* Maestra de la Escuela de Humanidades e investigador del Instituto de Investigaciones Sociales (investigador nacional), respectivamente, de la Universidad Autónoma de Baja California.
El crecimiento demográfico derivado de la inmigración tiene consecuencias importantes por el incremento tanto de la demanda de servicios como de la presión en el mercado de trabajo. Estos efectos dependen del volumen y el tipo predominante de los inmigrantes.1
Los cambios en la composición por edades de la población en el lugar de destino provocados por las corrientes migratorias afectan al sistema educativo, ya que la edad determina el tipo y el nivel de la demanda de los servicios respectivos e influye en los mecanismos mediante los cuales ésta se satisface. Asimismo, los flujos migratorios generan cambios en la oferta de mano de obra y, por ende, en el mercado de trabajo.
Las inmigraciones al estado de Baja California han sido un componente importante del crecimiento de la población. 2 A pesar de la disminución de la intensidad migratoria durante los ochenta, aún son un factor significativo en el crecimiento de la población del estado. 3 Según el último Censo, 45.02% de la población residente en el estado había nacido en otra entidad de la república, mientras que los inmigrantes recientes representaban 15.49% de la población total. 4 En la distribución por municipios destaca Tijuana como el principal destino de los inmigrantes, tanto de la migración acumulada (53.51%) como de la reciente (61.54%), mientras que en Mexicali la acumulada era de 28.19% de los residentes en el municipio y la reciente, de 20.38% de la población mayor de 5 años. Además, se observa una tendencia ascendente de las inmigraciones recientes al municipio de Tijuana junto con un descenso en la proporción correspondiente a Mexicali; en los municipios de Ensenada y Tecate no se aprecian variaciones importantes en dichos movimientos. Como Tijuana y Mexicali han sido tradicionalmente los principales lugares de destino de los inmigrantes al estado de Baja California, este trabajo se circunscribe a esos municipios.
Los objetivos del estudio son:
En términos generales la relación inmigración-educación se ha abordado desde dos puntos de vista: uno destaca la influencia de la educación en los procesos migratorios; el otro, a la inversa, se interesa en la influencia de la inmigración en los procesos educativos. En la primera perspectiva se encuentra la teoría de la transición demográfica, 5 la escuela histórico-estructural, 6 el modelo contextual de migración familiar, 7 el enfoque neoclásico8 y el análisis del comportamiento selectivo y diferencial de los inmigrantes. 9 En la segunda perspectiva, que se ocupa de los efectos de la inmigración en el desempeño educativo de los inmigrantes expresado principalmente en los cambios en la escolaridad, se encuentran los trabajos que analizan la relación entre la edad de inmigrar y la escolaridad10 y los que destacan el efecto de las diferencias en las condiciones socioeconómicas y en las características familiares de los inmigrantes en la escolaridad. 11
Para lograr los objetivos se seleccionó la tipología propuesta por Leon F. Bouvier et al., para comparar las características educativas de la población inmigrante y nativa en los lugares de origen y destino, en la que se incorporan los distintos tipos de flujos migratorios (rural- rural, rural-urbano, urbano-rural y urbano-urbano) y el tipo de sociedad según su nivel de desarrollo. 12
Son cuatro las combinaciones posibles en relación con la escolaridad de los inmigrantes:
Se parte de los supuestos de que las diferencias en el nivel de desarrollo impulsan los movimientos migratorios; que la educación es un factor de selectividad; que el nivel educativo de los inmigrantes es función de las condiciones de desarrollo del lugar de origen, lo que determina la disponibilidad, el acceso y la diversidad de servicios educativos. Por ello, se espera que a mayor nivel de desarrollo del lugar de origen mayor promedio de escolaridad y que las características educativas de los inmigrantes corresponden a las clases 2 y 3 de la tipología. En los flujos migratorios urbano-urbano se espera que los inmigrantes presenten niveles de escolaridad similares o mayores que los de los nativos en el lugar de destino (clase 3); y en los flujos rural-urbano se espera que la escolaridad promedio de los inmigrantes sea menor que la de los nativos en el lugar de destino (clase 2). Asimismo, se espera que los niveles salariales de los inmigrantes y las tasas de ocupación muestren una asociación positiva y directa con el nivel de escolaridad, excepto en las ramas cuya amplia tradición contractualista provocaran que la antigüedad y la trayectoria laboral influyera en los salarios. Finalmente, mientras menores sean las diferencias en el nivel de desarrollo de las sociedades de origen y destino, el comportamiento de nativos e inmigrantes será más parecido.
La información presentada en este estudio puede ser útil para evaluar las políticas públicas en materia educativa, en relación tanto con la educación formal básica como con los programas no formales de capacitación para el trabajo.
La principal fuente de información para este trabajo es la Encuesta Demográfica de Baja California, 1990. 14 La población captada en Mexicali está integrada por 5 454 individuos: 3 399 nacieron en Baja California, 1 947 residentes en el municipio nacieron en otra entidad del país y 108 nacieron en el extranjero o no proporcionaron suficiente información. En el municipio de Tijuana la muestra se compone de 7 044 casos: 3 072 nacieron en Baja California, 3 782 nacieron en cualquier otra entidad del país y 190 nacieron en el extranjero y no dieron información.
De acuerdo con los datos de la Encuesta Demográfica, en el municipio de Mexicali predomina la población nativa (62% de la total), mientras que en el municipio de Tijuana predominan los inmigrantes (únicamente 43% es nativo). 15 Los dos municipios presentan diferencias en la distribución por estructura de edades y proporción de inmigrantes. Tijuana posee una población más joven y una mayor proporción de inmigrantes que Mexicali; entre los nativos de este municipio se observa una mayor proporción de alfabetas que en Tijuana, y en ambos casos predominan los inmigrantes en edad productiva y hay más alfabetas nativos que alfabetas inmigrantes.
En relación con el lugar de origen de la población inmigrante de Mexicali, tanto de la migración acumulada como de la reciente, más de 66 y 80 por ciento, respectivamente, proviene de las cinco entidades que tradicionalmente han sido los principales lugares de origen de la población: Sinaloa, Jalisco, Sonora, Guanajuato y Michoacán. En Tijuana se observa mayor diversificación en las entidades de procedencia, ya que las cinco principales aportan sólo 55% de la población inmigrante acumulada y 58% de la reciente: Jalisco, Sinaloa, Michoacán, el Distrito Federal y Guanajuato.
En las inmigraciones recientes -frente a la acumulada- se aprecian cambios en la importancia relativa de las principales entidades de origen. En Mexicali, Sinaloa y Guanajuato han incrementado notablemente su participación, mientras que Sonora, Jalisco y Michoacán la han disminuido. En Tijuana se ha incrementado la participación de Sinaloa, el Distrito Federal y Nayarit, al tiempo que ha disminuido la de Jalisco y Guanajuato.
Por otra parte, si se agrupan las entidades de origen de acuerdo con la regionalización propuesta por Luis Unikel et al. 16 puede observarse que en Mexicali solamente en las regiones I y V se encuentran estados que en lo individual aportan más de 5% de la migración acumulada; de la región I proviene 41.3% de los migrantes; la región V aporta 35% y del resto de las regiones proviene 23.7%.17 Sin embargo, de los estados pertenecientes al resto de la regiones sólo Zacatecas representa más de 5%. La menor proporción de inmigrantes proviene de los estados clasificados en las zonas Golfo, Centro y Sur Sureste, que sumados no representan más de 5% del total. Para Unikel el mayor nivel de desarrollo relativo corresponde a las regiones del Valle de México, Noroeste y Norte, mientras que la región V se clasificó entre las intermedias. 18 Es decir, de acuerdo con este criterio, una parte importante de la inmigración de Mexicali es intrarregional, más de 54% proviene de las regiones de mayor nivel de desarrollo relativo del país19 y únicamente 9.4% proviene de las regiones clasificadas como las menos desarrolladas del país; 20 de las regiones con nivel de desarrollo intermedio proviene 36.4% de los inmigrantes.
El comportamiento de la migración acumulada en Tijuana sigue un patrón más diversificado. Las entidades que en lo individual aportan más de 5% de dicha migración pertenecen casi todas (al igual que en el caso de Mexicali) a las regiones I y V. Sin embargo, el Distrito Federal y Durango (8 y 5.8 por ciento, respectivamente) son importantes entidades de origen de la población que inmigra a Tijuana, donde la migración intrarregional es menos significativa que en Mexicali, ya que de ella proviene sólo 25.9% (debido a la menor importancia relativa de Sonora). La región Centro Oeste (V) aporta 36.2% de los inmigrantes y la Norte, 10.1%; del resto de las regiones proviene 27.8%. En síntesis, en los citados municipios se observan cambios en la importancia relativa de las principales entidades de origen de la inmigración reciente al compararla con la acumulada, lo que parece indicar modificaciones recientes en los patrones de origen de los flujos migratorios.
Se ha afirmado que la escolaridad refleja las condiciones de desarrollo que prevalecen en el lugar de origen o en el que transcurren los años formativos. Como indicador de ese lugar se utiliza el tipo de lugar de residencia a los 12 años (dato que se ha registrado en la Encuesta), por considerarse esa edad un promedio representativo de la época formativa. 21
En la mayoría de las regiones se observa el comportamiento esperado, excepto en el caso de los inmigrantes provenientes de las regiones Centro Norte y Centro con destino a Mexicali, donde quienes se formaron en localidades rurales tienen un promedio de escolaridad mayor que los inmigrantes urbanos. En Tijuana sólo los inmigrantes formados en localidades rurales cuyas regiones de origen son las zonas Norte y Golfo superan en promedio de escolaridad a los inmigrantes de origen urbano (véase el cuadro 1). Sin embargo, en tres de los cuatro casos señalados, los inmigrantes de origen rural constituyen grupos menos homogéneos, pues presentan mayores desviaciones estándar que los inmigrantes urbanos correspondientes.
| CUADRO 1
MEXICALI Y TIJUANA: PROMEDIO DE ESCOLARIDAD DE LOS INMIGRANTES MAYORES DE 12 AÑOS, POR REGION DE NACIMIENTO Y TIPO DE LOCALIDAD DE ORIGEN | ||||||||||||
| ORIGEN URBANO | ORIGEN RURAL | NO SABE | ||||||||||
| Region de nacimiento | Total | Media | Desviación Estándar |
Total | Media | Desviación Estándar |
Total | Media | Desviación Estándar | Total | Media | Desviación Estándar |
| Mexicali I Noroeste II Norte III Golfo IV Centro Norte V Centro Oeste VI Centro VII Valle de México VIII Sur Suroeste Tijuana I Noroeste II Norte III Golfo IV Centro Norte V Centro Oeste VI Centro VII Valle de México VIII Sur Suroeste |
1 737 697 129 27 124 612 16 96 36 3 388 870 356 78 193 1 243 149 317 181 |
10.1 10.8 10.4 11.2 7.6 9.1 9.7 11.9 17.8 10.6 10.8 11.7 10.8 12.9 9.2 10.4 12.7 11.5 |
12.79 12.15 14.32 4.60 7.59 13.60 4.57 9.75 24.18 10.79 6.69 13.87 3.61 19.49 10.14 3.52 8.79 17.30 |
1 168 499 68 21 76 402 6 71 27 2 554 638 264 65 158 973 124 228 105 |
10.8 11.4 12.9 11.7 8.1 9.7 8.1 13.1 12.5 10.4 10.9 10.5 10.7 12.7 9.2 10.6 12.5 9.9 |
12.67 12.70 15.20 5.03 5.41 13.95 6.20 10.75 5.71 8.34 3.63 7.44 3.59 18.77 8.40 3.34 7.70 10.55 |
456 164 52 4 32 167 8 21 6 588 202 74 9 18 189 22 28 47 |
8.1 9.4 5.7 10.0 8.3 7.5 10.8 8.3 7.0 9.4 10.0 12.5 11.4 8.2 7.5 9.6 10.6 8.3 |
10.48 11.33 4.37 2.05 11.94 11.58 3.37 4.01 5.48 11.57 8.93 19.96 4.02 6.07 12.65 4.34 3.71 3.16 |
111 34 9 2 16 41 2 5 3 242 28 18 5 17 80 3 62 29 |
10.9 8.0 20.4 8.6 3.5 8.8 10.5 9.6 80.0 16.0 15.4 26.2 11.3 19.4 12.5 7.6 14.6 22.7 |
19.98 4.45 31.02 3.66 3.27 17.37 3.01 8.88 46.43 23.28 22.40 35.23 3.95 31.27 18.70 3.17 13.00 36.92 |
| Fuente: Consejo Estatal de Población en Baja California (CONEPO), Encuesta demográfica de Baja California, CONEPO, Baja California, 1990. | ||||||||||||
La población nativa en Mexicali tiene un promedio de escolaridad de 11.8 años, ligeramente mayor que el promedio del mismo grupo en Tijuana, donde es de 11.5 años (véase el cuadro 2). Al comparar los promedios de escolaridad de la población nativa con la inmigrante de ambos municipios, los inmigrantes provenientes de la región del Valle de México y de la región Sur Sureste tienen un mayor promedio de escolaridad, aun cuando las desviaciones estándar son mayores que para los nativos.
Si no se considera la población clasificada en el rubro de otros, que incluye a los extranjeros, ni a quienes no reportaron lugar de nacimiento, los nativos de los dos municipios presentan el promedio de edad más bajo y el promedio de escolaridad más alto, además de ser el grupo más homogéneo, con la menor desviación estándar. Los inmigrantes que declararon haber residido desde siempre en la entidad presentan un comportamiento similar al de los nativos en ambos promedios. Cuando los años formativos han transcurrido en el lugar de destino se espera un comportamiento similar entre nativos e inmigrantes, lo que se observa con claridad en el cuadro 2 al comparar los promedios de edad y escolaridad de la cohorte que declaró haber residido desde siempre en el lugar de destino.
| CUADRO 2 MEXICALI Y TIJUANA: PROMEDIOS DE EDAD Y ESCOLARIDAD POR TIEMPO DE RESIDENCIA DE LA POBLACION DE 12 AÑOS Y MAS EN 1990 |
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| ESCOLARIDAD | EDAD | |||||
| Tiempo de residencia en la entidad |
Total | Media | Desviación estándar |
Total | Media | Desviación estándar |
| Mexicali(inmigrantes) | 3 870 | 11.2 | 10.3 | 3 870 | 32.3 | 16.9 |
| 0 a 9 | 495 | 10.6 | 10.9 | 495 | 28.1 | 14.3 |
| 10 a 19 | 295 | 9.3 | 9.0 | 295 | 33.8 | 13.7 |
| 20 a 29 | 296 | 10.8 | 13.3 | 296 | 42.9 | 12.7 |
| 30 a 39 | 304 | 9.5 | 14.2 | 304 | 53.8 | 12.7 |
| 40 y más | 215 | 8.0 | 14.1 | 215 | 62.1 | 10.8 |
| Siempre | 101 | 11.7 | 9.1 | 101 | 27.8 | 12.3 |
| Nativos | 2 073 | 11.8 | 6.2 | 2 073 | 25.0 | 11.3 |
| Otros y no sabe | 90 | 19.5 | 29.0 | 90 | 45.3 | 21.7 |
| Tijuana (inmigrantes) | 5 146 | 11.0 | 10.0 | 5 146 | 30.6 | 15.9 |
| 0 a 9 | 1 386 | 11.2 | 10.3 | 1 386 | 27.6 | 13.7 |
| 10 a 19 | 784 | 10.7 | 11.4 | 784 | 33.9 | 14.1 |
| 20 a 29 | 691 | 8.6 | 4.9 | 691 | 41.7 | 13.4 |
| 30 a 39 | 229 | 11.1 | 16.6 | 229 | 51.3 | 12.4 |
| 40 y más | 121 | 11.0 | 17.1 | 121 | 62.3 | 12.5 |
| Siempre | 116 | 11.2 | 3.0 | 116 | 23.2 | 8.0 |
| Nativos | 1 672 | 11.5 | 6.9 | 1 672 | 22.1 | 10.4 |
| Otros y no sabe | 146 | 15.4 | 19.9 | 146 | 33.1 | 21.4 |
| Fuente: Consejo Estatal de Población en Baja California (CONEPO), Encuesta demográfica de Baja California, CONEPO, Baja California, 1990. | ||||||
En el cuadro 3 se presenta la distribución de la población inmigrante por tipo de localidad de residencia a los 12 años de edad y por tipo de localidad en que habita, como indicadores del tipo de localidad de origen y de destino, respectivamente. Se observan las distintas clases de flujos: urbano-urbano, urbano-rural, rural-urbano y rural-rural. En Tijuana, 92.7% de la inmigración muestra como destino una localidad urbana y 75.4% proviene de localidades también urbanas. La migración urbana-urbana es la más importante: 70.4% del total de los movimientos; la rural-urbana es la segunda en importancia con 15.61%; la urbana-rural absorbe 5.1% y la rural-rural, sólo 1.8 por ciento.
En Mexicali por su parte, 78% de la migración tiene destino urbano y 67% procede de localidades urbanas; el origen rural es más importante que en el caso de Tijuana (representa 26%); la migración urbana-urbana absorbe 58.3% del total de los movimientos, la rural-urbana es la segunda en importancia (15.1%), la rural-rural representa 11.1% y la urbana-rural, 8.9%. La prueba chi cuadrada indica que en ambos casos existe asociación entre el tipo de localidad de origen y el tipo de localidad de destino. La inmigración a Tijuana proviene de localidades urbanas en mayor proporción que la correspondiente a Mexicali, donde las migraciones rural-rural y urbana-rural, aun cuando absorben una menor proporción, son más importantes que en Tijuana.
| CUADRO 3 MEXICALI Y TIJUANA: POBLACION INMIGRANTE DE 12 AÑOS Y MAS POR TIPO DE LOCALIDAD DE RESIDENCIA A LOS 12 AÑOS Y TIPO DE LOCALIDAD EN QUE HABITA, 1990 | ||||||
| Tipo de localidad de residencia a los 12 años |
LOCALIDAD DE RESIDENCIA EN 1990 |
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| URBANO | RURAL | |||||
| Total | % | Núm. | % | Núm. | % | |
| Mexicali | 1 737 | 100.0 | 1 362 | 78.4 | 375 | 21.6 |
| Urbano | 1 168 | 67.2 | 1 014 | 58.3 | 155 | 8.9 |
| Rural | 456 | 26.3 | 263 | 15.1 | 193 | 11.1 |
| No sabe | 113 | 6.5 | 86 | 5.0 | 27 | 1.6 |
| Tijuana | 3 388 | 100.0 | 3 141 | 92.7 | 247 | 7.3 |
| Urbano | 2 554 | 75.4 | 2 384 | 70.4 | 171 | 5.1 |
| Rural | 588 | 17.4 | 527 | 15.6 | 61 | 1.8 |
| No sabe | 245 | 7.2 | 230 | 7.0 | 15 | 0.4 |
| Fuente: Consejo Estatal de Población en Baja California (CONEPO), Encuesta demográfica de Baja California, CONEPO, Baja California, 1990. | ||||||
Según la propuesta de Bouvier et al., los tipos de flujos migratorios se relacionan con el nivel de desarrollo de la sociedad: a la industrial corresponden de manera fundamental los flujos rural-urbano y urbano-urbano. En el cuadro 3 se observa que en Mexicali representan 73.8% de los movimientos y en Tijuana, 85.9%.22 Los autores afirman que las migraciones rural-rural y urbana-rural son poco probables en la sociedad industrial y señalan que la migración rural-rural es propia de las sociedades tradicionales y la urbana-rural, característica de las postindustriales. En el caso de Mexicali, el volumen de la inmigración rural-rural (11.11% de los movimientos migratorios) y urbano-rural (8.9%) está relacionado con la importancia tradicional de la agricultura en la actividad económica del valle.
En el flujo rural-urbano se espera que la escolaridad de los inmigrantes sea mayor que la de los nativos en el lugar de origen pero menor que la de los nativos en el lugar de destino; de acuerdo con la tipología presentada serían características de la clase 2. En el cuadro 4 se observa que los inmigrantes rural-urbanos en Mexicali tienen un promedio de escolaridad de 8.5 años y en Tijuana de 9.6, mientras que los nativos residentes en áreas rurales tienen un promedio de 10.9 y 9.7 años de escolaridad, respectivamente. De acuerdo con la información, los inmigrantes de origen rural muestran menores promedios o niveles que los nativos en la sociedad de destino.
En las migraciones urbana-urbana la escolaridad de los inmigrantes se espera mayor o igual que la de los nativos tanto en la sociedad de origen como en la de destino. Al observar el comportamiento diferencial entre nativos e inmigrantes en la sociedad de destino, el promedio de escolaridad de los inmigrantes en el caso de las migraciones urbana-urbana es inferior al de los nativos tanto en Mexicali como en Tijuana, lo cual no concuerda con lo esperado, que serían características de la clase 3; es decir, los inmigrantes tienen mayor escolaridad que los nativos en el lugar de destino. Sin embargo, los inmigrantes provenientes de la región del Valle de México (la de mayor desarrollo relativo del país) tienen un promedio de escolaridad más elevado que los nativos, tanto en Mexicali como en Tijuana; es decir, este grupo de inmigrantes responde a las características de la clase 3.
Por otra parte, los inmigrantes provenientes de las zonas I (Noroeste) y II (Norte), clasificadas en el mismo nivel de desarrollo relativo que Baja California, tienen una escolaridad ligeramente inferior, pero muy cercana a la de los nativos de Mexicali y Tijuana.
En ambos municipios los inmigrantes rural-urbanos tienen promedios de escolaridad inferiores a los nativos, lo cual concuerda con las características de la clase 2, que eran las esperadas.
A la luz de lo anterior, y como la tipología empleada no distingue entre niveles de desarrollo, sino entre etapas en el desarrollo societal, es preciso señalar que las diferencias en el nivel de desarrollo entre las regiones de países como México pueden ser importantes, por lo que se han considerado en este trabajo para complementar la tipología.
El nivel de escolaridad más alto del origen o de la residencia urbana frente al origen o el destino rural es el esperado, entre otros motivos, porque el acceso a los servicios educativos es mayor, al igual que su oferta y disponibilidad, en las áreas urbanas en comparación con las rurales. Por otra parte, debido a que el mercado de trabajo urbano exige mayores requisitos de escolaridad formal que su contraparte rural porque la competencia por los puestos de trabajo es mayor. Ello se podría explicar porque en las áreas rurales las expectativas de los padres respecto a la escolaridad de los hijos son menores y, además, porque tradicionalmente los menores en edad escolar en esas zonas son requeridos para colaborar con los padres en las labores agrícolas.
Para la prueba de hipótesis se utilizó una regresión múltiple; la ecuación de regresión incluye como variables independientes el tipo de localidad de formación y la región de origen de los inmigrantes, el tipo de localidad de origen de los nativos y los años de residencia en la entidad, y como variable dependiente los años de escolaridad. Se corrió una regresión multiple para cada uno de los municipios estudiados, considerando únicamente a la población mayor de 12 años, utilizando el procedimiento stepwise, con un nivel de significancia de 0.05. La inversión pública en educación ha resultado en una importante ampliación de la oferta de servicios educativos a partir de los sesenta, lo que probablemente elevó la escolaridad promedio en el grupo de menores de 30 años. Para controlar ese efecto se analizaron tres cohortes por separado, por lo que se corrieron tres regresiones para cada municipio: una para el grupo de edad de 12 años y más, otra para el grupo de entre 12 y 30 años y una tercera para los mayores de 30 años.
| CUADRO 4
MEXICALI Y TIJUANA: PROMEDIO DE ESCOLARIDAD DE RESIDENCIA A LOS 12 AÑOS Y LOCALIDAD DE RESIDENCIA EN 1990 | ||||||||||||
| ORIGEN URBANO | ORIGEN RURAL | NO SABE | ||||||||||
| Tipo de localidad de destino | Total | Media | Desviación estándar |
Total | Media | Desviación estándar |
Total | Media | Desviación Estándar | Total | Media | Desviación estándar |
| Mexicali Nativos Urbano Rural Inmigrantes Urbano Rural Tijuana Nativos Urbano Rural Inmigrantes Urbano Rural |
2 073 1 563 510 1 737 1 362 375 1 672 1 547 124 3 388 3 141 247 |
11.8 12.1 10.9 10.1 10.7 8.0 11.5 11.7 9.7 10.6 10.8 8.3 |
6.21 5.89 7.04 12.79 12.68 12.95 6.88 7.06 3.59 10.79 11.06 6.02 |
1 555 1 483 72 1 168 1 014 155 1 534 1 434 101 2 554 2 384 171 |
11.9 12.0 10.3 10.08 11.4 7.1 11.3 11.4 9.8 10.4 10.5 8.7 |
5.02 5.04 4.30 12.67 12.64 12.27 5.09 5.16 3.74 8.34 8.43 6.65 |
493 58 435 456 263 193 33 11 22 588 527 61 |
11.0 10.8 11.0 8.1 8.5 7.7 10.7 13.3 9.5 9.4 9.6 7.3 |
7.21 5.47 7.42 10.48 11.16 9.50 3.24 2.21 2.91 11.57 12.11 4.34 |
20 22 3 113 86 27 104 103 1 245 230 15 |
21.1 22.4 12.0 10.8 9.7 14.5 15.2 15.3 10.5 15.9 16.3 8.9 |
26.08 27.70 2.39 19.85 16.34 28.35 19.07 19.17 9.71 23.13 23.79 3.75 |
| Fuente: Consejo Estatal de Población en Baja California (CONEPO), Encuesta demográfica de Baja California, CONEPO, Baja California, 1990. | ||||||||||||
El indicador correspondiente al tipo de localidad y región de origen se construyó generando variables que cumplieran la condición de clase de localidad de formación (urbana o rural) y región, quedando 16 variables como indicadores de origen. Se espera que los indicadores de las localidades urbanas muestren signos positivos y los de las rurales, negativos.
Para verificar el cumplimiento de los supuestos del modelo se incluyeron el estadístico F y su significancia, cuyos resultados indican que se debe rechazar la hipótesis nula de ausencia de linealidad en relación con el conjunto de variables independientes incluidas en el modelo; las pruebas t que rechazan la hipótesis nula de ausencia de pendiente y las gráficas de los residuales estandarizados que permiten observar el cumplimiento de los supuestos de linealidad y normalidad del modelo. Asimismo, las gráficas de la distribución de los residuales indican el cumplimiento de los supuestos del modelo.
Los resultados correspondientes a la población mayor de 12 años del municipio de Mexicali indican una correlación de 0.40 y un coeficiente de determinación de 16%. Si bien ambos estadísticos son relativamente bajos, cabe señalar que el trabajo pretende identificar el comportamiento diferencial de la escolaridad de nativos e inmigrantes observando la relación entre el tipo de lugar de origen como indicador del nivel de desarrollo y la escolaridad, por lo que no se incluyen otras variables que influyen en el nivel de escolaridad como, entre otras, la escolaridad de los padres, los recursos disponibles en la familia y el número de hijos que compiten por los recursos.
El signo de los parámetros de la regresión en las tres cohortes muestran que el origen rural guarda una relación inversa con la escolaridad, ya que aparece con signo negativo, salvo entre los nativos rurales en la población mayor de 12 años. En cambio, el origen urbano tiene una relación directa, ya que aparece con signo positivo excepto en el grupo de menores de 30 años para cohorte proveniente de la región V Centro Oeste urbano. Dado que la región es la segunda en importancia tanto en la migración acumulada como en la reciente, ese resultado podría indicar una reducción de la selectividad educativa en el origen debida al establecimiento de redes migratorias. El valor del parámetro para el indicador de la región más desarrollada en los dos casos en los que resulta significativa (3.7 y 5.9) es muy similiar o mayor que el indicador de nativos urbanos (3.9 y 5.7), lo que señala que la escolaridad de los inmigrantes sigue el patrón indicado en la hipótesis. El valor del parámetro correspondiente a las regiones I y II es inferior al de los nativos; ello puede indicar la influencia de la distancia en la selectividad educativa: una menor distancia que facilite los movimientos migratorios disminuye la selectividad en el origen. Para la región Sur Sureste (que se encuentra a mayor distancia y es, además, la de menor desarrollo relativo) el valor del parámetro es superior al de los nativos (4.5 frente a 3.9 y 5.9 a 5.7), lo que indica que en el origen opera una mayor selectividad educativa porque es necesaria una mayor escolaridad para salvar la distancia entre el origen y el destino.
Por otra parte, el signo negativo del parámetro de regresión para los nativos tanto urbanos como rurales en el grupo de 12 a 30 años de edad (-1.5 y -.8), así como la magnitud y el signo positivo del parámetro para la cohorte de mayores de 30 años (5.7 y 3.1), señalan la disminución de la importancia de la condición de nativo en la determinación de la escolaridad. Esa reducción se puede atribuir a una declinación en las diferencias en escolaridad entre las regiones del país.
El parámetro para el tiempo de residencia en la población total de mayores de 12 años aparece con signo negativo, lo que implica que a mayor tiempo de residencia es probable menor escolaridad, mientras que para el grupo de 12 a 30 años tiene un resultado positivo y para los mayores de 30 años, negativo. Ello indica que el comportamiento de las dos cohortes es diferente, es decir, la influencia del tiempo de residencia cambia de acuerdo con la edad, lo que permite suponer que tal comportamiento se debe en parte a la ampliación de la oferta educativa. El valor de la constante es mayor para el grupo de menores de 30 años (9.72), lo que indica que el grupo presenta mayor promedio de escolaridad que la cohorte de mayores de 30 (7.66).
En Mexicali, la correlación más alta se presenta en el grupo de mayores de 30 años (0.44); la del grupo de 12 a menos de 30 años tiene 0.33, frente a 0.40 de la población mayor de 12 años. Por otra parte, las variables que aporta una mayor proporción a la explicación de la varianza son: para la población total el indicador de nativo urbano, para el grupo de 12 a 30 el tiempo de residencia y para el grupo de mayores de 30 el indicador de nativo de origen urbano.
En el caso de Mexicali se puede afirmar que en general se confirma el comportamiento esperado en los flujos migratorios de origen rural en cuanto a que los inmigrantes tienden a presentar menores promedios de escolaridad que los nativos, los cuales en la tipología corresponden a la clase 2. En el caso de las migraciones de origen urbano que suponen inmigrantes con escolaridad similar o mayor que los nativos (clase 3), es preciso matizar debido a la influencia del nivel de desarrollo relativo entre el origen y el destino, el establecimiento de redes migratorias que facilitan los movimientos -que podrían resultar en una disminución de la selectividad- y las repercusiones de la distancia entre ambos lugares.
Los resultados correspondientes al municipio de Tijuana indican que las tres regresiones tienen valores F significativos al 0.05; el coeficiente de correlación es en los tres casos menor que el obtenido en Mexicali: 0.32, 0.20 y 0.36, respectivamente, y el coeficiente de determinación es relativamente pequeño: 10, 4 y 13 por ciento. En cuanto a los valores de los parámetros de la regresión, el valor de la constante es mayor que el obtenido en Mexicali: 10.02 para la población total mayor de 12 años, 10.49 para el grupo más joven y 9.21 para el grupo de mayores de 30 años, lo que indica que Tijuana tiene un mayor promedio de escolaridad que Mexicali.
En todos los casos en que resultó significativo y se incorporó en el modelo un indicador de origen rural, el parámetro de la regresión presenta signo negativo, mientras que para los indicadores de origen urbano en las regiones Centro Norte, Centro Oeste y Sur Sureste los valores respectivos presentan signos negativos, comportamiento contrario al esperado. La región Centro Oeste es la primera en importancia en cuanto a migración acumulada y está clasificada como de tercer rango en el nivel de desarrollo relativo. El comportamiento de la escolaridad de la cohorte de inmigrantes proveniente de esta región también en Mexicali presenta signo negativo. Una explicación plausible sería que tal vez el establecimiento de redes migratorias disminuya la selectividad en el origen al facilitar los movimientos. Este resultado confirma la necesidad de considerar los niveles de desarrollo relativo entre las regiones para matizar el comportamiento esperado en la escolaridad de acuerdo con la tipología de Bouvier et al. 23
En Tijuana, al igual que en el caso de Mexicali, el grupo proveniente de la región del Valle de México (la de mayor nivel de desarrollo relativo) es el único en que el valor del parámetro supera al de los nativos urbanos; es decir, la región más desarrollada en los dos casos en estudio aporta una corriente migratoria con mayor promedio de escolaridad que los nativos en el destino, lo que apoya la hipótesis propuesta.
En relación con la proporción de la varianza explicada para la población total mayor de 12 años y para el grupo de mayores de 30 los indicadores de la región Centro Oeste son los que aportan una mayor proporción a la explicación de la varianza. En el grupo de 12 a 30 años, el tiempo de residencia en la entidad (1.2%) aporta la mayor proporción a la explicación de la varianza. El valor de la constante es mayor para el grupo de 12 a 30 años que para el grupo de mayores de 30 y mayor que para el total de la población mayor de 12 años, lo que confirma que ha habido un incremento en los promedios de escolaridad entre los grupos más jóvenes.
Si se pretende elevar el nivel educativo de los inmigrantes, y acortar el diferencial entre éstos y los nativos, hay que reconocer que los inmigrantes se concentran en las edades productivas y participan activamente en el mercado de trabajo
En el caso del municipio de Tijuana se puede concluir que las inmigraciones de origen rural se comportan conforme a lo esperado, mientras que los de origen urbano presentan un comportamiento diferente: si la región de origen tiene mayor nivel de desarrollo que el del destino, se confirma la hipótesis de que el nivel promedio de escolaridad es similar o mayor entre los inmigrantes que entre los nativos en el lugar de destino. Sin embargo, en las regiones con niveles de desarrollo relativo inferiores o iguales al destino, los inmigrantes tienen un promedio de escolaridad inferior que los nativos.
De acuerdo con los resultados del apartado anterior, se puede afirmar que el nivel de desarrollo y el tipo de localidad de origen influyen en la escolaridad de los inmigrantes, así como que hay un comportamiento diferencial en la escolaridad de nativos e inmigrantes. Partiendo de este punto se determinará si esas características influyen en los salarios y en la inserción al mercado de trabajo.
De acuerdo con los datos de la Encuesta, una mayor proporción de la población inmigrante es económicamente activa en comparación con la nativa debido, en cierta medida, a que una parte mayor de la nativa se encontraba estudiando; la proporción de desocupados es similar entre nativos e inmigrantes en ambos municipios, aun cuando en Mexicali se reporta mayor desempleo que en Tijuana; hay un predominio de ocupados en el sector servicios en ambos grupos y en todas las cohortes; la proporción de ocupados en el sector secundario tiende a crecer conforme las cohortes son más recientes y tiende a decrecer o no se aprecia tendencia en el sector primario y en el terciario; en relación con la ocupación principal, los inmigrantes figuran en menor proporción en las categorías superiores de la distribución; en cuanto a la posición en el trabajo, los inmigrantes superan a los nativos en la categoría de patrones o trabajadores independientes y las medias del ingreso individual mensual son superiores en Tijuana que en Mexicali y superiores en los inmigrantes en comparación con los nativos, aun cuando estas diferencias no resultan estadísticamente significativas.
Para probar la hipótesis de que los niveles salariales de los inmigrantes están asociados positiva y directamente con el nivel de escolaridad y el tiempo de residencia en la entidad, se construyó un modelo de regresión múltiple que incluye como variables independientes la escolaridad, el tiempo de residencia en la entidad y la condición migratoria, y como variable dependiente, la versión logarítmica del ingreso individual mensual en miles de pesos de 1990.
Se utilizó el procedimiento stepwise con un nivel de significancia de 0.05; se corrió una regresión para cada municipio en estudio y en los dos casos los valores y la significancia de los estadísticos F y t, así como las gráficas de los residuales, confirman el cumplimiento de los supuestos del modelo.
En las dos regresiones (Mexicali y Tijuana) el modelo incorporó las tres variables independientes seleccionadas. En ambos casos el coeficiente de correlación es relativamente bajo, 0.30 y 0.25, el coeficiente de determinación ajustado es de 8.9% y 6.4% y los parámetros de regresión para cada variable muestra el signo esperado.
La magnitud relativamente baja del coeficiente de regresión en los dos casos se debe a que el modelo no pretende identificar todos los factores que determinan el ingreso individual (la influencia de la trayectoria laboral, el tipo de ocupación, la posición en el trabajo y el sector de actividad), sino únicamente el sentido de la influencia de la escolaridad, la condición migratoria y el tiempo de residencia en la entidad en la determinación del ingreso.
La proporción de explicación de la varianza en las dos regresiones se comporta de manera similar. La variable que mayor explicación aporta es el tiempo de residencia; la segunda, la escolariad, y la tercera, la condición migratoria.
Los resultados indican que en la determinación del ingreso las tres variables incluidas en el modelo están asociadas positiva y directamente con el ingreso individual mensual: a mayor escolaridad mayor ingreso, a mayor tiempo de residencia en la entidad, también mayor ingreso. Como la variable condición migratoria asume valores 0 y 1, de cero para los nativos y de 1 para los inmigrantes, si no se considera la influencia de las otras dos variables, o en condiciones de escolaridad y tiempo de residencia iguales, los inmigrantes superan a los nativos, lo que confirma la hipótesis propuesta.
La segunda hipótesis señala que las tasas de ocupación están directa y positivamente relacionadas con la escolaridad, el tiempo de residencia y la condición migratoria. La ecuación de regresión logística incluye los años de escolaridad, la condición migratoria y los años de residencia en la entidad como variables independientes; como variable dependiente se utilizó la condición de ocupación, que asume valores 0 y 1, respectivamente, para los no ocupados y los ocupados.
En las dos regresiones la significancia de - 2LL es igual a 1, lo que indica que el modelo ajusta bien con los datos. La chi cuadrada del modelo, la mejoría y su significancia permiten rechazar la hipótesis nula de que los coeficientes del modelo, excepto la constante, no difieren significativamente de 0.
La tabla de clasificación de la variable dependiente en las dos regresiones indica que el modelo predice el total de los casos para los entrevistados ocupados y no predice ninguno de los casos en que el entrevistado se encontraba desempleado. En lo general, el modelo predice 95.45% de los casos de Mexicali y 96.70% de los de Tijuana.
El estadístico r indica la contribución de cada variable a la explicación de la varianza. En Mexicali el tiempo de residencia es la variable que obtiene el valor más alto de r (12.08%), seguida por la escolaridad (9.44%); la condición migratoria no resulta significativa. En Tijuana las tres variables resultaron significativas y su aportación a la explicación de la varianza es en total 41%, casi el doble que para Mexicali. En todos los casos los parámetros tienen el signo esperado.
El valor de Exp(B) indica la magnitud de la variación de la probabilidad de que ocurra un evento al modificar en una unidad el valor de la variable independiente. En el caso de Tijuana, manteniendo constantes la escolaridad y el tiempo de residencia, la probabilidad de estar ocupado se incrementa 4.1246 veces al pasar de nativo a inmigrante; si se mantiene constante la condición migratoria, la probabilidad respectiva se eleva 1.08 veces con cada año de incremento en el tiempo de residencia y 1.07 con cada año que se incrementa la escolaridad. En función del significado de Exp(B), puede afirmarse que la variable con mayor influencia en la probabilidad de estar ocupado es el tiempo de residencia en la entidad, seguida primero por la escolaridad y después por la condición migratoria. De estos resultados se derivan las siguientes observaciones: i) dado que la variable con menor influencia en la probabilidad es la condición migratoria, se puede suponer que el comportamiento de la ocupación no difiere significativamente entre nativos e inmigrantes, salvo en los casos con menor escolaridad (pues sería más probable que un inmigrante sin escolaridad estuviera ocupado), y ii) a medida que se incrementan los años de residencia en la entidad y los años de escolaridad, crece la probabilidad de estar ocupado, lo que responde al planteamiento de que hay una relación directa entre la condición de ocupación y la escolaridad y el tiempo de residencia.
Los valores de Exp(B) correspondientes a Mexicali permiten afirmar que la condición migratoria no influye en la probabilidad de estar ocupado; es decir, el comportamiento de la ocupación no es diferente entre los nativos y los inmigrantes; en segundo lugar, la escolaridad y el tiempo de residencia están relacionados positiva y directamente con la condición de ocupación.
Por último, se puede afirmar que en los dos municipios en estudio la condición de ocupación no está asociada con la condición migratoria, lo que rechaza parcialmente la hipótesis propuesta, mientras que se comprueba que la escolaridad y el tiempo de residencia en la entidad están asociados directa y positivamente con la condición de ocupación; es decir, tiene mayor probabilidad de estar ocupado el nativo o inmigrante con mayor escolaridad y mayor tiempo de residencia.
A manera de recapitulación es importante destacar algunos puntos desarrollados en el trabajo en relación con el comportamiento de la escolaridad y los movimientos migratorios.
Las conclusiones del trabajo muestran que al complementar la tipología propuesta por Leon Bouvier para analizar la escolaridad en los flujos migratorios, incorporando en el análisis las diferencias en el nivel de desarrollo de las regiones de origen y destino, se explica el comportamiento de algunos de los flujos migratorios, que resulta diferente al esperado y que de otra forma aparecerían como excepciones o inconsistencias.
En Mexicali los nativos muestran mayores promedios de escolaridad que los nativos de Tijuana, lo que hace necesario un análisis más detallado de las condiciones en que opera el sistema educativo en ese municipio para identificar las causas de estas diferencias y superarlas; una somera revisión indica que la infraestructura educativa del sector público es mayor en el municipio de Mexicali que en el de Tijuana, tanto en educación primaria como en secundaria. Por otra parte, el tamaño de la población y la mayor proporción de inmigrantes en Tijuana indican que el esfuerzo educativo en ese municipio es mayor que el de Mexicali.
Si se pretende elevar el nivel educativo de los inmigrantes, y acortar el diferencial entre éstos y los nativos, hay que reconocer que los inmigrantes se concentran en las edades productivas y participan activamente en el mercado de trabajo. Por ello, es necesario elaborar estrategias flexibles de educación no formal vinculadas al sector productivo para facilitar el acceso a trabajos que requieran mayor calificación y, por tanto, son mejor remunerados.
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2. Gabriel Estrella Valenzuela, "Migraciones interurbanas en la frontera norte de México", Estudios Fronterizos, núm. 20, Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Baja California, 1990.
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9. E.G. Ravenstein, "The Laws of Migration", Journal of the Royal Statistical Society, núm. 48, 1895; Everett S. Lee, "A Theory of Migration", en: Population Geography A Reader (McGraw-Hill Series in Geography), McGraw-Hill, Nueva York, 1966; Paul R. Shaw, Migration Theory and Fact: A Review and Bibliography of Current Literature (Bibliography series núm. 5), Regional Science Research Institute, Pennsylvania, 1975; Leon F. Bouvier, John J. Macisco Jr. y Alvan Zárate, "Toward a Framework for the Analysis of Differential Migration: The Case of Education", en Anthony H.Richmond y Daniel Kubat, Internal Migration: The New World and the Third World, Sage Publications, Beverly Hills, 1976; W.A.V. Clark, Human Migration, Sage Publications, Beverly Hills, 1986.
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12. Leon F. Bouvier et al., op. cit., pp. 27-29.
13. Ibid., p. 33.
14. Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y Consejo Estatal de Población en Baja California, Encuesta Demográfica de Baja California, 1990, UABC, Mexicali, 1993 (en prensa). Se trata de una encuesta de hogares que capta información de los residentes habituales y de los no residentes presentes temporalmente en el hogar seleccionado. Se levantó en 1990 por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UABC y el Consejo Estatal de Población en Baja California. Los objetivos de la encuesta incluyen actualizar la información demográfica e identificar las tendencias de fecundidad, mortalidad y migración. El modelo de muestreo es polietápico y estratificado, con representatividad en los planos municipal y urbano-rural. Véase Consejo Estatal de Población en Baja California, Encuesta Demográfica de Baja California, 1986. Resultados, CONEPO, Mexicali, 1987.
15. Se consideran nativos a quienes nacieron en la entidad. Se define como migrante (o inmigrante) al residente habitual -aun cuando se encuentre temporalmente ausente- nacido en el país pero fuera del estado de Baja California. No se consideran los movimientos migratorios de los nativos.
16. Luis Unikel et al., El desarrollo urbano de México, El Colegio de México, México, 1976.
17. La región I la integran los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit; la V la componen Colima, Guanajuato, Jalisco y Michoacán.
18. Luis Unikel et al., op. cit., p. 361.
19. Regiones: II (Norte) y VII (Valle de México).
20. Regiones: IV (Centro Norte), VI (Centro) y VIII (Sur Sureste).
21. Consejo Estatal de Población en Baja California, Encuesta..., op. cit., p. 29.
22. Leon F. Bouvier et al., op. cit.
23. Ibid.