La diversidad de los términos empleados para definir lo que en este trabajo se denomina "economía subterránea" (invisible, oculta, sumergida, informal, secundaria, paralela, sombreada, irregular, no oficial, no registrada, negra o clandestina) es un buen indicador de que los estudiosos están lejos de llegar a un consenso sobre el nombre y el concepto mismo de esa clase de actividades. En este trabajo se ofrece una visión general de ese fenómeno en Estados Unidos. En términos generales la economía subterránea se puede definir como una amplia variedad de actividades económicas legales e ilegales y transacciones, dentro y fuera de la economía de mercado, que no suelen informarse ni registrarse y se realizan al margen de la reglamentación oficial.
Es importante destacar que los análisis más recientes sobre las actividades subterráneas en Estados Unidos se han centrado, fundamentalmente, en las que se desarrollan dentro de la economía de mercado y generan ingresos legales; ello deja fuera a la mayoría de origen ilegal (excepto los estudios sobre prostitución y drogas). Más aún, las actividades fuera del mecanismo normal del mercado, como los trabajos a domicilio y las reparaciones caseras del tipo "hágalo usted mismo", tampoco se han considerado subterráneas debido a la escasez tanto de información como de maneras para cuantificarlas.
Por la heterogeneidad de la economía subterránea en Estados Unidos, se han agrupado en cuatro tipos las actividades económicas de esa índole que se puedan cuantificar con una medida común (como es el ingreso agregado) a fin de determinar las dimensiones de esa clase de economía. Se debe tomar en cuenta, que esas cuatro clases no necesariamente son independientes entre sí, por lo que la medición del ingreso en un sector puede afectar las mediciones en otro; lo mismo puede suceder con la evasión de la reglamentación legal.1
Fuentes de la economía subterránea
La presencia de algunas formas de economía subterránea tiende a ser un fenómeno universal, sin importar el nivel de desarrollo, la orientación del mercado y el tipo de organización (economías de mercado en desarrollo e industrializadas y las economías centralmente planificadas).
La evasión de impuestos y el incumplimiento de las restricciones gubernamentales impuestas a las actividades de los agentes económicos en Estados Unidos se suelen considerar como los principales incentivos para involucrarse en actividades subterráneas. Los incrementos en las tasas impositivas, así como el aumento de las reglamentaciones de las actividades económicas, y de las condiciones para trabajar o hacer negocios, pueden generar también inflexibilidades en los mecanismos del mercado que se traducen en actividades subterráneas.
Medición de la economía subterránea de Estados Unidos
Uno de los problemas mayores para medir la economía informal es que sus participantes pueden dedicarse a ella de tiempo completo o sólo de manera parcial. Por ejemplo, un individuo podría tratar de ocultar a las autoridades hacendarias u otras dependencias gubernamentales sus ingresos por un trabajo de tiempo completo en la economía subterránea. También se da el caso de que alguien realice actividades subterráneas y al mismo tiempo tenga un empleo formal del que informa a las autoridades correspondientes. Esta clase de doble empleo afecta de maneras diferentes ciertas mediciones oficiales del ingreso y el empleo, pues quienes participan en la economía subterránea tienen el ardid perfecto: su empleo en el sector formal. 4
Aunque no es fácil medir directamente la magnitud de la economía subterránea, se pueden analizar sus rastros en ciertos ámbitos de la economía. Se han sugerido diversas maneras de calcular sus dimensiones.
A finales de los setenta surgieron dos líneas complementarias de investigación para cuantificar y medir la economía subterránea de Estados Unidos. La primera proporcionó amplias estimaciones de su magnitud con base en la medición de actividades consideradas como segmentos importantes de esa economía. La segunda ofrece datos más detallados sobre aspectos específicos de las actividades, las características y la ubicación de sus participantes. A continuación se describen ambas líneas de investigación.
Los indirectos tienen una orientación más macroeconómica y rinden estimaciones de un momento determinado así como series temporales. Estos métodos se basan en diversos indicadores o medidas aproximadas (variables monetarias, demográficas o industriales).
Para los propósitos de estas encuestas, la economía subterránea se define como una actividad de mercado que se debe cuantificar, gravar o ambas cosas, pero que en realidad no está sujeta a esas consideraciones. Debido a que los vendedores subterráneos se muestran renuentes a informar sobre sus actividades empresariales, los investigadores del Survey Research Center intentaron estimar el tamaño de la economía subterránea midiendo el valor de las compras que las familias hicieron a los vendedores informales. Específicamente, se les pidió que informaran el monto gastado en diversos bienes y servicios durante los últimos 12 meses en compras hechas a los vendedores que trabajan "fuera de los libros" o "en el margen". También se les preguntó sobre la ocupación del vendedor, el lugar donde los servicios se prestaron o los bienes se adquirieron, cómo se enteraron del vendedor y si el pago fue requerido en efectivo. El estudio calculó los gastos en bienes y servicios de consumo legal que deberían ser medidos y sujetos de impuestos; esto es, bienes y servicios proporcionados a los consumidores por individuos definidos como oferentes informales. A cada encuestado se le preguntó sobre sus gastos en la economía tanto formal como informal, de manera que pudieran hacerse comparaciones con ciertos componentes de los gastos del ingreso personal registrado en las Cuentas Nacionales de Ingreso y Producto de Estados Unidos.
Las encuestas de 1985-1986 proporcionaron un límite superior al tamaño de la economía informal de 72 400 millones de dólares en 1985. 6 Esta cifra se puede comparar con los 3.9 billones de dólares del PNB en octubre de 1985 (el punto medio del período de la encuesta 1985-1986 o 1.9% del PNB) y con los 424 200 millones de dólares de gastos en bienes y servicios similares realizados en la economía formal. Ello indica que las transacciones de bienes y servicios informales representaron cerca de 14.6% de las ventas totales (formales e informales) de estos productos.
El cuadro 1 muestra el valor de las transacciones informales en 1985-1986 de las 14 categorías de bienes y servicios cubiertas por las encuestas. Los dos componentes mayores fueron las reparaciones caseras (carpintería, pintura, plomería, electricidad, albañilería, arreglos de pisos y techos, aplicación de material aislante durante el invierno y otras), que sumaron 21 400 millones de dólares o 34% del total de los gastos de los hogares en este tipo de reparaciones, y los alimentos vendidos en mercados informales por los productores (puestos ambulantes, en mercados de los granjeros), cuyo monto sumó 10 300 millones de dólares o 3.5% del total de las compras de alimentos.
La encuesta de 1981 reveló que cerca de una cuarta parte del valor de las transacciones subterráneas correspondía a vendedores que también eran empleados formales. Esto significa que el ingreso proveniente de actividades informales complementaba los salarios de los trabajos regulares. Las otras tres cuartas partes del valor de las transacciones las realizaban vendedores que en teoría no contaban con un monto significativo de otro tipo de ingresos; es decir, las actividades informales eran su principal actividad.
Tomando como base las encuestas realizadas en 1981, 1985 y 1985-1986, McCrohan, Smith y Adams concluyeron que a mediados de los ochenta las transacciones de los mercados informales promediaron anualmente de 60 000 a 75 000 millones de dólares. Después de efectuar ajustes por la inflación y analizar las 14 categorías de bienes y servicios cubiertos por las encuestas, los resultados indicaron que de manera agregada los mercados informales no tuvieron, aparentemente, una relación con el ciclo de los negocios. En contraste, las categorías individuales sí exhibieron relaciones procíclicas y contracíclicas con las categorías de las necesidades básicas, las cuales se expandieron cuando la economía se contrajo; las categorías suntuarias aumentaron durante el mejoramiento de las condiciones económicas. 8
Los estudios realizados con base en las encuestas realizadas en los hogares como los citados han sido criticados por tener una muestra muy pequeña y por los problemas inherentes a todas las encuestas de gasto de los consumidores, que se sustentan en la memoria de los miembros de los hogares. 9
La investigación del IRS analizó por separado los ingresos no registrados originados en fuentes legales e ilegales. Los cálculos de los primeros se realizaron con datos del programa del IRS para medir el cumplimiento fiscal de los contribuyentes. Las cifras se complementaron con información del Seguro Social y de la Oficina de Análisis Económico. Las estimaciones del ingreso no registrado de las actividades ilegales se obtuvieron de varias fuentes, incluyendo "conjeturas y corazonadas".11
El principal descubrimiento del estudio fue que en 1976 los individuos no tributaron de 13 000 a 17 000 millones de dólares por concepto de pago de impuestos sobre la renta que corresponden a un monto de ingreso no registrado de las actividades legales, el cual fluctuó entre 75 000 y 100 000 millones de dólares. El principal tipo de ingreso no registrado del sector legal fue el autoempleo (33 000 a 39 500 millones de dólares), seguido por sueldos y salarios (de 21 300 a 26 800 millones de dólares) e intereses (de 5 400 a 9 400 millones de dólares). Asimismo, hubo un monto adicional de 6 000 a 9 000 millones de dólares que tampoco se pagó por concepto de impuestos. Este monto tenía correlación con un ingreso no registrado de 25 000 a 35 000 millones de dólares, el cual fue generado en actividades ilegales, como la distribución de narcóticos, apuestas y prostitución. 12 Por tal motivo, la economía subterránea en Estados Unidos en 1976 (medida en términos del ingreso no registrado en el IRS) osciló entre 100 000 y 135 000 millones de dólares o de 5.6 a 7.6 por ciento del PNB total registrado. Las actividades legales representaron cerca de tres cuartas partes del ingreso no registrado generado por la economía subterránea del país.
Los estudios sobre la evasión de impuestos sobre la renta tienden a centrarse en las actividades que producen ingresos; por consiguiente, no suelen considerar las que violan las normas laborales y del lugar de trabajo.
Dos de los seis sectores se refieren al ingreso no registrado, derivado de la producción y la distribución de bienes y servicios ilegales; 14 dos más (evasión de impuestos15 y extranjeros ilegales, que por su condición no informan sobre sus actividades) están constituidos por el ingreso no registrado de la producción y el comercio de bienes y servicios legales; otro (el de transferencias ilegales) se refiere al ingreso no registrado que se deriva de una mezcla de actividades legales e ilegales no registradas, debido a la condición ilegal de los bienes, esto es, el comercio con bienes robados, y una categoría residual se utiliza para captar otras actividades subterráneas, para las cuales no hay estimaciones disponibles.
Simon y Witte calcularon el ingreso nacional generado por cada uno de los seis sectores subterráneos en 1974. Además, se desarrollaron conjeturas sobre su tamaño en 1980 con base en proyecciones de los niveles de 1974 y utilizando tasas de crecimiento sectorial preestablecidas (véase el cuadro 2). Las estimaciones muestran que la magnitud de la economía subterránea de Estados Unidos en 1974 era de 100 000 a 180 000 millones de dólares, de 9 a 16 por ciento del ingreso nacional registrado (de 7 a 12 por ciento del PNB) en 1974. También observaron que la economía subterránea creció a una tasa anual promedio del 10% sobre el período 1974-1980, ligeramente menor que la tasa de 10.9% de la economía formal registrada en el mismo período, y que el ingreso nacional en 1980 relacionado con las actividades subterráneas fluctuó entre 170 000 y 300 000 millones de dólares, de 8 a 14 por ciento del ingreso nacional registrado en ese año (de 6 a 11 por ciento del PNB).
Vito Tanzi propuso un método monetario que consiste en una estimación econométrica de la ecuación de demanda del circulante, mediante la cual se puede determinar el efecto de un cambio en la recaudación fiscal sobre la propia demanda de circulante. 18 Los supuestos claves del análisis son que las actividades subterráneas representan una consecuencia directa de impuestos elevados y que el circulante se usa fundamentalmente para realizar transacciones subterráneas o acumular riqueza. Estimó que en 1976 la economía subterránea de Estados Unidos era de 3.4 a 5.1 por ciento del PNB. En trabajos posteriores, Tanzi estudió la magnitud para el período 1930-1980; la de 1980 (último año del que se dispone de cálculos) la estimó en 159 300 millones de dólares o 6.1% del PNB. 19
Otros estudiosos han utilizado los métodos de Gutmann, Feige y Tanzi para calcular la magnitud de la economía subterránea de Estados Unidos y la proporción de la cifra del PNB durante un período común. Las estimaciones se presentan en el cuadro 3. 20
C U A D R O 3
ESTADOS UNIDOS: ESTIMACIONES DE LA MAGNITUD DE LA ECONOMIA
SUBTERRANEA CON METODOS BASADOS EN LOS AGREGADOS MONETARIOS,
1950-1981 (MILLONES DE DOLARES Y PORCENTAJE DEL PNB)
____________________________________________________________
GUTMANN FEIGE TANZI
Monto % Monto % Monto %
1950 15 900 5.6 27 600 9.6 14 500 5.1
1955 14 700 3.7 1 700 0.4 12 800 3.2
1960 17 300 3.4 -3 400 -0.7 20 700 4.1
1965 31 600 4.6 9 600 1.4 26 300 3.8
1970 62 400 6.3 101 000 10.2 45 600 4.6
1975 150 800 9.7 467 300 30.2 77 000 5.0
1978 226 100 12.3 551 100 25.5 114 200 5.3
1979 317 800 13.1 628 400 26.0 130 700 5.4
1980 372 800 14.2 1 095 600 41.6 159 900 6.1
1981 427 100 14.5 1 765 600 59.8 - -
Fuente: Richard D. Porter y Amanda S. Bayer, "A Monetary
Perspective on Underground Economic Activity in the United
States", Federal Reserve Bulletin, núm. 70, marzo de 1984,
pp. 177-189. |
Las diferencias por demás significativas entre las estimaciones monetaristas mencionadas para cuantificar la magnitud, la tasa de crecimiento y la importancia frente al PNB de la economía subterránea de Estados Unidos han generado mucha controversia en la literatura, sobre el tema.
Sin embargo, es justo decir que no ha habido alguna convergencia entre los tres métodos que permita obtener un solo tipo de estimación que sea ampliamente aceptada por los analistas.
Por el método anterior, O'Neill calculó que de 1950 a 1981 el empleo subterráneo de tiempo completo se incrementó 4.4 millones, cifra que representa cerca de 4.1% del empleo total en 1981 (oficial formal y estimación informal); los cálculos de este incremento, con algunos detalles del tipo de fuerza de trabajo, se presentan en el cuadro 4.
C U A D R O 4
ESTADOS UNIDOS: ESTIMACION DEL INCREMENTO DEL EMPLEO
SUBTERRANEO DE TIEMPO COMPLETO POR CATEGORIA DE LA FUERZA DE
TRABAJO, 1950-1981 (MILES DE PERSONAS Y PORCENTAJE)
____________________________________________________________
Categorías oficiales de la Cantidad Participación
fuerza de trabajo
Total 4 431 100.0
Empleados 2 500 56.4
Sueldos y salarios 1 800 40.6
Autoempleados 700 15.8
Desempleados (adolescentes negros) 41 0.9
Fuera de la fuerza de trabajo 1 890 42.7
Adultos sexo masculino 1 200 27.1
Adultos sexo femenino 600 13.5
Adolescentes negros 90 2.0
Fuente: David M. O'Neill, Growth of the Underground Economy,
1950-81: Some Evidence from the Current Population Survey,
Joint Economic Committee, Congreso de Estados Unidos, U.S.
Government Printing Office, Washington, 1983, p. 13.
Puesto que no había manera de utilizar las tendencias de los
datos del Current Population Survey para inferir el
crecimiento de los participantes de tiempo parcial en la
economía subterránea, O'Neill consideró un rango de
posibilidades (esto es, de dos a diez veces el tamaño del
incremento de los participantes en la economía subterránea de
tiempo completo). |
Por otro lado, para obtener estimadores del crecimiento del producto nacional generado por las actividades subterráneas, combinó sus cálculos sobre el crecimiento del empleo subterráneo con estimaciones de los ingresos obtenidos por las personas vinculadas a ese tipo de actividades.
Así, observó que la economía subterránea en Estados Unidos era significativamente más pequeña de lo que habían señalado otros investigadores. Calculó que en 30 años la tasa de crecimiento anual promedio de la producción total de la economía, incluyendo las actividades económicas subterráneas, excedía la cifra de crecimiento oficial del PIB en aproximadamente 0.2%. Asimismo, aceptando que la economía subterránea no existía antes de 1950 y acumulando las estimaciones anuales del crecimiento atribuido a la misma, concluyó que la magnitud de la economía subterránea en 1981 representaba aproximadamente 7.5% de la producción total.
| CUADRO 5 ESTADOS UNIDOS: CLASIFICACION DE LAS INDUSTRIAS SEGUN SU TENDENCIA A DESEMPE¥AR ACTIVIDADES SUBTERRANEAS | ||
| Medición correcta 1 | Medición intermedia 2 | Medición dudosa 3 |
| Productos de piedra, arcilla y vidrio | Minas de metales | Granjas |
| Industrias metálicas primarias | Minas de carbón | Servicios agrícolas: silvicultura y pesca |
| Fabricación de productos metálicos | Extracción de petróleo y gas | Construcción |
| Equipo eléctrico y electrónico | Combustibles | Madera y manufactura de productos de madera |
| Vehículos automotores y equipo | Muebles y adornos | Comercio y almacenaje |
| Otros equipos de transporte | Alimentos y productos conexos | Comercio al mayoreo |
| Instrumentos y productos relacionados | Ropa y otros textiles | Comercio al menudeo |
| Manufacturas relacionadas con el tabaco | Imprentas y publicidad | Valores, corredores de mercancías y servicios conexos |
| Productos de talleres textiles | Industrias manufactureras diversas | |
| Papel y productos relacionados | Tránsito local e interurbano de pasajeros | Hoteles y otros lugares de hospedaje |
| Químicos y productos relacionados | Servicios de transporte | Servicios personales |
| Productos de petróleo y carbón | Servicios eléctricos, de gas y sanitarios | Servicios administrativos |
| Caucho y diversos productos de plástico | Servicios de reparación de autos y garages | |
| Piel y productos de piel | Diversos servicios de reparación de películas | |
| Transporte ferroviario | Servicios de diversión y recreación | |
| Transporte acuático | Servicios de salud | |
| Transporte aéreo | Servicios legales | |
| Oleoductos, excepto gas natural | Servicios educativos | |
| Teléfono y telégrafo | Servicios sociales y membresía a organizaciones | |
| Difusoras de radio y televisión | Diversos servicios profesionales | |
| Seguros | Familias | |
| 1. No es probable que incluyan actividades subterráneas. La relación de la compensación al empleo no incorporado respecto de la compensación al empleo total fue menor de 0.03, tanto en 1968 como en 1981. 2. La relación de la compensación al empleo no incorporado respecto de la compensación al empleo total fluctuó entre 0.03 y 0.0, tanto en 1968 como en 1981. 3. No pueden cuantificarse correctamente y tal vez incluyan actividades subterráneas. La relación de la compensación al empleo no incorporado respecto de la compensación al empleo total fue mayor de 0.1, tanto en 1968 como en 1981. Fuente: Frank de Leeuw. "An Indirect Technique for Measuring the Underground Economy", Survey of Current Business, vol. 65, núm. 4, abril de 1985, p. 65. | ||
Las 22 industrias de medición correcta representaron 35% del ingreso nacional oficial en 1968; las 12 industrias intermedias, 12%, y las 22 de medición dudosa, 52 por ciento.
Como De Leeuw deseaba examinar la posible subestimación del crecimiento del ingreso nacional en Estados Unidos de 1949 a 1982, debida a las actividades subterráneas, consideró la descomposición del ingreso nacional en cuatro factores:
Observó que si el crecimiento del ingreso nacional en una industria está subvaluado, entonces el crecimiento de por lo menos uno de estos cuatro factores debe estarlo también. Descartó el empleo total como indicador de la subestimación del crecimiento del ingreso (tomando como base otras evidencias) y se centró en los tres factores restantes.
Las variables explicativas incluyeron un conjunto de medidas para las influencias cíclicas y la forma legal de la organización, así como medidas para captar diferenciales en los niveles y las tasas de crecimiento entre las tres clases de industrias consideradas (con medición correcta, intermedia o dudosa). Tasas de crecimiento más pequeñas se interpretaron como resultantes de las actividades subterráneas. La suma de la subestimación de las tasas de crecimiento, para los tres indicadores de las industrias dudosas e intermedias, se tomó como la subvaloración de la tasa de crecimiento del ingreso nacional, atribuible a las actividades subterráneas.
El autor calculó que las actividades económicas subterráneas de 1949 a 1982 resultaron en una subestimación del crecimiento del ingreso nacional, en las industrias nacionales privadas, en un promedio anual de 0.25%. Esta cifra es pequeña si se compara con la tasa oficial de crecimiento promedio del ingreso nacional durante 1949-1982 en industrias privadas (7.41% en dólares corrientes o 3.30% en constantes).
En un análisis subsecuente, basado en los datos revisados de las cuentas nacionales, encontró que la subestimación de las tasas de crecimiento en 1986 atribuibles a la economía subterránea era significativamente menor en alrededor de una séptima parte de 1% al año. Es importante resaltar que la estimación de De Leeuw con respecto a las actividades subterráneas no incluyó actividades ilegales o ingresos no registrados sobre devoluciones de impuestos.
Además del tipo de estudios descritos, se han realizado otros sobre aspectos específicos de las actividades subterráneas en Estados Unidos. Estos analizan una variedad de particularidades y proporcionan descripciones y detalles importantes.
Como en la mayoría de los países desarrollados, en Estados Unidos las actividades subterráneas cuyo origen está dentro de la legalidad tienden a concentrarse en muy pocos sectores de la economía, como la agricultura, la construcción, las manufacturas intensivas en trabajo manual (procesamiento de alimentos, confección de ropa y calzado) e industrias terciarias (servicios de mantenimiento, hoteles y restaurantes). Asimismo, por su propia naturaleza encubierta, la mayoría de las actividades subterráneas se desempeñan en pequeños establecimientos, donde su detección es más difícil que en los establecimientos grandes.
La Oficina General de Contabilidad de Estados Unidos descubrió que los restaurantes y las industrias procesadoras de carne y de confección de ropa presentan problemas más serios y generalizados de violaciones múltiples a las leyes laborales (es decir, alta incidencia de sweatshops). 24 Asimismo, observó que latinos y asiáticos son los grupos que con mayor frecuencia trabajan en este tipo de talleres. Los funcionarios laborales, federales y regionales indicaron que la excesiva cantidad de violaciones en las tres industrias indicadas ha permanecido igual, y en ocasiones se ha agudizado, durante los pasados diez años.
Entre las violaciones se incluyen: la falta de registros de salarios, horas trabajadas y accidentes laborales; el pago de salarios por debajo del mínimo; la falta de pago de horas extras; la contratación ilegal de menores, la exposición a fuegos peligrosos y procesos de trabajo que causan lesiones irreparables.
Entre los factores que explican estas violaciones múltiples figuran el excedente de la fuerza de trabajo inmigrante, bajos márgenes de ganancia en las industrias intensivas en mano de obra, un número reducido de inspectores y sanciones inadecuadas.
Entre las actividades que presentan problemas crónicos de violación de las leyes laborales se encuentran los servicios de personal de mantenimiento para hoteles y moteles, las agencias de servicios de seguridad, la industria del calzado y los supermercados; otras donde se violan, aunque no de manera frecuente, son la construcción, la jardinería y la agricultura.
A partir de algunos estudios de caso, el Departamento del Trabajo de Estados Unidos determinó el efecto de los inmigrantes, documentados e indocumentados, en diversos sectores de la economía. Se encontró que los indocumentados tienen una presencia significativa en algunos segmentos de la industria manufacturera (producción de partes automotrices, calzado y muebles, en Los Angeles; la manufactura de partes electrónicas, en el sur de California; la industria del vestido, en Nueva York; las manufacturas de tejidos, en Lowell, Massachusetts, y la producción avícola, en California), así como en la agricultura en gran escala, los servicios (por ejemplo, servicio contratado de limpieza en Los Angeles, restaurantes en Nueva York y San Diego) y la construcción.
En Estados Unidos las actividades subterráneas cuyo origen en la legalidad tienden a concentrarse en muy pocos sectores de la economía
Las actividades subterráneas son heterogéneas, tanto en la forma como en los efectos y, al parecer, existen algunas razones económicas y sociales comunes que determinan su existencia. Asimismo, se ha podido comprobar que, en muchos sentidos, el sector abierto de la economía que se halla formalmente regulado define las reglas del juego, en tanto que el sector subterráneo o informal (no regulado) tiende a desarrollarse con relación al primero.
Algunos de los métodos utilizados para medir el tamaño de la economía subterránea en Estados Unidos se han aplicado con los mismos propósitos en otros países. El cuadro 7 presenta estimaciones altas y bajas del tamaño de la economía subterránea en algunos países seleccionados.
C U A D R O 7
MAGNITUD ESTIMADA DE LA ECONOMIA SUBTERRANEA EN ALGUNOS
PAISES DESARROLLADOS Y DE ECONOMIAS CENTRALMENTE
PLANIFICADAS, DURANTE LOS AÑOS SETENTA Y OCHENTA
____________________________________________________________
PORCENTAJE DEL PNB
Número de estudios Bajo Alto
Unión Soviética 1 20.0 26.0
Italia 18 6.0 30.1
Estados Unidos 15 1.4 33.0
Portugal 2 11.2 20.0
Hungría 1 14.8 14.8
Canadá 2 5.0 20.0
España 7 1.0 22.9
Bélgica 5 2.1 20.8
Polonia 9 3.8 18.0
Noruega 3 4.3 16.0
Suecia 6 3.0 17.2
Holanda 1 9.6 9.6
Dinamarca 3 6.0 11.8
Reino Unido 10 1.0 15.0
Alemania Occidental 6 3.4 12.6
Francia 2 6.0 9.4
Finlandia 1 7.6 7.6
Austria 2 3.8 8.9
Australia 2 0.2 10.7
Japón 1 4.1 4.1
Suiza 2 2.5 4.3
Fuente: Bruno Dallago, The Irregular Economy: The
'Underground' Economy and the 'Black' Labour Market,
Aldershot, Dartmouth, Inglaterra, 1990.
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Existen diversas razones para la existencia de una economía subterránea en Estados Unidos. Las causas fundamentales (impuestos y reglamentaciones estatales) parecen las mismas que en otros países desarrollados. De hecho, tales razones tienden a convertirse en un incentivo más fuerte en las naciones donde los costos indirectos del empleo son mucho más altos que los estadounidenses.
Tenderá a estimularse la vinculación en actividades subterráneas en la medida en que las reglamentaciones impidan o limiten el funcionamiento de los mecanismos de operación del mercado. En Estados Unidos las actividades subterráneas están relacionadas sobre todo con factores como la equidad fiscal o la habilidad para, de manera libre, llevar a cabo una determinada vocación dentro de los límites definidos por la sociedad misma.
La existencia y persistencia de una economía subterránea tiene dimensiones e implicaciones mundiales. La globalización de la producción y el intercambio ha incrementado las presiones competitivas sobre las economías nacionales. Si las empresas no son capaces de reaccionar a los nuevos retos apegándose a las reglas nacionales específicas, podrían simplemente buscar hacerlo fuera de ellas. En otros casos, tales presiones resultarían en la formulación de políticas tendientes a mejorar la competitividad que afecta las reglas del juego. El reto de los responsables de elaborar la política económica es impulsar el crecimiento económico de manera que exista un equilibrio entre las libertades sociales y las individuales, un mejor nivel de vida y la igualdad y protección de la sociedad en su conjunto. Dicho de otro modo, lo que se busca es lograr una participación positiva del gobierno mediante el apoyo y los incentivos adecuados.
En lugar de centrarse en medir el tamaño y el crecimiento de la economía subterránea (algo que quizás es demasiado heterogéneo para captarse con una sola medida) la atención debería enfocarse, por un lado, a entender las fallas del mercado que conducen a individuos o empresas al ámbito de las actividades subterráneas y, por otro, a desarrollar vínculos positivos entre los sectores formal e informal de la economía.
En algunos casos, un aspecto positivo de la economía subterránea es que podría servir como semillero de pequeñas empresas y actividades de negocios que eventualmente estarían en condiciones de pasar al terreno de la economía formal.
Las implicaciones de las restricciones económicas nacionales y de la protección social, así como de las ventajas o desventajas competitivas derivadas de lo anterior, tendrán que entenderse de manera que se desarrollen procedimientos capaces de superar la calidad de la vida en el trabajo y apoyar los proyectos empresariales creativos en vez de destruirlos con restricciones formales.
1. La definición de ingreso utilizada por el Servicio de Rentas Públicas (Internal Revenue Service, IRS) para los propósitos del impuesto sobre la renta difiere de la empleada por el Departamento de Comercio en sus estimaciones del PNB en el sistema de Cuentas Nacionales; asimismo, algunos datos del IRS se usan en estimaciones del ingreso nacional realizadas por el Departamento de Comercio.
2. La medición del valor de las actividades y transacciones delictivas es difícil por su condición ilegal. En muchos casos, tienen valor (a menudo muy sobrevaluado) precisamente porque son ilegales. Si se legalizaran, su valor se desplomaría. Edward B. Denison, "Is U.S. Growth Understated Because of the Underground Economy? Employment Ratios Suggest Not", Review of Income and Wealth, vol. 28, núm. 3, marzo de 1982.
3. Esta definición refleja un punto de vista jurídico de la informalidad; básicamente está de acuerdo con muchas definiciones del sector informal en las economías en desarrollo. Véase Hernando de Soto, The Other Path: The Invisible Revolution in the Third World, Harper and Row, Nueva York, 1989; Alejandro Portes y Saskia Sassen-Koob, "Making It Underground: Comparative Material on the Informal Sector in Western Market Economies", American Journal of Sociology, vol. 93, núm. 1, julio de 1987, pp. 30-61.
4. David M. O'Neill, Growth of the Underground Economy, 1950-81: Some Evidence from the Current Population Survey, estudio preparado por el Joint Economic Committee, Congreso de Estados Unidos, U.S. Government Printing Office, Washington, 1983, p. 6. O'Neill afirma que los datos de la encuesta sobre población de la Oficina de Censos de Estados Unidos muestra que la proporción de trabajadores que informa tener un segundo trabajo permaneció más o menos constante desde los cincuenta hasta finales de los setenta.
5. Las tres encuestas fueron:
Véanse de James D. Smith, "Measuring the Informal Economy", The Annals of the American Academy of Political and Social Science, septiembre de 1987, pp. 83-99; James D. Smith y Terry K. Adams, The Measurement of Selected Income Flows in Informal Markets, 1981 and 1985-1986, informe preparado por The Internal Revenue Service, contrato núm. TIR 84-0084, abril de 1987, Ann Arbor, University of Michigan, Institute for Social Research, Survey Research Center, Economic Behavior Program.
6. Esto representa el promedio de las estimaciones a partir de lo que los compradores recordaban haber adquirido durante un período previo de 12 meses (54 100 millones de dólares) y lo que recordaban en el período anterior de un mes (90 700 millones de dólares).
7. Kevin F. McCrohan, James D. Smith y Terry K. Adams, "Consumer Purchases in Informal Markets: Estimates for the 1980s, Prospects for the 1990s", Journal of Retailing, vol. 67, núm. 1, primavera de 1991, p. 43.
8. Ibid.
9. David M. O'Neill, op. cit.
10. Berdj Kenajdian, "The Direct Approach to Measuring the Underground Economy in the United States: IRS Estimates of Unreported Income", en Vito Tanzi (ed.), The Underground Economy in the United States and Abroad, Lexington Books, Lexington, Massachusetts, 1992.
11. Vito Tanzi, "A Second Cand More Skeptical Look at the Underground Economy in the United States", en Vito Tanzi (ed.), op. cit.
12. Berdj Kenajdian, op. cit., p. 94.
13. Carl P. Simon y Ann D. Witte, "The Underground Economy: Estimates on Size, Structure, and Trends", en Joint Economic Committee, Government Regulation: Achieving Social and Economic Balance, Special Study on Economic Change, vol. 5, U.S. Government Printing Office, Washington, 1980, pp. 70-120, y Beating the System: The Underground Economy, Auburn House Publishing Company, Boston, 1982.
14. Es probable que el ingreso derivado de estos servicios no se registre en el IRS o se incluya en las medidas de evasión fiscal, pues la mayoría de los estudios de evasión se basan en huellas documentales (fuentes no fiscales del informe del ingreso) dejadas por las actividades legales.
15. Incluye impuestos federales al ingreso, seguridad social, los principales programas de bienestar y prestaciones (alimentos y ayuda para niños necesitados) y programas de compensaciones al desempleo.
16. Peter M. Gutmann, "The Subterranean Economy", Financial Analysts Journal, núm. 33, noviembre-diciembre de 1977, pp. 26-27 y 34.
17. Edgar L. Feige, "Defining and Estimating Underground and Informal Economies: The New Institutional Economics Approach", World Development, vol. 18, núm. 7, 1990, pp. 989-1002.
18. Vito Tanzi, "The Underground Economy and Tax Evasion in the United States: Estimates and Implications", Banca Nazionale del Lavoro Quarterly Review, núm. 135, diciembre de 1980, pp. 427-453, y Vito Tanzi (ed.), op. cit.
19. Vito Tanzi, "The Underground Economy in the United States: Annual Estimates, 1930-1980", International Monetary Fund Staff Papers, núm. 30, junio de 1983, pp. 283-305.
20. Richard D. Porter y Amanda S. Bayer "A Monetary Perspective on Underground Economic Activity in the United States", Federal Reserve Bulletin, núm. 70, marzo de 1984, pp. 177-189.
21. Las fuentes incluyen las encuestas de población y de empleo en establecimientos, así como el autoempleo informado al Servicio de Rentas Públicas (IRS).
22. David M. O'Neill, op. cit.
23. Frank De Leewn, "An Indirect Technique for Measuring the Underground Economy", Survey of Current Business, vol. 65, núm. 4, abril de 1985, pp. 64-72.
24. Los sweatshops literalmente significan "talleres sudados" y se refieren a aquéllos donde se impone un trabajo excesivo a cambio de una paga que no alcanza a cubrir las necesidades mínimas de subsistencia. De hecho, el término sweating (sudando) surgió del margen que el subcontratista ganaba de un contrato sobre los pagos hechos a sus trabajadores, esto es, del margen "sudado" o extraído de los trabajadores que recibían salarios mínimos por horas excesivas, laboradas en condiciones insalubres e inseguras. United States General Accounting Office, "Sweatshops" in the U.S. Opinions on Their Extent and Possible Enforcement Options, Briefing Report to the Honorable Charles E. Schummer, House of Representatives, HDR-88-130 BR, Washington, 30 de agosto de 1988.
25. El aumento que se observa en las violaciones se debe, parcialmente, al incremento de los esfuerzos de los grupos encargados, por parte del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, de hacer que se cumpla la ley.