no definido.

Referencias

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Xin Hua News Agency. "U.S. allows Nicaraguan refugees to stay for another year" in Xin Hua News May 25th, 1996.

Zolberg, Aristide, Escape from Violence: Conflict and the refugee crisis in the developing world Oxford: Oxford University Press, 1989.

----- "From invitation to interdiction: U.S. foreign Policy and Inmigration since 1945" in Teitelbaum, Michael S. and Myron Weiner. Threatened peoples, threatened borders: world migration and U.S. policy. New York: W.W. Norton & Co., 1995.

World Bank. Republic of Nicaragua Poverty Assessment Volume I, Washington, D.C.: World Bank, June 1995.

---- World Data 1995, Washington: The Word Bank 1995. CD-ROM


(1)Migration News Vol. 3, No. 10, october 1996.

(2) INS Statistical Yearbook, Washington: Dept. Of Justicie, 1994.

(3)Reimers, David M. Still the Golden Door; the third world comes to América New York: Columbia University Press, 1992 2nd. Edition., p. 2-3.

(4)Yamorld, Bárbara. Refugees without refuge: formation and failed of U.S. Political Asylum policy in the 1980's. New York: University Press of América, 1990, p. 8.

(5)Reimers, David M. Op. Cit. p. 40-43.

(6) Zolberg, Aristide: "From invitation to interdiction: U.S. foreign policy and inmigration since 1945" en Threatened Peoples, threatened borders: World migration and U.S. policy. Michael S. Teitelbaum y Myron Weiner, editores, New York: W.W. Norton & Company. 1994. p. 124.

(7) Russel, Sharon Stanton. "Migration patterns on U.S. foreign policy interest" en Threatened Peoples, threatened borders: world migration and U.S. policy. Michael S. Teitelbaum y Myron Weiner, editores, New York: W.W. Norton & Company, 1994. p. 47-48.

(8) Es importante recalcar que México, país con el que la relación migratoria siempre ha existido especialemnte después de 1952, cuando se convierte en el principal exportador de inmigrantes, es el único con el cual la política de la post-guerra no determinó su inmigración-- Canadá también sostiene esta razón aunque en menor grado.

(9) Yarnold, Barbára, op. cit, p. 9.

(10) Díaz-Briquets, Sergio. "Relationships between U.S. Foregin Policies and U.S. Inmigration Policies" en Threatened Peoples, threatened borders: word migrattion and U.S. policy. Michael S. Teitelbaum y Myron Weiner, edirores. New York: W.W. Norton & Company, 1994. p. 168.

(11) Russel, Sharon, op. cit, p. 49. La distinción entre refugiado y asilado consiste en que los primeros deben estar fuera del territorio de los estados Unidos, mientras que el aplicante de asilo ya está presente en el territorio y debe pasar por un proceso de adjudicacción. El límite de asilamiento se estableció en 5,000 y después se aumentó a 10,000.

(12) Calavita, Kitty. "U.S. Immigration and Policy Responses: the Limits of Legislation" en Controlling Immigration: A Global Perspective. Wayne A. Cornelius, Philip L, Martín y James F. Hollifield, editores Satnford: Satnford University Press, 1994, p. 65-68.

(13) Jasso, Guillermina y M.R. Rosenzweig. "Family reunification and the Inmigration Multiplier. U.S. immigration Law. Origin-country conditions, and the Reproduction of immigrants" en Demography 23 (1986): 291-311.

(14) Calavita, Kitty. op. cit. p. 68.

(15) Yarnold, Brabára. op. cit.

(16) Orozco, Manuel. "The Foreign Policy of Political Asylum Adjudication: the United States policy. 1984-1989. Austin: University of Texas, 1991.

(17) Cato Institute

(18) Bouvier, Leon F. y John L. Martin. Shaping Texas: the effects of immigration 1970-2020 Washington: Center for Immigration Studies, 1994, p. 5.

(19) Borjas, George J. "The internationalization of the U.S. labor market and the wage structure". federal reserve Bank of New York Economic Policy Review 1 1 January 1995 p. 3.

(20) Francese, Peter. "Aging America Needs Foreign Blood". Wall Street Journal 27 Mar. 1990.

(21) Op. cit. p.3.

(22) INS. Statistical Yearbook of the INS Washington, 1995.

(23) Durand, Jorge and Douglas S. Massey. "Mexican Migration to the United States". Latin American Research Review 27.2 (1992).

(24) Sassen, Saskia. "Why migration? "Report on the Americas: 26.1 (July 1992). p. 14.

(25) Teitelbaum, MIchael S. y Myron Weiner, editores. Threatened Peoples, threatened borders: world migration and U.S. policy. New York: W.W. Norton & Company, 1995.

(26) Schuk, Peter H. "Membership in the liberal polity: the devaluation of American citizenship". Immigration and the politics of Citizenship in Europe and North America en Willima Rogers Brubacker. New York: University Press of America, 1989, p. 56.

(27) Una estrategia obvia de investigación sobre esto sería de preguntar si los residentes legales no ejercen el dertecho al voto a través de la naturalización por las mismas razones económicas y políticas de alienación y poco poder que causa a los nacionales, pobres en su mayoría, a no votar.

(28) Y a los procesos que trae consigo la resistencia y sometimiento a la marginalización, como ocurre en el caso la mayoría de los inmigrantes del tercer mundo que llegan a integrar los sectores más pobres de los Estados Unidos.

(29) Sin embargo, no existe mucha evidencia de que este sea el caso. De hecho inmigrantes mexicanos y cubanos de al menos hace treinta años tienen un pensamiento conservador sobre la inmigración.

(30) Blanco, María Cristina. "el inmigrante como sujeto marginado: claves interpretativas" en Racismo, antirracismo e inmigración coordinado por Juan Pedro Alvite, España: Tercera Prensa, 1995, p. 34-36.

(31) Cravajal, Doreen. "For Inmigrant Maids, Not a Job But Servitude" The New York Times, 25 February 1996. p. 1 A.

(32) A esto hay que agragar el hecho de que para el indocumentado, el derecho a ciertos servcios sociales estará negado.

(33) ClariNet News (Internet) "Presidencial Candidates on Issues" Associated Press, February 17, 1996.

(34) Kane, Hal. The Hour of Departure: Forces that Create Refuges and Migrants Washington; World Watch Institute, 1995, p. 5.

(35) Ver por ejemplo el trabajo de Jan Jindy Pettman, "Border Crossing-Shifting Identities: Minorities, Gender, and the State in International Perspective" en Challenging Boundaries editado por Micahel Shapiro y Hayward R. Alker, Minnesotta: University of Minnesotta Press, 1996.

(36) En este sentido la idea de turbulencia inroducida por Janes Rosenau se asimila a este enfoque, Ver James Rosenau, Turbulence in World Politics: A theory of change and continuity Princeton: Princeton University Press, 1990.

(37) Ver por ejemplo el trabajo de Ian Chambers, Migrancy, culture, identity London: Routledge, 1994, en particular los capítulos "The broken world: whose center, whose periphery?" y "Cities withut maps".

(38) Enzensberger, Hans Magnus. Civil Wars: from L.A. to Bosnia New York: The New Press. 1993, p. 104, y el capítulo "The Great Migration".

(39) Atali, Jacques. Millenium: Winners and losers in the coming world order New York: Random House, 1991.