ACTECO, 11/01/98, LA PROFECIA AUTOCUMPLIDA

ACTUALIDAD ECONOMICA DEL PERU

País/Country: Perú

Centro de Asesoría Laboral del Perú, Lima, Perú

Autor/Author: Joseph Stiglitz*

Número/Number: 193

Frecuencia/Frequency: 10 por año/10 per year


Fecha/Date: 11/01/98

De un año a hoy, la percepción acerca del modelo de desarrollo asiático ha variado totalmente. Este giro, sin embargo, va más allá de lo que podría justificarse por los fundamentos. Ningún otro sistema económico ha producido tanto, para tantos, en tan corto lapso.

Las crisis financieras y monetarias se han dado en muchos países del globo. Recientemente las sufrieron las economías de Noruega, Finlandia y Suecia, lo cual nos demuestra que los sistemas económicos transparentes y las bases institucionales fuertes no son condiciones suficientes.

Si bien en Asia la falta de transparencia contribuyó a los problemas, es muy probable que este aspecto no sea culpable de la crisis en sí misma.

La crisis asiática se diferencia mucho de las experimentadas por países desarrollados en el pasado. Los países asiáticos gozaban de una macroeconomía estable con altas tasas de ahorro y superávit o pequeños déficit fiscales.

Los problemas que desencadenó la crisis financiera asiática tienen sus raíces en las decisiones del sector privado financiero (mala inversión, excesivos préstamos de corto plazo, empresas demasiado endeudadas).

No se trata aquí de absolver a los gobiernos que llevaron a cabo una regulación insuficiente, y políticas monetarias y cambiarias mal orientadas. Los problemas que afectan a estos países ocurrieron no porque el gobierno hizo mucho, sino todo lo contrario: hizo muy poco, alejándose de políticas que años atrás sí habían funcionado. En varios paìses, por ejemplo, una liberalización financiera mal dirigida levantó algunas restricciones antes de establecer un marco regulatorio sólido.

Todos los préstamos necesitan tanto un prestatario como un prestamista. Las empresas endeudadas comparten la responsabilidad con quienes les prestaron, que son a menudo bancos internacionales. Y también se puede sostener que la responsabilidad recae no solamente en las instituciones de supervisión bancaria de los países en desarrollo, sino también de los supervisores bancarios de los países desarrollados, sobre todo si la comunidad internacional cree que existe un riesgo sistémico suficiente para la economía global como para justificar intervenciones.

Asia está ahora en un círculo vicioso. Las fugas de capitales, junto con devaluaciones de sus monedas y caídas en los precios de los activos, han exacerbado la presión sobre el sector privado, y se convierten así en profecías autocumplidas. El círculo vicioso aumenta porque la restricción de crédito ha socavado la economía real, produciendo una recesión. Dada la fragilidad financiera regional, esta recesión se autosostiene, incrementándose las quiebras y debilitando aún más la confianza.

Para restaurar el crecimiento en Asia necesitamos restaurar la confianza. Esto puede darse mediante la mejora de los fundamentos institucionales y microeconómicos que implica un sistema regulatorio eficiente, una mayor transparencia y una mejora de la dirección y gerencia empresarial.

Al mismo tiempo, los gobiernos y las instituciones internacionales deberán asegurar que la población pobre y vulnerable sufra lo menos posible durante el proceso de ajuste. Los gobiernos tendrán que intervenir de manera que se revierta la reducción en el ingreso de los trabajadores por las quiebras de empresas y las pérdidas de empleo. En el largo plazo, se debe diseñar un sistema de seguridad social sostenible y moderno. Debemos ser conscientes de que no se podrá crear una red de seguridad social eficiente de un día para otro.

Los logros más importantes del desarrollo asiático fueron sonados fundamentos macro: altas tasas de ahorro, compromiso con la educación, una política agresiva dirigida a las exportaciones foráneas. Estos elementos prevalecen hoy en día y continúan proveyendo un exitoso modelo de desarrollo alrededor del mundo.

SUMILLAS

La crisis asiática se diferencia mucho de las experimentadas por países desarrollados en el pasado.

El círculo vicioso aumenta, porque la restricción de crédito ha socavado la economía real, produciendo una recesión.

Los problemas que afectan a estos países ocurrieron no porque el gobierno hizo mucho, sino todo lo contrario: hizo muy poco, alejándose de políticas que años atrás sí habían funcionado.


*Vicepresidente del Banco Mundial.