Cuad Cien Soc 98 (CCS)

CUADCIEN, 03/01/97, EL IMPACTO DE LAS REMESAS FAMILIARES HACIA AMÉRICA LATINA*

Cuadernos de Ciencias Sociales

País/Country: Costa Rica

Programa Costa Rica; Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLASCO)

Autor/Author: Manuel Orozco, Rodolfo de la Garza y Miguel Barahona **

Número/Number: 98

Frecuencia/Frequency: 10 por año/10 per year


Fecha/Date: 03/01/97


Indice

El impacto de las remesas familiares hacia América Latina

El flujo de las remesas

Remesas y el país receptor

a) El Salvador

b) Guatemala

c) México

d) Nicaragua

e) República Dominicana

Remesas y estabilidad nacional

Efectos en los Estados Unidos

Conclusión

Referencias

Las remesas familiares son definidas como aquella cantidad de moneda extranjera que el inmigrante "gana en el exterior y después envía a sus familiares y comunidades" (Kane 1995, 34). A partir de los años 80 las remesas desde los Estados Unidos han venido a representar una creciente e importante fuente de ingresos para un gran número de países de América Latina. Este artículo describe el flujo de las remesas de los Estados Unidos a países como Colombia, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua y República Dominicana.

Estos países representan cerca de un 70 por ciento de la población inmigrante Latina residente en los Estados Unidos. Este artículo examina los cambios recientes en el flujo de las remesas, las funciones que éstas tienen en el país de origen, así como los efectos que tienen en los Estados Unidos en el nivel nacional y local.

El Flujo de las Remesas

Cinco características describen la tendencia reciente del flujo de las remesas hacia América Latina. Primero, un número bastante alto de nuevos inmigrantes llegó al país a partir de los años ochenta. Segundo, las remesas han aumentado de manera dramática a partir de 1978. Tercero, la cantidad de remesas provee una contribución sustancial a las economías de los países que la reciben. Cuarto, aunque el ingreso familiar de los inmigrantes de cada país es más o menos comparable, las cantidades de remesas que cada cuadro familiar envía varía significativamente de país a país. Finalmente, el dinero, que envían los inmigrantes, representa una porción importante del ingreso que obtienen en los Estados Unidos.

El número de inmigrantes de estos países ha aumentado considerablemente a través de los años ochenta y noventa, y ha crecido de unos 2.7 millones en los ochenta en más de ocho millones en 1994, es decir, tres veces más de lo que fue en 1980 (Cuadro 1).

Cuadro 1

POBLACIÓN EXTRANJERA DE AMÉRICA LATINA

POBLACIÓN 198019901994
Colombia143,500 286,000ND
El Salvador 94,000 465,000 701,000
Guatemala 71,642 226,000 ND
México 2,199,200 4,298,000 6,679,000
Nicaragua ND 169,000 ND
Rep. Dom. 169,100 348,000 515,000
Total 2,677,442 5,792,000 7,895,000
Fuente: US Census Bureau, Censos de Población 1980, 1990, y CPS 1994.
ND: No Datos

Las remesas a los países de origen aumentaron, en parte, como resultado de los cambios de población. El flujo de remesas aumentó cinco veces de un total de $700 millones en 1980 a $4,000 millones en 1990. El gráfico 1 muestra el flujo de remesas desde 1978 y el Cuadro 2 muestra los datos para 1980, 1990 y 1994. Ambas ilustraciones muestran que, el valor anual de las remesas, aumentó de manera considerable, desde los años ochenta. Las remesas enviadas a Colombia, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y República Dominicana se encontraban por debajo de $100 millones anuales; en 1990, estos mismos países recibieron remesas superiores a los cien millones. Nótese que México por sí solo representa cerca de más de la mitad de las remesas enviadas a los otros países.

Este aumento está asociado con el flujo de inmigrantes a los Estados Unidos, el cual resultó primariamente, como una respuesta ante las crisis políticas que ocurrieron en los ochenta en Colombia, El Salvador y Guatemala y, las recesiones económicas en México y la República Dominicana (Zolberg 1989, Castillo 1996). Como muestra el Cuadro 2, la tendencia creciente del aumento de las remesas ha continuado en los noventa, en donde el total de las remesas en 1994 fueron ocho veces más que en 1980. Sólo Colombia ha mostrado una caída en el flujo de remesas a partir de los noventa, después de un aumento en los ochenta. Esta caída puede estar asociada con dinero relacionado con el tráfico de drogas, y particularmente, coincide con las interdicciones de drogas que los Estados Unidos inicia a principios de los noventa y aumentan las confiscaciones de narco dólares.

Cuadro 2

REMESAS DE PARTE DE SEIS GRUPOS INMIGRANTES LATINOS

REMESAS 198019901994
Colombia $68,000,000 $488,000,000 228,100,000
El Salvador $10,880,000 $322,105,088 $966,691,072
Guatemala$106.600,000$205,300,000
México $698,000,128 $2,492,000,000 $3,704,999,936
Nicaragua* $11,000,000 $73,600,000 $168,400,000
Rep. Dom. $183,100,000 $314,800,096 $361,799,904
Total $970,980,128 $3,797,105,184 $5,635,290,912
Fuente: World Bank Tables, 1995.
*CEPAL 1991 (cifra de 1994 es una estimación obtenida de datos de CEPAL)

Desde los ochenta, estos flujos de remesas han mantenido un crecimiento bastante estable. Es más, el crecimiento del flujo de remesas ha sido mucho más grande que el crecimiento de la población Latina, a pesar de que ésta ha crecido considerablemente. El Cuadro 3 muestra que el incremento porcentual de las remesas, particularmente de El Salvador, Guatemala y Colombia es mucho más grande que el aumento en población durante estos años.

Cuadro 3

CAMBIO PORCENTUAL DE POBLACIÓN Y REMESAS DE LOS ESTADOS UNIDOS

Porcentaje de cambio
1980- 1990*
Porcentaje de cambio
1990- 1994*
Ciudad Población Remesas Población Remesas
Colombia99.30%617.65%ND-53.26%
El Salvador394.68%2860.52%50.75%200.12%
Guatemala215.46%3453.33%ND92.59%
México95.43%257.02%55.40%48.68%
Nicaragua568.67%ND181.53%
Rep.Dom.105.80% 71.93% 47.99% 14.93%
Es importante agregar que el valor de las remesas, reportado aquí, ha sido tomado de dos fuentes, una del Banco Mundial y para Nicaragua de la CEPAL. Estos datos son estimaciones bastante conservadoras sobre el valor total de las remesas, pues resulta difícil establecer estimaciones exactas. Sin embargo, estas cifras ofrecen una base mínima con la cual se puede visualizar la dimensión del flujo. Reportes periodísticos y académicos han dado valores mucho más altos que estos. Por ejemplo, algunas estimaciones indican que las remesas mejicanas cuentan entre 2 y 4 mil millones de dólares al año (Massey 1996, 423); Lozano Ascencio (1993) estimó que, en 1990, las remesas se aproximaban a los 4 millones de dólares. En el caso de El Salvador, se ha estimado que en 1996 las remesas alcanzarían 1,200 millones de dólares (Latin American Database, 1996).

Las remesas hacia América Latina puede que sean tan importantes para las economías nacionales como lo son las exportaciones, que han sido tradicionalmente el rubro que ha dado mayor contribución al producto interno bruto. Las remesas a El Salvador, por ejemplo, en ocasiones han excedido el valor total de las exportaciones (Gráfico 2). El Salvador también ha venido a depender en el ingreso de las remesas, y ha establecido ciertas medidas para estimular el flujo continuo de lo que constituyen, hoy en día, más de mil millones (Weiner 1996,37-38). Aun en un país como México, con un fuerte mercado de exportación, las remesas representan el 10% de las exportaciones totales y casi tanto como el ingreso del turismo (Ortíz 1994, Q14). La contribución de las remesas familiares por parte de la población inmigrante Latina, que reside en los Estados Unidos , es también significativa. Como lo muestra el cuadro N. 4, entre 1979 y 1989, los inmigrantes enviaron a sus países de origen entre 1,600 (como en el caso de los guatemaltecos) y 4,000 dólares (caso de los colombianos) por familia. El Salvador muestra el aumento de envío más grande de remesas que va desde los 350 dólares en 1980 a cerca de 2,500 en 1989.

Nótese que la República Dominicana muestra una caída de 1979 a 1989. Esta caída debe estar asociada con las condiciones, que el país experimentó durante ese período. En los años 70, las restricciones de azúcar, impuestas por parte de los Estados Unidos, dieron lugar a un gran aumento migratorio. Zolberg (1995, 154) señala que, en esta crisis, la demanda de visas de visitantes fueron más del doble, y a pesar de que los requisitos consulares fueron aumentados, muy poco se logró para detener a los Dominicanos que se habían quedado después de vencidas las visas, situación que aumentó la expansión migratoria. Para 1986, remesas de Dominicanos en los Estados Unidos habían igualado el presupuesto anual del gobierno. A fines de los ochenta, como la crisis del azúcar había terminado, los flujos migratorios decrecieron, y así también decreció las sumas de dinero en remesas.

Cuadro 4

REMESAS POR HOGAR POR PARTE DE SEIS GRUPOS INMIGRANTES
(MILES DE US$)

19791989
PaísIngreso por HogarRemesas por HogarPorcentaje Ingreso por HogarRemesas por HogarPorcentaje
Colombia$15,065$1,1817.84%$28.500$4,738 16.63%
El Salvador$12,545$3532.82%$24,300$2,453 10.10%
Guatemala$12,528$27,200$1,630 5.99%
México $12,935 $8856.84%$22,000$1,774 8.06%
Nicaragua

Rep. Dom.

$13,312$2,80421.06%$21,000$2,413 11.49%
Fuente: US Census Bureau & World Bank Tables: Remesas por Hogar= [Remesas al país de origen/ Número de ese país]

El Cuadro 4 muestra también, que hay diferencias en la cantidad de remesas enviadas por los cinco grupos. Por ejemplo, en 1989 los salvadoreños tenían un ingreso un tanto menor que el de los guatemaltecos, sin embargo, ellos enviaron un 50 por ciento más de remesas por familia que los guatemaltecos. La variación en cantidades, como puede observarse no es resultado del ingreso de las familias de cada grupo; más bien, puede que refleje otras tendencias, como las del tipo de compromiso establecido con las familias en el país de origen, las condiciones económicas del país, o con las necesidades percibidas de quienes viven en el país de origen.

Desde la perspectiva del hogar del inmigrante, el desembolso de remesas implica que ellos envían entre 6 y 16 por ciento de sus ingresos en los Estados Unidos a sus familias en el exterior. Es más, en algunos casos, como los de Colombia, El Salvador y México, el aumento de las remesas fue proporcionalmente mayor, que el aumento del ingreso de estos grupos. De esta manera, en 1989, los inmigrantes de estos países, enviaron un porcentaje más grande de su ingreso a sus países de origen así como en 1979.

Dado que los inmigrantes continúan enviando dinero a sus países de origen, y que estas remesas continúan creciendo, es importante averiguar dos asuntos: primero, en que se invierten las remesas en el país receptor; segundo, cómo estas remesas afectan a los Estados Unidos.

Remesas y el país receptor

El dinero que los inmigrantes envían a su país de origen, cumple por lo menos dos funciones. Primero, las remesas constituyen una fuente importante de ingresos para el hogar. Segundo, las remesas contribuyen a la estabilidad del país, particularmente de la economía.

Remesas y la economía del hogar

A diferencia de la ayuda externa o la inversión directa, las remesas familiares generalmente llegan libre de impuestos. Ellas, inmediatamente, aumentan los beneficios en el hogar y la nación como un todo. En estos tiempos, en que las políticas de ajuste estructural han afectado seriamente el estado económico de la sociedad, las remesas han contribuido a reducir el costo del ajuste. Sin embargo, los efectos varían de país a país.

a) El Salvador

En El Salvador, la familia que recibe remesas de los Estados Unidos utiliza cerca del 74 por ciento de ese dinero para cubrir sus necesidades de subsistencia, tales como alimentación y ropa. Entre más pobre es la familia, más grande el porcentaje de remesas que será utilizado para cubrir necesidades básicas. Sin embargo, una porción de las remesas es ahorrada o invertida. Un estudio reciente encontró que el 6 por ciento de las remesas fueron ahorradas, y que, al menos, otro 6 por ciento fue invertido en alguna forma (FUSADES 1996,11).

Selligson y López estudiaron el impacto de las remesas en familias y pequeños negocios en El Salvador. Sus resultados muestran que las remesas contaron cerca del 51 por ciento del ingreso de los hogares que reciben dinero de afuera. También, encontraron que entre 44 y 48 por ciento de las remesas fue invertido en pequeños negocios, muchos de los cuales fueron de propiedad familiar y operados por los familiares (Selligson and López 1991,15-17).

b) Guatemala

En Guatemala, el impacto de las remesas ha sido pequeño, en gran parte debido a que la migración guatemalteca hacia los Estados Unidos es más reciente, y a las dificultades que los guatemaltecos encuentran, en obtención de empleo y ajuste en la nueva sociedad. Sin embargo, el estudio de Itzigsohn de la Ciudad de Guatemala muestra que algunas familias urbanas han dependido del flujo de remesas para retener el ingreso afectado por los cambios en la economía de los noventa (Itzigsohn 1995, 656). Un reporte de la CEPAL, también, confirma que las remesas guatemaltecas vienen a representar cerca de un 17 por ciento del ingreso familiar (CAR 1992).

c) México

En general, las remesas contribuyen a la subsistencia familiar, aunque el flujo varíe a través de las regiones y comunidades dentro del país. Un estudio realizado por Adelman, Taylor y Vogel (1988) en una comunidad mexicana encontró, que el consumo de bienes y servicios de esa comunidad eran un 37 por ciento más alto de lo que esta producía: la diferencia de consumo resultaba cubierta por las remesas recibidas de los familiares residentes en Estados Unidos. Cornelious (1990), estudió tres comunidades y encontró que el 92 por ciento de las remesas, también conocidas como "migradólares" eran usadas para cubrir las necesidades básicas. Massey y Parrado (1994), encuestaron 22 comunidades y concluyeron que, en promedio, dos tercios de las remesas fueron usadas en ese consumo. Durrand, Parrado y Massey (1996) han agregado que el gasto en consumo "aumenta la demanda de bienes y servicios producidos en México, y produce un aumento del empleo, y del ingreso nacional (425)." Massey, concluye que "los altos salarios de los Estados Unidos han ofrecido un incentivo a los Mexicanos para inmigrar, no solo porque ellos obtendrán mayores ingresos, sino también porque ofrecen a sus familias pobres, una forma para disminuir o reducir obstáculos de liquidez y del manejo de riesgos" (Massey 1994,713).

En algunas áreas rurales de México, las remesas cuentan por un gran porcentaje del ingreso familiar, y en lo agregado, el total de los montos en dólares son bastante substanciales en algunas áreas. Barkin (1993), al hacer referencia a la magnitud de las remesas, en algunas áreas rurales, dice que "en muchas comunidades, en el centro de México, de donde salen inmigrantes hacia el exterior, el valor del dólar es menor que en la ciudad capital, debido a las cantidades ilimitadas de notas bancarias que arriban del norte."

d) Nicaragua

Nicaragua también ha pasado por una experiencia reciente de inmigración, y ha tenido un impacto menor que en países como México o El Salvador. La mayoría de las remesas provienen del estado de Florida en donde un segmento muy grande de la población nicaragüense buscó, refugio durante la guerra civil (Xin Hua 1996). Sin embargo, las remesas han representado proporciones muy importantes para la economía. Ya para 1988, se decía que empezaban a tener una fuerte incidencia en la economía, al representar una proporción significativa respecto al valor de los principales productos de exportación (Latín America Regional Reports: México and Central America, 1988). En 1991, la CEPAL estimó, que las remesas representaban un 30% del ingreso total (CAR 1992). En el Salvador, sin embargo, las remesas han tenido un impacto menor en el ingreso que en el promedio de las familias en Nicaragua. Un reporte reciente del Banco Mundial, en el que se hizo un estudio de la pobreza, por una encuesta de más de 20,000 hogares, se indica que las remesas representan un porcentaje pequeño del ingreso total, cerca del 5.5 y 4.6 por ciento en sectores pobres y no pobres del país (World Bank 1995, 8).

e) República Dominicana

Para la República Dominicana, las remesas son una importante estrategia de subsistencia y movilidad social por las condiciones del deterioro del mercado laboral (Itzigsohn 1995). Para los dominicanos, las remesas son un importante aporte del ingreso para el hogar, cerca de un 40 por ciento de familias lo reciben. Además, la República Dominicana presenta "una situación laboral en donde el número de trabajos bien pagados se reduce, las remesas ayudan a las cabezas del hogar a evitar trabajos no deseados (Itzgsohn 1995, 650)."

Remesas y estabilidad nacional

El valor de las remesas, para la economía del hogar, tiene también efectos en la economía nacional. Las remesas han venido a promover estabilidad, y pueden aun reducir la inmigración. Son una forma especial de ayuda externa. Como el embajador de El Salvador, en Estados Unidos, manifestó al Washington Post,las remesas son "una de las formas más importantes de ayuda a la economía nacional". El Cuadro 5 muestra la cantidad de remesas en varios períodos.

Cuadro 5

PROMEDIO ANUAL DE REMESAS PARA SEIS PAÍSES
(MILLONES DE US$)

País1978-19861987- 19941978-1994
Colombia$108,535,545$523,712,568 $303,912,968
El Salvador $77,408,555 $474,733,652 $264,385,071
Guatemala$0$93,612,500$44,052,941
México$773,222,251$2,575,125,008$1,621,176,489
Nicaragua$20,342,857$91,479,345 $58,282,317
Rep. Dom.$190,700,000 $276,887,476 $231,258,812
Total $1,149,866,350 $3,944,071,204 $2,464,786,281
*Nota: Datos para Guatemala cubre el período 1988-1993; México y Nicaragua cubre el período 1980-1994.

Es importante señalar que este valor de las remesas excluye la cantidad de bienes traídos de los Estados Unidos, tales como artículos eléctricos, ropa, y otros de uso suntuario. Comparada con la ayuda externa, las remesas han excedido las cifras oficiales de la asistencia de los Estados Unidos hacia estos países. Esto es aún válido para países como República Dominicana, El Salvador (el mayor recipiente de ayuda) Guatemala y Nicaragua, países que son los mayores receptores de ayuda norteamericana hacia América Latina (Cuadro 6).

Cuadro 6

REMESAS Y AYUDA EXTERNA, 1978-1994*

PaísRemesasAyuda de los EEUU
Colombia$5,166,520,448($228,000,000)
El Salvador$4,494,546,208$3,313,000,000
Guatemala$748,900,000$1,086,000,000
México $27,560,000,320 $374,500,000**
Nicaragua $1,081,334,758 $859,000,000
Rep. Dom. $3,931,399,808 $609,000,000
Total $41,608,466,784 $5,154,500,000
Nota: *Datos de ayuda para el período 1980-1994 período, Remesas para 1978-1994; excepto Guatemala, 1988-1993, México y Nicaragua 1980-1994.
**Esta cifra proviene principalmente de ayuda para cubrir déficits de balanza de pagos. Nótese que la cifra para Colombia refleja la deuda con los Estados Unidos.
Fuente: OECD.

En El Salvador, las remesas continúan siendo una fuente principal de divisas para el país, que ayudan a la economía a mantener reservas en dólares y cubrir el déficit comercial.1. De acuerdo con cifras del gobierno salvadoreño, en 1995 las remesas constituyeron $1,150 millones en donde el Banco Central de ese país ha contado con esas remesas, como un ingreso estable. Si éstas fueran removidas del escenario macroeconómico, es claro que el gobierno de El Salvador enfrentaría serios problemas para los que sus políticas económicas no tiene solución. Un reciente reporte de la CEPAL, indicó que las remesas se acreditan para proveer dólares y reducir el déficit comercial y el número de personas que viven en la pobreza en al menos un 2.2% entre 1991 y 1993 (LADB 1995). Las remesas en Nicaragua también constituyen una contribución creciente para su economía. De particular importancia, es el hecho de que inmigrantes nicaragüenses continúan llegando a los Estados Unidos y han aumentado el flujo de divisas, el cual se considera ha llegado a los 250 millones de dólares en 1996.

Las remesas también han incidido en el desarrollo productivo. En México, por ejemplo, las remesas han contribuido a la producción en dos formas. Una es a través de la inversión extranjera directa; cuyas remesas son una fuente de unos $84 millones anuales para inversión. Segundo, el aumento del consumo creado por el flujo de las remesas, ha originado que los comerciantes mexicanos "aumenten en sus plantas, equipos y mano de obra para enfrentar la demanda adicional (Massey 1994, 427)." Una consecuencia de esta situación es que "el ingreso de 2,000 millones de migradólares se estima que generará unos 6,500 millones de dólares en producción adicional en México, con un efecto multiplicador en especial en sector manufacturero y de servicios (440)."

Otro efecto de las remesas, es que estas pueden evitar las crisis económicas, que pueden dar lugar a una inestabilidad política y a una inmigración incontrolada. Aunque hay dificultades para medir este impacto, es importante considerar este asunto.

Efectos en los Estados Unidos

De qué manera afectan las remesas a la economía nacional y a las economías de los estados y ciudades en que residen los inmigrantes?. Las remesas benefician a la economía de los Estados Unidos, y constituyen recursos que pueden haber contribuido al bienestar de la comunidad local.

Aunque los inmigrantes remiten pequeñas cantidades (Cuadro 2), la suma total que envían a sus respectivos países es bastante considerable (Cuadro 6). Estos dólares son además absorbidos por los sistemas bancarios de los respectivos países, y es utilizada para comprar bienes importados de origen Americano. El gráfico 3 ilustra este ciclo. Aunque el retorno de esas divisas en la economía de los Estados Unidos no es inmediato, la divisa que entró al país de origen del inmigrante, vuelve después de un tiempo a los Estados Unidos, directa o indirectamente. De hecho, existe una correlación positiva entre el flujo de remesas y la compra de bienes importados de los Estados Unidos, ver las Gráficas 4-82

Además, es importante tener en cuenta que cada vez que las remesas son enviadas al exterior, las compañías de servicio courier, establecidas en los Estados Unidos, cargan una cuota por cada cantidad a enviar (por lo general cerca de un 10% del monto por enviar). Cerca de un 66 por ciento de los salvadoreños, usan pequeñas compañías courier, 20 por ciento usa encomiendas y un pequeño porcentaje usa las empresas nacionales como Western Unión o Moneygram de American Express (FUNDASAL 1996). Para un país como El Salvador, en donde se envía más de un promedio anual de 450 millones de dólares desde 1987, las compañías courier (muchas de propiedad salvadoreña) los Estados Unidos se han beneficiado de, al menos un 10 por ciento del valor de las remesas. En México, el flujo de dinero se ha convertido en una divisa tan estable, que el año pasado J.P. Morgan Securities Imnc. y Merrill Lynch and Co. completaron una venta de 206.5 millones de dólares en acciones con el Banco Nacional de México. "Las acciones permiten al Banco mexicano, vender cerca de 100 millones de dólares del dinero anticipado de las transferencias, aun antes de haber recibido el dinero (Case 1996)."

Las consecuencias de las remesas a nivel estatal y local, en donde los inmigrantes residen, son más ambiguas. La gran mayoría de los inmigrantes reside en cinco estados (Cuadro 7). De ahí que la mayor parte del dinero que envían, proviene de estos estados, y más específicamente de sus principales ciudades, y es ahí donde la salida de remesas alcanza mayores repercusiones (Cuadro 8).

Cuadro 7

POBLACIÓN DE HOGARES EN CINCO ESTADOS, 1990.*

HogaresCaliforniaFloridaIllinoisNew YorkTexas5 Estados
Colombia11.38%24.61%3.19%30.23%4.61%74.02%
Rep. Dom.1.20%7.21%0.34%68.15%0.36%77.27%
El Salvador59.05%2.53%0.96%8.94%11.76%83.23%
Guatemala59.74% 4.81%5.53%8.82%4.93%83.83%
México52.78%1.18%6.82%0.90%24.09%85.77%
5 Países47.44%3.15%5.68%8.18%19.72%84.16%
Fuente: US Census 1990.
*distribución porcentual

Cuadro 8

HOUSEHOLD REMITTANCENS BY STATE, 1990

HogaresCalifornia FloridaIllinoisNew York Texas Total
Colombia$55,523,682$120,097,563 $15,579,610$147,513,506 $22,483,348$361,197,709
Rep. Dom.$3,788,005$22,701,489 $1,064,019 $214,550,667$1,143,640$243,247,820
El Salvador$190,201,016$8,161,670$3,083,625 $28,780,498 $37,867,010$268,093,818
Guatemala$63,680,534$5,131,1615,894,232$9,399,792 $5,258,340 $89,364,059
México $1,315,367,663 $29,422,684 $169,919,857 $22,396,583 $600,273,847 $2,137,380,634
Total $1,766,278,646 $117,203,856 $211,592,168 $304,455,930 $734,302,063 $3,133,832,662
Fuente: U.S. Census Bureau 1990 (hogares). World Bank Tables 1995 (remesas). Los datos son estimación obtenida de los Cuadros 2 y 7 (Remesas Anuales X Distribución porcentual por estado).

Dentro de este contexto, puede observarse que las remesas constituyen un gran recurso el que si se invirtiera una parte, en las ciudades, para el beneficio de las comunidades mismas, el estado de estos grupos mejoraría. Es importante señalar también, que ese diez por ciento que se queda en el país, gran parte en los pequeños negocios de las comunidades, ha tenido un efecto multiplicador y ha sostenido pequeñas empresas, ha creado algunos empleos y más importante aun ha formado una identidad comunal que vive del envío de remesas. Estas minorías nacionales, dentro de los Estados Unidos, han creado un sinnúmero de organizaciones comunales tanto para el beneficio de ellas mismas, como de sus países de origen. En Los Angeles, por ejemplo, se encuentran organizaciones sociales de diverso tipo, para el beneficio de salvadoreños o mexicanos. Algunas de estas organizaciones brindan atención al inmigrante en asuntos de salud o servicios sociales; otras organizaciones se han constituido en alternativas a las "ciudades hermanas", las que fomentan actividades para el beneficio de pueblos en El Salvador o México. Un resultado muy interesante ha sido el interés por parte de el AID en El Salvador, para capitalizar más eficientemente el uso de las remesas, mediante la oferta de donaciones parejas (matching grants) para pequeños proyectos de desarrollo comunal. El AID ofrece una cantidad igual por cada dólar que los salvadoreños, en el exterior, donen para desarrollar algún proyecto (construir una escuela, reparar un camino, etc.). En Nicaragua, también se observa una similar experiencia con respecto a la organización de asociaciones en Miami. Existen al rededor de cuarenta organizaciones nicargüenses en Miani, que colaboran para la comunidad Nicaragüense en los Estados Unidos; uno de esos esfuerzos es el apoyo a los derechos del inmigrante. Sin embargo, sus esfuerzos no han terminado allí, muchas organizaciones han establecido distintos tipos de nexos con Nicaragua, y cantidades de bienes han sido enviados para colaborar con ese país.

Conclusión

Las remesas son uno de los vínculos más importantes, que los inmigrantes establecen con su país de origen. Aunque la población inmigrante de estos países continúa creciendo, la tasa de crecimiento de las remesas ha aumentado aún a una mayor velocidad. De hecho, desde 1978 a 1994 el total de las remesas ha excedido la ayuda externa de los Estados Unidos hacia estos países. Estos fondos de remesas han contribuido, significativamente, a sostener los hogares durante períodos de crisis económica y ajuste estructural, y se han ofrecido como capital para la creación de nuevos negocios. Las remesas, hasta cierto punto, se han convertido en "safety nets" o redes de apoyo, que los gobiernos de cada país no pudieran haber creado con sus propios escasos recursos. También, ha contribuido a reducir la cantidad de inmigrantes indocumentados, que entran en los Estados Unidos y son objeto de discriminación social y racial y explotación económica.

Las remesas también han beneficiado a la economía de los Estados Unidos, mediante el aumento de las exportaciones de ese país hacia América Latina. Exportaciones que no son sólo de bienes materiales, sino también de valores culturales, que son transmitidos por los inmigrantes a las sociedades latinoamericanas y gradualmente, se han enraizado de tal manera, que han estrechado un vínculo cultural y étnico transfronterizo. Sin embargo, se puede afirmar también que, en parte, las remesas han creado una relativa pérdida material futura para las comunidades en que viven. Las remesas son ahorros que los inmigrantes deciden invertir en lo que deseen. Estos ahorros provienen de uno de los grupos más pobres y marginales de los Estados Unidos, que constituyen un poco más del diez por ciento de sus ingresos anuales. La utilización de ese dinero, para beneficio de la comunidad o la familia en la que viven, podría mejorar en el largo plazo su estatus especialmente cuando la gran mayoría de los inmigrantes, carezcan de los medios para pagar la educación formal de sus hijos.

Sin embargo, el aspecto más importante de este fenómeno de las remesas, es el flujo estable, que deja beneficios en ambas sociedades y economías y que, ha fortalecido los vínculos entre los Estados Unidos y América Latina en el nivel de las bases populares y, sobre todo, en el medio popular.

Referencias

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(*)Este trabajo es una versión extendida del reporte publicado por el Tomas Rivera Policy Institute Binational Impact of Latino Remittances y escrito por Rodolfo de la Garza, Manuel Orozco y Miguel Barahona, Marzo de 1997. Se agradece al Tomas Rivera Policy Institute la colaboración en reproducir este trabajo. Traducción de Manuel Orozco.

(**)Manuel Orozco es investigador para el Tomas Rivera Policy Institute y ha trabajado en varios países en asuntos de inmigración, derechos humanos, conflicto civil y relaciones internacionales.

(1)Las remesas contribuyen en cerrar el "gap" en la balanza de pagos debido a que ellas aumentan la cantidad de divisa extranjera accesible para cubrir compromisos de importación.

(2)Para estos países estudiados hubo una correlación del ).886 entre las remesas y las importaciones. La caída de las remesas colombianas sugiere que tales cantidades fueron de menor envergadura de la que se esperaba.